Editorial

Miedo contra esperanza

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las urnas hace más de un año despertó en muchos la esperanza de tener un país mejor y más justo. Sin embargo, el brutal asesinato de niños y mujeres de la familia LeBarón, que escandalizó a la opinión pública y constituye una expresión más de que la inseguridad y la violencia no disminuyen, podría minar la luna de miel de la que ha gozado el Presidente. Justo con esta idea, con este temor, publiqué un artículo esta semana en el diario El País. Desearía matizar y profundizar esta reflexión.

Tiene razón López Obrador cuando afirma que las condiciones que provocan esta barbarie son producto de la corrupción en el sistema de justicia, de la falta de oportunidades, de la negligencia y los errores de los gobiernos anteriores. “Dejaron un cochinero” ha dicho con su acostumbrada contundencia. El problema para él es que aun siendo válido su diagnóstico, a medida que pase el tiempo la factura política de la violencia será cobrada a su gobierno. Ahora mismo, alrededor de 60 por ciento de la población considera que la estrategia de seguridad pública de la 4T no es la mejor o está equivocada. La aprehensión fallida del hijo de El Chapo, sucesos como el de la familia LeBarón y la terrible estadística mensual de asesinatos que no hace sino aumentar, van erosionando poco a poco la confianza en el criterio y la capacidad del Presidente en esta materia.

El miedo no sabe de razones. Es impecable la lógica de AMLO cuando afirma que doce años de guerra en contra del narco dejaron en claro que la violencia no solo no resuelve el problema sino lo profundiza. Antes había media docena de grandes cárteles, ahora se estima que existen 200 bandas, muchas de ellas en lucha entre sí con métodos crecientemente brutales. ¿Qué grado de bestialidad y enajenación se requieren para quemar vivos a mujeres y menores de edad dentro de un auto?

Pero saber que tiene razón en el diagnóstico resulta de poco consuelo ante la sensación de que el fuego comienza a llegarnos a los aparejos, que las regiones se siguen perdiendo a manos del narco, que los ciudadanos estamos indefensos ante la violencia impune. Decirle a los delincuentes que lo que hacen está mal y que esto ya cambió, tampoco parece estar funcionando.

Con López Obrador, resolver el problema de fondo requiere un cambio de valores, la restitución del tejido familiar, la creación de oportunidades. Pero me temo que ninguna de estas verdades alcanzan a germinar en el lapso de un sexenio. Lo cual nos regresa al tema inicial: el miedo y la frustración seguirán creciendo y con él la desesperación y la búsqueda de otras alternativas así sean las más desesperadas. En estos días, incluso, he escuchado a más de un necio decir que la situación es tan agobiante que deberíamos aceptar la ayuda de Estados Unidos y permitir que ellos nos resuelvan el problema. Como si las intervenciones de los marines no hubieran dejado atrás un país hecho trizas allá por donde han pasado. Y por si fuera poco, ¡estamos hablando del Estados Unidos de Donald Trump!, por favor.

Y no obstante estas posiciones extremas comienzan a jalonear la conversación pública; constituyen las versiones más absurdas pero de un sentimiento real que ha empezado a extenderse: una mezcla de miedo, frustración y exasperación.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

A Evo Morales le dicen dictador, porque estuvo siendo reelecto desde 2006 a la fecha, y había sido elegido por un periodo más. La derecha se desgarró sus vestiduras, alegó fraude y provocó paros en todo el país, hasta que el Ejército se insubordinó y pidió la dimisión del presidente, este domingo. La Organización de Estados Americanos (OEA), analizó las elecciones y determinó que hubo irregularidades.

Evo leyó correctamente los escenarios. Si se oponía, si insistía en mantenerse en el poder, lo que venía para Bolivia era un baño de sangre, pues es obvio que tal como sucede en Venezuela y en Brasil, así como en todos los países del mundo al sur del Río Bravo, hay una mano que mece la cuna, y que le sirve a los poderes fácticos que dirigen este planeta, a través de la simbiosis gobierno-dinero, y cuyas formas de operación son la política corrupta, la guerra y la delincuencia organizada.

Por cierto, a Evo Morales lo acusan de ser narcotraficante, como a Ignacio Lula da Silva en Brasil lo señalaron de ser corrupto por el caso de los contratos de Odebretch.

Evo decidió el domingo presentar su renuncia, pues ya no contaba con la protección de las fuerzas armadas y de la policía nacional de su país.

Pero retomo lo que dijo Claudia Sheimbaum, la gobernadora de la Ciudad de México, al señalar que hay un doble rasero de la oposición sobre aquellos gobiernos que se prolongan más de lo prudente en los países tercermundistas, aunque sea que ganen en urnas, y trajo a colación a la canciller alemana Angela Merkel, quien es la mujer más poderosas del planeta, y quien por cierto estuvo en México en 2017, siendo recibida por Enrique Peña Nieto.

La Merkel, por cierto, vino a México a mostrar músculo y a poner una especie de línea invisible para Donald Trump, quien había recién tomado la presidencia de los Estados Unidos, con una agenda nacionalista para Estados Unidos, y quien había estado golpeando una y otra vez a nuestro país y a nuestros corruptos gobernantes.

Entonces, la Merkel, quien lleva en el poder de Alemania ¡casi 15 años!, tres años más que Evo en Bolivia, visitó México para mandar mensajes subliminales a su homólogo de Estados Unidos, con el pretexto de “estrechar lazos” de amistad con México.

Esto de la geopolítica es muy complejo, pero no tarda y se ven los hilos más gruesos que la dirigen, y termina uno por entender que los gobiernos de los países pobres no son autónomos, que aunque los elija la gente, dependen del visto bueno de países del hemisferio norte, donde está el dinero y el poder. Y que cuando algo o alguien no les conviene, entonces provocan caos, o simplemente se meten a las naciones por la fuerza, como sucedió en Panamá; o presionan con imponen sanciones comerciales, como lo acaba de hacer Trmp con México. O fuerzan guerras internas, como la que Bush y Obama le obligaron a hacer a Felipe Calderón, a cambio de hacerlo ganar en las elecciones de 2006.

Pero veamos el legado de Evo Morales en Bolivia. Éste era el país con mayor atraso y pobreza en América Latina. De 2006 a la fecha, mientras México se hundía en la peor de las miserias humanas, con la muerte masiva de mexicanos, Evo bajó más de 30 por ciento los índices de pobreza y nacionalizó el petróleo.

Y bajo su mandato, Bolivia fue la economía latinoamericana de mayor crecimiento: un 4 por ciento. Esto lo logró el líder de los jornaleros de coca; amante del futbol y sin estudios universitarios. Tras su salida, Bolivia queda a la deriva, como está ahora Brasil con Bolsonaro, un ultraderechista y racista, entreguista además, a quien le importó un bledo los incendios en la Amazonia, incendios que fueron provocados por quienes quieren apoderarse del pulmón del mundo.

Como decimos en México: Pobre de la América Latina; tan lejos de Dios, y tan cerca de Estados Unidos. Esta región es la carne de cañón de las potencias del hemisferio Norte.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Congreso de Guerrero, niega empréstitos a alcaldías

 “En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”: Albert Einstein.

Mis estimados, muy a pesar de las incidencias ocurridas en la vía federal Acapulco-Zihuatanejo, con todos esos desafortunados acontecimientos el turismo llegó al puerto de Ixtapa-Zihuatanejo. Según la Secretaría de Turismo estatal, la ocupación hotelera en este destino de playa fue de 80.6 por ciento.

Y la fortuna parece estar de lado del estado de Guerrero, pues también el Pueblo Mágico de Taxco registró un 94.9 por ciento de ocupación hotelera; asimismo el puerto de Acapulco alcanzó un 93 por ciento en la zona Dorada. También la zona Diamante logró un 52 por ciento, aunque el Acapulco Tradicional sólo obtuvo un 64 por ciento.

Como podemos ver, los destinos del estado suriano, a pesar de las grandes desdichas, se mantienen de pie, vivitos y toreando al enemigo.

Porque han de saber que hay arañas venenosas deseando destruir los destinos de playa; lo bueno, sin embargo, es que en este bello estado de Guerrero son más las personas que deseamos que la entidad suriana avance, y no importa que sea lento, pero que avance.

A Ixtapa-Zihuatanejo, la fortuna continúa favoreciéndole, pues están llegando turismo estadunidense y canadiense al puerto. Esta es una grandiosa noticia, pues ellos mismos dicen que de ir a otro país donde la gente no es cálida y también corren riesgos, porque también hay violencia, mejor vienen a Ixtapa, que es muy bonito y tranquilo, que disfrutan las playas, la comida y la gente es noble y atenta.

Qué bonito es escuchar estos comentarios, mis estimados; ahí tienen la clave. Quise decirles esto para animarnos a seguir luchando por el destino, no bajen la guardia, recuerden que todos de aquí comemos y debemos cuidar y defender el puerto con uñas y dientes, de personas que lo quieran dañar. Todos unamos cadenas de afecto y sigamos siendo amables y atentos con los turistas, y ellos van a volver vez tras vez al destino; no olviden, que este puerto, es herencia de sus hijos y nietos, y si usted agacha la cabeza, permitiendo que manos peludas letales que ni son del puerto lo destruyan, entonces prepare un discurso para dar a sus hijos, porque si a ustedes y a mí nos toca vivir ahora tiempos terríficos, imagine lo que sus hijos y nietos van vivir: algo peor.

Ponga manos a la obra, defienda la herencia de sus hijos.

Les decía que continúa llegando turismo a la Costa Grande, pues también los turistas canadienses eligen los destinos de La Unión de Isidoro Montes de Oca y Troncones-Saladita, que son los destinos que más prefieren los visitantes canadienses, porque varios de ellos practican deportes acuáticos en esas playas. Incluso, muchos turistas vienen a estas playas y se quedan hasta seis meses por estos rumbos, y obvio es buena la derrama económica que esos extranjeros dejan en los municipios.

¡Qué maravilla! Por eso les digo que cuiden al turismo. Lo que debemos encomendar al visitante es cuidarse. Díganle qué lugares no debe frecuentar ya muy noche. Coméntele de los riesgos, sin crear pánico en el turismo, esto para evitar incidentes. Digo, pues vale más prevenir que lamentar, ya que hasta en Cancún, siendo el destino de los ricos, sucede lo mismo; y al entrar al hotel como turista te recomiendan que te transportes con cuidado y que no salgas de noche, pues la delincuencia está muy fuerte en la zona. Entonces, no duden en hacer lo mismo con el turismo aquí, tanto nacional como extranjero.

En otro tema mis estimados, hace meses se agudiza la crisis económica para varios presidentes municipales del estado de Guerrero. Algunos alcaldes, ya recurrieron a préstamos bancarios para poder saldar cuentas de las alcaldías. Los presidentes alegan que son deudas heredadas de sus antecesores, sobre todos laudos, pero que tienen que pagarlas pues las deudas del gobierno municipal no son de un ex presidente, sino que son deudas institucionales.

Ante esta petición de los ediles guerrerenses, el Congreso local rechazó otorgar partidas especiales, ampliaciones presupuestales y adelantos de participaciones federales y contratación de empréstitos a los ayuntamientos.

La Comisiones Unidas de Presupuesto y Cuenta Pública y de Hacienda, dictaminaron la no procedencia a la petición de nueve ayuntamientos del estado de Guerrero que solicitaron recursos para saldar laudos.

Los diputados locales se pusieron el zapato antes de cortarse; incluso, aparte de decir que no les darán dinero, ni una esperanza, más bien les recomendaron a los alcaldes recaudar más impuestos en sus municipios. Que cobren el predial, por ejemplo, porque el dinero está muy escaso  ellos no tienen. ¡Me lleva la que me trajo!

Entre esos nueve alcaldes que pidieron recursos al Congreso local para saldar laudos, son dos de la Costa Grande: Tecpan de Galena, que solicitó 78 millones 209 mil 723 pesos; y Coyuca de Benítez, 35 millones 677 mil 257 pesos, recurso que les negaron. A pesar de solicitarlo por segunda vez, les dijeron que no.

En serio, mis estimados, es mucho dinero el que deben pagar los ayuntamientos por laudos. La neta da mucha rabia esa situación, porque el dinero no es del gobierno, es dinero del pueblo que se obtienen vía impuestos, y eso no deberían pagarlo. Debe haber una forma para no pagar tanto dinero. Ellos, los diputados, en vez de hacer leyes para joder al pueblo, que aprueben una iniciativa para no pagar este dinero. Es una burla al pueblo y le revelaré algunas cantidades nada más para que se den cuanta del tamaño de la deuda de los gobiernos municipales, que finalmente viene siendo deuda del pueblo porque el dinero que paga es recurso que sale de la población. Lean para que hagan entripados igual que su servidora: el ayuntamiento de Xalpatlahuac, 2 millones 925 mil 388 pesos de laudos; Cocula,1 millón; Alcozuaca, 4 millones; Atlixtac, 10 millones.

Pero quien se voló la barda es Tecpan, municipio que debe pagar 78 millones.

Por favor, que alguien me explique esta grosería infame.

Pero los preciosos diputados bien monos dijeron que no prestarán dinero, ni darán adelantos a los alcaldes, ni tampoco los presidentes pueden pedir préstamos para pagar laudos; es decir que se hagan de la vista gorda y sigan arrastrando los ayuntamientos esa deuda, y que si quieren dinero recauden más, que cobren impuestos, por ejemplo, el predial, propusieron los diputados.

Sin embargo, el cobrar más impuestos tampoco es una solución, sobre todo para ayuntamientos pequeños, donde casi todo es ejido y además no hay servicios de drenaje ni agua potable. Entonces, ¿qué canijos van cobrar los presidentes?

Estos diputados viven en otro Guerrero. No la chiflen pues, señores legisladores, porque es cantada.

Es cierto que hay municipios que son de vocación turística y tienen forma de recaudar recursos, pero no tienen infraestructura; ¿cómo fregados reciben turismo? Ni modo que en casas de campaña. No pues jodan.

Y a los ciudadanos tampoco los pueden sangrar más de la cuenta, cobrando impuestos, pues no hay de donde sacar dinero. Estamos como la tamalera, comiendo y vendiendo. Entonces es una cadena. Si los alcaldes no reciben pagos de los contribuyentes, ellos tampoco tienen dinero; y entonces ¿de dónde canijos pagan? Esto puede agrandar el conflicto entre gobierno y pueblo. Si le imponen mayores impuestos a la gente, van a agitar a la población, y entonces se va poner peor el asunto.

Son los diputados los que deben decir esta boca es mía, porque ellos son los que proponen y aprueban las iniciativas, y queremos que propongan un decreto en relación a los laudos. Que se fajen los pantalones los diputados, y las enaguas las diputadas, y propongan una ley para que sean suspendidos los laudos, y que se pague una cantidad que no pase de 20 mil pesos por persona. Ellos pueden hacerlo, al cabo que en México y en Guerrero todo se vale, ¿por qué los laudos no? También que entren al convenio de no corrupción, ¿o eso no se llama corrupción?

Bien pronto pueden arreglar ese tema los diputados con una iniciativa que apruebe el Congreso local. Y si quieren les ayudamos, pues como están de moda las consultas públicas, simplemente sometan este caso al escrutinio público y verán cómo todos votamos para que no paguen los ayuntamientos ningún peso de laudos. Todo se puede.

Ya ven que la dirigente de Morena de plano mostro su ambición al poder. Resulta que la dirigente Yeidckol Polevnsky convocó a un Congreso nacional para cambiar los estatutos e incluir encuestas como método de selección de sus cuadros, con el fin de extender su mandato indefinidamente.

Yeidckol usa a morena como de su propiedad. ¿Ya ven?, les dije. Es el mismo problema que en el PRD, pero este conflicto en la dirigencia de Morena viene alargando el proceso interno y al final van a salir con su domingo siete, de que se relige la Yeidckol por muchos años más.

Tal como les comenté hace algunos meses en este espacio.

No tardó nada la dirigente de Morena en mostrar la ambición al poder. Qué pena que no sea congruente con lo que tanto pregonan. ¡Feliz semana, mis estimados!

Editorial

Si AMLO hubiera sido presidente…

En términos anímicos, AMLO habría podido ser un mejor presidente entre 2006 y 2012. Habría ejercido el poder sin la acritud que hoy destila, incubada justamente en la guerra sucia de que fue víctima, en la turbiedad de un proceso electoral que en sus conferencias mañaneras evoca con enojo y repudia con razón. Su rencor es comprensible, pero el efecto que provoca socava su capacidad de gobernar para todos. Al final de su periodo como jefe de gobierno del DF, cuyo saldo fue más que positivo, había logrado apaciguar su antiguo instinto de luchador. Meses después, sin embargo, tras de la contienda presidencial, experimentó una regresión temperamental que ahora propicia la polarización del país. El revanchismo es mal consejero.

Por ejemplo, a menudo da la impresión de que, si bien se investiga y enjuicia a corruptos, la lista de prioridades se elabora en función de afrentas o respaldos.

Tres consideraciones más. 1) En 2006 AMLO habría iniciado su administración sin la aplastante mayoría de su partido en el Congreso que actualmente goza, que merma la división de poderes y agudiza sus pulsiones autoritarias. 2) El hecho de haber tenido que llegar a un tercer intento que los suyos vieron como su última oportunidad, y de que alguien le haya aconsejado hacer todo lo necesario para ganar, lo llevó a aceptar aliados tan indefendibles como innecesarios. 3) El PRI no habría triunfado en 2012. Dudo que AMLO hubiera logrado imponer sucesor con un PRD en el que no las tenía todas consigo y, aun si hubiera fundado Morena entonces, probablemente se habría fracturado por el mismo canibalismo que enfrenta ahora; ni los partidos se institucionalizan bajo liderazgos caudillistas ni el carisma se hereda o se transfiere. Pero la idea-fuerza subrepticia que impulsó al priñanietismo hace siete años –corruptos como todos pero eficaces como nadie– no habría capturado el imaginario colectivo. Tal vez algún candidato independiente o panista habría capitalizado el natural desgaste de AMLO.

En suma, habría sido muy benéfico para México que AMLO hubiera sido presidente de la República en el segundo sexenio de este siglo. Quienes coincidan sobre el talante de AMLO antes y después de 2006, y además acepten que no habría la vorágine violenta que desgarra y que no habríamos tenido la cleptocracia que se padeció de 2012 a 2018, arribarán a la misma conclusión: de haber llegado al poder AMLO hace trece años habría hecho un gran trabajo, y en estos momentos estaríamos mejor sin López Obrador, quien seguramente sería un expresidente popular.

Los ejercicios contrafactuales no son estériles. Sirven para profundizar la comprensión del pasado y, sobre todo, para normar el criterio de cara al futuro. No se trata de evadir la realidad; las cosas son como son y lo que no fue no será, como diría José José. AMLO alcanzó la Presidencia en 2018 y no en 2006 y sin duda habrá opiniones en el sentido de que eso fue lo mejor o de que así tenía que ser. Lo importante, pienso yo, es agregar al lugar común de que quienes no conocen la historia están condenados a repetirla un addendum: aquellos que no se plantean cursos históricos alternativos están destinados a tomar decisiones equivocadas en momentos decisivos.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Si el objetivo de la masacre de la familia LeBaron era darle una especie de golpe de Estado blando al presidente Andrés Manuel López Obrador, en parte lo logaron. El pasado viernes, 5 días después de esa tragedia que sucedió en los límites de Sonora y Chihuahua, el periódico El Economista publicó el sondeo que hace diariamente para medir la popularidad del presidente.

Y sucedió lo que tenía que suceder. Aunque AMLO todavía está por encima del 50 por ciento de popularidad, la merma es importante y prende los ojos rojos para el partido y  para sus asesores. Pero alegra a sus detractores.

En febrero, López Obrador registró su mayor porcentaje de aprobación, con 83%. Pero desde ese entonces ha ido a la baja De acuerdo con una encuesta que organiza el diario El Economista, este 8 de noviembre, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, alcanzó su popularidad más baja en 11 meses de gobierno.

El sondeo, hecho por Consulta Mitofsky, revela que López Obrador registró 59.8 por ciento de aprobación, cifra drásticamente baja, si la comparamos con la de febrero, donde acotó su pico más alto con 83 por ciento (según El Financiero).

Ni siquiera la rebelión del Narco en Culiacán, cuando detuvieron al hijo del Chapo Guzmán, le causó tan tremendo costo político al presidente, pese a que se trató de un operativo fallido –que presenta muchas inconsistencias de las cuales la Fiscalía General de la República estará informando-, y pese a que el presidente tuvo que dar la orden de dar marcha atrás, pues estaban en riesgo vidas inocentes.

En ese entonces, después del 17 de octubre, al contrario la figura del presidente se fortaleció, pues se mostró como un hombre justo, que no está dispuesto a seguir peleando esta guerra fraticida con las mismas armas que sus antecesores, y mucho menos sacrificar a inocentes a costa de la detención de un hombre que es reclamado por los Estados Unidos.

Y en esto hay mucho fondo, sólo falta que los lectores y el pueblo en general, aprenda a discernir.

Sin embargo, la matanza de mujeres y niños de la familia de mormones en el norte del país, junto con la revelación de cómo sucedieron los hechos, pues se trató de dos ataques, con casi hora y media de diferencia uno del otro, así con la saña con que los ejecutaron, pegó duro y a la cabeza en el gobierno federal, justo cuando nos entregaban cuentas alegres.

Todo ha sido tan sincronizado, desde Culiacán hasta la tragedia de los LeBaron, pasando por algunos episodios que se han registrado en Michoacán, Jalisco, Guanajuato y Guerrero, que no podrían ser causalidad.

En realidad, se está generando la idea de que el gobierno está acorralado, que los grupos delincuenciales tienen el control del país, y que tarde o temprano se necesitará la intervención extranjera, curiosamente del país de donde provienen las armas con las que se armó en este caso el Cartel de Sinaloa, hasta convertirse en un ejército irregular, junto con sus diversas falanges, una más agresiva que la otra.

Análisis todavía no muy populares, de expertos en la materia, así lo exponen. Lo de Culiacán, dijo Alfredo Jalife, fue un intento disfrazado de golpe de Estado para AMLO, pues de haber caído en la trampa, y de haber persistido en la detención de Ovidio Guzmán, se hubiese incendiado prácticamente todo México.

¿Pero quiénes podrían estar detrás de todo esto? ¡Uff! Son muchos. Por menos de lo que está haciendo López Obrador mataron a Luis Donaldo Colosio, y se puede adivinar un sector rancio del Ejército Mexicano participando en todo esto. Así lo vimos cuando salieron algunos Generales a protestar contra el presidente. Fue sorprendente verlos, porque el código militar tipifica eso como rebelión, y lo que procede es aplicarles la justicia militar.

También podríamos ubicar a la ultraderecha, al conservadurismo religioso, y a los empresarios y políticos que se han cebado en la corrupción del régimen por años, hasta construir imperios empresariales, inmobiliarios, financieros y de infraestructura.

La Auditoría, por ejemplo, reveló que desde la era panista, pasando por Enrique Peña Nieto, hasta AMLO, 10 empresas han sido favorecidas con el mayor número de contratos de construcción y servicios, incluso sin licitación.

Bueno, estemos atentos. La estrategia de los barones del dinero mundial ha sido exitosa a lo largo de los siglos, y en México sobre todo.

El Estado en ruinas

El Estado mexicano se encuentra al borde del colapso. Sus cimientos están carcomidos y las oquedades se notan por todas partes. Un edificio que nunca fue muy sólido, pero que se sostenía en pie, ahora amenaza ruina inminente, ante la inepcia de quienes hoy lo administran y el pasmo irresponsable de quienes contribuyeron a la carcoma de la estructura. Mientras tanto, los residentes estamos a punto de ser aplastados por los cascotes, y muchos ya han sucumbido entre escombros. Construido desde su origen en terreno pantanoso, las necesarias obras de recimentación nunca se hicieron, mientras se pretendía eliminar el material putrefacto de su basamento.

La metáfora ilustra el proceso de deterioro paralizante que vive la organización estatal mexicana, en el origen producto del triunfo de una coalición militar en la guerra civil que llamamos revolución, incapaz desde su nacimiento de sustentarse en una eficaz aplicación obligatoria de la ley, debido a que su dominio nunca gozó de aceptación plena. Heredero de una trayectoria institucional basada en los privilegios y las excepciones, de matriz hispánica, y de una manera de hacer las cosas arraigada por su antecesor inmediato –el Estado porfiriano–, el cual ejercía su dominio a través de una tupida red de intermediarios que usaban sus parcelas de poder en beneficio personal, el régimen posrevolucionario operó siempre con ingentes problemas de agencia y llevó a cabo su tarea sustantiva, la reducción de la violencia, por medio de la venta de protecciones particulares y la negociación permanente de la desobediencia de la ley.

Cuando el PRI fue relevado de la Presidencia, en 2000, los nuevos administradores del ruinoso edificio desaprovecharon la oportunidad para cambiar los cimientos. Era una tarea compleja pero posible: había que invertir en profesionalización de los cuerpos fundamentales del Estado, empezando por su función primordial, la seguridad. El desastre, sin embargo, llegó con Calderón y su intención de desmontar la estructura de venta de protecciones particulares que, mal que bien, aún funcionaba para reducir la violencia. Comenzó a eliminar tabiques en la base y pretendió apuntalar lo socavado con las fuerzas armadas. Los boquetes comenzaron a proliferar. Peña siguió agujereando la base estatal sin sustituirla con cuerpos profesionales especializados, que poco a poco sustituyeran a las redes tradicionales. El mismo recurso, el ejército y la marina, para contener la presión de quienes, al ver las ruinas, tratan de ocupar el vacío también con la fuerza de las armas.

Al actual Gobierno los escombros le están cayendo en la cabeza. Sin el talento ni el proyecto para una reconstrucción seria, que requeriría de un nuevo pacto de gran base política y social, en lugar de parar el derrumbe, contribuye al socavamiento con su bravuconería y su cantaleta de que las cosas ya cambiaron, aunque todo vaya a peor. Si la ventaja comparativa sustancial de los Estados es la capacidad de usar la violencia de manera regulada, pero con mayor eficacia que sus adversarios, lo que hemos visto en los últimos días es que el Estado mexicano ha perdido ese atributo sustancial. Es el momento de un nuevo pacto constitutivo, pero quién podría convocarlo se ha atrincherado en su pretendida popularidad, se bate diariamente con enemigos imaginarios y carece de la visión y el talento para lograrlo. Así, el derrumbe continuará, a ver si el colapso no es total.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Los alcaldes no cejan en su empeño de que los diputados federales tomen en cuenta sus necesidades, y se plasmen en el presupuesto de egresos para 2019.

Se puede decir que los panistas son los más aguerridos, pero la realidad es que los municipios son la parte más castigada del sistema federal de coordinación fiscal, pese a que es en estos territorios donde se desarrollan todas las actividades productivas, comerciales y de servicios. Incluso las industrias extractivas, o minas, están operando en territorios municipales, y son los habitantes de estos que reciben el mayor impacto ambiental de esa actividad. Pese a ello, nada reciben a cambio, pues ese es un sector que controla la Federación, y aunque se había creado desde 2014 el fondo minero, del que un porcentaje era para los estados y otro para los municipios, se ha modificado esa dinámica.

Decíamos que en el caso de los alcaldes, los panistas son los más ruidosos, pero no por ello son los únicos afectados por la política presupuestal, que siempre los rezaga. Pese a que el presidente ha insistido en ir quitándoles injerencia a los gobernadores en el caso de las inversiones federales que van a los municipios, y que se ejerzan de manera directa, eso no es suficiente, porque lo que se requiere es que aumente el porcentaje que se les designa a los municipios.

Los alcaldes de Morena en Guerrero, por ejemplo, liderados por la presidenta municipal de Acapulco, Adela Román Ocampo, comenzaron hace 3 semanas a moverse, y se mantienen en reuniones constantes.

Ayer, por ejemplo, participaron en la plenaria de presidentes municipales de la Conferencia Nacional de Municipios de México (CONAMM), reiterando que es “urgente” una reforma profunda a la ley de Coordinación Fiscal.

Buscan que el presupuesto federal tenga una orientación más municipalista, a diferencia de ahora, en que la mayor parte del recurso se lo queda la Federación, otra parte los estados, y una muy mínima parte los municipios.

Ayer, unos 400 alcaldes de todos los partidos tomaron la tribuna de la Cámara de Diputados, exigiendo respeto al municipio libre, y buscando les resuelven el tema presupuestal.

Amenazaron que de no ser positiva la redistribución, de los recursos, harán una mega manifestación de 15 mil personas prevenientes de todo el país, para el próximo martes 12 de noviembre.

La incursión de los alcaldes interrumpió los trabajos de los diputados, quienes decretaron un receso a los temas que estaban discutiendo para el próximo martes.

También hay presidentes municipales moviéndose por su parte, para lograr mayores recursos para sus municipios, pero la tendencia es a la organización en torno a este objetivo.

Los diputados, por su parte, aunque no lo dicen abiertamente, consideran que darle más dinero a los ayuntamientos, cuando son los menos transparentes, implicaría fomentar la corrupción. En este mismo sentido se han expresado los diputados locales.
Por lo tanto, lo primero que tendrían que corregir los ayuntamientos sería precisamente este aspecto, pues hay casos tan graves de municipios que ni siquiera acatan la orden de entregar sus cuentas públicas, y ya están siendo ventilados en el Congreso local.

Por  lo demás, es justo lo que plantean los presidentes municipales, cuando exigen cambios en la Ley de Coordinación Fiscal, pues son ellos los que reciben directamente la demanda de los ciudadanos de obras y servicios, que lamentablemente no se puede desahogar porque no se tienen los recursos a la mano, sino que se tienen que gestionar ante el estado o la Federación, siempre bajo un esquema politizado. Y así se van acumulando los rezagos.

Será interesante ver el desenlace de la insurrección de los gobernantes locales, que por fin decidieron aprovechar este momento de apertura, para pelear por más recursos y mayor atención.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*¿Para qué chingados votamos por ustedes?

*Inútil y desgastante confrontación de AMLO con periodistas

El cuestionamiento del actor Gael García Bernal coincide con los formulados por diversos sectores de la sociedad mexicana a unos días de cumplirse un año de la administración de la autodenominada Cuarta Transformación. Tras el asesinato el lunes de 9 integrantes de la familia LeBarón en los límites de Sonora y Chihuahua, una masacre más de la guerra entre los cárteles de la droga contra el Estado mexicano, el histrión preguntó a través de su cuenta de Twitter: “Si no cambia el gobierno y López Obrador de narrativa para asumir sus responsabilidades, ¿para qué chingados votamos por ustedes? Más vale que asuman por completo su responsabilidad y hagan lo imposible para que esto no suceda más”. Pero el presidente elude la cuestión de fondo, se concentra en desviar la atención de la opinión pública y prosigue su confrontación con la prensa tras el fallido operativo en Culiacán, Sinaloa. A la recordada y célebre frase del ex presidente José López Portillo: “Defenderé el peso como un perro”, ahora el tabasqueño lleva la denominación canina a los representantes de medios de comunicación, sentenciando: “muerden la mano a quien les quitó el bozal”.

El fracaso militar del “culiacanazo” no sólo ha derivado en exponer la falta de estrategia eficaz en el combate al crimen organizado y los cárteles del narcotráfico, sino también ha exhibido la estrategia de comunicación del gobierno federal de confrontación con el sector de la prensa quien no está de acuerdo con sus acciones y sus políticas. El viernes pasado, los reporteros acorralaron a López Obrador durante casi 60 minutos y el tabasqueño intentaba callarlos con un descalificativo tras otro. La pregunta de la reportera Neldy San Martín, de la revista Proceso, detonó el encontronazo cuando cuestionó sobre la posible polarización al interior de la Fuerzas Armadas, tras las declaraciones del general Carlos Gaytán al diario La Jornada. AMLO respondió con una serie de descalificaciones a los representantes de los medios de comunicación: “(Los medios) actúan no en representación de los ciudadanos, desde luego no todos, no vamos a generalizar, sino que actúan en función de intereses creados”, afirmó.

Los reporteros le reclamaron las imprecisiones en la información en torno al operativo donde se dejó en libertad a los hijos del capo sinaloense Joaquín “El Chapo “ Guzmán, se debieron a la falta de información clara del gobierno ese día. El periodista de Chihuahua, Luis Cardona, director del portal diario 19.com, le respondió: “Fue su culpa” y subrayó: “A mí me llegó por redes sociales, los narcotraficantes estaban sacando esto. Ustedes no estaban dando nada de información hasta hoy. No estamos peleando contra ustedes, estamos informando porque es nuestro deber a la sociedad…“. AMLO intentó dar por terminada la conferencia de prensa, pero el reportero de TV Azteca le preguntó: ¿Cuál pieza del Cártel de Sinaloa negocia con las fuerzas federales? Y el presidente respondió: “No, no, es que ya basta, de veras, con todo respeto, son asuntos muy serios (…) Están muy excitados”, recriminó y evocó, sin ningún rubor, una frase con la cual Gustavo, el hermano de Francisco I. Madero, describía a la prensa: “Le muerden la mano a quien les quitó el bozal”.

Bots o no bots

Tras esa confrontación y esa descalificación presidencial vino toda una campaña de desprestigio en contra de la prensa en redes sociales, particularmente en Twitter con las etiquetas #PrensaProstituida, #PrensaSicaria, y #PrensaCorrupta. La polémica en redes sociales tras el “culiacanazo” desató una guerra entre el gobierno y sus opositores. Ante los reclamos de los medios, AMLO prometió una investigación sobre el particular.

Una exploración de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) señaló los involucrados son el hijo del ex presidente Felipe Calderón, Luis Calderón Zavala; el ex secretario de Educación y ex coordinador de la campaña presidencial del PRI, Aurelio Nuño; y el líder del PAN en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks, por lo cual los reflectores apuntaron a estos personajes.

Sin embargo, Ángel Ávila, dirigente nacional del PRD, acusó al presidente Andrés Manuel López Obrador de desviar la atención con su análisis cibernético sobre bots, para disminuir las críticas a su gobierno. En un comunicado señaló: “El tema de la violencia, los homicidios y la inseguridad está a la alza. Es lamentable que el Presidente no tenga estrategia y no le guste reconocerlo, por eso el día de hoy –el lunes- ha querido desviar la atención con una supuesta investigación respecto a algunos bots (…) López Obrador quiere seguir desviando la atención, tanto de las agresiones directas a la prensa como de la verdadera rendición de cuentas sobre el “culiacanazo”, además del nulo crecimiento económico y la falta de generación de empleos en el país”.

En un video a través de sus redes sociales, el coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks, rechazó estar relacionado con los bots asociados a las tendencias #PrensaProstituida, #PrensaSicaria y #PrensaCorrupta. Consideró los señalamientos hechos durante la conferencia mañanera son una cortina de humo. “En ningún discurso van a encontrar descalificación alguna a la investidura presidencial. Hoy necesitamos un presidente que nos convoque, que nos una, pero, sobre todo, que nos concilie. Tenemos un país que tiene muchos problemas por resolver, y estas cortinas de humo, frente a un desastre nacional del señor presidente de la República frente a la opinión pública, no nos ayuda”, advirtió.

El legislador panista expresó también su solidaridad a todos los periodistas quienes han sido descalificados en los últimos días. Advirtió México necesita un jefe de Estado el cual no descalifique todos los días, pues hay mucho que construir y reconstruir, además la sociedad espera resultados. “Hoy México nos necesita, necesitamos construir, reconstruir, trabajar y, sobre todo, la altura de miras, necesitamos un jefe de gobierno y un jefe de Estado que no descalifique todos los días”.

Carlos Páez, director de Mesura, precisó en una entrevista radiofónica en general “la actividad de bots está llegando a dos tercios del total de la actividad en México… está completamente fuera de control, sólo estamos un tercio interactuando con dos tercios de automatismos en la conversación política”, de acuerdo con el propio Twitter. Agregó: “es la norma que en la conversación política menos del 5% de los tuits sean originales. No veo ninguna anomalía en eso. Me sorprende que viene la SSPC y el hecho de que no hayan encontrado cuentas automatizadas a favor del discurso del presidente… el informe me parece superficial, poco explicado… yo no me atrevería a decir que esto represente una evidencia objetiva”.

Para la politóloga Denise Dresseer “Twitter es una jauría”, donde predominan las visiones más extremas, las posturas más polarizantes, es un lugar muy agresivo, coexisten granjas de bots, pagadas, que trabajan para posicionar temas, para volverlos trending topics (…) Todos los días se confrontan narrativa, tanto del gobierno como de sus críticos. Aquí no hay víctimas ni victimarios, sino una batalla campal (…) La red AMLove busca posicionar sus temas y hay contrarios que hacen lo mismo. Lo que el gobierno presenta como una acción concertada es el mismo tipo de agresión que sus seguidores llevan a cabo… hay múltiples cuentas madres que trabajan para el loperobradorismo”.

Para el académico Sergio Aguayo es “saludable que presenten un estudio”, pues “quiere decir que monitorean lo que pasa en redes (…) Es muy raro que un gobierno nos enseñe la capacidad que tiene para saber lo que pasa en las redes (…) Ya que tienen tan buena información ¿por qué no nos dijeron de dónde salieron los 3 hastags, #PrensaProstituida, #PrensaSicaria y #PrensaCorrupta, que surgieron luego de la confrontación que tuvo AMLO con los periodistas la semana pasada, debido a información imprecisa o falta de información el día del operativo en Culiacán? (…) ¿Fue una ocurrencia de algún adolescente, o hay una acción deliberada de un actor que quiere no solo atacar a la prensa y descalificarla sino deteriorar la relación que existe entre el presidente y los medios?”

Editorial

Internet, la narrativa de la violencia

Las llamadas benditas redes sociales se han convertido para Andrés Manuel López Obrador en un nuevo frente de ataque y defensa ante lo que llama sus adversarios, los cuales muchas veces son los que no comparten su forma de gobernar.

Desde el pasado fin de semana y lo que transcurre de la presente, López Obrador ha concentrado su atención en los mensajes que se han difundido en las redes sociales.

Fue a través de dos mensajes en Twitter que alertó de un golpe de estado y luego, en un tercer mensaje, dijo que se trataba de una advertencia ante cualquier intentona en las fuerzas castrenses.

En su conferencia matutina del lunes siguió con el tema de las redes sociales y dio a conocer que Aurelio Nuño, Juan Carlos Romero Hicks y Luis Calderón Zavala (hijo de Felipe Calderón y Margarita Zavala) fueron los principales responsables de encabezar una campaña en su contra a través de ataques a la prensa bajo las etiquetas #prensasicaria, #prensaprostituida y #prensacorrupta.

Los señalamientos fueron como echarle leña al fuego. Las reacciones de los Calderón fueron virulentas y polarizó aún más a los usuarios en redes sociales, muchos de los cuales lanzaron mensajes impregnados de enfado.

La violencia que se vive en las calles y que suman casi 30 mil en lo que va de este gobierno, también se refleja en las redes sociales mediante enfrentamientos viscerales entre grupos a favor y en contra de López Obrador, crispando aún más el ambiente social.

A través de las distintas plataformas del ciberespacio se ha desatado una guerra verbal que ha llegado en algunos casos no solo a las descalificaciones sino a las amenazas de muerte.

En aras de la libertad de expresión, siempre y cuando sean a su favor, López Obrador ha bendecido a las redes sociales sin tomar en cuenta que las palabras tienen una responsabilidad pues cada mensaje acusatorio que sube a las distintas plataformas enardece más a quienes están en su contra y a los que lo defienden.

Lo mismo pasa con los mensajes de los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes encontraron en las redes sociales la mejor forma para expresar ideas y resentimientos sin exponerse al rechazo social generado por sus mal logradas administraciones que no ayudaron a impulsar el desarrollo del país, sino todo lo contrario, lo sumaron en crisis más profundas y en una espiral de violencia que cada día crece más.

Internet se ha instituido en un campo de batalla en el cual lo que menos importa es el intercambio de ideas y análisis, sino la narrativa de la violencia a través de los ataques y las descalificaciones en mensajes impregnados de odio racial y clasista: Chairos contra fifís; liberales contra conservadores.

Los ataques que se difunden en las redes sociales esparcen chispas de enardecimiento social que, como en una estepa verde, se convierten en una gran hoguera que ya rebasa la frontera de lo virtual y llegan a la realidad.

En esta vinculación entre virtualidad y realidad, los responsables de cada mensaje no miran el efecto y el impacto que tienen sus expresiones: la reproducción de la violencia que día a día va creciendo en muchos ámbitos de la vida social.

Por cierto… esta violencia sin diques alcanzó ayer a la familia de Julián LeBarón que desde hace más de una década ha sido amenazada por el crimen organizado. Cada día que pasa los índices de violencia son mayores y ya alcanzan a los menores de edad que son víctimas de las armas del crimen organizado.

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