Editorial

La paz de los sepulcros

La cifra es escalofriante para cualquiera, sobre todo para los responsables de gobernar el país. La muerte dolosa de 35 mil personas el año pasado plantea uno de los principales retos para el presidente Andrés Manuel López Obrador, incluso más allá de la lucha contra la corrupción pues se trata del fin y origen del Estado: dar seguridad y garantía de vida a la sociedad.

La polifonía o multiplicidad de voces que se levantaron el domingo en el zócalo de los participantes de la caminata por la paz, es apenas una pequeña muestra de la gran tragedia nacional, del show macabro que inició en la presidencia de Vicente Fox, se amplió con Felipe Calderón y se hizo más terrible con Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.

Hasta ahora todas las estrategias para combatir la violencia generada por el crimen organizado han fracasado porque no se ha tomado en cuenta a las familias de las víctimas para darles justicia y también por la nula investigación a los ganadores de este negocio internacional: la banca y el sistema financiero.

No se sabe hasta ahora si se han abierto indagaciones en el sistema financiero y bancario que es a donde llegan las ganancias por el clásico lavado de dinero. Pero si realmente se quiere atacar al crimen organizado se debe seguir la ruta del dinero para dar con los grandes capos.

La estrategia policiaca militar ya demostró su nula efectividad pues el principio del que parte –mata la cabeza y el cuerpo cae solo– el descabezamiento de los grupos criminales únicamente ha generado la propalación de los mismos y la generación de nuevos liderazgos más violentos y salvajes.

Con una variante mínima que son los programas sociales, la estrategia implementada por López Obrador ya demostró que tampoco ha dado resultados positivos a un año de vigencia porque se sigue desdeñando a las familias de las víctimas y se mantiene la estrategia policía militar de querer terminar con los grupos quitando a las cabezas.

En el caso de los familiares de las víctimas, la atención del gobierno de López Obrador se ha concentrado principalmente en considerar a los desaparecidos de Ayotzinapa, dejando a un lado a las otras familias afectadas a las que ni siquiera quiso recibir el pasado domingo 26 y que realizaron la caminata por la paz desde Cuernavaca a la Ciudad de México.

El trato que López Obrador dio a las familias de las víctimas de la violencia fue indignante al no recibirlos y ordenar que fueran atendidos por los miembros del gabinete se seguridad. Peor aún fueron tratados por los seguidores del presidente a las afueras de Palacio Nacional vejándolos con insultos y amenazas cuando terminaron la caminata en el zócalo.

Nada justifica el desdén con el que han sido tratados quienes piden justicia. Pareciera que el deseo de la Cuarta Transformación para los familiares de los muertos, desaparecidos y desplazados no es la justicia sino la paz de los sepulcros y eso es el mismo trato que les dieron los gobiernos pasados.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Mientras más cruceristas siguen llegando a nuestros puertos, haciendo escala en su viaje por el mundo, cerramos esta semana, amable lector, con la noticia de que la Organización Mundial de la Salud determinó ayer decretar la alerta global por el coronavirus de China, aunque apenas el pasado lunes había decidido no hacerlo, o esperar a tener mayores evidencias.

Es la sexta vez que la OMS adopta esta medida, tras hacerlo por la gripe A en todo el mundo (en 2009), la polio en Oriente Próximo y el ébola en África Occidental (2014); la zika en América (2016) y el pasado mes de julio contra el ébola en la República Democrática del Congo.

Las críticas por esta tardía decisión del organismo global que se encarga de vigilar las políticas de salud en el mundo, no tardaron en proyectarse a través de medios y redes sociales, porque la tardanza fue a todas luces una decisión política. Es decir, que la OMS dijo no tener suficientes elementos para decretar la alerta, pero sólo para no perjudicar a China, país que ha venido incrementando su influencia económica en el mundo.

¿Qué provocó esto? ¿En qué consistió el error? En que cada nación y cada gobierno, al no haber un criterio general para todos, que se adopta a partir de la alerta global, comenzó a tomar sus medidas por separado, atendiendo los reportes de sus propios gabinetes de seguridad nacional y de salud.

Rusia, por ejemplo, cerró el miércoles su extensa frontera de más de 4 mil kilómetros que comparte con China, por temor a que el coronavirus se expandiese por sus territorios –generalmente provincias alejadas-, sin ningún control.

Los países europeos también comenzaron a sacar masivamente a sus ciudadanos, a petición de estos, aunque estuvieran en zonas de cuarentena, lo cual fue también un error, pues hasta el momento se ignora el comportamiento del virus, y hay versiones que señalan que puede tener una ventana asintomática de hasta 9 días, luego de lo cual desata su fuerza. Esto significa que en ese periodo la persona es portadora del virus pero sin síntomas, y entonces las medidas que se están adoptando en puertos y aeropuertos, son insuficientes, pues se basan solamente en apartar a las personas que presenten temperatura, y otros síntomas gripales, así como tos, sin considerar el comportamiento del patógeno y el periodo de incubación, así como sus formas de transmisión.

La OMS llamó entonces a una “acción global” contra el virus. Sin embargo, aunque China misma está tomando medidas sumamente drásticas para contener la epidemia, que ya está en todo su territorio, incluido el lejano Tibet, el organismo multilateral dijo que “por el momento”, no es necesario imponer restricciones a viajes y comercio.

Desafortunadamente, para esta hora, ya han transcurrido 30 días de la primera alerta que lanzó China el 31 de diciembre, sobre la presencia o aparición de un nuevo virus en la provincia de Wuhan. Es decir, que China avisó y notificó oportunamente de este nuevo patógeno, pero el mundo y sus organismos de representación global se sentaron a ver cómo el gigante asiático perdía el control sobre la enfermedad, que hasta ayer tenía presencia ya en 18 países, entre ellos Estados Unidos, donde ya se produjo el primer caso de persona a persona; es decir, que hasta el miércoles todos los casos se referían a personas que habían estado en China, concretamente en la zona del brote, pero una vez que comienzan a enfermar personas que nunca estuvieron en ese país, es cuando ya se infiere que la enfermedad traspasó la primera línea y comienza a convertirse en epidemia.

El mundo sabe que estamos ante el riesgo de una nueva pandemia. Lamentablemente, en México no vemos que haya nada relacionado con esto, y ayer expertos de la UNAM advirtieron que nuestro país no está preparado para una situación de esta magnitud.

Todo lo contrario, dijeron que las medidas de control que se tenían en materia epidemiológica se relajaron, e hicieron un llamado al gobierno en todos sus niveles para que comience ya a reorganizar al sector, así como a informar a la población acerca de las medidas de control a seguir.

Y para esto es precisamente la alerta global de la OMS, para que cada país ponga manos a la obra.

Entre tanto, el número de afectados por el patógeno se multiplicó por 13 en la última semana hasta los 7.818 casos confirmados  y 170 muertos. De ellos, 82 enfermos han sido diagnosticados en 18 países fuera de China. Finlandia, India y Filipinas han sido los últimos en sumarse a la lista. Afortunadamente, no se ha producido ningún fallecimiento fuera del país asiático.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Autoridades deben asumir compromiso con la libertad de expresión 

“No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”: Virginia Woolf.

Mis estimados, este entrega tal vez les parezca poco interesante, pero quienes leen este espacio comprenderán que me irritan las injusticias y peor que provengan de ex funcionarios con antecedentes oscuros como la noche, porque los hay aunque usted lo dude; hay funcionarios en turno y ex funcionarios que con sus actuaciones pueden engañar durante su mandato a sus gobernados, pero no todo el tiempo podrán mantener la mentira oculta. Hasta dice la sabiduría popular, que nada hay oculto del cielo a la tierra que no sea revelado. El tiempo nos pone a cada quien en nuestro lugar.

El tema que nos ocupa es la demanda que hizo el ex gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, al periodista Sergio Aguayo Quezada. Moreira alude que en uno de los artículos del periodista lo acusa de corrupción y en 2016 el ex gobernador inicio una demanda contra el articulista, por daño moral, la cual el pasado martes procedió y un juez civil de la Ciudad de México, autorizó embargar las propiedades del académico si éste no indemniza con 10 millones de pesos al ex gobernador coahuilense.

El mismo martes, Aguayo Quezada tuvo que pagar a Humberto Moreira una garantía de 450 mil pesos, para que no lo embargaran.

El hecho cimbró al medio periodístico del país; sin embargo, todo quedó en asombro por tratarse de la demanda de un tipo mequetrefe como lo es Humberto Moreira. A ver si no me demanda a mí, por decirle mequetrefe.

De veras que no tenía humor de revelar esta trama, pero me sentí obligada a decirlo, porque nosotros hemos vivido en carne propia injusticias oficiales más graves que una demanda.

Sin embargo, escuchando la Mañanera me pareció interesante ver a Denise Dresser, articulista de Reforma, cuestionando al presidente, Andrés Manuel López Obrador, por esta condena contra Sergio Aguayo, a lo que respondió el mandatario que el problema de Sergio era legal, y que no podía intervenir.

Incluso, arremetió contra Reforma, pues trae pleito casado el mandatario con los dueños de ese diario.

Pero lo interesante del diálogo entre Denise y el mandatario, fue que la periodista puso al descubierto los hechos que debieron conocer los mexicanos y sobre todo los coahuilenses, que aman tanto a su exgobernador Huberto Moreira, quien en su tiempo los dejó endeudados de por vida.

Con todo, lo que deben comenzar a hacer los periodistas es lo que hizo Denise: tienen que asistir a las mañaneras para cuestionar al poder y defender la libertad de expresión, aunque eso cueste ofensas, exhibiciones y humillaciones en las redes, sobre todo de los nuevos “influencers” de los medios, que no son otra cosa que blogueros de escritorio, gente que está hurgando en los medios para imponer su propio criterio y opiniones, pero que no se les verá en las calles, quemándose bajo el sol, reporteando (investigando) las noticias.

No, las noticias las damos los medios formales, y ellos solamente se cuelgan del trabajo de nosotros, para “opinar”, la mayor parte del tiempo sin criterios y sobre todo sin el más mínimo respeto.

De pie, señores periodistas, pues es su quehacer periodístico el cuestionar al poder, los asuntos públicos y exigir a las autoridades que rindan cuentas a sus gobernados; es decir, a sus jefes, porque el pueblo les paga y muy bien. Un funcionario es administrador de los recursos del pueblo y si son corruptos, se tienen que señalar las corrupciones del funcionario; no hay otra forma para llamarlo, más que corrupto, porque eso es lo que es.

Además, los tres órdenes de gobierno, si les queda un poquito de dignidad, deben comprometerse con la libertad de expresión y respetarla, porque ésta no es sólo un privilegio es un derecho constitucional.

Y deben levantarse, señores periodistas; de lo contrario, con el caso de Sergio Aguayo van a terminar de sepultar lo poco que quedaba de la libertad de expresión.

Por eso es ahora cuando hay que revelarse y exigir respeto, así sea el presidente AMLO. No pueden seguir permitiendo que circulen videos en donde ofenden a periodistas con palabras obscenas, unas palabrotas ofensivas contra los comunicadores sólo porque cuestionan al mandatario y a sus funcionarios, o porque exhiben las ocurrencias del presidente AMLO, porque es un chiste la rifa del avión.

Pero eso no le da derecho a ninguna persona de ofender de esa manera a los periodistas; y peor, que algunos comunicadores le den me gusta y se tiren de risa. No se vale, en serio. Les recuerdo que López Obrador, es un servidor público, aunque sea el presidente de la República, no es intocable, y si la riega también le toca parte, tiene que aceptar la críticas porque es figura pública, servidor de la una nación.

Así que dejen de ofender, señores, porque el mandatario sólo va estar el poder cinco años y cacho, y los comunicadores van a seguir en su quehacer periodístico. Bájenle de cerezas al pastel, porque no van a estar insultando al comunicador cada que exhiba las ocurrencias del mandatario federal.

Lamentable el circo que estamos viviendo. Por cierto, la rifa del avión sí es un show genial. Les decía que fue grosera la humillación a Sergio Aguayo Quezada, sobre todo por tratarse del repugnante tipejo que lo demandó, un sujeto cuya corrupción como gobernador de Coahuila está probada, e incluso se le detuvo en España, acusado de lavado de dinero.

Se me hizo triste que ningún periodista de la talla de Sergio Aguayo, se haya manifestado en apoyo del académico. Tampoco hubo periodistas jóvenes, los que comienzan este peligroso andar, que hubieran defendido a Sergio Aguayo, porque va de por medio el derecho a la libertad de expresión, garantía que ellos van a necesitar en algún momento que se les respete. Y también las organizaciones civiles que siempre se han servido de los comunicadores, también les comieron la lengua los ratones, pues ninguno dijo esta boca es mía.

¡Ah!, pero cuando matan a un periodista, entonces sí corren a hacer marchas con banderas blancas exigiendo justicia. Pero ahora que se trata de defender a Sergio Aguayo de una ingratitud comandada por un tipo con antecedentes oscuros, como es Humberto Moreira, nadie levantó la mano, y esto aflige demasiado.

Pero, pues el miedo no anda burro, se trata de ponerse con un tipo poderosísimo. Moreira tiene mucho dinero y puede comprar conciencias con facilidad; además tiene el poder a sus pies. ¿Qué canijos hace Sergio Aguayo contra ese monstruo? A decir verdad, le salió barata la demanda a Sergio Aguayo, porque el dinero va y viene, y la vida no, los muertos nada saben, pues antes los poderosos no demandaban, sino que usaban otros métodos mucho más drásticos, mandaban a la tumba a los periodistas que exhibían sus corruptelas, los mandaban a tres metros bajo tierra.

Y eso no es un secreto, sabe la sociedad de lo que son capaces los poderosos, de eso y más, pero de un tiempo a la fecha cambiaron de método y les resultó bueno el cambio, porque se defienden, lavan su imagen y además se enriquecen más de lo que ya están.

Pero también reza otro refrán, que no hay mal que dure cien años, ni pentonto que lo resista. Bien pronto la vida nos pone a todos en el lugar que nos corresponde, así sea usted multimillonario y poderoso, lo bueno que nadie se escapa de cosechar lo que siembra. Y lo pagas aquí en esta tierra, no hay otra.

En cuanto al presidente, creo que ahora sí se equivocó el mandatario. El caso Aguayo es grave y planta un precedente siniestro para todos nosotros, la prensa de a pie. Porque él habla de los “conservadores”, de los que están al servicio del “conservadurismo”, pero son los menos. Los más somos los que nos la rifamos diariamente en medio de serpientes y escorpiones, y duele que el mandatario se deje llevar por rencores y no se mueva siempre por principios, como él afirma.

Defender la libertad de expresión es su responsabilidad, y eso nos atañe a todos, no a unos cuantos.

 ¡Feliz jueves para todos!

Editorial

Regreso al punto 0

La semana pasada se publicó un borrador de la iniciativa al Código Penal Único que, si bien no se discutió, su mera existencia es por demás aberrante pues busca regresar al lugar en el que quién osaba expresarse en contra del poderoso sabía de facto que podría ir a la cárcel. La piel de nuestros políticos es tan delgada, que a pesar de que en el discurso se reconozca la pluralidad y la diversidad de opinión que amerita una democracia, la realidad es que hasta ahora todos han demostrado, sea del partido que fueren, que en sus venas esta el dejo autoritario del priismo que corta lenguas y espera alineación sin cuestionamientos.

Así, la solución para la crítica, para el escrutinio o para el disenso es el miedo que provoca una posible privación de la libertad ¿quién se animaría a investigar algo sobre algún poderoso si sabe que pasará por lo que hasta hoy ha pasado una periodista como Lydia Cacho que ha luchado 15 años por la justicia?

Al inicio del 2019, tras una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU, el Gobierno de México pidió cinco veces perdón a la periodista Lydia Cacho por haber utilizado el aparato del Estado a través del delito de difamación para incriminarla, detenerla y, después, torturarla. En el mismo acto, el Gobierno se comprometió con las y los periodistas de México para no fungir como un censor y garantizar que, lo que le pasó a Lydia, no se repetiría con nadie más.

En la resolución, el comité recomienda como una de las medidas de no repetición para el Estado Mexicano, derogar todos aquellos tipos penales que criminalizan de una u otra forma la expresión, tomando en cuenta que todavía existen diversos estados de la República que tipifican los llamados “delitos contra el honor”. Esto es porque los poderosos abusan de las leyes penales que protegen la reputación para limitar la crítica y coartar el debate público. Finalmente, la amenaza de sanciones penales severas, concretamente el encarcelamiento, ejerce un profundo poder de disuasión sobre la libertad de expresión.

A nivel federal, estos delitos fueron derogados en 2007, tras una serie de recomendaciones internacionales y de una intensa actividad de incidencia de periodistas y sociedad civil. Por supuesto, la derogación de los llamados delitos contra el honor, no significó que los funcionarios públicos tuvieran mayor tolerancia al escrutinio público. Lo hemos visto a través de las diversas demandas de daño moral que diversos personajes poderosos han iniciado contra periodistas -el caso más reciente es el de Ricardo Salinas Pliego contra la Revista Proceso- pero en el sexenio de Enrique Peña Nieto, las demandas de daño moral se dispararon 800 por ciento . Es decir, no estamos a salvo pero sí estamos en otro momento de la discusión, buscando encontrar mecanismos que permitan atacar aquellas demandas civiles que intencionalmente buscan inhibir el debate público.

No obstante, la posible aprobación de una ley como esta pone en juego nuestra capacidad de seguir participando en el espacio cívico. Casos como el Leonardo García, un ciudadano activista que fue sujeto a proceso por el delito de difamación tras exhibir un posible conflicto de interés entre funcionarios del Gobierno del Estado de Hidalgo y accionistas de una constructora debido a la mala construcción de fraccionamientos, podrían ser el pan de cada día en nuestra sociedad.

El problema de un nuevo Gobierno es que, a veces, imagina que el mundo empezó con los nuevos funcionarios y que también terminará con ellos. La megalomanía de algunos es tanta, que se olvidan de la historia, del camino que les permitió llegar a donde están.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Conforme avanza el tiempo, a través de las redes sociales, porque son medios gratuitos y no están regulados por los órganos electorales, los aspirantes comienzan a desplegar sus campañas electorales. No es que posteen algún mensaje o video y lo compartan entre sus contactos. No. Ellos están montándose en redes, sobre todo en Facebook, pero contratando publicidad. De hecho así se lee en sus publicaciones, se plantea como publicidad y, por lo tanto, debe verse como tal y regularse.

Y es que los órganos electorales y la ley en la materia dejaron esa manga tan ancha a favor de la clase política, que las están usando de lo lindo, a sus anchas, a sabiendas de que no se le toma como propaganda y no se les fiscaliza tampoco.

Además, por si fuera poco, todo lo que hagan mediante redes sociales, aunque sea campaña, no les cuenta como campaña anticipada, aunque lo sea.

En ese tenor, los legisladores nos están quedando a deber, tanto a los ciudadanos de a pie como a los medios de comunicación tradicionales, los que sí generamos empleos en este jodido estado, los que sí comunicamos, informamos y sostenemos plataformas cada vez más costosas.

En otros tiempos, los políticos comenzaban a tender sus redes de información desde el primer día del año pre-electoral, pero tomando en cuenta a medios impresos, televisoras y radios. Hoy, en cambio, pretenden que les publiquemos nomás por su linda cara, como si no costaran los insumos para impresión.

La mala noticia para ellos es que las redes sociales, aunque son escandalosas, no siempre tienen el efecto deseado. En muchos casos actúan en contra, tienen un efecto bumerang, porque la gente opina de manera directa, y no siempre tienen opiniones favorables. Además, tales mensajes son como llamaradas que se encienden y se apagan al paso de las horas, si es que llegan a llamar la atención. De lo contrario, pasan inadvertidas y entonces el que se anunció tiene la idea de que lo vio mucha gente, de que su mensaje se multiplicó realmente, pero es mentira.

La inmediatez es buena, pero también tiene factores en contra, porque cada nota tiene que competir con los miles de miles de mensajes que cada miembro de la red recibe. Difícilmente un internauta se acordará de lo que se les compartió ayer o antier, porque las redes –como su nombre lo indica-, son sociales. Nacieron para que la gente esté en contacto con sus amigos y familiares, y solamente un sector muy pequeño se interesa en noticias, y mucho menos en la clase política.

Los que se informan, además, dudan de lo que se postea si no viene de un medio formal. No se han dado cuenta los políticos que la gente que gusta informarse sigue a los sitios formales, los sitios oficiales de los medios de comunicación.

Y, finalmente, están los que no usan redes sociales, no les gustan y prefieren vivir sin ella. Y además están los grandes conglomerados de gente que vive en el medio rural, sin acceso a internet, y que suelen todavía informarse por la radio, la televisión y los periódicos, si es que les llegan a sus pueblos.

Visto así, las rede sociales no son la panacea para nadie, ni en materia de publicidad, ni en materia de propaganda política. Ayudan, pero no lo son todo. Son herramientas de apoyo en materia de comunicación, pero no vienen a sustituir a los medios, que siguen teniendo sus sitios oficiales, aunque usen las redes para ampliar su rango de influencia.

Es posible que en el futuro próximo, la Internet obligue a los medios a ser digitales. Se dejarán de imprimir y pasarán a ser digitales, pero una cosa es usar la Internet, y otra cosa es vivir en y de las redes sociales. No confundir, por favor. Las redes no sustituyen a los medios. Al contrario, se alimentan de ellos.

Y hablando de costos publicitarios, tarde o temprano la propaganda política en redes también tendrá que ser regulada. Porque no es gratis ¿eh? Para nada. Tiene un costo y eso deben tomar en cuenta los órganos electorales del país y de los estados.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Acapulco, en el Foro Urbano Mundial de ONU-Hábitat

“No hay tiranía más cruel que la que se perpetra bajo el escudo de la ley y en nombre de la justicia”: Barón De Montesquieu

Mis estimados, sabemos que el estado de Guerrero figuró a lo grande en la Feria Internacional de Turismo, en Madrid, España. Por su puesto la gastronomía, artesanía y cultura guerrerense, matizaron la grandeza de un estado suriano que se resiste a ser condenado a la perversidad y la desgracia por seres inhumanos que han olvidado y pisoteado la historia de nuestra entidad.

Guerreo es un estado que es parte indisoluble de la historia de México. Aunque a muchos les pese reconocerlo, Guerrero sigue siendo un territorio importante para México: y sin Guerrero, México queda desnivelado.

Aunque haya políticos que menosprecien al estado suriano, Guerrero, con Acapulco y demás destinos turísticos del estado, inclinan la balanza a un México que tiene años trastabillando sin rumbo fijo.

Además, no olviden que fue Acapulco el que abrió la puerta de México al mundo y sólo por eso deberían darle un trato especial al estado suriano.

Otra vez el estado de Guerrero sacó la cara por México en la Fitur. Fue el estado que presentó el mejor pabellón, el más visitado por cientos de personas, bailes, comida y mezcal. Es, pues, Guerrero un estado brillante que lució como los grandes, sin achicarse. Y, lo mejor, sin pedir un peso a la Federación, pues el recurso lo solventó el gobernador Héctor Astudillo Flores.

Así lo dejaron ver los funcionarios de Turismo del estado en la conferencia que dieron ayer para presentar los resultados logrados en dicha feria.

Y, bueno, seguimos con el tema, porque también las buenas noticias que vienen para el municipio de Acapulco son excelentes igualmente para Guerrero. ¿Recuerdan, mis estimados, que la presidente Adela Román Ocampo informó que viajaría a Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, con el propósito promover el destino de playa y aprovechar el Foro Urbano Mundial de la ONU-Hábitat? Éste es el principal encuentro internacional para el intercambio de opiniones y de experiencias sobre la urbanización sostenible. Y Acapulco es el único municipio de México que asistirá y participará este año, y tocó a la presidenta Adela Román Ocampo cumplir con esa tarea.

Acapulco participará este año con un proyecto combinado en dos acciones, para solucionar de raíz la contaminación de la bahía por la deficiencia en el tratamiento de aguas residuales, y también reducir el consumo de energía eléctrica que factura la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Para ello, la alcaldesa porteña lleva bajo el brazo un proyecto el cual incluye la rehabilitación de 15 plantas de tratamiento de aguas residuales y una granja solar que genere energía renovable para operar equipos de CAPAMA en las plantas y oficinas, pues uno de los propósitos es reducir gastos de consumo de energía.

Ya ven que la CFE trae a los funcionarios de CAPAMA como cuche en callejón, pues no pagan a tiempo y luego los dejan sin luz. Y también la contaminación de la bahía en el puerto es un horror que ya no se puede seguir ocultando, pues es deficiente el tratamiento de aguas residuales.

Sin embargo, la propuesta de la alcaldesa generó molestias en varios de sus acérrimos enemigos políticos y hasta de sus propio gabinete, no les gustó nadita que la alcaldesa se ausente, pero jamás iba dejar perder Román Ocampo la invitación a ese Foro Urbano, que tanta falta hace al municipio de Acapulco, pues representa la opción de una transformación profunda en ese tema.

Y es que el proyecto que mostrará la alcaldesa incluye, rehabilitar 15 planteas de tratamientos de aguas residuales que según Román Ocampo, de concretarse el plan con los inversionistas extranjeros y organismos que impulsan el desarrollo sustentable, beneficiarían directamente a 1.1 millones de habitantes del puerto, con una inversión que asciende a mil 590 millones de pesos.

El Cabildo dio el permiso a la alcaldesa para que asista al Foro, contrario a lo que dijeron muchos que no podía ausentarse del puerto por los problemas de inseguridad que hay. Sin embargo, Román Ocampo recibo el permiso del Cabildo y hasta del presidente Andrés Manuel López Obrador. El mandatario federal, en la conferencia de es este martes, festejó la iniciativa de la alcaldesa Adela Román, la cual, dijo, busca frenar los efectos del cambio climático en el municipio de Acapulco, del estado de Guerrero. Con ese proyecto innovador, la alcaldesa representará a México.

“En el mundo se recuerda a Acapulco. A pesar de los problemas que se han presentado, sigue la gente visitando Acapulco y así queremos que sigan visitando turistas nacionales como extranjeros, es un centro turístico de fama mundial, es una bahía bellísima”, relató el mandatario.

Con esa referencia el presidente celebró que la alcaldesa Adela Román viaje Emiratos Árabes Unidos. Y con la aprobación del mero jefazo del Palacio Nacional, ¿qué le hace a la alcaldesa que se paralicen del coraje sus acérrimos enemigos políticos? No le afecta en nada a la presidenta Román Ocampo, a la que ya le vuela la greña rumbo a los Emiratos Árabes Unidos, una nación pequeña pero muy rica y con atractivos turísticos maravillosos.

En serio, es un regalo extraordinario el que le dio el municipio a la alcaldesa porteña.

¡Ah! En la farmacia venden pomada para el ardor; digo, por si alguien le arde la piel.

Porque no están para saberlo ni yo para contarlo, pero en el circulo político, al igual que en Morena, tienen celos de la alcaldesa porteña Adela Román. Recientemente ella nombró a dos funcionarios de su entera confianza y se escucha en los corrillos del puerto que Adela está armando su equipo para jugar por la gubernatura; porque ya se dice fuerte que será mujer la candidata, y López Obrador en ella tiene su mejor carta, porque Félix Macedonio no tiene cara para regresar a Acapulco; de hecho, varios acapulqueños no lo pueden ver ni en pintura al mentado toro sin cerca.

Por otro lado, la alcaldesa no es hueso fácil de roer Román Acampo, se cuece aparte ella dice que no tiene compromisos con nadie, a nadie le debe su cargo, lo ganó sin pactar con nadie, y así es que a ninguno le debe nada y menos a los innombrables. inclusive, ella repite cada que puede no le debo nada a nadie; otros aseguran que tal vez Adela sea la única alcaldesa que llegó al ayuntamiento de Acapulco sin deberle favores a nadie, “porque jamás nunca pensaron que Adela podía ganar, estaba al último en las encuestas, nadie la pelaba y mire es presidenta y con muchos votos, por eso ahora ella es el rival más fuerte, todos la quieren tirar, y hasta hacen cosas para afectarla a ella, pero dañan a Acapulco.

Cabe hacer mención que el comercio establecido, el trasporte y los colegios particulares en el puerto de Acapulco están enojados y resentidos con varios políticos; incluso, comentan que ya quisieran que lleguen las próximas elecciones, porque se van a vengar de varios de ellos en las urnas en los siguientes comicios. “Sabemos de muchos que se van a candidatear y nos vamos a vengar. Nos han dejado por varios años solos, nos han asesinado a muchos compañeros y familia, y nunca nos apoyaron”, sentenciaron.

¡Uuuufff! Es horrible escuchar estas historias que me dejan sin palabras. Hay más, pero me lo guardo porque tampoco lo puedo decir. Sin embargo, por el bien del puerto de Acapulco hagamos votos para que se calme el avispero.   

Editorial

La negación

El Presidente busca que cada mexicano/a tome una postura respecto a él y ha perdido la cabeza. ¿Qué postura además de la exigencia de justicia y verdad puede haber cuando algún familiar ha sido desaparecido o asesinado? ¿De verdad se espera que todas las víctimas fijen una postura política sobre lo que está en su corazón y se les ha arrebatado?

Al Presidente se le ha olvidado que las víctimas en este país llevan exigiendo cambios por más de 50 años, durante los cuáles el Estado les ha negado la identidad, reprimido por salir a las calles y perseguido por alzar su voz. Desde el inicio de la llamada “guerra contra el narcotráfico”, hemos visto cómo el espacio cívico, no solo en la Ciudad de México también en muchas otras ciudades, ha sido ocupado por miles de personas que exigen respuestas a la autoridades respecto a sus familiares, de los cuáles aún no saben su paradero, o bien, respecto la justicia que aún no llega.

Aunque parezca paradójico, decir que quienes marcharon el fin de semana con fotografías de sus hijos/as, esposos/as, hermanos/as, padres o madres, etc., tienen una agenda política conservadora es en sí conservador. El Presidente hace lo mismo que sus antecesores: mantener la negación sobre el sufrimiento y el dolor al que se enfrentan las víctimas, voltear a otro lado donde le aplaudan y esperar a que el tiempo cure algo que no tiene sanación.

Sin embargo, en esta ocasión existe una diferencia, su fijación por hacer que las personas tomemos una postura “con él o contra él” hizo que esas víctimas que, en otro momentos, habían sido acompañadas por una sociedad que empatizaba con su sentir, sufrieran el desdén y el odio de otros integrantes de la sociedad que les acusan de provocar al Gobierno y de atacarlo. Fueron muchas las escenas en las cuales los familiares tuvieron que justificarse por ser víctimas.

En 2011, cuando el Movimiento por la paz, la justicia y dignidad marchó por primera vez, miles de personas salieron a la calle. El miedo de que la violencia tocara a nuestras puertas nos hizo reaccionar. No obstante, aún cuando la violencia se ha intensificado desde entonces, el domingo los opositores a la marcha mostraron la indiferencia. Tal vez la narrativa de que la violencia sólo toca a las malas personas logró su cometido y algunos asumen que están más allá del bien y del mal. Tal vez, la sociedad se cansó de sufrir y de escuchar el sufrimiento. Independientemente de la razón, ¿cuál es la esperanza?

La negación es una forma de mantener la impunidad. Y no aceptar que existe responsabilidad de este Gobierno sobre los hechos del pasado también es impunidad. ¿Hasta cuándo vamos a escuchar que todo es culpa del pasado? ¿Cómo podemos soñar en el futuro si aún no hay nada claro para las víctimas en el presente? ¿Cómo podemos creer en la bondad del Presidente, en su tan aclamada moral, si no puede asumir el dolor de sus hermanos/as?

Los únicos cambios en el mundo se han dado a través de la sociedad. Ningún gobierno ha sido capaz de cambiar a un pueblo, si este no decide cambiarse primero. Por esto, si hay que fijar postura, habría que hacerlo por la justicia, la verdad , la no repetición y la reparación para esos cientos de miles de víctimas que hasta hoy lo único que han recibido es la espalda o el garrote del Estado.

La postura es por la verdad no por la negación, la postura es por la gente no por un político, por los derechos, por la paz y por la libertad.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Tremendo reto tiene enfrente el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, con el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que está en proceso de constituirse, aunque ayer todavía faltaban 11 gobernadores por firmar los convenios de colaboración.

El déficit de cobertura, de infraestructura y de recursos humanos y materiales se antoja en este momento insalvable.

En la conferencia mañanera, se informó que hay un severo déficit en camas disponibles para población abierta. El promedio es de 8 camas por cada 10 mil habitantes, cuando el promedio mundial es de 18 camas por esa misma cantidad de personas; es decir, estamos por debajo de la mitad de la disponibilidad de camas, y de ahí las imágenes lacerantes de gente en los pasillos de los hospitales, o en los jardines, o incluso en las áreas de urgencias.

La otra realidad es la falta médicos y enfermeras en la proporcional suficiente para dar una atención de calidad. La OMS marca la necesidad de tener 44 personas por cada 10 mil habitantes y en México sólo hay 27.

A esto se deben las quejas de gente que dice que les programan sus cirugías con meses de retraso, aunque se trate de casos urgentes, que los hacen gastar en estudios que luego no sirven y se los tienen que volver a hacer, y que aunque les den una cita para cirugías, nada es seguro, pues se las pueden cancelar en cualquier momento, ya que dependen los hospitales públicos de médicos que o bien tienen otro trabajo en el sector, en la docencia o incluso atienden sus consultorios privados.

Por ejemplo, en cuanto a odontólogos y psicólogos en México sólo hay uno por cada 10 mil habitantes o 12 de estos especialistas por la misma cantidad de población.

En cuanto a los promotores de la salud únicamente se tienen registrados 2.6 por cada 10 mil habitantes.

¿Qué tanto de todo este rezago podrá resolver el gobierno lópezobradorista en los 5 años que restan de su mandato? Sobre todo si la participación de los gobernadores no se da en el nivel que se espera, o incluso si los mandatarios estatales boicotean el proyecto, como ya está sucediendo con los gobernadores emanados del Partido Acción Nacional.

Si nos atenemos a lo que se ha informado, el Insabi proporcionará los servicios de salud sin ninguna restricción, incluye todos los padecimientos y los medicamentos e insumos que se requieran, incluso los que generan altos costos.

¿Es posible lograr un modelo de salud universal en México? El presidente ha dicho que varios países lo han logrado, como Canadá, Reino Unido, Dinamarca, por ejemplo.

Pero estamos hablando de economías del primer mundo, porque aún en Estados Unidos se tienen diferencias y desequilibrios graves.

En México, la pobreza en todos sus niveles y caras, así como falta de empleo de millones de mexicanos, coloca a las familias en una situación de alta vulnerabilidad sanitaria.

A eso agreguemos la corrupción, las mafias farmacéuticas que están causando monopolios y cuellos de botella en el surtido de los medicamentos, y que apenas recientemente se les ha estado denunciando.

Entra también aquí el control del sindicato de Salud, que controla la vida interna en hospitales y clínicas, y que si bien es necesario para vigilar los derechos de los trabajadores, también se ha convertido en un lastre para el mejoramiento del servicio.

¿Y qué decir de las universidades públicas, que son la plataforma de formación de los nuevos médicos y enfermeras? Ya lo dijo el presidente, que no están cumpliendo con su chamba y, por lo tanto, anunció la creación de una universidad de médicos, que ya se puso en marcha en la capital del país.

En medio de todos estos números rojos, deficiencias y modelos corruptos, está un pueblo empobrecido y cada vez más enfermo.

Por lo tanto, el presidente y sus colaboradores tendrán que ser muy firmes a la hora de tomar decisiones, y encaminar el proyecto por distintas rutas, para alcanzar resultados.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Guanajuato, condenado al abismo

Conagua, tras organismos en municipios

“Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si quieres probar el carácter de un hombre, dale poder”: Abraham Lincoln

Mis estimados, el domingo último de mes 2020 de plano es para olvidarse, pues la muerte enlutó a centenares de hogares, tanto en México como en el extranjero. La muerte es traidora, llega de imprevisto y arrasa parejo, no elige edades, mueren jóvenes, menores y adultos.

Todas las muertes conmueven al ser humano, pero la repentina muerte del ex basquetbolista Kobe Bryant y de nueve personas más, entre ellas su hija de 13 años, cimbró al mundo del deporte, así como a su familia, amigos, fans y centenares de personas más. Las condolencias de sus ex compañeros y gente que le lloran a Kobe, son copiosas. Por cierto, su esposa es de origen mexicano y por eso el deportista amaba nuestro país.

Sin embargo, la vida sigue.

En este mismo tenor, les comento que en Zihuatanejo el fin de semana arribó turismo, el puerto lució sus playas repletas de visitantes; pero poco nos duró el gusto, ya que por la noche se soltó el demonio en la ciudad. Cuando menos lo esperábamos, la desgracia vuelve al puerto.

Lo triste del cuadro es que ya no corres peligro únicamente pisando suelo minado, ahora el peligro está en lugares públicos, negocios o en la misma calle puedes perder la vida, por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Eso dicen vecinos de este puerto, y hasta los flamantes en encargados de la seguridad.

Sin duda, que los recientes sucesos registrados en la ciudad lastiman a cualquiera; sólo un demente se puede alegrar por un acontecimiento de esa magnitud. Tristemente hemos visto que la violencia gana terreno en distintos estados y municipios, aunque las autoridades nieguen los altos índices delictivos, lo que se ve no se juzga.

El estado de Guerrero, para no variar, en este tema no canta mal las rancheras.

Con todo, nada peor de lo que está sucediendo en Guanajuato, pues esa entidad se hunde en ríos de sangre.

Es cierto que varias entidades federativas padecen del mismo drama criminal; no obstante, Guanajuato, desborda en este momento ríos de sangre y concentra más del 20 por ciento de homicidios de todo el país, debido a los enfrentamientos entre bandas criminales.

Incluso, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia matutina de este lunes reveló la incidencia delictiva que azota al estado guanajuatense y hasta exhibió que esos hechos están alterando las estadísticas, le están moviendo todo. Dijo que ni en Sinaloa hay tanta violencia como en Guanajuato.

“Se nos está saliendo de lo normal y nos está moviendo todo”, dijo. Asegura el mandatario que en la mayoría de los estados del país han disminuido los homicidios, que no es posible que estados que habían presentado índices altísimos de homicidios estén bajando y Guanajuato no logran pacificarlo.

En ese estado, gobernado por el PAN, la violencia que comenzó con el tráfico de hidrocarburos, está imparable. Y lo más grave es que apenas comienza a divisarse, pues ustedes saben que peleándose las comadres salen a la luz las verdades. En las redes responsabilizan del aumento de la violencia, al gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, del Partido Acción Nacional (PAN), pues indican que el mandatario es muy soberbio y hace lo que le viene en gana, y no asistió a ninguna reunión de seguridad que convocó el mandatario federal.

Incluso, expresó Rodríguez Vallejo, ensoberbecido, que no iba a ir, pues él encabeza sus propias reuniones de seguridad muy temprano; es decir, para el panista son puros cuentos chinos la reuniones de seguridad del presidente AMLO, por eso nunca ha asistido a ninguna y hasta lo anunció en esa ocasión frente al secretario Alfonso Durazo, y le dijo que no asistirá. Además, le restregó en su cara al secretario que no había instalado la Comisión Estatal de Búsqueda.

¿Cómo ven al pajarito nalgón? Figúrense hasta dónde llega la soberbia de este gobernador que está viendo cómo la violencia acaba con el estado guanajuatense y fanfarronea que no quiere ayuda.

Rodríguez Vallejo le picó la cola al diablo y ahora no sabe cómo calmar el avispero. La violencia en esa entidad está imparable y tiene a Guanajuato bien cerca del infierno rojo. Sin embargo, el presidente AMLO, aseguró que es prioridad del gobierno federal hacer frente al crimen en Guanajuato. “Vamos a reforzar la seguridad con más elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina”.

No obstante, y por más disponibilidad del presidente AMLO por pacificar Guanajuato si el gobernador tuerce la rosca al revés imposible que logren combatir el crimen en la entidad.

 El mandatario federal reveló que en Cancún, Quintana Roo, por la madruga de ayer hubo un enfrentamiento entre elementos del Ejército y malvados, luego de que se detectó a una avioneta con drogas.

Eso lo dijo el presidente AMLO para dejar en claro que Ejército, Marina y Guardia Nacional están trabajando de la mano con el gobierno federal. “Me siento bien apoyado, tanto por la secretaria de la Defensa como por la Marina”, dijo.

Lo que no pueden negar las autoridades de los tres órdenes de gobierno es que hay un problema complicado; hay mucha violencia y negando que existe, insisto, no se llegará a ninguna a solución. Y por más elementos de seguridad que envíen a los estados, no se tendrá éxito si no trabajan con base en inteligencia, para desarticular las redes de poder y las redes delincuenciales que operan ahí, de manera conjunta.

 Imagínense hasta dónde ha llegado la criminalidad; hay un video que circula en redes donde una mujer toma el arma de una patrulla de Seguridad Pública de Aguascalientes y comienza a disparar el rifle a diestra siniestra. Lo bueno que no disparó a automovilistas que pasaban cerca de ella. Gritaba como loca la muchacha y después de varios disparos, le tiraron. Algunos decían que la mataron, pero no, le tiraron los policías en la pierna para inmovilizarla y de esa manera hacer que dejara de disparar. Cuando la mujer cayó al suelo, la atraparon los policías y la llevaron al hospital, donde permanece internada. Se desconoce la gravedad de la herida que le propinaron.

El asunto es que por descuido de un oficial pudo ocurrir una tragedia de grandes dimensiones en Aguascalientes. Esto explica que los policías municipales no están preparados, son improvisados, pues nunca debieron soltar el rifle y menos dejarlo en la patrulla y con los vidrios abajo, como argumentaron. ¡Qué irresponsabilidad tan grande! Seguro que deben recibir una sanción fuerte los policías municipales, pues hasta su vida pusieron en peligro.

¡Caray!, ¿qué nos está pasando? Sólo en las películas había visto a una mujer enloquecida, gritando y disparando un arma, una escena de terror. Dios nos libre de semejante hecho.

En otro tema, mis estimados, como balde de agua fría cayó a los alcaldes lo que dijo el presidente AMLO. El mandatario expuso que si el gobierno estatal, Congreso y alcaldes locales piden que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) administre los organismos en cada municipio, ellos están bien puestos para hacerlo. “Sí es para mejorar el servicio, nosotros le entramos, estamos dispuestos a participar; no es que les queramos quitar responsabilidades a las autoridades locales, pero si atender las demandas de apoyo”, recalcó.

Y ya encarrerado, el mandatario federal, envió una misiva a quien corresponda: dijo que las investigaciones sobre la corrupción que llevó a una grave crisis financiera a los organismos operadores de agua del país, debe continuarse. “Muchos presidentes municipales o gobernadores decidieron no darles curso a las denuncias de corrupción de las deudas, pero otros sí, eso deben continuarlo, no hay que darle carpetazo porque está iniciando el proceso”, indicó AMLO. 

Ni hablar, me temo que ahora si se hará realidad eso de que les van a quitar la caja chica a los alcaldes, porque en eso se han convertido las comisiones de agua potable para los ayuntamientos, sobre todo los más grandes, donde se tienen tantos usuarios, que debieran ser autosuficientes.

Hago esta diferencia porque en los pueblos pequeños, donde se tienen muy pocos usuarios y la mayoría no paga, entonces las comisiones de agua pasan a ser un lastre para las administraciones municipales, ya que en muchos casos tienen que traer el agua de lejos, haciendo prácticamente incosteable el servicio.

Cada caso se debe analizar en lo particular, y en mi opinión la ayuda debe ser no para los gobiernos mani-rotos, sino para los que tienen escasos recursos para resolver no sólo el servicio de agua potable, sino los problemas de drenaje y saneamiento básico.

Aunque no acepten los alcaldes, el presidente AMLO, debe pedir al Congreso la aprobación para que Conagua administre y se resuelva el problema del agua potable, drenaje y saneamiento básico, que padecen casi todos los municipios, sobre todo los de vocación turística.

¡Feliz martes para todos! 

Editorial

Peligro en la frontera sur

Si quiere impedir el paso de las caravanas procedentes de Honduras y El Salvador que intentan ingresar masiva e ilegalmente en territorio, será acusado por la prensa crítica de ser un Gobierno inhumano y represor; si por el contrario, las deja pasar será criticado por la incapacidad de hacer cumplir la ley y garantizar la integridad de la frontera; poco menos que un primer paso hacia un Estado fallido. Por lo demás, si una de estas caravanas de dos o tres mil integrantes tiene éxito, el efecto no hará sino multiplicar el problema para convertirlo en endémico, dada la situación de violencia y pobreza que experimentan algunos países del Caribe y de Centroamérica.

Las implicaciones geopolíticas serían aún más graves. Podemos estar en desacuerdo con las bravuconerías de Donald Trump, y entender que ni la razón ni la ética le asisten, pero eso no disminuye un ápice la capacidad que tiene la Casa Blanca para dañar la vida de los mexicanos si se lo propone. El modelo de desarrollo adoptado en las últimas décadas al amparo del TLC, nos hizo sumamente vulnerables al mercado estadounidense o a sus cadenas de producción. Las decisiones o represalias que el vecino pueda tomar afectan a millones de trabajadores y miles de empresas, por no hablar de la población de escasos recursos que depende de los envíos de dinero de los paisanos.

La lógica de Trump puede estar equivocada, pero es su lógica. Asume que si deseamos un tratado de libre comercio y, por ende, incorporar el territorio mexicano a una zona llamada Norteamérica, tenemos obligaciones con respecto a factores que amenazan al conjunto, entre ellos la inmigración ilegal. El razonamiento de los republicanos es torpe e injusto pero categórico: si queremos pertenecer al condominio horizontal, en el que se encuentran Estados Unidos y Canadá, y compartir espacios comunes, estamos obligados a limitar quién y cómo pasa por nuestro terreno. Permitir que México se convierta en una coladera de vecinos que no están incluidos en el condominio, por así decirlo, a su juicio invalida las razones para invitarnos. Desalmada y absurda, pero es una realidad, nos guste o no. Es un pensamiento que siempre ha estado allí, solo que ahora domina en la Casa Blanca, para desgracia del Gobierno de la 4T.

No es un flanco abierto por el arribo de López Obrador a la presidencia, por más que sus adversarios intentan pasarle la factura. Se nos ha olvidado muy pronto el desinterés de gobiernos anteriores frente a la tragedia humana que representaba el abuso en contra de ese flujo de migrantes a su paso por nuestro territorio: robos, secuestros, violaciones, trabajos forzados (incluso fosas comunes o el tren de la infamia llamado La Bestia). Lo que no había sucedido es que Washington asumiera el tema prácticamente como una extorsión con cargo a los acuerdos comerciales de los que dependen tantos mexicanos

La situación es un barril de pólvora. Los enfrentamientos entre la Guardia Nacional y los centroamericanos fácilmente pueden derivar en violación de derechos y en imágenes violentas; son personas que se encuentran en situación desesperada y no se descarta, aun cuando sean casos excepcionales, que existan miembros de la delincuencia interesados en provocar incidentes que lleven a la represión y a la consiguiente repulsa contra el operativo de las autoridades. En los últimos días las pedradas y las agresiones en contra de miembros de la Guardia han provocado exabruptos lamentables.

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