SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Como se dijo en su momento desde hace dos semanas, Guerrero seguirá cerrado, mientras las urbes del centro del país se preparan para una reapertura controlada y escalonada.

Es nuestro tiempo de sufrir el paso de la pandemia, ya que como dijo el doctor Gatell, son “muchas pandemias”, no solamente una, las que está sufriendo México. Se refiere a los tiempos de los contagios, y en este momento ya no sabemos si alegrarnos por los municipios donde hay pocos casos, o preocuparnos, porque tratándose de una pandemia, a cada municipio le tocará su momento de la multiplicación y aceleramiento.

Es decir, que cuando Acapulco y los municipios que en este momento están sufriendo por una escalada de casos y alta mortalidad, hay algunos que apenas tienen un caso, lo cual significa que están en la primera fase de la pandemia, y les falta pasar por las dos siguientes.

Y qué bueno que así esté sucediendo, porque no podemos imaginar si todos los 81 municipios de la entidad estuvieran al ritmo de Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Taxco, Arcelia, Pungarabato, Tlapa y otros, que están pasando por el vendaval, saturando sus hospitales y camas de terapia intensiva.

Es un hecho que no en todas las regiones se tienen la misma disponibilidad de camas de hospital. De hecho, podemos decirnos afortunados los que contamos con algún hospital, y que se tenga lo mínimo para atender casos de Covid-19.

Ayer, por ejemplo, la Secretaría de Salud y el gobernador del estado anunciaron que se comprobaron casos en los municipios de Ometepec y San Luis Acatlán, en la región de la Costa Chica; en Malinaltepec, en la Montaña; en Tlalchapa, zona de la Tierra Caliente; y en Copalillo, en la Zona Norte que ya prácticamente se vistió de rojo.

En realidad, los casos están desde hace una o do semanas. Estaban en calidad de sospechosos en Ometepec, Xochistlahuaca, San Luis y Malinaltepec. Sin embargo, por la lentitud en el procesamiento de las pruebas, se dieron a conocer hasta hoy.

El jefe jurisdiccional de aquella región, Macario Navarrete, aceptó que es tan alta la carga de trabajo del Laboratorio Estatal, que el resultado de una prueba puede tardar hasta 2 semanas.

Y eso es preocupante, de verdad, porque al no tener evidencia de que se trata de un caso de coronavirus, las personas pueden confiarse y seguir haciendo su vida normal; o bien las autoridades pueden no tomar las medidas de control correspondientes, como es el cuarentenar a la persona bajo sospecha, así como a sus familiares.

Creo que estos requisitos son mínimos para hacer un debido control de la pandemia, sobre todo en municipios se tienen pocos casos. En Acapulco, ni hablar, ahí ya se multiplicaron tantos, que el ayuntamiento tiene apartado un espacio en el panteón El Palmar, suficiente para 300 tumbas.

Entre tanto, el gobernador Héctor Astudillo reiteró ayer que Guerrero seguirá cerrado y solamente volverán a abrirse algunos servicios básicos, como las áreas de Finanzas, que son indispensables para la recaudación.

Confirmó además que no habrá regreso a clases en junio ni julio, porque sería muy arriesgado debido al aumento de los casos de esta enfermedad, por lo que la UAGro ya notificó a la comunidad universitaria de esta decisión.

Este viernes, el mandatario estatal dará a conocer las medidas que se implementarán el próximo mes para continuar la lucha contra el Covid-19, y anunció que seguiremos cerrados mínimo hasta el 15 de junio.

Por lo tanto, amable lector, nos quedan dos semanas fuertes, porque se trata del pico de la pandemia. Veremos de todo. Muchos contagios, pero también muchas muertes, porque siendo la infección por Covid-19 un padecimiento sin cura ni vacuna, la sobrevivencia dependerá de cada individuo, pero también de la disponibilidad de hospitales y de la oportuna intervención médica.

Sabemos que, desafortunadamente, a diferencia de otros países, en México está muriendo gente joven, porque 9 de cada 10 mexicanos tenemos sobrepeso, lo cual es una condicionante grave ante el Covid-19.

Pero no nos demos por vencidos. Hemos estado conociendo de casos de ancianos que están superando la enfermedad, y nuestro deseo es que los índices de mortalidad sean mínimos.

EDITORIAL

Reducir la desigualdad

Afirmar que la desigualdad social es el mayor problema de un país como el nuestro no es ninguna novedad. Se trata de un problema sobre diagnosticado para el cual los gobiernos de todos los signos políticos no han sabido construir respuestas eficaces.

Lo anterior es una realidad en múltiples países del mundo, no solamente en México, pero hace décadas está claro que América Latina es la región más desigual del planeta y por ello el tema cobra especial relevancia aquí.

Pero lo importante no es tener clara la existencia de la desigualdad sino diseñar e implementar estrategias capaces de reducirla de forma eficaz. Y ciertamente el simplismo a la hora de hacer propuestas no contribuye en lo más mínimo a nutrir una discusión que demanda seriedad.

El comentario viene al caso a propósito del planteamiento divulgado por el presidente Nacional del partido Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, a través de su cuenta de Twitter, según el cual un paso necesario para combatir la desigualdad es dotar al Instituto Nacional de Estadística y Geografía de atribuciones para “entrar, sin ningún impedimento legal, a revisar el patrimonio inmobiliario y financiero de todas las personas”.

 La idea es que este grupo que concentra el 50 por ciento de la riqueza nacional… se solidarice, coopere, apoye, los gastos para financiar un estado de bienestar que tanto necesitamos”

El propósito de esta medida, de acuerdo con Ramírez Cuéllar, sería que cada dos años, el INEGI de cuenta de “los resultados que arroja el total de los activos con los que cuenta cada mexicano”.

Y hasta ahí la propuesta, es decir, el dirigente nacional del partido del Presidente -razón por la cual no puede considerarse el posicionamiento un hecho anecdótico- no precisa cuál sería el propósito de que el INEGI acopiara tal información.

En entrevistas concedidas a diversos medios, Ramírez Cuéllar solo ha dicho que la intención de su propuesta es que el grupo de mexicanos “que concentra el 50 por ciento de la riqueza nacional… se solidarice, coopere, apoye, los gastos para financiar un estado de bienestar que tanto necesitamos”.

¿Qué significa esto último? resulta muy difícil saberlo porque los dichos del dirigente nacional de Morena han sido vagos y no es posible deducir de ellos el objetivo específico detrás de su propuesta.

Esa vaguedad, sin embargo, es lo que resulta peligroso, pues lejos de contribuir a que se registre un debate informado y serio respecto de un problema real y evidente como es la desigualdad, lo que provoca es una mayor polarización social e incertidumbre en un sector cuyos recursos resultan indispensables para hacer crecer nuestra economía.

Los “escopetazos al aire”, al estilo del que acaba de realizar Alfonso Ramírez Cuéllar, alimentan la polémica respecto de que este Gobierno es “enemigo” de los empresarios -exista o no razón para realizar tal afirmación- y lo peor es que lo hace en uno de los momentos más inoportunos.

La desigualdad social es una herida lacerante en el cuerpo social mexicano, de eso no hay duda. Pero plantear ocurrencias como fórmula para combatirla no ayudará en nada a disminuirla y, acaso, lo que logre sea profundizarla aún más.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Pese al Covid-19, a nivel nacional se están gestando cambios muy profundos, en materia administrativa y que tienen que ver con el combate a la corrupción. Los mexicanos no estamos enterados, por ejemplo, de cuánto dinero se mueve a través de unos 380 fideicomisos aún vigentes en el país, heredados del viejo régimen, pero de los cuales únicamente 19 cuentan con controles suficientes para seguirle la ruta al dinero (6 por ciento del total). Es decir, 94 por ciento de estos fondos se maneja en forma discrecional por funcionarios y beneficiarios del dinero que es público.

Cuando se nos dice que el Fondo Nacional de Atención a Desastres Naturales (Fonden), va a desaparecer, no es así. La intención del gobierno federal no es suprimir los fondos, y menos cuando se trata de algo tan importante como la atención en caso de desastres naturales, sino regularlos, según lo explicó el diputado federal por el Distrito 08, Rubén Cayetano García.

El caso llama la atención, desde que el presidente de la República anunció la revisión de los fideicomisos ¿Por qué tanta polémica? ¿Por qué tantas medias verdades y medias mentiras? ¿Qué es un fideicomiso y qué es un fondo? Casi no sabemos nada del asunto y, por lo tanto, nos vamos con la finta de lo primero que dicen en redes sociales.

El tema tiene muchas aristas. Primero, entender que un fondo de recursos es una bolsa de dinero que se destina para determinado fin, generalmente bueno. En cambio, un fideicomiso es una figura administrativa que permite que los fondos sean manejados, sean por entidades públicas e incluso por particulares.

En el caso de Fonden, sepamos que también es un fideicomiso. En resumen, fondo es dinero y fideicomiso es un instrumento de control financiero de ese dinero.

Hablemos primero de la parte buena de los fideicomisos: Permiten destinar bienes y recursos para fines como la construcción de proyectos de infraestructura, otorgar apoyos a pequeños productores, financiar causas sociales, fortalecer la defensa a los derechos humanos; todo esto sin que estos puedan ser tocados por otras entidades ni utilizado para otros fines, aun en procesos de transición.

Al transferirse bienes a una institución financiera para que los administre, permite que estos tengan rendimientos y se incrementen, generando un patrimonio autónomo.

Los recursos públicos que están integrados en un fideicomiso no tienen que ejercerse en el mismo año que ingresaron, lo que permite que la proyección del gasto sea mejor planeada. Es decir, hablando del Fonden, que en caso de que no se ejerzan todos los recursos, tampoco se reintegran a la Federación, sino que el fondo se va acrecentando y generando intereses.

Un fideicomiso permite flexibilidad para la realización de distintos negocios y contratos, sin importar si se cumplen los fines por los cuáles se crea.

Lo malo de los fideicomisos públicos es la forma como se usan y se abusa de éstos. Sólo 19 fideicomisos públicos a nivel federal cuentan con controles propios de vigilancia. Pero 360 de ellos no tienen estos controles.

Crearlos es muy fácil, pues basta un simple contrato entre distintas entidades, en donde se diluyen las responsabilidades y se dificulta el seguimiento del gasto y de la información.

Existe mínima información que explique y justifique su ejercicio. La mayoría sólo tiene disponible información general de los montos de sus ingresos, egresos y contrato de creación, pero no tienen disponible información detallada del destino de los bienes o los negocios que se realizan, ni mucho menos si existe seguimiento sobre el cumplimiento de sus fines.

Lo feo, según la organización Fundar México, es que a pesar de que está prohibido el secreto bancario o fiduciario respecto al ejercicio de recursos públicos, los fidecomisos públicos -que por cierto son administrados por instituciones financieras privadas-, tienen la posibilidad de resguardar la información de las operaciones que realizan como confidenciales.

A través de los fideicomisos, las entidades públicas evitan regresar a la Tesorería de la Federación lo que no gastaron de su presupuesto, sin señalar a qué fideicomisos ni la justificación de ese gasto. De esa forma podrían crear nuevos fideicomisos sin ninguna utilidad social o transferirlos a fideicomisos privados, en donde no existe la posibilidad de seguir el destino final de estos.

Cada año se destinan del presupuesto montos a las entidades públicas para que éstas los transfieran a los fideicomisos que administran, pero estas transferencias se sobre-ejercen de manera exponencial sin que exista justificación de dicho sobre-ejercicio y sin que se especifiqué a cuáles fideicomisos van esos montos. “Por ejemplo, en 2017, se aprobó en el presupuesto que 42 mil millones pesos de destinarían para fideicomisos, sin embargo, las dependencias en realidad transfirieron 310 mil millones pesos, es decir 600% más. Lo cual muestra un problema de control presupuestario en estas figuras”.

No hay seguimiento del cumplimento de sus fines y su utilidad. A pesar de que la Auditoría Superior de la Federación ha hecho diversas observaciones sobre los riesgos de discrecionalidad que permiten los fideicomisos y las afectaciones que pueden generarse en las finanzas públicas, siguen las prácticas de opacidad y no se vigila su uso. Éste es el punto. Al conocer tantos detalles, la discusión termina. Los fideicomisos deben regularse.

LAS PALABRAS DE LA PANDEMIA

Cuando estaba en la universidad, una de mis materias favoritas fue imagen política, la dinámica del semestre consistía en que el profesor nos asignaba un personaje político de diferentes partes del mundo y distintas épocas, cada alumno tenía que analizar su discurso y campaña política, así entendimos que cada país tiene que recibir los mensajes de manera diferente, porque depende del contexto social y qué mensaje se quiere comunicar.

Sabemos que el lenguaje es poderoso, las palabras, entonaciones, pausas y ritmo pueden cambiar todo el significado de un mensaje, imagina que eres el presidente de un país y que debes usar esta poderosa arma para salvar vidas y crear conciencia, debes usar un mensaje claro pero que no lleve a la población al pánico, es mucha responsabilidad y es algo nuevo, una pandemia mundial.

Quiero contarles sobre algunos de los casos de comunicación que me parecieron más interesantes, Emmanuel Macron presidente de Francia, por ejemplo, el 16 de marzo 2020 en un discurso nacional mencionó que estábamos en una guerra sanitaria, no pronunció la palabra cuarentena ni pandemia en lugar de eso dijo que habrían medidas de restricción de desplazamiento de la población.

La estrategia era recordar con estas palabras la segunda guerra mundial, llevando el mensaje a personas de la tercera edad que al escuchar la palabra « guerra » se tomarían todo más en serio, hablarían con las generaciones jóvenes y existiría una conciencia mayor, ya que la palabra pandemia no era muy fuerte hasta ese momento porque si bien la conocemos, nos parece algo muy lejano y desconocido, es por eso que era necesario utilizar « guerra sanitaria » otros países criticaron el discurso pero es importante entender que este mensaje iba dirigido a los franceses.

En Italia, el primer ministro Guisseppe Conte decidió dar su discurso por medio de un Facebook live desde su cuenta personal, pensando en dirigirse a la población más joven y demostrando que las redes sociales son el principal medio de comunicación, desafortunadamente tuvo problemas técnicos y comenzó su discurso una hora más tarde, los periodistas no podían hacerle preguntas así que el resultado entre la percepción de los jóvenes no fue muy positiva.

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, decidió proclamar igualmente un discurso para dar soporte y seguridad a los ciudadanos italianos durante el confinamiento, antes de hablar de manera oficial hubo un error en la transmisión y todos pudieron ver como el presidente practicaba lo que diría, tomaba un poco de agua para limpiar su garganta e incluso se quejaba por no haberse cortado el cabello en varios días.

Al darse cuenta de este error, la presidencia ofreció disculpas de manera pública pero los italianos dijeron que en realidad esa había sido su parte favorita del discurso, ya que vieron a un líder que igualmente se quejaba por no poder salir, cortarse el cabello o poder tomar un café en alguna terraza. Humanizar al presidente « por error » fue una estrategia que funcionó de maravilla pero es algo que solo puede funcionar en Italia, por el contexto social y la personalidad del país.

Finalmente la importancia de los discursos está en como hacen sentir a la población, es seguro que no vamos a recordar cada palabra de los presidentes pero sí vamos a guardar ese momento de cómo nos hicieron sentir, uno de mis mensajes favoritos por ejemplo es de el primer ministro de Italia , Guisseppe Conte, quien dijo « permanezcamos alejados hoy para abrazarnos con más fuerza mañana », este mensaje me hizo pensar en toda mi familia y lo fuerte que quiero abrazarlos, me creó nostalgia y a su vez fue eso lo que me hizo recordar el mensaje.

Estos casos tuvieron un buen resultado y los ciudadanos entendieron la situación, sin embargo, otros líderes tuvieron que retractarse de algunas cosas como Donald Trump quien posteriormente tomó medidas muy drásticas para proteger a Estados Unidos y Boris Jhonson, el primer ministro de Reino Unido, quien después de incitar a todos a seguir saliendo sin tomar precauciones, terminó infectado y en grave estado de salud.

Creo que las situaciones de crisis siempre son una verdadera prueba de liderazgo, no hablo solo de los presidentes si no de nosotros mismos, las crisis siempre sacan nuestros miedos, una de mis mejores amigas me dijo al comenzar la cuarentena, todos estos miedos no surgen por estar encerrados, ya existían en nuestra cabeza y el confinamiento solo los aumenta y te hace más consciente de ellos.

Podemos ser positivos y pensar que después de esta etapa de nuestra vida no habrá una crisis más grande ni más poderosa y que si superamos esto entonces definitivamente podremos desenvolvernos en cualquier otra situación de la vida.

RUTH MORELOS

Instagram : ruthmorelos

Palabra de mujer

Ruth Tamayo Hernández.

 Diputados pelean por el proceso electoral 2020-2021

 “Ser libre no es sólo deshacerse de las cadenas propias, sino vivir de una forma que mejore y respete la libertad de los demás”: Nelson Mandela.                                                

Mis estimados, la entrega describe a los diputados locales, federales, y senadores en Guerrero. Por esta ocasión nos dirigimos a estos angelitos cuya presencia tanta falta hace en nuestro estado de Guerrero. Ahora que la pandemia por coronavirus azota a los guerrerenses, ninguno de estos personajes ha dicho a sus representados esta boca es mía. Los legisladores prefirieron esconderse, no los hemos visto en sus distritos, no dan la cara los diputados. Pero ya pronto van a volver a sus distritos con su cara larga a pedir votos para otro cargo, pues los senadores ya andan en busca del poder; la gente y el coronavirus, les vale un comino podrido, ellos ambicionan apoderarse de la silla grande del estado de Guerrero.

Para eso, hace rato que andan en campaña haciendo y prometiendo más de lo mismo. Recuerden que el proceso electoral 2020-2021, inicia en septiembre próximo, y en las elecciones del año siguiente se renovará la Cámara de Diputados, el Congreso local, los ayuntamientos, así como la gubernatura.

En total, en 2021 tendremos 32 elecciones locales, en 15 de las cuales se definirá un nuevo gobernador. Por eso, los del partido de Morena anda desesperados, porque pretenden conservar la mayoría en San Lázaro y también en los Congresos locales. Por eso la desesperación del presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso Local, Jesús Villanueva Vega, quien suplica a sus homólogos que se posponga el inicio del proceso electoral 2020-2021, para el mes de diciembre. Dice que no afectaría recorrer dos o tres meses el proceso electoral, pues la fecha de los comicios no cambiaría, lo único que propone que cambie es el inicio del proceso electoral, que por ley debe comenzar en septiembre.

Bien mansitos agarró Villanueva Vega a los diputados, pues el PRI apoya la iniciativa, y el PRD está coqueteando con esta idea, solamente el PAN la rechaza completamente.

Aunque, hay que decir que el presidente del Instituto Electoral de Participación Ciudadana (IEPC), Nazarín Vargas Armenta, le dijo que no será posible atrasar el inicio del proceso electoral, pues la ley establece el inicio de las precampañas el día 17 de diciembre de 2020. Y si para entonces apenas va comenzando el proceso, entonces las precampañas tendrían que suspenderse o compactarse, lo mismo que las campañas constitucionales, que para gobernador es de 3 meses. Entonces les tumbarían tiempo valioso a los candidatos para menearse por todo el estado, a finde que el electorado los conozca y conozca sus proyectos de gobierno. Habría que preguntarles a los opositores a Morena, que están evidentemente abajo en las preferencias electorales, si les conviene que los tiempos se compacten.

El planteamiento de Villanueva Vega ha generado dimes y diretes entre la clase política que sólo piensa en ellos, pues no se han puesto en los zapatos de quienes realmente los llevan a los cargos. Los votantes están en completo abandono por estos personajes. Y hoy más que en ninguna otra elección, la población nada quiere saber ni de partidos políticos, menos de políticos rancios que llevan años prometiendo la misma cantaleta en cada campaña. Ellos quieren que se alegue el proceso electoral por la pandemia, porque les afecta a sus intereses, pero no han sido capaces de legislar una ley que apoye a los sectores de Guerrero, al menos los más amolados, porque ellos sabían cómo el crimen organizado ha venido sangrado a las Pymes pero poco les ha importado. Con el Covid-19, este sector quedará por los suelos y se habla de que al final de la pandemia, en México habrá 12 millones más de pobres. Eso a ningún político le debe enorgullecer, sino avergonzar.

Conociendo los sucesos que vivieron antes de este problema de salud, igual dejaron morir solos a los empresarios, no aprovecharon el tema del virus para reconciliarse con sus representados, prefieren mantenerse ocultos, piensan que les van a pedir de su dinero, en vez que vengan y escuchen.

La gente está desesperada, no sabe cómo salir de este problema económico en el que cayeron y para el cual no estaban preparados. Temen perderlo todo, por eso requieren ser escuchados por la autoridad, ser respaldados, aunque sea con una palmadita en la espalda; no quieren su dinero, piden apoyo moral.

Y a la par de ellos están varios otros sectores en la entidad que imploran atención, no dinero.

La propia población sigue en espera de sus representados del Congreso Local.

Les decía que Jesús Villanueva Vega señaló que el Congreso local tiene hasta el 31 de este mes de mayo para modificar la Ley Electoral del estado, y si no logran el consenso, el proceso seguirá su curso normal. No lo van a lograr, porque ni siquiera asisten a la Cámara, andan en campaña los diputados, pues algunos quieren ser alcaldes de sus municipios. Bueno, también hay ediles sueñan con la reelección, pero la pandemia les echó a perder la fiesta, varios siguen en esa posición y otros sueñan más alto, hasta el Palacio de San Lázaro.

Por eso les envió su misiva el presidente del IEPC, Nazarín Vargas; les dijo que se abstengan de utilizar recursos públicos que están bajo su responsabilidad para influir en la equidad de la competencia entre partidos políticos.

Aunque el mensaje del funcionario llevaba una etiqueta para los funcionarios de Morena, porque es un hecho que ellos manejan todos los dineros de programas federales; pero como dice el dicho, te lo digo a ti mijita, entiéndelo tú mi nuera.

Lo cierto es que en algunos municipios varios políticos que buscan cargos de elección popular cambian despensas por votos, están aprovechándose de la pandemia para llevar agua a su molino, pero también hay otros que no dan ni despensas, pero siguen con el mismo discurso arcaico de todos los tiempos. Entonces, ni a cual irle; si al que menos se atreve a dar algo, o al que no pela ni un chango a nalgadas, y está en la comodidad de su casita, hasta enseñándonos cómo hacer ejercicio. Jejeje.

Existen también los personajes lisos, esos que prometen combatir la inseguridad y violencia pero que en realidad nada harán por su prójimo. Dicen que van a acabar con esos malvados, pero esos perversos tienen más fuerza y poder que la misma autoridad. Puras promesas.

Por cierto, hablando de inseguridad y violencia, a estos personajes ni la pandemia los detiene; por el contrario, el pasado 23 mayo fue un día violento, hubo una ola de asesinatos en el país y se contaron 97 víctimas. Tan sólo Michoacán registró 26 personas asesinadas, según el secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Ese funcionario aseguró que en lo que va de mayo suman 248 personas asesinadas en el país. Pues ni el virus ni la ley detiene a los criminales. Al ritmo que van los homicidios en mayo, seguro le ganan al coronavirus.

Otro tema que los gobernantes no logran consensar es la violencia contra las mujeres, y se volvió a repetir la historia trágica. Ahora le tocó morir a manos de un diabólico maniático a una chica estudiante de la Universidad Autónoma de Nayarit, Diana Carolina Raygoza, de 21 años. La muchacha fue asesinada en Tepic, luego de que denunció en sus redes sociales que un sujeto la acosó sexualmente cuando ella salía de la universidad. La muchacha relató cómo ese desgraciado diabólico le pidió que se subiera a su auto y ella se negó. Entonces se bajó y la besó a la fuerza.

Ella denunció los hechos a través de sus redes de sociales, pero el pasado 24 de mayo fue asesinada con arma punzo cortante. La muchacha tenía heridas en abdomen y tórax que provocaron su muerte. Y todavía el asesino de la estudiante escribió en la habitación de la chica las iniciales SF con sangre, o sea les dejó rastro a la fiscalía para que no duden quién la asesinó.

El fiscal de justicia de esa entidad, descartó el robo como móvil del asesinato y una línea de investigación apunta hacia lo sexual.

Lo cierto que la chica estudiante está muerta.

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, condenó el asesinato de Diana, dijo que en plena cuarentena habían cometido el asesinato de la académica, que ella se comprometía a dar con los responsables de ese feminicidio. “Refrendo mi compromiso para abatir esos actos de barbarie. Mi compromiso es erradicar toda la violencia contra las mujeres”, dijo.

Por cierto, en relación a este tema de violencia contra la mujer, hay mucho que hablar; no obstante, la desgracia es que siguen matando jovencitas universitarias sólo por denunciar a sus víctimas de acoso sexual.

Abatir la violencia contra la mujer debe ser prioridad de los tres órdenes de gobierno, pero aún deben demasiado en ese tema los gobernantes, como también en el de seguridad.

¡Feliz miércoles para todos! 

EDITORIAL

Los vicios de antes

Que los gobernantes –de cualquier parte del mundo, pero de manera particular los mexicanos– expongan realidades que nadie más puede ver es un vicio añejo cuyas manifestaciones a nadie pueden ya sorprender.

Pero no porque se trate de un vicio recurrente debe ignorarse su existencia y, menos aún, soslayar la relevancia de sus potenciales efectos. Porque más allá de si la exposición de mundos de fantasía perjudican o no la popularidad o la imagen del gobernante en turno, lo que importa es la forma en que tales expresiones afectan las decisiones que toman las personas.

Un buen ejemplo de ello es el mensaje que ayer emitió, a través de un video difundido en redes sociales, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el cual realizó un recuento de lo que, en su opinión son las “buenas noticias” que tiene el País en medio de la pandemia del coronavirus.

Uno de los aspectos que abordó el titular del Ejecutivo Federal fue el relativo a la pérdida de empleos formales, variable sobre la cual, dijo, él tiene un pronóstico de carácter personal y que implica que el saldo final de la crisis económica –derivada de la contingencia sanitaria– será de un millón de puestos de trabajo destruidos en el País.

Es probable que el Presidente haya decidido adelantarse a “vender” su pronóstico para suavizar el tema y, sobre todo, para conducir la conversación sobre el tema al punto que a él le interesa: la presunta “creación” de dos millones de empleos de aquí a finales de año.

La intención aparece muy clara: sí se van a perder muchos empleos, pero el Gobierno de la República va a compensar esa pérdida “sobradamente”, de tal forma que el efecto económico de la pandemia prácticamente desaparecerá “de manera instantánea” y en muy poco tiempo formará sólo parte de los desagradables recuerdos que nos dejará este episodio.

Es indispensable decir, sin embargo, que las palabras del Presidente no encuentran asidero en ninguna experiencia pasada, ni propia ni externa, porque se trata de algo que no ha ocurrido nunca.

Nunca en la historia del País se han perdido tantos empleos formales en un período tan corto. Pero, sobre todo, jamás en la historia de nuestro país –ni siquiera en los momentos de más boyante economía– se han creado dos millones de empleos en un año.

Esto para ya no hablar de que los empleos que cuentan, los de carácter permanente, los que hacen crecer la economía, no los genera el sector público, sino el privado, es decir, las empresas. En otras palabras, los empleos que necesitamos recuperar son los que se están perdiendo y para eso no existe plan alguno, según se ve.

Mediante la inyección de recursos al listado de proyectos enumerados ayer por el Presidente se podrá aliviar una parte del problema, pero eso será sólo una aspirina que no revertirá el daño, pues en casi todos los ejemplos expuestos no se trata de empleos reales, equiparables a los que se han perdido.

Pretender que le compremos ese argumento constituye, por parte del Presidente, un exceso retórico que pone en duda, una vez más, el compromiso que asegura tener con la verdad.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

México reportó ayer su cifra máxima de muertos, al sumar 501 decesos en 24 horas.

La plataforma nacional, se alimenta de la Red IRAG (Infección Respiratoria Aguda Grave), que incluye a 759 hospitales notificantes, de los cuales ayer presentaron su reporte 730 de ellos (96 por ciento).

Hubo también 3 mil 455 nuevos casos en todo el país, de un día para otro.

Afortunadamente, aunque la disponibilidad de camas no es pareja en todo el país, el gobierno federal reporta que se tienen 15 mil 021 camas disponibles, pues sólo 38 por ciento, es decir 9 mil 399, están ocupadas.

La disponibilidad que se tiene es de 62 por ciento de camas de hospitalización, porcentaje que es con mucho superior a lo que se esperaba para el país, pues la apuesta es que el Covid nos desbordaría a los niveles de Italia y España, o incluso al nivel de Ecuador, donde los muertos estaban en las calles.

Afortunadamente no llegamos a ese espectáculo dantesco, y aunque todavía falta un buen trecho para salir de la pandemia, los expertos afirman que lo peor está pasando, aunque los casos positivos se acumulan y los muertos también, al grado de que nos preguntamos si es prudente terminar con la sana distancia, y volver a lo que ahora llaman la “nueva normalidad”.

Claro que la disponibilidad de camas de hospital no es un beneficio general, sino que hay estados y ciudades ya saturados, o con insuficientes espacios, y que requieren de una urgente atención. En Guerrero, por ejemplo, la disponibilidad de camas de hospitalización es baja, lo mismo que las camas para terapia intensiva.

De hecho, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, reconoció esta necesidad y anunció una especial atención para Guerrero, y el gobernador enseguida anunció la reconversión de más camas para el hospital de Quemado, en Acapulco.

Afortunadamente también se tienen disponibles las del Hospital Covid de Chilapa, que está bajo dirección de la Sedena.

Hay que aclarar que Guerrero tiene el primer lugar en ocupación de camas, pero no tanto porque tengamos muchos casos, o porque la situación se haya vuelto inmanejable, sino porque la infraestructura de por sí era pobre, porque recordemos que la reconversión de los hospitales se hizo a marchas forzadas, y aún se sigue haciendo.

No es lo mismo decir que la Ciudad de México o algún otro estado (que cuentan con muchos y los más grandes hospitales del país) tiene aún muchas camas disponibles, pese a que concentran el mayor número de casos, que referirnos a un estado como Guerrero, con apenas dos hospitales generales, unos cuantos hospitales regionales, y los demás hospitales básicos comunitarios. De verdad que está para llorar esta historia. El porcentaje de ocupación es, por lo tanto, en función de la disponibilidad de los espacios.

Estados como Jalisco presumen que sólo están ocupando el 10 por ciento de sus camas Covid, pese a que se trata de una de las entidades más pobladas. Pero también una de las que tiene la mejor infraestructura de salud, tanto del sector público como del IMSS y del ISSSTE.

Recordemos por lo tanto que, en Guerrero, estamos en el pico máximo de la pandemia, y dependerá de cómo acatemos los ciudadanos las medidas de prevención, como la curva de contagios se vaya aplanando.

A nivel nacional, el presidente se congratuló en su conferencia mañanera de este martes, y felicitó al pueblo de México, por haber sido obediente con el Quédate en Casa y la Sana Distancia, estrategias que están por concluir, para dar paso al reinicio de actividades económicas, sociales, educativas y políticas, de manera escalonada.

Desafortunadamente, Guerrero no se incluye en esa apertura. Ayer dijo el gobernador Héctor Astudillo Flores, que -dado que la entidad permanece en “rojo”-, no podrá pasar a la “nueva normalidad”.

Pero incluso a nivel nacional, eso de la vuelta a la “nueva normalidad” parece más un espejismo, y el subsecretario Hugo López Gatell lo ha venido diciendo una y otra vez, que dar terminado el programa de Sana Distancia, no significa luz verde para salir a hacer una vida “normal”, como la conocíamos antes del Covid-19.

En resumen, la vuelta a la “nueva normalidad” se hará de manera escalonada, pues mientras las grandes urbes vayan saliendo, en algunos estados la pandemia estará en su pico máximo de transmisión, entre estos Guerrero.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Mitad de mexicanos son más propensos a complicaciones por el coronavirus

“Incluso la noche más oscura dará paso a la salida del sol”: Victo Hugo.

Mis estimados, aunque a muchos no les guste que informemos del coronavirus, es necesario que nos mantengamos informados sobre la pandemia. Y aunque usted no crea en el coronavirus, tome prelaciones dadas por la Secretaría de Salud, pues según datos de especialistas, la mitad de la población es más propenso a complicaciones por Covid-19, por enfermedades crónicas como la obesidad, diabetes e hipertensión.

Y estos datos incluyen al estado de Guerrero y sus 81 municipios. Por eso sea atento, aunque no le guste escuchar del tema.

En Guerrero, pese que en algunos municipios de la entidad no se han presentado casos positivos de coronavirus, y aunque el estado ya rebasa la mitad de municipios con casos de Covid-19 (son 47 actualmente), el tema sigue siendo peligroso para la entidad, por lo que revelaron especialistas en la materia. Ellos señalaron que, en México, aproximadamente un 70 por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad. Menciona el estudio a más de 15 estados con cifras altísimas de obesidad y diabetes, entre ellos Guerrero.

Imagínense usted, de 120 millones de mexicanos, 70 por ciento tiene problemas con su peso. Y estos enfermos corren mayor peligro de complicaciones mortales por Covid-19.

Son altísimos las cifras en residentes de estas regiones relata el estudio. ¡Uuufff!

Según los riesgos que señalan los especialistas para personas que padecen enfermedades crónicas en México, hasta ha sido misericordioso Dios con nosotros. Gracias a Dios que no es mayor el número de fallecidos por el virus en el país, sin duda que también tenemos que ser agradecidos en esta parte, pues Dios ha cuidado a los mexicanos. Aunque duden algunos, Dios está en control.

Pese a la gravedad del virus en México, no se han visto cuerpos de personas tirados a media calle; pero con esto no quiero decir que nos salgamos a la calle, que nos valga sombrilla el coronavirus; al contrario, tenemos que seguir siendo responsables para cuidar la salud a nuestros adultos mayore y niños, sobre todo los que padecen alguna enfermedad.

Quiero decir que aun con muchas cosas en contra, los mexicanos tenemos la bendición de Dios y debemos ser agradecidos y también que cambiar nuestros malos hábitos.

Se hizo viral en las redes la actitud de una enfermera cuando vio las grandes colas de gente para comprar cerveza. La chica no soportó la escena y comenzó a llorar al ver cómo se aglomeraban para hacer su compra, valiéndoles un comino su salud.

Esto fue un comercial, sigo con el tema de las enfermedades crónicas y sus consecuencias con el virus. En relación al coronavirus, los pronósticos para el estado de Guerrero no son buenos. ¿Y saben por qué? La entidad ocupa primer lugar en obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer, entre otros padecimientos. Incluso el municipio de Zihuatanejo lleva algunos años siendo ubicado arriba de la tabla con cifras elevadísimas de estas enfermedades crónicas y también en cáncer de mama y cérvico uterino.

Estos factores ponen en mayor riesgo a ese sector ante la enfermedad; incluso influyen en la letalidad del virus. ¿Ahora comprende por qué es letal el virus y tenemos que informarles? Aunque les incomode, estén atentos a la pandemia, mis estimados, pues las cifras dadas por los especialistas nos son alentadoras para los guerrerenses ni para los zihutanejenses, sobre todo, por contarse entre los municipios del estado de Guerrero con mayor cifra de personas con enfermedades crónico-degenerativas, que los expone a mayor riesgo de muerte.

Cierto que el gobierno debe continuar presentando programas de salud y prevención de esas enfermedades como lo hacían antes, pero lo dejaron de hacer y hoy sufren resultados drásticos, porque esta pandemia vino a poner a todos en su lugar. Y aunque somos testarudos los ciudadanos, es tiempo de ser responsables, porque no es un caso particular, son contagios, y eso lo hace más peligroso para todos.

Y les digo que no le va nada bien a Guerrero, porque lo ubican en los primeros lugares de casi todas las enfermedades, por eso les digo que los pronósticos de los contagios del coronavirus para la entidad no son alentadores, y tal como lo dijo el gobernador, Héctor Astudillo Flores, esta semana es crucial para los guerrerenses. Cuidemos a la familia, todos sabemos lo que tenemos en casa.

Sinceramente, los guerrerenses tenemos en casa a enfermos, a ancianos, a personas con enfermedades crónico-degenerativas (sino es que nosotros mismos estamos así); y eso nos hace responsables de ellos.

Por eso es que la pandemia ha cobrado fuerza en el municipio de Acapulco, porque también en ese municipio hay un gran número de personas obesas, hipertensas y diabéticas; inclusive, Guerrero, ocupa el cuarto lugar en obesidad infantil, y Chilpancingo y Acapulco son los dos municipios con mayor número de menores obesos.

En el 2017 se dijo que era por la inseguridad y violencia que había tanta obesidad infantil, ya que los padres mantenían a los niños encerrados por miedo a que les ocurriera algún percance. Sin embargo, el destino nos alcanzó y la pandemia por coronavirus puso en mayor riesgo a los menores con esa enfermedad, porque aunque se nos diga que el Covid no ataca a niños ni a jóvenes, en México sí lo está haciendo.

También en ese año, cabe hacer mención, se alertó al gobierno que pusiera atención a ese sector, porque llegaría el día que no alcanzarían los hospitales para atender las enfermedades que derivarían de la obesidad en niños. Tristemente llegó el día. La pandemia del coronavirus amenaza a la población infantil con obesidad y con enfermedades crónicas en la entidad.

Lo grave del cuadro es que los contagios por el Covid-19 están en su apogeo en Guerrero y golpea a los guerrerenses.

Con estos datos de los especialistas, todo indica que lo peor está por venir en el estado, pues los expertos colocan a Guerrero como terreno fértil para que se extienda el virus hacia los 81 municipios.

Recuerden que ya hay 47 municipios con Covid-19, ya no falta mucho para que la enfermedad los alcance a todos. Y los riesgos de complicaciones se multiplican porque en cada hogar hay un enfermo crónico-degenerativo.

Por otra parte, aunque no lo crean algunos lugareños sufren desnutrición por falta de alimentos, pero dijera el doctor López-Gatell, eso da para otro tema. Lo que nos ocupa es el coronavirus en nuestro enfermo estado suriano, y lo grave del cuadro los especialistas señalan que todos vamos a contraer el virus en algún momento. Entonces, antes que otra cosa suceda, comencemos a cuidar lo que comemos, pues mire lo que revelaron los expertos: aseguran ellos que el Covid-19 mata a 1 de cada 10 infectados; pero que esa cifra se eleva a 2 de cada 10 cuando se trata de diabéticos, hipertensos y obesos.

Aquí la alerta para nuestros municipios del estado suriano, con altas tasas de morbilidad por diabetes. Todos deben atender con urgencia las instrucciones de la Secretaría de Salud y prevenir los contagios del virus en sus comunidades, para no ser parte de las cifras de los contagiados y peor aún de los fallecidos.

Recuerden que el estado de Guerrero tiene mil 272 casos conformados de Covid-19, de los cuales 175 han perdido la vida. Se tienen 647 recuperados, 450 activos y 808 personas consideradas como sospechosas. El dato es sólo para que se den una idea de cómo avanza la pandemia en la entidad.

El municipio de Zihuatanejo tiene 11 casos de Covid-19 positivos. Confiamos, con todo, que no sigan aumentando las cifras en el municipio de Azueta, aun con los pronósticos en contra de que en la zona un gran número de la población padece alguna enfermedad. Les recuerdo que las enfermedades pulmonares, como asma, y hábitos como el tabaquismo, también es un factor de riesgo contra el virus. ¿Y saben quiénes engruesan estas cifras? Son jóvenes de 15 años adelante. Por todo esto, cuida tu familia, quédate en casa. ¡Feliz martes para todos!

Levantan cerco sanitario en Carrizal

Cuauhtémoc Rea Salgado

TECPAN. El comisario municipal del Carrizal de Cinta Larga, Juan Carlos Rendon García, decidió quitar el cerco sanitario que mantenían desde hace mas de dos meses en el poblado debido a que los pobladores lo dejaron solo.

Explicó que fue por acuerdo general de los habitantes, que decidieron retirar el filtro sanitario que instalaron en días anteriores para evitar el paso de personas desconocidas y acatar las medidas preventivas de sanidad para evitar contagios por Coronavirus.

 Rendón García, dijo que esta decisión la tomaron porque solamente algunos ciudadanos apoyaron esta medida, mientras que la mayoría de pobladores argumentó que no creían en la pandemia por lo que no era necesario seguir sosteniendo dicho retén sanitario y de vigilancia.

Cabe señalar que en el municipio de Tecpan de Galeana, hay 1 casos confirmados de Coronavirus y el gobierno del estado tiene a dos personas en observación por ser sospechosos de Covid-19.

EDITORIAL

Violencia, la “nueva normalidad”

Embebidos como estamos en la crisis económica y de salud por el coronavirus pasó casi desapercibido el informe de seguridad en el país. Fiel a su estilo, el Secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, quiere ver avances donde no hay y se atrevió a hablar de una ligera mejoría, de poco más de uno por ciento, y un cambio de tendencia en abril respecto a marzo, pues hubo 50 homicidios; pasamos de 3 mil a 2 mil 950. La mejoría, si aceptamos el argumento del Secretario, tiene que ver con el calendario, no con la estrategia, pues gracias a que abril tiene un día menos que marzo, hubo menos asesinatos (qué diera el Secretario porque los meses fueran todos enanos como febrero). Esto no lo dicen, pero si comparamos abril contra el mismo mes del año pasado el incremento de homicidios es de 8 por ciento. Estamos pues, en el mejor de los casos en un estancamiento de 100 asesinatos por día que nos quieren vender como una “nueva normalidad”.

A estas alturas del partido es evidente que la estrategia de seguridad del Gobierno de López Obrador no funcionó. Sacar al Ejército a las calles es el reconocimiento silencioso de ese fracaso: la respuesta ante una política fallida es doblar la apuesta, en lugar de hacer una revisión crítica de la estrategia. La gran crítica que se ha hecho al Gobierno federal por parte de los gobiernos locales es que la Guardia Nacional “no se moja”, no se involucra en el combate directo a la criminalidad, sino que se limita a una “presencia disuasiva”. Y quizá sí, en la medida en que el Ejército y la Guardia Nacional sean visibles ese pequeño radio se vuelve seguro, pero como es evidente, no evita que una ves que se vayan o que a unos kilómetros de ahí se comentan asesinatos con absoluta impunidad.

En lo que va del sexenio no hemos avanzado un ápice en el control territorial. Los grupos de crimen organizado siguen igual o más fuertes que al principios del Gobierno de Morena. Las policías municipales y estatales están en el mismo estado de inanición, salvo casos contados que tiene más que ver con los impulsos individuales de alcaldes que se preocupan por mejorar sus policías. Los compromisos del Modelo Nacional, aprobado al año pasado, quedaron solo en buenas intenciones, pues entre lo que quedó rasurado del presupuesto 2020 estuvo el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortamun).

Uno de los efectos esperados en la llamada postpandemia es un aumento (si aún se puede más) de las debilidades institucionales de los gobiernos nacional y subnacionales que, sumado a la crisis económica, serán el caldo de cultivo ideal para el crecimiento de los grupos de crimen organizado y de control territorial. Tener reuniones todos los días para dar seguimiento a la información de seguridad no es suficiente para bajar los índices de criminalidad, mucho menos para controlar el territorio. Cien asesinatos al día en el país no es ni debe ser tolerable. Si lo normalizamos, si lo asumimos como la “nueva normalidad”, perdemos.

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