Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Contaminación por causa de incendios, otra calamidad

“Se puede vivir dos meses sin comida y dos semanas sin agua, pero sólo se puede vivir unos minutos sin aire”. Reflexionemos. El calentamiento global es algo con lo que tendremos que luchar la humanidad en su conjunto.

Mis estimados, sin duda toda actividad humana produce en nuestro planeta un impacto ambiental que hace inviable la vida en la tierra. Esto ha ido creciendo en los últimos años debido al fenómeno del calentamiento global, y la cada vez más alarmante escasez del agua.

Por eso, activistas, organizaciones sociales e incluso empresarios, entre otros, promueven el cuidado de la tierra como recordatorio de la importancia de proteger el medio ambiente.

Cada vez son más personas que se pronuncian públicamente a favor de la sustentabilidad. La finalidad es disminuir el impacto ambiental, pues nos cayó como una bomba cuando la Organización de las Naciones Unidas (UNO), alertó que la humanidad tenía hasta 2030 para poder soportar los rayos del sol, debido al calentamiento global.

Los sociólogos también exponen que la humanidad se encuentra en peligro de extinción, y que después de esta pandemia nada será igual en la tierra.

Y vaya que tienen razón los expertos; sin embargo, a los gobernantes no parece ocuparles el tema del calentamiento global, y como dice el refrán, cada quien habla como le va en la feria.

Hablaremos del estado de Guerrero, donde -para no variar-, los incendios que año con año se repiten, este año parece que serán incontrolables.

Las consecuencias de un incendio son demoledoras en términos ambientales, sociales y climáticos, pues se aumenta la temperatura global. Y en Guerrero ya es costumbre que los campesinos quemen los tlacololes o residuos de sus cosechas, para preparar la tierra para sus siembras, pero provocando con ello infinidad de incendios forestales a lo largo y ancho de la entidad.

Simplemente las autoridades no han podido controlar esta costumbre, ni hacer que los núcleos campesinos acaten las instrucciones de quema.

Mis estimados, tómennos en serio el cambio climático. Al menos en lo que a usted le corresponde, tome un tiempo para revisar la temperatura del planeta, pues en la Tierra Caliente rebasa los 50 grados y en la Costa Grande hemos llegado a los 40 grados, es insoportable el calor.

Estamos viviendo una situación peligrosa porque la gente está encerrada en casa y hay varios incendios en las zonas agrícolas y serranas, que están llegando a las ciudades de la costa, con los consiguientes estragos en la salud pública, y en plena Fase 3 del Covid-19.

El humo en Acapulco y otros pueblos es ya evidente, y eso desatará enfermedades respiratorias, y hará que la gente que padece asma y otros padecimientos pulmonares, se enfermen y vayan a los hospitales, donde en este momento deben estar enfocando todos sus esfuerzos a la contención del Covid-19.

La gente no puede enfermarse ahora, porque no asisten a las clínicas por temor al contagio del Civid-19. El humo afecta las vías respiratorias, hay muchas personas con gripa y otras sufren de asma; además, en el centro de Zihuatanejo el domingo el olor humo era insoportable y el aire esparció ceniza hasta las casas.

El problema es que ninguna autoridad pone un alto a las personas que provocan los incendios, sean por trabajo o de manera intencional.

Si bien es cierto que queman para sembrar, también deben asesorarse y organizarse para evitar esos infiernos que dañan el medio ambiente, destruyendo bosques. Y la neta no está las cosas como para seguir echándole fuego a la tierra. Miren porqué se los digo: No soy ave de mal agüero ni tampoco quiero decir con esto que salgan de sus casas, sólo voy a compartir el punto de vista de un sociólogo: El coronavirus existe, es peligroso que usted juegue al valiente, quédese en casa, hagamos caso a las autoridades.

Su servidora, pensó siempre que el plan del Covid-19 era para reducir el cambio climático que ya había subido demasiado y arruinó el medio ambiente; incluso para la sociedad ya es insoportable el calentamiento, quedan pocos años para achicharrarnos y algo tenían que hacer las grandes potencias mundiales para disminuirlo. Y por eso creo en la hipótesis del sociólogo Jeremy Rifkin: Expone que todo lo que está ocurriendo al mundo en relación al Covid-19, se deriva del cambio climático. Él asegura que a ningún gobernante del mundo lo agarró por sorpresa el Covid-19, que todo lo que está ocurriendo se deriva de una estrategia global para detener el cambio climático, pues estamos ante un problema gravísimo de extinción humana, y que la gente no lo sabe.

Les comparto un texto de la entrevista. A la pregunta ¿cuál cree que será el impacto de la pandemia del Covid-19 en el camino hacia la tercera revolución industrial?, respondió: “No podemos decir que esto nos haya cogido por sorpresa. Todo los que nos está ocurriendo se deriva del cambio climático, del que han venido advirtiendo los investigadores y yo mismo desde hace tiempo. Hemos tenido otras pandemias en los últimos años, y lanzamos advertencias que algo grave podría ocurrir. la activad humana ha generado estas pandemias porque hemos alterado el siglo del agua y el ecosistema que mantiene el equilibrio en el planeta. Los desastres naturales, pandemias, incendios, huracanes, inundaciones, van a continuar porque las temperaturas en la tierra siguen subiendo porque hemos arruinado el suelo. Hay dos factores que no podemos dejar de considerar: el cambio climático provoca movimientos de población humana y de otras especies; el segundo es que la vida animal y la humana se acercan cada día más como consecuencia de la emergencia climática y, por ello sus virus viajan juntos. añade el sociólogo, es esta una buena oportunidad para extraer lecciones y actuar en consecuencia, después de esto ya nada volverá a ser normal. Esta es una llamada de alarma en todo el planeta, lo que toca ahora es construir las infraestructuras que nos permite vivir de una manera distinta, debemos entender que estamos en una nueva era. Si no lo hacemos, habrá más pandemias y desastres naturales, estamos pues ante la amenaza de una extinción”.

Siguió diciendo Jeremy Rifkin: “Hemos creado una civilización entera basada en el uso de fósiles. Hemos utilizado tanto recurso que ahora estamos recurriendo al capital de la tierra en vez de obtener beneficios de ella. estamos usando una tierra y media cuando solo tenemos una. Hemos perdido el 60 por ciento de la superficie del suelo del planeta; ha desaparecido y se tardará miles de años en recuperarlo. Estamos realmente ante un cambio climático, pero también a tiempo de cambiarlo”.

El sociólogo alerta que las consecuencias del cambio climático se irán agravando con el tiempo. Expone también que somos el planeta del agua, nuestro ecosistema ha emergido y evolucionado a lo largo de millones de años gracias al agua. El ciclo del agua permite vivir y desarrollarse.  

“Y aquí está el problema: por cada grado de temperatura que aumenta como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero, la atmósfera absorbe un 7 por ciento más de precipitaciones del suelo y este calentamiento las fuerza a caer más rápido, más concentradas y provocando más catástrofes naturales relacionadas con el agua. Por ejemplo, grandes nevadas en invierno, inundaciones en primavera por todas partes del mundo, sequías e incendios en todas las temporadas de verano y huracanes y tifones en otoño, barriendo nuestras costas. Las consecuencias se irán agravando con el tiempo. Nos enfrentamos a la sexta extinción y la gente no lo sabe. Los Científicos dicen que van a desaparecer la mitad de todos los habitantes y animales de la tierra en ocho décadas. Ese es el marco en el que estamos, nos encontramos cara a cara con una extinción en potencia de la naturaleza para la que no estamos preparados”, advirtió.

Al escuchar la entrevista recorrí mi mente a los años 70, cuando no había luz en mi rancho. Eres feliz sin electricidad; sin embargo, era indispensable contar con ese recurso. Con la llegada de la electricidad cambió el ritmo de vida de la sociedad, cambió todo el entorno, incluso la misma humanidad, pues de ahí se genera todo lo demás.

Pues ahora con el tema de las redes sociales estamos viviendo una nueva era, casi una vida loca, inimaginable, incomprensible para muchos, pero existe y tenemos que entrarle a esa era.

Incluso la forma de hacer negocios también será distinta en este tiempo, por eso dicen varios expertos que después del coronavirus nada será igual para nadie, para ningún empresario ni chico ni grande, menos para los hogares, porque se acabó el empleo, no hay nada que pueda asegurar un empleo, pues hay más de 2 millones de desempleados.

Entonces, un pronóstico aterrador espera a las familias mexicanas, pues también para los destinos de playa el presagio es aterrador. Los puertos lucen desérticos, por eso desde ahora el gobierno en sus tres niveles debe preparar un plan para rescatar a los destinos turísticos del estado de Guerrero. Tienen que enfocarse en lo que van a hacer para levantar los destinos de playa, porque son como una empresa: si se dejan caer tres meses, será muy difícil levantarlos. Deben comenzar con estrategias para que cuando termine la cuarentena, ellos echen a andar ese plan que ya deben tener casi listo, para los destinos de la entidad, pues no son un secreto las pérdidas económicas del sector en el municipio, estado y país.

En sí, la crisis económica es mundial, sólo que en México la sentimos más feo por nuestra condición de pobreza.

¡Feliz lunes para todos!

EDITORIAL

Gastar es poder

Quien decide el gasto tiene el poder. Da igual si es en una casa, en una empresa o en el Gobierno. Las parejas batallan por las decisiones de compra, en las empresas los administradores ejercen su capacidad coercitiva a través del control de la chequera y en los gobiernos el jaloneo por el gasto es la expresión más burda y a la vez más clara de quién tiene el poder.

En el sexenio de Vicente Fox vivimos los primeros jaloneos por el presupuesto propios de una democracia. No había mayorías aplastantes para que el presupuesto se aprobara sin cambios, como sucedió durante décadas de presidencialismo. Con el advenimiento de la democracia los diputados se dieron cuenta de que además de voto tenían voz, y poder e hicieron un desbarajuste con el presupuesto. El Presidente montó en cólera pues, decía, esa no era atribución de los legisladores, lo llevó a una controversia Constitucional (109/2004) y logró echar para atrás el dictamen donde los diputados se sirvieron con la cuchara grande. El entonces Secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, sostenía que daba igual que aprobaran en la Cámara pues en la práctica Hacienda tenía la última palabra: la chequera.

En situaciones extraordinarias hay que hacer cambios al presupuesto y reorientar el gasto; en eso no hay discusión. La pregunta es si lo que requiere el Ejecutivo es mayor discrecionalidad para el gasto o mayor agilidad para adaptarse a las circunstancias. La iniciativa originalmente enviada por el Ejecutivo apunta a que se le otorgue mayor discrecionalidad y tenga la capacidad para mover dinero previamente asignado a programas que el Gobierno considere prioritarios. La propuesta que al parecer llegará la pleno del Congreso la próxima semana apunta a que existan mecanismo más ágiles de reasignación sin que este sea totalmente discrecional.

Hasta aquí todo parece bien y hasta civilizado. Hay sin embargo dos temas a considerar. El primero es esta sensación de dèjá vu en el proceso legislativo de la Guardia Nacional: se discute en la Cámara, se aprueba una ley aparentemente correcta, pero el Presidente termina haciendo exactamente lo que se le antoja sin que haya poder alguno que le ponga cara. La segunda y más delicada son los criterios para decretar la emergencia. Lo que se ha planteado hasta ahora es que basta un decrecimiento de uno por ciento para que la Presidencia pueda establecer dicha emergencia. Para evitar abusos, esta declaratoria no solo debería de contemplar otros requisitos (caída en los ingresos fiscales, cambio drástico en los criterios generales de política económica previamente presentados, etcétera) sino, sobre todo que sea un poder independiente, Banco de México o el propio Congreso, quien pueda decretar, a solicitud del Ejecutivo, dicha emergencia.

Es imposible no pensar en la frase del Presidente de que la pandemia le venía como anillo al dedo a su proyecto de transformación, pues ella encierra la tentación de todo Presidente de concentrar el poder. Para que la República funcione el dedo ejecutor y el anillo del poder deben estar juntos, pero responder a diferentes cabezas.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Estamos en el día 42 de la pandemia por Covid en México, y la suma hasta ayer era de 23 mil 471 casos confirmados acumulados, de los cuales 6 mil 933 eran activos.

Del resto, 2 mil 154 han muerto (93 más que el sábado) y los demás se han recuperado, lo cual también es una buena noticia.

Afortunadamente, hasta ahora no hemos visto en México las crisis que la pandemia causó en países como Italia, Estados Unidos y España, donde los muertos sumaban miles por día, lo mismo que los contagios.

Claro que nada está dicho, y por eso la gran necesidad de mantener las reglas de higiene, sana distancia y protección para quienes todavía estén en la calle, desempeñando actividades esenciales.

De acuerdo con el presidente AMLO, y el subsecretario Hugo López Gatell, el pico de la pandemia será del 6 al 10 de mayo. Es decir, de este próximo miércoles, al próximo domingo, y desafortunadamente coincidirá con el día de las madres, festejo que dará tentación para que las familias se reúnan, e incluso que vayan a visitar sus tumbas, como es costumbre.

Si queremos pasar airosos esta etapa, y evitar que los hospitales se saturen -como ya ocurre en algunos de la Ciudad de México y en el municipio de Iguala-, debemos guardarnos. Ya falta poco.

El caso de Iguala es terrible, porque en ese municipio que es el principal de la Zona Norte del estado, ya suman 12 los muertos, y más de 70 casos positivos. Ahí destaca el caso de un supermercado donde 39 de sus empleados dieron positivo a Covid-19, quienes estuvieron atendiendo a la población sin protección. Además, están cerca del mercado central de la ciudad, y ya podemos imaginar la crisis que se desató en ese municipio, donde el alcalde afirma que están viviendo un conflicto grave.

Urge, por lo tanto, que el gobierno del estado y el gobierno federal recurran para ayudar. Sea que los enfermos sean trasladados a otros hospitales con capacidad para recibirlos, o sea que se refuerce en Iguala la infraestructura sanitaria, porque esa fue la promesa, que conforme se fuera necesitando, sea ampliarían las instalaciones, con la ayuda del Ejército y la Marina, mediante el Plan DNIII.

De hecho, ya se tienen espacios adicionales en varias partes del país, como el Centro Banamex, a donde se están trasladando a pacientes que ya no tienen cabida en los hospitales públicos.

Se sumaron también mediante un acuerdo los hospitales privados, que por cierto en Guerrero todavía no sabemos cuáles están participando, y está por montarse otro espacio de atención en el autódromo Hermanos Rodríguez, que se pondrá en operación el 13 de mayo.

Se tiene también en Guadalajara un espacio prestado por el Club Chivas.

Se trata de ir abriendo espacios de atención para personas que tengan la enfermedad, pero no estén graves, que no requieran terapia intensiva, pero que tampoco puedan volver a sus hogares, para estar bajo observación médica.

En el autódromo Hermanos Rodríguez se tendrán disponibles 192 camas y 26 de cuidados intensivos. La construcción de los módulos comenzó hace una semana.

Lamentablemente, pese a todas las recomendaciones, la gente sigue reuniéndose y desplazándose, y parece que se ha generalizado la hipótesis de que todo es una mentira alrededor del Covid-19. Incluso el viernes pasado, familiares de un enfermo irrumpieron en un hospital hasta el anfiteatro, donde estuvieron manipulando cadáveres y acusando a los médicos de matar a los enfermos, para simular que fue por Covid.

Decía mi padre que el que obedece no se equivoca. En lo personal no estoy de acuerdo en el cierre total de los pueblos y ciudades, pues bastaría seguir las reglas de higiene y protección. Pero debido a que no somos disciplinados -y eso lo vemos en mercados y en la calle-, es que los gobiernos decidieron limitar las actividades comerciales.

En Acapulco, por ejemplo, se impuso el Hoy no Circula a pesar de las protestas de los transportistas. En contraparte, se permitió la instalación de un tianguis tradicional en la colonia Zapata, donde la agente se aglomeró.

Estos son los extremos de esta pandemia.

Esta semana, preparémonos para pasar el pico de la pandemia.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Crece amlofobia empresarial

* Mal interpreta el plan del CMN y BID; le roba cámara

*Aduanas ahogadas en corrupción; Duarte al combate

● Gatopardismo y corrupción cabalgan a toda velocidad

 La animadversión del presidente Andrés Manuel López Obrador a los empresarios complica el de por sí ya adverso panorama económico del país y se hizo presente una vez más al darle una interpretación equivocada al acuerdo entre la IP y el BID, el cual, todo apunta, le provocó irritación y molestia por no estar al tanto de su planeación y porque llevado a la práctica sin las infernales esperas y trámites burocráticos opaca su “estrategia” de rescate con créditos de apenas sí 25 mil pesos. Nadie mencionó la pretensión de provocar otro Fobaproa, aunque su sola mención hace presente la buena disposición presidencial para seguir pagando sin exigir un estado de cuenta o renegociación o moratoria.

El mandatario se ha negado persistentemente a apoyar con medidas fiscales a quienes arriesgan su dinero en la producción y servicios en territorio nacional, y no cuentan con las condiciones crediticias indispensables para las pequeña y medianas empresas, por lo cual enfrentan un gran problema de liquidez. Lo peor es que ahora, cuando la iniciativa privada, a través del Consejo Mexicano de Negocios, y el BID acuerdan un programa para apoyar a 30 mil Mipymes, con una bolsa de 3 mil millones de dólares, en un fondo revolvente, el cual puede alcanzar al año 12 mil millones de billetes verdes, el mandatario amaga con frenar dicho pacto. Además, sostiene, existe riesgo de corrupción en ese acuerdo. ¿Corrupción a través de quién?

Ante el posicionamiento del presidente desde su conferencia de prensa mañanera del lunes, donde manifestó no le gustó “el modito” en el cual se concretó el acuerdo, Antonio del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), le aclaró el plan no incluye recursos del sector público. “El presidente tuvo un malentendido… La Secretaría de Hacienda (SHCP) no está avalando en términos crediticios (este plan)”, recalcó el líder empresarial. Del Valle explicó no se están utilizando recursos públicos para los créditos de factoraje que otorgarían a micro, pequeñas y medianas empresas, proveedoras de grandes corporativos. “No hay aval crediticio alguno por parte de la Secretaría de Hacienda, no hay recursos del sector público, no se incrementa la deuda, es de operación privada”, insistió el empresario.

A su vez, Tomás Bermúdez, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), recordó México es accionista del BID Invest a través de la Secretaría de Hacienda. “México es accionista de BID Invest a través de la Secretaría de Hacienda y cualquier intervención que hacemos en cualquier país, particularmente en México, como accionista, la Secretaría de Hacienda da el visto bueno o la anuencia, nosotros conversamos esta iniciativa con Hacienda y ellos entienden es una buena iniciativa en el término de suministrar apoyo a las cadenas de valor”, aclaró Bermúdez.

A pesar de los llamados de empresarios, especialistas y académicos en diversos foros, el presidente López Obrador se ha negado a implementar algún alivio fiscal en impuestos federales como IVA e ISR, y sólo se han autorizado el diferimiento en pagos del IMSS, cuotas al Infonavit y la devolución acelerada de IVA. De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), unos 77 países han aplicado prórrogas en el pago de impuestos. Italia es la nación que más prórrogas de impuestos con seis; Chile ha establecido 5 programas de prórrogas de impuestos; Argelia, Colombia, Puerto Rico y Brasil han implementado 3 programas respectivamente.

Pero en México, AMLO ha puesto énfasis en el cobro de deudas atrasadas por contribuyentes por parte del SAT. López Obrador insiste en descalificar la propuesta de la Iniciativa Privada de dar una prórroga en el pago de impuestos. “Imagínense si decretamos una prórroga para que se paguen los impuestos, después nos quedamos sin recaudación y cómo vamos a proteger a los pobres, de dónde va a salir para darle apoyo a los adultos mayores, a las niñas y a los niños con discapacidad, ellos no creen en eso”. Anunció su gobierno ya presentó las primeras denuncias contra empresas que deben al fisco, y dijo su gobierno no va a ser cómplice ni encubridor de las empresas deudoras. “Algunos piensan que es como antes y que no va a pasar nada, ya di instrucciones que se presenten querellas y denuncias porque yo no soy encubridor, no puede ser que si hay una deuda de 8, hasta 10 mil millones de una gran corporación que tiene para pagar se encubra, me convertiría yo en cómplice”, señaló.

Su tozudez y necedad no le permiten visualizar la totalidad del problema del sector productivo y de servicios, ni la magnitud de la crisis económica en la cual nos deslizamos rápidamente hacia abajo y todo parece indicar le tomará todo el actual sexenio al país salir de la misma. Esto debido a tener un objetivo claro y puesto en blanco y negro con la emisión, primero, de un decreto y después con el envío de una iniciativa de Ley en donde se le conceden manos libres para el manejo presupuestario, desequilibrando con ello la ya de por sí frágil división de poderes con la cual se ha dado gobernabilidad, se mantiene el federalismo y aún está presente la paz social.

Aduanas en manos

del crimen

Desde hace varios sexenios, las aduanas han sido un problema para la seguridad del país y el actual gobierno de López Obrador reconoce tampoco ha podido resolverlo. Las armas y municiones que usan los grupos del crimen organizado pasan por las aduanas y los altos índices de homicidios y violencia criminal evidencian estos siguen siendo altamente porosos. La aceptación tácita del fracaso del anterior director de Aduanas, Ricardo Ahued, quien pidió su salida y regreso al Senado de la República, dos directores destituidos, denuncias de corrupción y el asedio del crimen organizado, comprueban la 4T no ha podido limpiar Aduanas.

Ricardo Peralta, primer director de Aduanas y actual subsecretario de Gobernación, reportó haber despedido a 92 por ciento del personal para limpiar esa administración. En su periodo fue incorporado como Administrador Central de Investigación Aduanera, Jesús Torres Charles, quien en una anterior encomienda en el gobierno de Coahuila en 2012 pidió licencia por una investigación de la PGR que vinculó a su hermano con Los Zetas.

Su sucesor, Ricardo Ahued, señaló se investigaba a 39 de 49 directores por corruptos. El propio presidente Andrés Manuel López Obrador aceptó esa área es una de las asignaturas pendientes de su gobierno. “En el caso de las aduanas viene una limpia porque se han hecho intentos (…) es un monstruo lo de aduanas, de 100 cabezas”, dijo.

Lo irrefutable es el control de las adunas por parte del crimen organizado. Por ejemplo, Manzanillo, puerto de entrada para miles de toneladas de precursores químicos para elaboración de drogas como fentanilo, tuvo entre enero y marzo pasado 95 asesinatos, 21 por ciento más que el año pasado lo cual ha convertido al estado de Colima en la entidad con mayor tasa de homicidios en el país por cada 100 mil habitantes. Los crímenes en los puntos fronterizos del país se vinculan a la lucha por el control de las aduanas. En Nuevo Laredo se han producido 16 homicidios de narcoviolencia. En ese municipio se han documentado las formas de control de los Zetas para distintas importaciones como por ejemplo de textiles.

Ahora, el presidente López Obrador informó propondrá a Horacio Duarte como nuevo titular de Aduanas, tras la salida de Ricardo Ahued. Duarte, dijo, tendrá todo el apoyo del gobierno federal para eliminar la corrupción en esa dependencia. Es “una persona buena, íntegra, un hombre de toda nuestra confianza va hacerse cargo de las aduanas porque ahí necesitamos enfrentar la corrupción, que es el principal problema (…) Vamos a apoyar a Horacio Duarte, todo el gobierno, para limpiar aduanas y me canso ganso que lo vamos a lograr”.

Mientras sigue sin solucionarse el problema de la corrupción en las Aduanas, por el férreo control del crimen organizado sobre ellas, el valor de las exportaciones de mercancías mexicanas descendió 3.87 por ciento durante marzo pasado, su retroceso relativo más grande en seis meses. En tanto, las importaciones cayeron con fuerza, en 5.18 por ciento, de acuerdo a las cifras desestacionalizadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las cuales revelan las exportaciones o ventas al exterior se había contraído 4.98 por ciento de septiembre del año anterior.

EDITORIAL

Ante la vulnerabilidad

La pandemia que estamos pasando ha sacado de nosotros lo peor y lo mejor, el encierro afecta a cualquier ser vivo, no hay como negar que todos nacimos para ser libres, hoy que llevamos semanas de encierro y sentimos amenazado nuestro estilo de vida nos afloran sentimientos primitivos que teníamos “semi” guardados o al menos gran parte de la población.

¿Cómo explicar las acciones sorprendentes de muchos que arrastrados por la ceguera de la desesperación e ignorancia están actuando en estado de supervivencia?

Un puñado de pobladores queman el hospital donde se atenderán casos de COVID, se leía en una nota en las redes, era inverosímil sin embargo estaba sucediendo, “no te queremos en este edificio, no vuelvas” decía una nota pegada en la puerta del departamento de una enfermera, sus propios vecinos la exiliaron por trabajar en el sector salud, vimos como otra enfermera llorando reclamaba en redes sociales que en la calle personas la habían bañado en cloro, suponemos que para “sanitizarla”.

Qué posturas tan idiotas, ¿o no?, el encierro y la sensación de perderlo todo, como decía, han regresado a muchos a un estado de: “Que sobreviva el más fuerte”, o lo que es lo mismo “yo no quiero morir y no me importa ser irracional para conseguirlo”. Cómo es posible que alguien piense que es mejor atacar a los que nos están ayudando en el sector salud cuando lo único que se merecen son aplausos y agradecimiento, sin embargo sucede.

Y seguirá ocurriendo: la desinformación y el pánico, avivado en su mayoría por redes sociales, pero también, por criterios poco selectivos, son el mejor caldo de cultivo para cultivar la histeria. Asimismo, es mucho más sencillo difundir chismes, que información fidedigna. Por ello, los brotes de estupidez proliferan por todo el territorio nacional.

Acaso este no es el comportamiento que todos tenemos siempre, hoy nos sentimos débiles y vulnerables pero todo el tiempo somos como dioses a los que nadie puede tocar, andamos por el mundo orgullosos de ser humanos y devastando todo a nuestro paso, poniéndole reglas a la naturaleza tratando de dirigirla, abusando de ella, esclavizando a cuanto ser vivo que no es humano se cruza frente a nosotros. Los humanos siempre hemos puesto notas a los demás animales cuando no los queremos cerca, los ahuyentamos con agua hirviendo, los fumigamos para que se vayan de nuestras casas, les arrancamos sus casas porque no nos gusta estar cerca de ellos, los pensamos como invasores, cuando quienes cubrieron la vida con placas de concreto fuimos nosotros.

Ojalá y esta pandemia nos haga crecer, nos haga darnos cuenta que somos animales y que como todos los animales reclamamos nuestro lugar en este mundo y luchamos por nuestra existencia aunque no le guste a otros, quizás esta vulnerabilidad nos empatice con nuestras víctimas y cambiemos de rumbo, que tal vez no esta vez, pero la naturaleza siempre cobra factura y puede ser que la próxima no la libramos.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Conforme se acerca la Fase 3 de la pandemia por Covid 19, el incremento de los contagios ya se resiente por todos lados, pues mientras en las principales ciudades de la entidad los casos se multiplican, en las cabeceras municipales pequeñas, aún las que están blindadas desde hace semanas, los casos brotan.

Poco a poco, el mapa de Guerrero que comenzó a finales de marzo con un punto rojo en Acapulco, fue modificándose. Hoy, quedan muy pocas zonas libres de la enfermedad, y aunque todavía se tienen muchos municipios libres de contagios, su cercanía e interacción con otros que ya lo registran los hace vulnerables.

Inexorablemente, el Covid fue tiñendo de rojo la entidad. Pese a ello, todavía hay gente que duda que la pandemia sea verdad. Es horrible, tenebroso, ver cómo reacciona en redes sociales los que poseen un teléfono inteligente y se pasean por Facebook y otros sitios a la espera de cualquier noticia de esta naturaleza para atacar no al gobierno, no a las autoridades, sino a los medios de comunicación.

Quizás creen que nos alegra difundir malas noticias. Todo lo contrario, quienes estamos al tanto de manera permanente ante la información que van emitiendo las diversas fuentes, somos los que más sometidos estamos al estrés que está generando esta pandemia.

Y el conflicto es doble, porque una vez que se hace pública la información, los miles de internautas que se mueven por pasiones y no por convicciones, comienzan a atacar, no a la fuente de información, sino al medio.

Y nos preguntamos, qué sería de la sociedad sin sus medios de comunicación formales, y todo estuviera a cargo de las redes sociales, porque como dicen en mi tierra, aunque el suelo está parejo, hay diferentes estaturas.

Creo que esta pandemia está colocando a todos en su lugar. A los que llevamos años en el oficio de informar, preparándonos para hacer el mejor papel que podamos, y a los medios improvisados. Periódicos de una sola persona, que están resolviéndolo todo desde un teléfono, pero sin sufrir por mantener un equipo de trabajo activo, investigando, preguntando, indagando, redactando, filmando, y ahora también compartido en redes, porque es la moda, pensando en que la gente agradecerá la noticia.

Pero también están siendo probados los lectores, porque están demostrando que el pertenecer a una red social no necesariamente los hace más sabios ni más prudentes. Todo lo contrario, el exceso de información improvisada en las redes está causando un efecto boomerang entre la población, que a estas alturas cree y no cree que el Covid-19 exista.

Las propias autoridades se están enfrentando a esta realidad, y quizás por eso el gobernador de Michoacán tuvo que imponer un toque de queda, aunque fue acusado de violar las garantías constitucionales.

Este jueves, comienza en Acapulco el programa hoy no circula, copia del que está vigente en la Ciudad de México, para reducir la movilidad en la ciudad que es la que registra la mitad de todos los casos de esta entidad.

Llegará un momento, incluso, en que se tenga que recurrir a la fuerza pública para obligar a la gente a quedarse en casa, pues vienen dos o tres semanas de contagios masivos.

Se considera, por ejemplo, que para el 15 de mayo Guerrero podrá tener hasta 1,200 casos positivos, y las muertes que corresponden al 9 o 10 por ciento de letalidad (120).

Volviendo al tema, la incredulidad de la población es abrumadora. La peste viene desde China, pasando por Europa y Estados Unidos, pero no dan crédito en que en este país puede suceder algo parecido.

A estas alturas, la gente ya no aguanta los cierres de negocios y el encierro, y comienza a haber manifestaciones en busca de apoyo.

En resumen, viene un periodo de mucha oscuridad. Habrá muchos contagios y muchas muertes. De nosotros depende que ese impacto sea menor.

¿Qué hicieron los franceses y los mexicanos en París en 40 días de confinamiento ?

Para ser exactos 48 días de confinamiento, ya sé que suenan demasiados y la verdad es que al principio de todo esto no pensé que serían tantos pero … ¿qué hicimos durante todos estos días?

Para comenzar, quiero explicarles un poco sobre la personalidad de los parisinos. Son personas que aman su rutina, practican ejercicio diariamente, les gusta la cultura y cuando sale el sol cambian de humor, es un día especial y excepcional para ir a tomar una cerveza a una terraza. Me imagino lo que están pensando si en Zihuatanejo y en Guerrero lo tenemos todo el año y más bien buscamos escondernos en la sombra, pero en París el sol es un tesoro que solo sale durante unos meses y realmente cuando aparece tiene que aprovecharse.

Los primeros días de cuarentena los franceses se pusieron metas específicas, hacer ejercicio, leer sobre historia, tomar clases de idiomas, aprender a cocinar, dar clases de yoga, hacer dietas, me sorprendió la gran diferencia que había entre mis grupos de WhatsApp de amigos franceses y de mis amigos mexicanos.

París es un ciudad en donde los temas de conversación son sobre cultura, las nuevas exposiciones de arte, los últimos libros, obras de teatro, noticias a nivel mundial y ejercicio, las preguntas comunes de un francés cuando dices que eres de otro país son ¿cuantos habitantes hay en México ?, ¿cuanto mide el territorio?, preguntas que claramente nosotros no hacemos al conocer a alguien de Francia.

Los mexicanos en cambio se refugiaron en el humor, enviando memes, chistes, canciones del coronavirus y viendo un lado más relajado sobre la situación, claro, también están haciendo cosas productivas, cocinando, bailando, pintando pero puedo decir que se toman de forma mucho más relajada el confinamiento.

Las sesiones por videollamada son necesarias para los mexicanos, simplemente para tomar algo o comer comentado los chistes de la semana, las noticias de nuestras familias y reirse unos de otros.

Claramente la diferencia cultural es un factor sumamente importante para el comportamiento de esta situación, en Francia por persona se lee un promedio de 20 libros por año mientras que en México se lee un promedio de 4 libros.

La primera reacción de muchos franceses fue comprar libros, como una necesidad, no podían imaginar el confinamiento sin leer, la primera reacción de los mexicanos fue programar una videollamada en grupo para reír y hablar sobre el tema.

Cada cultura tiene sus prioridades y esto se debe a los estímulos que recibimos desde pequeños; o sea todos los mensajes que escuchamos, sentimos, leemos, probamos y tocamos; los ejemplos que vimos al crecer y todo el ambiente que nos rodeaba. los estímulos crean una imagen en nuestra cabeza que se va reforzando día con día por medios de nuestras experiencias y a través del tiempo genera una opinión, es así que las culturas tienen criterios diferentes sobre prioridades y necesidades, por ejemplo si le preguntamos a un francés sobre que compraría para una carne asada seguramente responderá, quesos, salchichas, vino y ensaladas, mientras que un mexicano te dará una lista de compras totalmente diferente, esto es porque vivimos experiencias distintas.

Los estímulos, imágenes y ambientes en los que crecimos fueron otros, no importa si nos preguntan por un refresco, pastel de cumpleaños o un atardecer, nuestra mente tendrá grabado una imagen desigual por que crecimos en ambientes y espacios distintos, en este sentido no existe una actitud buena ó mala en una pandemia, me parece que cualquier postura que tomemos es correcta, europeos y latinos todos vamos a tener una reacción cultural diversa.

Durante este fin de semana hubo un cambio inesperado en la actitud de los franceses, la policía detuvo a algunas personas por bailar en la calle, algunos parisinos decidieron poner música a todo volumen a mitad de una pequeña plaza y bailar, desafortunadamente está prohibido, me parece que toda la energía de 40 días está comenzando a salir y los parisinos comienzan a pensar que bailar también es una necesidad, me gusta ver este cambio en la personalidad tan cuadrada a la que había estado acostumbrada a observar.

A las 20 horas, cuando todos salen a aplaudir los vecinos sonríen, se saludan entre si y te dicen «hasta mañana», son cosas que jamas habían pasado en París.

Mientras tanto los mexicanos comenzaron a leer, ver documentales, desarrollar proyectos y escuchar a sus amigos franceses o parejas hablar sobre todos esos libros que devoraron durante la cuarentena, lo que quiero decir es que tenemos diferencias culturales y que nuestras prioridades son distintas pero estar encerrados en nuestros departamentos nos hace entender que bailar, leer, cocinar, experimentar y reirse son necesidades del ser humano que compartimos sin importar nuestro país de origen.

Este virus puede enfermarnos a todos pero también vino a enseñarnos mucho, tal vez después de esto escuche más mexicanos hablando de libros increíbles que los hicieron pasar unas semanas más cortas o tal vez hable con algún francés que aprendió un paso de salsa y se sienta feliz por haber bailado en la calle. Creo que los miedos son internacionales y que la experiencia de cada persona en esta pandemia es diferente pero definitivamente cuando pasen algunos años y todos contemos esta parte de nuestra vida para un documental, tendremos argumentos positivos de actividades y capacidades nuevas que aprendimos en 48 días de cuarentena.

RUTH MORELOS

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Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Gobierno y pandemia golpean a empresas y empleo

*Industrias carentes de recursos para lograr sobrevivir *Empresarios llaman a AMLO a establecer acuerdo ante crisis

Propuestas y estrategias van y vienen por parte de la iniciativa privada con el fin de aminorar la crisis económica y lograr se pierda el menor número de empleos y se evite el cierre masivo de empresas. Para el Ejecutivo Federal, ninguna tiene validez y, pese a ser el dinero aportado a través de impuestos el utilizado para pagar nóminas, gastos, darle cauce al gobierno, de regreso se presenta la negativa de respaldar cualquier acción o crédito surgido de los empresarios mexicanos, de los micro, pequeños y medianos aún a sabiendas es sobre sus hombros que se lleva, se carga, el desarrollo y la estabilidad económica de este país, sin capitales especulativos sino con el trabajo y las fuentes de empleo reales y productivas.

Mientras la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Consami) proyecta la pérdida de empleos formales para el mes de abril en 744,225 y la Concanaco Servytur advierte en mayo se podrá llegar hasta 1.5 millones de plazas perdidas, la cúpula empresarial llama nuevamente al gobierno para crear un acuerdo nacional con el fin de enfrentar la crisis económica provocada por la pandemia del Covid-19, además de hacer un esfuerzo para otorgar créditos, en coordinación con el BID Invest, a 30 mil micro, pequeñas y mediana empresas, de una bolsa de hasta 12 mil millones de dólares. Pero inexplicablemente el presidente López Obrador sigue poniendo oídos sordos a los llamados de los empresarios y rechaza dar respaldo oficial al programa de la iniciativa privada y el BID.

El mandatario también pidió al Banco de México tener “mucho cuidado” en que sus fondos se destinen para apoyar a las pequeñas y medianas empresas, y no para rescatar a las que, desde antes de la pandemia, ya tenían problemas financieros. En este punto parece haber olvidado los índices de decrecimiento económico, la crisis ya manifestada desde el segundo semestre del 2019. Lo presente es indicativo del estallamiento de una crisis ya anunciada pero acelerada y mucho más profunda al llegar una pandemia a la cual el tabasqueño le ha dado el mérito suficiente para lanzar decretos y presentar iniciativas en donde no se cambia ni se transforma a la nación sino se anulan los pilares del sistema de gobierno y convierten la voz de un solo hombre en un todo, en lo absoluto, en una orden.

La situación de la economía del país es sumamente delicada. En los primeros días de este mes se dieron de baja 148 mil 845 plazas laborales en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Andrés Peñaloza, presidente de la Consami, reportó: “los trabajadores que perdieron su empleo se concentran entre quienes perciben uno y dos salarios mínimos, seguido de los trabajadores que ganan más de cinco salarios mínimos”. Y destacó: la pérdida de empleos, producto de las necesarias medidas para enfrentar la pandemia generada por el coronavirus, “se profundiza por la falta de solidaridad de algunas empresas, lo cual inició en marzo y proseguirá seguramente durante abril y mayo”.

En general, las actividades productivas y de servicios enfrentan un adverso panorama para las siguientes semanas, precisamente en el pico de la pandemia del Covid-19. Por ejemplo, las industrias de calzado y textil y del vestido, que exportan productos por siete mil millones de dólares y generan 1.7 millones de empleos directos, se encuentran en “altísimo riesgo” por la pandemia, pues hoy las empresas no tienen ingresos, advirtió José Cohen, vicepresidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin). Y explicó: el 70 por ciento del sector del calzado, al 15 de abril, tenía una caída en ventas de entre 81 y 100 por ciento; 70 por ciento del sector tiene una caída de entre 91 y 100 por ciento de la producción y, peor aún, la cobranza está debilitada ya que 62 por ciento de estas empresas no cobra y tiene problemas severos de liquidez e ingresos.

“Ni el sector del calzado, el textil y ni del vestido tienen ya recursos para subsistir hasta el 30 de mayo”, advirtió Cohen. Se pretendía reactivar la economía a partir del 1 o 2 de mayo, pero ante la ampliación de la contingencia hasta el 30 de mayo esas industrias están en graves problemas. Hizo un llamado a consumir lo hecho en México, se reconviertan estas industrias para fabricar ropa para médicos, cubrebocas, calzado especializado, y no se compren artículos al extranjero. Al contrario, agregó, “seamos proveedores activos de Estados Unidos y Canadá, quienes están buscando se reactive su cadena de suministros en la planta productiva nacional y aprovechemos todo lo que va a perder Asia, y tomemos esta oportunidad para salir adelante”.

Piden a AMLO

un acuerdo

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) hizo un nuevo llamado al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para crear un acuerdo nacional para enfrentar la crisis económica actual y evitar la pérdida de más de un millón de empleos. Los empresarios buscan una alianza entre académicos, trabajadores, organizaciones, iglesia y gobierno. Desde este lunes y hasta el próximo miércoles, el CCE tendrá 11 mesas organizadas para encontrar respuestas. En ellas se discutirán políticas públicas y sus efectos a escala macroeconómica, así como la visión a mediano y largo plazo, entre otros temas.

A su vez, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), resaltó la urgencia de proteger a los trabajadores en lugares de operación y mantener el empleo a través del apoyo a compañías y políticas públicas. Ese organismo estimó en mayo se podría llegar a tener hasta 1.5 millones de empleos perdidos por la pandemia, esta cifra podría extender hasta dos millones en junio de no contar con estrategias y planes de acción. Concanaco Servytur se sumó al llamado del CCE de crear sinergias que culminen en un acuerdo nacional entre todos los actores de la sociedad.

Un programa para otorgar créditos a 30 mil micro, pequeñas y medianas empresas, de una bolsa de hasta 12 mil millones de dólares anuales, se creó a través del Consejo Mexicano de Negocios (CMN, el cual está conformado por las 59 empresas más ricas del país) y BID Invest. Este acuerdo facilita el financiamiento de las cadenas productivas y apoya a las Mipymes, la cuales forman la mayor parte de las empresas en México. Está basado en el financiamiento a través de factoraje inverso, instrumento el cual permite a las empresas obtener una alternativa de financiamiento sencilla y a tasas muy atractivas, según el comunicado conjunto.

Aproximadamente 4.1 millones de Mipymes existen en el país, las cuales aportan el 42 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y generan el 78 por ciento del empleo. Sin embargo, solamente un 23 por ciento obtiene financiamiento de la banca comercial y este menor acceso al crédito representa una de las principales limitantes para su expansión y supervivencia.

Congreso

federal

En la primera semana de mayo, la Cámara de Diputados alista un periodo extraordinario de sesiones, a fin de aprobar la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador la cual anula facultades de los legisladores para modificar el Presupuesto de Egresos y se las otorgan a la Secretaría de Hacienda. Este lunes, la Junta de Coordinación Política fijó la ruta de la dictaminación. El grupo parlamentario de Morena realiza su Quinta Reunión Plenaria para analizar el planteamiento de dicho órgano legislativo y se esperaba el anuncio de quién será el relevo del presidente de la Comisión de Presupuesto, que encabezaba Alfonso Ramírez Cuellar, quien ahora dirige a ese instituto político. Es precisamente esa comisión a quien le toca presentar el dictamen y recibir la opinión de la Comisión de Hacienda, que sesionará el miércoles a distancia para tal efecto. El jueves concluye el periodo ordinario y deberá sesionar la Comisión Permanente en el Senado, quien deberá aprobar el periodo extraordinario en San Lázaro, lo cual podría darse entre el 6 y 8 de mayo.

Sobre esa iniciativa, la Asociación Nacional de Alcaldes cuestionó se busque reorientar la bolsa de 3 mil 300 millones de pesos del Fondo Metropolitano para atender el coronavirus. Enrique Vargas, edil de Huixquilucan y presidente de esa asociación, aseguró los presidentes municipales no están de acuerdo con la propuesta presidencial, pues existen otras fuentes para dar recursos a los municipios durante la contingencia. “No, no estamos de acuerdo. Lo que pedimos es que se parara la refinería de Dos Bocas”, sostuvo Vargas.

De prosperar esta iniciativa, sería un atentado contra el federalismo y municipalismo, consideró César Garza, alcalde de Apodaca. “Si redireccionan a estados y municipios ese dinero, la medida sería prudente, pero si lo van a centralizar al gasto público federal, quedaría como un pobre esfuerzo del gobierno con carga a las entidades y alcaldías”, señaló el priísta. Una vez más se estarían sacrificando los escasos recursos para infraestructura en los municipios conurbados por decisiones centralizadas, dijo.  

Ángel Ávila, dirigente nacional del PRD, indicó los presidentes municipales de ese partido tampoco avalan la propuesta del Ejecutivo. “Rechazamos esa idea de recortar los pocos recursos que tienen los municipios para invertir en obras, que mejor se recorten recursos a obras faraónicas, como el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas que juntan más de 40 mil millones de pesos, en lugar de atrofiar a la administración pública y las capacidades de los gobiernos estatales y municipales”, propuso.

EDITORIAL

La obstinación por la “normalidad”

A casi 5 semanas de inicio de la cuarentena y de que algunas instituciones entre ellas las de actividad jurisdiccional y cuasijurisdiccional comunicaran la suspensión o modificación de sus actividades, algunas conversaciones dentro del movimiento de derechos humanos han ido en torno a la necesidad de cambios estructurales que permitan a toda la población tener la posibilidad de tomar decisiones en casos extremos como los que estamos viviendo.

La pandemia nos ha puesto de frente a la desigualdad que se vive en nuestro país. Sin reconocer el estado de pobreza en el que se encuentra casi la mitad de la población mexicana, existen quienes exigen medidas similares a las de los países más ricos manteniendo la invisibilidad histórica de aquellas personas cuyos derechos han sido históricamente vulnerados. Hay quienes reniegan de los que no se quedan en casa sin tratar de entender las razones que hay detrás y llegan, incluso, a exigir al gobierno que se les reprima. Hay gobiernos – no solo en México-, que por mostrar autoridad han sido parte de esas medidas extremas de las cuales se han tenido que retractar al reconocer la incapacidad económica para sufragar el hambre. En algunos casos, estas medidas han resultado contraproducentes exacerbando el descontento social. En otros, las medidas más duras han derivado en el incremento de la criminalidad y la violencia.

En los últimos días nos han informado que la tasa de mortandad por COVID 19 en México va por encima de la media mundial y tampoco nos preguntamos ¿por qué? La simplicidad del análisis conviene solamente a los que no quieren ver; a quienes les gusta la idea de regresar a la “normalidad”.

Esa normalidad por ejemplo, que asume que la garantía de los derechos al agua, a la salud, a Internet y a la información dependen del código postal, de la lengua o del color de piel. La normalidad para instituciones como las del Sistema Nacional de Transparencia es aquella en la que se asume que el acceso a la información es solamente un acto administrativo que puede suspenderse sin mecanismos alternativos que garanticen que la información llegue a la gente, principalmente a la más vulnerable. No se ve ni se reconoce la esencialidad de la información en un contexto de crisis. También la normalidad es aquella que inhibe la capacidad creativa e innovadora del servicio público, de lo más altos funcionarios, para promover el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y de información en lugar de estigmatizarlo o criminalizarlo.

Hay muchas personas que creemos que esto debe de cambiar, pero si las instituciones encargadas de garantizar el acceso al derecho a la información y la libertad de expresión no lo creen, si no generan mecanismos eficientes para acercar información lingüistica y culturalmente relevante a todas las personas y si no se reconoce la escensialidad del periodismo y de la información en un contexto como este, los que perdemos somos nosotros, la sociedad. La falta de información profundiza las desigualdades y las brechas siempre, pero lo hace de forma aún más significativa en una situación de emergencia en donde las acciones que se tomen de manera individual y colectiva marcarán el futuro de las comunidades.

Matar al Estado

Con la crisis del coronavirus habrá muchos decesos. Y uno de los más dolorosos será el provocado por el propio presidente. Decreto tras decreto y en nombre de la austeridad, Andrés Manuel López Obrador está matando al Estado mexicano, amputándole las piernas, cortándole las manos, extirpándole los órganos vitales.

Margaret Thatcher y Ronald Reagan, los artífices del paradigma neoliberal, seguramente aplaudirían el asesinato que está fraguando en Palacio Nacional. Los conservadores querrán izarlo en hombros por llevar a cabo el austericidio con el cual siempre han soñado desde tiempos de Carlos Salinas.

Habrá quienes justifiquen este asesinato, aludiendo a los privilegios que se perderán y a los “altos funcionarios” que se castigarán. Habrá quienes celebren los recortes salariales y la pérdida de derechos laborales, sin entender que un subdirector dentro de la administración pública federal –afectado por los recortes anunciados– sólo gana 20 mil pesos al mes.

Habrá quienes subestimarán el valor del Estado y su centralidad para la vida democrática. Creerán que nos deshacemos de una fuerza perniciosa, heredada del “modelo neoliberal”, y celebrarán su defunción.

El Estado mexicano a diario enfrenta y lidia con una multiplicidad de temas administrativos que tienen poco que ver con la ideología política.

Pero el presidente no parece entender las implicaciones de lo que ordena, ni los impactos que acarreará.

En el decreto de austeridad que redactó no existen fundamentos jurídicos que expliquen por qué cerrarán 50% de las oficinas gubernamentales. Por qué se les recorta 25% del sueldo a los “altos funcionarios” y no se ajusta el tabulador.

¿Con base en qué estudio o análisis dejará de ejercerse 75% del presupuesto en servicios generales y materiales y suministros al sector público? ¿Cuál fue el criterio para eliminar 10 subsecretarías? ¿Cuáles oficinas públicas van a cerrar y cuáles son las “esenciales para el bienestar del pueblo”?

El decreto publicado parece un discurso presidencial transcrito, que nadie más revisó, corrigió o fundamentó con base en las leyes y en la Constitución. No sorprende que el gremio de los constitucionalistas lo llame una aberración jurídica; no sorprende que los abogados más prestigiados del país lo descalifiquen como una “broma” o un “monstruo”.

Porque un documento mal elaborado y mal fundamentado será enviado al Congreso para –según el presidente– ser votado y convertido en ley.

Porque dentro de la 4T pocos parecen haber evaluado las consecuencias de lo que aprueban: afectará a cerca de 20 mil hogares de servidores públicos, todos ellos ejecutores del gobierno federal.

Y si lo que se buscaba era generar recursos sustanciales para enfrentar la crisis y continuar financiando los programas sociales, ese objetivo no se cumplirá.

Como ha analizado México Evalúa, las medidas de austeridad decretadas tendrán un impacto presupuestal mínimo –3 mil 513 millones de pesos–, equivalente a sólo 0.5% del loable apoyo ofrecido por el Banco de México ante la crisis del covid-19.

Los recortes salariales y operativos proporcionarán sólo 0.57% de los 622 mil millones de pesos que el presidente pide para blindar los programas sociales y construir el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto Felipe Ángeles.

En pocas palabras, se debilitará al Estado para complacer al presidente. La Cuarta Transformación se convertirá en un proyecto de inanición que dejará un elefante reumático varado.

Sin la capacidad de moverse, de levantarse, de caminar hacia delante, de cargar sobre su lomo a tantos mexicanos víctimas de la pandemia viral y la recesión nacional. En una era en la cual el Estado debería ser indispensable para apoyar, intervenir, rescatar y redistribuir, AMLO se empeñará en matarlo de hambre.

Por tozudez y por ignorancia. Por no entender para qué sirve el Estado y cómo funciona. Por el temor que tantos tienen de enfrentar al presidente y educarlo sobre qué hace una subsecretaría, qué hace una dirección general adjunta, qué hace la burocracia para enfrentar una pandemia o una crisis económica o un huracán o una emergencia.

Problemas técnicos, no políticos. Temas especializados que no deberían ser politizados. Temas operativos que no deberían ser menospreciados. Actividades necesarias que cesarán, procesos administrativos que pararán, atención gubernamental que dejará de existir.

Acabaremos con un Estado mermado, encogido, más disfuncional que cuando López Obrador llegó al poder para cambiarlo. Acabaremos con un Estado incapaz de combatir la pobreza, encarar la desigualdad, desatar el crecimiento, promover derechos o garantizarlos. Lo único que dejará una transformación destructora tras de sí es un tren incosteable, un aeropuerto inviable, una refinería quebrada y un Estado moribundo.

PD: Aprovecho para agradecer a los moneros Helguera y Hernández, compañeros de Proceso, su reiterada atención a mí. También los invito a regresar a donde alguna vez estuvimos, esa posición desde la cual nos reíamos del poder y no de la crítica al poder.

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