Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

*Destinos de Guerrero, fin de semana alto

*Burocracia Dorada va pa’ fuera: López Obrador

“El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca”: Immanuel Kant

Mis estimados, sin ser puente, los destinos del estado de Guerrero alcanzaron este fin de semana altos índices de ocupación hotelera, ya que los destinos son aptos para todo tipo de eventos y reuniones; por eso los turistas prefieren las playas del estado de Guerrero para disfrutarlas, pues hasta el clima es extraordinario en el estado sureño.

Según la Secretaría de Turismo estatal (Sectur), los destinos turísticos del estado de Guerrero siguen siendo preferidos por el turismo nacional e internacional, siendo canadienses y estadunidenses los que eligen los puertos de la Costa Grande para vacacionar, sobre todo de Ixtapa-Zihuatanejo, que sigue siendo el lugar preferido del turismo internacional que en esta temporada de invierno eligen los destinos para vacacionar y descansar.

Sectur estatal indicó que fueron proyectados en el puerto de Acapulco varios eventos que se celebraron durante el fin de semana; por ejemplo, deportes, congresos y convenciones, los cuales cautivaron al turismo nacional de tal forma que las zonas turísticas del estado suriano alcanzaron buena ocupación hotelera, siendo Ixtapa-Zihuatanejo el que más turismo recibió.

Les comento que el pasado sábado Ixtapa se ubicó con un 93.9 por ciento de ocupación; Zihuatanejo con 65.8 por ciento. En general el puerto se ubicó en 90.1 por ciento de ocupación hotelera.  

Po su parte, el Acapulco Dorado, 86.7 por ciento; Náutica, 56 por ciento; Diamante 60.3 por ciento, en generar el puerto se ubicó en un 75. 4 por ciento.

También expuso la dependencia, que el Pueblo Mágico de Taxco, alcanzó una ocupación hotelera de 40.5 por ciento.

La Sectur estatal expuso que la Ciudad colonial se encuentra lista para la 82 Feria Nacional de la Plata en Taxco, lo cual implicará un mayor flujo de visitantes.

No queda duda que los destinos del estado de Guerrero siguen siendo los preferidos de los visitantes nacionales e internacionales.  

AMLO embistió

a políticos  

El presidente Andrés Manuel López Obrador, estuvo otra vez de gira en Guerrero, este fin de semana, cuando visitó los municipios de Chilapa y Tlapa, pueblos con usos y costumbres que han sido violentados fuertemente, pero que sin embargo continúan conservando sus culturas.

A la llegada del mandatario federal ofrecieron una danza y una ceremonia tradicional que se realiza en esos lugares para que haya abundante lluvia para las cosechas, con la que le dieron la bienvenida al presidente AMLO.

Para ellos el presidente prometió respaldo y se comprometió a encontrar a los 43 normalistas de Ayotzinapa, y a dar a conocer la verdad para que haya justicia, y nos quitemos ese agravio que dolió tanto a los guerrerenses y a los mexicanos.

El presidente AMLO fue preciso al decir que su gobierno va a hacer justicia en todos los casos. “Va a haber justicia, este es un gobierno que llegó para trasformar la vida pública de México”, dijo.

E insistió el presidente AMLO en el lema de su gobierno: Primero los pobres.

Primero los pobres, repite en cada discurso el mandatario federal; incluso, recalcó que se lleva bien con el gobernador Héctor Astudillo Flores, porque el mandatario estatal entendió bien su forma de gobernar.

En pocas palabras, ya agarró el paso el mandatario estatal, tal como López Obrador lo marcó. Y también el gobernador Astudillo Flores, repitió que si son primero los pobres, “mi gobierno apoya la Cuarta Trasformación”. Jejeje. Les digo. El Gober es político, y como decía mi madre, el frío sabe dónde se acomoda. Jejeje.

También el gobernador aprovechó el momento para decir que en un mes habría concluido el hospital regional en Chilapa, y que la administración podría ser asumida por el sistema IMSS-Bienestar, y el mensaje del mandatario estatal fue recibido con gritos de apoyo de “Guerrero, Guerrero”, que arrancaron una sonrisa del presidente AMLO, pues se notaba tenso el mandatario, porque le habían reclamado los pobladores la falta del fertilizante y su entrega tardía, y eso no les gustó mucho, aunque les explicó que para el próximo año habrá una supervisión mayor para que los programas como el fertilizante sean entregados correctamente, en tiempo y forma. “Reconozco errores y el retrasó, no llegó a tiempo el insumo, por eso me comprometo a corregirlo; acepto que hubo problemas en la aplicación del programa federal porque había muchos que estaban a costumbrados a quedarse con el fertilizante o a hacer negocio, ya no va a ser lo mismo, ahora lo vamos a llevar a cabo mediante una supervisión, para que el fertilizante llegue a todos de manera gratuita”, dijo, y pidió a la gente que colaboren con el gobierno, que no anden bloqueando a los tráileres que traen el abono.

Al mandatario federal no le gusta que le reclamen nada; sin embargo, fue cordial con los pobladores, aunque su discurso es el mismo, no hay cambios: Primero los pobres.

El mandatario federal cambió su forma de decir las cosas, esta vez fue distinto; no estaba muy contento el presidente, quién sabe qué le molesto, o tal vez fue el trayecto hacia Chilapa lo que lo puso de malas, ya que el presidente AMLO, muy a su estilo, arremetió fuerte contra los aspirantes adelantados para las elecciones del 2021.

No era el tema; sin embargo, el mandatario llegó con la vara desenvainada. Incluso se fue contra todos los políticos, pues no especifico si la indirecta era para los de Morena o para todos, pues agarró parejo y los llamó a hacer a un lado la politiquería y la grilla; de lo contrario, “se van al carajo”, “al basurero de la historia”, y se refirió a los políticos individualistas, ambiciosos, fantoches, corruptos. “Ahora como ya vienen las elecciones en Guerrero, ahí andan ya alborotados. ¡Se van al carajo!”

En mi pueblo dicen de otra forma, pero mejor le dejamos así. Literal lo dijo el mandatario federal. Y no crean que paró ahí el tema; siguió el presidente AMLO insultando a los políticos adelantados: “No vamos a perder el tiempo en politiquerías, a ver cómo me acomodo, a ver cómo me cuelo, cómo llegó al cargo, sin importarle el pueblo. No sirve para nada, se van a la historia, pero al basurero de la historia”, advirtió el presidente AMLO. Jojojo.

¿Pa’ qué te casabas Juan? ¡Ah!, ¿no, verdad? Disculpen, es última semana de noviembre y llegan las posadas.

Bien reza un viejo refrán: si quieres saber quién eres realmente, pregúntale al que vive enfrente a tu casa; o sea, a tu vecino.

Al presidente AMLO se le olvidó bien pronto que él anduvo 18 años en campaña, no escatimo billetes y ahora no se acuerda y le molesta ver que hagan campaña. ¿Pero cuándo canijos va a parar a los políticos, si mero lo traen en la sangre? En cuanto termina una campaña, al otro día comienzan los desayunos para la otra campaña. Hasta los que ganan el cargo ni cumplen, porque andan buscando el siguiente peldaño para el próximo trienio o sexenio. Y esto lo hacen todos, ninguno se escapa, hasta el mismo mandatario federal continúa en campaña y anhela que su partido se perpetúe en el poder de los congresos, en 2021.

Aunque ya conocemos su forma de hacer política del presidente AMLO, siempre dice algo diferente en sus arengas; y sin duda lo que señaló en Chilapa de Álvarez, va a tener efectos negativos, sobre todo con los aspirantes de Morena al 2021. El mandatario explicó que una de las partidas presupuestales del 2020 es para programas sociales; es decir, una millonaria partida de recursos es para regalar.

Según el mandatario federal, dio guillotina a la burocracia dorada en el INE. El presidente AMLO aseguró que lo quieran o no los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), se les acabaron los privilegios, esos son también dineros del pueblo. “Estaban muy mal acostumbrados ganaban 200 y 300 mil pesos mensuales, eso se terminó, esa burocracia dorada va para fuera, no puede haber gobierno rico con pueblo pobre.”

Lástima que mismos funcionarios del gabinete del presidente AMLO también pertenecen a esa burocracia dorada, sólo que ellos son de Morena.

Por cierto, Morena volvió a aplazar hasta enero 26 de 2020 para relevar su dirigencia. Es decir, cancelaron el Congreso Nacional Extraordinario que se realizaría el próximo 30 de noviembre, para aprobar el proceso, que incluye la elaboración de un nuevo padrón, porque según el presidente de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, Héctor Diaz Polanco, la dirigente Yeidckol Polevnsky no firmó la convocatoria a tiempo.

Jojojo. ¿Recuerdan lo que les dije? No olviden, porque está resultando el pronóstico.

Editorial

De Cortés y los usos de la historia

Los 500 años de la llegada de Hernán Cortés al territorio que hoy es México se ha convertido en una excusa perfecta para el uso político de la historia. Cortés es sin duda el personaje más odiado de la historia del libro de texto; es el antihéroe necesario para que los otros brillen, el malo de la película que hace lucir al protagonista.

De aquí al 2021, que se conmemore la caída de Tenochtitlan, la figura de Cortés será recordada, novelada, discutida, vapuleada por unos y ensalzada por otros. Libros, miniseries, películas, pero sobre todo discursos políticos nos llegarán a raudales para recordar al militar extremeño. Unos privilegiarán la figura del invasor, el conquistador sanguinario, el hombre voraz, traidor y falto de escrúpulos. Otros rescatarán al estratega militar, al político capaz de entender las contradicciones y las luchas políticas al interior de un imperio no menos sanguinario que tenía sojuzgados a los pueblos vecinos para imponerse con muy pocos hombres (y unos cuantos virus) a un pueblo de guerreros. Entre unos y otros vamos sin duda a aprender mucho de Cortés, y vamos a escuchar enormes barrabasadas de sus aplaudidores y sus detractores.

Pero si de algo podemos estar ciertos es que Cortés estará en la boleta electoral del 2021. En su gran capacidad para polarizar y manejar elecciones que tiene Andrés Manuel López Obrador, la figura del conquistador está ni mandada a hacer para dividir a los que están con él, del lado de indígenas, de los pueblos originarios, de los que fueron vencidos, despojados y orillados desde hace 500 años a la pobreza, pero que ahora tienen la oportunidad de reivindicarse, frente a los otros invasores, los que representan los intereses extranjeros, la imposición, los que vencieron a la mala y condenaron a los habitantes originales a ser extranjeros en su s propias tierras.

Algunos conservadores de oposición (es importante hacer la distinción porque hay también muchos conservadores en el gobierno) ya mordieron el anzuelo y han entrado a debatir la figura de Hernán Cortés. Independientemente de que tengan o no razón histórica es una batalla perdida de antemano, cada vez que intenten matizar o contradecir la versión del presidente (como la falacia genial de esta semana de que Cortés hizo el primer fraude electoral del país) se van a colocar solitos del lado de los malos, pues no están luchando contra una simple versión de la historia sino contra la religión de la Patria, esa historia escrita en mármol, que solo tiene blancos y negros, generada después de la revolución como una estrategia de unidad y exaltación del nacionalismo.

Lo Cortés no quitará al debate lo estridente.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El grito de los pueblos indígenas de Guerrero no se hizo esperar durante los dos días de gira del presidente Andrés Manuel López Obrador a la entidad.

Organizados de antemano, presentaron oradores en las reuniones de Chilpa y Tlapa, los días 23 y 24 de noviembre, que expusieron la descarnada realidad que viven como pueblos originarios, a los que AMLO reconoció que son los verdaderos dueños del país y a quienes prometió acciones de gobierno tenientes a prodigarles un poco de bienestar y justicia social.

“La desigualdad y el neoliberalismo nos han causado mucho daño, también la corrupción de las instituciones y la falta de honestidad de los gobernantes”, expuso una de las representantes indígenas este domingo en Tlapa.

Exigió obras y acciones que los saquen de su asilamiento, así como servicios de educación  y salud.

Pero sobre todo pidieron respeto a sus derechos y cultura indígenas, sin que estos sean impedimentos de igualdad, y motivo para que se les considere como ciudadanos de tercera clase.

Aun con críticas de por medio, le presidente se ha propuesto pagar la deuda que el país tiene con los pueblos originarios, incluido el pueblo afromexicano, la tercera raíz, que hasta hace poco no se reconocía, aunque ha estado presente incluso en los rasgos del mestizaje.

Gracias a una larga lucha de grupos no gubernamentales, sobre todo de las costas de Guerrero y Oaxaca, la africanidad se ha ido reconociendo como parte de la identidad del México de hoy, y se les comenzó a integrar a estas comunidades a los organismos que antes sólo reconocían a los pueblos indígenas.

¿Qué importancia tiene que México voltee a ver a los pueblos originarios? Primero, como dijo el presidente, es un asunto de justicia. Segundo, un tema de desarrollo, porque no podemos hablar de crecimiento como país, si tenemos debajo de la alfombra datos que nos colocan como un país violador de los derechos humanos de parte de su población, pues tenemos pueblos con índices de desarrollo similares a los que sufren los países más pobres de África, y desafortunadamente esos pueblos están en Guerrero, la entidad que ocupa el séptimo lugar nacional por su población indígena, pues coexisten aquí en territorios bien delimitados los pueblos amuzgos, mixtecos, tlapanecos y nahuatls.

El reclamo de estos pueblos es tan real y contundente, que el gobernador Héctor Astudillo Flores no ha dudado en montarse en el carro de la Cuarta Transformación, haciendo propio el slogan de “Primero los pobres”, pues muchos de ellos están en Guerrero.

El presidente AMLO agradeció a Astudillo el respaldo a sus políticas públicas; y el mandatario guerrerense dijo que será solidario con todo lo que tenga que ver con desarrollo, aplaudiendo que López Obrador esté rompiendo esquemas al centrarse en aquellos pueblos que nunca han tenido nada.

Sin embargo, le dijo que para resolver la profunda crisis se necesita inversión, y que ésta es corresponsabilidad de los tres órdenes de gobierno.

Los programas Sembrando Vida, Fertilizante y La Escuela es Nuestra, son la apuesta del presidente de la República para generar oportunidades de empleo entre los pueblos indígenas y afromexicanos de Guerrero.

En cuanto a la infraestructura carretera, que fue una de las principales exigencias, fue que se organicen para hacer obras directas, como se hará en Oaxaca.

Con todo, a pesar de todas estas buenas intenciones, el 2020 se antoja que será un año de austeridad. El gobierno federal reducirá sus participaciones en materia de proyectos de coinversión, y lo que se aplique de manera directa será lo que se logre aterrizar.

AMLO año 1

Alejandro Páez Varela

¿Y si falla Andrés Manuel López Obrador? Para sus seguidores es una pregunta insolente. Para los que lo aborrecen es una obviedad, porque todavía no asumía el poder y ya “llevaba años” fallando. Pero lejos de filias y fobias y de los extremos –tan cultivados en estos días–, la pregunta vale cuando se cumple el primer año de Gobierno. De verdad, de verdad: ¿y si falla?

Para los que votaron por Vicente Fox Quesada con grandes expectativas esa pregunta habría sido importante; al menos habrían encontrado un camino para sacar la frustración, porque, ya sabemos, fue un sexenio vergonzoso y no me voy a meter a detallarlo. En cambio, yo creo que Felipe Calderón no le falló a sus votantes aunque le falló a México: era un marrullero, se quedó la Presidencia con marrullerías, gobernó como un marrullero y… así nos fue (y esa es otra historia). La pregunta con Enrique Peña Nieto, sin embargo, era otra; siempre se supo que era un títere de la élite más corrupta de México y se sabía que era un político ignorante e ineficiente pero efectista; la pregunta habría sido: ¿y si acierta? No acertó, y aunque le hizo un gran daño a México, al menos se cargó a su partido, el PRI, que quién sabe cuándo podrá recuperarse, si es que se recupera.

Lo primero sería definir el término “fallar”, en el caso de Andrés Manuel. Contra algunas muestras del Presidente de medir su éxito por medio de la aceptación popular (no habrá golpe de Estado si tengo seguidores; errores como el “culiacanazo” hacen crecer mis redes), creo que hay renglones muy medibles. Empezaría por tres: seguridad, economía y desarrollo. Gran debate. Dentro del rubro “seguridad” no hay más: deben bajar las cifras de la violencia. En “economía” tampoco hay mucho hacia dónde hacerse: el país debe empezar a crecer. Y en “desarrollo”, aunque hay una definición técnica, creo que se deben mostrar resultados en dos subvalores: pobreza y desigualdad; es decir, reparto justo y oportunidades por igual. La combinación de estos tres renglones (seguridad, economía y desarrollo), sin mucho debate, traerían, o bien una tormenta perfecta o bien un crecimiento sostenido y sustentable. Concentrémonos en estos tres; todos estaríamos de acuerdo en que son prioritarios, salvo que se le busquen tres pies al gato. En torno a éstos podría medirse, grosso modo, éxito o fracaso.

Ahora, habría que razonar qué se espera de AMLO para saber qué significa “fallar”. Damos por un hecho que hay un compromiso puntual de combatir la corrupción y el dispendio que marcó al país durante décadas. Eso va caminando, aunque, sugiero, podría acelerar el paso y ponernos ejemplos puntuales, no sólo cimientos. Se impone ir por peces gordos.

Sobre los otros tres temas. Primero, creo que nadie en su sano juicio podría demandar que acabara la desigualdad en seis años; creo que esa materia, que es la que más urge, es la que llevará más años (muchos más que seis, por supuesto) por el daño provocado en décadas, y quizás siglos, sin exagerar; y porque ha sido el gran reto de todos los países. Hasta para destruir se necesita tiempo: el neoliberalismo se tardó 36 años para mostrar su fracaso en México; en algunos países, hasta 50 años.

Ahora, la economía: el despunte podría colocarse como pendiente de corto plazo. Debe suceder en los siguientes años; los gobiernos, absolutamente todos, tardan en que la economía refleje el efecto de las políticas públicas; pero sí debe mostrar resultados concretos muy, pero muy pronto para que el capital privado haga su propia apuesta. Esto debe pasar en los siguientes meses y años, y definitivamente en su sexenio.

Y la seguridad. Allí, creo, los resultados debieron ser inmediatos. Y si no fueron, deben empezar a sentirse a la voz de ya. Se puede vivir pobre, pero no se vive con violencia. Literal: no se vive. Los miles de muertos no tendrán oportunidad de esperar a que cierta estrategia funcione. Hay prisa de que funcione; y se verá en los siguientes meses qué tanta prisa: meterá una presión que no se sentirá en los rubros de desarrollo o de economía.

***

De regreso a la pregunta: ¿Y si falla AMLO? Claramente hay un grupo opositor que nunca quedará conforme, haga lo que haga; se vale, pero allí la pregunta sobra. Pasa con los seguidores a ultranza como con los opositores a ultranza: hay poco que se pueda discutir al respecto; todo argumento, como venga, para ellos está envenenado. Pero hay otro grupo que está midiendo y es una mayoría; que se separa de la política y que espera que su vida cambie para bien. Y es al que debe ir dirigido cualquier argumento.

Lo deseable, como mexicanos, es que no falle Andrés Manuel. Ya nos fallaron todos. Pero hay que entender que aunque no se alcance a producir un cambio rotundo, una izquierda democrática y progresista es opción frente al desastre de este mundo. Y no se le debe renunciar. Aunque no lo hemos advertido con plenitud, somos otra vez la avanzada de cambios: eso fue la Revolución de 1910, la primera gran revolución del siglo xx. El liberalismo económico es a ultranza y se acabó; las políticas neoliberales ahondaron la desigualdad. La opción debe ser la misma: mantener firme la esperanza, y apurar el paso; aprender lecciones y no dar marcha atrás sobre la decisión que se ha tomado. Faltan cinco años, todavía. Como digo, lo ideal es que AMLO aprenda de sus errores y corrija porque tiene tiempo para corregir y enmendar; para acelerar donde se ha quedado corto y para recular donde tomó malas decisiones.

El péndulo es siempre una tentación. Cuidado. Como pasa en otras partes del planeta, donde se ha corrido hacia una derecha radical (aún con todos los males que arrastra) por la desesperación, debemos aspirar a que esto tome rumbo, más que desandar. Hay tiempo, pero no mucho. Dejo esto: los que están cerca de él deben ayudarlo a apretar el paso. Hay tiempo como hay, también, muchos desesperados. Fallar no debe ser opción porque si falla AMLO, fallamos todos.

Vía: Sin Embargo

Editorial

¿Resoluciones de papel o de impacto monumental?

En próximos días, la Primera Sala de nuestra Suprema Corte de Justicia decidirá un caso de máxima trascendencia, pero que curiosamente podría tener escasa cobertura mediática. Se trata del amparo en revisión 327/2017, el cual brindará la oportunidad para que se avance en la delimitación de los actos de particulares que por su equivalencia con los actos de autoridad, resultan justiciables vía el amparo.

No tengo duda de que, si el respeto por los derechos humanos de todas las personas guiara nuestra convivencia social, ello contribuiría a erradicar nuestros graves problemas. Si a la par de exigir que las autoridades cumplan sus labores, lográramos asumir nuestras propias responsabilidades y comportarnos del modo que queremos que se nos trate, estaríamos en una situación muy distinta y mejor. Pero lo cierto es que la congruencia es una virtud que se nos escapa demasiado.

En todo caso, me da esperanza que en ciertos casos los actos de particulares que tengan por consecuencia la violación de algún derecho humano, puedan juzgarse a través de nuestro juicio de amparo. En concreto, el asunto por resolver en la Primera Sala de la Corte tiene que ver con que las autoridades de una escuela privada, luego de expulsar a un estudiante del quinto grado de educación primaria por falta de pago de las colegiaturas, le retuvieron sus evaluaciones y exámenes.

Vale la pena aclarar que la expulsión por falta de pago no se considera un acto cuestionable por medio del amparo en el proyecto de sentencia que para este asunto preparó la ponencia del ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Solamente el hecho de que la escuela, como una especie de represalia, retuviera aquellas evaluaciones y exámenes, con lo cual, seguramente dificultó que el niño afectado pudiera cambiarse de institución educativa sin perder continuidad en sus estudios.

Preciso lo anterior, primero, para evitar que alguien reaccione de mala manera, y sin empatía alguna y sin sentido, vocifere sobre lo terrible que sería obligar a las pobres escuelas privadas a continuar con su servicio a pesar de la falta de pago. Nada tiene que ver este caso con eso, así que por ese lado no debería politizarse este asunto. Al contrario, pienso que mucha gente hoy por hoy, por muy distintas causas, enfrenta dificultades económicas que no obedecen a su irresponsabilidad, por lo que un mínimo trato humano sería no agravar más su apremiante situación.

El niño involucrado en esta historia, pasados casi cinco años de los hechos que se juzgan, probablemente esté cursando ya la preparatoria, así que es mi deseo que él y su familia, cuyas identidades desconozco, estén mejor, mucho mejor. Espero también que lo lento de nuestro sistema de justicia y la decisión que se proyecta para su caso, no les haya desilusionado, ni les vaya a desilusionar. Qué más quisiera que pudieran apreciar que su caso implica una causa de vital importancia.

Ojalá también no les haya afectado demasiado este evento, porque la verdad es que de forma alguna la sentencia de amparo les va a proporcionar una reparación integral. Si prospera la propuesta, se ordenará a la escuela únicamente que ponga a su disposición inmediata las evaluaciones y exámenes retenidos, junto con una invitación para que se abstenga de reiterar esa conducta en lo futuro y adaptar sus prácticas internas al criterio adoptado por la Primera Sala, con el cual pretende que se entienda que el cumplimiento de las obligaciones legales de tal escuela no puede condicionarlo al cumplimiento de los contratos que celebra con sus clientes.

En esos términos, más allá de las lecciones que queden para la escuela juzgada, si el resto de integrantes de la Sala comparte la propuesta presentada, quedarán desarrollados algunos elementos para avanzar en la justiciabilidad de los actos de particulares que violan derechos humanos. Habrá ocasión de escribir, cuando esta sentencia sea dictada, en torno a la importancia de que particulares lleven a cabo funciones de relevancia pública, a partir de una responsabilidad estatal delegada, bajo un principio de intervención pública, a la luz de una norma que establezca el proceder de tales particulares como parte de una función estatal o servicio público. Hasta entonces, se conocerá si este precedente apunta en la dirección adecuada.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Los diputados federales estaban hasta el cierre de este espacio en una sede alterna en la Ciudad de México, discutiendo y analizando el borrador final de lo que será el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020.

En realidad, ya se tienen los acuerdos con el resto de las fracciones parlamentarias, excepto con el PAN, cuyos miembros no quisieron trasladarse a una sede alterna y, por lo tanto, no formarán parte de los trabajos de análisis.

De 500 diputados, según el coordinador de Morena, Mario Delgado, 300 estaban seguros de votar por la propuesta planteada por el partido mayoritario.

Los cambios son mínimos. Se reasignarán únicamente 17 mil millones de pesos, y básicamente el resto del paquete queda como lo planteó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Hay reducciones, sí, pero todas se están justificando, según Delgado.

Por ejemplo, a los órganos autónomos se les reducirán sus partidas presupuestales para meterlos de lleno a la política de austeridad, porque este año se escaparon de ello.

Se aclara que las reducciones vienen aplicadas al rubro de sueldos, y por lo tanto las actividades propias de cada organismo deben realizarse sin problemas, digan lo que digan sus integrantes.

El Instituto Nacional Electoral (INE), tendrá mil 071 millones de pesos menos. La razón, según el diputado Pablo Gómez, es porque 100 trabajadores querían ganar más que el presidente de la República. Además, los consejeros querían ganar 185 por ciento más de lo que gana el presidente.

Tan sólo en sueldos de los consejeros se tendrán ahorros por 70 millones de pesos en 2020.

Y así sucesivamente, organismos como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Comisión Federal de Competencia Económica, el Instituto Federal de Telecomunicaciones, el INAI e incluso la Fiscalía General de la República, tendrán recortes en su gasto corriente.

La nueva ombudsperson del país, Rosario Piedra Ibarra, anunció que sus primeras acciones al frente del organismo serán, precisamente, reducir los gastos innecesarios, en solidaridad con las víctimas de violaciones a los derechos humanos en este país. Decretó la reducción en el uso de teléfonos celulares, viajes, etcétera, para ir ajustando los objetivos de la CNDH, que es la atención a las personas que sufren el menos cabo de sus derechos fundamentales.

Según los diputados, este nuevo apretón de cinturón afectará directamente a la burocracia, que sigue gorda y enquistada en la estructura del gobierno federal. Y ya no les pedirán permiso de si quieren reducirse los sueldos, al tope establecido, sino que los recortes ya se están haciendo de antemano; entonces, ni para dónde se hagan.

Se acaban también los “moches” que surgían de un esquema de “gestiones” de los propios legisladores, para beneficiar a estados y municipios, con su respectivo pago para ellos.

Están apoyando estos cambios, además de Morena, diputados del PT, PES y Verde, mientras que los panistas de plano recularon.

Al ser cuestionado sobre esta ausencia -que es histórica, pues un partido que ya gobernó durante 12 años este país, por primera vez se retrae en un asunto tan importante-, Mario Delgado dijo: “¡Ah!, lo que pasa es que no va a haber moches, se desilusionaron, como no va haber moches andan muy tristes y desmochados. No muy pragmáticos ellos”, dijo.

El presupuesto federal para 2020 realmente no trae sorpresas. Se sigue la misma ruta de privilegiar los programas de asistencia social, y se destina dinero para iniciar los proyectos de las obras cumbres del sexenio, como el Tren Maya, la refinería Dos Bocas, entre otros, así como que se le dará más dinero a Pemex, en lugar de quitarle, para que la petrolera vaya resolviendo su deuda y aumentando su productividad.

Se avanza en Salud. Por ejemplo, se contemplan 40 mil millones de pesos para el nuevo Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que viene a sustituir al Seguro Popular, pero aparte el presupuesto para este sector prevé un aumento de 4.3 por ciento.

Este viernes se tendrá ya definido el presupuesto, aunque 8 días después de la fecha límite, debido al bloqueo de campesinos y ganaderos. Hasta ayer, los que permanecían en San Lázaro eran los de Antorcha Campesina.

AMLO pierde 20 puntos en las encuestas

+ El mayor desplome presidencial

+ Los errores se pagan

Martín Moreno

El ejercicio del poder desgasta al Gobierno, al partido político dominante y, por supuesto, al Presidente en turno. Es una fórmula universal absoluta e irrebatible y, en México, no se da la excepción. Lo vimos con Salinas de Gortari, un Presidente poderoso, sin duda. Con Fox, con Calderón, cuya elección intermedia (2009) significó una fuerte derrota para el PAN, y con Peña Nieto vimos la debacle absoluta de su partido, el PRI.

Es el ejercicio del poder y también son los errores graves de cada Presidente los que van marcando su camino hacia la fatídica intermedia que, en la praxis político – electoral-, no es otra cosa que un referéndum al que se somete, en las urnas, al mandatario y a su Gobierno.

Así, durante el primer año de Gobierno, el Presidente entrante llega con una fuerza natural y una inercia demoledora: lo vimos con Salinas y su liderazgo, inclusive, a nivel internacional; Zedillo tardó más en arrancar al haber heredado de Salinas la crisis económica más dolorosa de la historia: Fox fue un Presidente que durante ese periodo inicial mantuvo una aprobación ciudadana del 63 por ciento promedio. Calderón – aun con su cuestionada guerra contra el narco -, se ubicaba en 66 por ciento. Peña Nieto, gracias a su arranque de vendaval que le alcanzó para concretar las llamadas reformas estructurales, se mantuvo en 56 por ciento. (Fuente: Consulta Mitofsky).

¿Con cuánto de respaldo popular habían iniciado los ex presidentes en el arranque de sus respectivos gobiernos? Fox: 72 por ciento; Calderón: 54 por ciento; Peña Nieto: 55 por ciento. (Fuente: Encuesta GEA-ISA 2019).

Es decir, Fox perdió 9 puntos de aprobación durante su primer año de Gobierno.

Calderón ganó 12 puntos en ese lapso.

Peña Nieto se mantuvo, prácticamente, en el mismo nivel: entre el 55 y 56 por ciento en sus primeros doce meses.

Conocidos estos números y tendencias, ¿cómo le está yendo a Andrés Manuel López Obrador?

Basados en las cifras duras e irrebatibles, no tan bien. Más bien, mal.

De acuerdo a las encuestadoras y más allá de opiniones, juicios de valor o de interpretaciones, AMLO es el Presidente que registra la caída más fuerte de aprobación ciudadana, en comparación con sus antecesores, durante su primer año de Gobierno.

López Obrador arrancó su Gobierno con un nivel de respaldo ciudadano que en febrero de este año – según el análisis de encuestas realizado por Oraculus.mx – llegó hasta 81 por ciento promedio de respaldo popular. Encuesta de El Financiero le daba 78 por ciento en marzo. Niveles similares.

Pero la política no es lineal. Es una montaña rusa de subida y en picada.

Hoy por hoy, AMLO registra un nivel promedio de aprobación ciudadana de entre el 52 y el 59 por ciento. Es decir: en los primeros once meses de su administración, ha perdido hasta 22 puntos de respaldo, si nos vamos a los “picos” más altos.

Desde octubre pasado, la tendencia aprobatoria para López Obrador ha ido en marcado descenso.

Y eso lo saben – y les preocupa – en Palacio Nacional.

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Las cifras hablan. Echemos un vistazo a las encuestas más recientes:

Consulta Mitofsky ubica a AMLO con 57 por ciento de aprobación ciudadana.

El Universal: 58 por ciento.

México Elige: 52 por ciento.

Y más:

El diario Reforma (4/XI/2019) arroja también resultados negativos para AMLO: el 55 por ciento de los encuestados considera que la situación nacional se le ha salido de control al Presidente; 60 por ciento cree que la estrategia del Gobierno federal en seguridad está fracasando, y el 70 por ciento piensa que ocultó información sobre lo sucedido en Culiacán. (De hecho, la encuesta de El Universal le atribuye al factor violencia el desplome de AMLO en las encuestas).

Allí están las cifras. Los números. Las tendencias.

No las ve quien no las quiere ver.

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El ejercicio del poder desgasta. Y los errores castigan al gobernante.

Son las consecuencias de los caprichos y exabruptos presidenciales:

La cancelación del NAIM Texcoco; la construcción inviable de la Refinería de Dos Bocas; cero crecimiento económico; criminalidad fuera de control: 30 mil ejecutados en este sexenio; estrategia fallida de “abrazos, no balazos” y de “voy a acusar con sus mamás” a los delincuentes; desempleo galopante; ausencia de programas de fomento al empleo, a las pequeñas y medianas empresas y de incentivos fiscales a empresarios; presupuestos miserables; escasez de medicamentos; recortes al sector salud; lenguaje divisionista (conservadores vs fifís) en las mañaneras; ataques a la prensa; culpar al pasado de los errores de la mal llamada Cuarta Transformación; el asilo a Evo Morales, las mentiras presidenciales, y algunos otros factores más.

El desplome de AMLO en las encuestas es innegable.

Entre 20 y 22 puntos durante su Gobierno.

Y no hay otros datos.

TW @_martinmoreno

FB / Martín Moreno

mmorenoduran03@gmail.com

Editorial

Atender a las víctimas de la violencia, “da flojera eso”

Desde 1991 Andrés Manuel López Obrador empezó a realizar marchas exigiendo un cambio democrático en el país. Luego, a partir del 2005 hizo giras electorales como candidato presidencial. Hoy que ya es presidente recuerda esos pasajes como medallas y ante el anuncio de Javier Sicilia de que habrá de realizar una nueva marcha para exigir un cambio en la estrategia de seguridad pública y detener la ola de violencia, la compara con las suyas y la desdeña con una expresión de soberbia inusitada.

El distanciamiento de López Obrador con los familiares de las víctimas de la violencia viene desde la campaña presidencial del 2012 cuando el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad pidió a todos los aspirantes se comprometieran para atender este grave problema.

En aquella reunión celebrada en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, Andrés Manuel no estuvo cómodo y rechazó el polémico beso en la mejilla que Sicilia daba emulando el saludo antiguo de los cristianos. Escuchó las cuitas de las familias de muertos y desaparecidos, pero siempre con un gesto duro y hasta de apatía en la mesa de diálogo en la que se comprometió a atenderlos de llegar a la Presidencia de la república.

En agosto y septiembre del año pasado y luego en enero del presente, ya como presidente en funciones, López Obrador tuvo una nueva reunión con familiares de víctimas de la violencia que le demandaron a gritos cambiar su posición de ofrecer perdón a los victimarios sin atender la exigencia de justicia de quienes perdieron a sus seres queridos. La demanda, sin embargo, no fue escuchada.

Todo parece indicar que a López Obrador le molesta e incomoda atender los reclamos de quienes han sido afectados por la violencia generada por la guerra contra el narcotráfico. El rechazo a la decisión de Sicilia de salir nuevamente a las calles a protestar por la violencia que en este año de gobierno alcanza los 30 mil muertos, expresa ahora no solo enojo sino la imposibilidad de su gobierno para resolver la demanda más sentida de la población.

López Obrador ve a Sicilia y a los familiares de las víctimas de la violencia como adversarios a su gobierno. También los mira como si fueran sus competidores.

 “Yo vengo de la oposición, nosotros hacíamos marchas, éxodos, manifestaciones. Imagínense cuántas veces estuvimos en el Zócalo, muchísimas y vamos a seguir estando para no perder la costumbre. Entonces, adelante la protesta, no podemos impedirla; desde luego no compartimos puntos de vista, pero esto es también normal en un sistema democrático, siempre lo hemos dicho” dijo el lunes pasado en su conferencia mañanera, pero de inmediato acotó.

“Hay una oposición. Ahora se quiere que se cambie la estrategia en materia de seguridad. Nosotros decimos: No vamos a regresar a lo mismo, no es con el uso de la fuerza, no es con la violencia, no se puede enfrentar al mal con el mal, al mal hay que enfrentarlo haciendo el bien. La paz y la tranquilidad son frutos de la justicia y esa es esta estrategia”.

El presidente se equivoca en pensar que Sicilia en tanto víctima -le asesinaron a su hijo Juan en 2011 miembros del crimen organizado— quiere que se tome el camino de las armas para combatir la inseguridad. Es todo lo contrario, pero en su afán de ver como enemigo a todo aquel que no está de acuerdo con sus propuestas, no escucha el reclamo de Sicilia y muchos de los familiares afectados de no usar al Ejército, disfrazado de Guardia Nacional, para   combatir al crimen organizado.

No se trata de reprimir, torturar, perseguir, desaparecer a personas o de masacrar, pero tampoco de perdonar a los victimarios para acelerar un proceso de paz con fines políticos. Sino de aplicar la justicia.

Por cierto… Horas después de rechazar un encuentro con Sicilia, López Obrador se reunió con Carlos Slim y con el comisionado de la Liga Nacional de Futbol Americano, Roger Goodell, con quienes habló de negocios y de beisbol.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Es interesante el proceso de integración que están logrando los alcaldes de Morena, aglutinados en la Coordinadora de Alcaldesas y Alcaldes de Morena en Guerrero (CAAMEG), dirigidos por la alcaldesa de Acapulco, Adela Román.

Primero, avanzaron a nivel nacional pidiendo más recursos para los municipios, que actualmente son el nivel de gobierno más constreñido económicamente hablando, pero sobre el que recae la responsabilidad de dotar de servicios públicos a la población.

En el marco de la discusión del presupuesto de egresos federal para 2020, los alcaldes morenistas lograron sin espavientos ni amenazas, que los diputados les respetaran la inversión para sus municipios, así como rescatar programas de inversión que estaban de hecho eliminados, y un incremento sustancial al fondo de seguridad pública.

No consiguieron que se creara un fondo adicional para municipios, en sustitución del Ramo 28, que fue eliminado por la corrupción a la que lo llevaron los diputados federales, pero en algo avanzaron: por lo menos poner en la agenda nacional la situación de los ayuntamientos del país, incluidos los de Guerrero, que hoy por hoy están en quiebra, arrastrando deudos por diversos conceptos, que les impide tan siquiera desarrollar un plan trienal de desarrollo.

Simplemente, los municipios están sobreviviendo, viendo cómo jugosas partidas se les retienen para pago de laudos, mientras que los agobian deudas con la CFE, Conagua, ISSSTE y el SAT, por citar algunos, al grado de que están pidiendo que se condonen los adeudos de electricidad heredados, en lo que sería un “borrón y cuenta nueva”, aunque la empresa paraestatal ya también se quejó que las carteras vencidas de los ayuntamientos son escandalosas y ponen en riesgo su viabilidad.

Tarde o temprano, el gobierno federal y los gobiernos estatales tendrán que enfrentar este dilema, y definir si apoyar más a los municipios o no.

Y es que de seguir esta tendencia, sobre todo con el modelo de administración centralista que se tiene, en el que la Federación se queda con la mayor parte de los recursos y transfiere a los estados partidas que tampoco son suficientes para resolver los problemas locales, el desarrollo que tanto se busca en municipios y sus comunidades no llegará pronto.

Sobre todo en Guerrero, esto es palpable, porque si ya de por sí era poco lo que se les daba a los municipios, durante 25 años estuvieron financiando el programa de fertilizante hasta en 80 por ciento, desviando para la compra y distribución del insumo dinero de obras públicas.

Durante todo este tiempo, el estado se desembarazó del programa de fertilizante, y sólo aportaba una mínima parte para mantenerlo, aunque en realidad se adjudicaba los logros políticos. El grueso de la inversión se sacaba de las partidas del Ramo 33 que administran los municipios, y que se les descentralizó precisamente con el objetivo de que ejecutaran obras de combate a la pobreza.

Esto fue un albazo al desarrollo municipal y es notorio cuando se viaja a otras entidades, donde de inmediato se ve la diferencia en temas como la urbanización, servicios como luz, agua potable y alcantarilla, educación y salud, así como los accesos.

En Guerrero, hasta hace poco teníamos todavía cabeceras municipales a las que se accedía por caminos de terracería, y puentes hamacas para que la gente cruzara caminando los ríos.

Salvo Acapulco y Zihuatanejo, además, el resto de los municipios carecen de rellenos sanitarios y de plantas tratadoras de aguas residuales. Si acaso llegan a fosas de oxidación, modelo de captación de aguas negras ya obsoleto y altamente contaminante.

Los alcaldes de Morena, decíamos, están ahora dando una pelea a nivel local, para que los diputados reasignen una partida especial para pago de laudos, ya que actualmente estos se pagan con dinero de seguridad y obras públicas, pues los municipios carecen de recursos propios suficientes.

Ayer, por ejemplo, se reunieron con diputados, en busca de atención por parte de los legisladores, quienes desafortunadamente no han atendido como se debe el problema de los laudos.

Los alcaldes involucrados en esta tarea son, además de Adela Román, el de Malinaltepec, Abel Bruno Arriaga; de Coyuca de Benítez, Alberto de los Santos Díaz; de Tecoanapa, Henos Roque; el presidente de Juan R. Escudero, Delfino Terrones Ramírez; la alcaldesa de Cuetzala del Progreso, Elizabeth Mendoza Damasio; el alcalde de Xochistlahuaca, Daniel Sánchez Néstor; y el presidente de Cuajinicuilapa, Oscar Alejandro Marín Mendoza.

Veremos hasta qué punto los diputados se comprometen los legisladores locales, o si dejan  a los municipios de nuevo a su suerte.

Palabra de Mujer

*La violencia crecerá de manera más profunda y terrible, advierte Sicilia

*AMLO responde no recibirá al poeta y se niega a modificar su estrategia

El estancamiento económico y la inseguridad pública son los dos grandes pendientes de la Cuarta Transformación. Sin embargo, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se encuentra atascado en los dos temas e intenta distraer con su focalizada lucha contra la corrupción y su lastimosa política de austeridad. Diversas personalidades han advertido: la inseguridad y el crimen organizado se han apoderado de todo el territorio mexicano, pero el tabasqueño insiste en continuar con su estrategia de amor y paz ante los cárteles del narcotráfico. Por eso ahora, las movilizaciones son contra la permisividad, la ineficiencia y la negligencia de la actual administración federal. Javier Sicilia, líder moral del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, advirtió saldrá nuevamente a las calles para exigir un cambio en la estrategia de seguridad. El inquilino de Palacio Nacional desde ahora descartó recibirlo.

Sicilia demandó a López Obrador dar muestras de que en su gobierno son fundamentales la paz y la justicia. Recordó su promesa de campaña: “hacer de la verdad, la justicia y la paz la agenda de la nación”. Y lamentó después de un año se acumulen 30 mil asesinados, los cuales se suman a las centenas de miles de ejecutados y desaparecidos de las otras administraciones y, destacó, con la masacre de los LeBarón, “nos han devuelto el cheque con un sello que dice fondos insuficientes (…) Pero muchos mexicanos nos negamos a creer que el banco de este gobierno está quebrado, que las bóvedas del Palacio Nacional y de los palacios de gobierno no tienen fondos y están vacíos, saqueados por el crimen organizado y sometidos como nuestros caminos, nuestras calles, nuestras instituciones”.

El poeta advirtió al presidente saldrá nuevamente a las calles: “… voy a caminar de nuevo con lo único que tengo, mi dignidad, mi rabia, mi palabra, para decirte a ti y a los que quieran escuchar que la casa de todos sigue en llamas, que debemos abandonar el hábito –que nos inculcó la violencia- de insultarnos, descalificarnos, difamarnos, polarizarnos; que debemos sacudirnos la indiferencia bovina a la que a fuerza de horror y miedo nos está reduciendo la violencia, hasta normalizar el crimen, y que sólo unidos podemos hacer posible lo único que importa: la verdad, la justicia y la paz”.

Y explicó: Caminará para “recordarnos y recordarte, presidente, la imperiosa urgencia del ahora. Esto no es momento para tomar el tranquilizante del gradualismo que nos pides. Nos están matando, desapareciendo, violentando de maneras cada vez peores”. Y cuestionó a AMLO: “Tú que decides, presidente, ¿caminarás rumbo al horror que tus primeros pasos han transitado o rumbo a la esperanza a la que un día nos llamaste y a la que hoy esta nación ensangrentada nos convoca?”.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador “está queriendo abandonar la tragedia humanitaria que se está viviendo en el país”, acusó Sicilia entrevistado en la Ofrenda de Víctimas colocada desde marzo de 2011 en la entrada principal del Palacio de Gobierno de Morelos. Por eso, añadió, es importante insistir la agenda de Justicia y paz que se había acordado con López Obrador en mayo de 2018 debe ser retomada de lo contrario la “violencia crecerá de manera más profunda y terrible”. El poeta morelense exigió al político tabasqueño: “Es momento de que cumpla su promesa de que juntos haríamos historia y de que esa historia la tenemos que hacer entre todos pero a partir de la paz y la justicia, de lo contrario Andrés Manuel va acabar sin historia en un país que no tendrá forma de regresar a su democracia natural, a su forma de vida nacional y tendremos más tragedia, más muerte, más horror”.

Sicilia, defensor de derechos humanos, destacó en la actualidad la inseguridad y el crimen organizado se han apoderado de todo el territorio mexicano y tomo como ejemplo lo ocurrido en Morelos “aquí donde yo radico, todos los días se registran entre siete y ocho personas asesinadas y hace unos días secuestraron al ex rector (Alejandro Vera) y a su esposa (María Elena Ávila Guerrero) y eso no debió haber ocurrido”.

En tanto, en Morelos, dos elementos de la policía del mando coordinado de la entidad fueron asesinados a balazos el fin de semana. Los policías se encontraban al interior de una patrulla, en el poblado de Michapa, municipio de Coatlán del Río, cuando hombres armados los atacaron a balazos. A través de sus cuentas de Twitter y Facebook, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, monseñor Ramón Castro Castro, escribió: “Ante los últimos hechos violentos que se han vivido en nuestro Estado (…) pedimos a las autoridades acciones contundentes ante la “terrible inseguridad” que se vive en Morelos y en todo el país”.

Durante su conferencia de prensa mañanera, pese a todo, el presidente Andrés Manuel López Obrador descartó recibir al poeta Javier Sicilia, al señalar respeta pero no comparte la posición del activista de derechos humanos y aseguró la manifestación que encabezará es signo de la vida democrática del país. Pero rechazó cambiar la estrategia de seguridad: “Ahora se quiere que se cambie la estrategia en materia de seguridad, nosotros no vamos a regresar a lo mismo, no es con el uso de la fuerza, no es con la violencia (…) Hacer lo que se hacía antes de reprimir, de torturar, de perseguir, desaparecer a personas, de masacrar, con los índices de letalidad más altos desde la Revolución Mexicana, donde había más muertos en enfrentamientos que heridos, que detenidos. ¿Seguir con eso? ¿Regresar a eso?”.

Y advirtió: “…aunque hagan todas las manifestaciones que consideren, con absoluta libertad, pero no vamos a regresar a la estrategia fallida que causó tanto daño, que enlutó a México, que todavía estamos padeciéndola, y tiene que haber oposición y que caminen”. López Obrador puntualizó a Sicilia lo atenderá Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Segob.

Azota violencia

Mientras la violencia sigue enlutando al país. La frontera de Nuevo Laredo, Tamaulipas, registró una jornada violenta este fin de semana, con agresiones, persecuciones y enfrentamientos entre militares y hombres armados con un saldo de al menos siete abatidos, bloqueos de vialidades, vehículos incendiados y clientes de centros comerciales escondiéndose de las balas. Se registraron agresiones a convoys militares al sur de la ciudad, por las colonias Infonavit, Benito Juárez y la carretera a Monterrey.

También, hombres armados se enfrentaron con militares en la calle Zapata y Carretera 85, cerca de una tienda Walmart. Al tratar de evadir a los uniformados, los civiles armados se metieron a la tienda, lo que causó pánico y temor entre los clientes del área de comidas. Asimismo, sujetos armados bloquearon vialidades, atravesando camiones y vehículos particulares. Al menos tres vehículos fueron incendiados para causar pánico y caos.

La muerte de seis sicarios del Cártel del Noroeste desató la ola de violencia en esa frontera. Ante la escalada de violencia, Estados Unidos lanzó una alerta de seguridad a sus ciudadanos y emitió un “toque de queda” para su personal ahí. El Consulado General de Estados Unidos en Nuevo Laredo publicó. “El personal del Gobierno de EE.UU., está sujeto a restricciones en sus movimientos y a un toque de queda nocturno hasta nuevo aviso”.

En Guerrero, la violencia desatada desde hace dos años alcanzó ya a las comunidades rurales. En Xaltianguis, a unos 30 minutos de Acapulco, grupos denominados “policías comunitarios” se disputan a balazos la zona, que es paso a la sierra donde se trafica la droga y armas. En más de dos mil colonias y comunidades rurales, hay alrededor de 600 “pequeñas bandas” que delinquen con droga y cobran cuotas, de acuerdo con la Federación de Cámaras de Comercio (Fedanaco).

La estrategia para contener la ola de violencia en la entidad ha fracasado. Desde 2006, cuando estalló la violencia en Guerrero, los distintos gobiernos federales, estatales y municipales han puesto en marcha operativos especiales para atacar a los grupos delictivos que se disputan el estado, pero todos fracasaron. Actualmente, 500 elementos de la Guardia Nacional, la Marina y policías estatales vigilan las calles del puerto de Acapulco, pero esto no ha sido suficiente para contener la ola de violencia generada por 16 células criminales.

Álvaro Morales Parraguirre, delegado de la Secretaría de Movilidad y Transporte del Estado de Puebla, fue asesinado el domingo en el interior de su casa en el municipio de Tlachichuca. Alrededor de las 20:30 horas, un grupo de sujetos armados irrumpió en la vivienda del funcionario estatal y le disparó en varias ocasiones. La víctima fue trasladada de urgencia el Centro de Salud municipal, donde perdió la vida.

Y en Zacatecas, el director de Seguridad Pública de Valparaíso, Adalberto Ochoa, fue ultimado el fin de semana en un enfrentamiento con un comando armado. Con este suman tres los policías asesinados tras ser atacados en la comunidad de Michapa. En el municipio de Río Grande también fueron atacados elementos estatales, los cuales repelieron la agresión y abatieron a cuatro criminales.

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