SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El PRI va a su elección interna este domingo 11 de agosto. Pero lo que se pensaba sería un acontecimiento histórico, será más de lo mismo, y la verdad a nadie entusiasma, ni siquiera a los dirigentes en estados y municipios, que saben que es un asunto arreglado. Luego entonces, se incumplen las expectativas de los reformistas, quienes pusieron por lo menos 3 condiciones para que el partido se levante de su caída político-electoral de 2018.

La primera condición propuesta por los analistas es que sus dirigentes priístas hicieran un acto de contrición ante la sociedad, por los terribles casos de corrupción, dispendios, saqueos y abusos de sus gobernantes. Esto incluye deshacerse de los ladrones, sea la talla que sea.

Pero ya esta primera condición no se cumplió. Enrique Peña Nieto goza de cabal salud en España, a donde tuvo que regresar con la cola entre las patas, luego de que le falló su retorno con su nueva novia, en calidad de gigoló.

La segunda condición que se considera indispensable para la recuperación del partido es el apoyo de los gobernadores. ¿Cómo así? Sí, que estos tomaran una sana distancia del gobierno federal que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador. Al contrario, a muchos de ellos se les ve de plácemes con el presidente, porque la triste realidad de todos los estados es que dependen en su mayoría de los recursos federales, porque han sido incapaces en sus estados de levantar la hacienda pública y de impulsar las actividades productivas, industriales y comerciales.

Hay quejas de líderes políticos en torno a la actuación de los gobernadores priístas, y los acusan de estar más preocupados en mantener su presupuesto que en defender su posición política y de ideología.

Aunque, a decir verdad, ¿qué podrían decir los gobernadores por el PRI? Ya pertenecer a él es una carga que todos los días tiene que cargar y lidiar con las denuncias que se les hacen por todos los frentes.

Al contrario, en lo personal considero que los gobernadores están obligados a sacar adelante sus gobiernos, en lugar de meterse a pelear las calenturas de su partido, porque no lograrán mucho si los líderes insisten en mantener el closet lleno de cadáveres podridos dentro.

En el momento en que comience la purga en el PRI, en ese momento los gobernadores podrían comenzar a asumir liderazgos distintos, más fortalecidos. Es decir, esto es un toma y daca.

Ahora los líderes priístas piensan que es como en el pasado, cuando los que tenían el poder se encargaban de aceitar el partido con dinero y programas sociales y de obras; y ciertamente lo están haciendo, pero ya no con la misma libertad, ni tampoco con el mismo efecto.

Por ahora, cada gobernador se pertrechó en sus trincheras, y lo que les importa es conservar sus territorios, como lo vemos en Guerrero, donde Héctor Astudillo está haciendo su  trabajo, pero pensando hacia dentro, no hacia fuera. Primero, porque la entidad es lo inmediato; segundo porque defender al PRI nacional sería gastar pólvora en infiernitos.

Así sucedió cuando el PAN triunfó en el año 2000. Mientras la dirigencia nacional se puso de pactos con el panismo de Fox y Calderón, para mantener a la izquierda a raya, los gobernadores –ya sin un priísta sentado en Los Pinos- hicieron de los estados verdaderos principados de poder, y ahí comenzó de hecho la gran corrupción que distingue a los mandatarios estatales de los últimos dos sexenios.

Para 2009, el tercer año del gobierno de Calderón, desde los estados comenzó la recuperación del partido. Y fueron los gobernadores los que lo lograron, pues de las entidades salió el dinero para campañas de todos los niveles, culminando con la de Enrique Peña Nieto en 2012.

¿Cuánto se tiene a la mano? Aritméticamente, mucho: 35 de cada 100 mexicanos son gobernados por el PRI, pues aún conserva 12 gubernaturas, pese a que en 2018 perdió todas las gubernaturas que se disputaron, y en las elecciones extraordinarias de este año perdió o tras dos más. También perdió las principales ciudades capitales.

En cuanto al poder legislativo federal, únicamente cuenta con 47 diputados y 14 senadores.

Pero en política nada está perdido, aunque sí hay requisitos para repuntar. 2021 es la nueva cita. Y esta elección es precisamente el parteaguas para el PRI, ya que se juegan 8 de las 12 gubernaturas que todavía tiene en su poder, Guerrero entre ellas. Si falla en esta fase, para 2024 el PRI será un partido enano, tan enano como ahora lo son el Verde, MC y el PT.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Agricultores pararán Guerrero por falta de fertilizante

Dos grupos de Morena pelean el Senado

 “El abuso de grandeza viene cuando la clemencia se divorcia del poder”: William Shakespeare.

Mis estimados, la falta de pericia por parte del coordinador del programa del Fertilizante para Guerrero, Jorge Gage, para tratar con los campesinos guerrerenses, es demasiado grande como para pasarla por alto,

Este martes terminó el plazo para la entrega de dicho insumo. Lo malo es que muchos campesinos no han recibido el abono. Por los factores que sean, unos 70 mil agricultores no han recibió el insumo; sin embargo, el Jorge Gage, en vez de mediar, dialogar con los campesinos, lanzó una ensoberbecida advertencia de que a partir de hoy (martes), ni un bulto más de fertilizante se compraría para Guerrero, y únicamente se distribuirá el que ya se tiene en bodegas.

Aunque esta fecha ya estaba señalada, la misiva cayó a los agricultores como balde de agua fría. De inmediato se alborotó el avispero, porque falta mucho por cubrir.

El gobernador Héctor Astudillo Flores trató de hacer entrar a en razón al coordinador del programa del fertilizante para Guerrero; le pidió que no se cierre el programa, ya que faltan varios agricultores por recibir el insumo, que por lo menos son 70 mil los campesinos que faltan por recibir el abono.

Dijo que “no hubo coordinación por parte de los Servidores de la Nación, quienes han sido señalados por los presidentes municipales y campesinos de actuar con fines políticos y partidistas. Fueron ellos lo que fallaron en la entrega, pues nunca dieron a conocer el padrón de beneficiarios, ni quienes de los 400 mil solicitantes cumplieron o no con los requisitos”, reclamó. ¡Me lleva la que me trajo!

Y lo más triste del cuadro, es que Jorge Gage François, el pobre hombre ni sabe para qué se usa el abono. Para acabar pronto, tiene apellidos de extranjero, ¿qué canijos va a conocer y recorrer los municipios de Guerrero ese pelón? Y según el gobernador Gage no vino al estado en los últimos 20 días, sino que mandaba traer a la Ciudad de México a los campesinos-. ¡Hágame el fabrón cavor! A esto agréguele el corte de personal de la Sader, la ausencia también del responsable de Segalmex y de la coordinación nacional del Programa del Fertilizante de Guerrero, que han operado desde la Ciudad de México.

El gobernador guerrerense se fue contra Gage Francois, y le pidió que no se cierre el programa, que atienda a los agricultores de la Tierra Caliente, Centro y Montaña, como lo pidió el titular de Sader, Víctor Manuel Villalobos Arámbula.

Sin embargo, la postura del coordinador nacional del programa del fertilizante es “ni un bulto más de abono para los agricultores guerrerenses”, pues también lo confirmó el diputado federal de Morena, Rubén Cayetano García. “Es esa la postura de Jorge Gage, que ya no va a poder seguir apoyando con el fertilizante, dice que tienen instrucciones de no dar más y que se agotó el programa”, dijo el legislador.

Comentó que le insistió al coordinador que faltan muchos agricultores, “pero me dice que ya no”. Y estos dimes y diretes alborotaron el avispero, pues dirigentes de organizaciones campesinas pegaron el grito al cielo y las protestas vienen con todo en la entidad.

A partir de la bravucona advertencia de Jorge Gage, subió la temperatura del sector agrícola en el estado, quienes en su mayoría pertenecen a organizaciones campesinas, y van a bloquear carreteras, casetas y glorietas con la finalidad que no cierren el programa del fertilizante hasta que le entreguen el insumo al último empadronado.

Por eso mañana jueves 8 de agosto, si no tiene que salir de casa pues no salga, porque a partir de las 9 de la mañana cierran los campesinos las principales vías de comunicación del estado, aprovechando el natalicio de Emiliano Zapata. Van a hacer que retumbe su voz. Y para que vean que soy amable les diré cuáles son los puntos de bloqueos. La Defensa del Campo llama a paro estatal a por lo menos nueve organizaciones. Éstas son las zonas: Zona Norte, caseta de Iguala; Zona Centro, Chilpancingo, Parador del Marqués; Montaña Baja, Chilapa, entronque de Ahuacotzingo; Montaña Alta, gasolinera de Huamuxtitlán; Costa Chica, Puente de San Juan de los Llanos; Acapulco, glorieta de Puerto de Marqués; Costa Grande, Glorieta de Atoyac de Álvarez.

Ahí tienen, tomen medidas. Me deben un guachinango por la indicación.

Dos grupos de Morena

se pelean el Senado

Recuerdan, mis estimados, el dicho popular que reza que lo que no has de poder ver, en tu casa lo has de tener. La frase queda a pie juntillas para los senadores y diputados de Morena, pues bien pronto enseñaron el colmillo puntiagudo los legisladores y no niegan la cruz de su parroquia. Los morenos están repitiendo el mismo esquema de las tribus de su anterior partido, el PRD, grupos que sepultaron y tienen a pasos de esfumarse a ese partido, ya que casi todos los legisladores y senadores por Morena salieron del Sol Azteca.

Esos angelitos negros no niegan la cruz de su parroquia y como vivas hienas se devoran entre ellos. En el Senado y en San Lázaro, los legisladores se disputan la presidencia de las cámaras. En el Congreso de la Unión, les platico, Morena incumplió el pacto con los diputados del PAN, ya que habían acordado dejar el próximo 1 de septiembre la Presidencia de la Cámara de Diputados, que la cederían a los legisladores panistas; sin embargo, ahora se niegan a cumplir el acuerdo y como son mayoría los morenos van hacerles de chivo los tamales a los panistas.

Entre tanto, el pleito entre morenos sube de tono, a tal grado que se exhiben muy ambiciosos los diputados, pues son varios los que aspiran la Presidencia de San Lázaro; incluso, el mismo Porfirio Muñoz Ledo quiere reelegirse, pero le armaron brinco los diputados de Morena y le dijeron que naranjas dulces limón partido; que para que dirijan la Mesa Directiva de San Lázaro proponen a una mujer varios de ellos piden que suba a la presidencia la diputada Dolores Padierna; no obstante, la legisladora no es santo de la devoción de varios de sus homólogos que hicieron caras cuando la propusieron.

Pero en San Lázaro parece no estar tan caliente el ambiente entre diputados morenos, pues varios son controlados por Muñoz Ledo; entonces ahí nadie brinca de la curul sin el consentimiento del ahora presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro.

En donde arde Troya es en el Senado, también por la presidencia de la Cámara Alta, pues hay dos grupos en pugna: el de Martí Batres y el de Ricardo Monreal, dos fuerzas opuestas del mismo partido que pelean con uñas y dientes la Presidencia del Senado. A tan sólo tres semanas del cambio, para que los senadores definan quién presidirá la Mesa Directiva del Senado, no logran acuerdos los dos grupos, pues 39 legisladores apoyan la propuesta de Ricardo Monreal, quien propone a una mujer legisladora para la presidencia; pero 20 senadores respaldan Martí Batres para que permanezca en el cargo.

La división entre legisladores morenos no es bien vista por los mexicanos, sobre todo porque muestran una ambición horrenda entre ellos mismos. Martí Batres se atrevió a decir que si él no queda en la Mesa Directiva, la unidad del grupo parlamentario está en riesgo.

Pero ni caso le hicieron a la advertencia de Batres y está muy caliente el ambiente en las cámaras alta y baja del Congreso federal, pues también la calentura subió entre los aspirantes a sustituir en la presidencia del Partido de Morena; me refiero a Yeidckol Polevnski, Mario Delgado y Bertha Luján, quienes coquetean con los legisladores para que les den su respaldo y llegar a la dirigencia nacional de Morena.

Y neta, a nada bueno van a llegar los divididos legisladores morenos. Entre ellos se muerden y se pican los ojos, se señalan y tiran feo al legislador que no les cae bien. ¡Increíble!

Son bien divertidos los pleitos de los diputados de Morena. No cabe duda lo que expresó el poeta español Jorge Agustín Nicolás: “Quien olvida su historia, está condenado a repetirla”. El desenlace de esa novela bien pronto la vamos a conocer los mexicanos, aunque puedo adelantar que no será un final feliz, pues un Congreso divido no prospera.

editorial

Ley Bonilla, prueba para la Corte de Zaldívar ante la 4T

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y su presidente, Arturo Zaldívar, tendrán antes de que acabe el año su verdadera prueba ante el gobierno de la llamada Cuarta Transformación y la división de Poderes.

La decisión del Congreso de Baja California de ampliar de dos a cinco años el periodo de del gobernador electo Jaime Bonilla, del oficialista Morena, será la piedra de toque para saber de que está hecho el grupo que actualmente controla a la Suprema Corte, con Zaldívar a la cabeza.

Llamó la atención que el ministro presidente eludiera el tema el 1 de agosto, cuando inauguró el segundo periodo judicial y dio a conocer la agenda del máximo tribunal para lo que queda del 2019.

Zaldívar evitó el tema a pesar de que, durante el periodo de receso, los dos ministros designados por el presidente Andrés Manuel López Obrador, Yasmín Esquivel y Juan Luis González, desecharon dos controversias constitucionales interpuestas por los ayuntamientos de Tijuana y Mexicali contra la llamada Ley Bonilla aprobada por los congresistas bajacalifornianos.

El argumento fue que el acto legislativo aún no estaba concluido, pues la ley no ha sido sancionada por el ejecutivo. El gobernador saliente, el panista Francisco Vega, anunció que publicará la ley “bajo protesta” sólo para allanar la procedencia de las controversias y acciones constitucionales en contra de la ampliación del mandato del morenista.

Aunque se esperan impugnaciones de otras legislaciones de interés para Morena como la llamada Ley Garrote, aprobada en Tabasco, por donde pasará el Tren Maya y se construirá la refinería Dos Bocas, la de Baja California pondrá a prueba el equilibrio de poderes en México bajo la llamada 4T.

La controversia no solo tiene que ver con la transgresión a la soberanía de los ciudadanos que votaron a un gobernador para dos años, sino con el freno que el Poder Judicial de la Federación, desde el máximo tribunal, puede poner a actos contrarios a la Constitución por parte del partido oficial y que implican directamente al ejercicio del poder por parte del Ejecutivo, en este caso estatal.

En 2017, la SCJN estableció un precedente que puede ser utilizado por quienes en el máximo tribunal le quieran dar la razón al partido en el poder.

En junio de ese año, avaló la ampliación del mandato a cuatro de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Ese beneficio había sido aprobado en octubre de 2016 por una mayoría en el Senado del PRI y el PAN, y en diciembre siguiente por la Cámara de Diputados.

Los legisladores de Morena y del PRD perdieron entonces la votación, pero el caso llegó a la Corte por acciones de inconstitucionalidad promovidas por esos partidos. Ahí, por apenas un voto, el máximo tribunal le dio validez constitucional al aumento del periodo de los magistrados.

Entre quienes votaron en contra estuvo el ahora presidente de la Corte. El argumento de quienes pretendieron la anulación fue que el Congreso estaba violando la independencia del Poder Judicial.

Si Zaldívar mantiene su criterio, podría votar en congruencia ante una situación similar que ahora beneficia a Morena. Por ser colegiadas, las votaciones no dependen solo del presidente de la Corte, pero en este caso el ministro presidente dejará en claro, ante la opinión pública, su posición ante la 4T.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Como se había anunciado, este martes 6 de agosto quedó cerrado el programa de fertilizante gratuito, que ahora es federal. Sin embargo, de acuerdo con cifras del gobierno estatal, quedaron fuera del beneficio unos 70 mil productores, y desde ahora se está convocando al fantasma de la crisis alimentaria en Guerrero, porque además habría muchos otros productores que ante los problemas que se generaron en el reparto, dejaron de insistir y optaron por no sembrar.

¿Qué tanto hay de cierto en esto? No lo sabremos hasta que la Secretaría de Agricultura, cuyo titular es Víctor Villalobos Arámbula; y el coordinador del Programa, Jorge Gage Francois, informen a ciencia cierta qué fue lo que sucedió. De entrada, el gobierno del estado tiene sus propios números y los logros son muy inferiores a los que se alcanzaron, por ejemplo, en 2018; y eso ya es mucho decir, porque se esperaba que al federalizarse el programa, se eliminaran las rapacerías entre proveedores, compradores y beneficiaros, porque esa era la meta, de hacer más con menos.

Al parecer, todo resultó un fiasco, por no decir un fraude, partiendo de que una de las empresas que surtió el insumo fue Agrogen, cuyo propietario es el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, y su hijo, Rubencito Figueroa Smutny, cuyos negocios de fertilizante los maneja otro político y empresario de apellido Bahena.

Recordemos que se dijo que el padrón creció tanto a partir de que la Sader abrió sus ventanillas y eliminó requisitos básicos, que se inscribieron 72 mil productores extras a los que ya se tenían en el estado; por lo tanto, lo que procedía era una depuración de los listados, porque se tienen datos de que con la ayuda de los servidores de la nación se registraron “Chino y Mano Larga”, familias enteras incluso, viejitos de la tercera edad, y gente que en realidad no siembra, pues los criterios que se siguieron fueron eminentemente políticos.

Para colmo, al desatárseles los problemas en las bodegas de Segalmex, los servidores de la nación abrieron mesas para recibir solicitudes adicionales, y ahí fue donde la puerca torció el rabo y los marranitos el rabito (Ruth Tamayo dixit), porque si de por sí eran muchos los ya registrados y parió la abuela.

Me gustaría obviar el “Se los dije”, pero se los dije. Cuando desbancaron a Héctor Manuel Popoca Bone y metieron a este Gage Francois, un ex cenecista de cepa, les dije en este espacio que habría problemas. Y como fue. La profecía se cumplió. Lo que se tiene hoy es una entidad convulsionada, mucho rumor y una gran inconformidad que recaerá en la figura del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Falta que ellos hablen, claro. De momento sólo conocemos lo que el lunes anunció el diputado federal Rubén Cayetano García, en el sentido de que a partir de este martes no se dará “ni un bulto más” a los campesinos, y que sólo se distribuirá el insumo que ya está en bodegas, sin importar si aún hay productores en espera.

Queremos pensar que en bodegas están las dotaciones que faltan de entregar, y eso es algo que le corresponde informar a los coordinadores del programa, así como al delegado federal, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros.

Ayer por la mañana, el gobernador Héctor Astudillo se pronunció en conferencia de prensa acerca de este asunto, y dijo que aunque la fecha límite del programa es el 6 de agosto, aún hay productores en espera, a causa de los retrasos persistentes. Por lo cual, el mandatario estatal pide que la Federación haga un esfuerzo y dé fertilizante hasta el último empadronado.

No dejó el mandatario de señalar el rosario de errores y problemas que se cometieron desde comienzos del año, imputables a los funcionarios federales, a saber: “Se partió de un padrón estuvo muy inflado, con más de 400 mil solicitantes. No se conoce el padrón de beneficiario, en ningún momento lo dieron a conocer. Sistemáticamente se estuvo descalificando a los que acudieron a la convocatoria. Se anunció la dotación de vales canjeables por abono, lo que complicó más la operación. Se generó gran incertidumbre entre los productores. Se deterioró la comunicación interinstitucional con la unidad responsable del programa federal. Un listado se integró con padrones del Proagro productivo, Pimaf y Bienestar Social, significando un desapego más a lo establecido en los lineamientos de operación y la convocatoria.

“La indefinición del padrón se prestó a diversos problemas, entre ellas la manipulación política de los denominados servidores de la nación, que han sido señalados por presidentes municipales y campesinos, de actuar con fines políticos y partidistas. Sin capacitación previa y al margen de autoridades municipales y del gobierno del estado, los servidores operaron el programa, generando otro desacato a los lineamientos. Se generaron roces con productores y funcionarios. Segalmex y los responsables del programa han operado desde la Ciudad de México. El 8 de mayo desde iguala, el titular de la Sader anunció desde Iguala como zonas prioritarias Tierra Caliente, Centro y la Montaña, pero no se acató esta medida. La inconformidad de los productores por el retraso ha generado más de 130 protestas presentadas en las zonas montaña, Costa Chica y Centro. Se estima que más de 70 mil productores no han sido abastecidos con fertilizante gratuito Un número importante de campesinos optaron por comprar por su parte o por ya no sembrar”. ¿Qué tal?

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

El turismo aumentó 3.8 por ciento respecto al verano pasado

“El racismo es la mayor amenaza para el hombre, lo máximo del odio por el mínimo de razón”: Abraham J. Heschel.

Las masacres en Estados Unidos, mis estimados, pusieron al descubierto lo vulnerable que a los problemas el país más poderoso del mundo. Aunque el gobierno estadunidense lo niegue, les repitieron la subversión sus acérrimos enemigos; y aunque ellos lo nieguen y traten de ocultarlo, los dos tiroteos fueron actos terroristas y de racismo también.

Sin embargo, lo que quiero subrayar con esta entrega, es que en México también estamos pagando facturas por el problema del racismo y discriminación, pues varios mexicanos, si no es que la mayoría, somos racistas y discriminatorios. Y más lo son los funcionarios gubernamentales; por eso no nos les conviene decir nada del tiroteo de los Estados Unidos, menos rasgarse las vestiduras y juzgar a la ligera, porque estamos igual o peor que los vecinos del Norte en ese tema del racismo.

Aunque lo nieguen los funcionarios mexicanos, son racistas y discriminatorios, y para muestras un botón: hace algunos meses el destino puso a prueba a los gobernantes mexicanos con el arribo de miles de migrantes centroamericanos a nuestro país, sin contar a los centenares de migrantes asesinados en su tránsito hacia Estados Unidos.

Vimos un cuadro deprimente hace algunos meses, cuando centenares de migrantes suplicaban ayuda y el gobierno se mantuvo ciego, sordo y mudo. Trataron mal a esas personas; todo por quedar bien con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. El gobierno mexicano no pasó la prueba del servicio al prójimo que tanto cacaraquean en los foros políticos.

Y esto apenas comienza. Lo malo es que los mexicanos seguiremos sufriendo por nuestros propios errores; por eso el país está teñido en sangre por el racismo y discriminación entre los propios connacionales.

Los mexicanos negamos que seamos racistas, pero sí lo somos. El país tiene problemas añejos de racismo y discriminación, que a pesar de los varios programas para erradicarlo no se ha logrado eliminar.

Y lean por qué se los digo: Según el Consejo Nacional para prevenir la discriminación (Conapred), seis de cada diez personas reconocen que se les insulta por el color de su piel, por su forma de hablar o por la región de donde proviene. Además, un 40 por ciento cree que es excluido de empleos, incluso de clínicas al solicitar un servicio, por su color de piel o por ser pobres.

El organismo indica que los más afectados son los pueblos indígenas que se encuentran también en las zonas de mayor pobreza en el país.

¿Y saben de dónde proviene tanto crimina? Precisamente de las regiones indígenas y serranas.

¿Y saben por qué se vuelven delincuentes esas personas?

 Porque son excluidos y rechazados de muchas cosas y también abandonados por los gobernantes.

 Ahí tienen una prueba, mis estimados, de cuan racistas y discriminatorios somos en México.

Y es en serio. Además, varios somos burlones y hasta del dolor ajeno nos burlamos; pero no olviden que estamos todos en la tabla del jabonero, donde el que no cae, resbala.

Por favor, no se esponjen, no es nada personal, pero si a alguien le viene el saco, pues pónganselo, tal vez es de su medida.

En estos tiempos críticos no es bueno juzgar a la ligera a ninguno y menos señalar con el dedo a las personas de lo que sucede en nuestro municipio, estado o país. No tienen buen fin las calumnias. Mejor que cada cual se haga responsable de la parte que le corresponde como ciudadano, porque todos somos responsables de la casa que tenemos y somos también responsables de la tierra que pisamos. Por eso en este espacio les he dicho que todos somos responsables de cuidar el puerto turístico, y cuando digo “todos”, entramos parejos al costal.

Ser responsable es ser solidario y disciplinado. Insisto: de este puerto comemos todos y lloraremos cuando acaben de matar a la gallina de los huevos de oro, porque con las fiestas que protagonizan bien rápido van finiquitar al destino de playa y nos cargará el payaso a todos, incluidos los creativos de las pachangas sin refresco ni dulce.

Aumenta turismo

Pese a todas las circunstancias negativas que hemos vivido en el estado de Guerrero, los puertos turísticos, sobre todo los del Triángulo del sol (Acapulco- Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco de Alarcón), son los preferidos del turismo nacional, al grado de que este verano aumentó el turismo  3.8 por ciento en relación al verano del año pasado.

Según datos de la Secretaria de Turismo estatal, a casi tres semanas que termine el periodo vacacional de verano, los índices de ocupación hotelera reflejan un importante crecimientos de 3.8 por ciento, con respecto al mismo periodo del 2018, en los tres destinos turísticos del estado de Guerrero.

Sin duda, esto es un aliciente para los guerrerenses, pues también se fortalece la economía local y en general de los guerrerenses, pues no sólo se beneficia el empresario hotelero, restaurantero y discotequero, sino que también son beneficiadas centenares de familias de los prestadores de servicios turísticos, esas personas que atienden a los turistas que nos visitan.

Entonces ya vieron que debemos cuidar a la gallina de los huevos de oro, al precio que sea.

Por cierto, la semana pasada una familia de turistas de al menos 15 personas provenientes de Querétaro, dieron una queja a este diario. Denunciaron que en Playa La Ropa, en un conocido restaurante los meseros los habían humillado. “Nos trataron mal, fueron agresivos y groseros, no son modos de decirnos que no podemos entrar a su restaurante con una hielera, discriminan al turismo, pensaron que no llevábamos dinero, por el simple hecho de llevar una hielera, donde llevamos leche y comida de los niños porque son pequeños y ellos no comen mariscos, pero estos señores fueron muy groseros con nosotros, no nos dejaron entrar. Muy mala onda porque dinero sí traemos, y todos somos familia; se supone que consumiríamos comida para todos y platillos fuertes, pero nos echaron como si fuéramos pordioseros. No queremos dañar a nadie, venimos con ustedes para que valoren si publican o no lo que decimos, pues eso daña al destino, porque nosotros no volveremos a Zihuatanejo. Nos vamos tristes porque han cambiado mucho este puerto, ya no vendremos aquí, nos vamos a otros destinos donde nos traten bien y valga nuestro dinero”.

¡Uuufff! En serio que esas palabras avergüenzan.  No la chiflen, señores, es poco el amor y ustedes desperdiciándolo en celos. ¿Qué les cuestas tratar bien al turista? El dinero de todos vale igual; incluso los dólares porque los tienen que convertir a pesos.

Traten bien al turismo, nada les cuesta explicarles por qué no deben entrar con hieleras a su negocio, pero no nieguen el servicio. ¡Caramba!

Siempre repetimos “cuidemos al turismo”, pero seguimos cometiendo los mismos errores temporada tras temporada. No olviden que la mejor promoción del destino es la que se hace de boca en boca. De plano somos testarudos. Ya estamos como el titular de la SECTUR, Miguel Torruco Marqués, quien sigue cantando como loro de abril que México y sus destinos de playa están en las grandes ligas en cuanto al arribo de turistas americanos, canadienses y europeos.

Para el funcionario federal, la derrama económica por actividades turísticas es extraordinaria. Lo cierto es que los destinos del caribe, Cancún y su Riviera Maya, reflejan cifras diferentes a las que presume Torruco Marqués.

En Guerrero, como les decía, al menos creció el turismo en 3.8 por ciento y esperamos seguir avanzando en materia turística en la entidad suriana. Y, claro, deseamos que Ixtapa-Zihuatanejo avance con el Nuevo Muelle que tentativamente estará listo en diciembre.      

Editorial

Gato por liebre

López Obrador prometió un gobierno de izquierda. Sus seguidores se dicen progresistas. Uno esperaría que quien ofrezca eso fortalecería al Estado, no lo vejaría; se rodearía de funcionarios públicos capaces, que garanticen que éste funcione; querría fortalecer programas sociales públicos, no eliminarlos; jamás les daría un mando militar a las funciones policiacas del Estado; protegería al medio ambiente, no revertiría el avance de energías renovables en aras de energéticos contaminantes; apoyaría con firmeza la función de agencias reguladoras que mantienen a empresas privadas fuera de prácticas oligopólicas que afectan más a quienes menos tienen; apoyaría el derecho de las mujeres a elegir sobre sus cuerpos; no se aliaría con el PES casi fascista.

Las acciones de López Obrador en sus primeros 100 días lo ubican lejos de un proyecto “de izquierda”, pero sigue gozando del apoyo inquebrantable de intelectuales y votantes “progresistas”.

López Obrador tiene una sola prioridad: hacerse de tanto poder, tan rápido como pueda. Tiene dos enemigos poderosos: su necedad y su ignorancia. Éstas se manifestaron a gritos en dos decisiones carentes de lógica económica y política. Primero, la cancelación del aeropuerto. Estimemos que el costo de esa decisión fue al menos de 270 mil millones de pesos. Eso excede en 40% al total asignado en el Presupuesto de Egresos de 2019 a los siete programas prioritarios de AMLO. Si en vez de cancelarlo hubiera continuado con la obra, manifestándose contrariado por el proyecto, enajenando los terrenos cuestionables que la rodean, auditando y levantando cargos contra casos de corrupción evidentes, habría ganado credibilidad, tiempo valioso y tendría muchos más recursos para su proyecto político.

Segundo, su insistencia en continuar la obra de la refinería de Dos Bocas, contradiciendo las razones expuestas por el subsecretario Arturo Herrera en su entrevista con el Financial Times; tenía sentido cancelar (o al menos posponer) la obra porque sabe que Rocío Nahle lo engañó. La refinería costará el doble de lo previsto y no estará lista este sexenio. Como dijo Cuauhtémoc Cárdenas, lo sensato sería utilizar sus escasos recursos para recuperar producción, apuntalándola con “farm-outs” a empresas privadas. Pero por terquedad tirará a la basura 15 mil millones de dólares, el doble del presupuesto de sus programas sociales, sólo para regalarles esa obra a los tabasqueños. Cree que puede presionar para que las condiciones originales prevalezcan, a pesar de que jamás tuvieron sentido. Su necedad romperá a Pemex, el eslabón más débil de su enclenque programa económico.

López Obrador no ve que fortalecerse a costa de debilitar al Estado hará su proyecto insostenible, y le pasará factura pronto. Sus Siervos de la Nación levantan un censo para él, no para Morena, con fines puramente electoreros, y financiados con recursos que son todo menos transparentes. Eso debería preocupar a quien crea que la democracia importa, como debería inquietar su tramposa “revocación de mandato”. Su confirmación de haber “presionado” a la Suprema Corte para interferir en un fallo debería importarle a quien le atañe la separación de poderes. Su uso de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda para atacar a sus críticos debería quitarle el sueño a quien crea que la libertad de expresión es vital para llamar a cuentas a quienes tienen el privilegio de un cargo público.

López Obrador no es de izquierda ni demócrata. Cree tener el derecho de amordazar a sus críticos. Habla contra la corrupción, pero sus dos caprichos costarán 555 mil millones de pesos (sin contar el Tren Maya), más que los 500 mil millones que dice costó la corrupción anualmente el sexenio pasado. Todo por necedad.

Entiendo el voto de castigo. Políticos y oligarcas impresentables nos dañaron. No entiendo el silencio cuando los reemplazamos con otros peores. No entiendo que gente inteligente siga apoyándolo y que los liberales no vean que les está dando gato por liebre.

Quienes decían que no podíamos estar peor, finalmente confirman que se podía.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

En abril de este año, el presidente de la República anunció la cancelación definitiva de las zonas económicas especiales, que había lanzado el ex presidente Enrique Peña Nieto en 7 puntos de la región Sur-Sureste del país, entre ellas la frontera de Michoacán y Guerrero, denominada Puerto Unión-Lázaro Cárdenas, zona en la que presumiblemente se desarrollarían proyectos de gran calado empresarial, nacionales e internacionales.

Es el caso que hasta ahora no sabemos qué avances se tienen en esta ZEE que trajo grandes esperanzas para Guerrero y para la Costa Grande en General, como ayer lo citó el diputado Zeferino Gómez Valdovinos, quien anunció que está organizándose un grupo de legisladores de Guerrero y Michoacán para reunirse con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, con la intención de solicitarle que retome el proyecto.

Pero poco se supo, decíamos, del impacto de la cancelación, porque sencillamente no ha habido información relativa a los proyectos de inversión ya “amarrados”. Convendría, por lo tanto, que el diputado Zeferino Gómez informe primero qué avances se tenían hasta abril de este año, tanto en lo que toca a las cartas de intención de inversión de los empresarios y consorcios nacionales e internacionales, como en lo que toca al gobierno, sobre todo la compra de terrenos –que no olvidemos que son ejidales en su mayoría y se les tendría que dar total seguridad de la tenencia de la tierra-, la adecuación de las vías de comunicación y, algo importante, la seguridad.

Los gobiernos estatales involucrados en este plan, de hecho, muy poco dijeron, y le permitieron al presidente de la República tomar una decisión quasi unilateral. Vamos, ni la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), dijo gran cosa al respecto, y más bien los gobernadores dejaron hacer y dejaron pasar, como si nada se hubiese perdido, y eso es algo que llama mucho la atención, sobre todo conociendo que lo belicosos que se tornan cuando algo les afecta o no les parece bien.

Lo que sí trascendió por diversos medios fue que estas ZEE fueron ocasión para que los gobernadores desviaran recursos en la compra-venta de terrenos en los que se desarrollarían los proyectos, y nada más. El caso más sonado fue el de Tabasco.

Las promesas

Veamos qué nos prometieron con las ZEE. Un informe del diario El Economista del 26 de abril de este año, se especifica que el potencial de inversión de las 7 zonas económicas especiales programadas por el gobierno anterior, tenía un potencial de inversión a largo plazo de 42 mil millones de dólares, generando alrededor de 368 mil empleos formales.

El monto que se dejaría de captar por la cancelación de las ZEE equivale a la inversión extranjera directa que han captado en los últimos 20 años los 8 estados involucrados en el plan de las ZEE.

Pero ¿qué tanto avance se tenía de este plan tan ambicioso? Según otras fuentes, apenas se identificaron 86 actas de intención de inversión de igual número de empresas, que habían comprometido inversiones por 8,200 millones de dólares, lo cual permitiría la creación de 31 mil empleos formales en las siete ZEE. Es decir, que se tenía un avance de la sétima parte de lo programado. Y estamos hablando únicamente de “cartas de intención” de inversión; es decir, nada concreto todavía.

Estas zonas son Lázaro Cárdenas-Puerto Unión en Michoacán y Guerrero; Coatzacoalcos, Veracruz; Puerto Chiapas, en Chiapas; Salina Cruz, Oaxaca; Tabasco: Campeche; y Progreso, Yucatán.

De la zona que nos involucra, no tenemos –decíamos-, grandes datos. Sólo se sabe que tenía un potencial de inversión de 9 mil 741 millones de dólares, y 75 mil empleos. Pero ignoramos qué tanto se avanzó, cuántos inversionistas estaban ya apalabrados para venir a manejar sus empresas desde nuestras tierras, en las que gozarían de grandes ventajas, pues automáticamente estarían libres del pago de impuestos.

Pero López Obrador fue muy tajante al señalar la realidad de este plan: Que estas zonas incumplieron con sus metas y propósitos. “Era para supuestamente ayudar, pero nunca hicieron nada por ayudar; hicieron negocios, compraron terrenos y derrocharon recursos. No se benefició en nada”, dijo escuetamente.

Ojalá que en el caso de Puerto Unión-Lázaro Cárdenas se consiguiera algo, pero lo dudo. Zeferino Gómez tendría que tener números reales que convenzan al presidente para conseguir su propósito. De lo contrario, que le vaya diciendo adiós a la que dice fue su gestión.

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