EDITORIAL

El gabinete que no es

En las crisis se hacen más evidente las fortalezas y debilidades de las organizaciones. Da igual que esta sea una empresa o un gobierno. Los liderazgos se reacomodan, las carencias se evidencian, pero sobre todo el líder se manifiesta plenamente como es, sin dobleces ni ocultamientos. Nunca como en estos días habíamos visto tan plenamente las virtudes y los defectos del liderazgo del López Obrador. Nunca como ahora había sido tan evidente la ausencia real de un gabinete, de un grupo de trabajo que reme junto hacia la dirección que marca el líder.

Ya habíamos comentado que en el estilo personal de gobernar de López Obrador más que un gabinete con ministros empoderados en cada una de las carteras lo que tiene es un grupo de secretarios particulares por tema y que le puede asignar cualquier cosa a quien vaya pasando o a quién él considere que es el mejor para resolver un problema específico. En contra partida, los secretarios están impedidos para desarrollar políticas públicas específicas de su área, tienen voz, pero no voto en los destinos del país. Las decisiones son sólo del Presidente.

¿Qué hacía Marcelo Ebrard acompañando a la Secretaria Olga Sánchez Cordero en una reunión con gobernadores? Seguramente el Presidente consideró que la relación de Ebrard con algunos gobernadores de oposición y sus habilidades políticas eran mejores que las de la Secretaria de Gobernación, pero entonces, quién está al frente de las relaciones internacionales.  ¿Por qué no han salido en estos momentos los ministros de Hacienda, Arturo Herrera y de Economía, Graciela Márquez? Seguramente porque lo que tienen que decir no es lo que el presidente quiere que se escuche, entre otras cosas que vamos a la peor recesión en el mundo desde 1929 y las medidas que hay que tomar no son las que le gustan a López Obrador. ¿Existe un Secretario de Salud que vigile lo que está pasando en el IMSS, el ISSSTE, y coordina a los secretarios de los Estado? Por lo visto no, el Secretario anda en otros asuntos, aunque no esté claro cuáles. ¿De verdad la Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, no tiene más propuestas para proteger el empleo que acusar públicamente a las empresas que decidieron cerrar o hacer recortes? No tengo duda que sí, pero el Presidente lo que quiere es hacer política, ponerse el anillo del poder en el dedo flamígero.

La ausencia del trabajo de gabinete se ira haciendo cada vez más patente conforme avance la pandemia. El Presidente cargará sobre sus hombros todo el peso de las decisiones. Al final de la pandemia tendremos un gabinete reacomodado, no en sus carteras sino en su influencia y cercanía a las decisiones y un presidente en le cumbre del poder o del desgaste político.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Conviene revisar, amable lector, el modelo de control que se impuso no sólo en los municipios de la Tierra Caliente, Costa Chica, y algunos de la Costa Grande, Zona Centro y la Montaña.

El cierre total de las cabeceras municipales, por ejemplo, en una fase que no lo amerita pues no estamos ante contagios masivos aún (estos van a venir, cierto, pero dentro de dos o tres semanas), es parte de un desgaste que a la larga traerá consecuencias económicas fuetes para las regiones, pues lo poco que aún está funcionando y que puede seguir operando, lo están cerrando antes de tiempo.

En Tierra Caliente, por ejemplo, cada municipio se encerró desde hace dos semanas. Nadie entra ni sale de sus fronteras. Los propios vecinos que trabajan en otros municipios deben quedarse en un solo lugar. Y a estas alturas las líneas de camiones que conectan hacia México y Morelia, y otros puntos de la entidad, están cerradas.

Esas cuarentenas son tan duras, que, por ejemplo, ni siquiera a nuestra propia gente estamos recibiendo, por temor a ser contagiados.

¿Qué era prudente hacer y qué no, atendiendo las fases epidemiológicas de la enfermedad?

Revisando la opinión de epidemiólogos, acerca de este tipo de cuarentenas totales, como la que hizo el gobierno chino en Wuhan, epicentro de la pandemia de este nuevo coronavirus, se deduce que se decretan cuando se tiene algún contagio, y es para que ese brote se contenga en la zona en que surgió. Esa es la lógica.

Lo hacen para el control del dengue, por ejemplo. Donde se detecta un caso, de inmediato se debe fumigar dentro y fuera de las cosas y vigilar varias cuadras a la redonda. Si hay más, ya se considera brote y se fumiga todo el pueblo. Pero lo que se ataca es el foco de un posible brote epidémico.

En China, Wuhan fue cuarentenado, precisamente para que la enfermedad se concentrara en esa región, sin llegar a Shangai y otras ciudades importantes de ese país, pues habría sido un verdadero desastre para China que sus centros financieros se contagiaran.

De ahí que se diga que en Wuhan murieron alrededor de 60 mil personas y no 4 mil, como reporta el gobierno chino, porque de algún modo se les encerró, evitando entradas y salidas, para no dispersar el virus.

Incluso los cuerpos de los muertos fueron incinerados, y pasada la pandemia les entregaron las cenizas a los familiares, para que las fueran a llevar al panteón.

Podemos decir que China cerró Wuhan para sacrificar a esa zona, y salvar a otras. Aunque, a decir verdad, una vez que China ocultó de esta nueva cepa de coronavirus, justo en el marco de las fiestas de año nuevo en occidente, permitió el libre tránsito de personas, y el confinamiento de Wuhan lo decretó hasta mediados de enero. Fue así que el virus se dispersó en cuestión de un mes por todos los continentes, hasta la historia que hoy estamos contando.

En Guerrero, sin embargo, se están cuarentenando zonas libres, pero se les está dejando sin cuarentenar a las zonas afectadas. Posiblemente ciudades como Acapulco y Chilpancingo no puedan cuarentenarse, pero sí pueblos chicos como Cocula y Taxco, Tixtla y Huamuxtitlán.

Todo lo contrario, todo está en santa paz en esos lugares, aunque el alcalde de Cocula ha pedido que se vigile su municipio, porque siguen llegando migrantes y ya se tiene el caso de una mujer que llegó de Chicago con la enfermedad, razón por lo cual 20 de sus parientes y amigos estaban bajo observación.

Los gobiernos municipales están tomando por su cuenta estas acciones de protección, aunque los que deben dictar todo lo relacionado con la pandemia son la Secretaría de Salud federal y estatal. Ya se cansaron de reuniones y reuniones con los jefes jurisdiccionales.

Cada quien anda toreando la ola como puede, por falta de información, por presión social, y también por que la gente no está acatando del todo la sana distancia. Incluso por temor al contagio.

Pero, además, porque los alcaldes saben que se tienen servicios de salud muy deficientes en las regiones del estado, donde ni los hospitales generales están debidamente equipados para atender casos graves.

Se informó ayer de la intención de cerrar la frontera con Michoacán por este lado de la Costa Grande, para mantener a Zihuatanejo libre de contagios. La idea es buena, aunque los que sufren son los de las comunidades, que dependen de las cabeceras municipales. Además, aunque se impida el paso de vehículos, generalmente se permite el paso de personas, y son las personas las que tienen el virus, no los coches. Entonces, ¿Cómo para qué cerrar?

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Puertos turísticos, en la lona por Covid-19

“Cuando reemplaces los pensamientos negativos con los positivos, empezarás a tener resultados positivos”: Willie Nelson

Mis estimados, desde el inicio de la pandemia por Covid-19 expuso el subsecretario de Salud Federal, Hugo López Gatell, que el país no se escaparía de la fase 3 del Covid-19. Esta fase llegaría y habría centenares de infectados diariamente y también muchos fallecidos.

Sin embargo, a pesar del pronóstico, en varios estados se han registrado pocos contagios y esto es porque se tomaron medidas a tiempo y siguen tomándose. No se va a escapar el país de la siguiente fase; eso dicen los expertos, pero sí pueden ser menos las personas fallecidas por el coronavirus. Es decir, que de nosotros depende hacer la diferencia.

Según un especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alejando Macías Hernández, opina que la fase 3 del Covid-19 iniciará en grandes ciudades de México. Él dice que estamos a unas cuantas semanas de que los contagios se eleven de manera importante y se decrete la fase 3 por coronavirus.

Comenta que la fase epidemiológica 3 por el Covid-19 no dará inicio al mismo tiempo en todo el territorio nacional, sino que comenzará en ciudades con grandes conglomerados de población, como la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, y otras ciudades medias.

“De acuerdo a como va todo”, dijo el infectólogo, “este mes de abril la Ciudad de México podría entrar a la fase 3. Irá brincando poco a poco a otros estados del país, por eso nadie debe subestimar lo que ocurre”.

Expuso que después que haya entrado la fase 3 en la Ciudad de México, algunas otras ciudades lo harán dos o tres semanas después.

El integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia Coronavirus, creada por la UNAM, auguró que la situación se mantendría así por alrededor de 80 días, en los que se presentarían el mayor número de contagios.

Después, añadió el especialista espera que la incidencia comience a bajar en el trascurso de los siguientes meses y en el futuro se esperan contagios subsecuentes, advierte el especialista.

Les cuento esto, mis estimados, porque ya en su mayoría los ciudadanos entramos en un plan de desilusión y enojo, por el encierro y la inactividad. Es bien importante que tomemos con seriedad estos temas, como lo explica el especialista de la UNAM, pues muchos tenemos la idea de que el 30 de abril acaba todo y volvemos a la normalidad. Sin embargo, de acuerdo a lo que dice el especialista, no será así.

Lo bueno de esto, en el estado de Guerrero, en la mayoría de los municipios no hay contagiados de coronavirus y por eso debemos seguir cooperando todos para que no los haya, pues indica el infectólogo que el virus irá brincando a los estados del país y, obvio, afectará más a las ciudades donde mayor aglomeración de gente.

Seamos responsables, como hasta ahora lo hemos sido.

A Dios gracias, en casi toda la Costa Grande la gente a respetado las reglas. El municipio de Zihuatanejo, fue el primero en acatar las reglas y a la fecha no hay contagiados y esperamos seguir así. Sí hay resistencia de varios sectores, sobre todo en destinos turísticos, pero el paro continúa; sin embargo, no es hora de parar ni de aflojar el paso. La mayoría han comprendido que el coronavirus no distingue clases sociales, entonces tomen con seriedad al virus porque es mortal y llega de golpe, al igual que otros fenómenos naturales.

No obstante, el puerto de Zihuatanejo, aunque ha tenido otros problemas graves, se ha librado de muchos fenómenos naturales, y esperamos que la mano divina de Dios nos libre de contagios del coronavirus.

En contraparte, al hermano puerto Acapulco, de plano le llueve sobre mojado, pues tanto pequeños empresarios como hoteleros, entre otras empresas, se lamentan de lo sucedido en el destino de playa, pues ellos dicen que los fenómenos les trajeron grandes desgracias a todos, pero no los llevaron a una crisis como la que hoy viven en apenas 15 días de que por disposición oficial cerraron centros nocturnos, bares, restaurantes, playas y cines.

También el comercio establecido cerró sus puertas en Acapulco, pero no porque ellos hubieran querido cerrar, sino porque no hay gente a quien le vendan. “Miren cómo estamos, desolada la ciudad”, dicen. Y los comerciantes indican que nadie había acabado con el puerto de Acapulco, “ningún huracán ni tormenta doblegó al puerto, bueno, ni el crimen organizado logró someternos, pero un virus nos vino a sepultar a todos en vida, estamos viviendo una crisis devastadora”, dijeron.

No obstante, mis estimados, la recomendación del especialista de la UNAM es clara, y debemos tomar las medidas recomendadas por la Secretaría de Salud federal. Maxime Acapulco que suma 36 contagiados. Es necesario tomar medidas serias.

Sabemos que todo esto dejará grandes pérdidas económicas y otras graves consecuencias; sin embargo, no hay opción más que sujetarse a las reglas que indica la Secretaría de Salud para poder aminorar las pérdidas humanas que dejará la pandemia del coronavirus.

Hay resistencia de muchas personas, incluso en municipios de la Costa Chica hay toque de queda. Por ejemplo, el municipio de Ometepec determinó el cierre parcial de la ciudad, evitando la entrada de taxis que hacen ruta hacia Acapulco, así como también cerraron la terminal de autobuses que hacen ruta hacia la Ciudad de México, pasando por Chilpancingo, para evitar más contagios de coronavirus.

Asimismo, integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), mantienen a personas vigilando las entradas de las playas de la Costa Chica, para que el turismo no entre a los destinos.

En varias comunidades del estado suriano los pobladores cerraron los accesos a sus comunidades, para que no entre ni salga nadie, para evitar contagios del coronavirus. Entonces, si varios están haciendo el esfuerzo de prevenir, unámonos todos para evitar que aumenten los contagiados en nuestros municipios.

Por cierto, mis estimados, para las personas que preguntan la identidad de los contagiados, señores, no se puede revelar el nombre de las personas porque somos muy salvajes los humanos, me ahorro el resto. Simple, en Nayarit, andan armados buscando a los supuestos contagiados de coronavirus para matarlos, imagínese lo que puede suceder si revelan la identidad de las familias.

Nada más vean la forma en la que trataron a doctores los familiares de un paciente de Covid-19 que falleció en el hospital, pero ellos no tienen la culpa; el coronavirus es una pandemia mundial que también tristemente va a matar a muchos mexicanos, incluso se tienen casi 300 médicos y enfermeras contagiados en hospitales y clínicas del país.

Es doloroso el tema, mis estimados, pero si nos guardamos en casa podemos evitar tragedias en la familia y en la comunidad donde vivimos.

El pasado viernes fueron asesinados tres doctores especialistas en Tilzapotla Puente de Ixtla, por un grupo de hombres armados que opera en Morelos. Lo grave del asunto es que, según personal médico, los doctores se habían manifestado el pasado 24 de abril para exigir al gobierno estatal material médico para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pues dijeron que por el coronavirus no tenían material para afrontar los casos, y ahí se tiene un brote de Covid entre la comunidad médica.

Y vaya que Morelos es una de las entidades que más contagiados de coronavirus suma. Por esos los doctores del IMSS se manifestaron en esa ocasión, y pues la gente de inmediato volteó sus ojos a ese asunto. Y ya ven lo que dice el dicho: piensa mal y acertaras.

Ahora los galenos temen hacer marchas para exigir justicia a la Fiscalía de Morelos por la muerte de sus colegas, pues temen correr la misma suerte, ya que en esa entidad -como en casi todas las demás del país-, la sangre continúa corriendo por sus avenidas, no hay virus que detenga a los malvados.

Sin embargo, el Covid-19 sigue su curso y apenas vamos a comenzar a ver la fuerza del virus en México, por eso manténgase en casa, salga por lo necesario.

La psicosis por contagios del Covid-19 en la gente es cada vez más grande y el pánico tiene en un estado mental depresivo a la población mexicana. Tienen miedo a contagiarse, y miedo a quedarse sin negocio, trabajo; o simplemente tienen temor de que sus hijos pierden el ciclo escolar. Hay mucho miedo en la gente y para eso también el gobierno debe prever un plan para encontrar forma de asesorar a los sectores, inclusive comenzar a dar terapias psicológicas a las familias. ¡Feliz lunes para todos!     

EDITORIAL

Mezquindad

Las situaciones límite desnudan a los seres humanos. Es fácil ser amable y ofrecer el lugar cuando el lugar importa poco o ceder el paso cuando tenemos tiempo de sobra. Pero frente a la escasez y el peligro muchas personas se convierten en la peor versión de sí mismas; la pandemia lo está mostrando. ¿O cómo entender que en un Oxxo se golpeé a una enfermera que entró a comprar un café tras una jornada infernal salvando pacientes? Su pecado, a ojos de quienes le fracturaron dos dedos, es que su sola presencia los ponía en riesgo a todos.

La mezquindad no reconoce condición social, nivel educativo o zona geográfica. La decencia y la solidaridad ni se enseñan ni se compran. En los barrios ricos y en los barrios pobres, entre gente sin primaria y gente con posgrados, hay hombres y mujeres solidarios, pero también los hay de una ruindad deplorable. La miseria no te convierte en mejor persona moralmente y ser rico no te hace generoso, está claro.

La conversación pública y las redes sociales se han enfermado de un discurso de odio y descalificación que responde al miedo, hasta cierto punto natural, pero también a la acción de actores políticos dispuestos a sacar raja de la tragedia. Medios de comunicación y periodistas que perdieron sus privilegios, partidos y políticos desbancados del poder, empresarios inconformes con la 4T.

Es comprensible, desde luego, la preocupación de los ciudadanos cuando se preguntan si las autoridades conducen la mejor estrategia posible para combatir al virus y su propagación.

¿Que el gobierno lo puede hacer mejor? Seguramente. Pero es un hecho que lo hará peor si sus críticos se aseguran de descalificar todos y cada uno de los pasos y medidas anunciadas. Llegará el momento de hacer los balances correspondientes, pero tomar como consigna destruir los esfuerzos de la autoridad para paliar la crisis termina por dañarnos a todos.

Al Dr. Hugo López-Gatel, vocero y coordinador operativo, le ha tocado de todo. No ha sido fácil demeritarlo porque es un experto que sabe del asunto más que sus críticos. Para torpedearlo se ha tenido que recurrir a su vida privada, a sacar de contexto sus frases, a tratar de amarrarle navajas con el presidente.

Los que golpean a una enfermera en el Oxxo o quieren cerrar un hospital para no correr riesgos, no son muy distintos de aquellos que reclaman por qué se vendieron a China tapabocas en febrero. El egoísmo es el mismo, pero en este caso no es para protegerse (así sea de manera improcedente), sino para desprestigiar al coordinador de la campaña de salud, abollar a la figura del presidente y sacar ventaja política. El reclamo es absurdo porque los tapabocas no eran del gobierno sino de una empresa trasnacional que las produce en México; segundo, porque eran chinos quienes las necesitaban desesperadamente en ese momento; y tercero porque las autoridades han entendido que, al ser mundial, la pandemia debe ser afrontada de manera solidaria y no convertirnos en un país paria. Hoy están llegando con creces tapabocas de China.

Cuando se construye deliberadamente una atmósfera tóxica para asegurarse de que la opinión pública quede convencida de la incapacidad o la perversidad del gobierno, se pone en riesgo a todos. Un juego peligroso y dañino en momentos en que los esfuerzos del gobierno están encaminados a tratar de proteger a la sociedad frente a la terrible amenaza. Minar esos esfuerzos por consigna o perversión política equivale a dinamitar el barco en el que viajamos todos.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, parece que va perdiendo adeptos entre los mexicanos, quienes ante la crisis económica y la pandemia de Covid-19, están buscando en quien volcar la frustración y el miedo.

Según la encuesta Mitovsky, en la última semana por primera vez desde que AMLO tomó posesión, son más los que no respaldan su gestión, que los que sí la respaldan.

De hecho, el desgaste político de AMLO ha sido paulatino y se ha venido reflejando en las encuestas, con algunos picos de popularidad, merced a algunas decisiones tomadas.

Pero en realidad, han sido 15 meses de desgaste, que vino a acelerar la crisis por el Covid-19, sobre todo a raíz del decreto de cuarentena para evitar los contagios masivos, y sobre todo debido a que no se dieron opciones para levantar la economía ni garantizar el soporte de los empleos.

Y es que, pese a que el presidente y su secretaria del Trabajo recurrentemente amagan a las empresas que despidan trabajadores, jamás podrán controlar a los micro y pequeños empresarios que no están agremiados a ningún sindicato empresarial, sino que están por su cuenta y que, según cálculos de economistas, suman unos 300 mil, pero que generan hasta 6 de cada 10 empleos, mal pagados si se quiere, pero seguros.

Además de que hay 15 millones de mexicanos en la economía informal, que en este momento están en su casa cuarentenados, para cumplir con el “Quédate en casa”.

Lo cierto es que la realidad de México se impone. Somos una economía tercermundista, diezmada por tantos años de acaparamiento de riquezas, con una banca usurera, con megaempresas trasnacionales que, aunque generan pocos empleos, sí generan ingresos por pago de impuestos y, sobre todo, por divisas. Pero son los menos. La mayoría de las empresas del país están en la lona, y el Covid vino a darles un empujón hacia la quiebra.

La incertidumbre que la gente tiene no es tanto al Covid que, cierto, es algo que provoca miedo. Pero, como la misma gente lo dice, más miedo les da quedarse sin comer, sin ingresos para pagar los servicios de su hogar, la renta, etcétera.

Todo esto ha sembrado desaliento, sobre todo porque nos hemos dado cuenta que el gobierno federal, ni los gobiernos estatales, tienen un plan de rescate económico.

Ayer, en un mensaje a la nación, el presidente nos felicitó por nuestro esfuerzo de parar actividades. Señaló que lo primero es rescatar vidas y después hablamos.

Pero tanto él como sus empleados del sector financiero, han dicho que no habrá rescate económico, sino que solamente se apoyará a los más pobres, siguiendo con la lógica de su proyecto de gobierno, que no cambió ni por el Covid-19.

Antes de esto, ese sector de “empresarios” -si es que se les puede llamar así-, que por años han luchado para mantener sus negocitos en pie, eran aliados naturales de AMLO y su proyecto de la 4 Transformación. Hoy, no se sabe.

El presidente, en realidad, sólo está escuchando a los grandes empresarios, a los que están aglutinados en sindicatos empresariales como la Coparmex, el Consejo Coordinador Empresarial, y hasta ha buscado el respaldo del grupo de Hombres de Negocios. Pero no ha escuchado a los miles de mexicanos que no tiene esa categoría, que no viajan al extranjero, que no tienen ahorros pero sí deudas; los que ganan lo gastan en el mercado local, fortaleciendo la economía de los pueblos y ciudades donde están.

Y a menos que el presidente cambie, que deje de sentirse atacado y presente una esperanza para este sector empresarial, tan necesario para México, lamentablemente la gente se irá alejando de su proyecto.

Podrán decir lo que quieran, pero a la gente se le puede pedir todo tipo de sacrificios, menos tocarle en el hambre. Imaginen a toda esta gente que votó por un cambio, gente harta de la corrupción, pero que ahora ven que está sola, sin idea de cómo reiniciar tras la pandemia, porque se les considera ricos.

Esta gente ni siquiera pide regalado, sólo que les den acceso a créditos blandos, a través de la banca de desarrollo. Piden que, por primera vez en la historia de este país, funcione la Secretaría de Economía y el Fonaes. No quieren créditos “a la palabra” de 25 mil pesos, que ni para el recibo de luz alcanzará (una fábrica de hielo, por ejemplo, paga más de eso en energía eléctrica), sino líneas de crédito mayores, a plazos razonables, para que les permita reiniciar. Es decir, piden dinero que van a devolver. ¿Dónde está lo malo en todo eso?

Según Mitovsky, en los últimos 10 meses, el presidente pasó de 62 por ciento de aprobación, al 46.5. Y eso que todavía no llega la tercera fase de la pandemia, ni se conocen a ciencia cierta los estragos de la crisis.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*México ante “peor contracción en su historia”: BofA

*Esperan caiga economía mexicana hasta 8% del PIB

*AMLO no está de acuerdo con su equipo hacendario

No es tarea fácil intentar entender al primer mandatario. Por una parte, no coincide con los informes del secretario de Hacienda y mucho menos considera sean creíbles los estimados económicos internacionales en donde se marca el futuro precio del petròleo. Con un simple “no sabemos qué va a suceder en el 2021 cuando aún estamos en el primer trimestre del 2020”, tira a la basura pronósticos y análisis bajo la consigna “el pueblo de México es mucha pieza”.

La incertidumbre, lejos de alejarse, crece al calificar el presente dentro de una crisis transitoria de salud pública que incluye una crisis económica también transitoria. Eso sí, el tabasqueño evitó dar fecha final a la etapa mencionada. De nueva cuenta para las preguntas que le resultan molestas el mandatario tiene respuestas ofensivas al calificar a la prensa de amarillista y de estar viviendo con los informadores una temporada de “zopilotes”. Por debajo del agua aparecen 2 bonos a pagar en 84 días por 5 mmdd, cada uno.

Como consecuencia de la recesión en Estados Unidos, el bajo precio del petróleo a nivel mundial y la declaración de emergencia por la pandemia de coronavirus, la economía mexicana se contraerá 8 por ciento este año, prevé Bank of América (BofA) y registrará “la peor contracción en la historia reciente”. Apenas la semana pasada, JP Morgan planteó una baja de 7 por ciento. El gobierno federal, ante la crudeza de la realidad, advirtió al Congreso de la Unión la economía puede caer hasta 3.9 por ciento durante este año, con la derivada destrucción de 174 mil empleos por el coronavirus. Fiel a su estilo personal de gobernar y a su famosa necedad, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo no coincidir con las estimaciones de su propio equipo económico. La actual, la consideró sólo como una “crisis de salud pública y económica”, no una “debacle”.

La mitad de la humanidad se encuentra confinada en estos momentos. Aun así la pandemia del Covid-19 avanza a pasos agigantados y al escribir estas líneas superó las barreras simbólicas del millón de infectados y más de 80 mil muertos, en 188 países y territorios, en particular Estados Unidos, donde la pandemia avanza con rapidez.

Las restricciones para salvar vidas, amenaza con una peligrosa parálisis económica y hasta la falta de alimentos por la irrupción de la cadena productiva y el temor al control de las exportaciones, advierten diversos organismos internacionales como la FAO. En México, los reportes de contagios y muertes presentados por el gobierno federal no son creíbles y se lamenta la falta de pruebas para detectar a potenciales enfermos. No se sabe el tamaño del contagio en territorio nacional ni el número exacto de muertos. El presentado oficialmente no corresponde a la realidad.

Estados Unidos se dirige a una depresión como la que sufrió hace casi 10 años, con una contracción de su economía estimada en 6 por ciento. Las demandas de subsidios aumentaron en nada menos que 6.6 millones la semana pasada. En México no se cuenta con este instrumento, los trabajadores son arrojados a las calles a su suerte. En España, el desempleo subió en 300 mil casos, una cifra histórica.

Dentro de este contexto, en su último reporte, firmado por el economista Carlos Capistrán, BofA prevé para mediados de año: un precio del petróleo a 37 dólares por barril y un tipo de cambio en 25 pesos por dólar. Advierte se mantendrán las bajas de calificación para la deuda respaldada por el gobierno mexicano y Petróleos Mexicanos (Pemex). Al desglosar por trimestres de 2020, se espera una contracción anual de 34 por ciento en el segundo; otra de 5 por ciento en el tercero y una recuperación de 23 por ciento entre octubre y diciembre.

También advierte: “La amplia depreciación del peso y el incremento de las tasas de largo plazo limitan el espacio del Banco de México para bajar las tasas”. Por ello, se prevé la tasa de interés termine 5.5 por ciento al cierre del año, una primera baja se anticipa en 0.50 por ciento para la reunión de política monetaria de mayo.

Precisa se mantienen los riesgos de bajar más la previsión ya de 8 por ciento: la emergencia sanitaria bajo encierro voluntario y si el efecto es prolongado afectará más al PIB, “el malestar social y la inseguridad puede incrementar significativamente, más adelante dañando la economía”, la recuperación por debajo de lo esperado en los precios del petróleo.

SHCP espera caída

de 3.9% del PIB

Golpeada por la dura realidad, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a cargo de Arturo Herrera, dejó de lado el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador, y, finalmente, reconoció la economía mexicana puede tener este año una contracción de 3.9 por ciento y admitió “la velocidad de restablecimiento es todavía incierta”.

Al presentar un avance de sus previsiones para concluir 2020 y lo que espera de 2021, anticipó a los legisladores federales se espera cerrar este año con un déficit primario (ingreso menos gasto antes del pago de deuda) de 0.4 por ciento del PIB, un cambio respeto del presupuesto aprobado, el cual señalaba un superávit de 0.7 por ciento. Este cambio implica liberar recursos por alrededor de 275 mil millones de pesos.

En los “Precriterios Generales de Política Económica” prevé que el déficit fiscal, ya incluido el pago de la deuda, sea de 3.3 por ciento del PIB, en lugar de 2.1 por ciento previsto anteriormente. Cada punto del PIB equivale a alrededor de 250 mil millones de pesos. Dado el nivel de incertidumbre para hacer previsiones, anticipa este año el desempeño de la economía variará en un rango que va de una contracción de 3.9 por ciento a un modesto avance de 0.1 por ciento.

En cambio, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que no coincide con la estimación de su propio equipo económico de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y declaró: “Ahora tampoco coincido. Para empezar, no existe normalidad económica, todo está alterado. Yo sostengo que el precio del petróleo va a aumentar, si hacemos un pronóstico sobre lo que va a suceder en el 2021, cuando estamos en el primer trimestre de 2020, no se me hace correcto.

“No sabemos lo que vaya a suceder”, reiteró al insistir las variables económicas están alteradas. De acuerdo con sus datos, explicó México está produciendo cerca de 1 millón 800 mil barriles diarios, y ante la caída internacional de los precios del petróleo, se destinará la mayor cantidad a la refinación dentro del país, para no malbaratarlos mientras se mantengan bajos los precios del crudo. Además, agregó, se iniciará un plan de reforzamiento para aumentar en 400 mil barriles adicionales con el objetivo de no depender de la venta de petróleo crudo al extranjero y producir combustible.

Contra lo declarado durante la última semana, el presidente dijo que las medidas que presentó el domingo, están encaminadas a una reactivación económica al concluir la contingencia por la pandemia de Covid-19, y resaltó que incluye el impulso de una importante cantidad de empleos.

Todo el país estaba a la espera de dicho plan. Los gobiernos estatales permanecían a la espera del plan de salud y económico para enfrentar la emergencia sanitaria por Covid-19. A pesar de que el gobierno federal anticipó un fondo de salud para enfrentar esta crisis, la mayoría de los mandatarios estatales considera que es insuficiente.

En el Congreso de la Unión, las bancadas del PAN y el PRI urgieron ya el plan de apoyo y rescate económico para el país, pues cada día que pasa es crucial para trabajadores y empleadores, ante la urgente necesidad de que la gente se quede en casa para evitar la propagación del Covid-19. La panista Guadalupe Saldaña señaló: “Vivimos la peor crisis de los últimos años, lo que viene es un panorama de desempleo y de desamparo para las familias”. La diputación panista propuso un Seguro Emergente de Desempleo para las personas del sector formal e informal por la pérdida de su fuente de ingresos.

Mientras, a través de un comunicado, el PRI expresó el respaldo a las acciones asumidas por el gobierno federal, pero le urgió que ya aplique el plan económico e hizo 10 propuestas concretas. Una de ellas se refiere a la creación de un “fondo financiero de apoyo extraordinario para empresas del sector turístico, fundamentalmente aerolíneas y servicios de hospedaje, con el fin de asegurar su viabilidad y pronta recuperación.

El mensaje del presidente López Obrador para dar confianza a la ciudadanía no tuvo impacto. Señaló la epidemia es una situación pasajera. “Si quisiéramos ser más profundos, diría una crisis transitoria de salud pública. Incluiría lo económico, crisis transitoria”, subrayó. “Esto significa que vamos a salir pronto, que no es una debacle, que son mucho más nuestras fortalezas que nuestras debilidades o flaquezas”, recalcó.

EDITORIAL

La violencia contra la prensa a pesar del virus

Un país no puede cambiar de la noche a la mañana. A pesar de la crisis que representa la pandemia, la violencia sigue ahí. Algunos pensamos que se podría reducir su intensidad, por lo menos, ante el miedo de los propios delincuentes a ser víctimas del virus o, mínimo, por la dificultad de operación.

Sin embargo, ningún virus o crisis ha logrado que la prensa se escape de las balas o de las agresiones que perpetúan aquellos a los que les molesta la palabra. Lo que no se resolvió en tiempos de “paz”, se revela de la manera más cruenta en tiempos de “guerra”.

Veracruz, el estado más sangriento para las y los periodistas de los últimos años fue el escenario del asesinato de María Elena Ferral, corresponsal del Diario de Jalapa y Directora del medio Quinto Poder. Su homicidio pone en evidencia los nulos cambios que ha habido en la política de protección a periodistas a nivel nacional. La falta de medidas preventivas, de protección, sancionadoras y de reparación, permiten que sigamos documentando diariamente una serie de agresiones que no cesan pero se diversifican e intensifican.

En 2016 y 2018, María Elena fue víctima de varias agresiones. El 29 de marzo de 2016 denunció una amenaza de desaparición, por parte de Basilio Camerino Picazo, funcionario público y, en ese momento, candidato a Diputado local por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). De acuerdo a la documentación de Article 19 “Por la amenaza se abrió una carpeta de investigación en la Fiscalía Especializada de Delitos Electorales y en Delitos contra la Libertad de Expresión, adscrita a la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE Veracruz). Sin embargo, Camerino Picazo no fue detenido. Además, la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) le asignó medidas de protección, mismas que fueron retiradas en 2018”.  Previo a su homicidio el 30 de marzo de este año, el 12 de marzo, María Elena seguía denunciando la corrupción e impunidad con la que opera el grupo político “Totonacapan” encabezado por Basilio Picazo.

Desde hace más de 10 años, Article 19 ha señalado que ninguna medida de protección alcanza cuando existe impunidad, cuando las razones por las cuales un periodista decide acercarse al Mecanismo de protección a periodistas -federal o estatal- no son investigadas y sancionadas.

Al inicio del sexenio de López Obrador, el Mecanismo de Protección Federal se sometió a un diagnóstico profundo en colaboración con la oficina de la Alta Comisionada para las Naciones Unidas. Este estudio derivó en una centena de recomendaciones que hasta la fecha se han quedado en el papel y no han derivado en más protección y mejores condiciones de seguridad para el trabajo periodístico.  Hasta ahora, seguimos a la espera de una ruta de trabajo que nos permita identificar que realmente se busca cambiar las condiciones de inseguridad a las que se enfrenta la prensa en nuestro país.

A nivel nacional, los despedidos de periodistas, la suspensión de pagos, la falta de seguridad social sugieren la necesidad de reformas laborales urgentes que reconozcan la función social del trabajo periodístico y su relevancia en los contextos más serios y complejos a los que se pueden enfrentar una sociedad. En estos tiempos de pandemia, el personal médico desarrolla trabajos esenciales, es cierto; pero también las y los periodistas, la información juega un papel clave para combatirla.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

A pesar del apocalipsis económico que está apenas comenzando en todo el mundo, México incluido, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no cambiará de idea, y continuará con su plan de rescate económico que es, a todas luces, insuficiente y deficiente, pues no incluye la obligatoria “protección del empleo”, que de por sí es endeble en este país.

Senadores y diputados, que antes pedían apoyos para personas y empresas en el pago de servicios, a fin de que se suspendan los cobros mientras se retorna a la normalidad, ya recularon y anunciaron que apoyarán la opción planteada por el presidente desde el domingo, y que consiste básicamente en ampliar los apoyos a las clases desprotegidas, adelantar becas de apoyo a algunos sectores, como el de los pescadores, que reciben 7 mil 200 pesos cada uno, y ampliar también los programas sociales que se diseñaron bajo un concepto de empleo temporal, como el de Sembrando Vida y el de Jóvenes Construyendo el Futuro.

Además, va por el reparto de 25 mil millones de pesos en micro créditos, hasta sumar 2 millones de ellos, dirigidos a personas que están en la economía formal, mientras que para los que se desempeñan en la economía informal, tiene el programa de tandas.

Todo eso es bueno en épocas normales, pero no para un periodo de prueba como el actual, donde las naciones serán conmovidas desde sus cimientos, y en donde la infraestructura productiva colapsará irremediablemente sino se le apoya.

Pero lo triste del cuento es que ahora el presidente se goza de que los barones del dinero, como Carlos Slim y sus cuates del club de Forbes, le apoyen sus decisiones, y estén dispuestos incluso a no despedir empleados.

El presidente está hablando del 1 por ciento de los empresarios de este país, de los súper millonarios que tienen su dinero en paraísos fiscales, no en México. A nuestro país sólo lo usan para engrandecer sus emporios.

¿Pero qué sucede con el otro 90 por ciento de empresas, que son las que generan 3 de cada 4 empleos?

Para darnos una de lo que estamos hablando, les comento que la Organización Mundial del Trabajo (OIT) emitió ayer un comunicado bastante duro, en el que advierte a los gobiernos del planeta que si no toman decisiones adecuadas y rápido, lo que viene es hambruna y pobreza extrema, que será imposible paliar con los recursos del Estado, que además provienen de la planta productiva.

La única opción que plantea la OIT es “proteger el empleo”.

“Se necesitan medidas políticas integradas a gran escala, que se centren en cuatro pilares: apoyar a las empresas, el empleo y los ingresos; estimulando la economía y el empleo; proteger a los trabajadores en el lugar de trabajo; y, utilizando el diálogo social entre el gobierno, los trabajadores y los empleadores para encontrar soluciones”, dice el estudio de la OIT.

Pero eso es precisamente lo que está olvidando el gobierno de México, concretamente el presidente, cuando se enfoca en los “más necesitados”, pero desprotege a los que generan empleos. Lo que sigue es la quiebra masiva de empresas, y eso ya se está advirtiendo por todos lados.

Según el nuevo estudio de la OIT, 1,250 millones de trabajadores en el mundo están empleados en los sectores identificados como de “alto riesgo” de aumentos drásticos y devastadores en los despidos y reducciones en los salarios y las horas de trabajo.

Agrega: “Muchos están en trabajos mal pagados y poco calificados, donde una pérdida repentina de ingresos es devastadora”.

Y éste es el punto, que el inquilino del Palacio Nacional parece no ver. La OIT está reconociendo que, en América, 43 por ciento de los empleos están en esa situación, pues dependen de empresas que van al día, que tienen deudas, que carecen de ahorros y otros activos, y en las que un paro repentino como el que se ha decretado, automáticamente las aniquila.

No vemos gran ciencia en esto, es cuestión de simple lógica.

Pese a ello, el plan de rescate para México, no contempla a la micro, pequeña y mediana empresa. Y ahora nuestro presidente, en lugar de hablar con los que como él desea viven en la justa medianía, se entiende con Slim y sus muchachos. Se ufana de que están de acuerdo con su proyecto económico para restaurar la economía del país.

No se da cuenta el presidente que los mega-ricos quieren precisamente eso: la quiebra del país, porque eso les dará la razón a los adversarios del presidente.

¿Qué es más vulnerable que un país pobre? Lo paradógico del asunto, es que el presidente está ofreciendo más becas a los “grupos vulnerables”, pero becas que paga con dinero que los pequeños contribuyentes.

¿No es una locura dejarlos morir solos?

Falta por ver qué harán los gobernadores, que parece se están lavando las manos de tan terrible problema económico que están por enfrentar, y sólo le darán seguimiento al plan del presidente AMLO. Es decir, le están dejando todo el paquete a la Federación, porque saben que cuando esté acá abajo la lloradera de la gente porque no tiene ingresos, todos voltearemos al Palacio Nacional, a Morena y a sus diputados y senadores, a sus líderes partidistas.

Y, ojo, mucho ojo: hay elecciones en puerta; y el caos económico es el mejor aliado de los políticos.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Bancadas del PAN, PRI y PRD reaccionan tarde ante crisis por pandemia

“El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron”: Jean Piaget.

Mis estimados, bien poco se han visto los legisladores participando en el cuadro deprimente que viven millones de mexicanos, por la pandemia del coronavirus. Hace más de dos semanas que por instrucción de la Secretaría de Salud, cerraron las escuelas y enviaron la orden de que las familias debían estar seguras en su casa. De inmediato, por esa disposición varios comerciantes fijos y micronegocios comenzaron a reducir sus ventas hasta en un 50 por ciento; sin embargo, el plan de contingencia continuaba por la Secretaría de Salud federal, hasta llegar al cierre de bares discos, cines. Y para rematar el cuadro, vino el cierre de las playas en los estados con municipios de vocación turística.

Pero todo eso ocurrió tan rápido, que agarró desprevenidos a centenares de personas, comerciantes y microempresarios, los cuales al día de hoy se han declarado en quiebra.

No obstante, en ese tiempo los legisladores guardaron un silencio espantoso, se escondieron, no dieron la cara a sus representados. Incluso sabiendo que la gente necesitaba un incentivo de sus legisladores, ellos no hicieron ni intento por acercarse a sus gobernados, se guardaron en sus casas y se volvieron sordos, ciegos y mudos.

Bien pronto los probó la vida y resultaron ilusorios.

Pero ayer, las bancadas del PAN, PRI y PRD, levantaron la mano para renegar de la propuesta económica del presidente Andrés Manuel López Obrador, que no está incluyendo ni siquiera a la micro, pequeña y mediana empresa, y que más bien se centra en ampliar los programas sociales, sobre todo el de Sembrando Vida, que impacta en la gente del campo.

En contrapartida, diputados de la oposición propusieron un acuerdo nacional, que se lee: “México vive un momento muy delicado. Concluye el destino del país en una crisis doble, de salud y económica. Las prioridades en este momento de los tres órdenes de gobierno, del sector privado y del sector social, deben ser: garantizar la salud de las familias mexicanas, mantener el empleo y defender el ingreso de los hogares”. revela el texto.

Pero los legisladores reaccionaron tarde; hasta después de la fase 2 de la pandemia del coronavirus, se muestran proponiendo un documento en el que sugieren que haya acciones específicas en materia de salud, así como la reconversión de los hospitales; es decir, instalación de áreas y centro de atención especiales y para aislamiento de los enfermos, y así como también piden garantizar la aplicación masiva de pruebas y asegurar que el personal de salud tenga el equipo necesario para cumplir sus funciones.

En tanto que, en materia económica, sugieren los legisladores que se debe defender y mantener el empleo existente, a través del apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, así como apoyar a las empresas con exenciones y estímulos fiscales, y preparar un plan nacional de reactivación económica, de la mano con los sectores social y privado, mientras se respalda a la economía familiar mediante apoyos para cubrir gastos de agua luz y gas.

Lo cierto es que las propuestas de los legisladores llegaron tarde, porque en el plan económico que anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador, con el fin de hacer frente a los efectos adversos que el coronavirus ha tenido en la economía mexicana, no se refleja ningún respaldo a la micro, pequeña y mediana empresa.

Y por eso, insisto que se manifiestan tarde los legisladores, pues según el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, en menos de dos semanas entramos a la fase 3 del Covid-19 y los pronósticos no son nada alentadores, ya que, según la reciente actualización de la Secretaria de Salud, la cifra de muertes por Covid-19 asciende a 94, mientras que el número de contagiados llega a 2 mil 143.

Son alarmantes cifras; sin embargo, seguimos confiando que en México no habrá tantas muertes por el coronavirus, como ocurre en otros países, aunque con buenos deseos no se arregla nada. Es necesario que todos seamos responsables y nos quedemos en casa.

Es muy lamentable lo que ocurre en algunos destinos, pues los turistas arriban a las playas y no obedecen las reglas. Pero lo que paso en Nayarit fue espantoso, por decir los menos. El gobernador de ese estado, Antonio Echeverría, reveló que turistas de Guadalajara infectados de coronavirus, viajaron a Nayarit para cumplir la cuarentena allá. El mandatario estatal, molesto, les dijo: “No tienen madre”, al reconocer que los turistas no obedecieron la orden de las autoridades de quedarse en casa para evitar contagios de la pandemia del coronavirus.

El gobernador nayarita, se soltó diciendo que sabía de personas infectadas del virus que estaban en la entidad, pero que no diría nombres, aunque sabe dónde están instaladas, pero que la policía haría lo propio porque su responsabilidad es cuidar la salud de los nayaritas. ¿Qué tal?

Lo que no queremos que ocurra en ningún estado con vocación turística, es precisamente que se desaten los contagios. Todo indica que puede ocurrir, por la desinformación que hay de la pandemia del coronavirus, y la indisciplina de la gente.

Por ley, el gobernador nayarita no puede impedirles a los jaliscienses que vayan a sus casas de descanso, que tienen Nayarit, a pasar la cuarentena. Son de ellos las viviendas y nadie les puede impedir que las habiten. Además, son personas adineradas y bien le va a caer la inversión al comercio local de ese estado.

Pero no se trata de eso, sino de priorizar la salud, por encima de cualquier otra cosa.

En otro tema, mis estimados, les cuento que al fin le cayó la ley al empresario gasolinero y ex diputado priista de Oaxaca, Juan Vera Carrizal, quien es acusado como presunto autor intelectual del intento de feminicidio en contra de la saxofonista mixteca, María Elena Ríos Ortiz. Al menos lo atraparon al sinvergüenza ese, que anduvo escondiéndose hasta que por fin lo agarraron, y ahora tendrá que enfrentar a la justicia por los hechos de violencia cometidos en contra de la mujer mixteca, que se negó a andar con ese puerco rabo verde.

Al menos ya cayó uno de esos perversos que se sienten que el poder y el dinero lo es todo en la vida, para ejemplo de otros. Esperamos le den una sentencia de muchos años de cárcel.

También el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que el Covid-19 no disminuyó la violencia, pues reveló que los índices de este flagelo están altos, y se han agravado por la cuarentena de las familias.

Su preocupación, sin embargo, son los homicidios, pues durante marzo el índice fue de 0.3 por ciento y aceptó que marzo fue un mes en el que se registraron altos índices de violencia.

Aunque insiste el mandatario que van a disminuir los índices de violencia con los programas sociales, mejorando las condiciones de vida de los mexicanos.

El presidente AMLO insiste que sus antecesores le dejaron un tiradero en relación a la inseguridad y violencia, y que para combatir ese flagelo, su gobierno busca mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

El mandatario esperaba que el Covid-19 disminuyera la violencia en México, mas no sabe el mandatario que los criminales son más malos que el virus ese. ¡Feliz martes para todos!    

EDITORIAL

Salud pública en riesgo

Una de las consecuencias propiciada por la emergencia sanitaria mundial debido a la expansión de la pandemia del coronavirus es que nos obliga a mirar con claridad cuales son las prioridades que tenemos como especie, como sociedad, comunidad, familiar e individual.

La acelerada expansión de la pandemia nos ha dejado en una situación que muestra la vida desnuda. En este momento parece no haber ninguna discusión respecto que lo más importante para cada ser humano, para cada sociedad, cada Estado o incluso los organismos financieros internacionales, es defender la vida.

Conviene resaltar que “en este momento” esa es la prioridad, pero no lo fue así para muchos gobernantes, para muchos diseñadores de políticas públicas que en el pasado no se tentaron el corazón para reducir el gasto público para los sistemas de salud y todo el sistema de servicios públicos. Y en el futuro, cuando parezca que volvemos a la normalidad ahora perdida, muchos gobernantes y empresarios se olvidarán que lo principal es la defensa de la vida, y querrán restablecer los privilegios y ganancias de siempre.

Con seguridad, los estados y los dueños del dinero pensarán en restablecer lo más pronto posible los flujos de capital, tratando de socializar las pérdidas y privatizando las ganancias, como ha sido la norma en el sistema capitalista.

Pero en medio de la emergencia, tanto los flujos del capital como las herramientas de gobernabilidad están enfocadas a contener la emergencia y, al menos discursivamente, señalan que la prioridad es defender la vida. Es en esta coyuntura que debemos apostar por las prioridades para la mayoría de la sociedad.

Las condiciones de emergencia nos ponen claramente frente a las prioridades, y en el otro lado de la balanza, cuales no son actividades prioritarias o riqueza socialmente producida que en este momento se destina a actividades ya no digamos improductivas, sino totalmente innecesarias.

Hay muchas en México, pero una con facilidad podría estar en el primer lugar para todos: el exorbitante gasto que hace la sociedad mexicana para mantener un pesado y oneroso sistema electoral y de financiamiento público a los partidos políticos.

En números gruesos, de 1991 a la fecha, los mexicanos hemos pagado más de 300 mil millones de pesos para mantener el sistema electoral federal y el financiamiento público a los partidos. Probablemente se han gastado otros 100 mil millones de pesos para el mantenimiento de los organismos electorales locales.

¿Cuántos hospitales de primer nivel, cuantos respiradores artificiales, salas de cuidados intensivos, equipo para situaciones de emergencia se podrían financiar con estos 400 mil millones de pesos?

Si en vez de engordar pesadamente un sistema electoral que puede ser prescindible con otras formas de organizar la selección de los representantes políticos, ese dinero se hubiera destinado para mantener y mejorar el sistema público de salud, seguramente habría menos carencias de las que se tienen en este momento de declarada emergencia sanitaria.

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