La fuerza territorial de Beatriz Mojica crece con la incorporación de exalcaldes, exdiputados, empresarios y liderazgos sociales

Enoc López

— Liderazgos de todas las regiones cierran filas con la senadora con licencia

Acapulco, Guerrero.- En apenas unos días, el tablero político de Morena en Guerrero comenzó a moverse con una intensidad que pocos anticipaban. Lo que inicialmente parecían adhesiones aisladas terminó por convertirse en una secuencia de reacomodos que, más allá del volumen, revela un patrón: el proyecto de Beatriz Mojica Morga dejó de crecer únicamente por la incorporación de nuevos perfiles y comenzó a fortalecerse con cuadros que hasta hace poco militaban en el círculo político de una de las aspirantes.

La señal más significativa no es únicamente cuantitativa, sino cualitativa. Cada incorporación representa un segmento distinto del poder territorial guerrerense. En Tierra Caliente, el profesor Bladimir Calderón Urióstegui, fundador de Morena y referente político en Tlapehuala, rompió con el proyecto de una de las aspirantes para sumarse al de Mojica, acompañado por liderazgos de Cutzamala y de la región calentana. Antes ya se había producido un golpe de alto contenido simbólico: el distanciamiento público de Pioquinto Damián Huato, tío de una de las aspirantes, cuya ruptura tuvo un peso político superior al estrictamente familiar por tratarse de uno de los personajes con mayor presencia histórica en Acapulco.

La ola continuó en la región Norte. El exdiputado local Óscar Díaz Bello decidió abandonar la estructura que respaldaba a una de las aspirantes en Iguala para integrarse al proyecto de Beatriz Mojica. No llegó solo: lo hizo acompañado de operadores políticos y liderazgos regionales que durante meses habían mantenido cercanía con la estrategia de la exconsejera jurídica. La lectura política resulta evidente: cuando un exlegislador con estructura propia cambia de bando, el movimiento trasciende la fotografía del evento y comienza a modificar la operación territorial.

Sin embargo, el reacomodo más relevante ocurrió en la Costa Grande. La adhesión de Yanelly Hernández Martínez significó mucho más que la incorporación de una exalcaldesa. Se trata de una política con trayectoria consolidada como presidenta municipal de Atoyac, exdiputada local y expresidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado. Su decisión de dejar el proyecto de una de las aspirantes para respaldar a Beatriz Mojica envió un mensaje hacia el interior de Morena: dirigentes con experiencia institucional y estructura propia comienzan a redefinir sus apuestas rumbo al proceso interno. Junto con ella se incorporaron Julieta Martínez Pérez, exalcaldesa de Atoyac; la regidora Claudia Torres Lucas, de Tecpan de Galeana; además de liderazgos sociales y comunitarios de la Costa Grande.

La Costa Chica terminó de consolidar esa tendencia. El expresidente municipal de San Marcos, Tomás Hernández Palma, también dejó el proyecto de una de las aspirantes para cerrar filas con Mojica. Su respaldo arrastró una estructura integrada por dirigentes transportistas, empresarios, comerciantes, regidores, comisarios y líderes naturales de distintas comunidades. Entre ellos destaca Rogelio Hernández Cruz, coordinador estatal de la organización transportista Un Nuevo Horizonte para Guerrero, una agrupación con presencia en buena parte del estado y capacidad de movilización gremial. La adhesión dejó claro que el crecimiento del proyecto de Mojica no se limita al ámbito político tradicional, sino que incorpora sectores productivos y organizaciones con influencia regional.

Mario Villanueva Villanueva, presidente de la organización Unidad y Progreso por San Marcos, anunció su salida del proyecto de una de las aspirantes para sumarse a Beatriz Mojica Morga, al afirmar que la consejera nacional de Morena “no viene por ratos”, sino que ha acompañado durante años al pueblo de Guerrero. Durante la Asamblea en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional sostuvo que Mojica representa un liderazgo con arraigo, trayectoria y compromiso con el estado, por lo que llamó a cerrar filas con su proyecto. A la adhesión también se incorporaron la regidora Karen Dimayuga Luna; el dirigente Emigdo Hernández Cortéz; comisarios; autoridades ejidales y diversos liderazgos comunitarios de San Marcos.

A ese mosaico se suman perfiles empresariales y sociales que amplían el espectro de apoyos. En Acapulco se incorporaron el exsecretario de Turismo Santos Ramírez Cuevas; la excandidata al Senado Ivet Díaz Bahena; el empresario de telecomunicaciones Mario Adrián Radilla Flores; el exalcalde Merced Baldovinos Diego; la fundadora de Morena Gema Téllez Castillo; y el promotor deportivo Wences Peláez Herrera. Posteriormente, en Atoyac, más de 500 productores, ganaderos, pescadores, transportistas, comisarios, empresarios y representantes de cooperativas pesqueras formalizaron su respaldo, configurando una base social mucho más diversa que la estrictamente partidista.

La disputa apenas comienza, pero el mapa interno empieza a redefinirse. Las incorporaciones ya no pueden leerse como hechos aislados: constituyen un proceso de reagrupamiento político que fortalece la percepción de crecimiento territorial de Beatriz Mojica.

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