Editorial…

AMLO y los bueyes

MONTERREY. Triple contra sencillo a que tras leer el título pensó que le iba a contar sobre la capacidad intelectual de ciertos personajes. Pues no, literalmente hoy hablaremos de vacas, cerdos, pollos… y bueyes.

Andrés Manuel busca la autosuficiencia alimentaria (producir lo que se consume) particularmente en cuatro productos: maíz, frijol, arroz y trigo. Metámosle la lupa al mexicanísimo maíz donde, para empezar, AMLO tiene razón.

México importa poco más del 40% del consumo nacional de maíz. En números redondos, cada año se utilizan alrededor de 38 millones de toneladas (mmT). Como la producción doméstica es de 20-22 mmT, entonces se importan unas 16-18 mmT anuales.

Pero el diablo -y los bueyes- siempre están en los detalles. Resulta que hay dos tipos de maíz con balanzas comerciales y usos muuuy distintos.

El maíz blanco es para uso humano, para hacer masa y obtener harina y sus derivados, por ejemplo tortillas. Y en este tipo México es autosuficiente. Se producen unas 21 mmT anuales y hasta se exporta un poquitito.

El maíz amarillo, en cambio, se utiliza para la producción industrial de almidón, frituras y hojuelas, y también para la alimentación de animales (cerdos, aves y ganado). De hecho, el uso principal -como 60%- es precisamente para alimentar a vacas y bueyes.

Es en este maíz donde tenemos un déficit comercial. Apenas se producen unas 3 mmT para un consumo anual de 16-17 mmT. La diferencia se importa, principalmente de Estados Unidos (EU).

Ya vio para dónde voy, ¿verdad? En el maíz, la autosuficiencia de la 4ª Transformación en todo caso serviría para que nuestras vacas y bueyes tengan el privilegio de no consumir maíz importado.

¿Cómo lo piensan lograr? Con la política setentera de dar precios de garantía. Le cuento que un precio internacional competitivo de una tonelada de maíz ya puesta en México es de unos $4,200 pesos. Bueno, pues AMLO la pagaría a $5,610 pesos a pequeños productores con plantíos menores a 5 hectáreas.

Un subsidio directo para agricultores no muy competitivos que digamos. La productividad media para el maíz en México es de 3.5 toneladas por hectárea. Y la de un ejidatario pequeño de Chiapas puede ser mucho menor, de 1 tonelada o menos.

¿Sabe cuánto es en Iowa o algún estado productor en EU? 10-12 toneladas por hectárea. ¡3 o 4 veces más que en México!

No es casualidad que el agricultor estadounidense tenga esta ventaja: sus plantaciones son mucho más grandes y están más tecnificadas.

Ah, y que no se me olvide: todo el maíz amarillo que importamos de EU es transgénico. Allá sí aprovechan los enormes beneficios en productividad y resistencia a plagas que da esa tecnología a la que aquí AMLO ya le cerró irracionalmente la puerta.

Aun si el límite a pequeños agricultores en los precios de garantía se implementase bien, es fácilmente sujeto a corruptelas. Como me dijo un empresario del ramo: “Dividirán parcelas entre familiares para recibir el subsidio”. Pues sí, es probable.

De una vez lo aclaro: estoy 100% de acuerdo en apoyar a los agricultores pequeños, particularmente los del sur. Pero habría que hacerlo inteligentemente.

¿Y sabe quién sí sabe cómo hacerlo? Poncho Romo. A mi me tocó hace más de 20 años visitar sus coinversiones con ejidatarios en Chiapas y Nayarit para plantar tabaco, cuando tenía Cigarrera la Moderna. Juntaba pequeñas parcelas para lograr escala, las tecnificaba y les compraba a sus socios un cultivo muy rentable. Y no sólo eso, Romo tenía Seminis, empresa líder en transgénicos. Entiende que a la tecnología no se le cierra la puerta, se le aprovecha.

AMLO sólo tiene que preguntarle a su jefe de Gabinete.

Lo más irónico es que en la parte agroalimentaria México no ha hecho tan mal la tarea. Basta decir que desde el 2015 el sector tiene un gran superávit comercial… y creciente. Hay buenas historias de éxito, como el tomate, aguacate, pimiento o los berries.

¿No sería mejor apoyar a agricultores pequeños para que se asocien y produzcan ese tipo de cultivos? Así ganarían muy buena plata. Ah, y sus utilidades no saldrían de su bolsillo o el mío (por los subsidios), sino del de algún consumidor internacional. Mejor que paguen allá, ¿no?

Posdata. Quisiera darle el beneficio de la duda a la nueva estrategia del combate al huachicol. Pero OJO, porque la solución final tiene que ser detener a los delincuentes y no dejar de utilizar el método de transporte más eficiente: los oleoductos. Como ya estamos viendo, esta “solución” es un total espejismo.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Hay una reforma electoral en ciernes, impulsada por Morena, que será de gran calado, de acuerdo con los legisladores que la promueven. En ella, se prevé la centralización de todos los procesos electorales, sean federales, estatales o municipales, así como también están contempladas modificaciones profundas al sistema político-electoral, incluyendo la reducción de las prerrogativas a los partidos políticos, que con el nuevo modelo aumenta en forma exponencial, y la eliminación o reducción de candidaturas plurinominales.

Obviamente esta propuesta está levantando ampolla en los partidos de oposición, porque al centralizarse los procesos electorales en el Instituto Nacional Electoral, desaparecerían las estructuras electorales locales, y todo lo relativo a lo electoral pasará a ser de competencia federal.

En Guerrero, desaparecería el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, así como el Tribunal Estatal Electoral. Eso, dice el ex diputado local calentano Ramiro Alonso de Jesús, atenta contra la autonomía de los estados.

Pero independientemente de eso, habría que revisar si en el Instituto Nacional Electoral tendría la capacidad para atender todos los procesos electorales del país, y es obvio que absorbería mayores recursos de la Federación, deslindando a las entidades federativas de ese gasto.

Ahora mal, si revisamos la utilidad de los órganos electorales locales, tanto en materia de consolidación democrática, combate a la corrupción electoral y otras minucias que vienen a hacer la diferencia, pues lo cierto es que estas instancias dejan mucho que desear, desde el momento en que los nombramientos de sus titulares son impulsados por el partido gobernante.

No hay una autonomía real, y a partir de ahí todo se contamina.

La prueba está en que las candidaturas ni siquiera se revisan, y llegan al gobierno personajes con antecedentes de corrupción, sobre todo si ya ejercieron el poder. Y qué decir de los antecedentes penales.

En este aspecto, el IEPC es algo así como la carabina de Ambrocio.

El Tribunal Estatal Electoral, por su parte, ha demostrado que también suele ser comparsa de fraudes y conflictos, al grado de que los afectados recurren a la instancia federal, donde les corrigen la página, quedando demostrado que son aparatos de control político, lejos de la supervisión y aplicación de las leyes electorales vigentes.

En cuanto a la viabilidad de la centralización de los procesos electorales, el titular del INE, Lorenzo Córdova, tocó un punto importante, diciendo que si bien en este momento se tiene un sistema electoral funcional, cualquier reforma mal planificada podría destruirlo, pues se requeriría “refundar” al INE, con mayor presupuesto, más atribuciones y más personal.

Otro consejero, Marco Baños, señaló que no será despareciendo las autoridades electorales en los estados como se ahorrará dinero en el sistema político-electoral, porque lo que no hagan los estados tendrá que absorberlo el INE –léase gobierno federal.

Propone, en cambio que se adopte la boleta electrónica, para que se ahorren los multimillonarios recursos que se utilizan en la impresión de boletas, su movilización antes, durante y después de la elección, así como su almacenamiento.

Hay gente de otros partidos que están de acuerdo en que se promueva la austeridad republicana en el ámbito electoral, pues estamos conscientes todos que tenemos las elecciones más caras del mundo, y que hay un prototipo de asignación de prerrogativas a los partidos que es exponencial, año con año aumentan.

Otra propuesta es reducir los tiempos de campaña. Por ejemplo, si la campaña para presidente de la República es de 90 días, podría reducirse a la mitad, y así sucesivamente.

Actualmente se están desarrollando los foros de consulta para esta propuesta de reforma electoral, y sin duda será uno de los temas del año que ocuparán mucha tinta y papel para documentarse, aunque los diputados opositores advierten que viene la aplanadora morenista y que la reforma va porque va.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

¿Violencia o ausencia de cultura de la legalidad?

La descomposición social en la República Mexicana, mis estimados, rebasó límites insospechados e inimaginables. Lo increíble y grave de la trama, son los argumentos oficiales en relación a la putrefacción que hedió al país en su conjunto, y siguen siendo acedos y deprimentes.

Los conmovidos relatos del secuestro y asesinado por sus captores en la Ciudad de México, un estudiante universitario oriundo de Chihuahua, deja con un nudo en la garganta a cualquiera; sin embargo, mi comentario va en dirección a que la sociedad está desprotegida por parte de las autoridades, prácticamente a la autoridad le vale un comino la gente. Y volvemos a lo mismo de años atrás: la impunidad tiene al país teñido en sangre. El crimen subsiste precisamente por esta cadena de imunidades, y para muestras un botón: el secuestro del joven universitario pone al descubierto hasta dónde están involucradas las autoridades con los criminales.

Son absurdas la justificación de los elementos de la Fiscalía Antisecuestros; incluso la misma Procuraduría General de Justicia local (PGJ), sospecha que los elementos de la Fiscalía Antisecuestros estén involucrados con los secuestradores, pues estos marranos corrientes no actuaron conforme a lo indican los protocolos en caso de secuestro. Los muy mañosos dejaron pasar tiempo que era oro para rescatar a Norberto Ronquillo. Fueron 72 horas claves que se desaprovecharon, señalaron especialistas.

Un tal Ceballos ya fue detenido por omisión, por no resguardar el automóvil en que viajaba el universitario. La familia fue la que denunció a estos malévolos de la Fiscalía que habían dejado pasar 72 horas consideradas cruciales para localizar al universitario de 22 años de edad.

Según exámenes realizados por el Instituto de Ciencias Forenses, al joven Ronquillo lo tuvieron cautivo cuatro días y luego lo mataron.

La necropsia reveló que murió por asfixia y tenía la nariz fracturada.

Cabe hacer mención que la procuradora Ernestina Godoy, dijo que el deceso del estudiante universitario ocurrió horas después del plagio; sin embargo, la necropsia reveló que estuvo por lo menos ocho horas vivo y luego lo asfixiaron, mientras negociaban un jugoso botín de 5 millones de pesos, que tras las negociaciones quedó en 500 mil pesos. Pero para entonces el joven chihuahuense ya estaba muerto y por eso nunca lo entregaron a sus familiares, como ofrecieron.

Todos estos supuestos muestran la impunidad con la que se conducen las instituciones. Son muchas cosas que señalan que hubo negligencia por parte de los elementos Antisecuestro, pues las cámaras de la ciudad les mostraban todo el cuadro, y estos infames se hicieron pentontos.

Y mi argumento en este crimen, mis estimados, es que siempre hay gente cercana al secuestrado que conoce los movimientos de la familia, hay un malandro cerca, sea pariente, chofer, amigo, cuñado, etcétera, porque los secuestradores fueron directo con Roberto Ronquillo y se lo llevaron, por eso los malnacidos pidieron 5 millones de pesos por la libertad del estudiante, porque sabían que su familia tenía solvencia económica y la familia dio 500 mil y de todos modos lo mataron.

Pero como decía mi padre, el malvado comete errores que le cuestan la vida. Sólo basta que maten a la persona equivocada para que se los cargue la fregada.

Y creo que esta vez esas garrapatas, escorias de la vida, asesinos, se equivocaron de persona y sobre su cruz van a cargar su penitencia.

Caso San Luis

En otro tema mis estimados, también resulta muy lamentable lo que está sucediendo en el municipio de San Luis Acatlán, en la región de la Costa Chica, donde vecinos de una comunidad tlapaneca que hace dos semanas mantuvieron bloqueada durante tres días la carretera interestatal en Marquelia, irrumpieron a la cabecera municipio sanluisteco armados con palos y machetes para sembrar el terror, desmantelando diversas áreas de la administración, golpeando y secuestrando funcionarios.

Exigen 13 millones de pesos del presupuesto del Ramo 33, para ejercerlos directamente ellos. Es obvio que no son las autoridades del pueblo las que piden eso, sino un grupo de líderes vinculados al gobierno pasado que encabezó el emecista Javier Vázquez García, y su tesorero Adair Hernández, mismo que perdió la elección por el MC en julio pasado, y el cual está asesorando a todos los pueblos indígenas para que reclamen los recursos para ejercerlos de manera directa, amparado en los usos y costumbres indígenas. Nadie, sin embargo, los detiene. Y como actúan tras bambalinas –aunque es pública su actuación- ellos se dan golpes de pecho, erigiéndose como demócratas y conciliadores. Vean sino la página del ex alcalde Vázquez García, quien se dedica junto con su ex tesorero a demandar a los ayuntamientos por la vía laboral, incluido al municipio que gobernaron, y que al mismo tiempo tenían demandado, creando una intrincada red de intereses económicos que está a la vista con lo que sucede en Pueblo Hidalgo, donde encontraron eco a sus intrigas.

Además, ahora que el municipio ya no entrega el fertilizante, están diciéndole a los pueblos que el ayuntamiento les debe entregar ese dinero en efectivo, para ellos repartirlos como “programas sociales”, pasando por alto que el fertilizante en sí mismo nunca tuvo una partida específica, sino que se desviaban recursos del Ramo 33 para sufragarlo durante muchos años, y que este año ese dinero se debe integrar a la propuesta de obras 2019.

Los líderes de Pueblo Hidalgo, decíamos, todos vinculados al gobierno anterior, puesto que están integrados ex regidores y ex directores de área, exigen al presidente municipal, el priísta Agustín Ricardo  Morales, 13 millones de pesos para obras de su comunidad, desglosando 10 de ellos para obras, y 3 para programas sociales.

El presidente ofrece 10 millones, 4 millones más que lo que se aprobó en la reunión del Coplademun, y 4.5 millones más que lo que les dio el ex alcalde Javier Vázquez el año pasado. Pero con la condición de que el Ayuntamiento sea el que supervise la aplicación del recurso, por ser la instancia responsable de la administración, cosa a la que se oponen.

Incluso les ofrece que ellos nombren a la empresa contratista, pero con la condición de que sea avalada por la industria de la construcción, y que sea certificada, no una empresa patito, pero también se negaron.

Se deduce, entonces, que lo que quieren son los 3 millones que la población recibía de fertilizante, para aplicarlo a su arbitrio, aunque esto constituiría un delito por desvío de recursos, ya que el Ramo 33 viene etiquetado para obras sociales.

Este lunes, tal y como ya lo habían anunciado semanas antes, los pobladores encabezados por los líderes del pueblo, armados con palos y machetes, irrumpieron en la cabecera municipal pero no para tomar el ayuntamiento, sino para llevarse como rehenes a policías y funcionarios. Incluso acudieron a la casa del alcalde para sacarlo, junto con su familia, pero afortunadamente no los encontraron.

A los que no localizaron en sus oficinas, fueron a sacarlos de sus hogares, y va varios de ellos golpearon. Al oficial mayor, por ejemplo, lo tundieron a varillazos y se le diagnosticó traumatismo craneoencefálico, mientras que otros son atendidos en el hospital de la ciudad, pero a 12 más se los llevaron retenidos, lo mismo que las patrullas, las armas, el parque, los pertrechos, el camión de la basura y otros vehículos, dejando desmanteladas varias áreas de la administración municipal, al grado de que en este momento están parados todos los trabajos del gobierno.

Refieren testimonios locales que al oficial mayor del Ayuntamiento, lo golpearon a punto de matarlo, y si no fuera porque se metió su familia a quitárselos, estaría muerto.

¿Quién le dijo a esta gente que pueden disponer de recursos para ellos hacer las obras? Eso no es posible. Si el alcalde les prometió obras, exijan que vaya y las realice, pero no les puede dar el dinero en crudo, no se pasen de listos.

La cultura y la legalidad de una población determinada, es el conjunto de valores, normas y acciones que promuevan que la población crea en el Estado de Derecho, lo defienda y no tolere la ilegalidad. Es como un mecanismo.

Y mientras esa revuelta social pone en peligro la vida de muchas personas, los diputados siguen jugando a la comidita haciéndose los chistositos, mientras el estado de Guerrero es trastornado por manos diabólicas que no lo quieren.    

De hecho, dice la gente de Pueblo Hidalgo que los diputados les dijeron que a ellos les asiste la razón. Pero cuando el presidente les pide que ellos se responsabilicen del destino del dinero, si él se los entrega tal y como se lo piden, nadie quiere esa responsabilidad.

El delegado Pablo Sandoval Ballesteros ya dijo que sólo los entes autorizados pueden ejercer recursos públicos, que son de procedencia federal, pero ni así entienden.

Lo grave es que en este momento hay gente secuestrada, golpeados, un ayuntamiento saqueado y el gobierno estatal debe aplicar la Ley, caiga quien caiga. Vamos, hasta el titular de Sagadegro, Juan José Castro Justo, quien es oriundo de ese lugar y padrino político del alcalde Agustín Ricardo Morales. Lo está dejando solo, que se rasque con sus propias uñas.

Editorial…

México y su desventaja competitiva

El TLC y ahora el AUMEC o USMCA (en inglés), además de tener acrónimos imposibles de pronunciar, tienen su lado oscuro para México. Como País, una cosa es perseguir una ventaja competitiva y la otra es invertirle, a lo que podría llamarse, desventaja competitiva.

México es, en buena medida, un país de subcontratistas, por lo que la maquila debería ser sólo una parte o una fase del plan de desarrollo, pero no su destino. Eso de que nos tuvo en vilo la negociación del tratado con EUA, influido por las ideas y voluntad de una sola persona (el Presidente en turno), es una muestra de la dependencia que tenemos y de que el modelo que hemos seguido ha sido inadecuado y/o insuficiente.

No todas las inversiones extranjeras son “buenas o malas”, el caso es que hay unas mejores que otras, si se consideran bajo la perspectiva del corto y el largo plazo.

La maquiladora genera empleos en el corto plazo, aunque mal pagados, o por lo menos se mantienen lo suficientemente bajos para seguir atrayendo inversiones; pero el costo para el País en el largo plazo es enorme.

Es que el valor ya no está en la maquila ni en la manufactura; el valor migró hacia las marcas, el canal de distribución, el diseño y la propiedad intelectual.

Hemos aceptado, con la ilusión de “progreso”, que otros países desarrollados nos mantengan dependientes y tomados. Mientras nosotros hacemos lo que menos valor tiene, ellos se reservan, o se llevan, los salarios altos, el talento, la propiedad intelectual, el control de la cadena de distribución, las utilidades y así sucesivamente.

Ya no es la era del productor y menos la del maquilador. Bajo el escenario actual, si a una marca extranjera le va mal, digamos General Motors, Volkswagen o Carrier, nos termina afectando. Los que estamos atrás, invisibles en el back-office, estamos colgados de ellos y sólo nos resta padecer los embates de su mala gestión y/o de la erosión de sus marcas.

Somos de los países más invertidos en la producción de autopartes y ensamble, pero no hemos sido capaces de sacar una marca nacional o no se diga internacional.

A México no le conviene competir como maquilador; la escala subordinada no debe ser nuestra fortaleza. Lo que conviene es crecer en nichos especializados donde se tengan elementos diferenciados y de propiedad intelectual.

Viene al caso recordar lo que dijo el Embajador anterior de Corea en México, Seong Hoa Hong. Cuando le preguntaron: ¿Qué piensa de que los coreanos usan los bajos salarios de México para manufacturar y exportar desde nuestro País llevándose las ganancias?

El Embajador, muy tranquilo, contesta: “Corea fue un país maquilador y nosotros evolucionamos y cambiamos el rumbo. Los mexicanos tienen que hacer lo mismo”. Todos los ahí presentes, guardamos silencio mientras el coreano se servía un vaso de agua.

Además de su gran inversión en educación (un proyecto de casi 30 años), los coreanos seleccionaron cinco industrias detonadoras: astilleros, automóviles, químicos, industria pesada y electrónica, y ahora son líderes en todas. Los mexicanos tendremos que escoger las propias.

Japón, Taiwán y Singapore también fueron maquiladores, pero ya dejaron ese modelo atrás y por el mismo camino andan los chinos.

En símil, la riqueza en reservas petroleras debería ser una fortaleza y una palanca de desarrollo pero en muchos países acaba por ser una maldición. Es que los países petroleros se diseñan y se configuran alrededor de sólo un ángulo competitivo que subsidia y atrapa en un ciclo a la nación.

No debe pasar lo mismo que ya nos pasó con el TLC y ahora con el AUMEC. El tratado comercial ayuda en la medida en que México convierta la maquila en palanca.

La estrategia de país aún está por articularse.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Resulta extremadamente chocante la hipocresía de la oposición de este país, con relación a la negociación que logró el gobierno federal para conjurar la amenaza de imposición de aranceles sobre todos los productos de exportación de este país.

A diferencia de los empresarios, que saben que están en sumo peligro, en un sándwich político internacional, los priístas, panista y perredistas se desgarran las vestiduras porque el gobierno de Andrés Manuel López Obrador echó mano de lo que pudo para contener la ira de Donald Trump, y que es algo menos dañino que lo que ellos hicieron.

Que nos digan, por ejemplo, Felipe Calderón Hinojosa con quién pactó y a qué precio comenzar desde el inicio de su gobierno una guerra contra el narcotráfico, que nos metió en la noche más oscura de nuestra historia, que ha tenido muchos “daños colaterales” –como en su momento él minimizó los estragos-, y a cambio de lo cual recibió miles de millones de dólares vía la Iniciativa Mérida, la cual AMLO ya dio por cancelada.

Que nos diga Vicente Fox Quezada a cambio de qué pactó con El Chapo Guzmán su escape de la Cefereso de Puente Grande, Jalisco, casi al inicio de su gobierno.

Que nos digan los gobiernos que han estado en Los Pinos, desde Carlos Salinas de Gortari a la fecha, a cambio de qué hicieron pactos tan onerosos con el vecino país y otros organismos internacionales, para desmantelar el Estado Mexicano, adelgazarlo y entregar nuestros recursos al libre mercado, desatando en el país la más vergonzosa etapa de corrupción, impunidad y saqueos que tuvieron su máxima expresión durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, el cual encabezó el retorno del ex partidazo a Los Pinos, pero sólo para demostrar que los hijos del “nuevo PRI”, eran peores que sus antecesores.

Salvar la dignidad y la cartera no siempre se puede. Algo se debe conceder en un proceso de negociación se debe optar por un mal arreglo, en lugar de un buen pleito.

Ni siquiera imaginamos lo que estaríamos hoy viviendo si se hubiese concretado la imposición de aranceles. El presidente hizo lo que pudo, en un ambiente político hostil, en un país dividido por la violencia, y con una clase política que busca tomar aire de cualquier tubo, a raíz de su desastrosa derrota.

Coincidimos con el líder de la Coparmex de la Ciudad de México, Jesús Padilla Zenteno, que reclama que el presidente encabece un diálogo constructivo para evitar que se concrete la incertidumbre económica que se vivió la semana pasada, y que propició que la moneda mexicana perdiera lo poco que había recuperado en los últimos seis meses.

¿Qué pretende la oposición? Y, sobre todo, ¿dónde están aquellos patriotas que le dieron el espaldarazo al presidente de la República, cuando sentían la lumbre en los aparejos, pero que hoy lo apuñalan? Vergonzosa actitud de estos hombrecitos, cuyo único objetivo es aprovechar la coyuntura de debilidad política del gobierno federal, pera llevar agua a su molino, y erigirse ante la población como los prohombres del país, defensores de los derechos humanos de los migrantes, ellos, en cuyos gobiernos el nivel de deterioro de los derechos humanos de los mexicanos fue tan grave, que prácticamente llegamos al nivel de genocidio.

De verdad que dan pena ajena. Vergüenza y preocupación.

Nos preguntamos, ¿qué habrían hecho ellos, en caso de estar en los zapatos de AMLO?

Ni siquiera hubiera sido necesario un diferendo internacional, porque lo que ellos acostumbran es a firmar pactos en lo oscurito con Washington, y a nosotros nada más nos sorprenden con sus políticas dizque revolucionarias y de vanguardia. Así nos pasó cuando Felipe Calderón se puso la casaca militar y le declaró la guerra al narcotráfico, siendo ésta una actividad que le favorece al país, por cuanto somos o bien un país productor, o bien un país de tránsito, pero no un país consumidor, al menos no en la medida que tiene la sociedad estadounidense.

¿A quién le correspondía declararle la guerra a sus propios narcos? A los que se quedan con la máxima ganancia del mercado ilícito de las drogas, y  esos están en Estados Unidos.

La guerra contra el narcotráfico en México sólo sembró de muertos el país, sirvió para que el país vecino vendiera sus armas, y de paso reguló el mercado negro de otras naciones que le surten droga a la insaciable sociedad estadounidense. Por ejemplo, hoy ya no quieren cocaína ni heroína, sino que quieren fentanilo, una droga sintética potente y barata que viene de Asia. De hecho, los cárteles mexicanos ya cambiaron de negocio y en lugar de producir amapola en el país, se están dedicando al tráfico de fentanilo, llegado a los puertos desde el otro lado del Pacífico, de acuerdo con estudios de las autoridades federales. En esto radica la crisis de la Sierra, donde se dice que la gente ya no puede vender sus cosechas, porque el precio de los derivados de la amapola se cayó.

Por lo tanto, estos seudo-patriotas más les vale que cierren el pico. Sabemos que sus intenciones son retornar al poder, pero a costa del mismo pueblo, porque piensan que en la guerra y en el amor, todo se vale. Al fin que el pueblo aguanta.

Estado de los Estados

Lilia Arellano

*Reconversión del Cisen

*Fox, Calderón y Peña: uso faccioso de aparatos del Estado

*Centro Nacional de Inteligencia, necesario en 4ª Transformación

La reconversión del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) a Centro Nacional de Inteligencia en la 4a Transformación no parece ser la más adecuada hasta el momento, tras la conclusión de su desmantelamiento durante la administración de Enrique Peña Nieto, en la cual fueron despedidos 1 mil 164 servidores públicos capacitados en el arte del espionaje, la inteligencia y la seguridad nacional. Sin duda, durante los últimos tres sexenios hubo sólo improvisados al frente de la seguridad nacional y las consecuencias de ello ahora se viven con una mayor violencia en todo el país, el crecimiento del crimen organizado, una corrupción desbordante en los tres Poderes de la Unión y un alto nivel de injusticia e impunidad agravante para los mexicanos.

Es indiscutible que todo gobierno necesita recolectar y procesar inteligencia. Sin duda, eso es parte de la materia prima requerida para prevenir algunos acontecimientos, es un elemento en la construcción de la gobernabilidad de un país. Desparecer el área de Inteligencia de un Estado es bastante cuestionable, pues dejaría todo ese campo en manos de las fuerzas armadas, las cuales tienen poderosos aparatos paralelos al del desaparecido Cisen. El pasado 30 de noviembre de 2018 se creó el Centro Nacional de Inteligencia, al entrar en vigor las reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. Al frente del CNI está el general en retiro Audomaro Martínez Zapata, con 70 años de edad y la mayor parte de su vida activo en las Fuerzas Armadas. Cuenta con una maestría en administración militar para la seguridad y defensa nacional y es profesor de tácticas militares en la Escuela Superior de Guerra. Sin duda cuenta con los atributos indispensables para encabezar el CNI.

El CNI asumió las funciones del Cisen, pero ahora bajo la supervisión de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, entre las cuales sobresale: “Operar tareas de inteligencia como parte del sistema de seguridad nacional que contribuyan a preservar la integridad, estabilidad y permanencia del Estado Mexicano, a dar sustento a la gobernabilidad y a fortalecer el Estado de Derecho”; “Procesar la información que generen sus operaciones, determinar su tendencia, valor, significado e interpretación específica y formular las conclusiones que se deriven de las evaluaciones correspondientes, con el propósito de salvaguardar la seguridad del país”; y “proponer medidas de prevención disuasión, contención y desactivación de riesgos y amenazas que pretendan vulnerar el territorio, la soberanía, las instituciones nacionales, la gobernabilidad democrática o el Estado de Derecho”.

El Centro Nacional de Inteligencia deberá reasumir las labores para preservar la integridad, estabilidad y permanencia del Estado mexicano. De ahí que resulten necesarios los servidores públicos capacitados en las artes del espionaje, la inteligencia y la seguridad nacional. No es buena idea el despido de decenas, cientos, de estos elementos. ¿A qué se dedicarán ahora estos espías? El CNI opera con quienes eran empleados del Cisen y hereda sus viejos vicios: opacidad, falta de transparencia, espionaje (escuchas ilegales), falta de control y vigilancia, además de opaco ejercicio del presupuesto público, el cual por cierto sólo es 16% menor este año en relación a 2018.

El argumento sobre el cual se basa la labor del nuevo Centro Nacional de Inteligencia es la consideración del presidente Andrés Manuel López Obrador de haber sido el Cisen un organismo encargado de elaborar archivos políticos usados por el Estado para perseguir opositores.

Los resultados del espionaje político ejercido por gobiernos anteriores quedó al descubierto con la apertura de expedientes de la Galería Uno del Archivo General de la Nación (AGN), en donde se integraron 1 mil 937 versiones públicas de instituciones, elaborados por las desaparecidas: Dirección Federal de Seguridad, la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales y la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación. Esos expedientes, con 3 mil 201 legajos actualizados a julio de 2018, contienen información de escritores, intelectuales, periodistas, actores, empresarios, luchadores sociales, líderes sindicales, políticos extranjeros, narcotraficantes, ex presidentes y funcionarios públicos mexicanos. Asimismo, existen documentos sobre empresas, organizaciones populares, guerrillas, partidos políticos, organizaciones religiosas e instituciones públicas como policías y gobiernos estatales, embajadas y universidades públicas.

Desde los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón se llevó a cabo el desmantelamiento del Cisen, un órgano fortalecido por Ernesto Zedillo, el cual no era del total agrado de los panistas. Fox le quitó presupuesto así como atribuciones y personal. Desde la Secretaría de Gobernación, Santiago Creel se opuso a ello y empujo a Eduardo Medina Mora como su director. El primer gobierno federal panista creó la Secretaría de Seguridad Pública, con Alejandro Gertz Manero al frente, enfrentado con Creel y con Rafael Macedo de la Concha, quien estaba como titular de la Procuraduría General de la República. Gertz se dedicó a desarticular las áreas de seguridad heredadas. Al mismo tiempo, Adolfo Aguilar Zínser fue colocado al frente de una Comisión Nacional de Seguridad, en la cual se pretendía que todas las áreas de seguridad, del Ejército, la Marina y el Cisen, rindieran cuentas, pero este mecanismo no funcionó.

Durante el gobierno de Felipe Calderón se crearon centros de fusión de inteligencia en México con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, como parte de una estrategia contra el crimen organizado, confirmó Guillermo Valdés Castellanos, ex titular del Cisen en la administración del michoacano. En algunos de estos centros de inteligencia incluso participaban agencias estadounidenses. Un documento desclasificado por el Pentágono en 2010, escrito por Pwill Weschler, cabeza de la oficina antinarcóticos y amenazas globales del Pentágono, explica que el “Centro De Fusión México”, cuenta con 10 computadoras que operan con protocolos secretos y conectadas a comunicaciones de inteligencia de EU. También dos estaciones para monitoreo satelital y equipo de comunicación segura de datos y voz. ¿Siguen operando?

Cabe destacar la violencia en México se aceleró a partir del gobierno de Felipe Calderón, en 2008, y se apremió en 2011, con casi 17 mil muertos sólo en ese año, originada por grupos de delincuencia organizada con gran poder económico, social y militar, combinado con un largo historial de corrupción y complicidad institucional, en buena parte a nivel local.

Enrique Peña Nieto siguió el proceso de desmantelamiento del Cisen y terminó cerrándolo, no sin antes darle un uso faccioso para beneficiar a los grupos políticos del Estado de México y de Hidalgo. Durante los primeros años de la administración del mexiquense, el Cisen solicitó al Poder Judicial la intervención de 2 mil 789 comunicaciones privadas, mientras en todo el sexenio de Felipe Calderón sólo pidieron 319. El máximo de solicitudes para espiar privados se alcanzó durante 2016, pues hasta el 5 de diciembre ya llevaban 844 trámites de este tipo.

El espionaje político durante la gestión federal de EPN se hizo prácticamente sin control. Dos días después de iniciar las campañas presidenciales de 2018, la entonces PGR compró por más de 4 millones de dólares un software espía para geolocalización de celulares. Esta herramienta y otras similares para la intercepción de comunicaciones, fueron utilizadas de manera arbitraria poniendo en riesgo derechos fundamentales como el de la privacidad, el acceso a la información y presunción de inocencia.

Las principales instituciones de seguridad tanto a nivel nacional como estatal, adquirieron y utilizaron hardware y software para fines de espionaje. Su compra no es ilegal, pero si su uso sin cumplir con las leyes que marca la Constitución. Entre 2016 y 2017, solamente alrededor del uno por ciento de las veces que se ejerció Localización Geográfica en Tiempo Real se hizo con una autorización judicial previa.

Otras herramientas de espionaje, programas y equipos, fueron adquiridos por el gobierno federal y las entidades federativas, las cuales en la actualidad siguen activas. Una de éstas es el programa Tayopa, el cual fue desarrollado bajo el mando de Jesús Murillo Karam y consistió en el armado de camionetas para espionaje, cuyo costo aproximadamente fue de 8 millones de dólares. Las plataformas adquiridas el sexenio pasado, las cuales siguen utilizándose para interceptar llamadas telefónicas y extraer información de los celulares, son JCI para AT&T y Trinity para Telcel y Movistar.

Equipos similares fueron adquiridos por gobiernos de las entidades federativas. La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo compró el 10 de marzo de 2017 un “software para geolocalización” con 2 mil 700 consultas marca Geomatrix por el precio de un millón 879 mil 200 pesos; en noviembre de 2016, Rodolfo García Garza, entonces titular de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, autorizó la adquisición de un “Sistema de intercepción y localización de teléfonos (G12 de la marcar Verint), cuyo costo fue de 25 millones 520 mil pesos; Baja California hizo lo mismo con equipo de vigilancia, análisis de comunicaciones y forense celular para la Procuraduría General de Justicia del Estado por 16 millones de pesos.

Editorial

Sensibles

El ciclo de negocios se puede resumir en 2 pasos: se detecta una oportunidad, se explota una oportunidad. De ahí que haya empresas/organismos oportunas, que crecen y florecen, e inoportunas, que se contraen y perecen.

Podría concluirse que los directivos y emprendedores más exitosos son aquellos que saben identificar e interpretar las señales apropiadas y hacen síntesis de dónde se encuentran las oportunidades, de cómo cambian a través del tiempo y de cuánto duran. Es como si fueran sensores móviles que se desplazan por el mundo recogiendo estímulos que se convierten potencialmente en señales.

La contraparte de las señales es la sensibilidad para verlas. Y a partir de ahí se pudiera abrir la discusión sobre la sensibilidad individual y sensibilidad organizacional.

Respecto a la sensibilidad individual, se pudiera argumentar que las personas tenemos más de cinco sentidos; de ahí la intuición, las emociones o la sensación de que algo o alguien tiene buena o mala “vibra”. De hecho es este sistema intuitivo y automático que realmente rige nuestra vida y la de una organización.

Los procesos de estrategia tienden a ser más intuitivos que racionales, más de síntesis que de análisis, más caóticos que ordenados. Hay personas que de manera natural parecen interpretar el espíritu de los tiempos y toman decisiones en ese sentido.

Está sobrestimada la dimensión racional y gracias a nuevos avances en neurociencia podemos confirmar que los humanos estamos lejos de ser racionales y somos propensos a sesgos de juicio:

* Nuestro auto-concepto es producto de un proceso inconsciente que amalgama datos con ilusiones, que exagera nuestras fortalezas, minimiza debilidades y crea distorsiones, que engrandece lo que nos gusta y minimiza lo que no nos gusta. (Wilson 2011)

* Nos creemos más generosos y competentes de lo que realmente somos. (Gorski, Rangel)

* Cuando hay carga emocional, no hay objetividad; el cerebro automáticamente incluye nuestros sueños y deseos. (Drew Western, 2004)

* Los directivos de una compañía se auto-congratulan cuando las cosas salen bien, pero insisten en los factores externos cuando las cosas salen mal. (Clapham & Schwenk, 2009)

Respecto a la sensibilidad organizacional, falta mucho para que se institucionalice la sensibilidad hacia el entorno y para que de manera sistemática la empresa se vaya adaptando a los cambios y así no perder vigencia.

Entre los sensores institucionales pudieran estar las experiencias directas de los vendedores, el personal del call center y los que hacen la entrega del producto o servicio. También se encuentran los mecanismos evaluatorios post-transacción que deberían de funcionar como retroalimentación al sistema. Más recientemente, los análisis de datos de las transacciones y nuevas herramientas como big data han demostrado ser de gran valor para detectar patrones y tendencias.

Pero estos sensores institucionales, infelizmente, terminan trastocados, erráticos, y desasociados del mercado. Lejos de descubrir movimientos en el eco-sistema en el que se desenvuelven, acaban siendo utilizados como una forma de validación y justificación de lo que ya se está haciendo o simplemente se subordina este tipo de información. Estas formas “oficiales” de validación acaban desensibilizando a la organización, por lo que acaba ensimismada y desincronizada del entorno.

Una empresa, como cualquier otro organismo, tiene el mandato de desplazarse para crecer, adaptarse y reproducirse. Entre mejor detecte las variables de su entorno y sepa elegir entre la infinidad de posibilidades de gestión, mayor probabilidad tendrá de sobrevivir y desarrollarse.

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