SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

AMLO, su gabinete y su partido, Morena, celebrarán el primer aniversario de su toma de posesión este domingo 1 de diciembre. Y lo harán con un informe al pueblo –el tercero en lo que va del año-, y con un fiestón en el zócalo de la Ciudad de México, así como de otras actividades que incluirán visitas de ex mandatarios, mandatarios y diplomáticos de otros países.

Recordemos que López Obrador rindió un informe ciudadano el 1 de julio, cuando se cumplió un año de su triunfo electoral; el 1 de septiembre rindió otro informe, el que por ley debe rendir ante el Congreso federal, y ahora anuncia otros reporte ciudadano para el domingo 1 de diciembre, al cumplirse 1 año de su toma de posesión.

De paso, cada mañana el presidente concede una conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional –siempre y cuando no esté de gira. En sus viajes, además, hace anuncios y lleva información de primera mano a la gente, mientras va abanderando obras, programas y acciones de gobierno.

Por información de este gobierno nadie podrá quejarse. La ha habido y de manera profusa, al grado de que eso incluso ha causado incomodidad, porque todo se divulga por redes sociales, tanto de manera escrita como en video, y como dicen los reporteros “les gana la nota”, ellos ya no tienen nada que informar; si acaso lo único que les queda es darle seguimiento a los asuntos que el presidente exhibe.

En materia informativa, por lo menos, sí ha habido cambios tan drásticos, que la mayoría de los medios nacionales tuvieron que hacer recortes de personal, a la vez que fueron exhibidos los opinadores que, a pesar de trabajar para algún medio, sea de radio, televisión o prensa escrita, cobraban por su cuenta jugosos contratos a entidades públicas, sobre todo a la Presidencia de la República, considerándose los verdaderos generadores de opinión pública en este país; es decir, eran los “influencers” de la política, por citar ese terminajo de la era digital, y que por no ser propietarios de medios, simplemente no podían ofrecer nada concreto, salvo manipular y tergiversar información, atacar a los enemigos del régimen, deslegitimar a los adversarios de sus clientes, etcétera.

A estas ex vacas sagradas de la información nacional es muy fácil detectarlas ahora, por su incesante crítica al régimen actual, y por andarle buscando siempre chiches a las gallinas, o las mangas al chaleco.

AMLO está aprovechando al máximo su popularidad, que no es solamente interna, pues está considerado como uno de los presidentes más populares del mundo.

Incluso, se dio el lujo de escribir un libro, que puso recientemente a la venta. Como you tuber, además, gana sus buenos centavos pues sus videos son muy vistos y compartidos. Como miembro de Facebook, su cuenta está arriba de los 6 millones de seguidores y, por lo tanto, se ha convertido en el principal cliente de esta red, que también tiene que depositarle sus buenos pesos a sus cuentas. Y así sucesivamente.

No cabe duda que muchas cosas han cambiado en este país, y no nos referimos sólo al partido y al gobierno.

La Cuarta Transformación avanza, y eso hace crujir a la vieja estructura político-social que por decenios venía operando en el país.

Nadie puede negar que la 4T de AMLO, aunque no avanza al ritmo que quisiera toda la gente que votó por él, está reescribiendo la historia de este país, para bien o para mal.

Sus adversarios critican, patalean, reniegan, y lanzan malos augurios. Lo llaman populista, Pejelagarto, dudan que su estrategia de asistencialismo sea sostenible, quisieran verlo fracasar, mientras que a sus seguidores los catalogan como “chairos”, algo así como corrientes, nacos.

Pero mientras tanto, la luna de miel todavía está en su apogeo y AMLO la va a aprovechar. Están todos cordialmente invitados al fiestón.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Senado aprueba Ley que prohíbe castigo corporal a menores y adolescentes

“El que no aplica el castigo aborrece a su hijo; el que lo ama, lo corrige a tiempo.” Prov 13:24

Mis estimados, en serio que nuestro México lindo y querido está de cabeza. El país se cae a pedazos y lo grave del cuadro es que ningún grupo opositor al gobierno en turno dice esta boca es mía. Lástima que los partidos no saben ser oposición, pues siguen pazguatos, dejando que el país se inunde en ríos de sangre.

Mientras, los diputados y senadores están matando el tiempo y distrayendo al respetable público con la aprobación de leyes de risa loca, iniciativas de locura, más deschavetadas que ellos, pues los legisladores conocen la descomposición que hay en el país, por la inseguridad y violencia que es provocada en su mayoría por jóvenes y menores; pese a ello, el Senado aprobó una reforma a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en México, para agregar un párrafo al artículo 44 Que se lee: “Queda prohibido el uso del castigo corporal en todos los ámbitos, como método correctivo o disciplinario a niñas, niños o adolescentes en México”. ¡Uff! Se acabó el chanclazo, señoras y señores. Ese tan socorrido método de disciplina de nuestras madres. O el pellizco, o el coscorrón. Y ya no se digan unos buenos reatazos o cintarazos a los que se pasan de la raya.

Nada de eso, porque ya es considerado un delito contra los derechos humanos de los lindos “aborrecentes”, o de los malcriados escuincles….como dicen en mi tierra, “guaches”, o acá en la costa “chamacos”.

Los legisladores dieron muestras con esto que les vale un comino podrido que el país se caiga a pedazos. Ellos legislando leyes de locura, quitándole a los padres lo poco que les queda para controlarlos. Decía mi madre, que según el niño, la vara. Ahora ¡quién carajos va a venir a gobernar a los hijos!

Digo, porque el que se porta bien, no necesita correctivos. Y, ojo, no estoy hablando de golpizas ni de asuntos de tortura, sino de correctivos, de unas buenas nalgaditas a los caprichosos guaches que hacen ver a los padres las de Juan Diego en el Tepeyac.

Hace mucho se acabaron los reglazos en las escuelas. Tan socorridos que eran. Los estudiantes les teníamos más miedo a los profesores que a nuestros padres. Y así fue como la escuela se pudrió y los maestros pasaron a ser el hazmerreír de generaciones cada vez más violentas y descaradas, que han llevado la violencia a las aulas y también los vicios, sin que nadie les diga nada, porque enseguida acuden los padres a defender a sus angelitos.

Y ya cuando a esos angelitos se los destripan en la calle los enemigos, corren a llorar como magdalenas sobre sus cadáveres. Todo por no corregirlos ellos, y por no dejar que otros los corrijan. Entonces se los corrige la vida.

Volviendo al tema, cuidadito que a partir de ahora use usted cualquier tipo de correctivos sobre sus hijos. De por sí los chamacos no entienden, no obedecen a sus padres, son rebeldes, groseros, y luego con estas leyes que aprueban estos senadores hipócritas, pájaros nalgones…de veras que estamos jodidos en México.

Al chamaco lo tienen que reprender, darle sus cintos bien puestos para que se corrijan. Salomón, siendo el hombre más sabio que ha pisado la tierra, decía en su libro de Proverbios que el que ama a su hijo, lo corrige a tiempo; luego entonces, quien no lo ama, lo deja hacer lo que quiera.

Tristemente en nuestro país los padres olvidaron los básicos del hogar, por eso estamos hundidos en ríos de sangren con una gravísima inseguridad y violencia que amenaza en general a los mexicanos.

Los legisladores que debieron defender el Presupuesto de Egresos 2020 para la seguridad en los estados y municipios del país, pero se hicieron ojo de hormiga roja, tanto los diputados como los senadores, y sumisos aceptaron todo lo que ordenó el rey del Palacio Nacional, mandando al carajo a los municipios, que es donde se genera la violencia y donde han ocurrido miles de homicidios a familias mexicanas.

Realidad que se niegan a ver diputados y senadores, pues qué les importa, no son su familia, ellos siguen nadando de a muertito, sordos, ciegos y mudos. Y así seguirán, mientras a ellos no les toque la de malas, que les maten un hijo.

De todos modos es tan intensa la inseguridad y violencia que azota a estados y municipios con furia, que sin recursos suficientes para combatirla, y con la nueva ley de dejar a los menores y adolescentes que hagan lo que quieran en su vida, pues lo padres no podrán corregirlos, bien rápido les va a llegar esa lumbre hasta el Senado y Congreso. Serán imparables los ríos de sangre.

Para nadie es secreto que menores y adolescentes están cometiendo homicidios en México, que los grupos del crimen los enlistan para esos trabajos; y los legisladores, en vez de fortalecer las leyes que ya están, para poner correctivos a los menores, prohíben que sus padres los reprendan. ¿Dónde canijos han visto esto? ¡No jodan, pue!

Bueno, ¿no ven, cómo estamos en México en inseguridad y violencia? Revisen los datos recientes de la Secretaría de Seguridad para que vean de qué edad son los chamacos detenidos por autoridades en operativos: ¡Son niños!, son menores de edad que deberían estar en la escuela, pero andan delinquiendo, cometiendo homicidios espantosos. Y no lo digo yo, lo revelan encuestas.

Quiero relatar una historia verídica, a propósito, por cierto, de la nueva ley de no pegarles a los chamacos: ¿Una madre soltera con cuatro hijos, el caballero los abandonó? Ella hace el papel de padre y madre. Dos de sus hijos ya no estudian, los puso a trabajar. Sin embargo, su historia es muy triste, ella llora desconsolada porque su hijo de 15 años la odia, se lo dice a gritos para que escuche la gente, pues la culpa a ella por el abandonó del padre.

Un día ella le dio una cachetada porque ya era muchas las ofensas y el chamaco le tomó las manos y la golpeó horrible; y le dijo: “Si le dices al DIF me voy a ir con los chicos, al cabo que me están ofreciendo trabajo y mero me voy de una vez”.

Ella dejó de llorar porque le dijo “sigue llorando y me voy”.

Cuando escuché a esta madre me sentí muy triste, porque ella no paraba de llorar. Le dije: ¿Qué hiciste, dónde está tu hijo?

Me contestó: “Le conté esa noche a mi mamá y se lo llevó, nosotros somos de un rancho y allá lo trae trabajando de sol a sol, le pagan 60 pesos. Y él no me hablaba, pues dice que ahora me odia más. Pero lo escuchó un vecino y le dijo: ‘Yo sé que tratas muy mal a tu madre, yo no pude disfrutar a mi madre y vieras cómo la extraño, veo a mis amigos que salen a pasear con sus mamás y yo siento feo; cuando ya no la tengas, te vas a arrepentir de todo lo que le has hecho; no seas pendejo, chamaco, valora a tu madre’. Mi hijo no le dijo nada, entró por su mochila, y fue la primera vez que me dijo: ‘Ya me voy, amá, luego vengo’. Nunca me decía nada, se salía y regresaba bien noche.

“Yo lo único malo que he hecho es trabajar como burra para darles escuela y comida, pero él reprobó todas las materias y lo saqué de la escuela, y eso lo enojó más y se me salió del guacal.

“Dice mi madre que le contó mi hijo que había fumado mariguana por primera vez, y se enloqueció”.

¡Horrible! Les cuento esta historia tan triste, mis estimados, porque el gobierno ha dejado de promover la educación. A muchos nos tocó un programa que decía, ¿Sabes dónde están tus hijos a esta hora? ¿Ya viste quiénes son los amigos de tu hijo? Pero todo lo quitaron para ingresar narcoseries, y los chamacos se pasan horas enteras viéndolas y hasta se visten, comen, beben alcohol, se drogan y sueñan con mujeres, trocas, violencia y un largo etcétera. Son sus héroes esos actores. Los chamacos hasta caminan y se peinan como ellos. Después de la promoción de esos narcoseries, la violencia se fue a índices altísimos en México.

Y Gobernación, dormida en sus laureles, que vengan más series de esas para que pueda tener a los chamacos idiotizados, soñando con tener una camioneta blindada y muchas mujeres a su lado.

Si bien es cierto que la educación viene del hogar, también es cierto que las autoridades en los tres órdenes de gobierno tienen la obligación de brindar seguridad a sus gobernados, y lo tienen que hacer por ley, no porque tengan ganas.

Para la buena convivencia familiar, la educación es obligatoria desde la infancia, siguiendo por el sistema educativo en los colegios, y el gobierno debe proveerla. Además de proporcionar fuentes de trabajo para los jóvenes que logran buena educación y obtienen una profesión. Es el Estado el responsable de proporcionar educación, salud, empleo y seguridad. No deben escatimar recursos para estos rubros indispensables para combatir la violencia en el país.

Por piedad, señores padres de familia, no hagan caso a la prohibición del castigo corporal a sus hijos. Si desobedecen, denles sus guamazos bien puestos.

Sirven las correcciones, máxime cuando te golpea la vida, entonces agradeces que tus padres te hayan hecho una persona de bien.

Por eso deben corregir y poner límites a sus hijos, corten una vara de tamarindo y téngala lista, y dígale: “Mira, hijo, si desobedeces te voy aponer dos varazos bien puestos. Y no amenace, cúmplalo si el retoño falla, y le prometo que no vuelve a desobedecer. Hágalo, la obediencia y disciplina son un don que necesitamos para vivir en armonía en la sociedad, sin hacerle mal a nadie. 

La UNAM, autonomía y violencia

Antes de reelegirse, Enrique Graue consideró que quedarse en la UNAM como rector otros cuatro años era como sacarse un tigre y así ha sido desde hace unas semanas en que la institución emblemática de la educación superior del país ha sido objeto de una serie de ataques violentos por grupos que aprovechan manifestaciones pacíficas para dañar instalaciones y agredir a periodistas.

La violencia, inseguridad, drogas y hasta el comercio informal han hecho propias las instalaciones universitarias desde hace tiempo creando un ambiente adverso para la vida de 400 mil estudiantes y académicos que habitan la máxima casa de estudios.

Grupos de jóvenes supuestamente anarquistas han realizado una serie de desmanes que poco o nada han tenido que ver con las demandas de seguridad por parte de los estudiantes que viven robos, atracos, hostigamiento sexual y hasta feminicidios dentro de las áreas universitarias.

Visto a través de estos males sociales, la UNAM es un espejo en micro de lo que pasa en el país y los ataques que ha sufrido la rectoría últimamente por grupos de jóvenes que se disfrazan de negro y se cubren la cara, con estrategias bien definidas, acusan un perfil de profesionales de la violencia que usan armas, bombas molotov e instrumentos específicos para causar daño material y humano.

La bandera del anarquismo como una forma de autogobierno y una doctrina política que pretende la desaparición de la autoridad como se manifestó hace un siglo, no embona con las formas de expresión violentas y sin sentido que un grupo de jóvenes ha expresado en la UNAM y en algunas marchas de protesta contra el feminicidio, la inseguridad o mejores condiciones de educación.

El rostro oculto con que actúan los grupos de jóvenes vestidos de negro no coincide con los pasamontañas de los indígenas del EZLN que en Chiapas lanzaron una declaración de guerra contra el Estado mexicano exigiendo un cambio en el modelo económico, sino con grupos que atienden intereses de desestabilización de las autoridades universitarias en turno.

Estos grupos pequeños nunca hacen protestas por si solos, sino que aprovechan otras marchas, en su mayoría pacíficas de maestros, estudiantes, de defensores de derechos humanos y de algunos grupos sociales para infiltrarse, atacar a periodistas y dañar comercios y edificios de instituciones.

Una vez que actúan se quitan el uniforme negro y se descubren el rostro para confundirse con el resto de los manifestantes.

En el caso de la UNAM estos grupos de supuestos anarquistas ha actuado siempre en la retaguardia de las manifestaciones de estudiantes que protestan contra los feminicidios, la inseguridad o demandan mayores espacios en la matricula.

Seguramente las autoridades universitarias ya tienen información de quienes integran estos grupos que al terminar sus actos vandálicos se dirigen a las facultades donde ocupan auditorios o salones. Pero no han actuado quizá por temor a caer en la trampa de detener a los responsables y generar un movimiento de protesta social que trascienda las instalaciones universitarias.

Es por ello que cobra sentido la expresión del rector Graue en la entrevista publicada en Proceso recientemente. Hay que tener en calma a la universidad porque un tigre o un puma que puede despertar en cualquier momento y provocar actos de represión incensarios.

Nestlé & Co. unidos para abusar de los niños

Alejandro Badillo

Nestlé, la mayor corporación de alimentos ultraprocesados en el mundo, se lanza otra vez contra las políticas de salud pública para enfrentar la epidemia de sobrepeso y obesidad entre los niños mexicanos. Siempre ocultándose, siempre moviendo, a través de sus hilos, a asociaciones empresariales, a instituciones de investigación a las que financia, a asociaciones de profesionales de la salud, a funcionarios, e, incluso, a secretarios de Estado y altos funcionarios. Nestlé es, sin duda, una de las corporaciones que ha secuestrado la política de salud pública para proteger sus intereses, sus ventas, sus ganancias.

Nestlé es una de las empresas que más personajes infantiles utiliza en sus etiquetas y envases, como el conejo de Nesquick en cereales, chocolate y bebidas; la abejita de Cheerios;  el conejo de Trix en cereales y yogurts; el duende de Lucky Charms, el lobo de Cookie Crisp, el oso de Zucosos, los niños de los productos Milo y los diversos personajes de Aguitas de Nestlé, entre otros. Son los peores cereales los dirigidos a niños, los que más azúcar tienen, los que más dulces son. Y las agüitas de Nestlé, similares a las Epuritas de Pepsico, son bebidas extremadamente dulces, con colorantes artificiales ya prohibidos en otros países, con saborizantes artificiales y con edulcorantes no calóricos que no se recomiendan para niños. Los peores productos en el mercado son los que se comercializan, justamente, para los niños, y esto se hace con estrategias altamente persuasivas, aprovechándose de su vulnerabilidad a la publicidad.

Todos estos productos contienen altas cantidades de azúcares y edulcorantes que llevan a la deformación del gusto de los niños por alimentos y bebidas intensamente dulces, deformación que se convierte en hábito y adicción que suele permanecer de por vida. Enfrentar esta adicción, evitarla, es uno de los principales retos para enfrentar las epidemias de obesidad y diabetes. Nestlé ha jugado un papel central en generar esta deformación del gusto desde muy temprana edad entre los niños mexicanos.

El Instituto de Medicina de los Estados Unidos en 2008 y el Grupo de Trabajo para la Prevención de la Obesidad creado por la Casa Blanca en el año 2010, reconociendo el potencial persuasivo del uso de personajes, señalaron que éstos deberían ser utilizados de manera exclusiva para la promoción de alimentos saludables para los niños.

Nestlé habla de derechos de propiedad intelectual, del derecho de seguir usando sus estrategias de mercadeo a niños. En su carta no habla del derecho a la salud, de los derechos de los consumidores y del interés superior de la infancia. ¿Cómo puede decir Nestlé en su misma carta que “tenemos más de 85 años de brindar nutrición, salud y bienestar a las familias mexicanas”, sin reconocer estos derechos?, cuando en realidad actúa en su contra.

Lo que no dice Nestlé es que estos argumentos contra el proyecto de etiquetado en México fueron sus mismos argumentos contra el etiquetado de advertencia en Chile y la regulación de la publicidad dirigida a la infancia. No dice que perdió cuando trato de demandar estos derechos de propiedad intelectual y mercadeo, que sus demandas no prosperaron y el caso se resolvió a favor de la salud.

Nestlé no informa que en la propia Organización Mundial de Comercio se establece la prioridad de los derechos a la salud por encima de los derechos comerciales, de la propiedad intelectual. En Chile, donde ya se aplica un etiquetado similar al propuesto en México, los personajes de Nestlé ya no están en los productos que portan un sello que advierte al consumidor la alta presencia de azúcares, grasas saturadas, sodio y/o calorías.

La OMS señaló en 2014 que estas estrategias de mercadotecnia “se aprovechan de la credulidad e inexperiencia de los niños”, nosotros decimos que estas corporaciones abusan de las niñas y los niños. Les pedimos que como empresas mexicanas, no se sumen a ese abuso, a esa violación al interés superior de la infancia.

Existe una gran corporación mexicana, presente en gran parte del mundo, que debería poner el ejemplo: Bimbo. Las demás empresas tienen sus casas matrices en otras naciones y aquí nada deciden. Bimbo si lo puede hacer de forma voluntaria, antes que entre en vigencia la norma, que exprese su compromiso a retirar todas las estrategias de mercadotecnia dirigida a la infancia. Las demás corporaciones que lo terminen haciendo de manera obligatoria, cuando se publique y entre en vigor el proyecto de la norma, como debe ser.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Gobierno federal empobreció al campo

“La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de rehusarse a adquirirlos”: Karl Popper

Mis estimados, el campo en México no fue abandonado hace seis años; la agricultura y la ganadería, y en general todo el sector agropecuario, fue abandonado por los gobiernos desde hace por lo menos 35 años, cuando fue anulado todo programa de financiamiento para la producción, se cerró el banco que sustentaba la producción rural, se anuló a las empresas del Estado que regulaban los precios de las cosechas, y se optó por un diseño de subsidios mata-hambre, que nunca impactaron de manera positiva en el campo, y que sólo han servido como nidales de corrupción.

Cierto que podremos decir que el Banrural era, como se decía, “bandidal”. Pero eliminarlo no era la opción, sino solamente sanearlo.

En realidad, todo eso se desmanteló para dar paso a una política de apertura global, que diezmó al campo mexicano, no por la capacidad de los productores nacionales, sino por la falta de mercados, pues los productores internacionales se tragaron el mercado nacional, y los productores locales no pudieron ir a conquistar mercados fuera del país, por falta de apoyos a la comercialización.

Se abandonó la producción porque resultaba incosteable, ya que se liberaron los precios de los insumos, mientras que se anulaban los precios de garantía. Eso hizo incosteable la siembra de maíz, frijol y otros cultivos.

La porcicultura nacional, que era una de las mejores, cayó casi en 90 por ciento durante los años 90. Los mercados internacionales estaban cerrados para el ganado, a causa de las enfermedades como la brucelosis y la tuberculosis.

Y así sucesivamente, cada sector enfrentó sus propios desafíos, y la mayoría no los cumplieron. Lo que sucedió es que los hijos de los campesinos se fueron de braceros, sus padres se quedaron solos hasta que envejecieron, vendieron sus tierras y ahora lo que se tiene es un despoblamiento grave del campo, desarraigo, migración y pobreza, mucha pobreza, además de violencia al mil por ciento.

No se necesita ser sabio para entender que todo esto se propició gracias a una política económica equivocada, de gobiernos que abandonaron al sector primario de este país, el que nos garantiza la seguridad alimentaria, y ahora dependemos –como sucede con las gasolinas y el diésel-, de lo que se produce en el extranjero.

Cómo olvidar cuando los ganaderos del país fueron a tirar su leche a las carreteras, porque Liconsa prefería importar sueros de Estados Unidos; es decir, ni siquiera leche, sino subproductos lácteos que en el vecino país se utilizaban para consumo animal.

Raúl Salinas, hermano del presidente Carlos Salinas de Gortari, hizo lo mismo en Conasupo, al desmantelar los centros de acopio de granos que les garantizaban a los campesinos la venta de sus cosechas, y en cambio trajo maíz viejo y barato de Estados Unidos, maíz para consumo animal, además contaminado.

Todo esto ha venido sucediendo desde que finalizó el gobierno de Miguel de la Madrid y se dio paso al régimen salinista, al grado que la mayoría de los mexicanos hoy no producimos ni lo que nos comemos, y consumimos lo importado teniendo tierras para sembrar y para criaderos.

Por otra parte, la política de subsidios a la pobreza generó otro caos. Los programas sociales volvieron flojos a los hombres y a las mujeres del campo, que se conformaron con recibir los apoyos federales.

Es cierto que no podemos generalizar, que no todos los estados participaban de los regalos oficiales, pues había entidades con buenos productores de grano y ganado, como Tamaulipas y Sinaloa.

¿Tiro de

Gracia?

Decíamos que la decadencia y desmantelamiento del campo no es de ahora. Pero con la llegada del gobierno lópezobradorista se esperaba una actuación distinta, porque la promesa fue, de hecho, reactivar el campo mexicano.

Sin embargo, el gobierno no hizo análisis ni revisó censos para conocer los estados productores, que proveían producción para miles de mexicanos. Los gobernantes, sin ningún estudio, ordenaron el recorte al Presupuesto de Egresos de la Federación 2020, otorgando a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Seder), únicamente 47 mil 576 millones de pesos para el próximo año.

Según productores, el recorte es de 27 por ciento, que tocaría en 17 mil millones de pesos menos.

Este recorte es el más fuerte de la historia al jodido campo mexicano. Sin duda, los recorte al campo agravará la crisis al pueblo mexicano, pues si no hay apoyo a los productores del acampo, si no les garantizan precio para granos, se traduce en insuficiencia productiva y, por ende, en pobreza.

Ahí no acaba el asunto, pues los más golpeados del sector son los pequeños productores que en México representan un 45 por ciento de la agricultura comercial en el país.

Entonces, podemos augurar que habrá insuficiencia alimentaria en el México lindo querido, para 2021, cuando se llegue el tiempo de la verdad al recoger las cosechas.

Afirman los tamaulipecos, por ejemplo, que la desaparición de este subsidio afectará a los productores de los cinco estados graneros, pues sin apoyo ya no será negocio el cultivo que se está sembrando, ya que aparte hay estados graneros que están lejos del lugar de comercialización de sus granos, que aparte deben cubrir el costo del flete del traslado.

¡Me lleva la que me trajo!

El campo, la ganadería, apicultura, y acuicultura, son de los sectores que más inversión deben recibir del gobierno, porque son clave para el sustento de la gente. Un pueblo no debe dejar nunca de producir, por lo menos lo que se come, y en México no producimos ni lo que comemos hace ya muchos años.

Con este gobierno que se pensó recuperarían la producción, pero le dieron el tiro de gracia al campo, ningún programa va a sustituir la producción de granos.

Del programa Sembrando Vida, no tengo duda que es un excelente proyecto, al cual destinó la Federación para 2020 28 mil millones de pesos, más del doble de los 13 mil 472 millones de pesos que ejerció en 2019, esto es porque pretende el presidente Andrés Manuel López Obrador ampliar el programa a más entidades, ya que este año se puso en marcha en Campeche, Chiapas, Durango, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

Cabe hacer mención que para el próximo año, incluyen al estado de Guerrero al programa. Es generoso el proyecto, pues pueden participar productores asegurando un ingreso de 5 mil pesos mensuales; sin embargo, esto aplica únicamente a propietarios de tierras ejidales, comunales o pequeña propiedad. No obstante, insisto, el campo produce y se debe invertir, no escatimar recursos, porque de ahí depende la alimentación de la población.

El pasado lunes, el presidente de la Comisión de Infraestructura en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez, dijo que el Congreso debe aprobar en este periodo de sesiones la nueva financiara agropecuaria, para la que ya se tienen autorizados 2 mil 500 millones de pesos.

Lo cierto que el sector agropecuario nada quiere saber de acuerdos, se sienten traicionados por los diputados, pues hicieron a un lado el campo, y prefirieron aprobar 181 mil 457 millones de pesos a la Secretaría de Bienestar, le dieron 33 mil millones de pesos más que este año. ¡Chispas, cuánta lana! Ahora hay que ver de donde canijos van a salir tantos millones de pesos para regalar a la gente.

Editorial

Amenaza de plástico

Es una mañana cualquiera de noviembre en el Caribe. Las olas, de un legendario azul turquesa, bañan una playa de arena tan blanca y fina que parece talco. Tras la playa, un macizo de vegetación, que incluye palmeras y manglares endémicos, cierra el acceso a tierra.

No hay ni un atisbo de presencia humana. Sólo hay chorlitos, garzas, cormoranes y pelícanos, una variedad de aves que da muestra de una biodiversidad especial, la de un área natural protegida, la de un paraíso. El paraíso se llama Sian Ka’an.

Sin embargo, junto a los chorlitos, garzas, cormoranes y pelícanos hay otra diversidad: botellas de refresco, envoltorios de frituras, bolsas de supermercado, tampones, cepillos de dientes, líneas de pesca, cubetas, tapas de retretes, zapatos, tuberías industriales… y un largo etcétera.

Es la diversidad de la contaminación plástica invadiendo el paraíso de Sian Ka’an, desde sus playas y manglares hasta sus arrecifes de coral y pastos marinos.

Sian Ka’an es sólo un botón de muestra de cómo los lugares más silvestres e inhóspitos del mundo han sido alcanzados por los plásticos que irresponsablemente desechamos como sociedad. Si esta contaminación ha llegado a estos lugares remotos y protegidos, cabe preguntarse qué podemos esperar en lugares del país aledaños o que albergan asentamientos humanos importantes.

El plástico encontrado en el Sian Ka’an, una Reserva de la Biósfera y Patrimonio de la Humanidad, tiene el potencial de afectar no sólo a aves, peces, colonias coralinas y demás poblaciones de este paraíso, sino de alcanzar la salud y la economía de las mexicanas y los mexicanos de distintas maneras. ¿Un ejemplo?

Al menos 1 de cada 5 peces mexicanos contienen microplásticos en las vísceras, según un estudio publicado hace pocas semanas por Greenpeace, en alianza con investigadores de distintas instituciones del país. Y ese “al menos” significa que podrían ser hasta la mitad de los peces mexicanos en cuyas tripas se identificó visualmente algún material producido por el hombre, ya que sólo una fracción de eso pudo ser comprobada con una prueba de laboratorio.

Mientras la evidencia científica internacional continúa hallando plásticos en la sal, el polen o el agua de lluvia, las principales empresas productoras de plásticos sólo se involucran con soluciones falsas (como la falacia del reciclaje o la promesa de los bioplásticos) dirigidas más a lavarse la cara que a solucionar el problema.

Desafortunadamente, el greenwashing ocurre en complicidad con líderes políticos, empresariales y demás tomadores de decisiones. Por eso, es el poder de la gente es el único que puede cambiar el balance de este juego con soluciones de fondo: prohibir los plásticos de un solo uso y adoptar enfoques de reducción y reuso de botellas, contenedores y utensilios.

Actualmente el Congreso de la Unión analiza distintas iniciativas de reforma a las leyes que gestionan los residuos sólidos en México, con el fin de encontrar una solución al problema de los plásticos. Es necesario que los legisladores prioricen las demandas ciudadanas sobre los intereses de las empresas plastiqueras, y adopten un marco regulatorio que proteja la salud y la economía de las y los mexicanos antes que las acciones de un puñado de empresarios.

El desastre plástico en Sian Ka’an es sólo un recordatorio del futuro que le espera a México si seguimos sin considerar los costos ocultos de esos envases supuestamente baratos en los que se ha vertido toda nuestra vida como consumidores.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Ciertamente dice la constitución federal que todo mexicano (y al citar mexicano se están abarcando todos los sexos, según la óptica del lector), a los 25 años de edad, pueden ser votados para los cargos de regidores, presidentes municipales, diputados locales, diputados federales, gobernadores, presidentes de la república y senadores. Lo que más llama la atención de estos requisitos es que no se exige una escolaridad mínima, y muchos podrían decir que no es estrictamente necesaria; sin embargo, la triste realidad nos demuestra lo contrario porque, como legisladores, la función primordial del senador es revisar, corregir o proponer leyes que permitan la conducción de todo un país, de manera correcta y armónica.

La imperiosa necesidad de un nivel académico promedio para poder ser votado como senador queda demostrado con la reciente iniciativa  de ley que hizo y que le fue aprobada a la senadora por el Estado de Guerrero, Nestora Salgado, la prohibición de los castigos corporales en contra de los niños y los adolescentes. Y no es que la iniciativa esté del todo mal, no se está descalificando de manera absoluta; sin embargo, a la iniciativa presentada por la senadora de Guerrero le hace falta contextualizar, es decir, presentar un estudio serio y minucioso, que abarcara por lo menos una amplia muestra en el estado que representa, de las motivaciones de su propuesta.

Al presentar una radiografía de la incidencia del maltrato de niños y adolescentes, acompañada de las causas que lo originan, la senadora Nestora Salgado hubiera estado de condiciones de plantear una iniciativa muy puntual, atendiendo las diversas motivaciones de la violencia y, por ende, proponiendo diversas medidas de apremio, cada una ad hoc con la causa que las originó.

Por supuesto que la investigación aquí propuesta implica trabajo, investigación de campo, desgaste físico, económico y, por supuesto, desgaste cerebral; pero ese es el precio de estar en condiciones de proponer valiosas iniciativas de ley apegadas a la realidad.

Pero en lugar de tomar la decisión de verdaderamente trabajar en pro de nuestro estado y con el ánimo de devengar un sueldo, la senadora Nestora Salgado se fue por la libre, se chutó la lectura de las recomendaciones que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en noviembre de 2018, le hizo a México en el sentido de establecer en la Ley la prohibición expresa del castigo corporal de los niños y adolescentes, y la llevó como una propuesta suya al pleno del Senado. Si queremos ser exigentes con nosotros mismos y con nuestros representantes populares, eso se llama “plagio”; es decir, Nestora Salgado no desgastó su cerebro para proponer una iniciativa de ley, simple y llanamente retomo como propia la recomendación de un organismo internacional y lo llevó a votación. Votación que, de manera oficiosa, desde el momento en que la ONU emitió la recomendación, cualquiera de las camas del Congreso de la Unión, debió de atenderla “de oficio”.

Si la senadora Nestora Salgado quiere hacer algo interesante, debería de llevar a cabo toda una investigación del origen de la violencia en contra de los niños y adolescentes y se daría cuenta que, si bien es cierto que existen padres golpeadores e insensibles para con sus hijos, también es cierto los adolescentes y aún los niños se están revelando a muy temprana edad en contra de sus padres. Se daría cuenta la senadora que los adolescentes de secundaria y preparatoria se están revelando en contra de los padres porque a esa edad ya están entrando en contacto con el mundo de las drogas y la delincuencia organizada. Se daría cuenta Nestora Salgado que en escuelas del nivel medio superior en general, los adolescentes son utilizados como narcomenudistas y que, obviamente, le venden la droga a sus compañeros. En ese contexto y ante tales conductas, deben ser los padres los que coadyuven a corregir esas conductas antisociales y que, en varias ocasiones, sería estrictamente necesario echar mano de castigos corporales para meter en orden a los hijos.

Urge que la iniciativa que le fue aprobada a la senadora Nestora Salgado sea enriquecida con una investigación de campo, aprovechando el nuevo esquema en las políticas educativas que está implementando el presidente López Obrador, en las cuales se van a integrar comités es todas las escuelas para darles seguimiento a las necesidades de ese sector. Cabe señalar que en algunos comités ya comenzaron a conformarse; y ¿qué creen? Que la primera problemática que están encontrando es que en las escuelas están llegando generaciones de alumnos cada vez más violentas. Estos padres de familia han coincidido en que la violencia ha aumentado de manera directamente proporcional a la implementación de los derechos humanos y los derechos de los niños y adolescentes, porque son leyes muy generales que, en la mayoría de los casos, margina la autoridad de los padres sobre los hijos, y de las autoridades con relación a los ciudadanos. Como colofón, vale la pena mencionar, que llama mucho la atención que esta propuesta de magnificar los derechos de los niños y adolescentes, venga de una ex comandante de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC), organización que se ha caracterizado por violentar el marco legal institucional y promover la implementación de procesos de reeducación a los jóvenes y adultos que, por no respetar a sus padres, incurrían en conductas sociales, por lo cual son detenidos mediante procedimientos que requieren mucha violencia y hasta allanamientos de moradas.  

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Violencia contra mujeres no da tregua

“Rompe el silencio. Cuando seas testigo de la violencia contra las mujeres no te quedes de brazos cruzados. Actúa”: Ban Ki-moon

Mis estimados, bien poco han logrado las instituciones oficiales contra la violencia hacia las mujeres, pues las cifras expuestas por medios nacionales en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, exhiben que no hay avances en el tema, ni siquiera con la alerta de género que tanto cacaraquean los gobernantes.

Más bien, las cifras de mujeres matadas exhiben un terrorismo pavoroso contra las féminas que no da tregua, aunque el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI) revela que pese a contarse por miles los asesinatos, las cifras están lejos del número de homicidios que se registraron en 2018, en el caso de los hombres, que llegó a 32 mil 765.

La distinción está, sin embargo, en que las mujeres son asesinadas con mayor violencia y saña, en actos donde se utilizan herramientas para descuartizarlas vivas, que les produce dolor y prolonga su sufrimiento antes de morir.

Desgraciados cobardes, se ensañan cortando en pedacitos a una mujer.

Es cierto que la mayoría de homicidios fueron cometidos con armas de fuego; no obstante, la encuesta del INEGI dejó ver que 3 de cada 10 mujeres fueron asesinadas a golpes, estranguladas, ahogadas, ahorcadas, quemadas o descuartizadas. Las damas son asesinadas con más violencia que a los hombres.

La investigadora de la Universidad Autónoma de México, Patria Valladares, expone que a la violencia genérica del país, se suma una cultura que asume como propiedad privada a las mujeres, al grado de que un 70 por ciento de los asesinatos son cometidos por personas que conocían a la víctima.

Ella explica que en los homicidios por crimen organizado, a las mujeres se les usa como “botín de guerra” en un negocio del tráfico de tóxicos que tiene carácter masculino.

Con cifras altísimas, el INEGI exhibe que de los 46.5 millones de mujeres de 15 años y más que hay en el país, dos de cada tres (30.7 millones), han enfrentado violencia de cualquier tipo y de cualquier agresor, por lo menos una vez en su vida.

La especialista revela que 49 por ciento de mujeres son violentadas emocionalmente; sexual 41.3 por ciento; física 34; laboran 21 por ciento y en el trabajo han sido discriminadas más de 12 por ciento de las mujeres; por ejemplo, por estar embarazadas.

Según el estudio Jalisco, Estado de México, y la Ciudad de México se ubican como las entidades con mayores casos de discriminación a la mujer.

Sin duda que la violencia contra las mujeres es un problema de grandes dimensiones que no lo podrán corregir los gobernantes con alertas. Tiene que haber un programa de políticas públicas dirigido a este sector, ya que se ha comprobado que la violencia surge en el hogar, entonces el gobierno debe emplear métodos para prevenirlo desde casa.

Y para no variar, el estado de Guerrero ocupa el segundo lugar nacional en violencia intrafamiliar, según la Secretaría de Salud (Ssa), con 7 mil 327 atenciones a mujeres con este problema.

El primer lugar lo ocupa el Estado de México, con 13 mil 516 casos; de ahí sigue el vecino estado Michoacán, con 5 mil 476 atenciones a mujeres violentadas. Luego Guanajuato, con 5 473, y Querétaro, con 5 mil 338.

La coordinadora del Proyecto Vive, Klaudia González, apoya a mujeres en situación de vulnerabilidad y explica que “la violencia contra las mujeres inicia con actos aparentemente insignificantes, como bromas, palabras hirientes, apodos; y así va escalando hasta llegar a la violencia física, pasando por otro tipo de violencia que puede ser psicológica o económica”, dijo.

En México, distintas organizaciones participan en programas de prevención de la violencia hacia niñas y mujeres. Son varios los que con sus propios recursos han hecho una campaña para disminuir los altos índices de mujeres violentadas.

Otros datos revelan que los factores que originan la violencia intrafamiliar y laboral, es el machismo del hombre; sin embargo, lo que más afecta es la deteriorada economía familiar, pues si no hay dinero en casa, se termina el amor, y en el trabajo al hombre no le gusta que la mujer sea su jefa o le dé órdenes.

Esos actos son terribles para una mujer; incluso hasta sufren acoso sexual; y si no acepta, viene la violencia laboral, luego la violencia física, llegan los empujones y palabras obscenas, y finalmente los golpes.

Por eso, mujeres, deben poner límites, tanto en el trabajo como en casa para sus hijos, que haya igualdad entre hombres y mujeres; esto si quieren formar caballeros y no machos, pero tampoco críen mujeres sumisas, que aprendan a respetar y respetarse.

Por otro lado, las autoridades de los tres órdenes de gobierno piden que la sociedad se involucre y coopere para terminar con la inseguridad y violencia. Pero también ellos tienen que exigir compromiso a las instituciones. Si bien es cierto que las mujeres son clave para la educación de sus hijos, si no tienen medios no lo pueden hacer; por eso, el gobierno debe emplear programas y talleres, entre otras actividades, para que las mujeres aprendan un oficio y puedan obtener empleo que no sea de sol a sol, sino de medio tiempo, para que cuiden de sus retoños. O también las que tengan habilidades para las artesanías, que les presten para un negocio y ellas generen su propio dinero y no dependa económicamente del marido, pues eso las vuelve más vulnerable con los hombres machistas.

La falta de dinero y de oportunidades ha orillado a las mujeres a irse a enrolar las filas del crimen organizado, donde son engañadas vilmente, porque es mentira que les pagan; al contrario, las usan como trapos viejos y se las comparten entre ellos, y luego las acusan de traidoras y las matan cruelmente. Y no contentos con eso, las descuartizan y las desaparecen, y nunca más saben su paradero sus madres e hijos.

Ya no más discursos ni encuestas que revelan cifras de mujeres violentadas y asesinadas, en el Día Internacional de la Violencia contra la Mujer. Deben actuar y aplicar estrategias para integrarlas a ellas y enseñarlas a que se valoren por ellas mismas. Es horrible escuchar a una mujer decir: “Me golpeó feo, pero yo tuve lo culpa, lo provoqué, lo hice enojar, me gaste el dinero en ropa para los niños y eso se enojó y me pegó, me dejó marcada por los golpes, pero me ama, me dice que para la próxima le debo consultar en qué gasto el dinero”… ¡Qué horror de tipo cobarde!

Señoras, el amor no es condicionado; el hombre que ama, no golpea y menos como lo hacen, sin misericordia.

Por cierto, mis estimadas, nosotros como sociedad, si conocemos a una mujer que es golpeada por su marido, no se calle, actúe de inmediato, hable a la policía y denuncie al tipo cobarde, porque si ocurre una desgracia, que el hombre borracho o drogado le dé un mal golpe a la señora y la mate, esa muerte caerá sobre su conciencia.

Actúe, denuncie, no se calle. Si todos apoyamos ese plan, bien pronto acabaremos con la violencia intrafamiliar, y esto incluye a los niños y niñas violentadas.

Es tiempo que se aprecien ustedes, mis señoras hermosas, vivan para ustedes, déjense querer, apréciense, háganse cariños y no se dejen engatusar por garañones cobardes y vividores, que les endulzan el oído, diciéndoles que se vayan con ellos porque con su negocio van a ser ricas de la noche a la mañana.

No, mis señoras, preferible comer tortilla con sal o frijoles, que acabar en la cárcel, si bien te va; o en un ataúd o en enterrada en una fosa clandestina donde nadie nunca te encuentre.

No dejes a tus hijos abandonados por el amor a un tipo cobarde, que no se le puede llamar hombre. Son malvados, malos, desde el momento que te involucra en negocios ilícitos. Esa persona es mala y peor te abandona a tu suerte, porque son hasta cobardes, cuando se ven amenazados hasta ellos mismo te matan, porque esas personas no tienen corazón, no aman a nadie, ni a ellos mismos, ni a sus propios hijos, desde el momento que aceptan hacer cosas malas.

Es muy triste lo que revelan las estadísticas en Guerrero: indican que padres e hijos están involucrados en negocios ilícitos, y esto es más grave de lo que imaginamos. La mayoría de los muchachos huérfanos de madre, o con padres separados y cuya mamá trabaja de día y noche para llevar sustento a casa, y llega en la madrugada a dormir, no sabe qué hacen sus hijos, mientras los chavos delinquen en las calles.

Este cuadro se presenta no sólo en Guerrero y sus municipios violentados, es una realidad de todo el país, esto es lo más triste del tema.

Mis señoras hermosas, entiendan, no se involucren con criminales. Noten cómo han sido asesinadas centenares de mujeres por esos actos que en verdad son una barbarie en México.

Editorial

El Antes, el Ahora y el Después de la 4ta transformación

El acto conmemorativo del 109 Aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, celebrado en el Zócalo de la Ciudad de México el pasado jueves 20 de noviembre, fue inédito y relevante.

Inédito porque — como es del conocimiento publico—los gobiernos neoliberales banalizaron la trascendencia de este acontecimiento histórico, a tal grado, que lo celebraban con un frívolo desfile deportivo y/o festejo folclórico, como todavía se acostumbra en la mayoría de las entidades federativas, entre ellas, Chihuahua, como fue evidenciado nuevamente por el Gobernador del Estado, que se la pasó comiendo burritos en la tribuna.

Relevante ya que por primera vez se presentó al público asistente una extraordinaria narrativa histórica y una representación cívica profesional en la que se concatenaron las tres primeras transformaciones de la historia de México a las que el Presidente de la República hace constante alusión en sus conferencias mañaneras.

Es obvio que ese proceso de los tres episodios históricos referidos en esta conmemoración es, además de un ejercicio de pedagogía cívica, una buena plataforma política para socializar y consolidar el programa de la 4ta transformación.

Y aunque sus adversarios mediáticamente se burlen de la constante narrativa cívica histórica y de moralidad a la que el Presidente recurre en todos los ámbitos del quehacer público, en su interior, están profundamente molestos y enojados de que AMLO exhiba día a día, los orígenes del nefasto pasado y corrupción del conservadurismo y neoliberalismo del que forman parte y tanto añoran.

El Presidente de la República lo tiene muy en claro. Por eso exhibe día a día, la herencia nefasta y trágica que le dejaron los anteriores presidentes de la República, lo que está documentado y comprobado. Esto es, hasta ahora, su mejor blindaje a los cuestionamientos, críticas e incluso amenazas de sus adversarios partidistas y políticos; financieros y empresariales.

Si no se construyen esa arquitectura sólida, la 4ta Transformación se derrumbará tarde o temprano, o en el mejor de los caso, no será mas que una simple remodelación.

Para no incurrir en esa falsa construcción de la 4ta transformación, se requiere atender políticas de Estado fundamentales y hondo calado:

Que entregue un aporte presupuestal austero, pero sólido y transparente a Estados y municipios de la República, sin ningún sesgo partidista y como ya se está haciendo, se comparta la inversión pública con la privada.

Se fortalezcan las instituciones de educación y salud públicas y no a las privadas.

No dar “balazos, pero tampoco abrazos” al crimen organizado, sino pegarles donde mas les duele: S les incaute sus cuentas bancarias ilícitas, empresas ficticias y lavado de dinero.

Barrer la corrupción y la impunidad, no de abajo hacia arriba, sino al contrario, de arriba hacia a bajo.

Reestructurar la Comisión Nacional de Derechos Humanos no con académicos que teorizan pero no resuelven, sino con la participación de las víctimas.

Castigar jurídica y socialmente todo acto de discriminación racial y de género.

No aceptar que México se convierta en un “tercer país seguro” como pretende el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el cual no solamente insiste en poner un muro con la frontera con México, sino que además ha detenido y extraditado a mas de 70 mil niños inmigrantes de familias centroamericanas y mexicanas.

En este aberrante escenario social, económico, financiero, político y racial en boga, no solo en México, sino en toda América Latina , Asia y Europa, la oligarquía financiera neoliberal ha puesto el futuro de la humanidad está en un grave riesgo. Veremos y diremos que es lo que nos depara el destino.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

México está ante un momento sumamente delicado, frente a la comunidad internacional. Los vientos de desestabilidad social soplan desde Sudamérica, y desde el Norte viene un viento de intervencionismo golpista, como siempre ha ocurrido a lo largo de nuestra historia, bajo cualquier pretexto.

Nada es casualidad en política. Y desde que este gobierno ganó las elecciones en 2018, recordaremos que comenzó un proceso de desestabilización, con la salida masiva de migrantes centroamericano hacia Estados Unidos, pero pasando por territorio mexicano, donde todavía permanecen en campamentos, lo cual fue excelente pretexto para que el gobierno de Donald Trump exigiera al gobierno de México que detuviera ese flujo migratorio masivo, organizado en caravanas formadas por familias enteras.

Mucho se especuló al respecto, porque este tipo de actos es inusual en países que están en paz. Sólo en los países en guerra se observan esos desplazamientos masivos, de gente que huye de la violencia. Acá el pretexto era la pobreza y la falta de oportunidades, sumada a la violencia callejera de grupos delincuenciales, pero no estamos hablando propiamente de un conflicto armado entre países, o de una revolución.

Además, no se entiende que estos hondureños y salvadoreños hayan decidido migrar y cruzar por un país que está en peores condiciones que los suyos, gracias a una guerra que propició el mismo gobierno estadounidense desde tiempos de Felipe Calderón. Este fue el precio que Felipe tuvo que pagarle a los socios del norte a cambio de que le reconocieran su triunfo en 2006.

Ante las amenazas de la imposición de aranceles a todos nuestros productos de exportación, el presidente AMLO se vio obligado a cerrar la frontera sur, así como a modificar la política migratoria frente a quienes huyen de problemas en sus países de origen.

Pero lo de ahora es distinto. A raíz de la matanza de mujeres y niños de la familia LeBaron en el norte del país, los líderes mormones del grupo se presentaron en Washington y le exigieron a Donald Trump que declarara a los grupos del narcotráfico en México como “terroristas”.

Todos los mexicanos leímos eso, pero pocos vieron qué implicaría una declaración de Trump en ese sentido.

Simple y sencillamente la ocupación de nuestro territorio, alegando que se trata de un asunto de seguridad nacional para ellos.

Y entonces, el gobierno mexicano quedaría enteramente subordinado.

Trump tiene enfrente de él la mayor tentación de su gobierno, sobre todo ahora que está por comenzar la batalla electoral por su reelección en 2020, que los demócratas tratan de arrebatarle.

Ese proceso comienza a partir de esta semana, precisamente el jueves, cuando el país vecino celebrará el Día de Acción de Gracias.

En este mismo contexto, los demócratas, que son mayoría en el Congreso federal estadounidense, amenazan con no votar el T-MEC, tratado que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo cual es también una terrible presión para nuestro país.

Volviendo al tema, en lo personal estoy en contra de la propuesta de la familia LeBaron. Su tragedia es grande, claro que sí; y si alguien lo reconoce son los mexicanos que tenemos 13 años sufriéndolo de manera ininterrumpida.

“No podemos permitirnos continuar con las mismas políticas fallidas que se usan para combatir el crimen organizado. ¡Son terroristas, y es hora de reconocerlo!” se lee en la solicitud que hicieron las familias a la Casa Blanca, el día domingo. Tienen hasta el 24 diciembre para juntar 100 mil firmas, con lo cual, lograrían su cometido.

Pero esta propuesta es una traición a este país que les abrió sus puertas hace casi 100 años, y que les permitió aposentarse en el norte de México, donde no siempre han estado a la altura, pues son públicas sus rencillas por el agua para sostener la agricultura extensiva que practican, dejando a las comunidades vecinas a sus ranchos y propiedades sin el vital líquido. Tampoco podemos obviar sus propios escándalos como familia, que incluye asesinatos y denuncias graves de pederastia.

Los LeBaron saben que una declaratoria de esa magnitud pondría a México de rodillas. Y, con la pena, pero no son los únicos que han perdido familiares en esta guerra que comenzó un gobierno panista, insisto, a petición de Estados Unidos. Tampoco podemos ignorar que el poderío de los grupos delincuenciales que ellos denuncian, se debe a las 250 mil armas que entran a nuestro país provenientes nada más y nada menos que de Estados Unidos, sin que hasta ahora el gobierno vecino haya puesto un alto a ese contrabando armamentístico.

Y, para no variar, el peritaje de la escena del crimen de las mujeres y niños LeBaron, muestra que fueron asesinados con armas de fabricación norteamericana.

Y la cereza del pastel es el consumo de drogas. Ahí está el verdadero negocio del narcotráfico. Los consumidores de Estados Unidos gastan ¡60 mil millones de dólares anuales en sus vicios! Y esa industria está en el vecino país, no en el nuestro.

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