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Se queja Mario Moreno Arcos de la desatención de Pablo Amílcar Sandoval

CHILPANCINGO. El secretario de Desarrollo Social del estado, Mario Moreno Arcos, se quejó de la desatención del “superdelegado” del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, quien -denunció- se ha negado a recibirlo.

Pese al desdén del funcionario federal, Moreno Arcos indicó que el gobernador Héctor Astudillo Flores le instruyó “buscarlo por todos los medios” para establecer la coordinación institucional.

A unos días de culminar este mes, autoridades estatales ventilaron que no se ha aprobado la programación anual de obras, programas y acciones entre el gobierno federal y estatal para este 2019.

El retraso se debe, informaron, a que el “superdelegado” no ha convocado a la reunión para aprobar el proyecto de concurrencia, que contempla la conversión para obras y acciones conjuntas derivadas del Presupuesto de Egresos Federal 2019.

Mario Moreno dijo que hay avances en el análisis y revisión de los programas sociales del gobierno del estado para coordinarlos con los municipios, pero confirmó que hasta ahora no hay ningún avance ni coordinación con el gobierno federal.

En ese sentido denunció que Sandoval Ballesteros “no se ha manejado de la mejor manera posible”, lo que ha detenido los trabajos en materia social, principalmente en la unificación de padrones de beneficiarios.

“Estamos buscando y vamos a seguir insistiendo con el gobierno federal. Nosotros estamos haciendo nuestra tarea, estamos trabajando con las diferentes oficinas para tener coordinación, pero no he tenido todavía la oportunidad de encontrarme con quien es el delegado de los programas federales en el estado”, reiteró.

No obstante, confió en que el “superdelegado esté haciendo la tarea” para que cuanto antes se reúna con las autoridades estatales y dar paso a la programación de acciones conjuntas para este año.

Consultado también sobre los apoyos para personas con capacidades, Moreno Arcos informó que el gobierno federal absorbió el padrón de beneficiarios pero con rango de edad hasta los 29 años.

Añadió que debido a eso los discapacitados de 30 a 68 años no tienen garantizado el recurso que recibían antes por parte del gobierno del estado, porque el Congreso local “no aprobó un peso para el programa”.

Explicó que, en consecuencia, unas 6 mil 500 personas están fuera del citado programa. “No hay recursos en este momento”, advirtió, pero aclaró que el gobernador Héctor Astudillo ya instruyó al titular de la Secretaría de Finanzas para que busque “alternativas” y no se deje desprotegido a este sector.

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