Editorial

El dilema de las ciudades

Durante los siguientes años, a nivel mundial las ciudades continuarán poblándose cada vez más, de tal manera que se ha pronosticado que para 2050 tres cuartas partes de la población mundial habitarán en centros urbanos. Eso es una cuestión que ha mantenido preocupados a especialistas en la materia y que figura ya en el radar de muchas autoridades y gobiernos en diversos países. Y con justa razón, ya que la forma en que se planean las ciudades es determinante para garantizar el acceso a servicios y entornos que ofrezcan una calidad de vida digna e igualitaria a sus habitantes. De ahí que la ONU haya establecido el día 31 de octubre como el Día Mundial de las Ciudades.

Si bien los fenómenos de urbanización se entretejen a partir de diversos componentes, la movilidad es un aspecto clave cuando se trata de encaminar las ciudades hacia un desarrollo que mantenga un balance con el medio ambiente y genere bienestar para sus habitantes. El caso de las ciudades mexicanas aún nos deja mucho de qué hablar y sobre todo, qué desear. Los espacios urbanos que heredamos de generaciones anteriores son entornos sumamente desiguales e, incluso, discriminantes debido al modelo bajo el que han crecido. De manera fundamental, porque su infraestructura se ha hecho para favorecer el uso masivo del automóvil, lo cual ha generado la actual crisis de mala calidad del aire, de daños a la salud y de condiciones humillantes de traslado para millones de personas.

De ahí la necesidad de generar espacios en los que la calidad de vida se vea favorecida por un modelo de ciudad que apueste por amplios sistemas de transporte público que sean seguros, eficientes y que sean impulsados por energía eléctrica para lograr estándares de sustentabilidad. Lo cierto es que la necesidad de tales medidas son ya del conocimiento de muchas autoridades, incluyendo gobernadores, presidentes municipales y demás funcionarios públicos responsables de implementarlas. Incluso en el discurso oficial muchas veces hablan de ello, el problema es que a la hora de los hechos se quedan muy cortos.

Al analizar el estado de las 7 zonas metropolitanas más contaminadas por fuentes móviles del país respecto a esta cuestión (Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla, Toluca, Querétaro y Pachuca), se puede notar que la inversión pública para la movilidad sigue siendo destinada en su mayoría a favorecer el uso del automóvil. Mientras, se continúa dejando en un notorio rezago a alternativas de transporte que han probado ser verdaderas soluciones, principalmente el transporte público y la bicicleta.

Desde hace décadas los gobiernos de muchas ciudades vanguardistas del mundo decidieron priorizar la optimización de sus sistemas de transporte público como un medio para generar mayor calidad de vida y desarrollo. El transporte público óptimo se ha convertido en un reflejo del buen funcionamiento urbano y social. Mientras tanto, en México aún tenemos que hacer activismo para que los gobiernos se atrevan a hacer algo, porque a todas luces sus avances siguen siendo insuficientes.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

La legalización de la marihuana parece ser el principal atractivo ya no de las autoridades de Gobernación, sino de las autoridades hacendarias.

Como siempre lo hemos dicho, la prohibición de las drogas ha dejado en todo el mundo una estela de muertos, pero principalmente en México, pues mientras Estados Unidos y Canadá están metidos ya en esta industria multimillonaria, aprovechando además todos los beneficios medicinales de la cannabis, nuestro país persiste en este tabú y, por consiguiente, se le está escapando la posibilidad de obtener ingresos extraordinarios por la legalización controlada y regulada de los estupefacientes.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) calculó que la legalización de la cannabis dejaría ingresos de hasta 18 mil millones de pesos durante 2020 al gobierno federal.

Si consideramos que para el año siguiente se tiene una proyección de 80 mil millones de pesos adicionales a los que se gastaron en 2019, para sostener sobre todo los programas sociales del régimen, si se consigue la meta de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en esta industria se tendría resuelto el 25 por ciento de ese gasto.

De lo contrario, todo se sacará del lomo de los contribuyentes, sobre todo los contribuyentes cautivos, empresas pequeñas, medianas y micros, así como los trabajadores y prestadores de servicios profesionales, a los cuales, además, cada día les nulifican sus posibilidades de deducir el IVA y el ISR, ya que Hacienda publicó un catálogo de las compras que sí son deducibles, así como las que se permiten para el Impuesto Sobre la Renta.

Por ejemplo, si una persona trabaja de manera independiente y exhibe sus recibos de honorarios, solamente se le está permitido deducir las compras que estén relacionadas con su trabajo: gasolina, pago de coche, teléfono, renta, etcétera, hospedaje y alimentación fuera de casa, papelería, productos de limpieza y párale.

Pero no puede deducir para ISR la comida, el vestido, el calzado, aunque todo eso lo compre con impuesto incluido.

Si a esto le agregamos que forzosamente un trabajador independiente tiene que contratar los servicios de un contador, pues ni para qué decir que ahí se gasta la mitad de sus ingresos.

También se nos informa que aunque se le permita deducir gastos adicionales, esto es para efectos del cálculo del IVA, pero no para el ISR. Por lo tanto, la gente tiene que andar viendo cómo factura, qué sí facturar para ISR y qué facturar aparte, porque de lo contrario el documento se invalida.

Y algo grave: si debe comprar un medicamento, éste tiene que ser recetado. Si la persona, además, incluye en su factura algún producto de farmacia que no esté dentro del esquema ya decretado, pues la factura no le es aceptada por el sistema digitalizado del Servicio de Administración Tributaria.

Por ejemplo, si se compra un antibiótico (obviamente con receta), no se puede incluir en la misma factura un Advil, porque aunque éste es un medicamento, está considerado en el catálogo como si fuera un producto de perfumería.

Y detallitos como estos van ahorcando de una manera muy maquiavélica a los contribuyentes, porque la ley ahora es “todos pagan”.

Ojo: Y si por error el contador declara en ceros algún mes, de inmediato se le exige al contribuyente que explique la causa de que está en ceros. Y si hay algún ingreso en cualquiera de sus cuentas (ya no hay diferencia entre cuentas fiscales o comerciales), que no esté respaldado por alguna factura, corre el riesgo de que se le venga una auditoría.

Todo esto sucede mientras el gran negocio de la marihuana se lo tragan los países aliados en el tratado de libre comercio, mientras México pone los muertos. Por ejemplo, hay estimaciones de que el Canabidol (CBD), la parte medicinal de la marihuana, es una industria que en los próximos 5 años podría alcanzar billones de dólares.

En México, hay muchas empresas en espera de que el Congreso de la Unión declare legal el uso de la marihuana, tanto para fines científicos, médicos, industriales y lúdicos, aunque esto último es lo que menos importa.

La propuesta ya está en manos de los legisladores. Hay muchos enfermos, además, esperando esta oportunidad de tener un producto barato disponible, porque actualmente se importa el CBD a precios en dólares, y un frasco de 30 mililitros puede costar hasta 2 mil pesos.

El coordinador de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, indicó que se deliberará la Ley General para la Regulación y Control de Cannabis.

“Si me preguntara cuánto le podría generar el próximo año a la hacienda pública, platiqué con el secretario de Hacienda (Arturo Herrera) y me decía que calculan 18 mil millones de pesos”, expresó Julio Menchaca, presidente de la Comisión de Justicia del Senado, en una nota publicada por El Financiero. ¿Qué tal?

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Municipios, carentes de recursos y medios para el desarrollo

“Las aves, por ejemplo, limitan el número de huevos, o incluso dejan de aparearse, en épocas de escasez. Concentran todos sus esfuerzos en mantenerse vivas hasta que los tiempos mejoran. En cambio los seres humanos tiene la esperanza de meter su alma en otro, de crear una nueva versión de sí mismos y vivir así eternamente.” Margaret Atwood

Mis estimados, en estudios o encuestas que revelan organismos especializados, casi nunca dejar ver los números por municipio para conocer las cifras reales de pobreza y precariedad en la que viven millones de mexicanos, y sobre todo carentes de seguridad, pues para nadie es un secreto la negligencia oficial que afecta a las municipalidades, donde la población está carente hasta de los servicios públicos más básicos.

En pleno Siglo XXI, en nuestro México lindo y querido existe pobreza urbana y rural que da vergüenza; y en efecto cada presidente municipal juega un papel importante en la provisión de servicios públicos a la población de los territorios bajo su jurisdicción pero por falta de recursos hay rezagos ancestrales que se vienen arrastrando y heredando, mientras la población crece y los problemas se multiplican.

Pero, ¿cómo resolver esto? Con políticas públicas bien trazadas por el gobierno federal, y en general por los 3 órdenes de gobierno, para la superación de la pobreza en cada municipalidad, y no otorgando dinero a cada persona, porque de esa manera no se acaba con la pobreza.

Y es que es preocupante lo que presume el presidente Andrés Manuel López Obrador, ya que insiste en mezclar su gobierno con cristiandad. Claro que es libre el mandatario de decir lo que quiera en sus discursos, pero él es presidente de la República, y es el presidente de todos los mexicanos, no sólo de los pobres. Insiste el mandatario compararse con Nuestro Señor Jesucristo y eso no está bien, porque no hay ninguna comparación. El Señor Jesús vino a salvar lo que se había perdido, no vino a dar dádivas a los pobres; entonces, debe haber respeto. Su gobierno es terrenal, el de Dios es celestial. Punto. Al César lo del César a Dios lo de Dios.

Es cierto que debemos amarnos y respetarnos y ser solidarios y fraternos con los necesitados. Por eso aplaudo el apoyo a los ancianitos y discapacitados, nada más. Los otros somos iguales todos y debemos trabajar para ganar el sustento, de ahí no tiene por qué el gobierno mantener a las personas, a nadie. Señores, la verdad es que no producimos ni lo que nos comemos. Despierten porque al rato nos estaremos comiendo unos a otros.

El gobierno no es generador de recursos, no es empresa, y el dinero no cae del cielo, el recurso que reparte el gobierno es producto de los impuestos que pagan los contribuyentes; y soy contribuyente y no estoy de acuerdo con las políticas públicas instituidas por el mandatario federal. El punto es, mis estimados que han crecido la inseguridad y violencia en los municipios por la miserable pobreza en la que viven millares de personas. Así lo han manifestado presidentes municipales.

Ahora bien, aclaro que no es del gobierno del presidente AMLO el olvido oficial a los municipalidades; esto tiene épocas. Pero el mandatario conoce los 2 mil 458 municipios que integran el país; tal vez las comunidades de cada municipalidad no las conoce el presidente AMLO, pero sí sabe en las condiciones de pobreza, precariedad y abandono que se vive en los municipios. Sobre todo sabe de la inseguridad, además de las carencias de los servicios de luz, agua, alcantarillado y drenaje. Estos rubros están bien rezagados; incluso carecen de ello hasta los municipios con vocación turística, imagínense las otras municipalidades en qué condiciones viven.

En serio, señores, varios amigos -incluida su servidora- pensamos que el presidente AMLO destinaría los recursos directo a los municipios para combatir desde las municipalidades la pobreza y la precariedad en la que vive la gente, pues el mandatario conoce bien los municipios y sabe de las carencias; incluso llegó a conocer las tragedias que han vivido miles de personas, y también sabe que la recaudación del país se concentra en el gobierno federal. Según datos oficiales, casi el 95 por ciento del producto interno bruto es para la Federación. A los estados distribuyen apenas un 4 por ciento, y lo triste del cuadro es que a los municipios o gobiernos locales apenas les alcanzan 1 por ciento.

Esto lo supimos ahora que los presidentes municipales exigen mayor distribución de los recursos, pues según estados y municipios perciben en promedio sólo un peso de cada 10 de sus ingresos por la vía de impuestos locales; el resto del recurso llega a ellos por trasferencias federales, principalmente participaciones y aportaciones.

Sin embargo, deben saber que hay estados como Guerrero, Michoacán y Morelos (por cierto, estos dos últimos son colindantes con nuestra entidad y hasta padecemos los mismos pánicos), donde apenas llegan a recaudar 50 centavos por cada 10 pesos de sus ingresos.

Y cabe destacar que para cada gobierno local, la mayor recaudación proviene del Impuesto Predial, y en menor medida recolección de basura, servicio de agua, entre otros. Pero en realidad poco recaudan las alcaldías, pues además son pésimos los servicios.

El caso es que la mitad de las entidades federativas recaudan muy poco, y las entidades que sí cobran impuestos, ya no quieren que les trasfieran participaciones iguales, sino que se les premie por su trabajo. Y esa es la tendencia del gobierno, de darle más a quien más recaude.

¿Ya ven? Es lo mismo. No estamos de acuerdo que le den recursos a quienes no generan; sin embargo, todos los municipios reciben aportaciones y participaciones.

El plan en cualquier momento queda fuera. Van a condicionar las participaciones, aunque varios alcaldes piden el cambio de reglas en la distribución de los recursos, sobre todo para infraestructura social.

Los munícipes que finalmente fueron recibidos en la Secretaría de Gobernación, externaron sus peticiones, se adelantaron y dejaron su carta a los Santos Reyes. Aunque falta para esa fecha, ellos ya hicieron su petición; pidieron que se entreguen sin candados los recuso a sus municipios, e insisten que en el caso del Ramo 23, que ante la desaparición de ese ramo, se cree otro para el desarrollo de la infraestructura local con ministración directa a los municipios, y con la vigilancia y supervisión de la Secretaría de Hacienda.

Asimismo, pidieron más recursos directos para seguridad. Y pues como el pedir no empobrece, los presidentes pidieron, aunque no estuvo ninguno funcionario de la SHCP, a ver si le pegan al gordo. Pero ya ganaron con que los hayan recibido, esa es ventaja.

Los alcaldes revelaron lo mismo que propongo y hemos dicho siempre en este espacio: que el recurso debe llegar etiquetado a los municipios, y que sean vigilados por la Secretaría de la Función Pública. Si ellos piden que ya no llegue al estado su dinero, porque de ahí les mochan orejas, pues háganlo, caramba, que cada quien sea responsable de los chelines que recibe.

Esperamos que recapacite la Federación y cambie su forma de distribuir los centavos, y que los canalice a los municipios. Y que desde cada municipalidad responsabilice a los alcaldes de combatir la pobreza y la precariedad en sus jurisdicciones.

Me temo que vamos a ver a varios tras las rejas, pero también muchos alcaldes van a dar otra cara a sus municipios.

Aunque hay varias quejas de presidentes municipales que señalan haber recibido menos recursos por la mala administración de sus antecesores, pero ya ustedes ven cómo se distribuye el recurso.

Al menos en los municipios de Guerrero, se pueden dar cuenta del poco dinero que se recauda. Según datos, los municipios dieron mal uso al Ramo 23, lo destinaron a otras actividades. Fue el fondo que más dieron mal uso los presidentes municipales, y de ahí el Congreso de la Unión redujo una fuerte cantidad a ese fondo. Y aunque varios municipios sí aplicaron bien el recurso, por unos pagaron todos.

La reducción al Fondo de Desarrollo Regional del Ramo 23, es grave. Entre 2018 y 2019, lo han reducido en más de 20 mil millones de pesos, y la propuesta al Presupuesto de Egresos del 2020 es que ya no se le designe dinero y desaparezca.

Con esto antecedentes se pueden dar una idea de la distribución de los recursos y conocer porqué la entidad suriana está muy rezagada en servicios públicos, y porqué como municipios y estado vivimos problemas de inseguridad graves, al grado que mucha gente hace meses que comenzó a emigrar fuera del país; inclusive, las comunidades serranas están desoladas, abandonadas porque la gente salió huyendo con rumbo desconocido para salvar su pellejo. Sin embargo, otros continúan con la esperanza que el país retome el rumbo.

Siempre es bueno intentar nuevas alternativas y los municipios pueden ser esa opción. Desde “primero los pobres”, no solucionan nada; por el contrario, van a crear más pobres.  ¡Feliz semana, mis estimados!

Editorial

Morena: una elección cerrada

La elección para presidente de Morena puso de mal humor al Presidente López Obrador. Cuentan los que estuvieron en ese encuentro, que regañó a los superdelegados por usar sus atributos y los programas sociales para operar dentro de la elección del partido.

Lo que sorprende es que le sorprenda, que espere algo distinto de una estructura política que él mismo creó para favorecer a los candidatos de Morena. Si la decisión fue poner a operadores políticos al frente del manejo de los programas sociales en cada estado, si optó por los más grillos y no por los más técnicos, el resultado esperado es que hicieran grilla, no un manejo pulcro y sistemático de los programas.

¿Se le está haciendo bolas el engrudo al presidente en Morena? Definitivamente nadie esperaba los niveles de violencia y mano negra que hemos visto en las jornadas de selección de representantes a la asamblea.

El memorándum ordenando que nadie se meta desde el gobierno a operar elecciones, que es el equivalente el regaño de “fuchi-guácala” y “sicarios háganles caso a sus mamás”, tiene por objeto mandar una señal de advertencia, poner límites y recordar que siempre es posible el rebosazo.

Todos saben, pero el Presidente más que ninguno, que hoy por hoy Morena es López Obrador y López Obrador es Morena. No hay otra definición posible. El partido sin el Presidente es un cascarón vacío, hueco e inservible, de ahí la amenaza permanente de López Obrador de que, si las cosas en el partido no caminan o comienzan a estorbarle en su proyecto, lo deja.

Por supuesto, estamos muy lejos de que eso suceda. Antes está la intervención del Presidente para poner a todos en orden y decidir, como ya lo sugirió, por la vía de encuestas (esas que solo las conoce su dedito). La pregunta es quién es el que más le conviene al Presidente en esta coyuntura.

El encono mayor está entre el grupo de Bertha Luján y el de Yeidkol Polensky. La primera representa un proyecto mucho más ideológico y tiene de su lado al operador de los padrones de los programas sociales, Gabriel García.

 La segunda representa el pragmatismo puro y duro, la máquina electoral, la rentabilidad no importa cómo ni de donde vengan los candidatos. El tercero en discordia es Mario Delgado, apoyado por los políticos más hechos del partido y que representa la posibilidad de mostrar una cara presentable, de mayor solidez intelectual.

El problema es que ninguna de las tres corrientes por si sola tiene futuro. En cualquiera que sea el proyecto político los tres necesitan a los otros dos y el Presidente lo sabe mejor que nadie. Su tarea será acomodarlos. Conseguir la comunión en un partido que, pese a su corta edad, ha manifestado muchas mañas, se ve una tarea, cuando menos, muy compleja.

Cuanto más avanza la contienda al interior de Morena más convencido estoy de que será una elección cerrada, que al final se decidirá por un solo voto: el de López Obrador.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Hay tantas modificaciones en el presupuesto de egresos federal de 2020, que gobernadores y alcaldes están con el Jesús en la boca. La esperanza para ellos salir de sus propios rezagos era, precisamente, que los diputados accedieran a darle al gasto anual una visión más –como su nombre lo indica- “federal”, respetando el pacto que le da vida a estos Estados Unidos Mexicanos, porque eso es lo que somos, una serie de estados confederados, con un gobierno central, 32 estados autónomos, que coexisten bajo un sistema de gobierno republicano, basado en los tres poderes de la Unión: Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial.

Pero la visión del gobierno en el poder es otra, distinta a la que ha venido operando hasta ahora, y que se basaba más en criterios políticos, que en necesidades y prioridades.

Para nadie es un secreto que el Presidente tenía gobernadores predilectos, alcaldes predilectos, empresarios predilectos y hasta narcos predilectos. Todo se basaba no en un proyecto de nación, sino en un proyecto de grupo político, y esto incluye los intereses económicos del presidente y sus muchachos.

Así, por ejemplo, se dice que Ernesto Zedillo encomendó a su hermano construir obras en los estados con mayor plusvalía, como Quintana Roo, Yucatán y Veracruz, simulando que se trataba de obras gestionadas por los gobernadores; y obviamente sin recibir estos nada a cambio (los moches en su esplendor). De ahí vendría la persecución contra el gobernador quintanarroense, Mario Villanueva Madrid, acusado de tener nexos con el narco, pero cuyos presuntos cómplices ya están libres, mientras que él en cambio ha pasado 17 años en cárceles de Estados Unidos y México, y a sus 70 años pide se le permita pasar lo que resta de su condena en su casa.

Él narra que el hermano de Zedillo lo presionó para hacer obras en zonas sensibles de la Riviera Maya, y que como se negó entonces el presidente lo tomó como enemigo.

Carlos Salinas de Gortari, por su parte, delegó en su hermano Raúl actividades sensibles, como el cobro del diezmo de obras y servicios, por lo cual se llamó el “hermano ten per cent”.

Y así sucesivamente. Aquello era un modelo harto conocido y harto practicado por tirios y troyanos, y se entiende que AMLO está intentando romper ese esquema, aunque de verdad dudamos que lo logre. No porque no quiera, sino porque es demasiado complejo. Podrá combatirlo y tener algunos triunfos, pero de ahí a erradicar estas prácticas que involucran a gobiernos y empresarios, está en chino.

Hay que decir, además, que para ir cubriendo todas las expectativas del presidente en turno y su grupo de poder, el país fue endeudándose de un modo grosero, sobre todo en la era panista, donde parece que Fox y Calderón simplemente no tuvieron límites, pese a que les tocó cosechar los excedentes petroleros (el barril de crudo alcanzó sus máximos internacionales, y eso hizo llover dólares al gobierno federal, pero los diluyeron. Se dice que con ese dinero Fox hubiese pagado la deuda de Pemex, que es la petrolera más endeudada del mundo).

Entonces, el gobierno está centralizando sobre todo los programas sociales, pero también diversos fondos, como el de educación y ahora también el fondo minero, que el jueves pasado 4 gobernadores pidieron se les devolviera, porque se trata de un recurso que se le devuelve a los estados para compensar la actividad minera que se realiza en sus territorios, y Guerreo forma parte de ellos por todas las minas que aquí existen.

Pero los diputados alegan que ese fondo es pura corrupción, que las obras programadas no existen, que las empresas maniobraban para que los gobernadores les dispensaran el cumplimiento de esos compromisos, etcétera.

Entonces, el gobierno determinó usar ese fondo de 4 mil millones de pesos, para construir escuelas en el medio rural, en las entidades con actividades extractivas.

Pero…las obras se harán de manera directa en los municipios, sin pasar el dinero por manos de los gobernadores. Si acaso se les haga firmar algún convenio de colaboración.

Y es ahí donde se habla de una política de asfixia a los gobiernos estatales, porque no les están dejando casi nada.  “Austericidio”, le llaman.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Titubea industria turística en caso de incrementar el DNR

“Aferrarse a la ira es como agarrar un carbón caliente con la intención de tirarlo a otra persona; es uno mismo el que se quema.” Buda

Mis estimados, hemos dicho que el turismo es uno de los principales motores de la economía en México. Esta actividad ocupa el tercer lugar como generador de ingresos, pues la industria turística sostiene económicamente a millones de mexicanos.

Sin embargo, el gobierno no lo ve de esa manera; siempre dejan al último al turismo, aun cuando ellos conocen cabalmente de la derrama económica que genera en el país, y no le dan el valor que tiene.

En cada sexenio la industria turística sufre quiebras fuertes, y cada estado y municipio con vocación turística sufre con las decisiones de los gobernantes. Para darles una idea clara, puedo asegurar que los destinos turísticos se mantienen de pie actualmente por la gracia de Dios, ya que han sido duramente atacados por el crimen organizado y por la crisis económica.

Para nadie es secreto el quiebre de la industria turística,  un sector que aporta recursos a la Federación por concepto de impuestos. Uno de ellos es el Derecho de No Residente. Dicho gravamen es cubierto por visitantes que arriban a México vía área, al momento de adquirir su boleto de avión. Por ese concepto, el año pasado cobraron alrededor de 6 mil millones de pesos.

También este impuesto es cubierto por los visitantes que arriban a México vía terrestre, y cuya permanencia es menos de una semana; pero según la consultora Gemes, el paquete económico 2020 plantea modificar la Ley Federal de Derechos para derogar una de las exenciones de pago de derecho de visitantes sin permiso para realizar actividades remuneradas (DNR).

La nueva disposición del gobierno federal pretende que todo el turista que entre a México por vía terrestre, pague el DNR, independientemente de la duración de sus estancia.

La consultora Gemes menciona que la Ley Federal de Derechos establece la exención de ese derecho a quienes ingresan a territorio nacional por vía terrestre, siempre que su estancia en el país no exceda de siete días. En caso de superar este plazo, el visitante deberá pagar el DNR al momento de su salida.

Las disposiciones propuestas por el gobierno federal crearon enojo en la iniciativa privada; y según los empresarios, el gobierno pretende un incremento de 53 por ciento en el DNR, para quedar en 865 pesos.

Se incrementa también 388 por ciento el derecho por prestación de servicios migratorios.

Dicho aumento, señalaron los empresarios, afectará directamente a la industria turística; no obstante, el titular de la Secretaría de Turismo, Miguel Torruco Márquez, mostró que con el incremento no se tendrá ninguna afectación al turismo y que se continuará el crecimiento del mismo.

Expresó que esos mayores recursos se utilizarán para mejorar los servicios migratorios en los aeropuertos. “Ésta es una propuesta de la Secretaria de Hacienda y yo la respeto. No considero que se afecte al turismo, por el patrimonio que tenemos y hay otras prioridades, y para resolver problemas migratorios en aeropuertos, necesitamos recursos”, refirió el secretario.

Sin embargo, la iniciativa privada siguió diciendo que la distribución del recurso del Derecho de No Residente (DNR), que el año pasado fue de 6 mil millones de pesos, también cambia.

Anteriormente, esa cantidad se distribuía entre el desaparecido CPTM, en una proporción de 70 por ciento; el Fondo Nacional de Fomento al Turismo, un 10 por ciento; y al Instituto Nacional de Migración (INM), iba un 20 por ciento.

Sin embargo, revelaron que con el desaparecido Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), a partir del próximo año, el pago por concepto de DNR está dirigido a la construcción del Tren Maya, dejando prácticamente en ceros la promoción de los destinos del país.

La angustia de los miembros de la iniciativa privada sigue siendo la desviación del recurso al Tren Maya, pues ellos dicen que ese dinero está destinado para la promoción de los destinos en México y no para otros fines, y ahí está muy peligroso desviar el recurso.

Por otro lado, la consultora Gemes reveló que la disposición también podría acarrear dificultades para la administración y cobro del DNR, afectando la agilidad de los cruces fronterizos, lo cual podría desmotivar que los extranjeros visiten las ciudades fronterizas del país.

Es decir, que de confirmarse, la iniciativa podría implicar una complicación operativa importante e impactar negativamente al turismo fronterizo.

La consultora Gemes agregó que en 2018, 64.9 millones de personas arribaron a México a través de las fronteras terrestres, de las cuales 46.9 millones tuvieron una estancia inferior a 24 horas y 18 millones fueron considerados turistas.

Y revela la consultora que las modificaciones a la Ley Federal de Derechos incluyen nueva distribución de los recursos captados por el DNR, ya que el gobierno federal propuso que 20 por ciento de ese dinero se destine al Instituto Nacional de Migración para mejorar los servicios en materia migratoria, y 80 por ciento restante se destinen para estudios, proyectos e inversión en infraestructura que determine el gobierno federal. Los empresarios de la iniciativa privada indican que es para la construcción del Tren Maya.

Cabe hacer mención, mis estimados que esta iniciativa ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y está a la espera de ser analizada en el Senado.

Sin duda es un tema critico que apenas comenzará a dar tela para cortar y hasta repartir, pues si el año pasado recabaron 6 mil millones de pesos por concepto de pago de Derecho No Residente, imagínense con el incremento la millonada que van a recabar; sin embargo, como estado de Guerrero en nada nos alegra, porque han de saber que el impuesto al hospedaje varía de acuerdo a la entidad federativa, y hay estados como Sinaloa que destina el 95 por ciento de estos recursos para promoción e impulso de los productos turísticos, y 5 por ciento para la administración del impuesto

En cambio, el estado de Guerrero y Quintana Roo destinan dos tercios para fines turísticos y un tercio de toda la recaudación para otros fines diferentes al turismo.

Y no coloco cantidades, mis estimados, porque se van a infartar al ver cuánto dinero desvían los gobernantes a otros fines que no es la industria turística, y Guerrero se queda chiquito en billetes al lado de Quintana Roo. Y como cuido su salud, mejor les voy a ir revelando cantidades de poquito a poquito, ya que veamos que aprobó el Senado la iniciativa.

Propone también la iniciativa privada que en vez del incremento al DNR, cobren un impuesto a los cruceristas, ya que ellos no pagan el Derecho de No Residente.

También sugieren que paguen el hospedaje las casas que brindan ese servicio y no han sido regulados.

Exponen que debe cambiar los mecanismos y la normatividad para lograr una mayor recaudación, además de buscar que todos los recursos recaudados por gravámenes turísticos se destinen a la promoción y desarrollo de los productos turísticos; es decir, agregaron, se necesita una trasparencia estricta en los recursos.

Se tenía que decir y se dijo. Jojojo.

El secretario de Turismo, al terminar el seminario en la Universidad Panamericana, comentó que el aumento no afectará al turismo. “Contamos con muchos atractivos para los visitantes; por ejemplo, esperamos 14 mil personas a la Fórmula 1. Tendremos gran atractivo para los espectadores durante los tres días que durará la competencia. Además de ello, el Pabellón tendrá una exposición de artesanías y Querétaro exhibirá una réplica de Lele, la muñeca emblemática de las artesanas de Amealco”, dijo Torruco Marqués.

Neta, mis estimados, me encanta el entusiasmo del secretario de Turismo, por eso lo sigo en las redes, tiene un positivismo del tamaño del mundo. Lástima que con entusiasmo no se crece, ni se avanza.

¡Feliz fin de semana!

Editorial

La reforma del Poder Judicial, “con y para” la gente

Al inicio de semana, en lo que asemejaba una mesa cuadrada, representantes de nuestras instituciones anunciaron la “reforma con y para el Poder Judicial”. En el discurso, todos los mensajes habituales; en el fondo –y por supuesto sin haber estado presente–, me quedé con la impresión de que faltaron las voces de quienes todos los días acudimos a los tribunales para defender nuestros derechos.

Desde el nombre de esta iniciativa y las actitudes de las personalidades invitadas, me parece que continúa la inercia de pensar que tienen las atribuciones y los atributos suficientes como para dirigir aquella reforma sin considerar seriamente las demandas de las personas y comunidades para las que trabajan. Obvio, no faltarán ciertos foros especializados para que la gente de siempre, haga sus aportaciones, pero ojalá nos sorprendan y convoquen a más personas defensoras.

En cualquier caso, desde este espacio alejado del sistema político y las pasarelas del mundo judicial y académico, sin mayor ánimo que el de compartir opiniones, me permitiré plasmar algunas ideas para los debates públicos por venir. De entrada, dos temas evidentes: uno, la exclusión del ejecutivo federal en las designaciones de quienes integren la Suprema Corte de Justicia no compensa que se acorte el período de la función a seis años; y dos, hay confianza desmedida en la representatividad del Senado como para otorgarle el papel protagónico en la conformación del órgano que administrará, vigilará y disciplinará al Poder Judicial.

Desde diferentes facetas en mi vida, puedo decir que he atestiguado durante toda mi carrera profesional el desarrollo de la gran reforma judicial del año 1994. La verdad, estoy convencido de que los quince años que dura la responsabilidad como integrante de nuestra Corte, propició que en su primera etapa se tomara conciencia de su función como Tribunal Constitucional, y desde entonces concedió un grado de independencia para desempeñar ese rol, alejada de tiempos políticos.

En cuanto a fortalecer al Consejo de la Judicatura, separarlo del liderazgo de la Corte y lo demás, todo correcto, pero sin intervención de otro poder. El Senado en los últimos 25 años ha dejado constancia del peso de los acuerdos políticos por sobre el resto de consideraciones. Simular consultas y ejercicios de participación que al final no llevan a nada, se les ha facilitado durante todo ese lapso. Nuestra Constitución debería asegurar que para administrarse y vigilarse, el Poder Judicial solamente se respalde en sus integrantes, y de mayor trascendencia, en la gente.

Quizá algún día podamos confiar en que las personas comunes tenemos la capacidad de elegir, sin presencia partidista, a las máximas figuras del poder al que encomendamos la defensa y garantía de nuestros derechos fundamentales. Y sobre todo, exigir para él la creación de mecanismos de rendición de cuentas efectivos. Pero mientras llega ese día, tengo una ocurrencia más que compartirles.

Si van a reformar otra vez la Constitución, transformen nuestro juicio de amparo. Despojado de todo ego jurídico, pienso que el amparo tiene una función elemental: preguntarle al Poder Judicial si un acto de cualquier autoridad viola derechos humanos, y por tanto, resulta inconstitucional. Claro que quienes litigamos damos argumentos, pero al final, en mi experiencia, los tribunales deciden lo que quieren.

Si buscan reformar al Poder Judicial para la gente, hagan del amparo el recurso más sencillo, más accesible, más breve, más adecuado y efectivo, posible. Que no existan causales de improcedencia, para hacer inadmisible el juicio. Que pueda cuestionarse a toda autoridad, sin excepciones –incluidos poderes particulares–. Que pueda combatirse toda actuación u omisión. Que pueda accionar cualquiera.

Nadie por encima de la Constitución, ninguna violación a derechos humanos tolerable. Una idea tan simple y poderosa, llevada a la práctica en el amparo. Tenemos el derecho a preguntarle al Poder Judicial, en cualquier tiempo, si algo contraviene nuestros derechos. Y tienen la obligación de estudiar y de responder. Esa sí que sería una reforma para la gente. ¿Tenemos autoridades de esa altura?

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Este jueves 24 de octubre entró en vigor la norma que obliga a las empresas a cuidar el estrés de los trabajadores.

La decisión la tomaron los legisladores porque el estrés está considerado una enfermedad tipo pandemia mundial, por la Organización Mundial de la Salud. De ahí que los países estén obligados a tomar medidas preventivas como se debe hacer en todo tipo de enfermedades.

Sin embargo, en México decidieron que sean los patrones los que se ocupen de la salud mental y emocional de la gente, considerando que el estrés laboral es el que los tiene enfermos.

Esto es relativo, desde luego, porque yo creo que no hay peor estrés que el que deriva de no tener trabajo. Y, sin embargo, ¿eso a quién le corresponde resolverlo?

Por falta de trabajo y de oportunidades, dice el gobierno, los muchachos se unen a los grupos delincuenciales. Y por eso se inventaron el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, mediante el cual se les otorga una beca de capacitación, para que se enrolen en las empresas, sí, esas empresas que les causan estrés, a fin de que se enseñen a hacer algo, porque como no terminaron sus estudios, tampoco se enseñaron a hacer algo, y entonces hay que comenzar de cero con ellos, para que de aquí a un año, sepan cómo ganarse el pan de cada día ellos solos.

¿Pero, cómo? Bueno, en las empresas. O, mejor, creando su propia empresa, como buenos cenicientos.

Todo eso es idílico, claro. Decía mi padre que no hay cosa más cara que lo que no existe. Y el dinero no se da en macetas, hay que trabajar para ganarlo. Y entonces el modelo laboral que hoy existe en el mundo –como antes lo fue el modelo de las haciendas-, más que ser “estresante” para la gente, es bueno si se le ve como el que resuelve la escasez en las familias.

No hay nada más sagrado en este México desolado que tener un empleo. Y si lo dudan, pregúntenles a los miles de desempleados que pululan en este país buscando una oportunidad, ya ni siquiera para desarrollar lo que saben, sino para pagar la comida del día.

¿O no hay abogados fungiendo como taxistas? ¿O no hay profesionistas como policías y soldados? Y no es que esto sea malo, sino que eso refleja un deterioro laboral gravísimo, porque las empresas están navegando –ahora sí válgame la palabra-, en medio de un profundo estrés, enfrentando problemas de liquidez por el incremento de los costos de las gasolinas, la electricidad, la telefonía, la falta de mercados, la merma de clientes, etcétera. Y, obviamente, los patrones también están estresados, algunos hasta el suicidio, por la presión del pago del IMSS, la nómina, los reclamos por incremento, el ausentismo laboral, el alza en sus materias primas, etcétera.

Todo esto es tan grave, que pocas empresas han subsistido en los últimos años a este embate que viene del gobierno, y que ha estresado no solamente a los trabajadores, sino sobre todo a los dueños, quienes en lugar de ganar, pierden.

Podemos apostar que muchas empresas están subsistiendo hoy en día a base de préstamos con el agio bancario, sacándole a las tarjetas de crédito para pagar la nómina de sus empleados que, dicho sea de paso, se chiquean, se envalentonan, creen que a la vuelta de la esquina pueden encontrar un trabajo con las mismas condiciones laborales.

Aplaudimos que el gobierno se preocupe por la salud de los mexicanos, pero a todas luces la NOM-035-STPS-2018 es injusta. Se dice que tiene entre sus objetivos prevenir los factores de riesgo psicosociales y promover un ambiente laboral saludable, pero está demostrado que el ambiente en la calle es peor que  el de dentro.

Reconocemos que hay casos graves de empresas que no respetan horarios, o que incluso no les pagan a sus empleados lo justo, a causa de que reciben propinas. Las hay también que no conceden días de descanso a sus trabajadores; por ejemplo, se nos reportan que algunas tortillerías estilan explotar a los trabajadores de domingo a domingo, con un día de descanso cada 15 días, y con horarios de 5 de la mañana a 5 de la tarde.

Todos estos casos deben ser sancionados, porque estamos hablando de un claro abuso patronal.

Pero, insistimos, la mejor manera de aliviarle la vida a un trabajador es garantizarle un sueldo, a tiempo y suficiente para financiar sus necesidades. Darle descanso e incluso incentivos. Pero la mala noticia es que las empresas en su mayoría no están en esas condiciones, porque también están estresadas.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Diálogo y no confrontación, en los tres órdenes de gobierno

“Los abusos, aun en el estado más sólido, son minas sordas que tarde o temprano estallan.” Joseph Sanial Dubay

Mis estimados, no sé cómo empezar la entrega. Siento una profunda tristeza por lo que sucede en nuestro México lindo y querido; y más angustia siento al ver cómo varios  gobernantes no pisan suelo, siguen volando alto, desmemoriados, empoderados, pateando traseros de los pervertidos y corruptos que no son limpios como ellos.

Es triste ver a los funcionarios confrontados pelándose, señalándose de ratas y de podridos. Es vergonzoso escuchar barruntos de nuestros representantes en el Congreso. ¡Qué pena dan, señores diputados! No parecen defender a sus representados en ese recinto oficial. Mejor fuera que no estuvieran ahí, porque me avergüenzo de ustedes. Dan pena ajena con los circos que protagonizan, por eso quiero recordarles que ustedes también fueron  electos en las urnas para velar por el bien de sus distritos, no para que se sientan intocables y que nadie los merece, que tienen el poder y por eso pueden agredir a quien ustedes quieran.

Mientras ustedes se embotellan en discordia y discusiones, los ciudadanos en municipios, estados y resto del país se ahogan en ríos de sangre. Nos están matando a nuestros hijos, señores, la sociedad vive con miedo y ustedes son nuestros representantes en el Congreso, son nuestra voz, pero no los escuchamos salvaguardarnos, están callados ante un problema de inseguridad y violencia que azota con furia a la sociedad en general, y ustedes no dicen nada, continúan sumisos a la orden del emperador del Palacio Nacional.

Sabemos que los tiempos son otros y que tampoco ustedes disponen al libre albedrío, que no son autónomos, que también tienen que pedir línea antes de actuar; sin embargo, tampoco pretendo ofenderlos y poner en riesgo su vida. Quiero recordarles, tanto a legisladores como a los gobernantes, el encargo por el que fueron electos en las urnas, ya que hace varios meses no vemos los ciudadanos un pacto y coordinación eficaz entre los tres órdenes de gobierno, cada cual jala la panga para donde mejor le conviene.

El escenario que vive la sociedad en general, es grave; y el gobierno se divisa lejano de los sucesos violentos. Da la idea que se volvió sordo, ciego y mudo ante el dolor de la gente. Que se rasquen con sus uñas los deudos.

Y es que si han cambiado tantas leyes para acomodar su gobierno, ¿por qué no cambian el sistema político podrido que tiene al país sumido en la miseria? No hay políticos limpios de culpa, ni siquiera los de Morena; esos están peor que todos, pues la mayoría vienen del PRD, donde aprendieron puños de mañas; y de la noche a la mañana no se quita la maldad, por eso digo que esos morenos que se sienten poderosos son las peores escorias que tiene el país.

Y no lo digo yo, lo indica una encuesta. Según datos publicados por la revista Campaign & Elections México, los presidentes de Morena son los peores calificados por la ciudadanía. El principal tema a calificar fue el de la inseguridad en los municipios que gobiernan, y reprobaron los munícipes, ni siquiera a panzazos aprobaron.

No obstante -y siendo sinceros- ningún alcalde de los 2 mil 458 municipios han logrado pasar la prueba de la inseguridad y violencia; pero ya vimos por qué, avanzan los ríos de sangre inundando ciudades y municipios completos, porque no hay coordinación entre alcaldes, Presidencia y gobernadores.

Y lo peligroso apenas viene con la afrenta del gas lacrimógeno que se usó contra alcaldes que se manifestaron frente a Palacio Nacional, el pasado martes; sin embargo por el bien del país, esperamos que logren acuerdo los tres órdenes de gobierno.

Les decía que el suceso contra los alcaldes en Palacio Nacional muestra al presidente Andrés Manuel López Obrador, muy frío, casi igual como cuando rechazó que hubiera aprobado impuesto al Agro por el uso del agua. Negó rotundamente el mandatario que haya ordenado ese impuesto. Sin embargo, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó la semana pasada un mayor cobro a los derechos del uso del agua en la Ley Federal de Derechos, la iniciativa fue turnada al Senado.

Y aquí tuerce la puerca el rabo, mis estimados, ya que son preocupante las declaraciones del presidente AMLO. Dijo que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público le había presentado un proyecto de aumento de impuestos, de ajustes, pero que él les había dado la instrucción de que se debía cumplir con el compromiso de no aumentar impuestos.

Y ahí no para la cosa. El mandatario da vuelta al tema y repite lo mismo desde que llegó al cargo. La izquierda pensaba que era poca la recaudación y que tenían que aumentar los impuestos, que había que llevar a la práctica lo de la progresividad que marca la Constitución, que el que tiene más, contribuya más; y sí, es un asunto de justicia, y se debe revisar.

Con todo, coreó el mismo discurso de siempre: “Nosotros los gobernantes tenemos que poner el ejemplo de eficacia, honestidad, de austeridad, no es posible aumentar impuestos si el gobierno malgasta, si hay corrupción, si hay derroche, esa es la diferencia de criterios y es la diferencia con los que se fueron”; es decir, que según el criterio del presidente AMLO, siempre van a ser las administraciones anteriores las responsables del caos que vivimos. Y bajita las tenazas, incremento el precio de gasolina al menos un 12 por ciento y el gas doméstico un 8 por ciento y la economía estancada, cero crecimientos y el mandatario del aumento de los impuestos se salió por la tangente y también encontró culpable.

Algo similar ocurrió con el caso de los alcaldes que fueron al Palacio Nacional para verlo. Los presidentes municipales panistas y perredistas debieron se recibidos, aunque sea por el secretario de Presidencia, y darles el lugar que merecen como autoridades municipales; sin embargo, más bien fueron corridos como delincuentes con gases lacrimógenos. ¡Qué terrible mensaje de partidos confrontados!

Pero no acaba ahí la afrenta a los alcaldes. El presidente AMLO, lejos de pedir una disculpa por la actuación de sus personal de seguridad, justificó los hechos disolutamente, diciendo que había el temor que entraran por la fuerza; “además se equivocaron de ventanilla, no era en Palacio Nacional donde debieron venir a reclamar, tenían que ir al la Cámara de Diputados, porque yo no soy el que apruebo el Presupuesto de Egresos, además tengo información que los alcaldes hacen mal uso del recurso”.

¡Qué manera de buscar pleito! Con razón estamos como estamos en incidencia delictiva, pues mientras los tres órdenes de gobierno no se coordinen, difícilmente van a tranquilizar y parar los ríos de sangre en estados y municipios.

Lejos de estar riñendo entre ustedes, deben unirse.

El Ejecutivo ocupa de los presidentes municipales, pues lo más cercano que tiene la gente es al presidente de su municipio; aunque sea improvisado y flojo, es el alcalde al que busca la gente y le pide obras, vivienda, medicina agua y un largo etcétera.

En el tema de la inseguridad y violencia, si no se coordinan Federación y estados con los alcaldes, nunca van a apaciguar el avispero; ellos tienen herramientas para lograr muchas cosas, pues están muy cerca de las familias; ellos pueden aportar mucho para que se paren los ríos de sangre en los municipios que gobiernan, pues sean como sean, y “haiga sido como haiga sido”, son presidentes.

Fue grosero el recibimiento que les dieron en Palacio Nacional, pero nunca es tarde para corregir, pero corrijan antes que se ensucie más el agua.

Entiendan, carajo, ¿por qué pues son tan testarudos los funcionarios? Bien que saben que deben unirse los tres órdenes de gobierno, del color de camisa que sea, y trabajar coordinados para el bien de los mexicanos. No esperen que se levante el pueblo en una rebelión, como ya está sucediendo en otros países. No se confíen que tienen controlada la grey, la gente cambia y actúa agresiva; no esperen, procedan, el panorama se calentó fuerte y el horno en varios estados y municipios no está para bollos. Es mejor que los tres órdenes de gobierno se reúnan, dialoguen y tomen acuerdos como autoridades que son.

¡Caray!, ¿por qué enfrentan a los presidentes municipales? Va, son del mismo bando, cojean del mismo pie. En ese círculo nadie es puro y santo, todos se ofertan al mejor postor. Si lo dudan, volteen a ver el cochinero que hay en Morena. De esto luego les cuento en otra entrega.

Editorial

Capitulación y derrota moral del Ejército

Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador asume la responsabilidad política -no podía ser de otra manera-, la inaudita rendición de los militares en Culiacán ante el amago de la delincuencia organizada ha provocado malestar al interior del Ejército mexicano.

No hay nada peor para un Ejército que ver a su Alto Mando rebasado en una operación militar. Porque eso fue la frustrada detención del ahora famoso Ovidio Guzmán, en la que participaron elementos de la Novena Zona Militar, con sede en Culiacán, y de la Guardia Nacional, integrada en su mayoría por militares que llevan diferente uniforme y gafete.

Una batalla perdida de esa manera baja la moral. Y no faltan quienes entre los uniformados cuestionen el liderazgo tanto del jefe del Ejército, como el del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas; es decir, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, y el presidente de la República, López Obrador. Tal es la inconformidad que en los cuarteles se ha prohibido hablar del tema.

Después de casi 13 años de guerra, declarada o no, contra el narcotráfico, perder una batalla como lo hizo el Ejército mexicano, con ataques a su cuartel en Culiacán y amenazas a sus familiares en la zona habitacional castrense, echa por los suelos el ánimo de la tropa.

Cuando el expresidente Felipe Calderón decidió en diciembre de 2006 sacarlos de sus cuarteles en su guerra franca al narco, mucho se insistió en los costos que podría tener esa decisión para las Fuerzas Armadas, la población civil y el propio Estado mexicano, pues el presidente estaba recurriendo a la última línea de fuego de cualquier país.

Hoy sabemos que, rebasada esa última línea, lo que queda es la capitulación. Tal y como ocurrió en Culiacán el jueves 17, cuando civiles armados demostraron sus capacidades tácticas y estratégicas, anulando en ese centro urbano el monopolio de la fuerza que antes tuvo el Estado mexicano.

Aunque al momento de repartir culpas el más señalado ha sido el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, el general Sandoval no es ajeno a la capitulación. Forma parte del gabinete de seguridad que acordó liberar a Ovidio Guzmán y solicitó el aval presidencial.

Si el operativo fue mal planeado, como justifica el gobierno, la responsabilidad también recae entonces en el Ejército, pues tropas de la Novena Zona Militar participaron en la detención. Esa jurisdicción castrense está bajo el mando del general Maximiliano Cruz Ramos. Su superior es el comandante de la Tercera Región Militar, el general Carlos Ramón Carrillo del Villar, quien rinde cuentas al general secretario.

En el gabinete de seguridad que propuso soltar al hijo del Chapo participa también el viejo amigo del presidente, el general en retiro Audomaro Martínez, el titular del Centro Nacional de Inteligencia, institución llamada no solo a proveer información, sino a anticiparse a escenarios como el ocurrido.

La decisión de capitular en Sinaloa colocó a varios jefes militares en ese supuesto, aunque podrán alegar que cumplieron órdenes cuando el presidente otorgó su aval para entregar a los suyos al hijo del Chapo Guzmán.

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