Editorial

Caminar por la verdad, la justicia y la paz

Muchos de los procesos de cambio han empezado con una larga caminata. De hecho, la caminata es una de las expresiones de la resistencia pacífica más efectivas que los movimientos sociales han aplicado porque convocan a la solidaridad más que a la confrontación.

Así lo hicieron Martin Luther King, Gandhi e incluso el propio Andrés Manuel López Obrador en el arranque de su papel como luchador social en 1991 con el Éxodo por la Democracia.

Esa expresión, aunque es pacífica, no siempre ha sido del agrado de la mayoría que menosprecian a quienes la realizan e incluso desestiman su eficacia.

Tampoco la ha sido del gobierno en turno como ahora lo hace López Obrador ante el anuncio de la Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz que tiene como objetivo que el gobierno retome la agenda de la atención a las moles de víctimas y se construyan y apliquen mecanismos de justicia transicional de manera integral y de la magnitud de la tragedia que se vive en el país.

Una de las marchas o caminatas más efectivas que se hayan realizado recientemente fue la del 2011 cuando el poeta Javier Sicilia caminó desde Cuernavaca, donde mataron a su hijo, a la Ciudad de México.

Luego de esa caminata y de un par de caravanas en todo el país, se hizo visible el grave problema de la desaparición de miles de ciudadanos a manos del crimen organizado.

Ese problema que ya sufrían varios estados del norte no se quería reconocer ni por el gobierno ni por la opinión pública. Hacerlo visible y que se registrara en todo el país fue el logro del Movimiento de Paz con Justicia y Dignidad.

Nueve años después, con una espiral de violencia imparable y, al mismo tiempo normalizada, este movimiento de víctimas ha decidido volver a caminar para exigirle al ahora presidente López Obrador que cumpla con su palabra de dar justicia a las familias de los miles de asesinados, desaparecidos y desplazados por la guerra contra el narcotráfico declarada por Felipe Calderón en 2006.

La decisión de caminar una vez más los 80 kilómetros que separan la capital de Morelos con la Ciudad de México no ha sido del agrado de muchos seguidores del presidente. Califican de entrada a Sicilia de traidor de la democracia y hasta de instrumento de la derecha, sin tomar en cuenta que hay razones de sobra para demandar un alto a la violencia y la atención a los agraviados.

Durante estos nueve años Sicilia no ha parado en pedir que se privilegie en la agenda del gobierno dar justicia a las victimas de la violencia y cambiar la estrategia militar y policiaca de combate al crimen organizado.

La demanda esencial es que se ofrezca a las familias afectadas la justicia transicional, es decir que se investigue a fondo para conocer la verdad de los hechos, aplicar la ley, ofrecer una reparación del daño y al final el perdón o la amnistía. Esto es, en el sentido inverso a lo que propone López Obrador de dar el perdón a los victimarios y borrón y cuenta nueva.

Sin justicia y verdad no hay democracia, es lo que han manifestado Sicilia y un grupo de activistas preocupados ante la falta de interés del presidente López Obrador de atender la demanda de los familiares de miles de muertos y desaparecidos que representa una cuenta pendiente y una sombra que eclipsa cualquier intento de cambio como lo pretende este gobierno que se hace llamar la Cuarta Transformación.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

La nota roja desalienta la inversión en Acapulco, criticó ayer el titular de la Secretaría de Turismo, Miguel Torruco Marqués, durante su visita al puerto para inaugurar un nuevo hotel, que tuvo una inversión de 25 millones de dólares.

Dicho así de simple, el problema de la desaceleración económica en el puerto, y en cualquier otro destino turístico de México, se resolvería entonces de una manera muy fácil; esto es, limitando la nota roja en todos los medios de comunicación, tanto convencionales como digitales, y hasta en las redes sociales.

Nótese la postura facilona del secretario. No es que los muertos, secuestros, asaltos y robos, así como la trata de personas se aun problema. El problema es que se divulguen estas noticias.

Luego entonces, el remedio está en limitarlas y hasta prohibirlas.

Así, los gorilas de la delincuencia podrán seguir asesinando gente, secuestrándola, descuartizándola, quemándola viva…podrán seguir secuestrando mujeres, violándolas, matándolas, etcétera, etcétera, sin que eso sea realmente el problema a atender. Lo grave es la información de todos estos hechos que dañan y perjudican a la sociedad.

Como en las peores dictaduras, lo malo y lo feo se puede echar debajo de la alfombra, mientras solamente se exalta lo bueno, para tener contento a un gobierno que quiere resolver los problemas heredados, de manera fácil.

Así vivimos engañados durante decenios en las dictaduras comunistas. Los de occidente pensábamos que los rusos, los yugoslavos y los de Alemania Oriental, y todos los países que formaban parte de aquel gran y fallido experimento político-social y económico llamado Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), era mucho mejor de lo que nosotros estábamos viviendo con el capitalismo. Hasta las universidades públicas le entraron a esa mentira, exaltando figuras como la de Marx, Lenin, Fidel Castro y la del Ché Guevara, marcando a toda una generación que creía en la revolución armada como la vía de cambio para nuestros pueblos, y en el comunismo como la panacea para la desigualdad social.

A todos ellos –y a nosotros los crédulos- los puso la historia en su lugar. Sus países son cementerios, y podemos afirmar que Stalin mató a más rusos con su política de control interno, que los que murieron en guerras con occidente.

¿Luego entonces qué hacer en el caso de la inseguridad sin control en México? Enfrentarla y combatirla. Lo demás es demagogia. Basta reconocer que el problema existe, para avanzar 50 por ciento en ello.

Es una lástima que mientras el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, acepte que el país está tan degradado, y sus instituciones tan infiltradas, que ya no bastaba con llegar al poder y hacer más de lo mismo –cosa que le sucedió a Enrique Peña Nieto, quien se dedicó a imitar lo que hicieron los panistas en materia de seguridad-, sino que era necesario una transformación, comenzando por cambios constitucionales profundos.

Es una lástima, decíamos, que mientras la cabeza del gobierno federal reconoce que hay un problema que resolver, el secretario de Turismo se salga por la tangente y responsabilice a los medios de comunicación por divulgar lo que es una realidad.

Vamos, ni siquiera dijo que sean mentiras lo que se divulgan, sino sólo que se publican. Es decir, que difundir una verdad, algo que nos está afectando directamente como sociedad, es el problema y no la verdad en sí misma.

¿Quién entiende a los políticos? Parece como paridos en otro planeta. La mente les trabaja de manera distinta, porque en todo quehacer humano hay una lógica que seguir, pero parece que para los políticos todo es ilógico.

Ninguna vida vale menos que una millonaria inversión. Las cifras de homicidios actuales revelan que cada hora mueren 4 mexicanos en este país, producto de la violencia. Y lo seguiremos divulgando, aunque los millonarios se lleven sus millones a Andorra. Y de paso, se pueden llevar también a Torruco.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

En Morena se disputan con furia el poder

“La ambición de poder es una mala hierba que sólo crece en el solar abandonado de una mente vacía”: Ayn Rand.

Mis estimados aspirantes a la gubernatura y demás cargos de elección popular en Guerrero, les tengo una misiva: ni sueñen que los dejarán entrar al Movimiento Regeneración Nacional (Morena); los dueños de ese movimiento, hace meses que mostraron su ambición al poder y ni siquiera entre ellos logran acuerdos, cuanto menos lo van hacer con extraños, pues entre ellos se aplican la ley del más fuerte como los animales.

Bien claro dejaron los morenos de lo que son capaces, pues al propio diputado Antonio Helguera Jiménez lo mandaron a freír espárragos; y no sólo eso, sino que le pusieron una demanda penal.

¿Se pueden imaginar lo que en ese círculo morenista se cocina? No habrá entrada para ningún personaje que los morenos consideren extraños a su movimiento, así que los actores que gritan a los cuatro vientos amar a Morena y su dueño, ese mensaje enviado por los legisladores locales, deben analizarlo bien los arribistas a Morena.

Y no por lo que dijo Marcial Rodríguez Saldaña, acerca del empresario gasolinero y ex presidente de Acapulco, Luis Walton Aburto, quien les ganó el mandado a todos, incluso al mismo Pablo Sandoval, a quien en Morena ven como un dios de árbol que no da frutos, alguien que ni picha, ni cacha, ni deja batear. Al súper delegado de flojera verlo, de plano no tiene nada para representar a los guerrerense. Aunque digan muchos que Sandoval Ballesteros tiene segura la candidatura para el 2021 por Morena, ya que es el delfín del presidente AMLO. Tendrá muchos padrinos poderosos el súper delegado, pero nomás no convence, así tenga la mano llena de dinero del mandatario federal. De todos modos, dicho personaje no llama la atención ni de las güilotas de Tierra Caliente.

Les decía que Walton Aburto les ganó el mandado a todos los que se dicen dueños de Morena. Les comento que el pasado domingo en Acapulco hubo una reunión convocada por el diputado local y todavía coordinador de la fracción parlamentaria de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Antonio Helguera Jiménez (digo todavía porque los amilcaristas ya le declararon la guerra para expulsarlo).

A esa reunión, además de Walton, también asistieron otros dos aspirantes a ese cargo, como el ex gobernador interino Rogelio Ortega Martínez y la presidenta de Acapulco, Adela Román Ocampo.

Ahí se abrió de capa Walton Aburto y anunció sus aspiraciones a ser el candidato a gobernador en Guerrero por Morena en el 2021. Y para sellar con broche de oro su pronunciamiento, Walton llamó a la dirigencia estatal de Morena que convoquen a la unidad; y agregó -para que no quede duda- que desea afiliarse a dicho instituto político.

Jojojo. Este acto molesto mucho a Marcial Rodríguez Saldaña, y dijo a los aspirantes a la gubernatura por Morena que no se hagan ilusiones, que “pueden venir y apoyar la Cuarta trasformación que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero que lo hagan por convicción y no a cambio de candidaturas”.

Y también Rodríguez Saldaña se puso creativo e incitó a la militancia morenista, “a que nadie abra la puerta a externos para que se metan en asuntos internos, de Morena.”

Pero cuando reaccionó Marcial, los aspirantes ya estaban hasta dentro del cuartel de los morenos. Ahora ni cómo los saquen, pues no son sólo tres, son varios los que arribaron  buscando espacios en Morena, pues también se habla de por el costado de la paridad de género, se meterán las mujeres, entre ellas Beatriz Mojica Morga, ex candidata a gobernadora por el PRD.

Incluso dicen algunos morenos que a la gubernatura será una justa de dos carreras: una de mujeres y otra de hombres, ¿Será?

Todo puede suceder, pues hay mujeres perredistas, priístas y morenistas que pueden dar la sorpresa en la entidad suriana; sin embargo, y siendo sinceros, Guerrero es un estado machista cien por ciento y a la mujer sólo le dan espacios para que deje de molestarlos. Además, los partidos nunca se han ocupado en liderazgos femeninos, siempre primero ellos y al último ellos, por eso ahora andan pariendo cuates, buscando mujeres que los representen, porque ahora los institutos políticos están obligados a cumplir con la paridad, que implica que los cargos de elección popular se dividan 50 por ciento para mujeres y 50 por ciento para hombres.

Pero a bien poquitas mujeres las han dejado participar, no hay muchos liderazgos femeninos. No es que no puedan las damas, es que no las dejan.

La siguiente elección no será la excepción: los caballeros van a cerrar las puertas en Guerrero. No estoy hablando de otros estados. Inclusive se dice en los corrillos del estado que si llegase ser la candidata una mujer, Morena tendría a la alcaldesa porteña Adela Román Ocampo, y los otros partidos se quedaran como el chinito, nomás milano, pues no tienen material femenino para competir.

Y también se rumora que Pablo Sandoval busca hacer alianza con Beatriz Mojica Morga para que juntos busquen la candidatura, ya sea si es hombre o mujer, pero hasta en eso le herró Sandoval Ballestero, pues Bety, aunque se haya salido del PRD y se vaya a refugiar a Morena, jamás se va a quitar la marca “Chuchos y asociados” de la frente. Esa parejita que odia al presidente AMLO. Y para los que lo conocen, el mandatario no olvida lo que esos canallas de quinta le hicieron durante los tres procesos electorales en los que compitió. Jejeje.

Y por eso jamás va a dejar que Bety entre al grupo de los santos y pulcros Morenos.

Bueno es una suposición, en realidad todo puede pasar, la gente cambia, ¿qué no?

Así las cosas, en Morena, mis estimados, no hay cabida para ningún arribista. No se hagan eluciones, pues también en los municipios hay pleitos feroces por las presidencias y por las diputaciones locales y federales. En Petatlán principalmente, un municipio maltratado por sus gobernantes. Ese pueblo luce jodido, sin obras y abandonado porque ningún político es capaz de exigir resultados a los funcionarios en turno, todos son alcahuetes. El alcalde lleva tiempo nadando de a muertito, nada le importa.

Los diputados, local y federal, están peor; andan en campaña, añoran la presidencia de su municipio por Morena. Aunque no hay hecho nada por su municipio, siguen creyendo en los Santos Reyes, así como están de grandotes.

En Petatlán de a tiro hay siete personajes buscando la presidencia por Morena. Se encuentran Rosendo Pérez González, actualmente servidor de la nación y esposo de la regidora por Morena; Juan Román Bustos, actual regidor por Morena; Francisco Chavarría Valdeolívar, este personaje ha sido funcionario del PRI y del PRD, pero ahora busca la presidencia por Morena.

Además, Elva Sierra, ella fue candidata en la elección pasada por el Partido Verde Ecologista de México, actualmente funge como síndica procuradora del municipio de Petatlán, y también añora buscar la presidencia por Morena.

Jesús Gómez Pérez, este personaje busca la presidencia por Morena, también fue del PRD y PRI, y ahora añora que lo cobije Morena y lo nombre candidato a la presidencia.

Fedra, la profesora, también levanto la mano. Ella perdió la elección pasada por Morena y pide le den otra oportunidad.

También Leticia Rodríguez Armenta, presidenta interina en Petatlán, esposa del fenecido Arturo Gómez, a petición de amigos de Morena, participará para buscar la presidencia petatleca.

Y el mero gallo giro, el diputado Adalid Pérez Galeana. Este legislador por Morena ya casi se siente presidente municipal de Petatlán.

Algunos personajes vienen del PRD y otros del tricolor y del Verde, pero también son vistos como chapulines, pues brincaron a Morena, ya que sienten que por ese Movimiento tienen el 80 por ciento del triunfo.

Sin embargo, algunos de esos personajes cuentan con antecedentes muy oscuros, que de tan oscuros nadie los ve y menos los miran los organismos electorales; no obstante, vivimos la era de las redes sociales, que bien pronto descubren los datos, por más oscuros que estos sean. Por eso y por muchas cosas más, benditas redes sociales. ¡Feliz miércoles para todos!

Editorial

Hasta encontrarles

Las cifras se vuelven lejanas cuando no tienen comparación o cuando de tanto mencionarlas se vuelven abstractas. A veces los números no dicen gran cosa y aunque de entrada los veamos como algo “escandaloso” somos incapaces de traducirlos en razón cuando no tienen un contexto que les dé vida.

La semana pasada, el Subsecretario de Derechos Humanos, Alejando Encinas y la Titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Quintana, informaron que desde los años sesenta a la fecha, en México existen más de 61 mil personas desaparecidas (40por ciento más de lo que se tenía registrado a finales del 2018) y que solo en el primer año de Gobierno se registraron 5 mil 184 desapariciones. La cifra es escalofriante. Recordemos que aún en los periodos más espeluznantes de la historia reciente de la región, ningún otro país ha sido testigo del terror que de manera continua ha vivido México. En Chile a partir del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y durante la dictadura de Pinochet, desaparecieron a 2025 personas; y en Argentina, durante el terrorismo de Estado que trajo la última dictadura cívico militar de 1976 a 1983 se registraron 30 mil desapariciones. En México la cifra no se detiene y termina con puntos suspensivos; se perpetúa a través del tiempo de la mano con la impunidad casi total en estos casos, que ha significado un cheque en blanco para la comisión de más desapariciones.

Durante este año hemos tenido ante nosotros mensajes contradictorios por parte del Gobierno; por un lado, se ha dicho que es una prioridad del Gobierno conocer el paradero de las personas desaparecidas en nuestro país y se han creado espacios de memoria referentes al terrorismo de Estado; por otro, se cierra el acceso a los acervos históricos de la extinta Dirección Federal de Seguridad y de la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales, que pueden dar información sobre el paradero de algunos de los que fueron sujetos de desaparición forzada en los años sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado. En el mismo sentido, se reconocen miles de personas desaparecidas en el país y se habla de su búsqueda e identificación, pero no se habla sobre las acciones que se van a llevar a cabo para que este segundo año, la cifra de 5 mil 184 personas desaparecidas se reduzca a cero.

Es cierto, es importante sumar para saber de qué estamos hablando cuando decimos que la desaparición es un fenómeno sistemático y generalizado, pero ¿por qué quedarnos a medias? Ahora ¿a quién hacemos responsable de esas más de cinco mil desapariciones que ocurrieron ya en el marco de la llamada transformación?

Las cifras presentadas por el Subsecretario Encinas no son suficientes para que podamos entender el contexto en el que vivimos.

El horror que provoca la estadística nunca se va a comparar con el dolor de aquellxs que se encuentran detrás de la cifra. Miles de víctimas que buscan a sus padres, madres, abuelxs, hermanxs, hijxs. México se ha convertido en un país de buscadorxs, en el que cada región cuenta la historia de alguna persona que desapareció. Las cifras deben dejar de ser algo abstracto, para empezar a traducirse en miles de historias que debemos seguir nombrando y recordando. Hasta encontrarles.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Los gobernadores se reunieron ayer con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Se sabe poco de este encuentro, pues fue privado. El presidente ofreció una comida para los mandatarios estatales, y solamente divulgó una fotografía de él con los gobernadores y algunos secretarios del gabinete federal, entre ellos Alfonso Durazo, titular de Seguridad Pública y Participación Ciudadana.

De acuerdo con lo que el presidente divulgó mediante un Tuit, los gobernadores se comprometieron a seguir trabajando juntos.

“Reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando juntos, con democracia y respeto a la pluralidad, por el bien del pueblo y de nuestra gran nación”, escribió el mandatario en sus redes sociales.

Previamente, los gobernadores se reunieron con el titular de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, quien les hizo notar que el plan de seguridad nacional, centrado en las mesas de coordinación para la paz, no funcionará sin la presencia y acción decisiva de los liderazgos estatales…y yo añadiría también municipales.

Pero detrás de estos encuentros y desencuentros, sin duda está también –y sobre todo-, la puesta en marcha del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), plan de salud los gobernadores del PAN ya rechazaron, pues se niegan a la desaparición de Seguro Popular, aunque éste –como ya lo ha dicho el presidente-, ni era seguro, ni era popular, pues por un lado era selectivo en el registro; y por otro lado se había convertido en un oasis para empresas privadas que operaban mediante la subcontratación de servicios diversos.

Esto, de hecho, fue lo que más atraso infundió al sistema nacional de Salud desde que Vicente Fox creó el Seguro Popular, pues en lugar de que los gobernadores –que eran los que recibían los dineros- a través de sus secretarios de salud, se enfocaran en el mejoramiento de la infraestructura, el equipamiento y los servicios en general, usaron el dinero para subarrendar equipos, estudios clínicos, etcétera.

No en balde hay tanta voz en contra del Insabi, pues con este nuevo plan la atención debe ser directa en los hospitales y clínicas de salud, dejando fuera a las empresas privadas que a lo largo de tres sexenios estuvieron absorbiendo el dinero del Seguro Popular.

Lo que quedó de ello fue un sistema nacional de salud en bancarrota, con una infraestructura deteriorada, y con carencias graves en cuanto a personal especializado.

Esperábamos, de hecho, que tras el encuentro de ayer el presidente anunciara los acuerdos con los mandatarios, pero al parecer decidieron mantenerlos por ahora en reserva.

Previamente, en su conferencia matutina, el presidente dijo que mañana jueves presentará un plan general de salud en el que se informará qué gobernadores ya firmaron el convenio para el funcionamiento del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

Es decir, que ventaneará a los gobernadores que no estén en la dinámica de apoyar al Insabi, y obviamente eso traerá repercusiones graves para la gente de esas entidades, pues sin la firma de los convenios no fluirán ni recursos humanos, económicos ni materiales.

En respuesta a estos encuentros y anuncios, los gobernadores del PAN que estaban renuentes a firmar los convenios para el Insabi, anunciaron anoche que tras el encuentro con el presidente, pelotearán entre ellos una propuesta alterna de financiamiento para este instituto, a fin de que se garantice la gratuidad en los tres niveles de atención a la salud, que es precisamente donde el nuevo plan está fallando.

El presidente les ofreció reunirse con los gobernadores de cada partido por separado, para escuchar sus propuestas.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Se reúne Durazo con gobernadores por inseguridad

“La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve; y, por tanto, no conduce nunca a una paz permanente”: Martin Luther King.

Mis estimados, volvió a reunirse el secretario Alfonso Durazo Montaño con gobernadores, por el tema de la seguridad, asunto que deja mucho que desear para el pueblo, pues no se ven resultados. Las autoridades no logran calmar el avispero que tiene al México lindo y querido teñido de rojo y tirado al suelo.

 Sin duda, es benéfico que se reúnan los gobernadores con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño; sin embargo, no parecen ocupados en el tema de la seguridad algunos gobernadores, ya que le reclamaron a Durazo Montaño por la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador, de exhibir públicamente a quienes no asisten a las reuniones diarias de seguridad en los estados.

“Estamos inconformes de que sigan exhibiendo a los mandatarios faltistas”, le dijeron.

¿Qué tal? Dijera el gobernador bajacaliforniano, Jaime Bonilla, “lloran como puercos atorados en un cerco”.

El encuentro en la capital fue entre Durazo y los miembros de la comisión Ejecutiva de Seguridad y Justicia de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), quienes le presentaron al titular de la SSPC propuestas de funcionamiento de mesas estatales para la construcción de la paz.

Nada nuevo presentó la Conago, ni compromiso, ni resultados. Siguen con la misma canción vieja de siempre. Mientras la violencia azota sus estados con furia, ellos se deslumbran presumiendo planes que se quedan escritos en agendas caras.

Los gobernadores pretenden la construcción de una agenda de colaboración entre la Fiscalía General de la República (FGR), y los gobiernos estatales, para el fortalecimiento de las fiscalías y procuradurías locales.

Esto es un chiste de risa loca, nadie se traga ese cuento, es muy viejo y acedo, además.

Las instituciones federales y estatales, son donde se anida la peor corrupción que tiene hundido al país en ríos de sangre. Los gobernadores también dijeron que propondrán revisar los criterios de distribución de los recursos federales destinados a seguridad pública en estados y municipios, mediante los fondos FISM, Fortaseg y Fortamun.

El Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP), y el Programa de Fortalecimientos para la Seguridad (Fortaseg) estos dos son fondos federales que se destinan a los estados y municipios, para apoyar a las distintas dependencias de seguridad pública, para la prevención social de la violencia y la delincuencia con participación ciudadana. Aquí entra el equipamiento, la construcción de la estructura física, etcétera.

Sin embargo, en su mayoría las dependencias de seguridad pública dan pena ajena, son un cuchitril. Los rubros para la seguridad son jugosos, como el Fondo para la Infraestructura Social Municipal (FAS)P, junto con el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y las Demarcaciones de la Ciudad de México (Fortamun), son los únicos del Ramo 33 que son ejercidos por los municipios.

No hay excusas, señores alcaldes, para meter el cuerpo entero a resolver el tema espinoso de la inseguridad. Que por cierto, sigue siendo el talón de Aquiles de los gobernantes, pues han hecho mucho ruido y pocas nueces. No hay resultados en materia de seguridad; por el contrario, vemos los ciudadanos que el flagelo avanza peligrosamente por el país, y sólo notamos cómo ascienden las estadísticas de homicidios y feminicidios, secuestros, levantones, robos y extorciones, por toda la República.

Sin dudarlo, la violencia que vivimos en México, mis estimados, es un reflejo de la actitud violenta de muchos menores, como la que recientemente vivimos, cuando un menor de 11 años mató a su maestra y dejó otros heridos, para luego quitarse la vida en una escuela de Torreón, Coahuila, usando dos armas de su abuelo.

Qué terrible episodio; sin embargo, no es la primera vez que ocurre, sucedió también en la capital del país y en colegio privado de Monterrey. Son noticias que no se borran de mi mente, pues son sucesos que duelen en lo profundo del corazón. Nunca imaginamos los mexicanos ver y escuchar tales noticias, que sólo veíamos en los Estados Unidos, una nación que vende armas como si vendiera Sabritas, pero no en México, donde según su servidora es difícil conseguir un arma.

Entonces, somos los adultos culpables de la conducta violenta de nuestros hijos.

Según la Fiscalía de Torreón, el menor tomo las armas de su abuelo. ¿Cómo ocurrieron las cosas? El chico pidió permiso para ir al baño, y según testimonios, pasaron 15 minutos y el niño no regresaba. Entonces la maestra salió a buscarlo. Al salir del baño, el menor se topó con la maestra. Él vestía pantalón negro y una playera blanca que llevaba la leyenda “Natural Selection”, según es el nombre de un videojuego. El menor llevaba en sus manos dos armas, una de alto calibre y otra de bajo calibre, las cuales accionó afuera del baño sobre la humanidad de la profesora, matándola en el acto.

También dejó seis heridos: cinco alumnos y otro maestro, y después el menor se quitó la vida.

Es horrible recordar este triste episodio, me da escalofrío saber cómo un menor de 11 años pudo accionar las armas de la forma que lo hizo, pues no es fácil disparar un arma y menos matar a personas, para eso se necesita mucho producto de gallina y mucho tino.

Este caso tiene que ser investigado a fondo, aunque haya muerto el menor, para que no vuelva a suceder, pues algo grave ocurre en la mente de las nuevas generaciones que viven violencia en la calle, en la casa y también en la escuela. Y a eso agréguele la diversión de los menores, quienes pasan horas frente al televisor y jugando videojuegos violentos, duermen poco por estar jugando o frente al televisor, o navegando en redes sociales en su celular; y los padres ni cuenta se dan de lo que hacen o viven sus hijos.

Según expertos, eso videos juegos trastornan la mente de los jóvenes y con mayor razón la de un niño.

No quería recordar este incidente tan triste y doloroso, pero es necesario que vuelvan los padres al cuidado de sus hijos. El gobierno que haga su parte y los padres la suya. La Operación Mochila puede que no funcione tanto, pero en las ciudades donde las escuelas son cerradas, deben implantarlo aunque digan que violan los derechos de los niños. El nivel de violencia obliga a tomar medidas extraordinarias.

Padres, prohíban a sus hijos los videojuegos violentos pues enajenan la cabecita de sus pequeños.

Lo triste del cuadro es que hay un gran sector del país, en su mayoría niños menores de edad, poseídos por estos malditos juegos. Quíteselos, quémelos, es mejor verlo llorar cuando se lo quite, que llore usted cuando lo tenga en un ataúd.

Este hecho registrado en Torreón es una advertencia para las instituciones educativas de todos los niveles en México, para que tomen medidas serias en relación al tema de la inseguridad que ya llegó a los planteles, como reflejo de lo que se vive en la sociedad y en las familias.

Los maestros saben qué niños son violentos; entonces avisen a sus padres para que los trate un especialista. Todos debemos tomar medidas de prevención para que no sucedan nunca más esos sucesos en ningún lugar del país. ¡Feliz martes para todos!

Editorial

Juicio a Calderón

Sería absurdo culpar a un gobernante en específico de la terrible tragedia ocurrida en Torreón, Coahuila, con un niño de once años disparando a sus compañeros y a su maestra para luego quitarse la vida, pero sin duda es corresponsable la clase política de este país que decidió una supuesta estrategia de combate al crimen organizado y que ha derivado en el periodo de mayor violencia en el México contemporáneo.

La guerra contra el narcotráfico ordenada al inicio del gobierno del panista Felipe Calderón Hinojosa, en un contexto de deslegitimación política por las denuncias de fraude electoral en la elección presidencial de 2006, es la muestra más clara del fracaso de para combatir la violencia.

Por el contrario, con cifras históricas, ahora se puede afirmar que la decisión de decretar esta supuesta guerra contra el crimen organizado es la variable principal que explica el aumento sistemático de la violencia en el país, tanto los homicidios intencionales, la desaparición de personas, como horrores como las fosas clandestinas y cuerpos mutilados.

El informe sobre fosas clandestinas y registro de personas desaparecidas presentado el lunes 6 de enero por el Subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas, y por la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda Karla Quintana, aportan datos contundentes al revisar las cifras históricas de las desapariciones en México.

El informe de la Comisión Nacional de Búsqueda confirma que el fenómeno actual de las desapariciones coincide totalmente con la decisión del Gobierno de Felipe Calderón de estallar la supuesta guerra contra el narcotráfico.

El reporta abarca 55 años de estadísticas: de 1964 a 2019. En total se han reportado 147,033 personas desaparecidas, de las cuales 85,396 han sido localizadas, pero siguen sin aparecer 61,637 personas.

De este total, 1,584 desapariciones ocurrieron entre 1964 y 2005, que representan 2.57 por ciento del total. El resto, 60,053 personas (97.43 por ciento del total) ocurrieron a partir de 2006, justo cuando Calderón declaró la guerra contra el crimen organizado.

El Estado mexicano no es responsable, evidentemente, de todas las desapariciones que ocurren en este periodo, pero sí del contexto que permitió que grupos armados privados asumieran soberanía territorial de facto e imponer la más cruda necropolítica: decidir quien vive y quien muere. Decidir, quien puede ser desaparecido o no.

Pero la estrategia contra el crimen organizado no solo fue fallida, pues ahora los cárteles de los negocios ilegales, son más poderosos que cuando se declaró la guerra contra ellos. Y este resultado podría ser calificado de una monumental incompetencia, sino conociéramos de las relaciones entre criminales y gobernantes.

Casos como el del ex Secretario de Seguridad de Felipe Calderón, Genaro García Luna revelan que en lugar de combatir a todo el crimen organizado, las fuerzas del Estado protegían a poderosos cárteles. Y así hacían sus grandes negocios, mientras se desataba el periodo de mayor violencia contra la sociedad mexicana.

Literalmente, las ganancias de los cárteles de la droga, de algunos políticos que lo permitieron y el pago de varias campañas a candidatos a puestos públicos se levantaron sobre pilas de cadáveres, desaparecidos y fosas clandestinas. Es algo que no debe quedar impune. Felipe Calderón es uno de los principales responsables de esta situación que tenemos en México. Debe ser juzgado por ello.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El gobernador Héctor Astudillo no se había pronunciado acerca del nuevo Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), que desde el 1 de enero sustituyó al Seguro Popular, hasta ayer que fue entrevistado en Iguala, donde dijo que por su parte él dará un plazo de 3 o 4 meses para ver cómo funciona.

Y aclaró que no se opondrá al Insabi, porque tiene “un origen de buena fe”.

Por el contario, sus homólogos panistas de Baja California Sur, de Guanajuato, de Querétaro y Tamaulipas, así como el emecista de Jalisco, Enrique Alfaro Anguiano, ya se pronunciaron en contra de lo que consideran viene a centralizar los dineros de los servicios de salud, que durante muchos años recibieron a raudales.

Y así es. El Insabi, que comenzó con hartos tropiezos y poco dinero, se manejará bajo un esquema centralizado, toda vez que el Seguro Popular, mediante el cual se transfería el dinero para su manejo en las entidades federativas, también resultó un fracaso.

Decir otra cosa sería una mentira, pues el desabasto de medicinas, de insumos médicos y de laboratorio, el deterioro de equipos e instalaciones, y un rosario de problemas que afectan al sector salud a lo largo y ancho del país, no es de hoy. No es del 1 de enero a la fecha, aunque así lo estén denunciando los gobernadores que se oponen a un cambio de programas y normas.

Cómo olvidar todas las quejas, denuncias y paros laborales del personal médico y de salud en todos los niveles, en contra de la más severas carencias que los colocaban al borde de la negligencia médica, por negar el servicio de atención a cientos y miles de personas, que para cosa de ser atendidas tenían que comprar los medicamentos y hasta las gasas con sus propios recursos.

Las carencias llegaron a ser tan graves, que se canceló el servicio de alimentos para los enfermos, y entonces los familiares deben comprar la comida, con la realidad de que los que carecen de dinero, pues simplemente ayunan, mientras se recuperaban de intervenciones quirúrgicas o enfermedades graves.

Todos estos males persisten, en efecto, porque son tan graves y generalizados que no se podrían resolver ni por decreto, ni de la noche a la mañana.

Luego entonces, lo que los gobernadores deben hacer es exigir que el Insabi marche bajo reglas de operación precisas, y facilitar todo lo que esté a su alcance para que todo el sistema de salud, sobre todo en el aspecto laboral, sea centralizado, como ya ocurre con el sistema educativo.

El gobernador Astudillo así lo ha expresado, al reconocer que si en Educación se tenían a miles de profesores y empleados administrativos sin techo presupuestal, en Salud es algo peor.

Y para nadie es un secreto que siendo Salud la dependencia que más dinero recibe de la Federación, tiene un pobre margen de maniobra, porque 90 de cada 100 pesos lo gasta en pago de nómina.

Todo esto preocupa a los gobernadores, que habían venido usando el dinero del Seguro Popular para resolver problemas de nómina, cuando el recurso era para atención médica de la población que carece de seguridad social.

Es este condicionamiento o eventual retiro de recursos que las entidades reciben hoy para financiar sus respectivos sistemas de salud, lo que está sustentando la resistencia de Martín Orozco Sandoval, gobernador de Aguascalientes; de Carlos Mendoza, Baja California Sur; de Diego Sinhue, de Guanajuato; de Francisco Domínguez, de Querétaro; y de Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas, todos del PAN; así como el emecista Enrique Alfaro, de Jalisco.

Falta por definir qué sí cubre y qué no cubre el Insabi, pues se ha informado que el tercer nivel de salud queda excluido; sin embargo, es ahí donde se tienen los mayores problemas, por los efectos del cáncer, de la diabetes y sus complicaciones, y de las enfermedades cardiacas, que afectan a la población adulta, juvenil e infantil, sindistingos.

Este martes, el gobernador tiene una reunión con los gobernadores de todo el país, donde veremos de qué cuero sale más correa.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Marina Ixtapa, en ruinas y abandonado

“El emprendedor siempre busca el cambio, responde a él y lo utiliza como oportunidad”: Peter Drucker.

Mis estimados, luego de que el secretario de Turismo federal, Miguel Torruco Marqués, ubicó a Ixtapa-Zihuatanejo como el destino de playa número 1 de México con 93.1 por ciento de ocupación hotelera, incluso por arriba de Cancún y Los cabos, lo dicho por el secretario no convence a los expertos en la materia, y como era de esperarse en las redes aparecieron críticas fuertes para el secretario, diciéndole que mejor que se ponga a trabajar y que deje de inventar cifras alegres, que no convence ni a él mismo.

Algunos críticos lo señalan de ser el culpable del declive del turismo internacional que dejó de venir a México, por la falta de promoción a los destinos, sumado a las alertas de los gobierno estadunidense a sus connacionales, para que no visiten los destinos mexicanos por la violencia e inseguridad que azota al país.

Y es que el titular de la Sectur no hizo absolutamente nada para limpiar la imagen de los destinos que fueron señalados como de alta peligrosidad por el gobierno de Estados Unidos; y que conste que no fue una alerta, fueron varias las que emitió el gobierno vecino, pero la Federación guardó silencio y el secretario no muestra resultados de su trabajo, son cifras maquilladas, sobre todo del porcentaje de turismo que tanto presume en redes.

Torruco Marqués ha dicho que los visitantes llegaron en gran número a Guerrero, irónicamente una entidad que el gobierno de Estados Unidos prohibió a sus connacionales viajar a sus dos principales destinos, por la violencia e inseguridad que los azota.

Sin embargo, todo indica que Torruco Marqués logró su propósito, tiene tranquilo y confiado al sector, pero todo indica que para próximas temporadas el arribo de turismo estadunidense y canadiense será mucho menor.

No obstante, empresarios del sector criticaron las cifras que dio Torruco Marqués, pues varios de ellos aseguran que no es creíble lo que presumió el titular de la Sectur; por lógica, Acapulco tiene arriba de 20 mil habitaciones y Cancún tiene miles, ni de chiste la similitud con Ixtapa-Zihuatanejo, pues este destino, junto con Troncones, apenas suman 8 mil habitaciones.

Este dato lo presentó el secretario de Turismo estatal, Ernesto Rodríguez Escalona, quien también le hizo el caldo gordo a Torruco Marqués.

Y qué bueno, porque se la creyó el sector en esa zona y en realidad han vivido tantos problemas los guerrerenses, que es necesario que crean en el puerto; además, tienen un alcalde que está trabando y eso también es buen factor, pero de eso a que sea cierto lo que presume el secretario de Turismo, es una aberración lo que anunció. “Más bien lo que pretende Torruco Marqués es seguir engañando al presidente Andrés Manuel López Obrador, señalando que fue un éxito haber desaparecido el Consejo de Promoción Turística (CPTM), para desviar el recurso a la construcción del Tren Maya”, dijeron sus detractores.

Todo crecimiento genera críticas, de eso no queda duda. Tal vez no sean ciertas las cifras de Torruco Marqués; sin embargo, lo que es cierto es que a Ixtapa-Zihuatanejo arribó mucho turismo nacional y también llegó turismo extranjero; no en el mismo número de años anteriores, pero sí arribaron turistas extranjeros a los destinos turísticos de Guerrero.

 Incluso, en Troncones y Saladita, se divisó mucho turista extranjero.

Al puerto sin duda arribó mucho visitante nacional. Algunos turistas dijeron que tienen años visitando el puerto, contaron algunas cosas de Ixtapa que me voy a reservar; con todo, ellos aman este puerto y dicen que mientras vivan seguirán disfrutando de las playas del destino.

Pero algo que no dejaré de decirles fue lo que ellos revelaron y que piden se haga público, pues aseguran que hace tres años que vinieron, fueron testigos del abandono de Ixtapa. Es muy triste ver cómo se cae a pedazos un Faro que debería ser un atractivo turístico para los visitantes. Una persona mayor se cayó porque metió su pie en un pozo donde falta adoquín. Huele a excremento la Marina, tienen hasta lama las piedras, está horriblemente descuidada y además oscura. Caminamos por las mañas pero me dio tanta tristeza ver negocios cerrados en toda la avenida, hasta terrorífico se ve en la tarde-noche, como un lugar abandonado.

Y no es de tres años a la fecha, tiene más años esa desidia de las autoridades. El área en la Marina, un lugar que tengo entendido era una estampa para Ixtapa, pero miren, se cae a pedazos. Es bien triste que los gobiernos dejen desperdiciar un atractivo como lo es la Marina, donde se invirtieron  miles de millones de pesos en su desarrollo, dinero del pueblo desperdiciado en un desarrollo que pronto quedará en reliquias, es una pena.

Esa zona, por cierto, está rodeada de condominios de alto poder adquisitivo y no se refleja lo que cobran de impuestos para dar mantenimiento a las calles, alumbrado público y desazolve de la Marina.

Fonatur hace años dejó ver que no es fuerte en el mantenimiento de los desarrollos a su cargo, la dependencia es un elefante blanco que bien haría el gobierno federal si la liquida de una vez por todas, igual que hizo con el CPTM, porque no tienen razón de ser, caducó hace años.

Ahora el trabajo del director de Fonatur es recolectar el dinero para enviarlos a la construcción del Tren Maya y se desentendió de sus tareas. Ixtapa es la mejor prueba de ineptitud de Fonatur.

Los turistas cuentan horrores que empresarios de Ixtapa les contaron, y que su servidora no puede revelar, pues ustedes saben que me gustan mucho los frijoles negros con arroz blanco y quiero seguir disfrutándolos con tranquilidad.

Pero una cosa es cierta, los barcos anclados en la Marina son carísimos; sus propietarios son personajes muy ricos. Acuérdense del mentado Fobaproa que los mexicanos seguimos pagando, pues y ahí hay varios barquitos de esos que nos tocó pagar, pero esa es otra historia que luego les cuento.

En este espacio hemos señalado el deterioro de la Marina, del Faro, de los andenes, del escurrimiento de aguas negras; incluso, han señalado los capitanes de barcos el deterioro de andenes. Ellos dicen que esos desperfectos están a punto de provocar accidentes.

 Sin embargo, el responsable del mantenimiento de Ixtapa, es Fonatur. Por su parte, los funcionarios exponen que los negocios y el Faro establecidos en la Marina son de particulares y que ellos no pueden obligarlos a que le den mantenimiento a sus propiedades; no obstante, la propia Marina da un aspecto deprimente de abandono oficial.

Por cierto, les tengo una pepa: Salió gallito alaquín el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, y les lanzó un piedrazo a los empresarios que se quejaron por el alza de impuestos, a quienes les dijo: “pagan bien poquito porque ni pagan impuestos, pero eso sí, exigen vigilancia para sus empresas, piden que tengan luz mercurial, que tengan pavimentación, exigen mucho y pagan poco, son los que menos pagan, porque pagan más lo que menos tienen y son los que menos servicios tienen, están chillando más que un puerco atorado en un cerco”. Jojojo.

Ahí les hablan, empresarios, sigan apachando al raposo ridículo de Bonilla.

Aunque el Congreso local aprobó incrementar impuestos y crear nuevos gravámenes en gas, gasolina, plataformas digitales, artículos empeñados, hospedaje y arribos aéreos. Entonces comiencen a chillar como puercos, bajacalifornianos, pues el alza de impuesto es parejo para ricos y pobres. ¡Feliz lunes para todos!    

El Excel no tiene ética

Los controvertidos anuncios con los que Andrés Manuel López Obrador inicio el año, construir 2500 sucursales bancarias en zonas aisladas y ofrecer salud gratuita y universal a través del Insabi, dejan en claro dos cosas: uno, que el Presidente regreso de sus vacaciones recargado y dos, que está dispuesto a llevar hasta sus últimas consecuencias su consigna de “primero los pobres”.

Las dos medidas han sido duramente cuestionadas por adversarios y comentaristas. Algunos consideran que las prioridades de AMLO bien podrían llamarse “primero lo pobres, y después la racionalidad”. Encuentran absurdo que el Estado se convierta en banco y construya una red de sucursales allá donde no existen economías de escala para que operen con un mínimo de rentabilidad; y les parece una fantasía descabellada el proyecto de ofrecer servicios médicos y medicinas gratuitas a todos los mexicanos con cargo al Estado, cuando el IMSS se ha mostrado incapaz de ofrecérselo a sus agremiados, a pesar de contar con las cuotas patronales. El patrón de beneficiarios del IMSS apenas supera los 12 millones de derechohabientes, la población mexicana que tendría que ser cubierta ahora sería del diez veces mayor.

Y pese a todo ello, estoy con el Presidente. Parafraseando a Pascal (el corazón tiene razones que la razón no entiende), la ética social tiene razones que el mercado no entiende; el combate a la pobreza es un imperativo moral y un acto de justicia que no puede estar subordinado a la tasa de retorno dictada por un Excel diseñado en Paseo de la Reforma. Llevar una sucursal bancaria a la sierra de Oaxaca o a las estepas de Zacatecas para atender a una población dispersa de cinco mil personas es un acto de inclusión que les debemos a los marginados de toda la vida. Oportunidades iguales a los demás es una abstracción mientras los más desprotegidos carezcan de internet o una cuenta bancaria que les permita recibir transferencias y participar en el mercado. Las empresas no van a ir a ellos, lo cual significa que en la práctica seguirán existiendo ciudadanos de primera y de segunda; por lo mismo, es responsabilidad del Estado subsanar tales distorsiones. Es en efecto, la misma responsabilidad social que asumió el gobierno cuando decidió llevar a electricidad a todos los pueblos aun cuando buena parte de la red rural escapara a la racionalidad económica.

El tema de la salud universal es más complejo. Lo que está haciendo el Presidente es un poco lo que dicen que dijo Guadalupe Victoria al tirar su arma en dirección a los enemigos: “va mi espada en prenda, voy por ella”. López Obrador sabe que no hay condiciones para hacer factible a corto plazo una salud universal y gratuita, pero no hay manera de llegar al largo plazo si no comienza por el corto plazo aun cuando este se quede corto y provoque el llanto y el crujir de dientes en la propia estructura de salud pública. Justamente eso es lo que quiere, tirar “en prenda” un objetivo e ir por él, aunque la realidad resulte desbordada por el ambicioso propósito.

Al hacerlo así el Presidente está buscando dos cosas. Primero, dejar “posicionada” la noción de que todo mexicano tiene el derecho a recibir atención médica y medicinas y que eso constituye una responsabilidad colectiva asumida por el Estado. En la medida en que la población asimile esa noción terminará convirtiéndose en una reivindicación social y por ende en parte de la agenda de los actores políticos. Y, segundo, porque aún cuando sea inalcanzable por ahora, le ofrece al Presidente un referente para empujar recursos, presionar estructuras y exigir sacrificios en esa dirección.

Al respecto quisiera insistir en la necesidad de no subestimar la capacidad de AMLO para sacar adelante los proyectos que son fruto de su obstinación. No habíamos tenido un Presidente que alineara tantos factores a su favor: capacidad de movilización social real, la ausencia de oposición efectiva, control del aparato institucional en los tres poderes, energía personal y capacidad de trabajo. AMLO sacó adelante la Guardia Nacional, el voto secreto y universal en sindicatos o leyes implacables en contra de la evasión fiscal donde otros no pudieron. También conseguirá su aeropuerto, su refinería o su Tren Maya. No sé si logre un sistema de salud para todos los mexicanos en los cinco años que quedan, pero no tengo dudas que volcará al sistema en esa dirección. Y eso es bueno.

Durante muchas décadas ignoramos a las regiones atrasadas, a las ramas tradicionales, a la población necesitada hasta crear dos México contrapuestos. La elección de López Obrador fue el reclamo de ese otro México y las acciones de su gobierno intentan atenuar esa brecha sin provocar el caos o la violencia social. Puedo estar en desacuerdo con la manera en que se encaró el combate al guachicol o el reparto de pensiones a los ancianos, pero estoy abrumadoramente más que de acuerdo con que se haya encarado.

Muchas de las críticas pueden ser bien intencionadas y siempre serán bienvenidas las sugerencias para corregir errores y desaciertos, pero no habría que perder de vista la urgencia de enfrentar ya rezagos de siglos, sobretodo considerando lo efímero de un sexenio. La racionalidad desde la cual se critican estos proyectos de AMLO es la racionalidad del México emergido que por ceguera o mezquindad simplemente no alcanza a percibir que el hambriento y el olvidado han convertido la esperanza en exigencia. Ha llegado el tiempo de invertir las prioridades con las que veníamos operando; eran las prioridades de los Aspes, los Fox, los Videgaray, los millonarios de las listas de Forbes, los sectores mimados de Santa Fé, Las Lomas, Colinas de San Javier o San Pedro Garza. Todos ellos caben en los cinturones de miseria que rodean el Valle de México o que pululan en la sierras del Istmo. Ahora es el tiempo de ellos, y justamente eso es lo que significa “primero los pobres”.

Salir de la versión móvil