Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

No habrá impunidad ni para Morena: López Obrador

“No dejes que muera el sol sin que hayan muerto tus rencores”: Gandhi

Mis estimados, aunque ustedes no lo crean, a nuestro bello puerto Ixtapa-Zihuatanejo sigue llegando turismo extranjero; lo malo del cuadro es que los visitantes -tanto americanos y canadienses- parece que también vienen limitados económicamente o no quieren gastar chelines, pues a decir de los prestadores de servicios los extranjeros tampoco gastan como en otros años.

Comentan que ellos también ya no pagan hoteles caros y se hospedan en viviendas particulares. Eligen las propiedades de extranjeros, pues varios norteamericanos y canadienses tienen propiedades en Zihuatanejo, así como Barra de Potosí, municipio de Petatlán, y Troncones y Saladita, estos últimos del municipio de La Unión. En estos balnearios hay varias propiedades que son de norteamericanos, canadienses y otras nacionalidades; también las hay de mexicanos de nivel económico alto.

Sin embargo, en su mayoría son propiedad de extranjeros, por eso en esta temporada de invierno se atiborran de visitantes, tanto Troncones como Saladita; incluso, presumen turisteros que ellos tienen más turistas estadunidenses y canadienses que Ixtapa-Zihuatanejo. En efecto así es, pues un gran número de turistas gusta mucho de la naturaleza y en esas playas es mar abierto. Los visitantes que eligen esos destinos son surfistas y buzos, pues esa zona es perfecta para surfear y bucear.

Muchos americanos y canadienses vienen hasta esta región para entrenar y otros para aprender, y otros por salud buscan estar en contacto con la naturaleza. Por eso tienen éxito los destinos turísticos de la Costa Grande, por sus playas maravillosas y su naturaleza encantadora, porque ningún destino de la zona está vestido con atractivos turísticos como los tiene Cancún, Mazatlán, Colima, entre otros.

Sin embargo y es digno de reconocer que los destinos costagrandeños fueron dotados por Dios con lo mejor que tiene la tierra: son naturales. Por eso les digo siempre, mis estimados, que Ixtapa-Zihuatanejo es el puerto más bonito de México, porque es natural, y porque conserva sus playas claras y limpias, además de protegidas.

Otros destinos de playa, no son naturales, anhelan la naturalidad de esta región. Por eso debemos ser agradecidos y cuidar el destino.

Les decía que no es que Troncones y Saladita sean destinos baratos; si comparan precios, puede que sea más caro comer y hospedarse en esas comunidades. Lo que sucede es que la gente busca la tranquilidad, gozan del ruido de mar, los pájaros y un largo etcétera. Buscan la tranquilidad, no les gusta el bullicio y por eso se van en busca del silencio.

Sin duda, tienen razón los turisteros que dicen que los visitantes, tanto nacionales como internacionales, ya no gastan como antes; y los meseros se quejan, pues tampoco son generosos con las propinas. “Consumen en los restaurantes y son a los restauranteros a los que les va bien durante la temporada, porque a nosotros como meseros ya no recibimos propinas como antes; el visitante americano y canadienses ya no gasta como antes, ellos también revisan el menú por el lado de los precios, como lo hacen los turistas nacionales, y si los ven altos se van a otro restaurante, y así andan checando precios, cosa que hace algunos años atrás ellos no lo hacían, gastaban a manos llenas y nos daban propinas jugosas, no andaban buscando monedas para darnos. Hubo meses que eran más dadivosos los turistas del Bajío, algunos vienen y gastan lana y dan buenas propinas, pero también han dejado de venir al destino, porque los trató mal la inseguridad en la carretera Feliciano-Ixtapa, nos pegaron bien duro los asaltos y robo de carros en esta zona, y esas personas dejaron de venir, pues los robaron a varios de ellos. Esos turistas venían en sus carrazos con sus hijos y de repente ya no vinieron, pero ya hace varios meses que está tranquila la carretera Siglo XXI, sólo accidentes se registran, y ya no hemos sabido de asaltos al turismo. Ojalá vuelvan esos visitantes de Morelia, Guanajuato, Querétaro, Aguas Calientes, San Luis Potosí, esas personas sí traen billete y son espléndidos. Pero en general ha ido a la baja todo, quién sabe qué sea, no sabemos si las alertas del gobierno americano, o sea la crisis económica o la inseguridad, pero seguimos esperanzados que va a llegar mucho turista extranjero, sobre todo canadienses y estadounidenses, pues hace mucho frío en su país y ellos huyen de las heladas. Pues esperamos que sigan llegando turistas internaciones a quietarse el frío a estos destinos de playa y de paso que dejen su derrama económica”, dijeron los meseros.

Y en otro tema, mis estimados, luego de que las benditas redes sociales divulgaron que la Fiscalía General del Estado habría detenido al ex candidato de Morena a la alcaldía de Tlapa, Marco Antonio García Morales, como presunto autor intelectual de la desaparición y asesinato del activista Arnulfo Cerón Soriano, esto ocurrió el miércoles, sin embargo, la Fiscalía no confirmó nada, pero tampoco desmintió dicha detención. No obstante, las redes y los cibernautas se encargaron de divulgar la noticia, señalando que Marco Antonio García Morales, alias Tony, estaba detenido.

Y tanto fue cierto, que ayer familia y funcionarios del ayuntamiento de Tlapa se manifestaron frente al juzgado en materia penal para exigir la liberación de García Morales, a quien consideran inocente del delito que se le imputa.

Este personaje es el coordinador del gabinete del alcalde de Tlapa, Dionisio Merced Pichardo García, pero lo señalan como el autor intelectual del asesinato de activista y dirigente indígena Cerón Soriano. Sin embargo, los manifestantes aseguran que Marco Antonio García es inocente, y entre gritos y protestas escritas en cartulinas decían: “Preso político, libertad” y “Tony amigo el pueblo está contigo”.

Por la mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador –quien debió conocer el tema-, comentó que no habrá impunidad ni para Morena. “No permitiré el influyentísimo”, dijo el mandatario federal: “y no habrá protección para nadie o impunidad ni para los que pertenezcan a Morena. Nadie debe ser avasallado, atropellado, a nadie se le puede hacer un juicio sumario y mucho menos la política de venganza. Sea quien sea. Si se comete un delito, tiene que ser castigado. Todos por parejo, no hay predilectos, en la delincuencia por parejo, hablo de delincuencia común y delincuencia de cuello blanco”, dijo.

Ahí les hablan, señores funcionarios; como decía mi sobrino cuando estaba chiquito y le pegaba la abuela: “Está gigi”, para decir está sí pega. Jejeje.

También la presidenta de Acapulco. Adela Román Ocampo, salió en defensa de García Morales y advirtió que no había sentencia de un juez que determine la culpabilidad del jefe de Gabinete del Ayuntamiento morenista de Tlapa, detenido como autor intelectual del asesinato del dirigente del Frente Popular de la Montaña, Arnulfo Cerón Soriano. Dijo que sólo se enteró de la detención, pero no sabe detalles de lo que sucede, que hablará con el alcalde de Tlapa, Dionisio Merced Pichardo García, para conocer la información, aunque yo tengo entendido que a Pichardo García se le señala de cómplice, pero al ser la autoridad municipal y el acusado parte del gabinete, es a él a quien se debe consultar.

 En Morena, cada militante es responsable de sus actos; considero que es cierto que la inclusión de un presunto delincuente en las filas del partido no afectará a Morena en los comicios del 2021, aunque también opino que la ley se aplique sin distingo”, dijo la alcaldesa.

¡Ah!, qué caray. Hasta dónde llega la ambición del poder.

Desde la desaparición del activista y dirigente indígena, Arnulfo Cerón, la gente señaló al alcalde de Tlapa como el responsable de su desaparición, al cual mataron de manera cobarde. Lo bueno que no hay crimen perfecto, ni tampoco nada oculto del cielo a la tierra, todo se sabe y bien rápido y también todo se paga en esta vida.

Por cierto, mis estimados, les informo que por motivos de fiestas decembrinas, el personal del diario Despertar de la Costa, se va de vacaciones. Directivos, reporteros, administrativos, editores, correctores, formadores y prensistas, se van a un merecido descanso. Por lo tanto, permanecerá cerrada la oficina hasta el 2 de enero 2020.

Si Dios nos permite, nos seguimos leyendo en esa fecha.

Se activarán las redes en caso de que ocurra un incidente mayor. Que, obvio, esperamos que no suceda nada.

En nombre de mi familia y propio, deseo que pasen Feliz Navidad y próspero Año Nuevo. ¡Bendiciones para todos!

El sexenio inexistente

Adela Navarro Bello

Si los mexicanos han padecido un gobierno en épocas recientes –con perdón de otros presidentes- fue el de Enrique Peña Nieto. La corrupción desbordada, la seguridad rebasada, el Estado de Derecho minimizado, la impunidad por todo lo alto, fueron parte del contexto que se vivió en el país de 2012 a 2018.

Sin una guerra contra las drogas, de hecho con un plan para el México en paz, el sexenio del priísta Enrique Peña Nieto terminó con más de 150 mil ejecutados, rebasando los poco más de 120 mil registrados en la administración anterior, la de Felipe Calderón Hinojosa. El cártel Jalisco Nueva Generación se impuso a fuerza de plomo, sangre y corrupción, en presencia territorial al cártel de Sinaloa, también en el sexenio de Peña.

El crimen organizado amplió sus tentáculos a la extorsión, el secuestro, los asesinatos y las desapariciones, casos como el de Ayotzinapa con la desaparición de 43 estudiantes normalistas, Tlatlaya donde 22 personas fueron ejecutadas por un pelotón de infantería, o la matanza de Apatzingan donde 16 civiles fueron asesinados por fuerzas federales, vulneraron a la sociedad mexicana, y las investigaciones tienen muy pocos responsables –cuando los han determinado- en prisión. Las deudas siguen pendientes, en una época en la que el nivel de impunidad en los casos de asesinatos sobrepasaba el 90 por ciento (no que esto haya mejorado, pero ahora la Fiscalía General de la República se supone es autónoma).

En materia de corrupción, nunca como en ese sexenio se documentaron tantos casos de abuso de poder, de peculado, de tráfico de influencias. Aun cuando no necesariamente por parte de las instancias que deben investigar la comisión de esos delitos, pero en trabajos periodísticos, en investigaciones de grupos de la sociedad civil y análisis de medios especializados, quedaron consignados los actos de corrupción.
Fue precisamente en la administración de Peña Nieto en la cual se documentó la Estafa Maestra, un entramado para defraudar al Estado Mexicano por más de 7 mil millones de pesos, utilizando diversas Secretarías, Universidad y empresas fantasma, caso por el cual únicamente Rosario Robles está en proceso y en prisión.

Al tiempo permanece prófugo Emilio Lozoya Austin, ex director de Pemex y persona cercanísima al ex Presidente de la República durante su campaña, por una investigación internacional –tardíamente llevada a cabo en México- que implica millonarios sobornos, en dólares, por parte de la compañía Odebrecht y a cambio de contratos para la construcción en el sector energético.

De los gobernadores, vaya con los gobernadores. Javier Duarte de Ochoa, quien era el cachorro priísta del sexenio de Peña se convirtió en un prófugo de la justicia primero, y preso después, por defraudar a la administración de Veracruz; dejó además un pasivo por casi 90 mil millones de peso, y él y su familia se enriquecieron al amparo del poder, su esposa de hecho también es oficialmente investigada, mientras a él se le acusa de abuso de autoridad, coalición de funcionarios públicos, peculado y tráfico de influencias.

Lo mismo ocurrió con otros que fueron gobernadores en la época de Peña, como César Duarte en Chihuahua, Roberto Borge en Quintana Roo, entre otros.

En la mayoría de los casos, aun cuando no es oficial, se presume que parte del recurso extraído de las arcas públicas, por ejemplo en la Estafa Maestra, en Chihuahua, en el caso Odebrecht y en Veracruz, fue utilizado para invertir dinero apócrifo en campañas electorales a beneficio, por supuesto del PRI.

El propio Enrique Peña Nieto tuvo sus desaguisados cuando le fue descubierta, también en una pieza periodística, su casa blanca, una mansión por arriba de los 7 millones de dólares en una exclusiva zona de la Ciudad de México, adquirida con beneficios pocas veces vistos, al constructor favorito del gobierno, Juan Armando Hinojosa de Grupo Higa. Con todo y que el Presidente y su administración decidieron en su momento lanzar al ruedo a la ex primera dama, como la propietaria y legítima compradora de la casa, el tráfico de influencias como mínimo, fue un delito que no fue debidamente investigado. Como en el caso de la casa de Malinalco adquirida en similares condiciones por el ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, Peña fue absuelto por su gobierno a través de la Secretaría de la Función Pública.

Otros hechos de corrupción fueron los contratos y concesiones a OHL, las transas en la construcción y concesión de obras en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que encabezaba Gerardo Ruiz Esparza, como el paso exprés de Cuernavaca que se colapsó.

Por todos estos casos, y otros que quizá se escapan ante la abundancia de corrupción que hubo en el sexenio pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador –entre otras variables- ganó la elección. Prometió cambiar el sistema y la forma de gobierno en México, de llevar a los corruptos a investigación, de castigar la corrupción, de acabar con la mafia del poder. Pero no lo ha hecho. Salvo Robles Berlanga, los priístas acusados de corrupción permanecen impunes todos, empezando por el Presidente Enrique Peña Nieto.

Frecuentemente ante la evidencia de la impunidad que rodea a todo lo que sucedió en el sexenio de Peña –salvo el caso de Rosario Robles y el de Emilio Lozoya- se presume existe un pacto de impunidad entre el gobierno que salió y el que ya cumplió un año en el poder. Y aunque se ha negado, lo que es un hecho es que para el Presidente Andrés Manuel López Obrador, el de Peña Nieto es un sexenio inexistente. El descargo de sus batallas contra la inseguridad y la corrupción las remite de manera frecuente al sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, saltándose la estela de corrupción del peñanietismo. Manteniéndolo con ello, en la impunidad, a pesar que prometió enjuiciar a los ex presidentes.

Editorial

Semana de pesadilla para la Derecha

Parecía que la Derecha ganaba terreno en contra del Gobierno de AMLO; logró realizar una marcha importante, tenía los datos dramáticos de la violencia en el país y aprovechaba inmoralmente el error de Culiacán, la tragedia de los LeBarón y la economía nacional que, a grandes rasgos, parece no desarrollarse. Aunque a México le iba mal, a ella le iba bien políticamente, y sabemos que sólo le interesa recuperar el poder, aunque el país se hunda.

Pero la semana comenzó en su contra cuando se supo que García Luna, ex Secretario de Seguridad Pública, había sido detenido en Miami y sería enjuiciado en la corte de Nueva York, y las acusaciones no podían ser más graves; fue señalado de proteger al Cártel de Sinaloa, utilizando al Ejército y a la Policía Federal para combatir a sus competidores, buscando además crear un único cártel que controlara el trasiego de enervantes rumbo al país del norte, y hasta le acusan de haberse echado una liebre personal, cruzando algunos kilitos de coca y lavando dinero.

Con esta detención, se revela que la crisis en Culiacán, y el dominio de la zona por parte de los ejércitos particulares de los cárteles de los Zambada y los Guzmán no es cosa nueva, y no surgió de evitar confrontarlos violentamente cuando se tenía detenido a Ovidio Guzmán, sino que el fortalecimiento de estos grupos se dio en los maravillosos años del Gobierno de Calderón, con toda la protección del Estado.

¿Cómo pueden criticar a AMLO de no pelear por Culiacán, cuando ellos, durante 12 años, fueron los encargados de fortalecer, encubrir y perseguir a los adversarios del cártel? Aunque la Derecha sea cínica, por lo menos debería mantener alguna conexión con la realidad, y reconocer que la fuerza del narcotráfico tiene su origen en convenios con el Gobierno panista de Calderón.

Aún así, desde mi punto de vista como derechohumanista, me parece exagerada la reacción de Andrés Manuel al anunciar el despido de todos los que trabajaron en las áreas de seguridad con García Luna y Calderón, porque ante cualquier circunstancia se debe respetar el principio de presunción de inocencia; primero se debe abrir una investigación y no se debe sentenciar a priori, ni siquiera a los que se sospeche pertenezcan a los demonios de la corrupción más perversa.

Respecto a la economía, ciertamente no hay crecimiento, pero también se debe reconocer que se están combatiendo la desigualdad y la polarización social económica, y que en nuestro país, al término de este año, los pobres son un poco menos pobres y los ricos no han visto sus tierras expropiadas ni han sido obligados a pagarle al Gobierno para poder desarrollar sus empresas.

La visión del futuro económico del país mejora con el cierre de la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, y esperamos que no sólo impulse a los negociantes y empresarios, sino que también ofrezca mejores condiciones laborales para los trabajadores de los tres países.

Los de derecha en estos días lucen deprimidos, pensativos y tristes, los más honorables simplemente manifiestan su desilusión y se sienten defraudados por quienes les ofrecieron un país honesto, de moralidad cristiana y de respeto al Estado de derecho; han descubierto que debajo de aquel manto de santidad con que se cubrían los gobiernos panistas y el último del PRI existía un fenómeno purulento, corrupto, oportunista e inhumano.

Los que aspiran a la restauración del país que se les fue de las manos en julio de 2018, harían bien en pensar que esta patria generosa, que va buscando transformarse a través de la vida política ciudadana y empresarial en un país libre de corrupción, más igualitario, más equitativo y respetuoso del Estado de derecho, tiene cabida para ellos, aunque quieran regresar el reloj de la historia, pues todos son mexicanos, víctimas de sus ideales santificados, moralizantes y que dan prioridad a las empresas.

Sean quienes sean, son habitantes de este gran país, y si algo se permite en México, es soñar.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Estamos cerrando el año a tambor batiente, estimados lectores de Despertar de la Costa. Nos vamos a nuestro periodo de asueto, como cada año, agradecidos con el Eterno porque llegamos a buen puerto, y con la esperanza de que el año 2020 traiga para todos abundantes bendiciones.

La familia Despertar de la Costa hace un alto en el camino para buscar la unidad familiar, la reconciliación y la paz que dan estas fiestas en que el mundo festeja el nacimiento de Jesús de Nazareth, el salvador de toda la humanidad.

Son momentos en que las empresas y el sector público declaran también un receso, quedándose únicamente vigente los servicios esenciales, para servir a quienes se movilizan para llega al hogar, o a quienes salen de sus ciudades de origen para disfrutar de otros lugares y recibir el año nuevo en un ambiente distinto.

¿Cómo no hacerlo? Este periodo es cuando nuestro estado de Guerrero, que es de una profunda vocación turística, renace con la llegada de los visitantes de todo el mundo.

Durante meses, los habitantes de los destinos turísticos de Guerrero se preparan para recibir a los visitantes, con lo mejor de nuestra gastronomía, de nuestras tradiciones, de nuestros eventos artísticos y deportivos, para que su estancia sea placentera.

¿Qué podemos decir del año que está por terminar? Juntos lo vivimos y mal que bien lo sufrimos. No fue un año fácil, esa es la realidad. Aunque a nivel general podemos decir que nos fue bien, porque estamos aquí para contarlo, no podemos obviar que en muchos aspectos 2019 fue un año con mucho rigor, sobre todo en el aspecto económico, pero también en la seguridad.

Al final, se fue imponiendo una calma chicha, que aún prevalece. El gobernador afirma que el índice de homicidios dolosos bajó este año en términos reales un 26 por ciento, con relación a 2018, y por eso la palpable recuperación turística, con la apertura de nuevas rutas aéreas y marítimas.

Salvo algunos sustos en regiones aún violentadas, el resto del estado se fue calmando. Y aunque nadie puede cantar victoria, es verdad que desde hace muchos años no veíamos una reducción palpable de la violencia, sino que era todo lo contrario, aumentaba,

Esperemos que para 2020 este control de la violencia continúe, y que podamos dentro de un año escribir de que la paz ha llegado por fin a nuestro estado, que suma ya 13 años convulsionado, sometido a un constante estrés.

En el sector turístico hay buenas expectativas, pues Zihuatanejo tendrá nuevo muelle, y eso repondrá algo de lo que hemos perdido al paso de los años, cuando la infraestructura portuaria local perdió su vida útil, y el puerto comenzó a decaer.

Sigue pendiente, sin embargo, detonar las zonas turísticas aledañas, que son una alternativa para que Ixtapa-Zihuatanejo frente un poco su crecimiento, en tanto no se solucione el problema del abasto de agua, porque si siguen concentrando todo en este puerto, sin revisar el abasto del vital líquido, no nos gustaría escribirles dentro de poco un “se los dije”.

El crecimiento y desarrollo de los centros turísticos debe ser algo planificado. No basta presumir cifras de incrementos del flujo turístico, que obligan a aumentar la capacidad hotelera y de servicios, cuando eso carece de la garantía de disponibilidad del agua.

Tarde o temprano, el gobierno estatal y federal tendrán que meter mano en este problema, pues de lo contrario Ixtapa-Zihuatanejo no tiene viabilidad.

Entre tanto, lo que más conviene por el momento es ir distribuyendo el flujo turístico hacia los destinos de los municipios aledaños, pero eso implica también atención oficial y la inyección de recursos, mejorar las vías generales de comunicación y la infraestructura turística.

No nos resta más que desearles a nuestros lectores y amigos, una muy feliz Navidad y un próspero, pacífico y bendecido 2020. ¡Felices fiestas!

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Se confrontan presidente y gobernadores

“No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia”: Montesquieu.

Mis estimados, los altos índices delictivos que ocurren en nuestro México lindo y querido revelan lo absurdo que son varios gobernadores de los estados, pues a leguas se vio que no les gusta que los exhiban como irresponsables en materia de seguridad.

Durante la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, que presidió ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador, en Palacio Nacional, los gobernadores no se notaban nada contentos, estaban todos con cara larga, pues el mandatario federal dejó en claro a los gobernadores que para su gobierno el combate a la violencia y la inseguridad “es un objetivo supremo”, por lo que les pidió que asuman las riendas del problema y no lo deleguen.

¿Cómo canijos no se iban a incomodar los gobernadores si son unos flojonazos? Figúrense que en su cara les reclamó el presidente AMLO que en materia de seguridad varios mandatarios estatales están reprobados, que no están cumpliendo con ese rubro. Además, dijo que varios de ellos no asisten a las reuniones de las mesas de seguridad que sesionan cada vez que es necesario en estados y regiones, y en las cuales se lleva el pulso de la inseguridad, así como también se delimitan las acciones a seguir para enfrentar los problemas.

Eso también molestó a los mandatarios estatales, pero sobre todo que los hubieran exhibido en público y por eso estaban enojados con caras largas. Se encabritaron los gobernadores por lo que les dijo el mandatario federal, no aguantaron nada, explotaron bien rápido, los panistas sobre todo.

Así las cosas con los panistas.

Y les tengo la pepa completa: y es que los gobernadores panistas traen pleito casado con el presidente AMLO. Al recibir la recomendación del mandatario federal, de inmediato vieron moros con tranchete e indignados exigieron al presidente AMLO que no politice la inseguridad y que tampoco transfiera a los estados la responsabilidad del fracaso federal.

¡Ira, pues! Nada les embona a los panistas.

Lo cierto del cuadro, es que varios gobernadores no saben trabajar en coordinación con la Federación y hacen todo al revés. Lo que dijo el mandatario federal les incomodó a los mandatarios estatales porque es verdad, pues varios de ellos no quieren entrar al aro, no logran comprender que sólo unidos pueden acabar con el problema de inseguridad que vive el país, pues todo mal surge en estados y municipios. No pueden negarse en trabajar coordinados.

Varios gobernadores tuercen la tuerca del lado contrario. Por más que el presidente AMLO los invita a trabajar unidos -federación, estados y municipios en materia de seguridad-, los gobernadores no aceptan y los más negados son los panistas; ellos mejor se hacen los enojados con el presidente AMLO.

El primero que brinco al ring y reclamó al mandatario federal, fue el presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), Francisco Domínguez, gobernador de Querétaro, quien exigió no partidizar ni ser mezquinos con la inseguridad de los mexicanos. “El debate requiere comprensión, respeto en el hacer, congruente en el discurso público; no hay espacio para regateo ideológico”, dijo en el Consejo Nacional de Seguridad el gobernador panista.

Y es que los mandatarios panistas rechazan todo lo relacionado a la seguridad. Ellos indican que ese tema no es responsabilidad de los gobernadores, y aseguran que es responsabilidad del presidente de la República. Señalan que el gobierno federal busca trasferir a los estados la irresponsabilidad del fracaso federal.

¡No la chiflen señores panistas!

Y no piensen, mis estimados, que se quedaron con su agravio, sino que burlonamente comenzaron a criticar las mañaneras del presidente AMLO. En un comunicado, los gobernadores panistas afirmaron que ante la ausencia de estrategias de la federación, el presidente da sus conferencias matutinas, pero dijeron que “no por mucho madrugar amanece más temprano ni se dan resultados”.

Los panistas sí que están bien dislocados y desmemoriados. Bien rápido se olvidaron que parte de esta sangría que hoy vive México se las debemos a la incapacidad de los gobiernos panistas. Deberían tener un poco de vergüenza estos mandatarios y antes de criticar, que revisen su larga cola porque en materia de seguridad ellos actuaron como la comadreja, bien sociales con todos.

Aseguran los panistas que el tema de seguridad no está relacionado con horarios de reuniones, sino con políticas públicas que deriven de una estrategia que dé resultados, pues la mayoría de las victimas en los estados son delitos federales, como crimen organizado, tráfico de armas, de personas y contrabando, entonces es responsabilidad de la federación.

Pero el más deschavetado de los panistas resultó ser el coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks. Este pajarito nalgón si se voló la barda con su dicho. El muy cínico, aseveró que los gobernadores no son subordinados del presidente, y además acusó que el Ejecutivo ha incumplido en el combate al narcotráfico y el robo de combustible.

¿Qué tal? ¿Cómo ven al diputebrio? Por ese buen chiste que nos dio el legislador panista, le cantaremos la canción del momento que dice: “Diciembre me gusto pa’ que te vayas; que sea tú cruel adiós mi navidad….” Jojojo.

Increíble que un diputado federal diga semejante grosería. Con razón el país está teñido en sangre por la violencia e inseguridad, pues con estos parásitos ¿qué podemos esperar?

Y miren que tampoco es santo de mi devoción el presidente AMLO, pues es cierto que en materia de seguridad debe mucho a los mexicanos; sin embargo, estos feos, en lugar de criticar deben ponerse a trabajar coordinados con la federación. Son gobernadores de una entidad federativa, señores, ¿cómo canijos no van hacer responsables de la seguridad de sus gobernados? Claro que lo son; sean delitos federales o del fuero común, ustedes son responsables de lo que pasa en sus estados y los presidentes municipales en sus municipios. No se hagan panochas calentanas, todos tienen responsabilidad en el combate de la inseguridad y violencia, déjense de hacerse como el Tío Lolo y tomen el toro por los cuernos, porque todos saben bien de qué lado masca la iguana en sus estados y municipios, y esas reuniones que hace la Federación en Palacio Nacional, son para dar a conocer cifras, datos reales de lo que pasa en sus territorios y de lo que sufren sus gobernados. Se habla sin maquillaje ni ocultar a unos y exhibir a otros.

Debemos decir a producto de gallina las cosas, sin esconder nada, y para eso son esas reuniones, señores gobernadores panistas, no se hagan mensos, bien que saben de qué pie cojean todos ustedes y por eso se lavan las manos en ese rubro.

De por sí los panistas son come santos y defecadores de diablos, me caen como carrillera de soldado, por insolentes.

Por otro, lado la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Olga Sánchez Cordero, salió en defensa de los gobernadores chillones y aseguró que hay una excelente coordinación en materia de seguridad entre el gobierno federal y las 32 entidades federativas, y rechazó rotundamente que haya diferencias o malestar en los gobernadores.

No obstante que eso se lo diga a otra gente, pues quienes vimos a los mandatarios estatales, probamos que fueron regañados y no les gustó. Y su cara lo reflejaba.

Incluso en las redes ya circulan fotos de algunos gobernadores enojados, furiosos, viendo hacia abajo; y otros tristes, viendo hacia el horizonte, buscando para dónde correr en caso que se armarán los cocotazos. Jejeje.

No creo que llegaran a tanto, pero hay que poner crema, queso y jocoque al tema.

Ya ven que estamos en plenas posadas. ¡Disfruten!

Cuauhtémoc reprueba a Andrés

Martín Moreno

De Cuauhtémoc Cárdenas – el líder moral de la izquierda mexicana -, con dedicatoria a su antiguo amigo y aliado, Andrés Manuel López Obrador:

*No hay propuestas (del Gobierno federal) de cómo resolver los grandes problemas del país.

*No hay propuestas del Gobierno para recuperar el crecimiento de la economía.

*No hay una propuesta integral: falta seguridad, educación y salud.

*No es Morena la izquierda de México. No sé dónde está desde el punto de vista ideológico.

*No es López Obrador un cardenista.

*AMLO no es Juárez ni Lázaro.

Y para rematar, un vaticinio:

*Muchos pensamos que México podría estar ante otro sexenio perdido…

En pocas palabras, Cuauhtémoc reprueba a Andrés, al cumplirse poco más de un año de Gobierno de la mal llamada Cuarta Transformación.

Las palabras de Cárdenas pesan en el corazón de la verdadera izquierda mexicana, y mucho.

Sus advertencias provocan malestar en Palacio Nacional, y mucho.

Sus conceptos no deben pasar desapercibidos, ni mucho menos ser ignorados.

Porque si alguien conoce a fondo a López Obrador, ese es Cuauhtémoc Cárdenas.

*****

Cuauhtémoc Cárdenas es un líder político respetado. Mucho le debe México cuando, en 1988, durante el fraude electoral encabezado por Manuel Bartlett desde la Secretaría de Gobernación para imponer en Los Pinos a Carlos Salinas – sí, el mismo Bartlett hoy director de la CFE y consentido de López Obrador -, impidió que se diera una masacre en el Zócalo capitalino cuando decenas de miles, enfurecidos por el fraude, gritaban y exigían ir a tomar Palacio Nacional, con Cárdenas al frente y en el templete, con un país agraviado por una elección trampeada.

Si Cárdenas lo ordenaba, miles tomarían Palacio Nacional por la fuerza. Adentro, los esperaban soldados dispuestos a disparar sobre los insurrectos. La tensión al máximo. Había que tomar una decisión.

Recurramos al revelador libro 1988: el año que calló el sistema, de la periodista Martha Anaya (MA), en el cual entrevista al ex Presidente Miguel de la Madrid Hurtado (MMH), sobre aquella elección:

*MA: En el mitin del Zócalo, la gente le pidió a Cárdenas que tomaran Palacio Nacional y él se rehusó. ¿Había orden de disparar y no dejar que tomaran Palacio?

*MMH: Sí, di esa orden antes del mitin, el Ejército estaba acuartelado y pendiente.

*MA ¿Llegó usted a enviarle ese mensaje a Cuauhtémoc previniéndolo?

*MMH: No, pero él sabía que ya estaba decidido. Íbamos a defender el poder a como diera lugar.

*MA: ¿Y había que destruir a Cuauhtémoc y a sus seguidores?

*MMH: Sí, porque no representaban un beneficio para el país. Yo estoy convencido de que hice bien en no dejarlos llegar.

*MA: Entonces, ¿fue una decisión de Estado?

*MMH: Sí.

Hasta aquí, los extractos del estupendo libro de Martha Anaya, sin duda, el más completo de aquellos días aciagos de 1988.

Elección de Estado, confesó de la Madrid.

¿Qué decisión asumió entonces Cuauhtémoc Cárdenas? Evitar la masacre. Persuadir a sus cientos de miles de seguidores que no se tomara Palacio Nacional. Impedir un baño de sangre. Y eso – guste o no a los malquerientes de Cárdenas -, es un gesto que siempre se le habrá de reconocer.

Hoy por hoy, el mismo Cárdenas que triunfó electoralmente en 1988 y que fue despojado de su legítima victoria presidencial. El mismo Cárdenas de 1997, cuando ganó la jefatura de Gobierno de la capital del país a golpe de votos. El mismo Cárdenas que se ha mantenido en la línea de respeto y congruencia, hace un riguroso y severo análisis sobre el pobre desempeño que ha tenido Andrés Manuel López Obrador en su primer año de Gobierno. Leamos:

“No hay propuestas (del Gobierno federal) de cómo resolver los grandes problemas del país. No hay una propuesta integral y falta seguridad, crecimiento económico, educación y salud.

“Lo que veo actualmente es lo que seguramente estamos viendo todos: muchos problemas en el país, la inseguridad, la falta de crecimiento económico, los distintos conflictos territoriales. Hay muchos problemas que se tienen que resolver, debe de haber fuentes de trabajo, mejor educación, salud, todo esto tenemos que buscar que se dé a lo largo y ancho del país.

“No veo una propuesta, integral e integrada, de cómo recuperar el crecimiento de la economía, lo cual considero que es fundamental para que el país pueda contar con los recursos necesarios para enfrentar y resolver los muchos problemas que se tienen”, aseguró Cárdenas el pasado sábado 7 de diciembre en Zumpango. (SinEmbargoMX/El Sur 9/XII/2019).

“El Gobierno federal no nos está diciendo hacia dónde debe de ir la inversión, dónde debe de acompañarse la inversión pública de la inversión privada…”, remató.

Pocos días antes – 5 de diciembre-, en entrevista con la reportera Cecilia Ballesteros para el diario español El País, Cárdenas exhibió a AMLO en tres trazos:

– ¿Es Morena la izquierda de México?, preguntó Ballesteros.

– No lo veo. No conozco cuáles son las propuestas de Morena para elevar el crecimiento económico o para hacerlo sostenido y a largo plazo. Ni conozco sus propuestas respecto a la política exterior ni para reducir la desigualdad. No sé dónde esté Morena desde el punto de vista ideológico.

– ¿Qué piensa sobre que el Presidente López Obrador se declare cardenista?

– Lo que yo llamaría cardenismo sería una lucha permanente por el rescate, ampliación y ejercicio efectivo de la soberanía del país, por la elevación de los niveles de vida de la gente, por una política internacional que buscase la equidad en las relaciones. No lo veo. No veo que nadie esté al mismo nivel que los personajes que aparecen en el emblema de Morena: Hidalgo, Morelos, Juárez y Lázaro Cárdenas.

– ¿México podría estar ante otro sexenio perdido?-, punzó la reportera.

– Eso es lo que pensamos muchos. Espero que no-, contestó Cárdenas.

*****

Las declaraciones de Cárdenas no pueden ni deben ser tomadas a la ligera. Es un personaje respetado, con autoridad moral y profundo conocimiento del país. Y en ellas se detecta desilusión, preocupación y decepción por la forma como ha gobernado López Obrador.

“Otro sexenio perdido…”, es lo que visualiza Cuauhtémoc.

Y su opinión es compartida, día a día, semana a semana, por mexicanos que se han declarado decepcionados por los malos resultados de la administración de AMLO.

Y esa decepción crece cada vez más.

FELIZ NAVIDAD. A pesar de la difícil situación económica y de seguridad del país, y del profundo divisionismo social, a los lectores de esta columna y a mis compañeros en SinEmbargoMX, les deseo que pasen una estupenda Nochebuena. Un abrazo para todos.

Editorial

Arde el bajío

Dice el gobernador de Guanajuato Diego Sinhué Rodríguez que las reuniones diarias del gabinete de seguridad que lleva a cabo el gobierno federal en Palacio Nacional encabezadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador, no definen las estrategias contra la violencia en su entidad.

El jefe de su partido, el PAN, Marko Cortés de plano desdeñó esas reuniones asegurando que no sirven para nada. Pero es en esa entidad de la región del bajío donde la violencia del crimen organizado se ha entronizado con más de 7 mil homicidios dolosos en los últimos cuatro años según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

Hace un año exactamente publiqué un estudio de inteligencia militar (Proceso 2198) donde se acusaba a los gobernadores del PAN que han estado en Guanajuato desde hace más de una década de haber preferido invertir en votos que en seguridad pública en el tiempo en que comenzaban a tener presencia los carteles de Michoacán, Jalisco y el local, Santa Rosa de Lima.

Autoridades de inteligencia castrense previnieron a los gobernadores Sihnué Rodríguez, Juan Manuel Oliva, Héctor López Santillana y Miguel Márquez, que Guanajuato estaba en la mira del crimen organizado. Pero ninguno de estos panistas tomó en cuenta los llamados de los analistas militares y en lugar de dedicar una buena parte de su presupuesto a equipar las instituciones policiacas y de seguridad, decidieron comprar despensas en tiempos de elección para ganar votos y mantener el bastión político para el PAN.

En el informe se precisa que a los tres últimos gobernadores panistas previos a Sinhué Rodríguez se les pidió que tomaran medidas para enfrentar con urgencia esta situación, pero mostraron falta de interés para dedicarle recursos humanos, materiales y económicos a la crisis de seguridad.

“La inversión que no se realizó en su momento ahora resultará en extremo onerosa, se requieren fuertes cantidades en recursos humanos, equipamiento, logística, armamento y medios de inteligencia. Los gobiernos involucrados decidieron escatimar dinero a la solución del problema, la inversión en estos temas es muy cara y produce menos votos que convirtiéndolos en despensas.”

De acuerdo con las cifras oficiales, del 2014 al 2018 en Guanajuato se cometieron 4 mil 97 homicidios dolosos, la mayoría con armas de fuego. Esta cifra casi fue alcanzada en este año en que se registraron 3 mil 211 víctimas.

“La delincuencia organizada es un fenómeno que afecta a todas las entidades del país en forma diferenciada; sin embargo, existen factores diversos que permiten su desarrollo y expansión. En forma general podemos identificar en la entidad el accionar de organizaciones delictivas dedicadas a la falsificación o alteración de moneda, contra la salud, operaciones con recursos de procedencia ilícita, tráfico de menores e indocumentados, robo de vehículos, asalto organizado, robo y comercialización de carburantes, robo al transporte carretero y ferrocarrilero”, sostiene uno de los documentos militares mencionados.

Junto con Guanajuato, los estados que forman la región del bajío —Jalisco, Michoacán, San Luis Potosí y Aguascalientes—, se han convertido en la región más peligrosas del país. Los principales carteles del crimen organizado se aposentaron ahí mientras que los partidos políticos, en este caso el PAN y PRD, decidieron invertir electoralmente antes que cumplir con su mandato principal: dar seguridad a la ciudadanía.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Alta traición. Éste es el delito que se les debe imputar a Genaro García Luna y a sus compinches –comenzando por el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.

En opinión de expertos politólogos, ese delito cometieron García Luna y Felipe Calderón contra el pueblo mexicano, con su guerra contra el narcotráfico, que ahora sabemos no fue tal cosa, sino una faramalla que ensangrentó al país hasta nuestros días, y que en realidad consistió en debilitar a organizaciones delictivas contrarias al Cartel de Sinaloa, desde que éste formaba parte de la Federación del Pacífico, hasta que esta organización se rompió y comenzó una guerra sin cuartel entre todos sus miembros.

Guerrero, por ejemplo, fue de las entidades más dañadas cuando El Chapo y el Mayo Zambada, líder del Cartel de Sinaloa, rompieron nexos con los Beltrán Leyva, pues estos se quedaron con sus plazas y expulsaron a “Los Pelones” de sus territorios, en lo que fue una sangrientísima batalla.

Y cuando se trató de decidir a quién apoyar, obviamente el gobierno federal, a través de Genaro García Luna, el poderoso secretario de Seguridad Pública en el país, se decidió por El Chapo, fraguando el asesinato de Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, en un edificio de departamentos exclusivos en Cuernavaca, Morelos, junto con la mayoría de sus lugartenientes, con excepción de Edgar Valdez Villarreal, La Barbie.
La ejecución la consumaron elementos de la Marina, quienes incluso vejaron el cadáver del sanguinario capo, cubriendo de billetes su cuerpo ensangrentado, con los pantalones abajo y en calzoncillos, y sobre el que también colocaron sus joyas e imágenes religiosas y esotéricas.

Eso sucedió el 16 de diciembre de 2009, justo cuando comenzaba la puja por la gubernatura de Guerrero, cuya elección se consumó en enero de 2011.

Lo que sucedió después de esto, los guerrerenses lo sabemos. Fue la nada. El puerto de Acapulco, sede del cartel de los Beltrán Leyva se tiñó de sangre, pues el cartel se dividió en mil cabezas y se fragmentó en pandillas que hasta la fecha mantienen asolada a la población.

Se fueron los spring-brakers, se alejaron los cruceros; ante la ausencia de visitantes las compañías aéreas cancelaron sus vuelos directos. Sólo se tenía acceso al puerto a través de la Ciudad de México.

Los grupos que los Beltrán Leyva diseminaron por el territorio guerrerense, con excepción de la Tierra Caliente, de donde nunca pudieron desplazar a la Familia Michoacana, se convirtieron en cárteles por sí solos, como Los Rojos en la zona de la Montaña Baja, y los Guerreros Unidos en Iguala, donde más tarde se registraría la masacre y desaparición de normalistas de Ayotzinapa.

El Cartel Independiente de Acapulco (CIDA) sería uno de los sobrevivientes de esa sangrienta disputa por el territorio que se desató tras la muerte del Barbas, pero no es el único. Muchos han desaparecidos y otros han surgido, y la guerra en el puerto se mantiene.

El caso es que la carnicería en Guerrero fue incesante hasta este año, en que por fin se dice que bajaron los homicidios dolosos, colocando a Acapulco como la tercera ciudad más violenta del país (ya no la primera como antes), y nuestra entidad como la cuarta que más ha avanzado en este rubro.

Todo esto sucedía a nuestro alrededor, mientras el presidente simulaba una guerra contra el Narco que nunca fue tal, sino al contrario: su gobierno, sus funcionarios de seguridad, y no pocos empresarios, formaban parte de esa red que decían combatir. No sólo eran cómplices, sino miembros del cartel más poderoso del mundo, con el que se dividían las ganancias, y al que ayudaban a abatir a sus enemigos.

Calderón debe ser llamado ante la justicia. Dice que no sabía lo que sucedía a su alrededor. Pues eso es ineptitud y también es corrupción y complicidad.

Falta saber qué perlas soltará García Luna en su juicio en Nueva York.

Por lo pronto, los especialistas señalan que vienen por su gente. Y por lo menos 4 de ellos están aún incrustados en los órganos de seguridad nacional. El presidente López Obrador dio ya la orden de echar de la administración federal a los “garcíalunitas”….Pero, ¿y Calderón cuándo? ¿O acaso piensan dejarlo que resurja de sus cenizas impoluto como el ave fénix, piloteando un  nuevo partido político? Eso sería encubrimiento y complicidad de alto nivel.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Bahías de Papanoa paraíso terrenal

A la baja, homicidios dolosos en el país: Alfonso Durazo

“Lo que tú haces marca una diferencia. Así que debes decidir que tipo de diferencia quieres marcar en el mundo”: Jane Goodall

Mis estimados, tengo buenas noticias para los destinos de la Costa Grande: arriban los turistas, aunque Ixtapa-Zihuatanejo es el puerto más grande, también los destinos vecinos de los municipios de Atoyac de Álvarez, Tecpan de Galeana, Petatlán y La Unión, tienen mucho que ofrecer a los visitantes.

Estos municipios con vocación turística, que aunque carecen de infraestructura hotelera y hasta de servicios básicos, reciben en sus playas a centenares de visitantes, tanto nacionales como extranjeros, cada año, estadunidenses y canadienses. Estos últimos se alojan en esas comunidades hasta por seis meses y ese turismo mantiene a esa población.

Por eso el presidente de la Asociación de Hoteles y Restantes de Bahía Papanoa, Guillermo Catalán Martínez, hace tiempo que toca puertas ante los tres órdenes de gobierno para que volteen su vista hacia estas playas maravillosas.

Bahías es un destino de la Costa Grande privilegiado por la naturaleza que lo rodea; sin embargo, está desprovisto casi de todo. Sin duda que el crecimiento y estancamiento de un destino depende del presidente que gobierna el municipio, pues de plano esos balnearios se encuentran en completo abandono. Por ejemplo, Hacienda de Cabañas y Paraíso Escondido, son dos playas hermosas del municipio de Atoyac de Álvarez; ambas muy bonitas, pero descuidadas por el gobierno.

El municipio de Tecpan de Galeana es más afortunado por contar con Bahías de Papanoa y Puerto Vicente Guerrero, dos destinos bellísimos, pero sin detonar; de plano el presidente municipal de Tecpan no respondió al pueblo. A decir de los pobladores, Yasir Deloya no sirvió para nada, “pero anda buscando ser diputado y ahí nos la vamos a cobrar”, dijeron.

¿Cómo ven a este pajarito nalgón? No tienen vergüenza los ediles.

Y las playas del municipio de Petatlán tampoco cantan mal las rancheras, pues están en completo abandono oficial; carecen de todo, principalmente de servicios básicos.

Con todo, en La Barrita y El Calvario sobrevive la gente por los restaurantes, porque la gastronomía en esos lugares es riquísima, y mucha gente viaja sólo para comer.

Barra de Potosí, es el destino a nivel mundial que reconoció y puso en alto a Petatlán; sin embargo, pese a esas referencias, la playa no ha sido integrada en el mal llamado Triángulo del Sol, como Acapulco- Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco.

Al menos tres playas: Bahías de Papanoa, Barra de Potosí y Troncones, debieron ser integradas por las autoridades de Sectur estatal, al esquema Triángulo del Sol, para que reciban atención del gobierno estatal y federación.

Don Guillermo Catalán eso es lo que ha planteado a distintos funcionarios; incluso, se han acercado diputados al presidente de la Asociación de Bahías de Papanoa, pero todos -y digo todos- son pura lengua con sus promesas, ninguno regresa al lugar con algún recurso para al menos rastrear la calles. Tienen luz, pero después de insistir mucho al gobernador Héctor Astudillo Flores, porque el mandatario daba la orden de realizar la obra y se hacían guaje los funcionarios, hasta que se les hincharon las amígdalas cumplieron, y también hasta que los pobladores se quejaron molestos con el mandatario y quemaron a los funcionarios baquetones de no obedecer la orden del gobernador.

En serio que hace falta que en esas playas se organicen la población para exigir impulso oficial en ellas.

¡Caray!, el gobierno sabe que si hay playa en un municipio, la gente tiene manera de generar recursos, pues el turismo es motor de riqueza, señores gobernantes, pongan atención a esos municipios con vocación turística para que saquen a la población de la miseria.

El mejor espejo lo tiene con Ixtapa-Zihuatanejo, que aun con todas las desgracias que ha vivo el destino de playa, el turismo sigue llegando porque hay servicios básicos y las vías son importantes para que el visitante se desplace hacia los destinos.

Y lo bueno del cuadro turístico, es que el secretario de Seguridad Pública y de Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, aseguró que los homicidios dolosos van a la baja en el país y que Guerrero es la cuarta entidad que más ha avanzado en este rubro, con 1,711 casos, lo que representa una reducción de 25.3 por ciento, con relación a 2018.

Las cuatro entidades con mayor disminución en homicidios dolosos, junto con Yucatán, Baja California Sur, Guerrero y Nayarit, en ese orden.

El gobernador Héctor Astudillo Flores, asistió a la Vigésima Segunda Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública, para sumarse a las acciones en materia de seguridad que ahí se plantearon, pues asistieron los gobernadores. Y en ese evento, Durazo Montaño mostró cuántos homicidios tiene cada entidad y qué estados ocupan los primeros lugares.

Según Durazo Montaño, el número de homicidios en el país asciende a 31 mil 688, en lo que va del año.

Expuso el secretario que en cuanto a la tasa de homicidios dolosos (1 por cada 100 mil habitantes), Colima encabeza la lista con 88; seguido de Baja California con 74,2 homicidios; el tercer sitio lo ocupa Chihuahua con 63.2; y Guerrero con 47 homicidios dolosos por cada 100 mil personas que habitan esta entidad.

Guanajuato es la entidad más violenta del país, pues a la fecha han ocurrido 3 mil 211 asesinatos, donde opera el cartel guachicolero de El Marro.

Al menos la entidad suriana ya no aparece en los primeros lugares en homicidios. Aunque no es para alegrarse, porque aún siguen cometiéndose asesinatos, pero la reducción de muertes violentas es un motivo para no perder la esperanza de que la entidad y sus municipios alcancen un buen nivel de paz, ya que es bien importante la seguridad para que el turismo se regocije en las playas en esta temporada decembrina.

El mandatario estatal, Héctor Astudillo Flores, fue más preciso y dijo que por la buena coordinación que hay con los tres niveles de gobierno, se ha logrado avanzar en el problema de seguridad. Prueba de ello, es que el estado ocupa el séptimo lugar a nivel nacional en homicidios en general.

Los datos ofrecidos por el secretario Alfonso Durazo, que demuestran que los índices de homicidios dolosos van a la baja, no gustaron a varios ciudadanos, quienes de inmediato le refutaron en las redes que eso es mentira, pues aseguran que la inseguridad y violencia está imparable en todo el país.

Sin embargo, lo expuesto por Durazo Montaño fue en presencia de los gobernadores que asistieron a la Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública, quienes reconocieron los datos; de otra manera, Durazo Montaño no habría dado cifras exactas.

Recuerden que el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que exhibiría a los gobernadores que no participaran en estas conferencias y en las reuniones de las mesas estatales de seguridad. Además, que deben cooperar para combatir la inseguridad en sus estados.

El gobernador Héctor Astudillo Flores estuvo presente y hasta fue reconocido públicamente por Durazo Montaño, por su labor constante ante la inseguridad.

Bien reza el refrán, que más vale amigos que dinero. Jojojo.

También en la Costa Grande, aunque no les gusta a varias personas que se diga que bajaron los índices delictivos, hace algunos días que en la región no se han cometido asesinatos; y eso es motivo de alegría, porque la mayoría de la gente y de la región vivimos del turismo y el principal requisito es la seguridad. Por eso deseamos que esta buena racha continúe en la zona.

Aunque siguen siendo dolorosas todas las desgracias ocurridas en el puerto de Ixtapa-Zihuatanejo, con estos datos hay esperanza de que las cosas en seguridad marchen mejor en el puerto.

Si bien es cierto que la vía Altamirano -Vallecitos de Zaragoza sigue cerrada, las autoridades de los tres niveles de gobierno anunciaron que arribará a la zona un grupo de agentes militares para instalar un retén permanente en las comunidades conflictivas. De esa manera abrirán la carretera a Zihuatanejo.

Cabe hacer mención, mis estados, que esa vía no sólo es el principal camino de los turistas que viajan desde la Ciudad de México, Toluca y Tierra Caliente, hacia este destino de playa, pues es más cerca y no pagan casetas. Por eso muchos turistas toman esa vía para llegar a Zihuatanejo. Y no sólo es la principal carretera que los visitantes usan para llegar al destino, sino que también es el vital acceso de campesinos, ganaderos, productores de mezcal y hortalizas de varias comunidades serranas, que vienen a este puerto a vender sus productos para la manutención de sus hijos.

Sin embargo, por el conflicto suscitado en la zona, hace meses que muchos serranos abandonaron las comunidades y sus tierras, y los pocos que quedaron no tienen manera de transportar sus productos para su venta hacia el puerto.

No obstante, para Zihuatanejo es excelente que liberen la vía Vallecitos de Zaragoza, pues entre más accesos haya para el destino de playa, mejor le va a ir al sector turístico.

Pero lo mejor que viene para el destino es el muelle principal, que pronto será una realidad para los zihutanejenses. Ya le vimos forma al muelle y el titular de la Secretaria de Desarrollo Urbano, Rafael Navarrete Quezada, confirmó que es prioridad del mandatario Astudillo Flores entregar esa infraestructura moderna, para Zihuatanejo, de la que hincaron 139 pilotes de un total 162 que van a colocar.

Navarrete dijo que a principios de enero prevén concluir la primera plataforma conformada por dos cuadrantes y quedará habilitada la mitad del muelle.

Ahí tienen, mis estimados, sigamos soñando con un puerto mejor.

Editorial

La sagrada amistad: Trump y AMLO

Nada en las biografías de Andrés Manuel López Obrador y de Donald Trump anticipaba la posibilidad de que se convirtieran en grandes compinches. Por el contrario todo permitía suponer que la convivencia de sus presidencias constituiría un verdadero choque de trenes. Trump se abrió camino a la Casa Blanca insultando a los mexicanos y haciendo de los vecinos del sur los responsables de todos los males, reales e imaginarios, de Estados Unidos. Su trayectoria de millonario rapaz y racista no podía ser más opuesta a la de AMLO y a su evangelio franciscano. El “primero los pobres” de López Obrador es el perfecto antónimo al “primero los ricos” del republicano.

El romance entre ambos parecería contradecir incluso el cálculo político, algo en lo que ambos son verdaderos profesionales. Por lo que respecta a Trump, las tendencias sociales del presidente mexicano podrían haberse convertido en un combustible perfecto para la retórica de odio sobre el vecino del sur, acusando a su colega de izquierdista y de ser un émulo de Hugo Chávez; un argumento para mantener viva la tesis de la amenaza que representa la convivencia con los latinos y la necesidad de construir su muro. Una oportunidad que por alguna razón Trump ha dejado pasar. Lo hizo incluso antes de que Andrés Manuel tomara posesión: “Me gusta México. Me agrada su nuevo líder. Creo que podría ser estupendo. Un poco diferente a nosotros. Creo que me va mejor con él, que con el capitalista, él sabe que México necesita de Estados Unidos”, aseguró en referencia a Peña Nieto (agosto 2018).

Por su parte, la repulsa unánime que genera entre todos los sectores sociales de nuestro país los ataques del empresario presidente en contra de México, le ofrecían a AMLO un pretexto idóneo para exacerbar la necesidad de mantenerse unidos. Tenía en bandeja un ingrediente perfecto para mantener viva una narrativa nacionalista combativa y movilizante. Y sin embargo, la luna de miel entre ambos se ha extendido a tal grado que casi un año más tarde López Obrador se siente impelido a escribir el siguiente tuit: “juramos que nada ni nadie separe nuestra bonita y sagrada amistad” (2 de junio, 2019).

Las declaraciones de amor entre ambos dejan perplejos a sus propios equipos, a sus traductores, a los expertos en geopolítica. Y ciertamente no se trata de un amor platónico. Una y otra vez el mandatario estadounidense ha intervenido para suavizar posiciones comerciales, levantar embargos, presionar a los demócratas a firmar el nuevo tratado o detener el decreto que convierte a los cárteles en terroristas ante la ley norteamericana. Es cierto que buena parte de esas medidas las había propiciado él mismo, pero a la postre ha buscado acuerdos conciliatorios, contra todo pronóstico. López Obrador no se ha quedado corto; ha asumido responsabilidades para contener el tráfico de centroamericanos en su paso hacia el norte y ha aceptado modificaciones en las condiciones industriales y laborales con las que opera el sector maquilero de nuestro país, entre otras cosas.

Salir de la versión móvil