Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Baja expectativa de crecimiento en 2019 a 1.10%

*EU regresó 16 mil 714 migrantes de CA a México

*Política anti inmigrante impulsa remesas al récord

A pesar de los esfuerzos y las buenas intenciones del presidente Andrés Manuel López Obrador la economía no crece al ritmo deseado. Analistas del sector privado nacional y extranjero, consultados por el Banco de México, disminuyeron nuevamente la expectativa de crecimiento económico para este año de 1.3 a 1.1 por ciento. La “buena noticia” es sobre Donald Trump, quien “aprecia mucho” a AMLO y lo califica como “inteligente”, al servir a sus intereses reeleccionistas, evadir aranceles y movilizar la Guardia Nacional para contener la migración de centroamericanos hacia EU. La política anti inmigrante del magnate impulsó el envío de remesas a México, las cuales registraron nuevo récord. Y en el terreno judicial la rueda de la fortuna giró y ahora Santiago Nieto es quien indaga a Alberto Elías por lavado de dinero.

Analistas del sector privado nacional y extranjero, consultados por el Banco de México, disminuyeron su expectativa de crecimiento económico para este año de 1.3 a 1.10 por ciento, y señalaron a la incertidumbre política interna, los problemas relacionados con la seguridad y la producción de petróleo como los tres principales factores de riesgo para la economía. En julio de 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador ganó los comicios, el mismo sondeo arrojó una previsión de crecimiento de 2 por ciento para 2019. La reducción de las expectativas de crecimiento es ya de 0.9 puntos porcentuales del PIB en tan solo un semestre, no obstante los esfuerzos de la actual administración federal en rubros como el combate a la corrupción y la impunidad. Sigue fallando la inversión pública y privada en los grandes proyectos de infraestructura nacional.

De acuerdo a los resultados de la encuesta revelados ayer, los analistas consideran existe la posibilidad de registrarse una contracción del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercero y cuarto trimestre del año. También redujeron la expectativa de crecimiento para el 2020 de 1.71 a 1.70 por ciento. En cuanto a las expectativas para la inflación, pasaron de 3.75 por ciento a 3.70 por ciento para finales de este año. Para el siguiente se prevé se ubicará en 3.60 por ciento. Al menos esta variable económica está bien controlada, no sólo por los bajos salarios de los trabajadores sino por la reducción del efectivo circulante, restringido por el propio Banco de México.

Según la encuesta, los especialistas consideran las condiciones económicas no son mejores que el año pasado, cuando se registró el cierre del sexenio de Enrique Peña Nieto y la clase política y empresarial nadaban en la abundancia. Únicamente el 8 por ciento de los encuestados considera es buen momento para invertir, mientras 72 por ciento estima no son los mejores tiempos. Diecinueve por ciento no está seguro si existen las condiciones necesarias para la inversión. Los inversionistas siguen a la expectativa sobre el manejo global del país por parte de AMLO y su escondido gabinete.

Los principales factores por los cuales se deteriora el crecimiento se asocian con gobernanza y condiciones económicas internas. A escala particular, precisa, éstos son, en orden de importancia, incertidumbre política interna, problemas de inseguridad pública, plataforma de producción petrolera, política de gasto público y desasosiego sobre la situación económica interna. También se le dio un mayor porcentaje de preocupación a la impunidad, corrupción, problemas de falta de estado de derecho, debilidad del mercado interno, economía mundial, decaimiento del mercado interno y política sobre comercio exterior. 

Migrantes  

Tras la firma del acuerdo para el control de los flujos migratorios ente México y Estados Unidos –el pasado 7 de junio- ha crecido el número de centroamericanos enviados por las autoridades de EU a territorio de México para esperar aquí la respuesta a sus procesos de asilo. De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Migración (INM), del 29 de enero al 30 de junio de este año, EU ha enviado a México 16 mil 614 migrantes, procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador, quienes desean obtener asilo en el vecino país del norte.

Así se muestra claramente los resultados exitosos de la política anti inmigratoria impulsada por la administración de Trump y sus cada vez más numerosos seguidores, quienes hoy más que nunca habrán de estar ciertos de la influencia del magnate en las decisiones anteriormente responsabilidad única del gobierno mexicano, de ahí califiquen también la buena conducta del gobierno federal y los buenos oficios del canciller Marcelo Ebrard.

Tras la firma del acuerdo para el control de los flujos migratorios ente México y Estados Unidos –el pasado 7 de junio- ha crecido el número de centroamericanos enviados por las autoridades de EU a territorio mexicano para esperar aquí la respuesta a sus procesos de asilo. De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Migración (INM), del 29 de enero al 30 de junio de este año, EU ha enviado a México 16 mil 614 migrantes, procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador, quienes desean obtener asilo en el vecino país del norte.

De ese total, el 37.8 por ciento (6 mil 321) fueron remitidos en los últimos 23 días de junio, tras los acuerdos en materia migratoria entre ambas naciones. Los puntos fronterizos por los cuales son devueltos los migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica son: El Chaparral, en Tijuana, Baja California; Garita en Mexicali; y Reforma en Ciudad Juárez, Chihuahua, puntos en los cuales la saturación de las estaciones migratorias es evidente, así como el desplazamiento de extranjeros centroamericanos en esas ciudades.

Remesas

Los lineamientos en materia de migración en territorio estadounidense en la actual administración republicana han generado una gran incertidumbre entre los trabajadores mexicanos residentes en Estados Unidos, quienes se han preocupado por enviar remesas a sus familiares en México. Esta retórica antiinmigrante impulsó el ingreso de divisas producto del envío de dólares y alcanzó en mayo un nuevo registro histórico.

Datos del Banco de México precisan: en mayo las remesas fueron de 3 mil 203 millones de dólares, 1.5 por ciento superiores a las del mismo periodo de 2018, y una cantidad récord para un mes desde que existe registro. Entre enero y mayo de este año, el monto acumulado de remesas fue de 13 mil 724.33 millones de dólares, es decir, un incremento de 4.74 por ciento en comparación con el mismo lapso del año pasado, cuando la cifra fue de 13 mil 103.78 millones de dólares.

“Esta dinámica podría estar influida, al menos en parte, por una mayor incertidumbre entre los migrantes acerca de su situación legal, induciendo un mayor número de operaciones… La retórica anti inmigratoria en Estados Unidos está cambiando radicalmente la dinámica del flujo de remesas”, comentó el Grupo Financiero Banorte. Aunque también tuvo efecto el hecho de que el 10 de mayo es la celebración del día de las madres en nuestro país.

El número de transacciones en el quinto mes del año fue de 9 mil 956, crecimiento de 1.9 por ciento en comparación con el total de las realizadas en el mes previo. En promedio, entre enero y mayo los mexicanos enviaron remesas por un monto de 318 dólares, un 1.4 por ciento superior en comparación con el mismo lapso de 2018, cuando la cifra era de 314 dólares por operación.

Editorial

Lo bueno de AMLO

¿Nada de lo que hace López Obrador te gusta? La pregunta me la plantean con frecuencia lectores y radioescuchas que consideran que soy demasiado crítico del actual gobierno, aunque lo curioso es que nadie me hacía esta pregunta cuando cuestionaba las políticas de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón o sus otros predecesores.

         La verdad es que sí encuentro cosas positivas en el actual presidente. La primera, y más notable, es que me parece un hombre honesto. Lo más notable de la controversia en redes sociales sobre sus zapatos sin bolear es que nunca habríamos tenido esta discusión acerca de otros mandatarios. La Presidencia de la República tenía un presupuesto generoso para proveer las necesidades de vestuario del primer mandatario y también, por supuesto, de la primera dama.

         El presidente ha mejorado mucho la forma en que se viste. Ya no repite trajes ni corbatas, mientras que sus guayaberas son mucho más finas que antes, pero siempre me da la impresión de que los sacos le quedan un poco grandes y que sí, a veces, trae los zapatos sin bolear. Quizá está demasiado ocupado en otras cosas y no le gusta pedir a alguien más que los bolee para él.

         En un país en el que muchos políticos llenan los restaurantes de lujo y piden los platillos y los vinos más caros, y en el que adquieren residencias en los barrios más exclusivos o en Houston, López Obrador siempre me ha parecido un hombre moderado en sus gustos y adquisiciones. En ese sentido es una bocanada de aire fresco.

         Es muy claro que López Obrador, a quien he entrevistado desde los tiempos del “cerco informativo”, y yo pensamos de formas muy distintas. Yo soy un liberal en el sentido clásico de la palabra. Creo en “la libertad y la tolerancia en la vida de una sociedad” y suscribo la “doctrina política que postula la libertad individual y social en lo político y la iniciativa privada en lo económico y cultural, limitando en estos terrenos la intervención del Estado y de los poderes públicos”. Son las definiciones del Diccionario de la Real Academia Española. El presidente se dice liberal, pero es más bien estatista, ya que defiende la intervención del Estado en la economía, y conservador, pues considera que el liberalismo ha promovido la desintegración de las familias y que el Estado debe promover una constitución moral para la sociedad.

         Pero López Obrador fue electo presidente en un proceso democrático y le toca, por lo tanto, impulsar un programa político y económico que refleja el sentir de los mexicanos, que como los ciudadanos de tantos otros países del mundo se han mostrado cansados de las políticas liberales. Mucho me gustaría que López Obrador entendiera que ha sido electo presidente de todos los mexicanos, y no de un grupo político en particular, pero es su prerrogativa gobernar como él quiere y la de un periodista de opinión expresar sus puntos de vista con libertad.

         Durante mucho tiempo sufrí presiones en los medios en que trabajo para justificar las entrevistas que le hacía a López Obrador. Hoy él ya no me concede entrevistas y quizá lo entiendo, no es el primer político que reacciona así al llegar al poder. Pero al contrario de lo que muchos suponen, le deseo el mejor de los éxitos. No coincido con muchas de sus políticas, pero el trabajo de un periodista de opinión es cuestionar lo que considera como errores en las estrategias públicas.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Por fin, después de tanto estira y afloja, y a pesar de tantos desaguisados, marchas, protestas y hartas declaraciones en contra del programa de fertilizante que ahora maneja el gobierno federal; por fin, decíamos, vinieron a Guerrero tanto el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Manuel Villalobos Arámbula, como el responsable del programa, Jorge Gage Francois, para reunirse con el gobernador y los 81 presidentes municipales de Guerrero, para revisar junto con estos los nudos gordianos del plan de distribución del insumo.

En pocas palabras, ambos funcionarios federales terminaron por reconocer que falló la logística, la coordinación, el abasto y en general todo lo relativo al programa.

Por ejemplo, Villalobos reconoció que no se tiene un padrón como tal, porque en efecto nunca lo construyeron; sólo hay listados que nadie quiere dar a conocer, que no se han transparentado, y que los manejan con celo los servidores de la nación, quienes ante los reclamos le echan la bolita a los de la Sader o a los de la empresa Segalmex, la comercializadora del fertilizante.

Villalobos Arámbula dijo que el padrón real del fertilizante comenzará a construirse en cuanto cierre la fase 2019, y estará vigente para 2020. Es decir, que en esta fase se aventaron como El Borras, aunque tuvieron suficiente tiempo para construir un padrón real y confiable.

También es cierto que hubo un grave intervencionismo de gobiernos y partidos, así como de organizaciones de productores con vocación política, que obligaron al gobierno federal a frenar la creación de un padrón real, y al contrario, pidieron que se abrieran las ventanillas para todos, que se ampliara además el tiempo de entrega de documentos, y que se le diera fertilizante aún a aquellos que no podían acreditar la posesión de las parcelas, argumentando que muchos rentan los predios.

Afortunadamente ya hubo este acercamiento y el secretario pidió ayuda del gobierno estatal y los gobiernos municipales –como desde un inicio debió hacerlo-, para conseguir la meta de distribuir todo el fertilizante que falta al 15 de julio.

En parte, Villalobos Arámbula tiene razón: se necesita resolver el problema, no prolongarlo ni mucho menos echarle más leña al fuego. Y sin duda, con una efectiva coordinación, en la que se involucren los ayuntamientos, todo será más rápido.

Pero hay una pequeñísima observación: ¿Quién les dirá a los servidores de la nación que se dejen ayudar? Y es que si no lo saben –o se hacen-, en ellos precisamente se atoró el programa, porque ni siquiera a los empleados de los CADER les entregaron los listados, mucho menos a los alcaldes o a los directores de Desarrollo Rural.

Tampoco permiten ningún tipo de diálogo con nadie. Incluso en algunos municipios exigieron que la policía municipal dejara de cuidar las bodegas, y hay reclamos a lo largo y ancho de la geografía estatal en el sentido de que les recortaron la dotación, mientras que a otros se las aumentaron, pero sobre todo que les están dando fertilizante a campesinos fake, falsos, gente que más bien trabajó como promotores en la campaña de candidatos de Morena en 2018.

Lo cierto es que los servidores trabajan para el delegado de programas de Bienestar en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, a través de las delegaciones regionales, y están siguiendo la instrucción de acaparar el programa. ¿Por qué razón? La respuesta es obvia. Los servidores se están convirtiendo en un ejército electoral, como en su momento lo fue la estructura del Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) en tiempos de Carlos Salinas de Gortari, con el cual éste logró quitarle todo su poder a los grupos de poder del PRI, creando precisamente una estructura paralela, que sólo le rendía cuentas a él.

Recordemos que Pronasol se dedicó a hacer obras en pueblos y comunidades, pero también manejaba otros programas de desarrollo social.

De este programa se crearon después los fondos de inversión para obras sociales en estados y municipios, que ya en tiempos de Fox fueron descentralizados.

Y si el cálculo no nos falla, los servidores de la nación van por este mismo camino y en pos del mismo objetivo. Perdón por la comparación, pero ya se les conoce como “los perros bravos de la nación”, por aquello que hasta los de casa muerden.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Ixtapa-Zihuatanejo, favorito de viajeros nacionales

“Fallar a menudo es hasta ahora la mejor forma conocida de llegar más rápido al éxito”: Tom Kelley

Mis estimados, ¿recuerdan lo que les he dicho en este espacio, en relación al destino de playa Ixtapa-Zihuatanejo? Aparte que es el puerto más bello de México, el destino tiene una gran estrella que lo ilumina en las buenas y en las malas, en las dulces y en las amargas; y la neta, tiene el destino la bendición de contar con el respaldo del gobernador, Héctor Astudillo Flores, y la disposición de servicio por el presidente municipal, Jorge Sánchez Allec, para que el puerto se coloque como un destino turístico preferido en México.

No en balde les digo que Ixtapa-Zihuatanejo es el puerto más bello de este país, aunque otros renieguen.

Este puerto ha crecido de manera genial en los últimos meses, por encima de otros destinos como por ejemplo, Cancún, Los Cabos, Puerto Vallarta y Mérida. Esto de acuerdo a diarios nacionales como El Heraldo y El Financiero.

Sin embargo, la mejor prueba la facilitó la Agencia de Viajes Despegar; ¡y vaya que esa información engrandece al puerto turístico!, pues la agencia expone en Forbes -una Revista editada en los Estado Unidos especializada en el mundo de los negocios y las finanzas-, que Ixtapa-Zihuatanejo encabeza las preferencias de los viajeros nacionales para vacacionar en verano; es decir, el próximo 15 de julio inicia el periodo vacacional y hasta 28 del mismo mes la Agencia de Viajes Despegar reporta un aumento del 77 por ciento en reservaciones para viajar al destino del Pacifico mexicano.

Los datos de Despegar revelan que 67 por ciento de las reservaciones realizadas hasta el momento por los viajeros, corresponden a destinos nacionales. Jojojo.

Esto si es motivo de festejo, así que festeje conmigo, pues aparecer en una prestigiada revista como lo es Forbes es grandioso, mis estimados, ya que millones de personas van a ver el nombre de Ixtapa-Zihuatanejo en el mundo y se va a dar a conocer el destino turístico, pues con esa publicidad en Forbes, millones van a saber que existe el puerto, pues el destino no tiene publicidad a nivel internacional y lo dicho por Forbes lo pone en las grandes ligas como destino turístico.

Por eso, repito que vale más ser querido que tener dinero.

Y sin duda también cuenta el respaldo de extranjeros que sin ningún interés promocionan el destino de playa.

Han sido varios los ingredientes que han favorecido al puerto. Cierto que la seguridad no está al 100 por ciento; sin embargo, el puerto turístico es más seguro que otros destinos, incluso de Guerrero.

Por tanto, aplaudimos la llegada de la Guardia Nacional al puerto. Se requiere seguridad en el destino para seguir avanzando y el presidente Sánchez Allec informó que hay 300 elementos de la Guardia Nacional en Zihuatanejo, mismos que operan oficialmente en el municipio desde el pasado lunes, en coordinación con otras corporaciones.

En tanto, en el estado de Guerrero, el gobernador Héctor Astudillo Flores dio la bienvenida a más de 3 mil 400 soldados de la Guardia Nacional, comandados por el Comisario de la corporación en Guerrero, el General de Brigada Francisco Justo Toscano Camacho. En su discurso, el mandatario estatal les dijo: “Reciban todos ustedes nuestro saludo y deseo que entre todos logremos encontrar mejores condiciones de paz y seguridad en México y en Guerrero, bienvenida la Guardia Nacional”.

El mandatario estatal recordó también a los 81 alcaldes y del gobierno del estado, que con el apoyo de la GN en Guerrero ellos no se pueden hacer de lado su responsabilidad de gobernantes, tienen que continuar trabajando para mejorar las policías municipales y estales; es decir, la responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos es compartida, del gobierno estatal y municipal de la mano con la Guardia Nacional.

Así que, señores funcionarios, fájense los pantalones, no sea que se les caigan a la primera ventolera, máxime que apenas comienza el temporal de lluvias.

¿Saben, mis estimados?, de todo el plan de la GN esto es lo que más me gustó, pues de no involucrarse la autoridad municipal, difícilmente funcionan las estrategias.

Aunque en algunos municipios va estar en chino para que los alcaldes cumplan con su responsabilidad en esta terea, sobre todo por los compromisos que adquirieron en sus campañas con caciques mal encarados; no obstante, ya encarrerado el caballo no lo van a poder frenar, más bien pongan sus barbas a remojar, pues la GN ya entró en funciones y trae un plan bien trazado, y aquel que se les atraviese picudo, mínimo lo lanzan al abismo o en el puerto al mar, para que nade con los tiburones.

También los pobladores de la Sierra se quejaron y dijeron que eran pocos los elementos que arribaron a la entidad suriana y también que sólo están tomando en cuenta a 24 municipios de los 81 que integran el estado de Guerrero, los focalizados con altos índices de inseguridad y violencia, pues ellos alegan que son más los municipios repletos de gente armada que tienen desquiciado al estado y que casi todos los municipios están violentados; incluso, algunos comisarios piden más elementos de la GN en sus municipios para que alcancen a llegar hasta sus comunidades lejanas o de difícil acceso, en donde -a decir de los pobladores- los criminales se agarran hasta por siete horas a balazos y ellos quedan en medio del terror.

Los comisarios comentan que mucha gente emigró de sus comunidades a otras ciudades con sus hijos, por miedo a morir en medio de las balaceras; por eso los pobladores piden más elementos de la GN en sus pueblos.

Cabe hacer mención, mis estimados, que la Guardia Nacional creó gran expectativa y esperanza entre la población guerrerense. La gente está esperanzada en los Marinos, Militares y Policía Federal; ellos creen que al fin los soldados meterán orden. Sin embargo, en Acapulco por ejemplo, a los criminales nada los detiene; por el contrario, siguen perjudicando al puerto turístico, como si retaran al nuevo esquema de seguridad.

En ese municipio, los crimínales dieron la bienvenida a la Guardia Nacional con un asalto en el centro comercial Plaza Patio (antes Plaza Sendero), ubicado sobre la carretera Cayaco-Puerto Marqués.

Según testigos, fueron al menos 15 hombres armados los que entraron al lugar para robarse un cajero automático con al menos millón y medio de pesos. Llegaron los malvados con marro y cincel, y se llevaron el dinero con todo y máquina de billetes. ¡Increíble!

La violencia está imparable en el municipio de Acapulco, por eso dicen los pobladores que para ese puerto son pocos los elementos de la GN, ya que el destino está infestado de criminales y los elementos que llegaron son insuficientes; sin embargo, la GN trabajará con un método bien fraguado y esperamos funcione, por el bien del puerto de Acapulco y sus pobladores.

La Policía Estatal acudió al llamado de los afectados a la media noche del martes, pero ya sólo para verificar lo robado por los ladrones; sin embargo, dentro de la sucursal de Cinépolis, del Supermercado Soriana, de McDonald y un negocio de Videojuegos, la policía encontró a los guardias de seguridad maniatados de pies y manos y otros escondidos en los ductos del aire acondicionado, así como un herido de arma blanca. Los hombres estaban aterrados, al grado que requirieron ser atendidos por paramédicos de la Cruz Roja, ya que presentaban crisis nerviosa.

De película, pero de terror el suceso. Lo bueno, no hubo pérdidas humanos que lamentar, sólo el susto de los guardias de seguridad y el desfalco a los empresarios.

Y con esas noticias, bien poco ayudan al destino turístico, sobre todo ahora que las autoridades pretenden firmar convenio entre Acapulco y Puebla para promocionar los destinos turísticos.

Con esos antecedentes, ninguna autoridad se animará a firmar con Acapulco y menos con esas noticias, y la presidenta porteña, Adela Román Ocampo, niega la inseguridad y violencia que azota al puerto. ¡Me lleva la que me trajo! Pobre Acapulco, lo único que les faltaba. 

Editorial

Gato por liebre

López Obrador prometió un gobierno de izquierda. Sus seguidores se dicen progresistas. Uno esperaría que quien ofrezca eso fortalecería al Estado, no lo vejaría; se rodearía de funcionarios públicos capaces, que garanticen que éste funcione; querría fortalecer programas sociales públicos, no eliminarlos; jamás les daría un mando militar a las funciones policiacas del Estado; protegería al medio ambiente, no revertiría el avance de energías renovables en aras de energéticos contaminantes; apoyaría con firmeza la función de agencias reguladoras que mantienen a empresas privadas fuera de prácticas oligopólicas que afectan más a quienes menos tienen; apoyaría el derecho de las mujeres a elegir sobre sus cuerpos; no se aliaría con el PES casi fascista.

Las acciones de López Obrador en sus primeros 100 días lo ubican lejos de un proyecto “de izquierda”, pero sigue gozando del apoyo inquebrantable de intelectuales y votantes “progresistas”.

López Obrador tiene una sola prioridad: hacerse de tanto poder, tan rápido como pueda. Tiene dos enemigos poderosos: su necedad y su ignorancia. Éstas se manifestaron a gritos en dos decisiones carentes de lógica económica y política. Primero, la cancelación del aeropuerto. Estimemos que el costo de esa decisión fue al menos de 270 mil millones de pesos. Eso excede en 40% al total asignado en el Presupuesto de Egresos de 2019 a los siete programas prioritarios de AMLO. Si en vez de cancelarlo hubiera continuado con la obra, manifestándose contrariado por el proyecto, enajenando los terrenos cuestionables que la rodean, auditando y levantando cargos contra casos de corrupción evidentes, habría ganado credibilidad, tiempo valioso y tendría muchos más recursos para su proyecto político.

Segundo, su insistencia en continuar la obra de la refinería de Dos Bocas, contradiciendo las razones expuestas por el subsecretario Arturo Herrera en su entrevista con el Financial Times; tenía sentido cancelar (o al menos posponer) la obra porque sabe que Rocío Nahle lo engañó. La refinería costará el doble de lo previsto y no estará lista este sexenio. Como dijo Cuauhtémoc Cárdenas, lo sensato sería utilizar sus escasos recursos para recuperar producción, apuntalándola con “farm-outs” a empresas privadas. Pero por terquedad tirará a la basura 15 mil millones de dólares, el doble del presupuesto de sus programas sociales, sólo para regalarles esa obra a los tabasqueños. Cree que puede presionar para que las condiciones originales prevalezcan, a pesar de que jamás tuvieron sentido. Su necedad romperá a Pemex, el eslabón más débil de su enclenque programa económico.

López Obrador no ve que fortalecerse a costa de debilitar al Estado hará su proyecto insostenible, y le pasará factura pronto. Sus Siervos de la Nación levantan un censo para él, no para Morena, con fines puramente electoreros, y financiados con recursos que son todo menos transparentes. Eso debería preocupar a quien crea que la democracia importa, como debería inquietar su tramposa “revocación de mandato”. Su confirmación de haber “presionado” a la Suprema Corte para interferir en un fallo debería importarle a quien le atañe la separación de poderes. Su uso de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda para atacar a sus críticos debería quitarle el sueño a quien crea que la libertad de expresión es vital para llamar a cuentas a quienes tienen el privilegio de un cargo público.

López Obrador no es de izquierda ni demócrata. Cree tener el derecho de amordazar a sus críticos. Habla contra la corrupción, pero sus dos caprichos costarán 555 mil millones de pesos (sin contar el Tren Maya), más que los 500 mil millones que dice costó la corrupción anualmente el sexenio pasado. Todo por necedad.

Entiendo el voto de castigo. Políticos y oligarcas impresentables nos dañaron. No entiendo el silencio cuando los reemplazamos con otros peores. No entiendo que gente inteligente siga apoyándolo y que los liberales no vean que les está dando gato por liebre.

Quienes decían que no podíamos estar peor, finalmente confirman que se podía.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

La Guardia Nacional ya está aquí. El gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores, presidió ayer la ceremonia de bienvenida de la Guardia Nacional, en las instalaciones del 50 Batallón de Infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Ésta es la gran apuesta del gobierno federal por reducir los niveles de violencia en el país, que se salieron de control desde el sexenio de Calderón y que con Peña Nieto no se lograron revertir.

La dirige el general Luis Rodríguez Bucio, quien cuenta con el respaldo del secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y del general Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena.

Este cuerpo policial masivo, comenzó a gestarse desde noviembre pasado, y fue aprobado en el Congreso de la Unión con una votación histórica.

Ningún asunto en el Congreso había tenido tanta afinidad, pues aunque había algunas reticencias de parte de diputados y senadores de los partidos de oposición, los gobernadores empujaron fuerte hacia su aprobación, dado que son estos los que están sufriendo en carne propia los altos niveles de violencia e inseguridad en sus territorios, donde además los municipios están perdidos en sus propios problemas, incapaces ni siquiera de organizar operativos regionales conjuntos para inhibir el delito, como antes se hacía.

La violencia ligada al tráfico de estupefacientes y otros delitos como los homicidios violentos y el secuestro –por citar algunos- fue cerrando la pinza y paralizando a los gobiernos e instituciones.

Se necesitaba, pues, de un golpe de timón para revertir los índices de violencia que se salieron de control desde el gobierno de Felipe Calderón, y que el gobierno de Enrique Peña Nieto fue incapaz de revertir, pues ni siquiera se pudo cambiar el modelo de seguridad.

Esta vez, se optó por un modelo semi-militar, y sin la participación de las policías civiles. De hecho, la Policía Federal desaparecerá, y a los elementos se les dará la opción de integrarse a la Guardia, o bien integrarse al Instituto Nacional de Migración.

Los guardias provienen tanto de la Sedena como de la Marina, pero desempeñarán tareas civiles. También se integrarán a este cuerpo nuevos reclutas de la sociedad civil, previo entrenamiento y adiestramiento. Se sigue convocando a los jóvenes para que se enlisten.

De manera extraordinaria, la Guardia Nacional tiene la aceptación por ahora de 60 de cada 100 mexicanos, de acuerdo con una encuesta elaborada por El Financiero, en el marco de la evaluación que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador, a un año de su triunfo.

Pero para ser sinceros, considero que no será suficiente. Los guardias estarán atacando a los que actúan fuera de la ley, pero ¿qué pasará con la cultura que ya se creó en torno a ellos, y que permeó todas las fibras de la sociedad mexicana? Desde los años 80-90 viene gestándose este fenómeno y definitivamente en los últimos 12 años se metió hasta la conciencia de la gente, de modo que no bastará la actuación de este nuevo cuerpo policial para darnos una paz duradera.

Hace falta trabajar en distintos frentes, sobre todo en el ámbito judicial, que es donde la actuación en la calle de los guardias nacionales puede echarse por tierra, como actualmente ocurre.

También es necesario ir destruyendo las fortalezas de la narco-cultura, hoy por hoy tan sublimada por los jóvenes y adolescentes, incluso por los niños.

Como dijo ayer el presidente en su conferencia mañanera, llegó el tiempo de dejar esas cosas que sólo causan dolor a las familias, pues hay “muchas mamacitas sufriendo por sus hijos”.

Agregó: “Hay que hacer a un lado el lujo barato, esa felicidad efímera de sentirse muy gallitos, prepotentes, durante un tiempo que tienen dinero, las trocas, las alhajas, eso no es felicidad verdadera, eso lo que produce es sufrimiento”, enfatizó el mandatario.

Entonces, las familias y las escuelas tendrán que convertirse en un ejército paralelo, que usando las armas de la educación y la impartición de nuevos valores, como tolerancia y el respeto, derriben la cultura de la agresión, el bullying, el robo y la perversión. Padres, tenemos mucho por hacer.

Plan petrolero

Sergio Sarmiento

“Siempre planeamos mucho y siempre pensamos muy poco.”

Joseph Schumpeter

         Del lado positivo, el presidente López Obrador reiteró ayer que no va a cancelar los contratos petroleros con empresas privadas surgidos de la reforma energética. Insiste que son una decepción, porque no han producido todavía nuevo crudo, aunque el tiempo desde que se licitaron no permite desarrollar nuevos campos. Del lado negativo, se han cancelado las nuevas licitaciones petroleras. Todos los nuevos proyectos serán realizados ahora por Pemex.

La empresa quiere concentrar sus nuevas inversiones de crudo en aguas someras, que son los campos más fáciles y más baratos de desarrollar y en los que tiene mayor experiencia. Es una forma práctica de lograr resultados con rapidez, pero las reservas de aguas someras son ya relativamente pequeñas en nuestro país. El gran potencial petrolero está en no convencionales, esto es, en zonas de esquistos o lutitas, y también en aguas profundas. La cancelación de nuevas licitaciones para aguas profundas y el rechazo ideológico al fracking, necesario para producir crudo y gas no convencionales, hacen muy difícil que se pueda incrementar la producción.

         La peor de las decisiones en el plan es la construcción de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco. Los márgenes de rentabilidad de la gasolina son muy pequeños, mientras que los de petróleo crudo resultan mucho más elevados. Si realmente Pemex quisiera aumentar su producción de gasolina, podría comprar una o más refinerías en Texas o Louisiana, las cuales pueden alcanzar descuentos de 70 por ciento sobre el precio de una nueva.

         La producción de crudo ha sufrido una caída enorme en México. En 2004 alcanzó su mayor nivel histórico, de 3.38 millones de barriles diarios, pero para 2018 tenía apenas 2.07 millones. En enero de este 2019 la cifra había descendido a 1.86 millones. La caída alcanza en este momento un ritmo anual de 7 por ciento. Una de las razones es que durante años una parte importante de las inversiones de Pemex, como lo explicó ayer el director general, Octavio Romero Oropeza, se encauzó a Chicontepec, una zona en Veracruz y Puebla que alberga un 40 por ciento de las reservas nacionales, pero que ha tenido una decepcionante producción por las dificultades para extraer hidrocarburos de su suelo rocoso.

         En contraste, Estados Unidos, un país que comparte en buena medida la estructura geológica del nuestro, ha aumentado de manera muy importante su producción petrolera en los últimos años. En 2008 su nivel fue de 5 millones de barriles diarios, pero para 2018 ascendió a 10.95 millones, el mayor del mundo. Esta revolución se debió en buena medida a la producción no convencional, especialmente de fracking, y a la de aguas profundas.

         Un plan para Pemex que no considere inversiones en fractura hidráulica y aguas profundas difícilmente tendrá éxito. Tampoco tiene sentido regresar al monopolio. Pemex es una empresa extraordinariamente burocrática, con exceso de personal y la mayor deuda del mundo.

Por otra parte, Pemex no tiene el dinero suficiente ni siquiera para invertir en las áreas que ya tiene asignadas. Lo ideal sería que concentrara ahí sus esfuerzos y que se asignaran nuevas zonas de aguas profundas y no convencionales a empresas especialistas. Los recursos de Pemex deben usarse para producir crudo, el producto más rentable, en aguas someras y para reducir su enorme endeudamiento. Construir una nueva refinería es una ocurrencia insensata y muy costosa.

Perder por refinar

¿Qué tan rentable es producir gasolina? El margen variable de refinación de Pemex fue de 0.96 dólares por barril en todo 2018, pero en el cuarto trimestre cayó a -10.97 dólares (cifras de la empresa). Efectivamente, en el trimestre pasado Pemex perdió casi 11 dólares por cada barril de gasolina que refinó.

Twitter: @SergioSarmiento

Editorial

La crisis de la 4T

La autonombrada “Cuarta Transformación” enfrenta una crisis interna así como la inconformidad de algunos grupos que contribuyeron a la construcción del triunfo electoral alcanzado hace un año. Y el primero de los factores de inconformidad es la parálisis cuyo origen se atribuye a los frenos al presupuesto, en la intención de cumplir a rajatabla con “la austeridad republicana” que arrasa empleos, programas, proyectos e instituciones.

A lo anterior, hay que añadir por segundo factor la inexperiencia de servidores públicos que, en la primera línea y a través de la estructura –aun con las mejores intenciones e inclusive apropiación del discurso presidencial sobre la honestidad–, han sido incapaces de implementar los planes de sustitución a lo que –bajo la consideración de que viene del “viejo régimen” y que todo lo que de ahí heredaron es corrupto– se elimina.

Hay preocupación e inconformidad tanto en algunas áreas del gobierno como en las bancadas legislativas obradoristas, por lo que la afirmación del mandatario expuesta en entrevista con La Jornada (1 de junio de 2019) que apunta a la inconformidad sólo en las elites, es una falacia.

La autocrítica abierta se patenta, por ejemplo, en la posición asumida en un primer momento por la excoordinadora de campaña de López Obrador, Tatiana Clouthier, respecto a la Guardia Nacional; en el cuestionamiento contundente de Porfirio Muñoz Ledo a la relación con Estados Unidos, y en los señalamientos de Ricardo Monreal a la parálisis del gobierno, asunto este último que refleja la mayor preocupación en la cúpula obradorista.

Los casos se han ido acumulando en diferentes ámbitos: aunque se rectificó, sólo como un ejemplo de varios, la cancelación de recursos para mujeres víctimas de violencia, el dinero no llega. Y es en las rectificaciones –anunciadas por el propio presidente en los casos de “injusticia”—donde las crisis internas se exhiben, el caso del IMER es el episodio más reciente.

Encima de todo hay desdén por las normas e intolerancia a la crítica, que tiene por estos días su expresión en la descalificación y el rechazo a la recomendación de la CNDH por las “Estancias Infantiles”, en un gobierno incapaz de dejar atrás sus formas de oposición para asumir el papel institucional que le corresponde. Con argumentos políticos y descalificaciones, advierte el presidente y sus colaboradores al Poder Judicial y a organismos autónomos, con exhibir en la “mañanera” al que falle contra sus propósitos.

Por si fuera poco, la renuncia de Germán Martínez, primera baja en el gabinete ampliado, detonó la temprana sacudida. En los días siguientes, ocurrió la renuncia de Josefa González Blanco Ortiz Mena a Semarnat, argumentando congruencia tras un acto de supuesta prepotencia, y aunque menos sonora, la de Tonatiuh Guillén al Instituto Nacional de Migración, luego de ser excluido de la operación de la política migratoria con la que el gobierno obradorista pretende resolver el diferendo con Estados Unidos. Los cambios por diferentes motivos, a medio año del arranque, abonan a la percepción de inestabilidad que se suma a los conflictos internos del gabinete.

Más allá de las marchas anti López Obrador o los actos apoteósicos para la autoafirmación, en los hechos, el arranque del gobierno se ha complicado, en parte por la dimensión del aparato (“un elefante reumático”, suele decir el presidente) y en parte por ineficacia de los equipos de trabajo (“hay conflictos  dentro del gobierno”, admitió el presidente ejemplificando con el pleito entre Raquel Sosa y el secretario Esteban Moctezuma, en el sector educativo), que tendrían que replantear esquemas, decisiones y conductas, antes de que sea demasiado tarde.

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