Sólo queda la renuncia de Rosario Piedra

Ricardo Raphael

Tremendo desastre, por donde se le mire. María del Rosario Piedra Ibarra tendría que dimitir y punto. Es alta la pila de agravios que ha provocado su nombramiento al frente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Comienza esta mala historia con una idea peregrina del presidente Andrés Manuel López Obrador: que la hija de Rosario Ibarra de Piedra, una de las líderes sociales más respetables en la historia de México, era la candidata idónea para dirigir la Comisión.

Según su argumento es justo que sea una víctima quien encabece esta institución autónoma del Estado mexicano.

¿Qué tan justo es lo que él llama justo? Los hijos no son sus padres, ni los padres sus hijos. Por eso se apellidan distinto, para escapar al destino de una herencia que cada cual debe ganarse, en una era donde el mérito habría de tener mayor peso que la genética.

Warren Buffett, millonario estadunidense, tiene una metáfora para reflexionar sobre casos como este: ¿cuán justo sería que los hijos de los atletas que ganaron medallas de oro en la Olimpiada de 1968 hubiesen sido enviados, en automático, a competir en las Olimpiadas de 1986?

Es ridículo en estos tiempos, pretendidamente republicanos, suponer que, por vía de la herencia, puedan transmitirse las mejores reputaciones.

No es científicamente cierto que el hijo del tigre nazca pintito, ni que la hija de Rosario Ibarra de Piedra merezca, por mera obra de la cigüeña, la honorabilidad que con tanto esfuerzo obtuvo su madre.

Tampoco es justo el argumento de que Rosario Piedra sea la presidenta de la CNDH por el mero hecho de ser hermana de Jesús Piedra Ibarra, joven guerrillero de la Liga 23 de septiembre, desaparecido en 1974.

En México hay más de 60 mil desaparecidos, solamente durante la última década. Si, además, se suman todas aquellas personas que, desde la Guerra Sucia de los setenta, sufrieron una suerte similar, esa cifra crece en, al menos, un tercio.

Habría por tanto 90 o quizá 120 mil hermanas y hermanos de personas desaparecidas con derecho a reclamar la presidencia de la CNDH.

Lo erróneo del argumento de Andrés Manuel López Obrador radica, de un lado, en asumir que la herencia política de Rosario Ibarra de Piedra puede ser transferida, por mero decreto presidencial, a Rosario Piedra Ibarra.

Rosario, la hija, jugó históricamente un papel muy menor en el colectivo Eureka y por tanto no sería adecuado asumir que ese desempeño le entrega el mérito que la genética no resuelve, por sí misma.

Es aquí donde la militancia política de Rosario Piedra entra en la ecuación. Ella es fundadora del partido Morena y ha participado en la construcción de esa fuerza electoral.

Ha sido funcionaria de partido e integrante del órgano ejecutivo en Nuevo León. Más importante todavía es el cargo que hasta hace unos pocos días ostentaba en el Consejo Nacional de Morena, cuyo mandato comenzó en noviembre de 2011.

Mientras no sesione, el Consejo Nacional es la máxima instancia de dirección de esa fuerza política. Los estatutos de Morena lo distinguen como un órgano de conducción y recibe una serie de facultades que son relevantes para liderar tareas muy importantes del partido.

Hay quien dice que no es lo mismo conducir que dirigir, pero la Real Academia de la Lengua advierte que ambas palabras son sinónimas.

Luego entonces, María del Rosario Piedra Ibarra, al ser consejera nacional, es dirigente de partido. La prueba de esta afirmación es un documento público, actualizado el pasado 24 de octubre, donde Morena informa al Instituto Nacional Electoral los nombres de sus principales dirigentes, y el suyo aparece entre sus páginas.

El problema surge cuando la Ley de la CNDH, en su artículo 9º, establece que quien aspire a presidir tal órgano no puede haber sido dirigente de partido durante los 360 días previos al nombramiento.

Esto quiere decir que María del Rosario Piedra Ibarra ha sido todo el tiempo inelegible para el cargo. Hasta aquí van dos argumentos de peso para implorarle a la señora Piedra Ibarra que honre la memoria de sus muertos, así como la reputación de sus vivos: ella no cuenta con méritos propios para ostentar un cargo tan fundamental para la pacificación del país, y tampoco cumple con los requisitos de ley para aspirar al cargo.

A estos dos razonamientos se suma la tragedia senatorial que convirtió a la Cámara Alta en una cañería subterránea.

De acuerdo con la evidencia reconocida, inclusive por el partido mayoritario, Rosario Piedra resultó electa por 76 votos cuando la Constitución preveía, de acuerdo con la circunstancia precisa, al menos 78 votos. En efecto. Piedra Ibarra no alcanzó la mayoría necesaria de sufragios.

Por tanto, la terna que la llevó al pleno debió regresarse a comisiones. Pero no sucedió así. Con tal de resolver el desaguisado, el senador Ricardo Monreal Ávila, líder de la bancada de Morena en el Senado, propuso reponer la votación conservando la terna original.

Se encontró sin embargo con que una parte de la oposición exigió que el voto fuera abierto, público y exhibido en la pizarra, hipótesis que habría inhibido a algunos senadores, sobre todo del PRI, para que votaran por la candidata morenista.

Esta crisis se resolvió peor de lo que la imaginación podía permitir: la iniciativa de Monreal fue combatida y la mayoría decidió confirmar el resultado de la votación previa, a pesar de los cuestionamientos fundados que pesaban sobre ella.

El agravio más reciente de esta historia percudida lo aportó de nuevo el presidente López Obrador, cuando durante la conferencia mañanera del pasado jueves declaró que, según su parecer, “independientemente de la legalidad, no sería justo (quitarle a Rosario Piedra la CNDH)”.

Ha claudicado a su propio discurso el líder de la Cuarta Transformación, quien reiteraba cada vez que podía la importancia de que nadie se coloque por encima de la ley.

Es ella, Rosario Piedra Ibarra, la única que puede salvar a la República de este penosísimo trance y, en particular, a la lucha por los derechos humanos.

Su renuncia sería digna de esa herencia a la que dice pertenecer, pero, sobre todo, digna de las expectativas sembradas por el liderazgo presidencial.

Editorial

Una semana intensa

La semana pasada estuvo marcada por momentos críticos que aumentaron el estrés de la nación; los conservadores encontraron muchos argumentos que, desde su óptica, descalifican al Gobierno electo, como el nombramiento de Rosario Piedra a la presidencia de la CNDH y el asilo otorgado al Presidente de Bolivia, Evo Morales, que añadieron tensión a la que viene creciendo desde los hechos de Culiacán y la tragedia de la familia LeBarón.

La Derecha rápido se lanzó a la batalla digital y, como los malos ejemplos rápido encuentran repetidores, la reacción se sintió inspirada y alcanzó niveles de histeria en contra de la Cuarta Transformación, llegando a sembrar dudas en muchos simpatizantes del nuevo Gobierno.

Pero tratemos de reflexionar sobre algunas de estas actitudes reaccionarias; estos son hechos de distintas categorías, que deben mirarse con diferentes lentes; los referidos a la Seguridad Pública no aceptan racionalmente la contaminación partidista, porque el enemigo es la delincuencia y descalificar sólo al Gobierno Federal, sin evaluar los gobiernos locales o estatales, envía un mensaje a la delincuencia que los anima y los fortalece.

Todos los que de alguna manera tenemos que ver con el sistema de Gobierno, estamos obligados a identificar y confrontar unidos al enemigo común, claro, usando las armas de la crítica para consolidar el frente necesario contra los adversarios de la ciudadanía, que es la que sufre los embates de los malvivientes. Y también es necesario que el régimen sea autocrítico y dé resultados concretos y creíbles ante el alud de acontecimientos que impactan al país.

Estamos en guerra y se debe apoyar críticamente a quien encabeza las responsabilidades de confrontar al adversario común, mientras quien dirige la batalla debe generar unidad, abriendo los canales eficaces para ello.

Es tiempo de que los mexicanos aprendamos a vivir una guerra, independientemente de nuestras filias o fobias y de quién la empezó o quién la continua; a veces da la impresión de que los adversarios del Gobierno celebran los avances de las fuerzas enemigas, y eso, en otras circunstancias, equivale a traición.

Todo esto a contrapelo de políticos que, de cuando en cuando, suelen creerse los salvadores de la patria, cuando sólo son representantes de intereses económicos de las élites financieras que promueven su fortalecimiento sin importar los costos humanos y sociales.

Ciertamente, debiéramos estar unidos en este conflicto, pero los argumentos ideológicos y el deseo insaciable de retomar el poder al final han terminado por dividirnos, y eso no nos ayuda a salir del atolladero.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Si la situación económica no mejora en el país, los diversos sectores productivos de la nación tendrán que buscar alternativas, y para eso se necesita que los líderes trasciendan sus diferencias político-ideológicas, y que se reeduquen, alejándose de las redes de manipulación política, para que comiencen a pensar en términos económicos y productivos.

La verdad es que no hay de otra. La rebatinga por el presupuesto federal de 2020, nos indica que nadie quedará satisfecho; ni el sector oficial, ni los sectores productivos, pues son pocos los recursos que se tienen y muchas las necesidades a resolver.

Lo más importante es que el presidente AMLO ha decretado una política de austeridad que pocos entendemos, pues se trata de salir adelante con lo que cada quien tenga, sin recurrir a la deuda.

Y es correcto eso, pero se corre el riesgo de resbalar hasta una crisis económica nacional. Por lo pronto, la recesión es evidente y sólo explorando los nichos económicos que todavía tenemos, podremos escribir de esto como una mera anécdota. De lo contrario, el destino pasa al terreno de lo incierto.

Es el caso del turismo nacional, que en general está muy subdesarrollado. El potencial turístico del país no se ha explotado del todo, ni siquiera el tradicional de sol, arena y mar, mucho menos los demás segmentos que están en pañales, en comparación con otros países que desde hace mucho comenzaron a explotarlos.

Por ejemplo, el ecoturismo sigue siendo entre nosotros una moda aburrida, mientras que para otras entidades y países es una realidad.

Ni siquiera los municipios que están en procesos de desarrollo turístico, han podido conciliar el concepto ecoturístico, encaminado a preservar la belleza rústica y natural de las playas y manglares, y lo que sucede es que se van llenando de construcciones de concreto, asentándose en lugares vírgenes que en pocos años quedan inservibles, contaminados y convertidos en cloacas.

La necesidad económica de las familias que habitan en playas, los ha obligado a crecer sin ninguna planificación, pues es notorio que la política estatal de turismo está centrada en el Triángulo del Sol y unos cuantos destinos que vienen repuntando por sí mismos. Pero nada de organizar, nada de planificar, nada de conciliar intereses personales con los intereses ambientales.

Pero el ecoturismo no es la única modalidad turística que podemos emprender. Se tiene la experiencia de Taxco, como pueblo mágico, pero Guerrero es mucho más que eso. En la entidad, por ejemplo, se tienen asentamientos arqueológicos inexplorados, como Piedra Labrada en Ometepec, que sería el mayor en su tipo, perteneciente a la cultura Teotihuacana.

Es tanta la desidia, que hay gente viviendo en ese lugar, cultivando entre los cientos de estelas de piedra labradas. El gobierno municipal carece de recursos para hacer los trabajos de exploración y rescate. El gobierno estatal no está interesado, y el gobierno federal simplemente se ha olvidado del tema. Y si bien el Instituto Nacional de Antropología e Historia acudió al lugar para delimitar la zona, tales límites que por cierto no han sido respetados.

Hace unos 15 años se tenían ambiciosos proyectos en torno a Piedra Labrada, y se pensó que llegando Ángel Aguirre al poder se podría hacer algo por su natal Ometepec. Pero simplemente todo quedó en la nada.

Hay otro segmento turístico que está creciendo de manera increíble. Se trata del turismo de aventura y naturaleza, tan explorado en otros países. Este año, por ejemplo, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) turístico ya muestra un decremento de -0.3% o, las empresas del sector que todavía son muy pocas y pequeñas, trae un aumento ¡del 12%!

Pero obviamente los esfuerzos en este sector son marginales e individuales o familiares, pues el gobierno ni se ha dado por enterado.

Si acaso Chiapas ha estado explorando un poco este vasto sector, por sus zonas arqueológicas y por la Selva Lacandona, pero México es una cajita de sorpresas, pues aquí se tienen todos los climas, además de bosques, montaña y valles, playas y volcanes.

El turismo mexicano tiene mucho campo de acción todavía. Pero definitivamente tendrá que crecer por esfuerzos individuales y con sus propias uñas, pues lo más seguro es que el gobierno seguirá en su modelo tradicional, y ahora sin promoción.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Pleito del PAN contra Morena, no augura nada bueno al país

“Los hombres prefieren pagar un perjuicio a un beneficio, porque la gratitud es una carga, y la venganza un placer”. Tácito

Mis estimados, nada bueno se vislumbra para México con los pleitos entre senadores del PAN y Morena; de plano era lo único que faltaba a los mexicanos para cerrar el cuadro de honor. En serio, que estamos bien salados. Miren hasta dónde llegan los panistas, que no logran superar la afrenta a más de un año del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los panistas siguen ardidos y buscan desquitarse con lo que sea con los morenos, por eso exhiben en redes y medios todo lo que antes era un secreto en el Congreso. Hoy los panistas lo están revelando y dicen que los de Morena están haciendo del Presupuesto de Egresos 2020, un botín político para su movimiento, ya que están aplanando el camino hacia las elecciones de 2021.

Y según los senadores panistas, Morena pretende quedarse otra vez con la mayoría de legisladores en la cámara alta y baja. Incluso, el legislador Juan Carlos Romero Hicks, expuso que la propuesta de gasto que envió el jefe del Ejecutivo federal para el próximo año, no es equitativo.

“El gasto federalizado destinado a los estados representa un 30 por ciento del neto total, que no es equitativo, pues representa en su mayoría un beneficio, por mucho, a los estados gobernados por Morena”, recalcó.

En contraparte, dijo, la distribución es “adversa para las entidades de otros partidos, sin importar su identidad poblacional”.

Pues claro, mi querido senador. Como recordatorio, todos los presidentes de la República apoyan a su gente, sus distritos y entidades. A los demás, sólo si se portan bien con el mandatario les llegan migajas. O si no, se quedan como los pajaritos en los alambres, nomás mirando pasar el dinero.

Le recuerdo señor senador, que el PAN nunca apoyó a Guerrero. El estado suriano por 12 años se hundió en ríos de sangre y miseria, pues ya ven que en la entidad suriana el pan hace mal hasta en la mesa.

Sigo con el tema. ¡Ah!, y no soy de Morena, le aclaro; y tampoco estoy defendiendo al presidente AMLO. Intento que se unan los tres poderes, señores, porque los tiempos no están para pleitos. En serio, reaccionen. Por si todavía tienen cariño a México, únanse para rescatar al país del pozo en el que estamos, Todos ustedes son culpables de que se haya aplastado a los mexicanos y no es culpa de un gobierno, son todos culpables.

Además, a estas alturas en nada nos beneficia a los mexicanos que vengan los senadores panistas a decirnos que según reportes mensuales de Hacienda, el gobierno del presidente AMLO tiene sin ejercer 151 mil millones de pesos en el sector público e instituciones gubernamentales, incluidos programas espaciales del mandatario federal, que van del 24 al 84 por ciento.

Lo preocupante del tema es que revelaron estos ingratos, que los ramos administrativos la Secretaría de Educación Pública representan el mayor subejercicio del gobierno federal, con 24 mil 734 millones de pesos, seguido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, con 15 mil millones de pesos. Y también que el Fomento Ganadero, tiene subejercicios del 84 por ciento; Crédito Ganadero a la Palabra, 75 por ciento; fertilizantes, 36 por ciento, y Proyectos de Infraestructura Social de Salud, 50 por ciento.

Según el reporte de la coordinación de vinculación del sector empresarial del PAN, a cargo de Javier Bolaños, la Secretaría de Gobernación tiene un subejercicio de 10 mil 868 millones de pesos; le sigue la Secretaría de la Defensa Nacional con 8 mil 892 millones.

Y aquí en este rubro pesa demasiado saber que tienen dinero y no lo aplicaron en la seguridad del país, y lo peor  es que los senadores panistas sabían y se callaron; demasiado tarde sueltan la sopa.

Viene el rubro para la promoción de México y sus destinos turísticos, donde se registra un subejercicio del 63 por ciento.

Y lo grave de todo es el subejercicio de la Secretaría de Salud, con 5 mil 938 millones. ¡Uuuuffff!

De todos los rubros, inhumano que no se hayan aplicado el recurso a seguridad, salud, turismo, educación y campo. ¡Charros, qué poca abuela!

Parece que no les duele a estos senadores el sufrimiento de los mexicanos. Tanto padecimiento y, miren, hay dinero guardado, que tendrán que reintegrar a Hacienda. No la jodan. ¡Me lleva la que me trajo!

Les quedo a deber la información de otros rubros, mis estimados, que también no se gastó el dinero etiquetado.

Pero mi coraje es con los panistas, que hayan hablado al final. Algo quieren y por eso revelaron todo. Son envidiosos los panistas.

Con razón la economía está estancada. ¿Qué les costaba a los panistas asesorar a los morenos? Son candiles de la calle y oscuridad de su casa, por eso el país está como está de jodido, porque todos jalan la panga para donde mejor les conviene y los únicos perjudicados con todo esto somos los mexicanos.

Y no paran ahí los piques entre los panistas y Morena. Los senadores del PAN están dando con todo al gobierno del presidente AMLO, pues revelaron también en redes y medios los errores del gobierno de Morena, errores que ellos nunca fueron capaces de corregir, aunque los del PAN en realidad fueron “horrores” que hasta hoy tienen tirado en el suelo al país.

Sin embargo, los senadores panistas ahora tienen el valor de señalar con el dedo indicé al presidente AMLO, poniendo al descubierto en tono de burla que el mandatario tiene números de que al país va bien, esto en relación a seguridad; además señalaron ellos que el presidente tiene una Secretaría de Gobernación que se suma a una estrategia de relección, y también dijeron que hay un secretario de Seguridad Pública que miente.

Y Para cerrar con broche de oro, los panistas señalaron que el presidente AMLO tiene un secretario de Comisión Federal de Electricidad (CFE), acusado de enriquecimiento ilícito, en referencia a Manuel Bartlett Díaz.

Y remataron en tono irónico los panistas, pero así gobierna Morena.

Los señalamientos no acaban ahí. El senador Juan Carlos Romero Hicks fue más lejos y acusó que las entidades que no son gobernadas por Morena son discriminadas en el presupuesto de 2020. ¿Qué tal?

Ahora sí les creció la nariz de Pinocho a los panistas, y también les escurría la sangre por los bigotes, pues seguro se mordieron la lengua. No tienen vergüenza los panuchos, son cínicos, ya no se acuerdan cómo eran ellos.

El PAN nada tiene que presumir, tuvieron dos sexenios para gobernar y mostrar lo intelectuales que son, pero resultaron con tomatillo y fallaron a los mexicanos. Entonces calladitos se miran más bonitos.

En vez de andar tirando patadas y escupitajos al aire y buscando venganza, procuren la unidad entre todos con el gobierno de Morena, y juntos apliquen estrategias para sacar del pozo al México lindo y querido. Dejen de andar tirando aceite como carros desvielados.

En otro tema, mis estimados, festejemos juntos la buena afluencia turística a los destinos del estado de Guerrero, además de que se logró saldo blanco con los turistas.

El mandatario estatal, Héctor Astudillo Flores, aplaudió los resultados del periodo vacacional y lo calificó como exitoso. ¡Y vaya que lo fue!

Lo maravilloso es que todos los destinos del estado suriano estuvieron a su máxima capacidad, hasta los más pequeños alcanzaron un 80 por ciento de ocupación, y eso es extraordinario.

El Gobernador Héctor Astudillo Flores, dijo que en el puerto de Acapulco hubo una ocupación promedio en los destinos de 83.9 puntos, y una afluencia de 126 mil 429 visitantes, quienes generaron una derrama de 318.6 millones de pesos.

También la Ciudad Platera de Taxco, obtuvo un promedio del 76.4 por ciento de ocupación hotelera, con 11 mil 75 turistas una derrama de 19.7 millones de pesos.

Así mismo, Ixtapa-Zihuatanejo alcanzó 81 por ciento de ocupación hotelera, y recibió a 64 mil 514 visitantes, quienes dejaron una derrama económica de 149 millones de pesos en estos tres días de Puente Largo.

Jojojo, ¡Wiiii! Que sigan los puentes. Jejeje.

¿Ya ven?, se los dije, mis estimados, que el puerto Ixtapa-Zihuatanejo sigue siendo preferido del turismo. Cuidemos juntos las playas de este hermoso paraíso terrenal.

Editorial

¿Del Golpe político al Golpe de Estado?

Desde el inicio de su Gobierno el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha recibido un cúmulo de cuestionamientos de sus adversarios, en contra de los programas de la 4ta Transformación y su gestión de Gobierno, lo que desde mi punto de vista era previsible, lógico e incluso positivo si lo que se critica es fundado y se apega al Estado de Derecho.

Las cosas sin embargo han cambiado. Al cierre de su primer año de Gobierno, el Presidente pasó de ser un adversario de sus detractores al inicio de su mandato, y ahora un enemigo político e ideológico, al que se embiste en lo personal, se le provoca, e incluso se le amenaza con ser destituido.

Tan es así, que ante el anuncio que difundió Trump en su Twitter, en el que advierte a que la “destitución” del Presidente de Bolivia Evo Morales, era “una señal de lo que le podía ocurrir a Venezuela y Nicaragua”, Vicente Fox, con toda desfachatez le respondió a Trump que “le faltó incluir a México”.

Por su parte, la mayoría de los medios de comunicación ni tardos ni perezosos, se abocaron a levantar encuestas telefónicas a bote pronto, sin rigor alguno de la estadística demográfica, pero sí con muchos bots, para demostrar que la mayoría de los mexicanos están en contra de que el Presidente de México, haya otorgado asilo a Evo Morales.

Los intelectuales orgánicos del sistema anterior, han sido más cautelosos. No objetan el que se le haya brindado asilo al todavía Presidente de Bolivia cuyo mandato concluye a fines de enero del 2020, pero también atribuyen su destitución a las “irregularidades electorales” en que presuntamente incurrió según la OEA, aún y cuando expertos de Estados unidos en la materia (Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica) , lo han desmentido.

México, se acepte o no, está inmerso ya en un escenario sumamente complejo y delicado. Corre el riesgo de que la polarización política vigente entre partidos y los golpes de mano a la 4ta transformación, termine en un golpe de Estado.

A los neoliberales como les llama AMLO a los oligarcas, financieros y grandes empresarios que el pueblo los ubica como los de Arriba, toda reivindicación social, reforma hacendaria o financiera por mas elemental que se; la mas trivial reforma democrática y/o constitucional como las que se están impulsando en la 4ta Transformación, es castigada de inmediato como un atentado al desarrollo y crecimiento del país y estigmatizada como “socialista” y “dictatorial”.

Por lo que hace al pueblo, los de Abajo, lo que realmente les motiva es salir de la pobreza en que están inmersos, por lo que apoyan todo programa que mejore sus ingresos, economía familiar, bienestar social y que combata la corrupción y la impunidad, pero también que pongan freno a la inseguridad y violencia que está erosionado el tejido social a pasos acelerados.

Ambas clases sociales velan por sus intereses y están históricamente enfrentadas no necesariamente en el ámbito político y/o ideológico, sino también porque su concepción de vida y del mundo, es radicalmente diferente por la profunda desigualdad que hay entre los de Arriba y los de Abajo.

Pero los partidos políticos no lo entienden, incluyendo a Morena, que al igual que el PAN, el PRI y demás partidos, lo que le ocupa y preocupa es tener el control del poder político.

Muestra de ello, es que el grotesco conflicto interno en que están inmersos por la dirección de Morena y las candidaturas federales y estatales de 2021 y 2024.

Dicho de otra manera. No hay presente sin pasado, ni futuro sin presente. Si no lo entienden se corre el riesgo de que el golpe político que hoy enfrentan, se pueda transformar en un golpe de Estado. Veremos y diremos.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

La protesta de campesinos y ganaderos que desde la semana pasada tomaron la sede de la Cámara de Diputados, está decantando en un acuerdo muy interesante, que implicaría la reapertura de una banda de desarrollo agropecuario, como se tenía antes con Banrural, y que desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari fue desmantelada, dejando al sector sin opciones de financiamiento productivo, y a expensas de los programas de subsidio como la Alianza para el Campo, el Procampo y otros que han ido surgiendo o cambiando de nombre en cada gobierno.

Eso fue, de hecho, lo peor que les pudo suceder a los productores del sector primario en general, pues la política de “apoyos” sembrada hace 29 años, durante el gobierno salinista, subsiste hasta hoy, y además se convirtió ya en una cultura entre los hombres del campo.

La manifestación en San Lázaro, por ejemplo, no se trata de gente que quiere producir. Se trata de gente que quiere seguir teniendo dinero a la mano cada año, pero sin que eso se refleje en una mayor productividad.

Los de Sinaloa concretamente están pidiendo 24 mil millones de pesos extras al presupuesto para el campo, pero para asuntos como seguros y algo que ellos llaman “agricultura por contrato”, pero no para incentivar la producción de los diversos cultivos.

Aunque es un diputado morenista el que está apoyando estos reclamos, el grueso de la bancada del partido lópezobradorista lo deplora, ya que de lo que se trata es de reactivar el campo, en efecto, pero eso no se conseguirá usando la misma política de dádivas, mediante programas que no tiene supervisión alguna, y que a la postre se convierten en nido de corrupción.

Lo que están proponiendo los diputados es crear una financiera rural, denominada Finagro, a la que tengan acceso todos los productores para actividades productivas y comerciales, pues el modelo de subsidios que prevalece a la actualidad no es para todos, de hecho.

En cambio, a la financiera rural podrían acceder los pequeños, grandes y medianos productores, con proyectos bien delimitados.

Pero, obviamente, se trata de dinero que tendrán que regresar al erario público, tal vez con intereses módicos, aunque descartando a los campesinos que practican la agricultura de subsistencia, para los cuales se tendría que continuar con el esquema de apoyos a fondo perdido.

Sería sumamente interesante ver este proceso, porque aunque los campesinos ya se acostumbraron a ir a recibir sus pesitos a las dependencias oficiales, siempre bajo un esquema politizado y aunque eso no les beneficie casi en nada (cuando reciben el recurso es porque ya lo deben, o porque ni siquiera lo van a invertir), sabemos que hay un tremendo potencial productivo en el campo mexicano, que está inexplotado por falta de dinero.

Lamentablemente, la mayoría de los sectores ya está en manos de extranjeros, sobre todo la fase comercial. Si se trata de mango, melón, limón, son empresas extranjeras las que acaparan los productos, pues los campesinos a duras penas sacan sus cosechas, y carecen de apoyos para abrir ellos mismos sus mercados.

Hasta ahora, se trata de una mera propuesta de los diputados, pero que ojalá sea retomada por el gobierno federal. Conozco personas que son expertas en cultivos de diversas especies acuícolas, pero que por falta de dinero no han podido concretar sus proyectos. Entre tanto, el mercado que representan los dos puertos de la entidad, así como sus principales ciudades, son aprovechadas por intermediarios de la Ciudad de México, que compran pescados y mariscos en los mercados de abastos por mayoreo, y vienen acá a distribuirlos.

Falta que Guerrero produzca huevo y leche, porque hasta ahora dependemos de Jalisco, Guanajuato y Puebla, etcétera.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

*Organizaciones campesinas doblan a diputados

*Morena elegirá dirigente por encuesta

“Dominar la Cólera, tiene más mérito que batirse en duelo por no haberla dominado”: Ignacio Manuel Altamirano.

Mis estimados, el panorama en nuestro México lindo y querido no da buenos pronósticos para el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues entre más hablan de austeridad los de Morena, más arrecian las voces de organizaciones campesinas y agropecuarias que exigen recursos para el campo.

Los desmanes en San Lázaro, involucraron a por lo menos 13 mil 500 campesinos de unas 10 organizaciones, la mayoría del sector agropecuario, quienes dieron la primera muestra de presión al gobierno federal, pues no permitieron que el Congreso de la Unión aprobara el Presupuesto de Egresos 2020 que debieron aprobar el viernes pasado; pero ante la presión de los campesinos, los diputados pospusieron la aprobación del presupuesto para el próximo miércoles.

Sin embargo, en las redes revelaron los internautas que los mismos diputados de Morena estaban en desacuerdo con el presidente AMLO y que no aprobarían el presupuesto como él ordenaba, ya que el mandatario federal había enviado una carta al presidente del Congreso, para que aprobaran el presupuesto de egresos tal cual, que no desacataran su orden. Comentan que esa misiva prendió el horno en la Cámara y a la fecha ese horno no está para bollos, sigue caliente.

Lo cierto es que no pintan nada bien los pleitos entre los diputados de Morena y el presidente AMLO, pues quien se lleva la peor parte son los legisladores, ya que es a ellos a los que les restregarán en su cara los campesinos que les fallaron, cuando lleguen a sus distritos.

Y por eso se dice en el círculo de San Lázaro que son los mismos diputados los que están azuzando a los campesinos a agitar el ambiente en la Cámara, hasta que les concedan el pedido; incluso, el bloqueo que realizaron durante toda la semana pasada, obligó a los diputados a postergar la aprobación del Presupuesto de Egresos 2020 para el próximo miércoles.

Sin embargo, en las redes sociales circuló la noticia de que los Diputados cedieron en firmar un convenio entre campesinos y diputados; es decir, hubo acuerdos para beneficio del Agro. Ese acuerdo implicaría el retiro del plantón de campesinos y ganaderos del Palacio Legislativo de San Lázaro y por eso los diputados anunciaron que hay luz en la Cámara para aprobar el Presupuesto de Egresos el próximo miércoles.

No obstante, quien se colgó de inmediato la medallita del acuerdo fue el diputado presidente de la Comisión de Desarrollo Rural y Agropecuaria, Eraclio Rodríguez. El legislador de Morena, expuso que los manifestantes provenientes de Sinaloa y Chihuahua, lograron obtener 24 mil millones de pesos para el sector, por parte de su comisión, para agricultura por contrato y cobertura de seguros.

Sin embargo, serían sólo dos organizaciones las que dejaron el plantón y quedarán otras ocho bloqueando el recinto oficial, pues no hay acuerdos con todas las organizaciones, en este caso sólo acordaron Sinaloa y Chihuahaua.

El Diputado de Morena aseguró que la negociación quedará cerrada entre Hacienda y la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política de la Cámara.

No obstante, la Diputada Patricia Terrazas, presidenta de la Comisión de Hacienda, desmintió al legislador Eraclio Rodríguez y dijo que éste les estaba mintiendo a los campesinos: “Quiere engañar a los campesinos, pues el acuerdo es incierto, ya que en todo caso, se trataría de dar créditos al campo, no apoyos directos”.

Agregó la legisladora: “Yo sí lo cuestionaría muchísimo a la hora de aprobar el Presupuesto: si viene para créditos, hay que ver en qué términos viene, porque Financiera Rural a lo que se va a dedicar es a prestar dinero”, dijo la legisladora panista. ¡Charros pero no panzones!

Lo único que van a hacer los diputados, si entre ellos no hay acuerdos, es picar la cresta de los campesinos y entonces sí van a valer chichí de iguana los pactos.

No engañen a los campesinos porque se les va a alborotar la gallera más de la cuenta. Ya vieron de qué tamaño es el paquete, les dieron una sopa de su propio chocolate, la gente no está feliz, feliz, feliz, como tanto presumen, midan el agua a los camotes.

Porque tampoco pueden desviar recursos etiquetados para un programa, para destinarlo al campo, y menos los del Fondo Nacional de Desastres (Fonden), porque están considerando desviar ese recurso para la producción agropecuaria, ganadera y pesquera.

De veras no la chiflen, señores diputados, porque es contada.

Las organizaciones campesinas amenazaron que si no hay recursos para ellos, tampoco habría votación del Presupuesto; “aunque busquen sedes alternas no lo permitiremos”, recalcaron.

¡Y vaya que son hartos campesinos! Entonces deben pensar los diputados cómo van a distribuir el recurso y recuperar a los campesinos el billete que les quitaron en ese rubro.

En otro tema, mis estimados, después de casi tres meses de confrontación pública, entre los titulares del Comité Ejecutivo Nacional, Yeidckol Polevnsky, y del Consejo Nacional, Bertha Lujan, así como Mario Delgado, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Morena al fin acordó el método de elección a la dirigencia del partido, y es que la solución a ese conflicto estaba en manos del jefe de jefes, dueño de Morena. El presidente Andrés Manuel López Obrador, fundador de Morena, habría ordenado el mandatario que el método de elección para dirigente del partido tenía que ser por encuesta. El acuerdo fue firmado por Yeidckol, secretaria general en funciones de presidente, y pues donde manda capitán no gobierna marinero. La orden del mandatario fue acatada, y convocan a la sesión extraordinaria de su Congreso Nacional para el próximo 30 de noviembre. En la orden del día para VI Congreso Nacional Extraordinario, se define en el segundo punto la aprobación del método de encuesta únicamente entre la militancia para la elección de la próxima presidenta o presidente del Comité Ejecutivo Nacional.

Participara únicamente la militancia para la elección del presidente o presidenta del Comité Ejecutivo Nacional, en el entendido de que el resto de los cargos y órganos se elegirán conforme al estatuto. Jojojo. También aprobarán para que el Comité Nacional y los órganos ratificados en ese congreso duren en su cargo el periodo que el Tribunal Electoral estableció. Además de la elección de 15 miembros de la Comisión Nacional de Elecciones. El convenio del método fue pactado por Yedckol, Bertha Lujan y Héctor Diaz Polanco, los tres dirigentes morenistas coincidieron que con la realización del Congreso resuelven una serie de acciones que ordenó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). ¡Que viva Morena!… ¡ah!, ¿no, verdad? Perdonen, estamos en pleno mes de noviembre y casi llegan las posadas.

Está poniéndose chulada de maíz prieto el cuadro moreno, sobre todo por los militantes que piensan que todo es puro y limpio en el Movimiento Regeneración Nacional, que de regeneración no tiene nada.

La buena noticia para nosotros, mis estimados, es que el puerto de Ixtapa-Zihuatanejo alcanzó un 95 por ciento de ocupación hotelera este fin de semana. La neta, el destino de playa tiene una estrella enorme que sigue brillando para bien del puerto.

Los demás destinos también alcanzaron arriba de 90 por ciento de ocupación hotelera, sobre todo el Pueblo Mágico de Taxco que alcanzó el 100 por ciento.

¡Maravillosa noticia, de verdad!

También el puerto de Acapulco, aun con todas las desdichas que ocurren al destino turístico, está a su máxima capacidad.

Pese a todo lo que vive Guerrero, sus destinos se consolidan para el turismo nacional.    

Morena Mía, voy a contar hasta 10

Jorge Zepeda Patterson

Morena mía, voy a contar hasta diez podría decir Andrés Manuel López Obrador como Miguel Bosé en su ardiente canción. Al artista español su morena le provoca, le muerde y le destroza. A López Obrador su Morena le obedece ciegamente, pero justo por esa obediencia ciega podría convertirse en un problema, aun cuando él mismo tarde en darse cuenta.

La atropellada imposición de Rosario Piedra como presidenta de la CNDH en el Congreso no es el primero, y me temo que tampoco será el último, de los escándalos políticos en los que incurrirá el partido en su afán de cumplir un deseo del Presidente. Ahora mismo los diputados están entrampados en una controversia legal con tal de no modificar el proyecto de presupuesto enviado por Palacio Nacional y responder así al exhorto de AMLO de que sea aprobado sin modificaciones. El problema es que, al tratarse de una cobija estrecha, el presupuesto disminuye la cobertura a programas y necesidades claves incluso para algunas corrientes morenistas, particularmente en el agro y en los municipios. Tradicionalmente estas semanas de otoño servían para que el proyecto del ejecutivo fuese discutido y ajustado de acuerdo a los consensos de las fuerzas políticas. El grupo en el poder, antes el PRI ahora Morena, es un mosaico de diversas corrientes sociales, regionales y sectoriales que deben conciliar urgencias y necesidades. El presupuesto constituye un juego de suma cero en el que alguien gana lo que otro pierde. Las discusiones y acuerdos en las cámaras permiten anticipar conflictos y conjurar exabruptos políticos.

Impedidos de decirle que no al Presidente, las cabezas de Morena en el Congreso han intentado hacer pasar la propuesta de Hacienda sin ceder a las exigencias de diversos grupos. Es cierto que algunas de estas son verdaderos chantajes en busca de prebendas a los que AMLO se rehúsa a responder. Pero en otros casos se trata de necesidades y actores legítimos que no necesariamente comparten las prioridades del ejecutivo y buscan ser escuchados. No es de sorprender que muchos diputados, incluso morenistas, no estén aún en condiciones de conceder su voto para la aprobación. El resultado es que para efectos prácticos la Cámara de Diputados habría violado la norma legal que establece el 15 de noviembre como límite para alcanzar un acuerdo (que resolverán mediante la argucia de declarar en receso la sesión del miércoles 6 de noviembre, que terminará convertido en el día más largo del siglo: cientos de horas más tarde la votación final podrá atribuirse a la sesión de principios de noviembre y así cumplir con la ley en tiempo y forma. Surrealismo tropical, que le dicen).

Seguramente los líderes de las fracciones negociarán tras bambalinas, doblarán manos y voluntades y obtendrán un dictamen que deje contento al presidente, pero puede anticiparse que será un acuerdo pegado con alfileres y muy probables descosidos en los meses por venir.

Lo que se mueve dentro de ese saco informe y vasto que es Morena solo puede intuirse. Fuerzas disímbolas llegadas de todas partes; una babel política que incluye igual a luchadores sociales que oportunistas de última hora; ex priistas, ex comunistas y ex panistas; niños bien del partido verde y agraristas cardenistas. Una bolsa en la que caben Claudia Sheinbaum, Manuel Bartlett, Germán Martínez, Manuel Velasco o Tatiana Clouthier en el primer círculo de AMLO, algo que lo dice todo (algunos de ellos no son militantes formales de Morena). Un ejército improvisado que tiene generales de distintas procedencias pero carece de cuadros y correas de transmisión confiables. Una manta frágil construida con parches que parecen adquirir vida propia y someten al conjunto a un permanente jaloneo. Les une la lealtad al jefe máximo, en algunos casos dictada por la convicción en otros por la conveniencia, pero la lealtad al líder no imprime ni la identidad ni la disciplina necesarias al mosaico de fuerzas. Alcanza para instrumentar directrices puntuales del ejecutivo, pero no impide que se hagan trizas sobre todo los demás. Y la mejor muestra es la caótica elección en la que está empantanado el movimiento para renovar su dirigencia. Como es sabido, la disputa electoral entre la presidenta Yeidckol Polevnsky y Bertha Luján principal contendiente se ha dado entre mutuas acusaciones de marrullerías y violaciones al grado de obligar al Tribunal Electoral a suspender y postergar elecciones.

Morena fue el instrumento que López Obrador diseñó con un enorme talento político para llegar a la presidencia; pero para efectos de gobernar está resultando una maquinaria desajustada, improvisada, caótica. Es capaz de resolver instrucciones coyunturales del presidente aunque la mayoría de las veces atropellando y sin la disciplina o la sensibilidad para convertir en práctica cotidiana el ideario y las convicciones de López Obrador, pero sí para meterlo en problemas. Esperemos que esta relación no le lleve a cantar con Bosé: Morena gata, ay, me mata, me mata y me remata, vamos pa’l infierno.

Editorial

Evo y el espejo boliviano

Si para algo ha servido al presencia de Evo Morales en México es para sacar lo peor de las visiones extremistas. Los argumentos más autoritarios de la izquierda y los más racistas de la derecha; las ideas más antidemocráticas de unos y las irreflexivas de otros. Ni en largas horas de diván habrían salido tan claramente las contradicciones de los mexicanos no tan nítidas las sombras oscuras de nuestro país. Ha aflorado como nunca la ignorancia (la compañera Claudia Sheinbaum lleva la delantera en ese terreno con su comparación entre Evo y Merkel seguida muy de cerca por el líder panista Marko Cortés y su visión del asilo político) pero sobre todo se ha hecho evidente las ganas de no saber y la voluntad de imponer.

Cuando ante una situación compleja, como es la de Bolivia, solo vemos el lado que queremos, el que nos gusta o nos acomoda y negamos el resto de la realidad como mecanismo de defensa o incluso como forma de pertenencia a un grupo, lo que se produce es una visión distorsionada y absurda de la realidad. Destruir al otro, insultarlo, negarlo y negarle derechos porque piensa distinto es el camino más corto al autoritarismo.

Si para algo deberá servir la presencia de Evo en México y la experiencia boliviana es para no repetir los mismos errores de este personaje que es sin duda el líder más importante de sus país de los últimos años pero que terminó enamorándose de sí mismo y del poder que representaba hasta llevarlo a la exacerbación del autoritarismo antidemocrático. Así como estoy cierto que el triunfo de López Obrador nos alejó de un escenario como el que está viviendo Chile y la esperanza en un cambio de modelo despresurizó la inconformidad social que venía creciendo aceleradamente y muy probablemente habría reventado si Meade o Anaya hubiesen dado una vuelta más a la tuerca del sistema de privilegios que se venía gestando, las actitudes de algunos de los líderes de Morena y del propio Presidente nos pueden acercar al escenario boliviano: poner el proyecto de país -estemos o no de acuerdo con él- por encima de las instituciones democráticas, que son las que nos permiten procesar civilizadamente las diferencias, no hace sino incrementar la tensión social.

Hay que tener prisa en el combate a la injusticia y la inseguridad, pero ser muy cautos en las transformaciones institucionales. El espejo boliviano debe servirnos para ver los riesgo que implica polarizar. La polarización privilegia el desacuerdo, simplifica los argumentos, anula la inteligencia, pero sobre todo pone en jaque a la democracia que tiene sentido sí y solo sí la usamos como un mecanismo de construcción de lo común y no de destrucción del enemigo.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

En este inicio de semana, amable lector, conviene reflexionar acerca de todos los cambios que se han venido consolidando en lo que ya se conoce como la Cuarta Transformación del país, y que vienen a modificar de manera radicar lo que habíamos estado viviendo en todos los ámbitos.

Por supuesto que todavía falta que esos cambios que ya se hicieron en el ámbito legal, comiencen a ejecutarse en la vida cotidiana, para decir que ya estamos en el carro de la Cuarta Transformación; de lo contrario, como opinan los politólogos, esto será un mero slogan de campaña y de gobierno, que morirá cuando en 2024 AMLO entregue las riendas del país a su sucesor, que puede no ser de Morena, aunque el pronóstico aún de la oposición es que con este gobierno pasará lo que sucedió con el PAN, que ocupó la presidencia por 12 años, dos sexenios, aunque de manera forzada porque hay que recordar que en el caso de Felipe Calderón, se recurrió a artimañas electoreras y, además, éste fue sostenido por el gobierno de Estados Unidos a cambio, como ya lo vimos, de que combatiera a los cárteles de la droga en nuestro territorio, aunque realmente esa guerra que ha cobrado tantos muerto no nos correspondía a nosotros.

Tras 13 años de masacres, no hay cambios. Al contrario, estamos peor, pues tenemos cárteles del narcotráfico mucho más violentos y empoderados, gracias precisamente a que una vez que Felipe Calderón se puso la casaca militar, el gobierno vecino comenzó a activar su industria armamentista, armando a los dos bandos, gobierno y delincuentes, y es hora que México se debate entre un gobierno con instituciones débiles, corrompidas e infiltradas, y el poder fáctico de los grupos delincuenciales, armados hasta los dientes, pues mientras se les combate de manera infructuosa en México, en los Estados Unidos se les permite hacer grandes negocios.

Con Enrique Peña Nieto, la meta ya no fueron los cárteles, demostrando que no era eso lo que buscaban con Felipe, sino solamente envilecer al país, para que se debilitara la fuerza social de México, que está en su gente. Pero con una sociedad violentada, abatida, horrorizada, entonces la reforma energética fue posible, pese a que se hizo violando la Constitución, pues tratándose de un asunto de seguridad nacional, como es el caso de los energéticos, se debió consultar al pueblo.

Entonces, ahora vamos viendo el hilo de la desgracia de este país, lleno de recursos naturales, pero tan cerca del imperio mundial de los Estados Unidos, cuya hegemonía depende del petróleo, el gas y en general de todo lo que mueva la planta productiva.

Entonces, ya consumada esta exigencia, Peña Nieto se dedicó a padrotear en su gobierno. Ya no había nada que hacer, más que nadar de a muertito. Bueno sí hizo algo peor que entregar los recursos petroleros a los gringos, y esto fue someter al pueblo a un régimen fiscal muy agresivo para sustituir los impuestos del petróleo, por impuestos al consumo de los energéticos, sobre todo gas, gasolinas, diésel y electricidad. Fue lo que se llamó el “Gasolinazo”.

Y para 2018, ya con el desconecto social encima por el encarecimiento de la vida, se permitió a Andrés Manuel López Obrador llegar a la presidencia. Ya no había mucho que cuidar, pues aunque éste quisiera echar abajo la reforma energética, le es imposible, ya que se trata de contratos internacionales que de eliminarlos llevarían al país al despeñadero.

AMLO en realidad fue utilizado para calmar al “tigre”, y de hecho así lo dijo él mismo en una convención bancaria desde Acapulco, ante los barones del dinero: o permitían el voto libre y secreto del pueblo y aceptaban la voluntad ciudadana, o les dejaría suelto al tigre.

Por lo pronto, el tigre está calmado. Pero alguien sigue azuzándolo y para eso es necesario que los cambios prometidos se aceleren, pues al no ver la gente resultados, comenzará a buscar culpables, a reconsiderar su voto, y a tratar de volver al pasado, cuando al menos tenían la ilusión de una falsa bonanza, basada en un paulatino e insostenible endeudamiento.

Podemos decir que a AMLO le dejaron el gallo muerto, para que lo acabara de pelar.

Ayer, desde la Yesca, Nayarit, el presidente llamó a la unidad. No podremos remontar la crisis que vivimos, si nos dividimos y si escuchamos las voces que una vez nos llevaron a una terrible guerra fraticida, hasta convertirnos en un país de muerte y miseria.

AMLO está comenzando otra gira como la que acaba de terminar por las instituciones de salud del IMSS, y será para visitar a los pueblos indígenas.

El fin de semana estará en Tlapa y Chilapa, en Guerrero, para anunciar cambios e inversiones, para escuchar a la gente, y para ir cumpliendo con estos pueblos sus promesas de campaña.

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