SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Estamos a punto de ver la muerte del PRD. El plan para sustituir a este partido ya está en marcha, y para ello el pasado sábado se lanzó la plataforma Futuro 21, a la que se sumarán priístas, panistas, perredistas y organizaciones de la sociedad civil como Vamos, Cambiemos y Une, además de que se integraron ex militantes del Partido Nueva Alianza (Panal), como Gabriel Quadri, ex candidato presidencial en 2012, pero también el ex rector de la UNAM, el ex colosista José Narro Robles.

Hace meses, Los Chuchos propusieron que el PRD cediera su registro a un nuevo partido político, que se nutriera de diversas organizaciones sociales. Querían repetir, dijeron, el proceso que comenzó en 1988, cuando se creó un frente de organizaciones sociales y minipartidos de izquierda, para lanzar la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Tras las elecciones fraudulentas de ese año, que dieron origen al Salinato, el frente se constituyó en un partido político conocido ahora como Partido de la Revolución Democrática, que eligió el color amarillo como distintivo y como escudo un sol azteca estilizado.

A 30 años de esa hazaña de la izquierda mexicana (recordemos que hasta José López Portillo los izquierdistas eran perseguidos y operaban prácticamente en la clandestinidad), se echa a la basura todo el esfuerzo, y se le da cabida a una runfla de vivales.

En un inicio se les tomó a loco a Los Chuchos, pues sobre todo la gente de la base no consideró que se atrevieran a dar por terminado el ciclo del partido que se aglutinó bajo la figura de gente como Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y Heberto Castillo, para crear otro diametralmente opuesto, porque aunque dicen que Futuro 21 seguirá siendo de izquierda, será cualquier cosa menos eso, en tanto que será nidal de figuras y figurines de la derecha, y con el propósito de ser una real oposición al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Claro, falta ver que dicen los liderazgos intermedios del PRD y sobre todo la base política y social que tienen en estados y municipios, y que vienen exigiendo que el partido se refunde y vuelva a sus orígenes, pues han sido precisamente las alianzas con la derecha lo que lo han minado, desde que en 2013 se sumaron al Pacto por México.

Y cabría preguntarnos si Beatriz Mojica Morga sabía esto, de manera que decidió salir antes del partido, a sabiendas de que al menos en Guerrero habrá una genuina oposición. Y no tanto por la “refundación” del partido, que incluso podría cambiar de siglas, sino por el plan maquiavélico de Futuro 21, cuyo único propósito no es representar a la sociedad civil, sino golpear al gobierno lópezobradorista.

Si esto se consuma, Morena debe prepararse para recibir a los indignados perredistas, que no tendrán más alternativa que abandonar definitivamente al PRD, para evitar ser parte de ese Frankestein político.

De hecho, ya Bety Mojica dijo que este año unos 100 mil peredistas de Guerrero no se reafiliarán al PRD, y en el mismo sentido se expresó el ex dirigente del partido, el tlalchapense Martín Mora Aguirre.

Tal vez por esto, previendo que de todos modos el PRD se les desmorona entre las manos, Los Chuchos están haciendo el paso de la muerte, como avezados jinetes apocalípticos, aliándose con lo rancio del PAN y del PRI, antes que quedarse con un partido de izquierda enano, que sea satélite de Morena.

Ya decía el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero que Los Chuchos no cejarían en su intento por golpear a AMLO, y que éste tampoco cejaría en su intento por aplastarlos, para cobrarles que lo hayan traicionado en la campaña de 2006 y 2012.

Él mismo se expresó en contra, y dijo que no jugaría el juego de Los Chuchos.

Por lo tanto, conviene entonces que los perredistas de Guerrero decidan qué hacer, antes de que su destino los alcance.

Editorial

Sin electricidad

         El gobierno de López Obrador, a través de una de sus peculiares consultas, respaldó la termoeléctrica de Huexca, Morelos, aun cuando no hay todavía fecha de operación. Esta termoeléctrica es importante porque el resto de la inversión en energía está detenida. La razón es que no hay certeza jurídica.

         El presidente anunció el 9 de diciembre de 2018 que iba a lanzar un “rescate” del sector energético. Su plan, sin embargo, es reducir la producción en las nuevas plantas privadas, “ya que la producción con gas fue un negocio bien maquinado”. El objetivo es “ir hacia la autosuficiencia”, o sea, priorizar la producción de las plantas de la Comisión Federal de Electricidad, aunque sean viejas, ineficientes y contaminantes.

         La apertura del mercado de electricidad en México fue bastante limitada. “La CFE -me explica un ejecutivo de la industria– mantuvo varios monopolios, entre ellos el de la transmisión y la energía doméstica así como el de las empresas pequeñas y medianas. Solo se abrió la electricidad al sector privado en grandes consumidores.” El monopolio es tan grande que los recursos que tiene la CFE no le alcanzan para cubrirlo. Los productores independientes de energía (PIE) solo pueden vender electricidad a los grandes consumidores, como mineras y siderúrgicas, o a la propia CFE, que obtiene así una mayor capacidad sin tener que hacer las inversiones que le restarían capital o incrementarían su ya elevado endeudamiento.

         Las inversiones privadas han sumado unos 25 mil millones de dólares en los últimos años y han ayudado a mantener la generación que ha permitido el crecimiento del país. Han hecho posible también sustituir muchas de las plantas viejas, particularmente las de carbón o combustóleo. México cuenta ya, gracias a la inversión privada, con una amplia red de termoeléctricas de gas de ciclo combinado más limpias y eficientes.

         En electricidad, sin embargo, las inversiones deben planearse con años de anticipación. Si bien las inversiones privadas permitieron crear un suficiente margen de reserva operativo, el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) prevé una escasez de electricidad entre 2021 y 2022. Parece mucho, pero las plantas para cubrir la nueva demanda deben construirse ya.

         La inversión privada se ha paralizado “porque no hay certeza jurídica ni de rumbo”. Los inversionistas privados no pueden someterse a un sistema en el que, una vez que realizan una inversión que cumple con la ley, quedan sometidos a consultas populares.

         Una planta generadora de ciclo combinado puede costar entre 500 y 600 millones de dólares; las turbinas, que son la parte más cara, cuestan alrededor de 300 millones de dólares y deben ordenarse con años de antelación. Si no hay certeza de que las instalaciones contarán con gas o recibirán permiso de operar, nadie invertirá en ellas.

         México necesita 7 mil millones de dólares anuales en nueva inversión simplemente para cubrir la demanda esperada. La CFE podría tratar de realizarla, pero esto representaría mayor deuda o un subsidio gubernamental que obligaría a mayores recortes en el gasto público.

         Lo lógico es que la CFE invierta en mejorar su infraestructura en los campos en que sigue teniendo monopolio. Las inversiones privadas también se necesitan, pero no se harán mientras persista la actual incertidumbre jurídica. Si el capital no se invierte en México pronto, se irá a otros países. Y cuando se agote el margen de reserva, ya no habrá forma de generar suficiente electricidad para surtir la demanda.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El PRD Guerrero está ante la decisión más importante de su historia. Quizás ésta sea la última oportunidad que tiene el partido del Sol Azteca, emblemático de la izquierda guerrerense, para auto-rescatarse de su desdibujamiento  ideológico, y comenzar su recuperación real que, aunque lenta, sería segura.

Pero la condición es mantenerse en el espectro de la izquierda porque, de otro modo, aunque su dirigente Ricardo Ángel Barrientos diga que lo que importa es el bienestar del estado y no las siglas de un partido, se equivoca. En esto de la política nada está de más, y la mística del partido, su visión, misión, objetivos y metas, son elementos que están cargados precisamente en sus siglas, a las que se presume se plegaron hombres y mujeres que comparten ese mismo proyecto.

Las siglas, además, son lo primero que identifican los electores, a partir de sus propias filias y fobias. Por ejemplo, el PRI tardó tanto en el poder porque su logotipo es la bandera de México, a la que sólo le falta el escudo del águila y la serpiente. Automáticamente, al identificar al PRI y su logotipo, la gente lo asociaba con la bandera nacional, emblema que gracias a las clases de civismo en las escuelas, todos los mexicanos rendíamos honores, hasta crearnos una conciencia cívica que aún de viejos nos acompaña.

Recuerdo que entre los campesinos fue todavía más férreo el apego al partido de “la banderita”, simplemente porque con ello se representaba a México.

Fue hasta que Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hijo de Tata Lázaro, se salió de ese partido y encabezó la creación del PRD, que el voto campesino comenzó a desplegarse del PRI, partido en el que militaban mayoritariamente a través de la CNC y la Liga de Sindicatos y Organizaciones Campesinos, misma que era una estructura gubernamental, más que partidista, al grado de que la nómina de esta agrupación la pagaban los gobiernos estatales.

Es cierto que a las instituciones las hacen las personas, pero también es verdad que las personas mueren y las instituciones quedan; es decir, que la permanencia, desarrollo, crecimiento y éxito de una institución –sobre todo tratándose de partidos que están ante una constante volatilidad social-, no es sólo tarea de los individuos, que están sujetos a sus tiempos y circunstancias, sino que todo parte del propósito para el cual fueron creadas.

En este sentido, el PRD debe permanecer donde está, en el ala izquierda del mapa político del país, antes que sucumbir a la tentación de derechizarse aún más, con alianzas que ideológicamente son espurias.

Si así sucede, si se concreta su alianza con el PRI, sólo los grupos cupulares que resulten beneficiados con ello, serán los que se identifiquen con ese otro nuevo partido, que ya no será más el PRD, aunque conserve las siglas, el color y el logotipo del sol azteca.

Los Chuchos sugirieron cambiarle el nombre al partido. De  hecho, intentaron desmantelarlo para crear otro partido en el que se aglutinaran las organizaciones sociales independientes, en las que hay un potencial político-electoral fabuloso. Pero la propuesta no tuvo éxito, aunque habría sido lo más sano, y se decidió mantener al PRD como está, salvo con algunos cambios insustanciales, como la eliminación de las tribus, plan que nunca se va a concretar, por cierto, porque desde que las estructuras organizacionales fueron puestas de lado, los partidos funcionan a partir de los grupos de poder internos.

¿Qué tiene que ganar el PRD en una alianza con el PRI? Nada. Sólo los cargos que pudieran ganar los líderes de las tribus.

Aunque, bueno, se sabe que la intención última de los dueños del partido no es ganar, sino evitar que Guerrero sea gobernador por Morena. Y en este contexto, aun perdiendo estarían ganando.

Lástima que nuevamente el PRD volverá a ser usado para mantener un plan nacional muy ajeno a su propósito, fraguado desde los grupos de poder más viles del PRI, y que ya ocupa al nuevo líder tricolor, Alejandro Moreno; al del PAN, Marko Cortés; y a los perredistas que se están prestando a servir de zapa en este proyecto que no tiene nada de democrático, sino que es una farsa para los electores.

Coincido con quienes opinan que la partidocracia en México está agotada. Los partidos ya no cumplen el objetivo para el que fueron creados –si es que algún día lo hicieron-, y se deben buscar nuevas formas de participación.

Recordemos que otros países están privilegiando la democracia participativa, contra la democracia representativa, que es lo que nos ofrecen los partidos.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Aumento Salarial a Policías

“No es valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo”: Nelson Mandela

Mis estimados, al fin les hizo justicia la Revolución a las corporaciones policiales; se avisó que a partir de la primera quincena de septiembre, los elementos verán un aumento a su salario base, tratándose de las corporaciones, estatales, policía investigadora, elementos viales y policía custodia. Buena la noticia para estas instituciones policiales, que de plano por años han sido marginados y olvidados, pues sus elementos tienen años percibiendo salarios de hambre. Actualmente existen alrededor de 8 mil 900 elementos operativos.

Los elementos recibirán 23 mil pesos mensuales a partir de la primera quincena de septiembre; es decir, 11 mil 500 pesos quincenales. Sin duda, es fabulo el dato, aunque a varios ciudadanos no les gustó la decisión oficial, pues aseguran que los elementos no son de fiar, que la gente les perdió la confianza, que ellos no tienen credibilidad en la sociedad, porque se presume que en varias corporaciones los agentes están involucrados en actos delictivos con criminales, y por eso el desacuerdo de algunos sectores, que también piden que las instituciones policiales no trabajen a la par con la Guardia Nacional, pues tienen mala fama, indican.

Pues como dice el dicho, cría fama y échate a dormir. Pero el presidente Andrés Manuel López Obrador, desde que inició la construcción del nuevo modelo de seguridad, también arrancó con el nuevo modelo policial, tanto en municipios como en los estados de la República, para que éstas trabajen de la mano con la Guardia Nacional.

Ese nuevo modelo comienza a tomar forma, al mismo tiempo del despliegue de la Guardia Nacional en todo el país, como ocurrió el pasado miércoles en el municipio de Zihuatanejo, a donde arribaron los elementos de la Guardia Nacional a tomar el control del puerto.

El planteamiento de que los policías estatales y municipales formen parte del nuevo modelo de seguridad nacional y tengan las mismas prestaciones fue dado a conocer el pasado mes de julio, cuando el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso, Durazo, reveló que sólo 19 instituciones policiales en los estados del país sus elementos contaban con un salario de 9 mil 933 pesos quincenales.

Durazo no dijo qué estados, pero seguro, son los del Norte, porque dejó ver que las instituciones policiales en Chiapas ganaban 5 mil 391 peos mensuales, mientras que en Sonora ganan los elementos 13 mil 687 pesos mensuales.

En Guerrero, Oaxaca, Morelos y Michoacán, también son miserables los salarios que reciben los elementos policiales. No crean que los altos índices de criminalidad son por arte de magia, la verdad es que se descuidó a los cuerpos policiales.

En Guerrero, de plano ganan salarios miserables los elementos y peligran mucho en las calles; y neta, no tienen alternativa, pues con ese miserable salario los mandan a robar y a involucrarse en actos delictivos por más dinero. Aunque ellos quieran ser decentes, es imposible serlo con el salario que reciben. Y no los defiendo, lo único que puedo desear a estas alturas es que la decisión oficial sea la correcta para lo que necesita la sociedad, pues municipios y estados son azotados por la violencia y urge el remedio y el trapito. Sea como sea, pero que paren los ríos de sangre.

No es un secreto que los bribones con dinero en mano tomaron el control de las corporaciones policiales en el país, y de todos los aspectos el económico fue lo más grave, sin duda.

Además, seamos sinceros, no todos los policías son malos también los hay buenos, y nos consta que los hay; algunos se volvieron malos por el maltrato oficial, pues ya dijimos reciben salarios de hambre.

Sin embargo el incentivo que les dieron a las instituciones policiales para que estén en condiciones de participar con la Guardia Nacional, es un estímulo no sé si merecido, pero sí obligado, porque estas corporaciones son lo más cercano a la gente común y con ellos el trabajo de la Guardia Nacional serán más eficaz, ya que las personas no se acercan fácilmente a un marino o militar, hay más cautela por parte de la gente, aunque ellos son lo más honorables y destacables que le queda al país.

Son necesarios los militares y marinos, pues la gravedad de inseguridad y violencia que vivimos requiere de las manos de estos elementos; de eso no queda duda. No obstante, quienes conocen el terreno en los municipios y estados, son los agentes municipales y estatales, por eso el plan de incluirlos en el nuevo sistema de seguridad nacional. Aun con toda la mala fama que tienen, algo bueno va salir del equipo. Tengamos fe que esto necesitan nuestros pueblos y regiones, una unidad policial, fuerza entre todas las organizaciones para someter a los trasgresores de la ley.

Para que la Federación pueda cumplir con estos salarios, sin duda que reducirá recursos del Subsidio para el Fortalecimiento del desempeño en materia de Seguridad Pública (Fortaseg). Este subsidio se da a los municipios para fortalecer las acciones de seguridad pública. Va dirigido a la infraestructura de las instituciones de seguridad pública, para la prevención social de la violencia y la delincuencia, así como la capacitación policial.

Sin embargo, también es del conocimiento público que los ayuntamientos desviaron a otros rubros ese recurso, a tal grado que a varios ayuntamientos les eliminaron el Fortaseg; en tanto que a otros, por ejemplo Acapulco, le disminuyeron el recurso debido a que la administración de Evodio Velázquez Aguirre desvió el dinero e incumplió con la capacitación de 100 policías nuevos.

Y ese es apenas un ejemplo, y debido a esta opacidad se propone desaparecer el Fortaseg, y esto pone en aprietos a varios ayuntamientos que toman ese recurso para cubrir otros gastos.

Como ya les dije en este espacio, con este gobierno morenista vayan midiendo el agua a los camotes y apliquen el recurso para el rubro que viene etiquetado, si no quieren dormir un día en una celda fría.

Digo, les estoy advirtiendo, ya sé que consejo no pedido, consejo no oído. Pero les digo de corazón.

 Es viernes, mis estimados. En serio el tiempo vuela. Ponga atención a las alertas del gobierno municipal y estatal porque nos pude tocar un torrencial aguacero con granizo, como el que acaba de caer en Michoacán. Casi del tamaño de un limón eran las bolas de hielo que cayeron.

En el Municipio de Zihuatanejo, una tormenta local tiró árboles y postes de teléfono. En la sierras tiró postes de luz; y en Vallecitos y la sierra de Petatlán, incluso reportan que todavía no hay energía eléctrica en algunas comunidades debido a que cayeron algunos postes de luz por la fuerte ventolera.

En Zihuatanejo, la gente se molestó porque se desvió la tormenta y le pedían que regresara, queremos lluvia queremos acción, decían en las redes; sin embargo, no quiero imaginar una tormenta o un ciclón en el puerto. ¡Dios nos agarre confesados! No estamos preparados.  Porque si una ráfaga de viento local hizo tanto destrozo, no quiero imaginar algo más fuerte; seguro varios vamos a padecer desgracias, por eso la recomendación de estar al tanto de los llamados oficiales, porque se pronostican fuertes aguaceros para nuestra Costa Grande, y en todo el estado de Guerrero.

Tengan cuidado porque además estamos viviendo momentos difíciles de inseguridad, el tiempo no está para bromas, menos pesadas. Inspire a sus hijos a hacer el bien, que vivan de acuerdo a sus ingresos, sin dañar a nadie. ¡Feliz fin de semana!

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Feminicidios, fracaso oficial

“Es ella la que trabaja la agricultura y el comercio. Para destruir el equilibrio, hay que destruirlas a ella y a sus familias. Cuando se ataca a una mujer, se desestabiliza a todo su entorno”: Caddy Adzuba.

No es fácil, mis estimados, dar malas noticias. Sinceramente no encuentro las palabras adecuadas para esta entrega, aunque antes abordaré la buena noticia prometida por la Secretaría de Turismo estatal: la dependencia, junto con el gobernador Héctor Astudillo Flores, amplían la conectividad hacia los destinos turísticos de Guerrero con un nuevo vuelo para Ixtapa-Zihuatanejo, desde la capital de la Columbia Británica, Victoria, en Canadá.

La línea aérea canadiense Sunwing, con sede en Toronto, confirmó el vuelo a Ixtapa-Zihuatanejo. Está aerolínea cuenta con vuelos desde Vancouver, Toronto, Winnipeg Calgary, Edmonton, Regina y Saskatoon. Los vuelos serán con frecuencia semanal de los sábados, e iniciará operaciones la empresa área a partir del 21 de diciembre hasta el 4 de abril del 2020.

Es buena la noticia. No hay duda que el gobierno astudillista ha logrado mejorar la conectividad del estado con 27 vuelos directos, entre nacionales e internacionales, con destino a Acapulco e Ixtapa-Zihuatanejo.

Según el titular de Sectur, Ernesto Rodríguez Escalona, para el fin de año llegarán a 29 vuelos. El funcionario aprovechó para echarse flores a su jardín y dijo que las líneas áreas habían perdido el interés por Guerrero, pero desde que ocupó el cargo el gobernador Héctor Astudillo, es decir hace casi cuatro años, los destinos guerrerenses cuentan con 27 vuelos directos, de esos 15 son para Ixtapa-Zihuatanejo, ocho nacionales y siete internacionales. Mientras que para Acapulco son 12 vuelos, nueve nacionales y tres internacionales.

Es grandioso el dato, pues el turismo internacional, sobre todo canadiense, es el que sigue confiando en el destino turístico Ixtapa-Zihuatanejo. Por eso el gobierno en sus tres niveles debe garantizar la seguridad en los destinos turísticos, pues un puerto deleznable no es placentero para sus visitantes. Necesitan brindar seguridad, es urgente que las autoridades trabajen hombro con hombro para garantizar la prosperidad y continuidad de los destinos turísticos del estado de Guerrero. Porque una cosa es bajar los delitos y otra la percepción de inseguridad en la población; y esta última está matando a la gallina de los huevos de oro en Ixtapa-Zihuatanejo.

Les decía que me costaba dar cifras de mujeres asesinadas y desaparecidas en México. En serio, el feminicidio es un tema gigantesco que debería alertar, despertar y enfurecer a las mujeres de este país, pues los datos de damas desaparecidas son alarmantes. Del 2014 al 2017, 10 mil mujeres desparecieron en la República Mexicana y este dato es apenas de las que denunciaron, porque hay centenares de ellas que se las tragó la tierra junto con su identidad, y sus familiares no denunciaron su desaparición ni tampoco las buscan.

La reciente marcha feminista en la Ciudad de México, puso al descubierto el sentimiento de agravio que hay en ese sector. Son escalofriantes los relatos de algunas damas y son degradantes para una sociedad como la nuestra, que nos decimos buenos samaritanos.

Pero el gobierno es candil de la calle y oscuridad de su propia casa; ayuda a otras personas y a sus gobernados los hace un lado.

“Somos todas, si nos agarran, que nos agarren a todas”, gritaban las damas.

Les decía que algunas revelaron que desde niñas viven violencia en casa, la escuela, trabajo, transporte público, etcétera. Lo que las damas piden es atención del gobierno, pues los funcionarios saben que las damas sufren terrorismo todos los días, y por eso el grupo de mujeres exige atención del gobierno y piden mesas de diálogo con las autoridades, pues ya no quieren seguir siendo matadas y violentadas. Ellas piden un trato especial a la Federación, exigen sus derechos como cualquier ciudadano. Si dan vigilancia a diferentes sectores, ellas también reclaman una alerta de género eficaz a su alcance, que opere con recursos oficiales para que cumpla metas y objetivos. Pidieron atención especial, pues, para que mejor me entienda.

¿Y cómo no van a estar desesperadas las damas? Miren los datos: según en los últimos cuatro años, los feminicidios se incrementaron ¡150 por ciento! Con estos números, ¿cómo fregados no van a manifestarse las damas?

El secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dijo que el feminicidio había crecido descomunalmente durante los últimos cuatro años en México, lo que significa en promedio que la cifra pasó de 1 a 2.5 mujeres asesinadas diariamente.

¿Se imaginan, mis estimados, lo grave del tema? No desvíe su vista a los desmanes que se hicieron durante esa marcha las chicas indignadas. Infiltrados siempre hay en los movimientos. En verdad que el asunto es más grave, nos están matando y violando a nuestras hijas. Tú tienes una en casa, alerta tus sentidos y exige al gobierno políticas públicas para su seguridad, pues las autoridades pareciera que fijan su vista en cifras, en carpetas de investigación para decir números de cuántas mujeres fueron muertas en 2015, 2016, 2017, 2018 y promedian cuantas van a la fecha; inmediatamente sacan cuentas y dicen que aumentaron las cifras en los primeros siete meses del gobierno actual.

Son charrísimos los funcionarios. No entiendo de cifras ni cómo sacan los porcentajes, lo único que veo es que el feminicidio está desquiciando a los hogares mexicanos y el gobierno en sus tres niveles no mete las manos. Publican cifras como si las mujeres matadas fueran objetos y motivo de competencia entre los gobiernos. Los números de muertas son usadas como bandera por los funcionarios, como medición de su capacidad gubernamental. No investigan las muertes dolosas de las mujeres bajo el protocolo de feminicidios, como lo acordó el Consejo Nacional de Seguridad Pública hace más de dos años. No lo aplican los gobiernos, no acreditan el delito, lo esconden, lo niegan, pues de esa manera no tienen problemas, al cabo que las mujeres sólo cuentan en números, ya que están muertas.

Pues la Federación usó políticas públicas para los jóvenes, prometió amnistía a los criminales; pero para las mujeres matadas, violadas, violentadas y desaparecidas, no hay un plan concreto que las resguarde de ese flagelo. Para ellas no hay nada a las damas que la sigan matando, descuartizando, violando, desapareciendo como animales sin dueño, al cabo no son importantes.

Esto, mis estimados, es más peligroso de lo que imaginamos y muestra el poco interés de los funcionarios de luchar para buscar políticas públicas para combatir este azote que tiene años deteriorando a la sociedad mexicana.

Es grotesco y terrible el fondo.

Cierto que en la Ciudad de México y el estado mexiquense el feminicidio se triplicó en pocos meses, en la nueva administración; los datos aunque son altos en ambos estados. Lo grave y terrible del caso es que los feminicidios son reflejo a otras ciudades, por la anarquía oficial, y donde no era tan grave el feminicidio ahora lo es y comienza a tomar relevancia, porque el patrón se repite y también porque el gobierno no ha opuesto interés genuino en análisis específicos para este tema, en donde participe la ciudadanía; y para que juntos, gobierno y sociedad, busquen soluciones a este problema que de no darle atención con seriedad y disposición oficial, bien pronto se desestabilizará el medio de las familias mexicanas.

Pues la misma escritora periodista y abogada del Congo, Caddy Adzuba, asegura que las guerrillas saben que si quieren destruir a un pueblo, tienen que destruir a la mujer primero. Se tenía que decir y se dijo.

Editorial

Un enemigo del pueblo

Todo populista precisa a un enemigo. Lo necesita para culparlo de sus problemas y fracasos, para unir y motivar a sus aliados ante un peligro externo. Para Donald Trump, “el verdadero Enemigo del Pueblo” son los “Medios de Noticias Falsas”, sí, con mayúsculas. Para Andrés Manuel López Obrador es “la prensa fifí”, esos medios “conservadores” y “neoliberales” que afirman que “se les está hostigando porque no nos gusta lo que escriben”.

El dramaturgo noruego Henryk Ibsen publicó en 1882 la obra Un enemigo del pueblo, en la que un médico, Thomas Stockman, es cuestionado por señalar la presencia de una bacteria contaminante en un balneario, principal atractivo turístico y motor de la economía local. “El enemigo más peligroso de la razón y de la libertad en nuestra sociedad es el sufragio universal” advirtió el protagonista, quien más adelante afirmó: “La mayoría tiene la fuerza, pero no tiene la razón.”

El presidente López Obrador podría haber tratado de ser el presidente de todos los mexicanos; no obstante, una y otra vez se refiere a “nuestros enemigos”, a los que se oponen a sus proyectos, a los que no tienen llenadera, a los que quieren mantener un régimen corrupto. Con la seguridad que da el poder declara: “Yo voy a seguir expresándome, manifestándome, denunciado todo aquello que considere ilegal, injusto, inmoral, todo lo que implique corrupción, les guste o no les guste.”

Agustín Velasco de Uno TV preguntó en la mañanera del 13 de marzo acerca de un estudio del ITESO de Guadalajara sobre “una red coordinada de simpatizantes del presidente, de usted, que han implementado estrategias para atacar a la prensa cada vez que sienten que se les está cuestionando de manera injustificada”. Artículo 19, “esta organización que defiende la libertad de expresión, publica también una opinión acerca de que esta red se está apoyando. de algunos youtubers, de algunos blogueros, que llaman a la prensa chayotera o vendida, y esto se adereza, además, con el discurso presidencial de llamar a la prensa fifí”.

“El que nada debe nada teme” respondió López Obrador a los reporteros en la mañanera y añadió: “¿O ustedes se sienten de la prensa fifí?” Una risa nerviosa recorrió la sala. Nadie levantó la mano, nadie quiere ser identificado con la despreciada prensa fifí, nadie quiere ser un enemigo del pueblo.

Detrás del ataque vino, por supuesto, el gesto de generosidad: “Nosotros no vamos nunca a faltarle el respeto a los medios, mucho menos a perseguir a nadie, a coartar la libertad de expresión, de manifestación de las ideas. Lo único es que sí vamos a ejercer nuestro derecho de réplica. Y es interesante que haya este debate, que se dé esta polémica, porque así yo creo que todo mundo actuamos con mayor responsabilidad, todo mundo.”

Los desplantes contra los medios, contra el enemigo del pueblo, no son nuevos. En un momento, quizá, se volvieron más sutiles. A la prensa, el enemigo, se le trataba con cuidado y se le compraba con publicidad. Hoy el presidente López Obrador quiere regresar al viejo PRI que desde el poder cuestionaba a los medios independientes y a un José López Portillo que declaraba: “No pago para que me peguen.”

Los tiempos han cambiado, es cierto. Los poderosos de hoy no necesitan a los medios tanto como antes. Para enfrentar a los Fake News Media, Trump tiene a Twitter y a Fox News. Para cuestionar a la prensa fifí, López Obrador cuenta con sus mañaneras. Quizá por eso es más importante que nunca asumir el papel de enemigo del pueblo.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El gobernador celebró ayer el primer semestre de su gobierno en que la violencia disminuyó hasta 30 por ciento. Y vaya que sí es una noticia para celebrar, porque aunque las muertes siguen y cada vida debe ser motivo de duelo, el hecho de que se tengan menos homicidios dolosos es una buena noticia. Y como dice el comercial, las buenas noticias, también son noticias.

Coincido, sin embargo, en aquellos que reconocen que no hay motivos para echar las campanas al vuelo, porque en esto de la pacificación de Guerrero resta un largo y tortuoso camino, porque hay que reconocer que no se trata solo de reducir los homicidios dolosos, porque aunque es el delito de mayor impacto social y político, no es lo único que hay que combatir.

A contra pelo, mientras bajan los homicidios, aumenta algo quizás más terrible, como la desaparición de menores y mujeres, el feminicidio, así como otros delitos comunes, como los asaltos en la vía pública, asaltos a comercios, asaltos en carreteras, robo de vehículos, etcétera.

Esto se entiende porque al combatir a los delincuentes de arriba, los delincuentes de abajo se vuelcan contra la población civil, en la búsqueda de recursos a los que quedaron acostumbrados.

Por ejemplo, aunque ayer se anunció la detención de Zenén Nava Sánchez, líder de Los Rojos en la zona de Chilapa, cartel que mantiene una cerrada disputa por los territorios de la montaña baja y la zona centro, con el cartel de Los Ardillos de los hermanos Ortega, habría que esperar a ver qué sucederá con las bases del cartel.

Porque está harto demostrado que detener a las cabecillas de los grupos no es la solución a la violencia, sino todo lo contrario. Mientras esté el líder con ellos, el cartel se mantiene unido. Una vez que se le detiene o muere, entonces abajo todo se convulsiona y los diversos grupos internos comienzan a disputarse el liderazgo, matándose entre sí, y convirtiendo en un infierno los sitios donde operan.

Esto es lo que en realidad ha sucedido en México desde que Felipe Calderón sacó al Ejército a las calles, a combatir a los cárteles, para quedar bien con George Bush y con Obama, a cambio de dinero mediante la iniciativa Mérida.

México se dedicó a encarcelar a los capos, pero les dejó intacto su imperio económico, así como tampoco quebró sus redes nacionales e internacionales. Los muertos comenzaron a cubrir el país, los grupos se multiplicaron y se tornaron cada vez más violentos, y Estados Unidos retomó el control del mercado del narcotráfico, así como halló en nuestro país un filón para la venta de armas, incluso mediante un operativo oficial denominado Rápido y Furioso.

Tan sólo por ese operativo subrepticio, México debió romper el pacto de combatir al narco con Estados Unidos, así como desmantelar la iniciativa Mérida –que no sólo incluía financiamiento, sino también permiso para que los grupos de inteligencia estadounidenses operaran dentro de nuestro país.

Pero no se hizo, se continuó con la simulación, y la historia se prolongó hasta nuestros días, hasta hacer de México una nación pobre, ensangrentada y sumida en una pobreza extrema que no cede.

Antes nos conformábamos con decir que éramos pobres, pero felices. Éramos un país de tercermundista, pero comíamos tortilla y frijoles en paz.

Hoy, el alimento escasea a causa de la crisis económica; y, lo que es peor, lo hacemos en medio de un temor e incertidumbre crecientes.

El golpe a uno de los grupos delincuenciales más violentos del estado y del país, es un acierto para el gobierno estatal, sobre todo porque eso impacta en la capital del estado, así como en la Sierra, pues Los Rojos se metieron a esa región con el mote de Los Jefes, haciendo de la zona un infierno.

Para Astudillo, es vital que Guerrero recobre cierto nivel de paz. Su gobierno está en la recta final y están por definirse las candidaturas para sucederlo en el cargo. Sus logros y fracasos, forzosamente, impactarán para bien o para mal en el PRI.

Editorial

Economía en marcha

         Las cifras de empleo y consumo que citó el presidente Andrés Manuel López Obrador en el informe por sus 100 primeros días de gestión son estrictamente correctas, pero engañosas. El mandatario argumentó, con base en estas cifras, que la economía “está en marcha; aún crece poco, pero no hay ni asomo de recesión, como quisieran nuestros adversarios conservadores o como pronostican con mala fe sus analistas”.

         “En este año, según datos del Seguro Social, se han creado 220,628 nuevos empleos y la recuperación del poder adquisitivo está mejorando el consumo interno. Las tiendas de autoservicio y departamentales reportan un incremento de 2.5 por ciento en las ventas de enero con respecto al mismo mes del año anterior.”

         Es verdad que el IMSS reportó 20,299,993 empleos formales en febrero de 2019, un aumento de 220,628 sobre los 20,079,365 de diciembre de 2018. El presidente, sin embargo, omitió mencionar que en los mismos meses de enero y febrero de 2018 se crearon 278,033 empleos por lo que, si acaso, el resultado del inicio de este 2019 es decepcionante. Tampoco informó que en diciembre de 2018 se perdieron 378,561 empleos, la mayor cifra registrada por el IMSS. Una forma más correcta de reportar los resultados habría sido señalar que en los tres primeros meses de gobierno se perdieron 157,933 empleos formales (STPS, “Puestos de trabajo registrados en el IMSS”). No tenemos, por otra parte, ningún informe sobre el número de despedidos u obligados a renunciar a puestos de confianza o de honorarios en el gobierno.

         Es verdad que el gobierno elevó el salario mínimo 16 por ciento en la mayor parte del país y 100 por ciento en la frontera, pero esto no se ha reflejado en una mejoría en el consumo. La Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) reportó para enero de 2019, es cierto, un aumento en ventas de 2.5 por ciento anual a tiendas iguales, pero es un aumento nominal que no descuenta la inflación. La inflación anual en enero fue de 4.37 por ciento por lo que las ventas de la ANTAD no compensaron el aumento en precios. Estamos registrando una contracción, y no un aumento, en el consumo real.

         Tiene razón el presidente: no hay, hasta el momento, asomo de recesión, en buena medida porque no ha habido tiempo para ello. Una recesión se define popularmente como una contracción en dos trimestres consecutivos, pero todavía no tenemos las cifras del primer trimestre de 2019. La última recesión formal en México fue en 2009, cuando la economía cayó 5.3 por ciento. En 2013 hubo una contracción en el segundo trimestre, pero la economía subió 1.3 por ciento en todo el año. México, pese a lo que dice el presidente, ha tenido uno de sus períodos de crecimiento más largos de la historia, desde 2010 hasta diciembre de 2018. No hay indicaciones de que se aproxime una recesión. Citibanamex ha señalado la “posibilidad” de una recesión, pero para este 2019 solo ha bajado su pronóstico de crecimiento de 1.7 a 1.4 por ciento.

         López Obrador tiene, por supuesto, un optimismo abrumador. En su informe afirmó que, “si se acaba con la corrupción y se gobierna con austeridad, se puede obtener más crecimiento económico”. En la mañanera de ayer reiteró que “México va a ser un ejemplo mundial”. Ojalá. Por lo pronto su gobierno es todavía muy joven. Se han perdido empleos y ha caído el consumo real, pero esto es normal en un inicio de sexenio. El problema es que el presidente, en lugar de reconocerlo, manipula las cifras.

Las mañaneras

         ¿Cuánto tiempo durará la magia de las mañaneras? Casi cada día desde que asumió la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador ha dado una conferencia de prensa de entre una y dos horas en las que establece la agenda política, responde a acusaciones, debate con algunos periodistas, escucha halagos y peticiones, da clases de historia y pontifica.

         En un país en que las conferencias presidenciales eran una excepción, la mañanera cotidiana se ha convertido en un éxito de público. Los medios privados la cubren y los oficiales, como el canal 11 o el 14, la transmiten completas. Si en los tiempos del viejo PRI los informes de gobierno daban lugar día del presidente, las mañaneras hacen que todos los días sean del presidente.

         Improvisar cotidianamente frente a las cámaras tiene enormes riesgos. Los errores se magnifican, los aciertos se reiteran. Casi puede uno adivinar cuándo el mandatario ofrecerá su cotidiana condena a los neoliberales/conservadores, a la prensa fifí y al Reforma. López Obrador es tan previsible en sus diatribas como Donald Trump en sus tweets, pero la táctica le funciona. Todas las encuestas lo muestran en niveles sin precedentes de popularidad.

         Si las redes sociales y los comentaristas despedazaron a Enrique Peña Nieto cuando dijo que “México se ha volvido un ejemplo por sus reformas” o cuando afirmó “Estamos a un minuto de aterrizar, menos, a cinco minutos”, si el ex secretario de educación, Aurelio Nuño, fue objeto de burlas cuando una niña lo reprendió por decir “ler” en vez de “leer”, López Obrador puede llenar sus conferencias de “han habido”, “preguntastes”, “pus” y “ntonces” sin recibir críticas.

         López Obrador comparte mucho de la filosofía de comunicación de Trump, quien afirmaba: “Creo que hemos hecho más que quizá cualquier otro presidente en los primeros 100 días”. Este pasado 3 de enero AMLO declaró: “En 100 días vamos a terminar de desatar toda la acción transformadora”. Y a los 100 días afirmó: “Ya empezamos a escribir el prólogo de la transformación nacional”. El presidente no acepta errores. “Nosotros no somos iguales”, afirma de manera constante. “Nosotros somos honestos”. De ahí su optimismo permanente: “Vamos bien, vamos muy bien”.

Las cifras dicen otra cosa. La tasa de crecimiento se está desacelerando, se están creando menos empleos formales, el número de homicidios dolosos está aumentando. Es muy pronto, por supuesto, para cambiar a un país tan complejo como México; pero López Obrador siempre ha tenido otro cristal para ver el país. Antes decía que el simple cambio de presidente modificaría las cosas. Ayer en Veracruz, cuando Gaspar Vela de Radio Centro le preguntó cuándo empezaría a bajar la violencia, respondió: “Cuando ya todos los adultos mayores estén recibiendo su pensión, cuando las personas con discapacidad tengan su pensión, cuando todos los estudiantes tengan sus becas, cuando todos los jóvenes tengan trabajo, cuando se [esté] produciendo más, se estén creando empleos, cuando haya más bienestar, va a bajar la inseguridad”. ¿Y cuándo será eso? “Yo creo que en seis meses -dijo– ya van a estar operando todos los programas”.

Si la popularidad es el cimiento de la política, López Obrador va por buen camino. Sus mañaneras lo han acercado al pueblo. La gran pregunta es si esta popularidad se mantendrá en el sexenio o si las mañaneras terminarán por desgastarla.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Senado, cuna de lobos

Varios políticos comienzan cruzadas

“La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad”: Nicolás Maquiavelo.

Bien pronto, mis estimados, el senador Martí Batres y Ricardo Monreal, mostraron el cobre y de qué están hechos ambos legisladores. En ninguno de los dos hubo cordura; ni uno ni otro pudieron con el poder que ostentan en el Senado, y rompieron peinetas los senadores.

Bastó el cambio de la Mesa Directiva del Senado, para que ambos legisladores enseñaran el cobre; incluso, hasta a la ofensa llegaron, ya que Batres señaló a Ricardo Monreal de ser un factor de división en Morena y de haberle clavado un puñal por la espalda. ¿Qué tal?

El senador Martí Batres olvidó que la ropa sucia se lava en casa, y que por más razón que tenga no debió despotricar sandeces que pueden ser usadas en su contra. Por eso cuando una persona está enojada, es mejor callarse, pues Batres dio a conocer su ambición por el poder con todo lo que dijo, ya que sin medir palabras le dio un buen puntapié al senador Monreal.

Bien dice el dicho popular, que para que la acuña apriete, tiene que ser del mismo palo.

El senador Batres abrió la cortina del Senado para que los ciudadanos veamos cómo se cocinan las iniciativas en ese recinto dividido en grupos. A unos los excluyen por ser del barrio pobre, jojojo; y otros, por ser amigos de los ricos son aceptados. Qué maravillas nos enseñan los de la Cuarta Trasformación.

El grupo que comanda Monreal dio el primer golpe certero a Batres, y con eso le dejó en claro dé qué cuero sale más correa.

Los senadores del Grupo Monreal no le permitieron la reelección a Batres en la Mesa Directiva del Senado. Le dijeron no. Y como niño berrinchudo, Martí desconoció a la senadora Mónica Fernández, quien fue electa por la mayoría de senadores para presidir el órgano de gobierno del Senado.

Qué mal se vio Batres aferrado a la Mesa Directiva. Dijo que no respetaba el resultado de esa elección, porque habían dejado votar al grupo parlamentario del Partido Encuentro Social (PES), aliado del grupo mayoritario, e insistía que si permitieron al PES votar, también debían dejar vota al grupo parlamentario del Partido del Trabajo (PT), pues ese grupo pertenece al senador Batres.

Sin embargo, a pesar de los jaloneos y dimes y diretes, no permitieron los senadores que el grupo parlamentario del PT votara, y esa negativa enloqueció a Batres y se fue a sacar su ¡fuaaa! a la red de Twitter, y ahí arrojó toda la mugre contra Monreal, exhibiendo al zacatecano como un político faccioso incapaz de encabezar un amplio movimiento.

“El riesgo es que regresemos a las épocas del cacicazgo y el poder de un solo individuo”. Escribió Martí Batres. ¡Ira pues! ¡No se mordería la lengua el senador? ¿Cómo le llama a su reelección a la Mesa Directiva de la Cámara Alta? No la chifle, senador, porque es encantada.

Qué bueno que se le apareció Juan diego, y no lo dejaron reelegirse, porque de por sí los morenos andan ensoberbecidos, no pueden con el poder, ni ellos se tragan.

Lo bueno que la senadora Mónica Fernández, se puso en su papel y no hizo caso de los berrinches de Martí Batres. Ni siquiera lo volteó a ver, no hizo caso de nada, lo ignoró por completo. Dijo que ella había ganado por unanimidad en la bancada de Morena, para presidir el Senado el próximo año. Recalcó que no hubo necesidad de un proceso de elección para que una mujer presidiera el Senado, pues las cuatro aspirantes al cargo, tres de ellas en la reunión, declinaron a su favor. Les hablo de las senadoras Imelda Castro, Ana Lilia Rivera y Maribel Villegas, “fui electa por unanimidad”, dijo Mónica Fernández.

“Si Batres está enojado que se dirija a las instancias correspondientes, aquí estuvieron los integrantes de la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena y un notario público”, recalcó. Lo demás me vale sombrero. Jojojo. Esto es de mi cosecha, pues ya me cayó bien la senadora tabasqueña, quien se puso firme y no le tuvo miedo a Batres. Es tabasqueña, pues, por eso el carácter fuerte. Es ahijada del jefe. Jejeje.

Así las cosas, en el Senado, mis estimados. Y también en San Lázaro, bien pronto va a explotar la bomba. Tal vez sea menos el destello en la Cámara Baja, porque el diputado Porfió Muñoz Ledo ya dijo que se va, al menos que lo reelijan se queda, pero no está aferrado al cargo, como otros.

De plano el diputado Muñoz Ledo ya no puede, está muy mayor, porque el legislador sí tiene uvas moradas y verdes para repartir, él si es buen político, lástima que le ganó el tiempo, porque de lo contrario otro gallo le cantaría a México en el ámbito político. El escenario partidista se percibiría diferente, porque los verdaderos políticos ya no tienen fuerza para continuar en estos jales. Además, quedan muy pocos, y los políticos jóvenes sienten que el mundo no los merece.

Todos sabemos que los diputados y senadores que hoy están en las Cámara Alta y Baja, provienen del PRD en su mayoría, y ninguno de ellos aportó dinero ni movió un dedo para lograr que Morena alcanzara los votos que alcanzó. Y no señores, no se miren por encima del hombro unos a otros, todos son iguales de arribistas y fifís. Están donde están, por el efecto Obrador. Ya el tiempo los pondrá en su lugar, todo lo que sube baja.

Es que en serio los morenos perdieron la cabeza y sienten que ellos son perfectos y la demás gente está mal porque milita en otro partido que no es Morena, y que para que sean buenos tienen que irse a Morena; y el que no acepta lo ofenden diciendo que es fifí, neoliberal perverso y ladrón. ¡Caray!

Los guerrerenses estamos en medio de una guerra feroz de violencia por el crimen, y todavía tenemos valor de pelear entre nosotros mismos por los partidos políticos, y por un personaje en especial. Por nada vale la pena pelearse, menos por un político, porque la familia es la familia, aunque pensemos diferente.

Mis estimados, si aman tanto al presidente AMLO, eso no les da derecho a ofender a otros políticos que no tienen la capacidad del mandatario federal. ¡Qué manera de ofenderse en las redes!

Si un político aspira a gobernar Guerrero, tienen que ser de Morena para que sea buen gobernante; perdón, pero no eso no garantiza que ese personaje sea buen gobernante.

Es cierto que hay hijos de políticos a los que no les costó llegar a gobernar estados y municipios, porque sus padres los encumbraron; sin embargo, esos políticos jóvenes también son buenos gobernantes, pero eso nunca lo van a reconocer las personas obsesionadas por otros.

Por cierto, ya circulan encuestas de personajes que aspiran a la gubernatura en el estado de Guerrero. Son varios los nombres que conforman la lista, aunque con muy bajos porcentajes de aceptación por parte de la gente. A eso agréguele que son perfiles que no tienen mucha credibilidad ni seguidores, pero de todos modos hacen ruido, y calientan la cabeza de los personajes que ahí mencionan.

Esas estrategias de pagar encuestas para resaltar el nombre de un candidato, siempre han existido. Ustedes saben que una empresa encuestadora autorizada cobra mucho dinero; además, es muy pronto para ese tipo de búsquedas.

La recomendación es que no suden calenturas por ahora, ni se peleen antes de tiempo, menos denigren a la persona que busca un cargo de elección popular, pues todos tienen derecho a hacerlo y para eso no necesitan maestrías ni posgrados.

Nomás volteen a ver al Senador Félix Macedonio, quien ha ocupado diferentes cargos sin mucho esfuerzo, y para que remache el cuadro viene del PRD. Es válido si un político aspira a un cargo, y si tiene dinero para medirse en el municipio o estado que desee competir para gobernar, pues que busque una empresa encuestadora y que se mida, es lo mejor ¿qué no?

Lo que no es aceptable es que denigren a personajes que buscan un cargo del PRD o PRI, llamándoles fifís, ladrones y corruptos. Porque dice un refrán que la política es el arte de tragar mierda sin hacer gestos. Entonces, todo el que se involucra en este negocio se mancha; y como reza otro viejo refrán: El que con lobos anda a aullar se enseña. Así dice el dicho.   

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