EDITORIAL

Por la sana distancia, más ciclovías

Como era inevitable, llegamos. Esta semana entramos en la fase tres de la pandemia, un periodo en donde aumenta el riesgo de contagio y durante el cual necesitamos redoblar esfuerzos: quedarse en casa y mantener la sana distancia resulta fundamental y la ciudadanía está poniendo todo de su parte.

Sí, los ciudadanos de a pie hemos reducido nuestra movilidad en las ciudades por encima del 60%, y hasta en un 80% en el caso de la Ciudad de México en algunos momentos.

Pero cuando quedarse en casa no es opción porque hay que salir a trabajar, a ganarse la vida ¿qué están haciendo los gobiernos para ayudar a quienes si o si deben salir día tras día?

En esta fase, es necesario y hasta un acto de justicia, facilitarles los traslados con seguridad. Necesitamos aumentar el cuidado colectivo e individual en el espacio público y desplazarse en bicicleta, con seguridad, es una alternativa.

Ya son muchos países los que han impulsado a la bicicleta o ir a pie como medios seguros de moverse por la ciudad mientras dure la pandemia.

Alemania, Francia, España y Colombia ya están instalando ciclovías temporales y Nueva York podría ser la primera ciudad en llevar a cabo una enorme reordenación urbanística con hasta 120 km de calles destinadas a ciclistas y peatones, buscando convertir a sus ciudades en lugares mucho más amigables con la bicicleta como una forma de transporte individual más higiénica e idónea para evitar contagios.

México no debería quedarse atrás, por eso debemos pedirle a los gobiernos locales y al federal implementar este tipo de acciones que otorguen el espacio en la calle que necesitamos para mantener un distanciamiento social adecuado cuando, también por supervivencia, tengamos que salir.

Adicionales a las medidas nacionales, la CDMX ha anunciado acciones para reducir el contagio: Cerrar el 20 por ciento de las estaciones del metro, mb y tren ligero. Aumentar la frecuencia de RTP y transporte concesionado. Aplicar desde el día 23 de abril el programa Hoy no circula para vehículos que no sean taxis, transporte de carga o automóviles para personas con diversidad funcional. Mayor sanitización del espacio público y transporte público. Acciones restrictivas ante la actividad empresarial no esencial que siga operando.

Si bien dichas medidas han sido un buen ejemplo para la prevención inmediata y la protección de los derechos humanos de acuerdo con los retos sociales y económicos que enfrenta la mayoría de la población, es necesario que la prevención sea atendida con una visión a futuro para prepararnos ante posibles eventos venideros, y que además sirvan para repensar el orden urbano en favor de la mayoría de las personas.

Medidas como aumentar la red de ciclovías temporal y luego definitivamente ayudaría a atender otras crisis como los niveles de contaminación en las grandes urbes del país y a reducir la emisión de gases de efecto invernadero en un contexto de emergencia climática.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Estamos aplanando la curva, dice el gobierno federal. Ya en dos ocasiones, el subsecretario de Salud en el país, Hugo López Gatell, nos dice que la estrategia para contener la pandemia ha dado resultados, y que -aunque debiéramos tener ya en este momento cientos o miles de casos al día, no es así. A eso le llaman “aplanar la curva”.

Entonces afirman que le vamos ganando la carrera a la pandemia, que México saldrá bien librado de esta crisis.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, dijo lo mismo el fin de semana, en un mensaje a la nación desde Palacio Nacional. Vamos bien, dijo, “la pandemia fue domada”.

Parece que se refieren a que no se tienen los casos que se esperaban para esta fecha, pero eso no significa que la peste esté contenida, sino que va a avanzando. Informar lo contrario es una irresponsabilidad.

¿En verdad se puede afirmar que estamos domando a la pandemia, justo cuando estamos por entrar a la Fase 3 de la enfermedad? Parece que estamos cantando victoria antes de tiempo.

Y mientras el gobierno federal afirma que el Covid-19 está “domado”, y que vamos “aplanando la curva”, la jefa de Gobierno del Distrito Federal desmoviliza a la ciudad y anuncia que ya se tiene poca capacidad hospitalaria, por los cientos de casos que cada día se acumulan.

En provincia, la cosa no es distinta, pues de un día para otro el Covid 19 salta por todos lados, y se cuela por todos los medios hasta las zonas más apartadas, como la Alta Montaña, donde se anuncia que la pandemia está imparable en municipios pequeños y con indicadores de muy alta marginación.

En la Montaña alta, Xochihuehuetlán es lo fuerte del contagio, es donde más casos se han gestado, aunque fue Huamuxtitlán donde se registró la primera persona infectada.

De ahí la pandemia saltó a Tlapa, luego a Xalpatláhuac. Y en esa región solamente 5 de 20 municipios están libres de casos, y tampoco tienen cercanía con los que ya están dentro de las estadísticas rojas. Porque recordemos que los municipios que están colindantes con los que sí tienen, pasan a ser zonas libres para pasar a ser zonas de riesgo.

La estadística oficial señala que hay 11 casos en Xochihuehuetlán; 5 en Tlapa y 4 en Huamuxtitlán y 33 sospechosos, según datos del jefe de la Jurisdicción Sanitaria 04, publicados en el periódico El Sur de Acapulco.

Para municipios tan pequeños, eso es demasiado. Sólo Tlapa es una ciudad pequeña, ni siquiera tiene la categoría de ciudad media, pero el resto de los pueblos son pequeños, y donde el control debiera ser más fácil.

En la Costa Grande, además, sólo Tecpan está libre de casos, y aunque Petatlán estaba en azul, por su frontera con Zihuatanejo, donde también ya se reportó el tercer caso de Covid-19, el anuncio de la muerte de una persona proveniente de Tijuana en el hospital del municipio tecpaneco, cuyas pruebas están procesándose en el laboratorio estatal, le quitó la calma a ese municipio.

De confirmarse, automáticamente Tecpan pasa de verde a azul, porque es frontera con Petatlán. Y ya sólo quedaría Coahuayutla libre de contagios y de riesgo.

Por lo tanto, es prematuro decir que aplanamos la curva, o que le ganamos la carrera al Covid-19. El llamado debe ser a mantenernos alertas y a seguir las medidas de precaución, como lavado de manos, sana distancia y uso de mascarillas, que -aunque dicen que no sirven para nada-, de algo han de ayudar.

No olvidar también proteger los ojos. En esto ha sido muy puntual Hugo López Gatell, de que la mucosa de los ojos también está expuesta al contagio; y de hecho afirma que es más fácil esta modalidad que por boca y nariz, sobre todo cuando guardamos la sana distancia. Y es que al tocar nuestras manos superficies contaminadas, luego solemos tallarnos los ojos, con lo cual nos contagiamos nosotros mismos. Y dado que es difícil mantener siempre esta precaución, ya que es un acto reflejo, la pertinencia es usar googles, y ser escrupulosos con el lavado de manos.

Dice un dicho que un perdido a todas va; por lo tanto, todo lo que hagamos en medio de este desastre, es bueno, pero nunca será suficiente.

Lo que sí es que la gente debe guardar la calma y la paz interior. No actuar por temor, sino usando la conciencia. Sé que hay riesgo, entonces me protejo. Mientras más logremos este estado de calma y conciencia, mejor actuaremos.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

 Causa enojo el cierre de accesos a pueblos de la Montaña

“Cuándo el amor se reprime, el odio ocupa su lugar.” Havelock Ellis

Mis estimados, en tiempo de aislamiento cuide usted su salud mental. Compartiré un texto planteado por expertos en la materia, pues ellos aseguran que, por la expansión de la pandemia por coronavirus, habría problemas de estrés excesivo. El virus traerá en nuestro municipio, estado y país, graves consecuencias a las personas, pues además son excesivas las medidas que los gobiernos toman, incluidos otros grupos, medidas que generan pánico, miedo, ansiedad, y pueden provocar enfermedad en la población.

Los expertos añaden que cuando vivimos estos escenarios, el estrés sube, y las glándulas suprarrenales -unos órganos pequeñitos ubicados en cada riñón que producen hormonas imprescindibles para los seres humanos-secretan adrenalina, la hormona que pone en alerta nuestro cuando estamos en peligro. La adrenalina se secreta constantemente, lo que no ocurre en situaciones normales. Esto provoca un aumento en la frecuencia cardiaca y la presión arterial. La sangre, en lugar de dirigirse hacia la cabeza, el estómago y los genitales, se dirige hacia brazos y piernas. Este mecanismo nos salva en situaciones de extremo peligro, en las que requerimos luchar o huir.

Sin embargo, refiere el médico internista, Andrés Contreras, si esto se prolonga, podría tener efectos nocivos, si este factor estresante es permanente va haber un agotamiento de los mecanismos de defensa.” Es decir, que se pueden mostrar signos en el cuerpo como dolores de cabeza frecuentes, salivación excesiva, dolor en pecho, diarrea, dolor abdominal, dolores musculares y aparición de tics.

Sin duda, mis estimados, el coronavirus vino a mostrar a la humanidad cuán vulnerables somos los seres humanos; tenemos miedo de todo: a sufrir, enfermar, y sobre todo a morir. Hoy en día, no sólo los empresarios están padeciendo estrés por la caída de sus empresas, también las familias están sufriendo enfermedades por el estrés inducido por la alerta ante el virus.  Hay personas con crisis nerviosa, otras con derrames en los ojos y otras con ansiedad, encerrados en sus cuartos con frascos de desinfectantes para rociar a cualquier persona que entre a su habitación. Otras más, desde el 23 marzo sufren insomnio y dolor de cabaza insoportable pues no poden dormir.

Me tocó ver una persona con sus ojos lleno de sangre, porque tuvo un derrame, pues en su municipio cerraron las entradas personas ajenas al gobierno y no dejan entrar ni salir a nadie; y eso a ella la angustia mucho, pues tiene sus hijos y siente que algo malo les va a suceder, pues los muchachos no miden el peligro. Ese pánico causó un estrés elevadísimo en la señora, provocando un derrame en sus ojos que por poco la lleva a la muerte. Y lo peor es que no puede salir del pueblo para ir al especialista, porque no hay trasporte en esa comunidad.

Y estos casos son apenas de los que conocemos por la cercanía de donde ocurren; sin embargo, conforme esto avance y se alargue la pandemia del coronavirus, habrá una nueva peste sanitaria que ningún gobierno podrá controlar.

Cabe hacer mención, que funcionarios de la Secretaría de Gobernación, expusieron a autoridades estatales y municipales, que establezcan un diálogo para alcanzar acuerdos o estrategias, así como determinar las medidas de movilidad y actividades económicas permitidas durante la vigente fase 3 de la emergencia sanitaria por expansión del coronavirus. Pues, según el gobierno federal, hay diferencias de acciones que no coinciden con la circunstancia sanitaria nacional y local.

Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, expuso que ese tema lo había hablado con los municipios que han cerrado sus límites y coloquialmente sus fronteras, impidiendo la libertad de tránsito. Por ejemplo, dijo la funcionaria, “estoy hablando con los gobernadores y con los presidentes municipales diciéndoles que no pueden cerrar sus municipios.

Sin embargo, algunos municipios se han pasado por el arco el triunfo la orden. Agregó Sánchez Cordero que, desde el inicio de la fase 3 y hasta el 21 de abril, Gobernación detectó que en diversas regiones las autoridades locales disponen medidas dispares, como la ley seca, con la que se prohíbe la venta de bebidas alcohólicas, así como que los pueblos multan con varios miles de pesos, a quienes violan la prohibición de entrar. En cambio, ellos sí pueden salir hacia las ciudades cercanas por sus víveres, y sin acatar las medidas de higiene y sana distancia.

Ante estas medidas, la funcionaria explicó que el país no se encuentra en un estado de excepción y tampoco está considerado suspender la libertad de tránsito, sobre todo ahora que es necesario trasportar mercancías, para evitar el desabasto en los pueblos.

No obstante, en algunos municipios las personas justifican que bloquean los accesos al pueblo para proteger a su gente de contagios de coronavirus, pero con esas medidas represivas están creando otros problemas de salud, también graves, y sobre todo problemas económicos.

Por ejemplo, en Chilapa de Álvarez, el pasado miércoles los pobladores iniciaron inicio un operativo por el Covid-19, y cerraron los accesos. Entonces jornaleros que vuelven de los campos de cultivo, ya no pueden ingresar a sus lugares de origen, pues piensan los bloqueadores que estos jornaleros traen coronavirus y van a contagiar a la gente. En cierta parte tienen razón, pero no son los modos con los que están tratando a los campesinos. De por sí el miedo a contagiarse del virus ya es un problema, que se agrava con el rechazo en su propio pueblo.

Deben tomar otras medidas, como el aislamiento por 14 días, y la supervisión médica. Pero debe haber condiciones, no los traten como animales o forasteros, somos los mismos, caray, y somos paisanos.

Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlalchinollan, pidió apoyó para los jornaleros agrícolas indígenas, pues llegan de estados de norte del país a la ciudad de Chilapa, en la Montaña Baja. Por ejemplo, el día del operativo llegaron 15 autobuses con campesinos. Y los días jueves, viernes y sábado estuvieron llegando autobuses con campesinos, a la entrada del bulevar de Chilapa, como de costumbre, pero desde ese día del operativo elementos de la Guardia Nacional, corporaciones policiacas y Protección Civil, bajaron de los autobuses a los campesinos y los llevaron a la Casa del Campesino, ubicada en la colonia Zapata de esa ciudad, donde les dijeron que ya no pueden estacionarse a la entrada del pueblo; incluso, les avisaron que tienen que llegar directo a la Casa del Campesino.

La desinformación lleva a la discriminación de la gente; es verdad que deben tomar medidas para evitar contagios, pero estos jornaleros campesinos se quejan de que los dejan muy lejos para ellos desplazarse a sus comunidades de origen; y de por si traen muchas cosas como cartones, maletas, costales; y que los hagan caminar es un crimen.

Neta, los gobernantes cada vez son más inhumanos, de corazón duro, están sintiendo el temblor y no se hincan los canijos, deberían tener una poca de consideración con estos indígenas, al menos proveerles transporte y llevarlos hasta sus comunidades de origen, esos pobres hombres vienen deshidratados, mal comidos, jodidos y luego sufren rechazo, no pues jodan.

Sánchez Cordero exhibió a algunos municipios en donde por órdenes de los alcaldes cerraron los accesos a la ciudad. Figúrense. Y los presidentes se justifican que no son ellos, que es la gente, avientan la piedra y esconden la mano. Pero Sánchez Cordero les envió la misiva sin derecho a réplica a los alcaldes en estados como Veracruz, Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León (aunque le faltaron varios por mencionar), donde los policías son exhibidos dando macanazos a los desobedientes; a otros son trepados en patrullas y los llevan a dar un paseo por el parque y luego los llevan a casa y quedan educados.

Los funcionarios municipales justifican sus acciones diciendo “no queremos contagios de coronavirus en nuestros municipios”.

Sin embargo, la funcionaria de Gobernación advierte: No se debe restringir la libertad de tránsito; en vez de hacer eso, mejor tomen la temperatura a la gente y lleven cubrebocas para regalarles, y que inviten a las personas a ponerse gel antibacterial, o que ellos vayan a sanitizar lugares, en vez de estar restringiendo los accesos a sus comunidades, por órdenes de presidentes municipales, ¡Glub, glub, glub! Ahí les hablan muñecos de cartón… ¡Feliz lunes para todos!   

EDITORIAL

El momento de los gobernadores

Entre las múltiples contradicciones que ha sacado a flote la epidemia de coronavirus es lo dañada que está la relación entre los gobiernos de los estados y el Gobierno federal, en realidad central. Nuestro federalismo, como muchas otras cosas de nuestra vida pública, es de papel pues salvo en contados momentos de la historia donde los estados sacan la cabeza, nuestra vida pública pasa toda por la capital. Pero, cuando en los estados mueven la aguas, retiembla en sus centros la tierra. La revolución de 1910 fue de los estados hacia el centro y el gran cambio democrático de finales del siglo XX, también.

Uno de los rasgos más evidente de la actual administración es hacer todavía más centralista la vida pública. Con la excusa, fácilmente argumentable, de que los gobernadores malgastaban el presupuesto, el Gobierno federal decidió que sería él y sólo él quien decidiría cómo mal gastarlo. Hoy no se ejerce mejor el presupuesto, por el contrario, se concursa menos, se compra con prisas y los ahorros, los de verdad y los malentendidos, acaban difuminándose en una burocracia cada vez más ineficiente. Junto con la centralización se redujo también la presencia del Gobierno federal en los estados, que si bien ganó terreno con la omnipresencia del Presidente en la comunicación lo perdió en el contacto cotidiano con los ciudadanos.

En este contexto, varios gobernadores comienzan a levantar la voz y a aprovechar las oportunidades políticas que ha dejado el Gobierno federal particularmente por la ineficiencia que ha mostrado el sistema de salud en esta crisis. A los grandes sistemas, el IMSS y el ISSSTE, los tomó debilitados institucionalmente, con delegados desarraigados, los cual puede ser útil cuando se trata de combatir la corrupción, pero no para mejorar la salud; al Insabi, parido prematuramente, lo sorprendió sin estructura y a todos con un sistema de compras, que no termina de funcionar y genera desabasto. Todo ello ha dado a los gobernadores, bocabajeados durante todo el primer año de Gobierno de Morena, la excusa perfecta para regresar a la palestra.

Lo que tienen los gobernadores y los alcaldes que nunca tendrá el Gobierno federal, es el territorio. Por más que crezcan los programas sociales y las estructuras de la Secretaría del Bienestar, el contacto básico de los ciudadanos sigue siendo con los gobiernos subnacionales. Hoy las grandes decisiones sobre cómo enfrentar la pandemia las están tomando los gobernadores en sus estados. Cada día son más los que en rebelión abierta o velada (cuando son gobiernos de Morena) se salen del huacal. 

Los gobernadores ya entendieron que la grieta del monolítico y centralizado Gobierno federal está en el sistema de salud. De cómo se gestione en los estados la crisis de coronavirus que se nos viene en las próximas semanas dependerá en gran medida el número de canicas con las que jueguen en la elección intermedia. 

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Sin el gobierno federal, empresarios y obreros van por un pacto social para rescatar la planta productiva, comercial y de servicios del país, y este lunes comenzarán a discutir las vertientes del pacto.

El llamado de los obreros, sin embargo, sigue siendo para el gobierno federal, a fin de que no sólo se agregue a este pacto, sino que lo lidere, para que tanto empresarios como obreros puedan ponerse de acuerdo en cuanto al rescate de empresas y la permanencia de empleos.

Juan Carlos Velasco, representante de la CTM, advirtió ayer que ya se han perdido 340 mil empleos y en el corto plazo serán un millón. Esta estimación la han dado también diversos analistas económicos, quienes además están advirtiendo de otras consecuencias funestas para nuestra económica, ya harto globalizada y dependiente de los mercados extranjeros.

En el área industrial, México es un país maquilador, por ejemplo, de autopartes. Si nuestro país no pone en marcha sus maquiladoras, Estados Unidos no podrá reactivar su industria automotriz. Luego entonces, buscará las partes en otro lado para sus ensambladoras, y México perderá en cuestión de días ese crucial mercado.

¿Qué pasará? Hay dos posibilidades: que el país se resigne a perder ese nicho comercial; o que en medio de la tercera fase de la pandemia, se reabran las maquiladoras para abastecer el mercado estadounidense, con la consecuente pérdida de vidas.

Ese es el dilema de México hasta el exterior, y no sólo en el ramo automotriz, sino en muchos otros, pues de las maquiladoras en México dependen también buena parte de los componentes de equipos de cómputo.

¿Qué países tomarán ventaja de esto? Los que ya estén saliendo de la pandemia, como China, mientras nosotros apenas entrando a la peor fase. Podemos apostar a que el gigante rojo está más que dispuesto a tragarse nuestros nichos comerciales, pues para eso también está acumulando grandísimas cantidades de petróleo, aprovechando que está en su mínimo valor.

Y aunque el presidente AMLO dijo que vamos bien, que logramos atenuar a la pavorosa mortalidad del Covid-19 que han padecido otros países, falta por ver la peor parte.

Es cierto que México tardó 32 días para llegar a los mil muertos, algo que a los Estados Unidos le tomó 10 días. En eso ya hay una excelente ventaja, pero aún asistiremos al vendaval de los contagios masivos.

El caso es que las autoridades federales están aceptando que, aunque pase la fase 3, nos faltará cursar las fases llamadas “de salida”, que pueden ser tres más. Sobre todo, la 4 y la 5 serán fundamentales, y esto podría alargar la apertura del país hasta el mes de agosto, o incluso septiembre, conforme el comportamiento de la pandemia.

En todo este esquema de retrasos, y sobre todo debido a las amenazas para las empresas no esenciales para que se mantengan cerradas, los que están perdidos son los micro, pequeños y medianos empresarios.

Digan lo que digan, aun cuando haya personas aplaudiendo el abandono de este sector, para que se rasque con sus propias uñas, y aceptando que los apoyos sean exclusivamente para “los pobres” (esto lo dicen generalmente burócratas que tienen su sueldo seguro, y que parecen olvidar que sus emolumentos se pagan de los impuestos que paga la planta productiva del país), el país entero saldrá perdiendo si por la cuarentena del Covid las empresas empiezan a cerrar.

Primeramente, porque los empleos que éstas generan son “formales”; segundo, porque estas empresas pagan impuestos, algo que no hace un “changarrito familiar”. Tercero, porque al perderse los pocos empleos que se tienen en el país, las cotizaciones al IMSS también decrecerán.

En general, todo queda comprometido, incluida la viabilidad del propio gobierno, pues al no haber ingresos suficientes, no podrá operar ni financiar los programas sociales ni mucho menos los grandes proyectos.

Pese a ello, el presidente de la República no está considerando apoyos reales para este sector, salvo los microcréditos de 25 mil pesos, a pagar en 3 años. Y sé están reservando para “los buenos patrones”, empresarios que no hayan despedido a nadie en los últimos 4 meses, y que tampoco les hayan bajado el sueldo. Como quiera, estos créditos no resuelven las crisis de las empresas, pues tan sólo el pago de nómina les absorbe más que eso y al contrario representa más deuda.

De ahí que empresarios y obreros ya comenzaron acercamientos mutuos para alcanzar un pacto nacional. Además, ayer el Consejo Mexicano de Negocios anunció que gestionará dinero en el extranjero para otorgar créditos a Mypimes, con el permiso de Hacienda. Es decir, es una iniciativa privada, que solamente lleva el aval del gobierno mexicanos.

Falta por conocer los requisitos para estos créditos revolventes, que de entrada sabemos que se darán por 3 meses.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Elecciones, prioridad de AMLO en la pandemia

*Decreto da preferencia a proyectos del presidente

*Fase 3 del Covid-19: Federación aprieta a estados

Las elecciones federales intermedias del 2021 son la prioridad de Andrés Manuel López Obrador. El rumbo de sus determinaciones así lo marca incluso al entrar México en la peligrosa Fase 3 de la pandemia por el Covid-19. Tal se desprende de la serie de directrices contenidas en un decreto presidencial, publicado ayer, con el supuesto fin de atender la crisis sanitaria. Sin embargo, en ese documento queda perfectamente clara la intención de contar con dinero suficiente para mantener sus 3 grandes proyectos, tren, refinería y terminal aérea, así como la compra de votos a través de dádivas o “programas sociales” denominados: sembrando vida, jóvenes construyendo el futuro y, obviamente pensiones, así, todo con minúsculas, aunque mayúsculo resulte el daño.

Los llamados de especialistas y empresarios lanzado al inquilino del Palacio para apoyar a las pequeñas y medianas empresas con medidas fiscales fueron una vez más ignorados con el argumento de que ahora las acciones son diferentes en la 4T, distintas totalmente a lo realizado en el neoliberalismo. El panorama así es totalmente adverso a la economía mexicana, la cual se contraerá este año como nunca en su historia.

La conservación del poder es la prioridad número uno del presidente de la República. El Decreto mencionado ya entra en vigor y aunque se le dan 180 días a Hacienda para concluir todo lo ahí dictado –tiempo en el cual ya la pandemia habrá pasado-, se cerrarán distintas oficinas de gobierno con excepción de las que atienden a la población y las consideradas esenciales para el servicio de la gente. Las contradicciones, obviamente no se hacen esperar y por un lado se asegura no generarán desempleo con este cierre ni con la cancelación de 10 subsecretarías porque el personal pasará a otras áreas y entonces ¿para que el movimiento?

Y, eso de reubicarlos está como el coronavirus, en chino, porque advierte el recorte del 75 por ciento del presupuesto autorizado y disponible para las partidas de servicios generales, materiales y suministros. O sea, el pago de nóminas y ¿otra vez a recortar equipo médico y medicamentos? Porque no se altera el plan de construir 100 universidades, tampoco detienen la construcción de las sucursales del Banco de Bienestar y tampoco las dádivas apoyando a pescadores con un dinerito cuando lo que les falta son barcos, redes, control de precios, apoyo total tal y como lo necesitan también los hombres del campo.

Durante su conferencia de prensa mañanera, López Obrador dijo en materia presupuestal tendrán trato de excepción por ahora en el sector salud y permanente la Guardia Nacional y las Secretarías de Defensa y Marina -no olvidemos el agradecimiento de Donald Trump por contar con un muro fronterizo compuesto por 27 mil soldados mexicanos-. cuya intervención en la lucha contra la criminalidad no ha brindado ningún resultado hasta el momento, como se observa en las propias estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema de Nacional Seguridad Pública. No se lanza ningún salvavidas al sector productivo, pero sí se garantizan los 622 mil 556 millones de pesos de sus programas. El presidente sigue ignorando las demandas de los empresarios y especialistas de establecer medidas fiscales de apoyo a las pequeñas y medianas empresas, a lo cual se ha negado en redondo para no afectar los ingresos de la administración federal. En cambio, recordó, se otorgarán 3 millones de créditos dirigidos a la población más necesitada y a la clase media. Además, aseguró, se crearán 2 millones de nuevos empleos, meta que se ve muy difícil de aterrizar ante la brutal contracción de la economía este año, y la suspensión de labores productivas y de servicios en todo el país.

AMLO mantiene diferencias profundas con Morenistas, senadores, diputados, líderes empresariales, sindicales, organizaciones no gubernamentales, partidos políticos, gobernadores, presidentes municipales y suma la antipatía de más del 50 por ciento de mexicanos. No conforme da otro paso y pone en su contra a los burócratas, a los de todos los niveles al cancelar en algunas posiciones prestaciones como el aguinaldo y agarrar parejo en la disminución de salarios. Y estos dictados, por si no lo sabe, contravienen lo dispuesto en la Ley Federal del Trabajo y operarán mucho peor que las abusivas outsourcing.

Presionan

a estados

Durante el proceso de suspensión de actividades no esenciales hasta el 30 de mayo, el gobierno federal traslado a los gobernadores responsabilidades tanto en la atención de la pandemia como en la instrumentación de medidas de mitigación. A partir del acuerdo del Consejo de Salubridad para atender la emergencia sanitaria, con el cual se formalizó la extensión de la parálisis de actividades no esenciales hasta el 30 de mayo, la Secretaría de Salud, a cargo de Jorge Alcocer, determinó que ante la emergencia los estados deberán actualizar diario el reporte de ocupación, disponibilidad y atención hospitalaria, así como instrumentar medidas de control de la epidemia.

El acuerdo publicado el martes por la noche en el Diario Oficial, establece: “En su calidad de autoridades sanitarias, los estados deben establecer mecanismos para reducir la movilidad de los habitantes entre municipios con distinto grado de propagación”. Y Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, subrayó los gobernadores tienen atribuciones adicionales a las sanitarias que les permiten actuar sobre el comercio y los espacios públicos, de forma ágil e intensiva por regiones. Empieza así la etapa de lanzar culpas a diestra y siniestra. Luego seguirán médicos y enfermeras y culminarán con toda la población terca, renuente, exigente, ignorante. ¿Recuerdan cuando nos decían “pueblo sabio”?

Según el decreto presidencial de este miércoles, la Secretaría de Hacienda dispondrá de los recursos necesarios para cumplir cabalmente con la entrega de participaciones federales a los estados el pago de nómina, de pensiones y la amortización y servicio de la deuda pública, al menos eso se señala en el papel. O sea, una obligación marcada desde hace años es ahora parte de un Decreto y recordemos tienen 180 días los de Hacienda para cumplir. O sea, pueden quedarse esperando medio año y mientras tanto paciente cremado el lopezobradorismo lo cargará a la espalda de cada gobernador, hasta de aquellos que entraron con anticipación a las fases 2 y 3 y ahora ya están en la 4, actuando por la libre y en abierta y franca protección a sus gobernados.

Para la Ciudad de México, la Secretaría de Movilidad (Semovi), informó sobre el cierre de estaciones de Metro, Metrobús, tren ligero y Ecobici, a partir de este jueves y hasta nuevo aviso, dentro de la serie de acciones y medidas aplicadas por el gobierno local para la fase 3 de la pandemia de Covid-19. En total serán 36 estaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, 47 de Metrobús, cuatro de Tren Ligero y una de Ecobici, las cuales permanecerán sin servicio, debido a que han tenido un bajo registro de pasajeros al día. Invalidan la calcomanía cero y someten a los conductores a respetar terminación de placa y color.

AMLO arremete

contra periodistas

López Obrador se lanzó nuevamente contra los periodistas del país, quienes no dejan de criticar su administración. Afirmó en México no hay un periodismo profesional ni independiente, y sostuvo que muchos medios, desesperados, optaron por la mentira. “… no hay en México un periodismo profesional, independiente, no digo objetivo porque eso es muy difícil, la objetividad, es algo relativo, pero ético, estamos muy lejos de eso, es parte de la decadencia que se produjo y lo mismo la radio y la televisión, no generalizado pero sí, no supieron entender la nueva realidad, le siguieron con lo mismo y desesperado optaron muchos por la mentira”.

Señaló que sólo algunos periodistas lo defienden y mencionó a Federico Arreola, Enrique Galván y Pedro Miguel. ¿El buen periodismo es el que defiende a su gobierno?, se le cuestionó y respondió: “El buen periodismo es el que defiende al pueblo y está distante del poder, no el que defiende al poder, el que defiende al pueblo (…) Lo que tenemos ahora es un periodismo cercano al poder, sobre todo al poder económico y muy distante del pueblo, es un periodismo de la élite que no defiende al pueblo raso, cuando mucho a la clase media y de ahí para arriba y a la clase media la utilizan nada más como parapeto, es como las Pymes que las usan de bandera, las ponen por delante para sacar provecho los de mero arriba, eso es lo que está sucediendo”, sostuvo el mandatario.

López Obrador consideró los “excesos” de los medios se van a hacer a un lado porque la gente ya no le cree a los que mienten. Le faltó hablar de los “zopilotes” de quienes exigimos la verdad sobre el curso de la pandemia y el número de víctimas generado. Le faltó hablar de la prensa vendida, le faltó señalar las ventajas de ser amigos del presidente y obtener concesiones como los seguros en una etapa en la cual los planteles escolares están cerrados, le faltó sumar a los cuates de doña Beatriz que portan bigote y a sus llamados a detener las mentiras de López Gatell los llama “equivocaciones” y al día siguiente manda a su subsecretario para ser entrevistado por el mismo que propuso no hacerle caso; le faltó cuestionarse porque fuimos tantos los que lo apoyamos y ahora nos resulta imposible observar ha puesto al país no un despeñadero sino en el abismo. Falta, falta, de un lado… y del otro.

EDITORIAL

¿Cómo financiar las políticas anticrisis?

La crisis sanitaria causada por la pandemia del COVID-19 (coronavirus) no sólo ha tenido efectos en la salud de la población mexicana; además, está generando estragos a la actividad económica sin precedentes. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), los efectos de esta pandemia tendrán un impacto tan grave como la Gran Depresión ocurrida en 1929, ya que las medidas de contención y aislamiento tienen como efecto secundario la disminución de la actividad económica. El cese temporal de labores repercute en la oferta de bienes y servicios sin los cuales las micro, pequeñas y medianas empresas no pueden obtener los rendimientos necesarios para continuar operando. Si una empresa o negocio deja de laborar por falta de recursos, entrará en quiebra y tendrá que clausurar. Esto pone en peligro a las personas empleadas, quiénes se quedarán sin ingresos. Así, se genera un círculo vicioso dentro de una economía.

La intervención oportuna y eficaz del Estado es muy importante para reducir los costos económicos y sociales que ha generado esta crisis sanitaria. La política fiscal (la forma en que el gobierno recauda y gasta recursos) es la encargada de reducir estos efectos adversos; sin embargo, hasta ahora el Gobierno Federal ha anunciado diversas acciones económicas sin que sea claro cómo se aplicarán y si alcanzarán los resultados deseados.

En este sentido, el Plan Económico presentado a inicios de este mes considera los siguientes aspectos: 1) asegurar que la Secretaría de Salud tenga suficientes recursos (personal médico e infraestructura) y suministro de equipos y materiales médicos; 2) pagos anticipados de pensiones a las personas de la tercera edad por cuatro meses; 3) acelerar los procesos de licitación para el gasto público para garantizar la ejecución completa del presupuesto; y 4) considerar la creación de un Fondo de Emergencia de Salud para solicitar recursos adicionales del Congreso, que podrían alcanzar hasta 180 mil millones de pesos (0.7 por ciento del PIB de 2019). Sumando a estos aspectos, el gobierno federal ha expresado que: 5) se darán préstamos de hasta 25 mil millones de pesos a pequeñas y medianas empresas (Pymes); 6) se brindarán apoyos por parte de la banca de desarrollo; 7) que algunos trabajadores podrán acceder a préstamos vía sus cuentas de seguridad social, y 8) que se creará un instituto de crédito de vivienda pública que cubra tres meses de la deuda de los trabajadores (seis meses para las personas despedidas).

Aunque estas medidas sean importantes, el monto y la forma en que pretenden financiarse revelan que el gobierno no está dispuesto a hacer mucho más por superar esta emergencia, tal vez por escepticismo de la magnitud de las consecuencias. Esta crisis debería obligar al gobierno a atreverse a explorar otras formas de allegarse de la mayor cantidad de recursos (como el endeudamiento público o el compromiso futuro de una reforma fiscal), para luego dirigirlos hacia los sectores más vulnerables; pero todo parece indicar que la estrategia implica convertirnos en un Estado más pequeño, empeorando la situación.

Frente a una de las crisis económicas más graves del último siglo, necesitamos un Estado fuerte que garantice los derechos de todas las personas. Una vez superado el pico de contagios, a mediano plazo, será imprescindible generar un pacto nacional para realizar una reforma fiscal que solvente los gastos extraordinarios en los que incurrirá el Estado hoy.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El gobierno federal, a través de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), actuará para frenar el encarecimiento de productos de la canasta básica, fenómeno que desde que comenzó la emergencia por el Covid-19, comenzó a darse en este país, sin que hasta la fecha las autoridades intervengan, y mucho menos en Guerrero, donde se tiene solamente una oficina estatal de la procuraduría que defiende a los consumidores, y está en Acapulco.

La mayoría de las regiones crecen de una oficina a donde los consumidores pueden ir a interponer sus demandas, no sólo por este asunto, sino por todos los abusos que cometen diversos actores comerciales, tanto privados como públicos, pues es una verdad que la CFE, por ejemplo, hace cobros exagerados sin dar explicación alguna, como también Telmex, los bancos, y tiendas como Elektra, Coppel suelen vende artículos defectuosos, que una vez que salen de sus almacenes se niegan a repararlos, o a entregar uno nuevo.

La gente anda de la seca a la meca, tratando de que les devuelvan su dinero o, en su defecto, que les entreguen un nuevo artículo, pero sólo se burlan de ellos.

Así que está muy ojona para que sea paloma. El gobierno federal está anunciando multas que van de los 169 mil pesos a los 4 millones 700 mil pesos, como sanción a las tiendas de autoservicios, supermercados, grandes productores y tiendas, por alzas injustificadas de productos básicos.

En los casos graves se aplicarán las citadas sanciones, y por el momento ya se iniciaron procedimientos administrativos en contra de 23 tiendas de autoservicio y supermercados en el país por alzas injustificadas de precios.

Bodega Aurrerá y Walmart concentraron la mayor parte de los procedimientos, según Profeco.

Pero obviamente eso está sucediendo en cada tiendita, en cada miscelánea y mini súper de este país. Cuando se le cuestiona a la gente por qué de la noche a la mañana el huevo aumentó hasta 80 o 100 pesos el casillero, los tienderos dicen que las compañías avícolas así se los dieron, para ganarles ellos unos cuantos pesos.

Luego entonces, si se quiere abatir esta carestía que nos está oprimiendo a todos, son los grandes productores y distribuidores los que se tienen que someter a la ley, y eso se tiene que reflejar abajo, en las tiendas minoristas.

Lamentablemente, para nadie es un secreto que los comerciantes suelen vender el mismo producto a precios distintos, aunque las tiendas estén una pegada a la otra. Se tiene un libre-mercadeo, y cada quien compra donde le conviene y quiere. Por lo tanto, no podemos decir que no hay abusos, aunque sea en pequeño, en las misceláneas y abarroteras locales, porque basta comparar precios de tienda en tienda, para entender que nomás su boca es medida, parafraseando otro sabio dicho popular.

En el caso de los tortilleros, se sujetaron a un precio específico, porque el gobernador les dio mil toneladas de maíz, para detener el alza en las tortillas, cosa que sí pegaría duro y a la cabeza en los consumidores, pues en esta crisis al menos tortilla con sal comemos. De otro modo, estaríamos en este momento comprando la tortilla en 30 pesos el kilo.

Pero el problema no para ahí: los clientes de la Comisión Federal de Electricidad, enfrentan los cobros puntuales de la dependencia, en plena pandemia, cuando la gente está sin trabajo en su mayoría. Lo peor es que muchos recibos vienen elevados sin razón, y no ha manera de que les atiendan sus quejas.

Y así sucesivamente, los abusos contra la población vienen de todos lados. La corrupción en sus muchas caras.

Esperamos que el gobierno federal cumpla realmente con ese plan de detener la carestía, que no se justifica, porque los grandes distribuidores no pueden argumentar nada a favor de sus políticas alcistas, porque al haber menor consumo, los productos tienden a abaratarse, no a encarecerse, como sucede actualmente con el petróleo.

Además, el precio de la gasolina bajó casi a la mitad en algunos lugares del país, con lo cual se redujeron sus costos de transporte de mercancías.

Hoy por hoy, los ciudadanos estamos a merced de los pulpos del mercado de alimentos, y el gobierno en todos sus niveles se ha visto torpe y tardo para responder ante este abuso, que agravará el hambre de millones de mexicanos.

Los bloqueos en muchos pueblos también están causando este fenómeno, pero se entiende que es por la dificultad de llevar los productos hasta las rancherías, algo que les toca revisar a los presidentes municipales.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Derrumbe petrolero; 4ª T agoniza

*Propuesta para esquema de protección del IMSS

*Mexicanos viven la etapa más peligrosa del COVID-19

Por el ascenso rápido de casos de contagio, el gobierno federal, a través de Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, anunció el inicio de la Fase 3 de la pandemia de Covid-19 en el país. En conferencia de prensa con el presidente, anunció: “Hoy queremos dar por iniciada la Fase 3 de la epidemia de Covid, recordando que estamos en la fase de ascenso rápido, donde se acumularán un gran número de casos, de contagios, de hospitalizaciones, pero que debemos seguir manteniendo la Jornada Nacional de Sana Distancia para que éstos sean los mínimos posibles”. Lo declararon oficialmente un día después de haber anunciado López Dóriga este ingreso aunque, a decir verdad, gobernadores de varias entidades ya habían entrado en ella dictando medidas de prevención y protección, rebasando así una vez más al gobierno federal.

Entre divisiones, regionalizaciones y finalmente hablando de parches, el otro vicepresidente, López Gatell, empezó a hablar de miles de infectados, de una propagación extendida y tratando de eludir entraremos a la fase cuatro de manera oficial, aunque, de nueva cuenta las exigencias de mantenerse en casa, se den en diferentes entidades en donde cada mandatario trata de proteger, por lo pronto, a su población. De ahí restricciones en la circulación tanto de personas como de vehículos y la imposición de multas e inclusive de prisión para quienes no acaten los ordenamientos. Retrasados como están, en espera de tal vez un milagro, hablan de que del 2 al 10 de mayo se registrará el punto máximo de la pandemia y advierten será hasta finales de julio cuando, de manera selectiva, se liberarán algunas actividades.

Habremos de tener muy presente el hecho de no aplicar todas estas medidas con las cuales se han cerrado fábricas, maquiladoras, comercios, empresas de todo tipo, se han restringido actividades áreas, etcétera, a los proyectos presidenciales. Con todo y el bombazo petrolero Dos Bocas continúa al igual que el aeropuerto de Santa Lucía y se provocan incendios en las cercanías de la terminal aérea cancunense, justo en donde tienen proyectada una estación central del célebre Tren Maya. Esto independientemente de la “sugerencia” de Donald Trump de poner en marcha las empresas dedicadas a fabricar componentes requeridos para la industria norteamericana “de inmediato”.

En este contexto, Esteban Moctezuma, secretario de Educación Pública, anunció: el 1 de junio todo el país regresará a clases, y ya desde el 17 de mayo se hará en los municipios definidos como libres de riesgo. “Rescataremos el ciclo escolar aplazando el calendario escolar para concluir el 17 de julio”, informó. En la conferencia de prensa mañanera en Palacio Nacional, el funcionario federal abordó el tema de las clases en línea y aseguró que el programa funciona. No contemplaron en estos planes el acceso a la totalidad de alumnos, en cada lugar se adecuan con los medios de difusión con los que cuentan cuando las cadenas televisoras tienen en su haber por cada canal otros tres y uno bien podría estar a disposición de la enseñanza puesto que se transformaron –ilegalmente- en meras repetidoras.

Crack económico

El cierre del 2019 ya registraba decrecimiento, íbamos en picada y ahora con la drástica baja de los precios del petróleo la situación se empeora peligrosamente. “No nos afecta tanto” sostuvo AMLO en su mañanera al tiempo de dar al escenario una salida absurda para su investidura: “cerramos pozos, de los recientes, de los nuevos”. Desde la campaña y al iniciar el mandato el tabasqueño sostuvo una y otra vez su gran apuesta económica basada en el petróleo, no escucho a un buen número de voces advirtiéndole el gran error, las amargas experiencias de, por lo menos cuatro mandatarios federales, de fincar en el llamado oro negro el futuro de su administración y por ende del país.

Especialistas coinciden que la actual es una crisis sin precedentes, por lo cual proteger las fuentes de empleo no sólo es una medida de carácter social sino una necesidad económica fundamental, pero la administración federal poco o nada quiere hacer en este aspecto. Representantes de organismos internacionales advirtieron la necesidad de proteger a las empresas y las fuentes de trabajo para atender la crisis económica generada por la emergencia del coronavirus.

En estas mismas líneas hicimos la propuesta de utilizar la infraestructura del IMSS para darle protección a la clase trabajadora. Hoy, las cámaras tienen como propuesta esa opción señalando se llevaría a cabo: para quienes ganan de uno a tres salarios mínimos, aportaría el gobierno el 50 por ciento del salario y el empresario el otro 50 por ciento. De cuatro a 10 salarios, el gobierno aportaría el 40 por ciento, un tanto igual el patrón y el trabajador 20 por ciento. Quienes perciben más de 10 salarios mínimos la división sería similar a la que conforma las aportaciones actuales, 33 por ciento para cada parte. De acuerdo a estimaciones del BM, México tiene un espacio fiscal de entre 1 y 2 por ciento del PIB para crear un paquete de apoyos adicional al que ya se implementó, el cual es menor a 1% del PIB.

Se espera una reacción favorable a esta propuesta y así poder darle cumplimiento estricto al llamado a no salir de casa y ajustarse a las percepciones señaladas. Ya el rescate de los integrantes de la economía informal habrá de tratarse con otra estrategia. Las medidas a tomar al respecto deben hacerse ya, pues aún ateniéndose solamente a los reportes federales, la situación tiende a empeorarse y se está dejando todo al tiempo y a que cada quien se rasque con sus propias uñas. Esta lentitud al reaccionar le ha dado un campo de mayor libertad a las mafias del narco, las cuales están actuando sin desaprovechar el poder ganarse la simpatía de los ciudadanos, utilizando sin rubor ni temor el espacio abandonado por el gobierno al acudir en auxilio de la población.

El diario inglés The Guardian aseguró: el crimen organizado utiliza la pandemia como una oportunidad para ganar más poder. El reparto de despensas en varias poblaciones es muestra de cómo el crimen organizado está aprovechando para sustituir funciones del Estado, señalaron especialistas al medio británico, el cual destacó que a diferencia de otras partes de Latinoamérica donde pandillas de Brasil y El Salvador han impuesto toques de queda en la población, en México la violencia no ha frenado. Sin embargo, algunas partes del negocio del narcotráfico han estado en caída, por la baja exportación de químicos desde China que son base para el fentanilo, y la reducción de vuelos comerciales desde zonas como Colombia, que han afectado la cadena de transporte de cocaína…

Un “bájenle ya” pronunciado por el primer mandatario es la respuesta a la entrega de despensas voluminosas de los carteles de la droga. La entrada de dinero negro se presume llegará a través de un mayor lavado de dinero, convirtiendo el dinero negro en fondos legales. Por lo pronto y aprobada la iniciativa sobre la amnistía, en la práctica nada queda suficientemente claro, tal parece se cumplió el compromiso con las mafias, con la del saludo materno y ya se verá con cuales otras. En estas mismas líneas y cuando se habló de amnistía sostuvimos, no sin temor, el anuncio era festinado por los grupos del narcotráfico, es el primer paso, después llegará la certeza de la no extradición.

Calculan quedarán libres casi seis mil reclusos, aquellos acusados de robo simple y sin violencia, pero también los de los delitos contra la salud, los acusados de posesión y transportación de drogas, los indígenas, algunos presos políticos, todos ellos bajo el criterio de haber sido recluidos bajo “formas injustas”. En ese tenor, Mario Villanueva Madrid, ex gobernador de Quintana Roo, debiera ser liberado inmediatamente.

EDITORIAL

No hay futuro en Futuro 21

Un conjunto de ciudadanos agrupados en Futuro 21 –nueva identidad que se asignó el antiguo PRD– convocó a un diálogo por la reconstrucción nacional. Lo realizará el próximo 23 de abril a través de medios digitales, dada la sana distancia que impera en el país. Parten de la premisa de que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la postulada Cuatroté son la expresión de un Gobierno fallido que la ciudadanía debe encarar.

Los partidos políticos, sin excepción, no pasan por su mejor momento y habrá a lo largo del año diversos intentos para presentarlos ante la sociedad y buscar un reacomodo que no se ha visto desde la propia construcción partidaria con proyectos, compromisos y realización que gocen de un amplio consenso entre los ciudadanos. El viejo PRD y algunos de los convocantes están pendientes de entregar una rendición de cuentas que los obliga para reeditarse en una nueva circunstancia. Mientras no lo hagan, ese proyecto carece de futuro.

Ahora el postulado inicial es que México no tiene un gobernante funcional, adolece de rumbo para sacar al país de la crisis de salud pública y económica. Es imperdible lo que se lee en la convocatoria: “el gobierno ha hundido al país en la recesión económica, la polarización social, destruyendo el entramado institucional y el equilibrio de poderes…”, y así sucesivamente. La pandemia como argumento. Pero en ningún lugar se advierte el más mínimo sentido de autocrítica que obliga a quienes malograron un proyecto que en su tiempo estuvo llamado a una meta superior. El PRD se convirtió en un proyecto más de poder y de negocios, al amparo del cual se recurrió a la distribución de prebendas de diverso tamaño que a la postre lo convirtió en una entidad impresentable ante la sociedad.

Es inocultable que detrás de todas esas palabras y de la convocatoria está un proyecto que se define más por lo que está en contra que por aquello que propone con perspectiva de superación de la república con un aliento progresivo. En ese marco no es extraño que se vea a la convocatoria embonando con otros pronunciamientos de la ultra derecha empresarial, ariete de los altos grupos financieros que buscan privilegiar sus intereses, al altísimo costo de abrir una etapa de grandes confrontaciones sociales para las cuales no se delinea una alternativa acorde con los intereses nacionales.

Un nuevo curso para la república se debe abrir, lo han de impulsar los que tengan una visión de democracia avanzada para el país, una izquierda que tenga muy claramente delimitados sus proyectos para terminar con los privilegios que hunden a México y que además, y esto es fundamental, no partir de la premisa de que un gobierno ha fallado, lo que sugiere su reemplazo, cuando está más que claro que quienes pueden hacer ese reemplazo en el corto o mediano plazo no son, precisamente, los que mejor representan al país, lo cual no es óbice para sustentar críticas, pertinentes, puntuales y merecidas a la forma que ha asumido Andrés Manuel López Obrador al frente de la Presidencia y que contribuye a que estos planteamientos caigan, hasta cierto punto, en tierra firme.

Salir de la versión móvil