Categoría: Opinion
SOS COSTA GRANDE
(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)
Dentro de los procesos de formación espiritual, estimado lector, me acaban de enseñar algo tan valioso que quiero compartírselos, porque considero que los principios de alta espiritualidad van más allá de lo que la religión en sí misma ofrece, ya que se relacionan con el ideal de individuos y, por ende, de la sociedad que estamos obligados a construir, partiendo de los preceptos que hace miles de años recibió el pueblo hebreo.
Se trata de la tzedaká o caridad, la ayuda al prójimo. Este precepto se mide en ocho niveles, siendo el más bajo el número 1, y el más alto el número 8.
Así pues, el máximo nivel de caridad es el invitar a alguien a hacer una sociedad en algún negocio o proyecto productivo. Aunque va implícito el interés de tener una ganancia de parte de quien practica este tipo de caridad, lo verdaderamente valioso de esto es ofrecerle a alguien que está en necesidad, pero que tiene habilidades y conocimientos suficientes, la oportunidad de convertirse en un empresario, aunque sea en pequeño, financiándole y garantizándole un porcentaje de las ganancias.
Hay bien poco que agregar a esto, salvo que la gente que recibe este tipo de ayuda suele no agradecerlo y termina cometiendo fraudes, pero aun cuando así sea, el que hizo la caridad recibe la recompensa en el terreno espiritual, ésta no se invalidad; y obviamente el que cometió el fraude también recibe su paga, que es del mismo nivel.
El nivel que sigue, el 7, que también es muy alto, es el ofrecer un empleo a alguien que pide ayuda. Es decir, que en lugar de ayudarle con algunas monedas o darle alguna despensa, se le ofrece un puesto de trabajo.
¿Qué sucede con esta forma de caridad? El individuo no mendiga, sino que usando sus habilidades, conocimientos y fuerza física, toma un trabajo que le es pagado periódicamente.
Entonces, el valor de esta caridad es que se le ofrece al individuo la oportunidad de ganarse su manutención y la de su familia de manera digna, sin necesidad de estar pasando la vergüenza de caridad.
Los siguientes 6 niveles de caridad también son valiosos, pero a mi juicio estos dos son de lo más importante, a propósito de que el gobierno federal ha diseñado programas para que la gente se levante, pero alejándonos del pobre concepto de asistencialismo, y acercándonos más al concepto de desarrollo social.
Ahora, en lugar de que se convoque a la gente a alguna plaza pública para darles una pobre despensa, se le está entregando directamente a los jóvenes menores de hasta 29 años la oportunidad de emplearse y al mismo tiempo capacitarse, para que al término de un año esté en condiciones de solicitar un empleo o poner su propio negocio.
Como ya dijimos, dependerá de los beneficiarios si agradecen este tipo de apoyos, o lo echan a la basura. Si aprovechan el año de capacitación para renovar su vida y reencauzarla, o terminan el año siendo los mismos individuos mediocres y sin capacidades que como ingresaron.
En este caso, la sociedad habrá perdido dinero, pero el individuo habrá condenado a sus descendientes a vivir en pobreza permanente, hasta por 5 generaciones, que es cuando se considera que se rompen los esquemas de esclavitud espiritual heredados.
Es decir, que el no agradecer una caridad, venga de donde venga, se convierte en una maldición, más que en una bendición.
Y por favor, no se espante, que no estábamos hablando de asuntos espirituales, sino de una ciencia, de un arte, que debiera ser retomado por la clase política, para descontaminarse de corrupción, latrocinio, ambición y todo lo que está aparejado con el desfalco del erario público.
Los otros niveles de caridad son buenos, se deben practicar, pero ninguno tan valiosos como los dos primeros. Por ejemplo, se le puede dar a alguien sin que la persona beneficiada sepa quién es su benefactor. También se le puede dar apoyo a alguien, aunque éste sepa quién se lo dio.
Incluso se le puede dar apoyo a un necesitado aunque de mala gana, y también cuenta porque aunque a regañadientes, se cumplió con el precepto. Éste, sería el nivel más bajo de una caridad, de hecho, pero igualmente le es contado al que lo practica. Es el caso de cuando se acercan a nuestra puerta a pedir algo, y uno que está en sus trabajos no quiere interrupciones, pero igualmente apoya. Por el sólo hecho de haber ayudado, ya es suficiente.
Concluyo entonces, que a los políticos les hace muchísima falta aprender algo del pueblo hebreo –que no de los judíos, aunque los judíos son los únicos practicantes de este conocimiento que le fue dado a 12 tribus. Recordemos que el pueblo judío sólo se compone de 2 de las 12 tribus de Israel, las otras 10 están dispersas en el planeta, asimiladas con diferentes culturas-.
Practicar caridad nos hace mejores personas. Dicen los sabios hebreos que el cumplir con este precepto ayuda a rectificar el alma. Por eso decimos que el dar algo nos hace sentir bien.
Si la sociedad cumpliera con este precepto, entonces, no habría nadie mendigando pan.
Palabra de Mujer
Ruth Tamayo Hernández
*Los copreros amenazan con bloqueos carreteros
*Exigen el pago de sus cosechas por 6 millones de pesos
“Un líder es un negociador de esperanzas.” Napoleón Bonaparte
En el estado de Guerrero, mis estimados, con todas sus requezas naturales, los guerrerenses continúan necesitando apoyo oficial de los tres órdenes de gobierno. Para nadie es un secreto que los municipios que integran la Costa Grande han sido sin distinción saqueados por los presidentes municipales, al grado de dejarlos en cueros. Gobernadores van, gobernadores vienen y la región sigue olvidada, marginada y apartada.
La entidad en su conjunto continúa sufriendo graves rezagos y carencias paupérrimas en la mayor parte de la población rural. Hasta nos quedamos cortos cuando decimos que de las siete regiones que conforman el estado suriano, la Costa Grande y la Costa Chica son las más olvidadas y marginadas por los gobernantes. De no ser grandemente bendecidas, con tierras productivas, mares, ríos, lagunas y esteros, de plano estarían desaparecidas del mapa las dos regiones; incluso, me atrevo a decir que la Costa Grande es la única región que guarda un historial triste, muy triste en toda la extensión de la palabra, pues le ha costado sangre a la costa mantener sus riquezas naturales.
Siempre ha existido en este mundo cruel la traición y la ambición al dinero. Los ricos abusan de los productores pobres porque también son los productores ricos quienes acaparan los recursos. Producen, siembran y acaparan el producto y lo revenden. Esto ha existido en México desde siempre y por eso el país está en estas condiciones de pobreza.
Quiero abordar en esta entrega la realidad de los cocoteros en la Costa Grande. La historia de la copra en esta región es triste. Mi padre decía que Dios le había dado tanto a la Costa Grande como a ninguna otra región, pero platicaba mi padre que la gente costeña era muy floja no les gusta trabajar, aunque sus tierras son buenísimas lo que siembres se da. Eso decía mi padre y es cierto: La Costa Grande se distingue por la producción de palma, cafetales, mango, papaya, plátano en grandes cantidades, y se exporta el producto al extranjero; no obstante, no ha sido nada fácil para los costagrandeños mantener sus niveles de productividad, y no es por falta de afán ni de trabajo.
Por ejemplo, antes en Tenexpa eran productores de arroz; sin embargo, eso se perdió por la falta de capacidad de la gente; y el gobierno, en vez de invertir para capacitar a los productores para que progresen a gran escala con la producción, pensando únicamente en el aspecto de la productividad, lo politiza todo para poder sacar raja electoral.
Hace épocas el mentado divide y vencerás ha sido una buena herramienta para la manipulación de las bases campesinas, que es desde siglos el sector con más carencias en la mayor parte del estado de Guerrero y del país.
También en la Tierra Caliente, en los años 60, el ajonjolí era la base de su economía; sin embargo, esa es otra historia. La entrega es en relación a la planta conocida como El Cerillo, de Agroindustrias del Sur, ubicada en el municipio de San Jerónimo de Juárez, en la Costa Grande. Esa planta aglomera a unos 24 mil copreros de las regiones Costa Grande y Costa Chica; sin embargo, a decir de ellos, desde la fundación de la planta, en los años 70, sufren represión y abandono gubernamental.
Los copreros han vivido luchando contra el gobierno para seguir con su planta, aunque con muchas carencias. Qué desgracia tan desdichada.
Sin embargo, antes de cerrar la carretera federal, los copreros piden la intervención del gobernador Héctor Astudillo Flores, para que el director de la planta, Leonel Lorenzana, les pague su copra. “Que nos paguen 6 millones de pesos que nos deben de copra desde el mes de marzo o de lo contrario bloquearemos la carretera Acapulco-Zihuatanejo”, advierten. ¡Me lleva la que me trajo!
Pues sí, sobre aviso no hay engaño, señores gobernantes; lo malo que el daño es a terceros, pues los copreros defienden y exigen lo suyo.
De paso, los dirigentes de los copreros, Javier Solís Solís y Agustín Organis, revelaron que la planta trabaja a un 30 por ciento de su capacidad, pues no le han metido un solo peso desde su fundación. La maquinaria e instalaciones se encuentran en pésimas condiciones, de modo que aunque esa planta debe procesar mil 200 toneladas de copra, solo producen seiscientas toneladas, porque está en ruinas, le falta mantenimiento a la maquinaria.
Pero lo más grandioso de este cuadro es que los directivos desvían 15 millones anuales para las plantas de Iguala y Acapulco, mientras la planta del municipio de Benito Juárez está en ruinas. ¡Hijos de la guayaba podrida! Qué injustos. No la chiflen señores, porque es cantada.
No queda duda que al perro más flaco se le cargan las pulgas. Los copreros, desde la fundación de esa planta, sufren persecución. Bueno, desde que el gobierno metió sus narices a controlar el mercado de la copra, desde el precio hasta sus derivados, valió sombrero ese negocio.
En serio, la lucha de los copreros ha sido contra el gobierno; incluso, han defendido la copra con sus propias vidas. La historia es triste; no obstante, la lucha de los copreros sigue. Aunque sienten que no hay justicia, no paran de lidiar, pues reconocen que Guerrero es el principal productor de coco y tienen todas las de ganar.
Pues vean, mis estimados, hasta donde es la injusticia gubernamental de años pasados. Según los dirigentes de los copreros, la planta dejó de procesar el aceite de coco, por cuestiones políticas. “Nosotros éramos los procesadores de aceite de coco, pero el entonces gobernador Rubén Figueroa se llevó la refinadora a su lugar de origen, para ellos procesar el aceite de coco, y nos dejó sin nada. Y aquí nosotros tenemos la materia prima, queremos seguir procesando el aceite de coco pero necesitamos que nos regresen la refinadora para nosotros generar empleos, queremos que le inyecten recursos a la planta porque para eso fue creada”. A la mero…si no es Juana, es Chana.
El ex gobernador Rubén Figueroa se llevó la refinadora a Iguala, porque el ex mandatario es originario de Huitzuco de los Figueroa, pero quiero pensar que la refinadora está en Iguala. Y los copreros exigen que regresen la planta a San Jerónimo de Juárez. ¿Qué tal?
Es decir, acaparan el coco y lo trasladan a ese municipio, al igual que trasladan el coco al estado de Jalisco para fabricar el dulce de coco; y luego los jaliscienses se lo vienen a vender a los guerrerenses y ellos lo revenden. ¡Que chulada de maíz prieto!
Todo eso sucede teniendo en la Costa Grande las plantaciones de coco y la planta procesadora para darle valor agregado a la producción. ¿Cómo pues, no vamos estar jodidos en Guerrero?
Ya encarrerados, los copreros pusieron al descubierto varias iniquidades contra su organización. Mencionan que mejor otros estados se están enriqueciendo con el coco de Guerrero, que ellos que tienen sus parcelas; por ejemplo, mencionaron a Jalisco y Michoacán, “pero a nosotros nos tienen marginados el gobierno”.
Una cosa es cierta: los productores de coco, maíz, mango y plátano de la región Costa Grande, en su mayoría producen grandes cantidades que exportan al extranjero. Muchos ganaron fortunas, pero también el fisco los sangró mucho, aunque también esa es otra triste historia.
Lo malo los productores no están unidos, porque de estar unidos otro gallo le cantará con el gobierno, por eso los margina, porque los productores del campo no están unidos y son presas fáciles de caciques acedos.
Los copreros son buenos elementos para los gobernantes, pero sólo cuando conviene a sus intereses, pues ante cualquier signo de unidad, dividen y sale ganando. Por eso los copreros sufren marginación y olvido oficial, pues no es un secreto que la Costa Grande hace años se rebeló contra el sistema, su corazón se convirtió en amarillo y en su mayoría los productores fueron perredistas. Por eso la región vive una inmensa marginación y esto es visto de lejos; sin embargo, a punta de bloqueos a la vía federal, los campesinos, productores y padres familia, han logrado que los gobernantes los volteen a ver y les resuelvan sus necesidades.
Lo grandioso de la Costa Grande es que también el mar con sus hermosas playas, les da de comer. ¡Feliz semana, mis estimados!
editorial
Plan petrolero
Del lado positivo, el presidente López Obrador ha reiterado que no va a cancelar los contratos petroleros con empresas privadas surgidos de la reforma energética. Insiste que son una decepción, porque no han producido todavía nuevo crudo, aunque el tiempo desde que se licitaron no permite desarrollar nuevos campos. Del lado negativo, se han cancelado las nuevas licitaciones petroleras. Todos los nuevos proyectos serán realizados ahora por Pemex.
La empresa quiere concentrar sus nuevas inversiones de crudo en aguas someras, que son los campos más fáciles y más baratos de desarrollar y en los que tiene mayor experiencia. Es una forma práctica de lograr resultados con rapidez, pero las reservas de aguas someras son ya relativamente pequeñas en nuestro país. El gran potencial petrolero está en no convencionales, esto es, en zonas de esquistos o lutitas, y también en aguas profundas. La cancelación de nuevas licitaciones para aguas profundas y el rechazo ideológico al fracking, necesario para producir crudo y gas no convencionales, hacen muy difícil que se pueda incrementar la producción.
La peor de las decisiones en el plan es la construcción de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco. Los márgenes de rentabilidad de la gasolina son muy pequeños, mientras que los de petróleo crudo resultan mucho más elevados. Si realmente Pemex quisiera aumentar su producción de gasolina, podría comprar una o más refinerías en Texas o Louisiana, las cuales pueden alcanzar descuentos de 70 por ciento sobre el precio de una nueva.
La producción de crudo ha sufrido una caída enorme en México. En 2004 alcanzó su mayor nivel histórico, de 3.38 millones de barriles diarios, pero para 2018 tenía apenas 2.07 millones. En enero de este 2019 la cifra había descendido a 1.86 millones. La caída alcanza en este momento un ritmo anual de 7 por ciento. Una de las razones es que durante años una parte importante de las inversiones de Pemex, como lo explicó ayer el director general, Octavio Romero Oropeza, se encauzó a Chicontepec, una zona en Veracruz y Puebla que alberga un 40 por ciento de las reservas nacionales, pero que ha tenido una decepcionante producción por las dificultades para extraer hidrocarburos de su suelo rocoso.
En contraste, Estados Unidos, un país que comparte en buena medida la estructura geológica del nuestro, ha aumentado de manera muy importante su producción petrolera en los últimos años. En 2008 su nivel fue de 5 millones de barriles diarios, pero para 2018 ascendió a 10.95 millones, el mayor del mundo. Esta revolución se debió en buena medida a la producción no convencional, especialmente de fracking, y a la de aguas profundas.
Un plan para Pemex que no considere inversiones en fractura hidráulica y aguas profundas difícilmente tendrá éxito. Tampoco tiene sentido regresar al monopolio. Pemex es una empresa extraordinariamente burocrática, con exceso de personal y la mayor deuda del mundo.
Por otra parte, Pemex no tiene el dinero suficiente ni siquiera para invertir en las áreas que ya tiene asignadas. Lo ideal sería que concentrara ahí sus esfuerzos y que se asignaran nuevas zonas de aguas profundas y no convencionales a empresas especialistas. Los recursos de Pemex deben usarse para producir crudo, el producto más rentable, en aguas someras y para reducir su enorme endeudamiento. Construir una nueva refinería es una ocurrencia insensata y muy costosa.
Perder por refinar
¿Qué tan rentable es producir gasolina? El margen variable de refinación de Pemex fue de 0.96 dólares por barril en todo 2018, pero en el cuarto trimestre cayó a -10.97 dólares (cifras de la empresa). Efectivamente, en el trimestre pasado Pemex perdió casi 11 dólares por cada barril de gasolina que refinó.
Mejor que el muro…
SOS COSTA GRANDE
(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)
Los policías federales que se fueron al paro laboral, en contra de su integración a la Guardia Nacional, quieren en su mayoría ser indemnizados. No quieren ser liquidados, lo cual los echaría a la calle como cualquier hizo de vecino, sino permanecer en el servicio policial nacional, para emplearse en corporaciones estatales o municipales. Lo que quieren es retirarse de manera digna, con recursos y, sobre todo, con la libertad de emplearse por su cuenta en otros niveles de gobierno.
Indican que al acceder a una indemnización y tener sus papeles en regla, les permitirá continuar laborando en otras instituciones de seguridad. Al contrario, si se quedan en la Guardia Nacional o alguna otra dependencia del gobierno federal, perderán sus beneficios laborales.
Sin embargo, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador aprieta la tuerca. En el marco de las negociaciones -que este lunes serán reanudadas-, las autoridades señalan que en caso de que algún policía federal opte por retirarse, sólo les toca un finiquito conforme a la ley, pues “nadie los está corriendo”, se están corriendo solos.
Y es que los policías federales habían optado por su liquidación, pero las autoridades no les presentaron los tabuladores al plazo límite que habían dado, el sábado a las 10:00 de la noche. Entonces ahora exigen una indemnización, asesorados por su abogado.
Sin embargo, el gobierno alega que no los está corriendo; al contrario, ha dicho que los necesita en otras áreas y les propone su traslado, respetándoles sueldos, prestaciones y antigüedad. Vamos, ni siquiera los está obligando a que entren a la Guardia Nacional, sino que libremente elegirán dónde quieren trabajar. Ellos, en cambio, tienen otros planes.
La Policía Federal será desmantelada en un plazo de 18 meses. Eso es inevitable, pues no se pueden mantener dos corporaciones de seguridad pública. Y por lo mismo, los agentes federales deben optar por incrustarse en la Guardia Nacional o en cualquier otro sistema de seguridad del país, como Aduanas, Migración y el Servicio de Protección Federal.
Pero por el rigor de los nuevos requisitos, y porque algunos ya están llegando o superando la edad de 50 años, los policías en paro no quieren continuar en el servicio público federal, ya que alegan que quedarán en desventaja.
Sobre todo recalcan que no quieren pertenecer a un esquema militarizado, ni depender de militares en su desempeño, mucho menos ser evaluados por ellos.
Están emplazando a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para que les presenten y firmen los tabuladores, a fin de que puedan ser indemnizados.
En parte, los policías federales tienen razón, pues los exámenes de control para pertenecer a la Guardia Nacional son muy rigurosos. Por ejemplo, hay muchos que califican, pero por la edad ya no pueden ser aceptados. Otros que están obesos y aunque pasaron los exámenes de control, los mantendrán bajo régimen dietético por mucho tiempo.
Pero quizá lo que más les afecta es que ya no dependerán de un mando civil, sino militar. Y eso los someterá a un constante escrutinio y sobre todo terminarán los beneficios de que gozaban al ser comisionados a lugares fuera de su lugar de adscripción, como el pago de hoteles y comidas, pues los militares tienen un modo de vida mucho más riguroso.
La gente ya comienza a preocuparse, y señala que quedarán en el desempleo miles de policías federales, acusando al presidente Andrés Manuel López Obrador de estarlos empujando a la criminalidad.
Pero remato, como lo que al respecto escribió ayer un internauta: “La mayor pendejada del mundo, ya están como el imbécil de Lozano que argumentaba que si no les pagaban más entonces podían volverse corruptos. Y ahí tienes a Lozoya que ganaba una millonada estando en Pemex y es corrupto hasta el tuétano. Entiendan una cosa, si es corrupto o es un criminal, no los vas a corregir ni dándoles más dinero ni manteniéndoles el trabajo. Igualmente será corrupto, igualmente se volverá un criminal. ¿Cuántos policías no pertenecían a bandas de secuestradores y se aprovechaban de información privilegiada al interior de dichas instituciones?”
Palabra de Mujer
Ruth Tamayo Hernández
Policía Federal, fuera del presupuesto
“Si no tenemos policías, jueces, abogados, fiscales, honestos, valerosos y eficientes; si se rinden al crimen y a la corrupción, están condenando al país a la ignominia más desesperante y atroz”: Javier Sicilia
Mis estimados, en tiempo que lleva el presidente Andrés Manuel López Obrador en el cargo, no se había visto tan enojado como se vio en la entrevista mañera, por el paro de los Policías Federales. En serio se enojó el mandatario federal, pues los rumores crecen en el sentido de que en ese paro de los PFs hay gente infiltrada que no es de la corporación; incluso, que son manipulados por el expresidente Felipe Caldearon.
Y eso calentó al presidente de la República, quien ahora sí mostró su otra cara. Y agárrense los políticos corruptos que le buscan tres pies al gato sabiendo que tiene cuatro.
No olviden que quien tiene la sartén por el mango es el presidente AMLO, y el mandatario sólo espera que se suban al ring los traidores para poderlos tirar al suelo de un solo manotazo.
Si quieren probar, sigan picándole la cresta al presidente AMLO.
El mandatario le dio la orden a Alfonso Durazo, para que esculque hasta el último rincón a la corporación y exhiba las corruptelas de estos muchachos mal portados.
Y el obediente funcionario de inmediato encontró los prietitos en el arroz, pues no olvidemos que en el mundo político conocen todos de que pie cojea cada cual, pero todos se callan y se cubren con la misma picha.
El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, de inmediato localizó a los agitadores del movimiento y los exhibió como ratas de alcantarilla de la Ciudad México, y hasta se quedó corto el funcionario de lo que dijo de eso infames corruptos, pues los paristas mostraron rápido su colmillo puntiagudo, ya que proponen como su representante sindical al cínico del ex presidente Felipe Calderón.
¡No puede ser tanta sinvergüenzada del ex presidente!
Bien dice el dicho, cría cuervos y te sacarán los ojos.
Hombre baquetón, que se ponga a trabajar, porque no nos tiene tan contentos a los mexicanos.
También Alfonso Durazo dijo en entrevista que las protestas de la Policía Federal no tienen razón de ser; y les envió misiva a los elementos que abandonaron sus puestos de trabajo para que regresen las armas y vehículos que se llevaron. Y se fue a la yugular del presunto líder del movimiento, Ignacio Benavente Torres, originario de Tijuana y presunto agitador del movimiento, pues resulta que este angelito negro es un ex agente que ha estado preso por secuestro y corrupción. ¿Qué tal?
Y no acaba ahí el asunto. El funcionario anunció que realizan una auditoría a la corporación y preparan denuncias por la adquisición de un sistema de inteligencia sumamente potente y conocido como “Rafael”, el cual contrataron en diciembre de 2015 a un sobreprecio. Alfonso Durazo dijo que se adquirió por 2 mil 458 millones de pesos, cuando su valor en el mercado no pasa los 800 millones.
Este producto de inteligencia se pagó a través de la partida 33701 de gasto de seguridad pública y nacional, pero de dicha compra hay todavía un adeudo por mil 300 millones de pesos.
¡Caracoles bien refritos!
El gobierno federal tiene bien asegurada a la corporación pues según el secretario, el 7 de febrero ellos presentaron una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública por la supuesta irregularidad en la contratación y adquisición del aparato llamado “Rafael”, y el tamal de cuche que se comieron les va a salir caro a los de la Policía Federal, ya que también presentarán denuncia penal por esos hechos contra quien resulte responsable, dijo Alfonso Durazo.
¿Ya ven que cuando el gobierno quiere rápido encuentra a los delincuentes? Les dije que iban a volar pepitas doradas a diestra y siniestra. Jojojo.
Estos hijos de la guayaba se pasaron por arco del triunfo los procedimientos establecidos para adquisiciones en seguridad pública y van a pagar las consecuencias por andar moviendo tanto el excremento, como si no supieran que ese desecho entre más lo mueves, más apesta.
Y la neta me gustaría que le sigan escarbando a la PF, van a ver cuántas linduras descubren en esa corporación que esconde horrores. Y eso lo descubren mejor en las redes los cibernautas; ahí mencionan que por estos infames y sus compinches, México está atiborrado de criminales, pues ellos hicieron mal uso de sus funciones.
Lo bueno de todo esto no hay mal que dura cien años, ni pentonto que lo resista.
Tal vez, no todos, sean responsables; pero dice un dicho bien popular que tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Bien poco falta para que les salga a los policías federales paristas el tiro por la culata. Pues también en un video dijo el mandatario federal que no habrá ni un paso atrás, y que el decreto está firmado: La Policía Federal desaparece.
Son 10 mil los elementos de la PF que fueron trasladados a la Guardia Nacional; y según el mandatario, la sección de la Policía Federal la integraban 13 mil 722 elementos; luego entonces, son 3 mil 700 los inconformes que andan en paro.
No son muchos, apliquen la ley y liquiden a esos pajaritos negros que no hacen mucha falta, pues desde que buscan formar un sindicato, dan muestra del cinismo que los caracteriza. Esas personas valen para pura fregada, como decía mi madre, no sirven, son huevones. Entonces, hagan un favor a la patria: No más policía Federal.
También es cierto que todos los políticos rancios y agrios aprovechan cualquier movimiento en contra de la autoridad para sacar raja política. Esto siempre ha existido, no es nuevo, pero pasa ahora en nuestro México lindo y querido.
Sin embargo, creo que con el tabasqueño se van a chuchar un ojo esos políticos, pues el mandatario para esos juegos se pinta solito. Y en serio estaba muy enojado el presidente AMLO. Va a haber palomazos para varios de los que andan ahí y veremos bien pronto cuántos de esos pajaritos aguantan vara hasta el final.
En otro tema, mis estimados, ¿recuerdan que en este espacio les comenté que la Secretaría de Educación Pública (SEP), en acuerdo con SECTUR, incluyeron 3 nuevos fines de semana largos en el calendario escolar 2019? El secretario de Turismo, Miguel Torruco, muy alegre presumió que había logrado el acuerdo con el secretario de Educación, Esteban Moctezuma, para instituir tres nuevos periodos de descanso, para impulsar la actividad turística en todo el país.
Explicó que los tres fines de semana largos tienen como objetivo contribuir al fomento del turismo interno, el cual representa un 67 por ciento de la ocupación hotelera nacional.
Sin embargo, mientras el funcionario de Turismo federal, da cifras del turismo nacional por demás alegres, la Alianza Nacional del Pequeños Comerciantes (ANPEC), los desmiente y alertan a la población de una crisis severa que se avecina a nuestro país, y por eso el organismo advierte a la población para que no pida préstamos bancarios para solventar gastos, pues sus ingresos podrían quedar comprometidos en más de 60 por ciento.
Indica ANPEC, que durante el fin del ciclo escolar, las familias mexicanas gastarán en promedio 2 mil pesos adicionales por cada niño que se quede en casa; y si hay familias que se aventuren a salir de vacaciones, desembolsarán en promedio 15 mil pesos por persona para viajar a destinos nacionales; y si de casualidad quieren ir de viaje al extranjero, gastarán 35 mil pesos por persona. ¡Chispas de chocolate!
No pidan dinero prestado, mis estimados, y menos para salir de vacaciones o para hacer fiestas. Según ANPEC, el monitoreo que realizan reveló que se incrementaron los precios de los productos, incluso los que compran los viajeros de turismo social, y revelaron precios de productos como la salchicha, pan blanco, jamón y queso amarillo. ¡Carísimos!
Por eso recomienda la ANPEC que tengamos mesura financiera, pues el país atraviesa por un momento económico complejo, mismo que podrá afectar el gasto familiar. En pocas palabras, sus vacaciones de verano valieron chichi de iguana.
Y bien comento un amigo dice: “Oye, ¿soy yo el que no tengo dinero, o no hay dinero en Zihuatanejo? Amiga, en mis 50 años que tengo, nunca había andado de méndigo, sin ningún peso en mi bolsa; poco, pero traía antes, hora no traigo ni un piche peso en la bolsa”, se quejó. Jejeje.
Iguanas verdes, le contesté. Está canijo, como dijo el curita del chiste. Entonces, hagan caso al ANPEC no gaste lo que no tiene. ¡Feliz fin de semana!
Editorial
Los gazapos de Bartlett
En medio del diferendo con las trasnacionales energéticas contratadas para construir y operar siete gasoductos para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Poder Judicial dio un revés a esa empresa productiva del Estado en su pretensión de obligar la entrada en operación del Gasoducto Morelos –el octavo conflictuado—y con eso la termoeléctrica en Huexca.
Parte vital del Proyecto Integral Morelos (PIM), el gasoducto mencionado seguirá inoperante y con ello, mantendrá la parálisis de todo el conflictivo megaproyecto que, herencia de pasadas administraciones, desnuda la negligencia en la gestión de Manuel Bartlett como ocurre también con los siete gasoductos que intenta, a fuerza de declaraciones, renegociar.
Los siete gasoductos de la polémica de esta semana, tienen en común con el Gasoducto Morelos (que atraviesa municipios de Tlaxcala, Puebla y Morelos), la arbitrariedad de origen, la imposición de las obras planeadas sobre comunidades que, siendo sujetas a derechos, no fueron tomadas en cuenta para su invasión y, cuando se atrevieron a protestar, se enfrentaron a un proceso represivo brutal.
El caso del PIM, como el de los siete gasoductos, tiene cierta complejidad, pero en cualquier caso las dificultades que los mantienen fuera de operación son imputables al Estado.
Fue el pasado fin de semana cuando el juez noveno de distrito en Morelos, otorgó la suspensión sobre el Gasoducto Morelos al ejido Amilcingo que, siendo una de las comunidades más activas en la oposición al megaproyecto desde 2012, se volvió emblemática tras el asesinato del dirigente indígena Samir Flores Soberanes, perpetrado el 20 de febrero pasado.
Como muchos asuntos en el arranque de la administración, el PIM se colocó en la agenda presidencial con la información surgida de la CFE de Bartlett, funcionario que ha insistido en justificar toda acción en la idea de “soberanía energética”, expresión esta que sonaría muy bien, excepto porque el proyecto está concesionado a puras trasnacionales como lo son Abengoa, Bonatti, Elecnor y Enagás.
Con prisa, de manera atropellada, Bartlett y Rocío Nahle, pusieron las condiciones para que la naciente administración obradorista quedara en entredicho, primero con la declaración del presidente en su arenga contra los opositores el 10 de febrero, cuando los calificó “radicales de izquierda” ergo “conservadores”, provocando que inclusive dentro de su base de apoyo, así como de los izquierdistas que le son cercanos desde los tempranos dosmiles, quedaran en un predicamento.
El momento político empeoró por las consideraciones que apenas días antes le había dispensado a la familia Zapata, descendiente del caudillo, que terminaría distanciándose acusando al mandatario de violar acuerdos, particularmente, en relación con la consulta sin asideros legales que impuso.
Tras el asesinato de Samir el momento político se complicó más con la torpe intervención de Hugo Eric Flores Cervantes, el virrey de Morelos, que terminó por distanciar al movimiento opositor al PIM de la llamada “Cuarta Transformación”.
Quizás la peor parte de todo es que López Obrador y sus colaboradores no tenían responsabilidad política ni legal respecto al PIM, que fue planeado durante la gestión de Alfredo Elías Ayub, e iniciado por Antonio Vivanco, en su respectivo paso por la CFE en tiempos de Felipe Calderón. Por lo tanto, ellos, sus equipos y quienes les sucedieron, tendrían que responder por la falta de deber de cuidado, la negligencia y el daño patrimonial a la hacienda pública derivado de no haber considerado litigios ni conciliaciones necesarias antes de arrancar la obra lo mismo que ocurre con los otros siete gasoductos conflictuados.
Hasta donde se sabe, la secretaría de la Función Pública no tiene abiertos expedientes, ninguno de los involucrados ha sido expuesto por López Obrador ni sus colaboradores que, en su afán de agilizarlo todo, terminaron asumiendo los costos políticos propiciando lo que simple y llanamente es impunidad para “el antiguo régimen”.
López Obrador fue más cuidadoso el 1 de julio al referirse al asunto cuando prometió no imponer el PIM en su mensaje en el Zócalo. La declaración expresa en general la idea de respetar los 15 amparos existentes contra la obra, la mayoría obtenidos el sexenio pasado. Se trata pues de una aparente rectificación, dado el rumbo de tomó el asunto, después de ser arrastrado por los gazapos bartlianos.
La dupla Nahle-Bartlett va de mal en peor, en el caso de ella por la impericia, de él por sus formas en desuso frente a nuevas realidades. En ambos, un talante autoritario que para concretar decisiones dejan muchas lesiones al paso.
En sus marcas…
SOS COSTA GRANDE
(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)
¿Qué sucedió en la Policía Federal, que devino en ruptura con el régimen lópezobradorista?
La pregunta pesa porque no es posible que al presidente y sus colaboradores, comenzando por el Secretario de Seguridad Pública federal, Alfonso Durazo Montaño, se les haya pasado ese pequeño gran detalle de sujetar a los elementos de la Policía Federal a los nuevos lineamientos.
Lo que podemos deducir, es que los policías federales pensaron que su pase a la Guardia Nacional sería automático, y cuando se enteraron que tendrían que pasar por las pruebas del polígrafo, entre otros exámenes de control y confianza, se fueron a encabezar un movimiento nacional alegando violaciones a sus derechos laborales, que son aspectos meramente administrativos.
Lo peor, es que se llevaron patrullas y armas de cargo. Luego entonces, tenemos en las calles del país a un ejército de policías federales armados y con capacidad de movilización, y en caso de que no lleguen a algún acuerdo con el gobierno federal –toda vez que ayer reventaron la mesa de negociación que encabezó el subsecretario Ricardo Mejía Berdeja-, el riesgo es que se queden por ahí dispersos, en calidad de desertores.
Con sus movilizaciones y paros, los policías federales pusieron sobre la mesa un pliego petitorio de 15 exigencias, pero mezclando lo laboral, que tiene que ver con sueldos, prestaciones y antigüedades. Pero el mismo presidente de la República dijo que no se les conculcarían esos derechos, sino que todo a aquel que pase a la Guardia Nacional, le serán respetados todos sus logros laborales.
Luego entonces, ¿por qué los policías federales continúan con su protesta?
Aquí viene el “pero”. Es que no quieren, de entrada, tener un mando militar, mucho menos ser evaluados por militares, con el argumento de que estos no conocen la función policial.
“No seremos evaluados y pasaremos en automático a la Guardia Nacional y el mando saldrá de las filas de la Policía Federal sin parentesco con la escala de mandos”, expusieron.
Con la pena pero esto es un descaro. Como policías, están sujetos a un régimen de obediencia; y por ley, todo aquel que repruebe los exámenes de control y vigilancia pueden ser despedidos sin cargo para la parte patronal. Porque éste es el requisito primordial para formar parte de todo cuerpo de seguridad, desde el nivel municipal hasta nivel federal y simplemente no pueden borrarlo de un plumazo, porque es una disposición legal incluso para las policías civiles, mucho más para la Guardia Nacional, que nace como un cuerpo de seguridad debidamente acreditado y saneado.
Ricardo Mejía Berdeja ha atendido las mesas de diálogo con los representantes de la Policía y dijo que se sigue estando la disposición de atender todas las quejas, pero obviamente una cosa son quejas y otra cosa son caprichos.
Ellos piden:
1.- Respeto a la dignidad de todos los que conforman la Policía Federal.
2.- Respeto a la antigüedad laboral.
3.- Respeto a las prestaciones laborales.
4.- Devolución de la operatividad de 9 mil 800 pesos, cada 25 días laborados.
5.- Rechazo a la evaluación por parte de personal militar porque desconocen la función policial.
6.- Rechazo a ser trasladados administrativamente a la Secretaría de la Defensa Nacional.
7.- Rechazo a vivir en cuarteles militares.
8.- Exigen sueldo quincenal mínimo de 15 mil 000 pesos libre de impuesto, a partir de la segunda quincena de julio de 2019.
9.- Exigen la desaparición del sueldo base de 2 mil 300 pesos.
10.- Exigen la desaparición de la prueba del polígrafo.
11.- Exigen respeto a los horarios establecidos en la Ley Federal del Trabajo.
12.- Exigen la renuncia de los mandos medios, desde comandantes hasta directores, que estén relacionados con actos de corrupción y con el crimen organizado.
13.- Instalación de una oficina de derechos humanos para los policías en el Centro de Mando.
14.- Los policías federales quien conformar un sindicato.
15.- Entrega de uniformes dos veces por año.
Como podemos observar, hay por lo menos 2 exigencias que pueden ser la verdadera causa de la revuelta de policías federales; a saber: Eliminación de la prueba del polígrafo y rechazo a la evaluación policial.
Se suman otras descabelladas como el cubrir horarios regulares, previstos en la Ley Federal del Trabajo (de 8 horas), pues ellos están bajo un régimen distinto; y la libertad para constituirse en un sindicato.
Veremos en qué para todo este desaguisado. Lo cierto es que el plan es la desaparición de la Policía Federal para 2020, dando 18 meses a sus integrantes para que se agreguen a la Guardia Nacional –sólo 10 mil ya lo hicieron-, o bien optar por la policía aduanal o la policía migratoria.
