SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Hablemos un poco de la decisión que tomó el presidente para regular el sector eléctrico, sobre todo en cuanto a la producción de “energías limpias” se refiere.

Visto a vuelo de pájaro, parece un exceso el acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenece), para impedir el acceso de las nuevas plantas de “energías limpias” que están en proceso de construcción, al Sistema Eléctrico Nacional, con lo cual la CFE se vería obligada a comprarles el fluido que produzcan.

Este “frenón” cayó como un ladrillazo a empresas privadas que, aprovechando la apertura del sector, tienen amplios planes de inversión, en la producción de energía eólica, por ejemplo, o energía solar, para inyectarlo directamente al fluido de la CFE.

Es como si el gobierno federal no quisiera que el país transitara hacia este tipo de energías, y quisiera mantener los viejos esquemas de termoeléctricas e hidroeléctricas.

Entonces, todo esto ha desatado gritos estentóreos de empresarios, ecologistas, periodistas, que señalan cómo el presidente se atreve a apostarle a la vieja forma de producir electricidad, cuando ya el mundo se encamina a las energías limpias.

Pero como decía mi padre, el diablo está en los detalles. Revisándolos, nos damos cuenta que no existe nada sano detrás de ese esquema, pues no se trata de una competencia natural, en donde los inversionistas arriesgan su dinero en la creación de empresas productoras de energía, que luego le venden a la CFE a precios competitivos. O bien que crean sus propias redes y tienen su propio mercado.

Todo lo contrario, el esquema diseñado desde la era panista y que se afianzó con Enrique Peña Nieto, es parecido al de las obras público-privadas, en donde el gobierno entrega nuestro dinero a los inversionistas privados, para que creen empresas que pasan a ser su patrimonio, que a su vez producirán algo que luego le vendrán al mismo gobierno.

Pero esto no para ahí. En el caso de las empresas productoras de “energías limpias”, prácticamente se les entregó el sector en charola de plata, pues se les dan subsidios millonarios de parte del gobierno federal, hasta por 160 mil millones de pesos por año, tan sólo por dedicarse a ese rubro.

Pero, además, ellas tienen libertad de tener sus propios clientes consumidores de energía eléctrica, pero se las surten usando las redes de la CFE.

Lo que es peor, las empresas pueden tener un cliente por ejemplo en Sonora, pero la energía la producen en Oaxaca. Entonces la CFE está obligada a surtirle la energía a ese cliente, sin que a la empresa le cueste el traslado del fluido.

Y, lo más grave, es que todo está diseñado para que la CFE deje de producir electricidad, para garantizar la compra del fluido de las empresas privadas, porque hemos de saber que las redes tienen determinada capacidad, y no se le puede sobrecargar, so riesgo de colapsar el sistema. No podría la CFE producir su propia electricidad, y al mismo tiempo meterle a su red la de las empresas privadas.

Esta es la razón por lo que la CFE dejó de producir electricidad en sus plantas, y también es la razón de por qué se nos ha venido encareciendo el recibo de luz, porque sencillamente un alto porcentaje de la energía que se consume en el país, ya no es de la paraestatal, que por su parte fue achicándose.

Luego entonces, es aplaudible la decisión de AMLO de regular todos estos aspectos, y que dejen de cargarnos a los consumidores ese paquetito que se le entregó envuelto como regalo a las empresas privadas.

Con el paro económico por la pandemia de Covid-19, todo se agravó, pues al no tenerse el mismo consumo de energía, las empresas exigen que se les siga pagando tanto el subsidio como también se le siga comprando su energía. Y eso implicaría que la CFE prácticamente no produzca nada y se paren sus plantas.

Ese privilegio les dio Enrique Peña Nieto al subscribir el programa de Despacho por Orden de Mérito, que significa que quien entra primero a la red de transmisión y distribución de energía son los productores privados.

En resumen, quienes no dejan de ganar son las empresas privadas y quien pierde es la CFE, explicó la diputada Dolores Padierna. ¿Qué tal?

Pero nada de esto nos explican los que con cajas destempladas señalan que AMLO trae una política antiecológica, cuando no se trata del medio ambiente, sino de enriquecimiento ilícito, a costa de entregar el sistema eléctrico nacional, tal como hicieron con Pemex.

Urge regular. Y encontrar un esquema equitativo. Hay que producir energías limpias, pero sin que esto implique el sometimiento ni del gobierno, ni del pueblo a los caprichos empresariales.

Podemos comenzar por los gobiernos municipales, que produzcan su propia electricidad mediante huertos solares y/o eólicos, y que se la entreguen a la CFE para que dejen de pagar los recibos de alumbrado público. Esto sí nos beneficiaría, porque actualmente a los consumidores nos cargan el cobro del Derecho de Alumbrado Público, algo ilegal y oneroso.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

*Organizaciones exigen a gobernantes priorizar alimentos

*Coronavirus se agrava en Acapulco

“La gente dice que el tiempo lo cura todo; la verdad es que el tiempo no cura nada por si solo, lo que cura es la actitud que nosotros tenemos con respecto al problema”: Alessandro Mazariegos

Mis estimados, lo que se venía pronosticando en relación con la pandemia de coronavirus para Acapulco, finalmente sucedió. El destino alcanzó a los acapulqueños y su estado es de pronóstico reservado, pues la pandemia se agrava a tal grado, que en las redes sociales se cuenta que las autoridades del municipio de Acapulco, hicieron 300 fosas en el panteón del Palmar en esa ciudad, para enviar a los fallecidos por Covid-19, ante la saturación de los crematorios y la falta de capacidad para cremar los cuerpos, como indica el protocolo.

Aunque la acción de las autoridades incitó a los críticos, es necesario que tomen medidas con los fallecidos de coronavirus para evitar más tragedias, pues también en los hospitales públicos de la ciudad, ya no hay espacio para atender infectados, y eso puede llevar a que haya más muertes, pues en Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de Los Trabajadores del Estado (ISSSTE), así como también el Hospital General Vicente Guerrero del Instituto Mexicano del Seguro Social, (IMSS), hay saturación de enfermos por Covid-19, al grado de que nuestra entidad ocupa el primer lugar a nivel nacional en ocupación de camas; y, por ende, el primer lugar en escasez de ellas.

Y aunque el secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, asegura que en esos hospitales hay 514 camas para enfermos de Covid-19 de las cuales 256 están ocupadas, lo cierto es que la disponibilidad es pobre.

Pero incluso personal médico del ISSSTE manifestó por medio de pancartas pegadas afuera de sus instalaciones, que ya no había espacio para atender pacientes de Covid-19. Por eso están enviando a los infectados al hospital General de El Quemado, o al Donato G. Alarcón, ubicado en Renacimiento.

No obstante, en este hospital también hay saturación de enfermos por Covid, y no tienen espacio.

Pero sin ser negativa, aunque sí prevenida y resignada, les cuento que preparen su mente, mis estimados, para mantenerse en casa más tiempo, pues la pandemia en Guerrero apenas está pegando con toda su furia. La entidad suma 47 municipios con contagios, mil 175 casos confirmados acumulados y de los 170 fallecidos. 608 se han recuperado y 397 continúan activos. Asimismo, se tiene un dato de 857 casos sospechosos.

Pero les digo que preparen su mente corazón y cuerpo, por lo que declaró en videoconferencia ayer domingo, el gobernador Héctor Astudillo Flores. El mandatario expuso que se pronostica que el 30 de este mes sea la fecha crítica para el estado de Guerrero; es decir, se espera una gran cantidad de enfermos y que muchos de ellos podrán terminar hospitalizados, sobre todo en Acapulco, Chilpancingo, Iguala y Taxco, que son los municipios con más contagios del virus. ¡Me lleva la que me trajo!

Por eso les digo que mejor se preparen, pues me temo que esto va para largo, ya que en las redes sociales también las criticas alcanzaron a los funcionarios de salud federal, pues los señalan de mandar a cuarentena al país antes de tiempo, y para algunos estados como Guerrero, la semana que señala el gobernador Astudillo Flores vendría siendo la 3 fase para el estado suriano, pues las entidades tienen sus propios tiempos de la pandemia, pero nos empataron con los estados de mayor población.

Y eso indica que valió chichí de iguana para los municipios de Guerrero; es decir, para el puerto de Ixtapa-Zihuatanejo no hay fecha de apertura. Y no se enojen conmigo, pues algunos molestos hablan a la redacción del medio pidiendo que ya no alarmemos a la gente con ese coronavirus, que si ya no hay otras notas para informar. Bueno, pero no se enojen, tenemos que informar de la pandemia, aunque ustedes digan que es para meterle miedo a la población, nosotros seguiremos informando.

Por cierto, en el municipio de Zihuatanejo, el pasado sábado, el presidente municipal Jorge Sánchez Allec, por medio de un comunicado, confirmó el caso de covid-19, número 10 en el puerto.

Sin embargo, en el municipio de Azueta la gente sigue en confinamiento y en el puerto se vio poca movilidad durante el fin de semana. Inclusive el centro luce desértico. Esperamos se compriman los contagios del virus esta semana y que para los zihuatanejenses la historia sea diferente. Manténgase en casa.

También les cuento que hace días expertos en economía propusieron al gobierno federal y estatales que paren la obra pública, para que atiendan la crisis económica que dejará la pandemia; inclusive, proponen que pospongan la construcción del Tren Maya, entre otras obras, y que prioricen el campo para asegurar la alimentación a la población.

Esto mismo pidieron organizaciones sociales y de la sociedad civil de ocho entidades. Ellos se manifestaron y exigen al presidente Andrés Manuel López Obrador, así como a los gobernadores de Oaxaca, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo, Campeche, Morelos, Veracruz y Puebla, que cancelen la edificación del Canal Interoceánico y el Tren Maya, pues aseguran que ese modelo de desarrollo que es causante de devastación ecológica y responsable estructural de generar la pandemia que hoy vivimos en el planeta. Por eso ellos exigen que se cancele la construcción de infraestructura para megaproyectos como el Canal Interoceánico y mal llamado Tren Maya.

Los manifestantes indican que esos megaproyectos como es el tren maya, no pueden considerarse una actividad esencial ni prioritaria. Lo mismo toda actividad minera en territorios de pueblos originarios, y tampoco la producción de autopartes son actividades esenciales para el país; por lo tanto, no las pueden priorizar. Piden que mejor se concentren los tres órdenes de gobierno en la salud de la gente, pues ésta depende directamente de la alimentación. “Por eso exigimos un programa emergente alimentario para la población en condiciones de miseria, pobreza extrema y pobreza”, indiciaron los manifestantes.

Dijeron que el Estado tiene la obligación de garantizar el abasto de alimentos básicos, así como apoyar a pequeños productores, comprando su producto y protegiendo el piso de garantía.

Los manifestantes exigieron que se cancelen los contratos a las mineras que envenenan el agua y dan por terminada la extracción del vital líquido de manantiales, pozos y ríos por empresas refresqueras, cerveceras y todas las que están privando del derecho del agua a la población.

Ellos exigen que se priorice la salud integral en los pueblos, así como el seguro social público, gratuito y universal, incluyendo la puesta en marcha y cumplimiento del cuidado sanitario para los trabajadores agrícolas y migrantes.

Y para cerrar, exigieron al Estado a que distribuya los insumos al personal de salud en el sistema público sanitario y se garanticen los derechos laborales integrales de cada trabajador, pues no es secreto que hay un rotundo rechazo por parte de sectores de población, sobre todo indígenas y campesinos del país, pues ellos ven amenazadas sus tierras con esos proyectos.

Sin embargo, lo más grave que hoy vive el país es la crisis económica que se avecina y el gobierno debe priorizar el campo. Con mayor razón en estos momentos que requiere el país de producción de maíz, para asegurar la alimentación de los mexicanos, pues la dieta de los mexicanos incluye las tortillas, alimento que se produce a partir del grano y que se come a diario en México.

Por eso las organizaciones civiles exigen al gobierno garantizar la alimentación de sus gobernados, que dejen de hacer obras, ya habrá tiempo para que las hagan. Hoy la prioridad es la salud y la alimentación de sus gobernados. ¡Feliz lunes para todos!

EDITORIAL

Covid-19 y mala alimentación

La pandemia de coronavirus provocada por el SARS-CoV-2 está provocando en México el doble de muertes que en el resto del mundo. Es un dato para alarmarnos. En efecto, con datos del sábado 23 de mayo, en el mundo había 5 millones 384 mil 272 contagiados por COVID-19 lo que había provocado la muerte de 343 mil 100 personas, arrojando una tasa de letalidad de 6.37.

Para el caso de México la cifra se duplica. El viernes 22 de mayo se reportaron 62 mil 527 contagiados de los cuales 6 mil 989 lamentablemente han fallecido desde que se presentó el primer caso de contagio. La tasa de letalidad en nuestro país es de 11.87, prácticamente el doble que el promedio mundial.

Si bien pasada la pandemia se tienen que desarrollar estudios concluyentes para saber por qué ocurre esto, ya algunos especialistas nos explican la razón de que la población contagiada por coronavirus en México esté muriendo más que en el resto del mundo. Y también más jóvenes.

Para los expertos, la explicación apunta a la mala alimentación que tiene la población mexicana dese hace varias décadas.

Cuando comenzó la pandemia, especialmente con los casos ocurridos tanto en Wuhan, China, como en el norte de Italia, se dijo que las tasas de hospitalización serían de 20 por ciento de los contagiados, y de aproximadamente 5 a 6 por ciento de muertes, especialmente de personas mayores de edad.

Pero en México la tasa de hospitalizaciones ocurre a tasas más altas y en promedio están falleciendo adultos más jóvenes.

La Alianza por la Salud Alimentaria y organizaciones como Poder del Consumidor han explicado que esto se debe a que la población mexicana nos hemos convertido en los mayores consumidores de productos ultraprocesados, de la comida chatarra y las bebidas intensamente endulzadas.

La población mexicana está vulnerable frente a la COVID-19 debido al deterioro de nuestra salud, explicó Alejandro Calvillo en una entrevista reciente para Radio Universidad de Guadalajara (UdeG): “Más de 70 por ciento de los adultos tiene sobrepeso u obesidad, alrededor de 10 por ciento de los adultos tiene diabetes en alto porcentaje sin saberlo, es una población en alto riesgo, esto tiene qué ver con la alimentación. Una alimentación que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha demostrado con el alto consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas y de productos de marca. Si vas al súper no puedes encontrar un yogur sin azúcar (…) este deterioro de nuestra salud nos está volviendo muy vulnerables frente al COVID-19”.

Debido a estas razones, cuando pase esta pandemia no debemos volver a la “normalidad” de la mala alimentación en México. Los expertos predicen que otras epidemias llegarán y no pueden encontrar a una población mexicana con sistemas inmunológicos débiles debido a la mala alimentación. La crisis que abre la pandemia por coronavirus debe aprovecharse para cambiar los modos de producir y consumir los alimentos; volver a la agricultura tradicional, consumo local y reducir al máximo los productos ultraprocesados que han debilitado la salud de los mexicanos.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Parece que nos están dosificando la información. Mejor dicho, en realidad sí lo están haciendo. Primero, a nivel nacional nos empataron con las fases de las grandes ciudades, desmovilizando a todo el país, cuando no había ni un solo caso de Covid-19 en pueblos y comunidades. Los gobiernos locales y comunitarios decretaron el cierre y blindaje, aunque las autoridades de Gobernación no lo recomendaban e, incluso, lo desautorizaron.

Pero cerraron en vano. Se desgastaron en vano, porque en la mayoría de los casos no evitaron la llegada de la pandemia, sino que, además, ahora se nos dice que lo peor está por venir. Y después de más de 60 días de cierres, de estrés y desinformación, ahora tenemos que lidiar con el paso de la pandemia en el tiempo en que nos tocaba hacerlo, no antes, no bajo el calendario de la Ciudad de México.

¿Y qué sucedió con todo esto? Que la gente se cansó. Además, se le desinformó. Se le dijo primero que la apertura sería para el 10 de mayo y no sucedió. Luego que el 17 de mayo y tampoco sucedió. Ahora que al 30 de mayo y tampoco sucederá, porque justo en esa fecha comenzará lo peor para nosotros. A nivel nacional se dará por concluido el programa de Sana Distancia, pero para nosotros deberá continuar. Y epidemiológicamente sabemos que lo que tardó la curva de contagios en subir, tardará lo mismo en bajar. Otros 3 meses entonces y por eso el médico Hugo López Gatell pronostica que México estará hasta octubre lidiando con la pandemia, y advierte que el 30 de mayo no significa apertura, porque se corre el riesgo de que se registe un repunte de casos, justo cuando se espera que se estabilicen. No que no haya, no que no se contagie la gente, solamente que el ritmo de los contagios y el número de estos vaya reduciéndose.

Eso quiere decir que durante todo el mes de junio en Guerrero estaremos lidiando con el incremento de casos, la saturación de hospitales y la escasez de camas para atender los casos graves.

Los muertos, que ahora suman 160, aumentarán irremediablemente. Por lo tanto, aunque ya estemos cansados, ahora debemos seguir las recomendaciones oficiales al pie de la letra, porque ahora sí es nuestro tiempo de actuar.

Lo grave es que, pese a los blindajes y cierres en pueblos y comunidades; y, mejor dicho, debido a ello, el Covid 19 llegó con furia. ¿Por qué? Porque la gente se creyó segura dentro de los cercos sanitarios y retenes, que evitaban el flujo vehicular incluso de un municipio a otro, pero sí permitían la llegada de camiones surtidores de comidas y bebidas de otros estados de la República, o bien de ciudades con alto número de contagiados. Y dentro de los pueblos la gente andaba a sus anchas, confiados, hasta que fueron apareciendo los primeros casos, y con estos la expansión de la pandemia. En pocas palabras, fueron brutalmente sorprendidos.

Siempre se ha dicho que el cierre de los pueblos no era la manera más segura de prevenir la pandemia, precisamente porque eso crea una falsa confianza entre la gente y no toman las medidas sanitarias correspondientes, como el lavado de manos, y el uso de cubrebocas.

Pero, además, porque los cierres provocan pobreza y desabasto entre la población, sin que con ello se evite la llegada del Covid-19.

Y así ha venido expandiéndose la pandemia a la mayoría de los pueblos de Guerrero, por gente de fuera. Por ejemplo, en este momento el caso de la Zona Norte se recrudeció, por la apertura de la mina de Mezcala, donde 40 contratistas provenientes del norte del país dieron positivo al Covid-19, en una zona donde de por sí ya la pandemia estaba de subida por los descuidos en Iguala.

Ahora se nos dice que lo peor para Guerrero está por comenzar, pero ya están saturados los hospitales, con menos de 30 por ciento de disponibilidad de camas, por lo cual la entidad ocupa el primer lugar en ocupación hospitalaria.

Mejor dicho, Guerrero tiene tan pocas camas disponibles, que con mil casos positivos ya casi se ocuparon todas. Luego entonces, a partir de la siguiente semana se tendrá que poner en marcha el Plan DNIII, para transferir los casos graves a los hospitales y unidades Covid a cargo del Ejército, porque los de la Marina ya también se anunciaron saturados.

Recordemos cuando se nos presentó el Plan DNIII como la panacea de todos los males, pues incluso se nos dijo que los enfermos serían trasladados en helicóptero a recibir atención médica, y que si era necesario se abrirían hospitales en plazas públicas y unidades deportivas. Y conociendo el profesionalismo de los médicos militares, lo creíamos.

Hoy, sin embargo, vemos a un sector salud desesperado, altamente contagiado y trabajando bajo condiciones extremas y precarias. El titular de Salud en el estado reconoció ayer que 269 trabajadores del sector salud han contraído el virus, y que eso representa el 23 por ciento del total de los casos. 4 de ellos murieron víctimas de la enfermedad.

Con todo esto, no tenemos opciones. La sana distancia no terminará para nosotros el 30 de mayo. Ahí comenzará algo peor.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Vuelven fines de semana largos: Miguel Torruco

“La gente piensa que la paciencia es la capacidad de esperar, pero no es así. La paciencia es cómo nos comportamos mientras esperamos”: Martha Guerri.

Mis estimados, para el sector turístico del estado de Guerrero, ha sido muy triste y doloroso ver retrasados los planes de apertura, por aumentos de casos de Covid 19.

Para los sectores del municipio de Acapulco que sí tomaron en serio el confinamiento, resguardándose en su casa desde el pasado 23 de marzo, cuando las autoridades de los tres órdenes de gobierno ordenaron el aislamiento, cierre de escuelas, cierre de negocios de giros no esenciales, es desesperante que justo cuando se autoriza la apertura, el puerto esté en su peor momento, lo mismo que el estado de Guerrero en general.

Varios sectores del puerto se fueron a sus hogares con la esperanza de regresar pronto. Pero todo se vino abajo con el anuncio del gobernador Héctor Astudillo Flores, de que Acapulco no retomará las actividades turísticas el próximo 1 de junio, como se había previsto, pues no se ha reducido la movilidad ni la cadena de contagios de Covid-19.

Y lo más triste del cuadro para Acapulco fue lo exhibido a nivel nacional, como el municipio más irresponsable de Guerrero.

Acapulco está muy lejos de alcanzar el acmé o pico del modelo matemático que proyecta el comportamiento de la pandemia, dijo López Gatell.

Bueno, ni hablar. Bien reza un refrán, que el que por su gusto muere. hasta la muerte la sabe.

Y si bien es cierto que nadie sabía lo que ocurriría con los contagios del virus en el estado, cuando llegara el pico de la pandemia, sí sabíamos que el virus se contagia de persona a persona y por eso nos teníamos que mantener en casa. Pero no respetamos la disposición del gobierno, nos pasamos por el arco del triunfo las recomendaciones, y he ahí las consciencias, pues no olviden que toda acción tiene una reacción.

Hoy, por esas personas inconscientes, el confinamiento se alarga en el puerto de Acapulco; y como siempre les he dicho, si al puerto acapulqueño le da gripe, a Ixtapa-Zihuatanejo le da pulmonía, pues todo retacha en este destino de playa que le pasa de todo y lo único que le falta es que se alargue el confinamiento hasta agosto, como lo han augurado algunos empresarios locales, que han dicho que la temporada de verano está en riesgo en los destinos del estado de Guerrero.

Sin embargo, me resisto a creer semejante predicción y deseo de corazón que no ocurra de esa manera, al menos en el municipio de Zihuatanejo, pues con sólo pensarlo no imagino qué puede ocurrir con la población si el confinamiento se alarga por tres meses más; pues, incluso, un mes más de confinamiento en Zihuatanejo me temo que los sectores del puerto, incluida la población que depende de ellos, no aguantará más el encierro sobre todo porque en el municipio de Azueta, la mayoría de la gente acató las reglas y se fueron a sus casas desde el pasado 23 de marzo, y hasta ahora llevan casi 52 días de confinamiento.

Entonces no es justo que por los acapulqueños renuentes y testarudos paguemos los zihuatanejenses. Digo, por si están pensando en meternos al mismo costal que ellos, les comunicamos que no estamos de acuerdo, cada quien que pague sus pecados y que se rasque con sus uñas, y cada quien que cuide su destino de playa.

Por cierto, mis estimados, la Secretaría de Turismo (Sectur), llamó a los mexicanos a una cruzada nacional para viajar por México.

Miguel Torruco Marqués, reconoció que el sector turístico atraviesa por la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, y dijo: “Los invito a todos a unirse tan pronto se pueda a salir y, de acuerdo con cada nivel económico y de las familias, a hacer una cruzada nacional para viajar por nuestro país, viajemos por México y sobre todo compremos una artesanía mexicana”.

Así como los artesanos, los demás sectores están en apuros económico y es cierto, nuestros connacionales ayudarán a salir de la crisis a la industria turística, sólo que también debe darles garantías el gobierno a ellos, para que puedan viajar por México. Me refiero a la seguridad en carreteras y bajar los costos de las casetas.

También el mismo secretario de Turismo expuso que, por la pandemia, se mantendrán los fines de semana largos en el país. ¿Recuerdan el tema de los puentes largos, que crearon polémica cuando el gobierno federal decidió eliminarlos? Ellos justificaron que los estudiantes no sabían qué se festejaba en esas fechas memorables, y entonces el presidente, Andrés Manuel López Obrador, eliminó los fines de semana largos, pero la crisis por la pandemia al sector turístico hizo que reculara el mandatario y volviera a aceptarlos como una estrategia de recuperación del sector turístico del país.

Esto lo anunció Miguel Torruco Marqués, el pasado miércoles. Dijo que por instrucción del presidente AMLO permanecerán los fines de semana largos para que ayudar a reactivar la actividad turística.

¡Vaya!, ya están entendiendo los gobernantes que la industria turística es la que va a sostener al país. Es el turismo el que deja miles de millones de pesos en derrama económica y también genera miles de empleos; por eso tienen que meterle recursos a la actividad turística, sobre todo en publicidad, y si tienen que regresar al Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), pues regrésenlo, es de sabio equivocarse.

Ese organismo se encargaba de coordinar, diseñar y operar las estrategias de promoción turística a nivel nacional e internacional, así como promover todos los destinos y actividades que México ofrece.

Es el momento de unirse entre los tres órdenes de gobierno para que la actividad turística del país se reactive pronto en cada municipio con vocación turística.

También el subsecretario de Prevención y Promoción de Salud, Hugo López Gatell, presentó el proyecto con los lineamientos para la reapertura de la actividad turística. El funcionario presentó a gobiernos estatales y del sector empresarial turístico, el proyecto denominado “Protocolos sanitarios internacionales”, mismos que todas las empresas turísticas, sin importar sus giros, deben lanzar.

Son las condiciones para la apertura, en las que se incluyen a los transportes aéreos y terrestres, así como a la industria de alimentos y restaurantes.

El plan será presentado al sector para que todos acaten las reglas de higiene, todos deben cumplir esas nuevas disposiciones de cuidado, ya que fueron consensuadas entre la Secretaría de Salud Federal y la Secretaría de Turismo federal.

Entre los lineamientos que deben cumplir las empresas turísticas, está el medir la temperatura a todas las personas que ingresen, por ejemplo, a hoteles y restaurantes. Y si algún turista trae temperatura, no podrá entrar lo van a regresar. Esa disposición ya la aplican en distintas tiendas departamentales, donde si marca el aparato que el cliente tiene temperatura, le niegan la entrada a la tienda, así como también la persona debe llevar su cubrebocas puesto; de lo contrario, no entran al establecimiento.

Mis estimados, según este 22 de mayo y el resto de la semana debemos guardarnos en casa para bajar los contagios del coronavirus en la entidad.

En Zihuatanejo, nos hemos mantenido con los mismos casos, así que, por piedad, manténgase en casa, aún hay esperanza para que en el municipio de Azueta, se reactiven las actividades el próximo mes de junio.

Aguante en casa, ya falta poco. ¡Feliz fin de semana!

EDITORIAL

La gran asignatura pendiente

Se ha dicho en múltiples ocasiones, pero no por ello debe dejar de repetirse: los efectos de la pandemia causada por la llegada del coronavirus serán más doloroso y duraderos en el terreno de la economía. Eso no minimiza la tragedia que implica la pérdida de vidas humanas, desde luego, pero la gran batalla que sigue no es de carácter sanitario.

Cientos de miles de puestos de trabajo se han perdido. Eso implica que miles de familias no cuentan en este momento con una fuente de sustento y procurar que esa realidad cambie, lo más pronto que sea posible, debe ser nuestra preocupación más importante.

En ese sentido, resulta indispensable decirlo, la solidaridad que cada uno de nosotros pueda expresar –cualquiera que sea la forma de hacerlo– es insuficiente. Y lo es porque el apoyo que individualmente podemos ofrecer es limitado y no puede sostenerse indefinidamente en el tiempo.

La única forma en que realmente puede aliviarse la situación complicada por la que atraviesan quienes han perdido su trabajo es que lo recuperen, o que encuentren otro que les garantice un ingreso constante mediante el cual sufragar las necesidades propias y de su familia.

Y en ese terreno, solamente la acción del Estado puede ofrecer una respuesta capaz de revertir los efectos catastróficos que sobre la actividad económica ha tenido la pandemia.

El comentario viene a propósito del reporte que publicamos en esta edición, relativo al cierre masivo de negocios que es posible observar en los corredores comerciales de Saltillo y que seguramente se reproduce en los de cualquier ciudad de País.

Decenas de locales comerciales cerrados; espacios con anuncios de renta; comerciantes que no tienen claridad de lo que les aguarda el futuro inmediato. La incertidumbre como única certeza.

No estamos hablando solamente de los empresarios, de las personas que han arriesgado su capital en un negocio en el cual han fincado sus esperanzas de prosperidad y de un futuro más promisorio. Estamos hablando de las miles y miles de personas que tienen en dichos emprendimientos su fuente de sustento cotidiano y que hoy lo han perdido.

Por eso es que al hablar de apoyar a la iniciativa privada no se está planteando que se “rescate” a los poseedores de enormes fortunas, o a presuntos oligarcas que concentran la mayor parte de la riqueza del País. De lo que se habla, de manera fundamental, es de voltear a ver a los pequeños y medianos empresarios que lo han perdido todo –o están a punto de ello– debido a la contingencia sanitaria.

A quienes se encuentran en esta situación son a los que resulta indispensable, urgente, apoyar, no con el propósito de restaurar sus patrimonios personales, sino con la intención de impedir que las personas cuyo ingreso depende de la supervivencia de tales empresas queden en el desamparo en los meses –o los años– por venir.

No debería ser tan difícil entender esto.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

¿Comenzaron las campañas políticas? ¿Se estancaron? Realmente nunca ha dejado de menearse la clase política; lo que sí cambiaron fueron los métodos y las formas, pero el objetivo es el mismo: la conquista del poder.

Lamentablemente, antes de tiempo, cuando no se lo esperaban, los políticos fueron repegados a la pared, y se vieron a sí mismos en una situación de emergencia, en la que los ciudadanos ya no sólo quieren palabras y salivazos, ni caras y manos limpias, sino apoyos para solventar la crisis, la falta de empleo, el cierre de negocios.

En tiempos de vacas gordas, todo suena bonito. Pero en tiempos de vacas flacas, no hay promesas que alcancen a cubrir alguna expectativa del electorado.

En este momento, se observan algunos enroques en la entidad, que nos muestran que la clase política no ha claudicado; al contrario, se preparan en todos los partidos políticos para la madre de todas las batallas, que será en 2021, y ahora en medio de una terrible pandemia, que si bien se nos dice que va a pasar, lo cierto es que aunque pase el ojo del huracán, mientras no se encuentre una vacuna o una cura para la infección por Covid-19, el peligro estará latente y podemos apostar a que este virus que dicen que saltó de los murciélagos al humano, en un remoto lugar llamado Wuhan, China, ya no es el mismo que anda por el mundo, porque las cepas mutan y se crean nuevas combinaciones de los agentes patógenos.

Eso, dicen los expertos, complicará la creación de una vacuna única para el Covid-19, y posiblemente tengan que hacerse múltiples intentos.

Por ahora, decíamos, la clase política en Guerrero y en el resto de las entidades que irán a elecciones en 2021, está en un dilema, porque tendrán que pelear palmo a palmo en un campo minado, y dependiendo de lo que el gobierno haga del manejo de la crisis.

Por ejemplo, en Guerrero, donde se decía que Morena tenía todas las de ganar en el caso de la elección para gobernador, habría que revisar los nuevos escenarios pasando la pandemia, pues el trabajo del gobierno estatal ha sido bueno, lo mismo que el trabajo en los municipios, -que aunque no manejan recursos extras para enfrentar este tipo de problemas, han estado respondiendo, cada cual de acuerdo con sus posibilidades-.

La apuesta es si pasada la pandemia, la gente en Guerrero seguirá siendo tan fiel a Morena como antes. En las encuestas divulgadas a inicios del año, cuando el Covid 19 todavía no pisaba tierras guerrerenses, el partido tenía una preferencia electoral de más de 60 por ciento, incluso por encima de la popularidad del presidente de la República.

Por ende, se decía que Morena estaba ya con medio cuerpo en Casa Guerrero, sin importar el candidato que pusieran, aunque claro que hay diferencias grandes entre todos los aspirantes.

Con el paso de la pandemia, la mortandad, el apagón económico y la pobreza que se resiente ya en todos los niveles, no sabemos realmente qué va a suceder.

Cierto que el presidente dio órdenes de adelantar becas, y dar créditos a micro-negocios, en un intento por contener y mitigar la falta de ingresos, pero en este tenor no está todo a salvo, porque hay un gran hermetismo en el manejo de estos programas, que siguen estando en el puño del delegado del gobierno federal, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros y su gente en las regiones.

Pero si acá se quisiera tener datos de a quién se le han dado microcréditos y los criterios que se siguieron para ello, simplemente nadie informa.

Por lo tanto, insistimos, sólo podremos tener un panorama general en una nueva medición.

Desafortunadamente para la oposición, tampoco ha estado a la altura. Vemos a gente como Manuel Añorve Baños haciendo el ridículo, ya cansado de hecho, y también a Mario Moreno, bastante quieto.

Los externos a Morena hacen su lucha por mantenerse vigentes a través de redes sociales, con algunas monerías, pero nada más.

En este momento, los únicos que andan a sus anchas son los que están manejando programas federales y recursos públicos, como Pablo Amílcar Sandoval y Adela Román Ocampo.

Félix Salgado Macedonio ya se despidió del Senado, obviamente en busca de tiempo para comenzar su precampaña, pero viene con las manos vacías.

Y así todos los demás, están callados porque simplemente no tienen ninguna alternativa entre manos. Entonces, todo está en veremos.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Empleados del Sector Salud, vulnerables y poco valorados

“Todo estrés, ansiedad y depresión, son causados cuando vivimos para complacer a los demás”: Pablo Coelho.

Mis estimados, lo que nos faltaba a los mexicanos es que unos locos de remate secuestraron a 14 doctores en la Ciudad de México; los tenían apresados en un hotel. Son unos diabólicos de remate. Según las autoridades que los rescataron, fueron secuestrados para extorsionarlos. Dieron los policías con los pobres doctores porque entraron a buscar a una persona secuestrada de Chiapas, así fue que dieron con los médicos en un hotel de Tacubaya.

Increíble, pero cierto. Hay tanta maldad, que ya no sabemos los mexicanos de quién cuidarnos. Pero esos perversos no se contagian de coronavirus, son más malos que el Covid-19.

Seguimos con el tema de doctores, pues la secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Núñez, puso al descubierto lo vulnerable que está el personal médico en los hospitales del estado de Guerrero.

La dirigente sindical de salud, soltó un proyectil que circuló como pólvora por el estado y país, y sus revelaciones pueden encender flamas altas de fuego, pues en pleno acenso del coronavirus en el estado, la dirigente del sindicato de Salud contó un secreto a voces de lo que sucede en los hospitales públicos de Guerrero, y puso al descubierto cuán abandonado está el sector en el estado.

No siempre se puede ocultar lo que ocurre en los hospitales y menos ahora con el coronavirus. Aunque van a querer hacer jabón para bañar perros callejeros a la dirigente del sindicato de salud, por revelar secretos del sector, es necesario que las autoridades de salud federal y estatal tomen cartas en este asunto, ya que ningún doctor ni enfermera o enfermero debiera trabajar diariamente en los hospitales, como si estuviéramos en una situación normal, pues la presión es fuerte; y menos deben trabajar doctores que padecen alguna enfermedad, los debieron mandar a su casa, tal y como lo decretó el gobierno federal desde el inicio de la pandemia.

En todos los hospitales, los médicos y enfermeras, que padecen alguna enfermedad crónico-degenerativa no asisten a trabajar, y los que están trabando se turnan cada tercer día, pues es cierto lo que dice Vélez Núñez, que el personal médico de salud en Guerrero trabaja 12 horas diarias y siguiendo todos los protocolos de protección contra el Covid-19. ¡Imposible! No podemos ni imaginar el estrés al que está sometido el personal médico. Que cada día vuelvan al hospital y soporten semejante presión, eso es imposible.

Y luego con el aumento de los contagios del virus en la entidad y la falta de camas en los hospitales, pues sí que estamos en problemas los guerrerenses.

Lo que revela Vélez Núñez del personal médico del sector público, se quedó corto, pero al menos ya saben, mis estimados, quédense en casa si no quieren formar parte de las estadísticas de fallecidos por Covid-19.

La dirigente sindical de salud contó en una entrevista en Chilpancingo, que tres médicos y un trabajador administrativo murieron por Covid-19, y también que 97 agremiados a ese sindicato han dado positivo al virus, de los cuales 44 laboran en el Hospital General de Acapulco. Agregó que ese total de personas contagiadas, no incluye a los empleados recién ingresados al Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), ni a los de contrato, ya que este personal carece de prestaciones laborales, y que se han cuantificado siete con coronavirus.

De este tema ya habíamos hablado; este sector es el más olvidado y el personal médico des de los que más se ha infectado. Hasta podemos decir que después de los primeros casos que llegaron a la entidad, la pandemia comenzó a generarse precisamente por médicos y enfermas que tuvieron contado con ellos.

Y en relación al fallecimiento de la enfermera del Hospital General “Bernardo Sepúlveda Gutiérrez”, ubicado en Zihuatanejo, Vélez Núñez, declaró que la enfermera se suicidó ante la presión por su trabajo, tras salir del área de pacientes con coronavirus.

“Hay médicos, enfermeras, en una crisis difícil, como en el caso de la enfermera, como por ejemplo tuvimos una enfermera que se suicidó al salir del área de Covid, se fue a su cuarto y se suicidó ayer (martes), dijo”, dijo.

Fuerte la declaración de Vélez Núñez; sin embargo, era necesario revelar la causa del fallecimiento de la enfermera, pues todo mundo especula y cuentan cada majadería que lastima a la familia de los deudos. 

Sin duda, es una gran pérdida para el sector salud. La enfermera era joven, tenía toda una vida por delante. Pero también es cierto, mis estimados, que si nosotros que estamos en casa nos deprimimos y lloramos de ver tanta cosa que ocurre en nuestro estado, imaginemos a lo que están expuestos los médicos y enfermeras, que están luchando en el primer frente de batalla contra la pandemia.

Tal vez aquí no hemos sabido de muertes por Covid, pero sí tenemos conocidos que viven en la Ciudad México y el Estado de México, personas productivas que jamás pensaron morir en un hospital víctimas del coronavirus, y nos sentimos mal. Y peor, cuando hay gente que dice “no es cierto, tan lista que eres ¿y crees en ese virus? No es verdad, es invento del gobierno”.

Mis estimados, no es invento del gobierno, el virus es verdad. Si lo crearon, si mutó de un animal al humano, eso no es para discutir en este momento, sólo nos resta trabajar porque la pandemia sea lo menos mortal posible. Dios nos libre de contagio del virus.

Les decía que todos los fallecimientos se sienten, pero la vida de una joven con un futuro prominente duele, y peor que se haya suicidado por el estrés que le provocó la pandemia. Eso lastima más, pues revela que el personal de salud está dejado a su suerte.

Aunque es tarde, siempre tienen que pasar las cosas para tomar medidas y que no vuelva ocurrir. En este espacio dijimos que el encierro traería consecuencias graves de estrés y depresión a la gente; a unos les pegara más fuerte que otros la falta de empleo, quiebra de negocios y que podría redundar incluso en separaciones de matrimonios.

El gobierno tiene una tarea grande para vigilar y paliar todos estos temas, pues los gobernantes son los principales responsables de sus gobernados. Tendrán mucho trabajo que hacer y desde ahora tienen que comenzar por medio del Sistema Desarrollo Integral de la Familia (DIF), deben comenzar a dar terapias psicológicas a las familias, principalmente en colonias populares que viven en cajoncitos y ya no se soportan el encierro, pues entre ellos hay golpes, maltrato, gritos y un largo etcétera.

Las autoridades no sólo deben pensar en cómo reactivar la economía, partiendo del sector turístico. Urge la apertura del destino de playa Ixtapa-Zihuatanejo.

Lo primordial también son las familias; incluso, primero está la familia y de ahí se desprende lo demás.

Y dentro de malas noticias, hay una buena, y es en relación a la industria turística, pues todos conocemos la situación que vive el sector por la pandemia. Siempre he dicho que cuando se unen los gobernantes tendrán éxito, y que la unidad hace la fuerza.

Miren que esto me dio emoción, pues la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), se unieron en una Alianza Nacional Emergente por el Turismo, con la finalidad de garantizar el surgimiento de la industria en el país. ¡Wiii! Qué bueno que los mandatarios reconocen que la industria turística en México representa 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, y están elaborando ya un plan para su reapertura.

El presidente de Conago, Carlos Mendoza, expuso que la industria turística oferta fuentes de empleo para 4.3 millones de familias y genera el consumo de bienes y servicios por 3.3 billones de pesos. ¡Uuuff!

¿Qué esperan, señores? Apúrense a formalizar el plan nacional para reactivar la industria turística en el país.

También el gobernador Héctor Astudillo Flores, estuvo en esa reunión y también hay buenas noticias para la industria turística del estado de Guerrero, pero no podemos cantar victoria hasta que bajen los contagios del coronavirus, pues han estado aumentado mucho.

Ya son 42 los municipios en Guerrero con contagiados del virus, son muchos, la mitad prácticamente. Y si esto sigue así, va a ser imposible que se abran los puertos turísticos.

Acapulco tiene muchos contagiados; incluso ya no hay lugar en los hospitales para atender a los pacientes. Y como dijo el gobernador, es verdad que ocupamos abrir los negocios para generar recursos, pero primero está la salud. Y es cierto, mis estimados, sin no estamos saludables no podemos trabajar.

Por eso, quédate en casa. Aguanten, falta poco. ¡Feliz jueves para todos!

EDITORIAL

Ante el silencio

El silencio del coronavirus se expresa plásticamente en los supermercados, se esculpe entre la distancia exigida y poco cumplida que permite imaginar esa secuencia entre una persona y otra; asemeja una serpiente en su imaginado ondular que anuda el orden impuesto ante el temor del contagio; filas ausentes de palabras en espera de disolverse y rehacerse una y otra vez ante las cajas registradoras: medidas inventadas con ciencia o al azar en la ruleta rusa del consumo, una paciencia compartida que presagia tormenta, en cualquier momento, a pesar del calendario preciso que permite hipotéticamente salir pronto de las trincheras.

La carencia de una disciplina que pretende preservar la vida y que pareciera dar palos de ciego ante lo incógnito que acecha con el poder de su invisibilidad.

El silencio se convierte en una invasión inesperada que en instantes se apodera del entorno y dispersa la densidad de las horas, asume el tiempo, lo absorbe entre los poros de los cuerpos que parecieran perder su peso; como figuras de una escena teatral nos exhiben y en esos interludios alcanzamos a vernos de reojo para descubrir nuestra semejanza, una renovada y emergente uniformidad; los cubrebocas azules, blancos, negros, de colores, expresan más que precaución y obediencia civil, la voluntad de continuar, de sobrevivir, porque todavía creemos que es posible gobernarnos y necesitamos un bozal para darnos cuenta.

En esta ausencia de palabras, murmullos, certezas, nos reconocemos en nuestra condición contundentemente fugaz; frágiles en la inmensidad, sabiéndonos mortales al fin, en un reality show próximo a una pesadilla que aún no se despliega del todo.

Hay algo turbio en estas horas que parecieran reducir a unos cuantos gestos sociales el mundanal ruido, es una sospecha que crece y advierte que no sabemos en realidad lo que pasa; más allá del diagnóstico clínico de la exigencia de la vida misma expuesta, el mundo nuestro pareciera disolverse frente a nuestros ojos, negamos lo que sucede y buscamos continuar la rutina y no obstante presentimos que lo inefable no tarda en alcanzarnos, a pesar de lo que algunos llaman forzadamente la nueva normalidad.

Una rareza lingüística, un pretendido ejercicio del poder por definir qué es la vida, cómo atraparla, dirigirla, manipularla. Esa enfermedad del poder por controlarlo todo, el pasado, el presente y el futuro (los poderes político, religioso y económico), unos le llaman soberbia, no, no alcanza ese drama humano de nuestro ego; más bien es inercia, la pesada inercia del poder mismo que intenta continuar con su dominio a costa de lo que sea, incluso de su propia extinción.

El silencio, por ello (y muchas cosas más) parafraseando aquella canción, nos puede permitir, reflexionar mejor sobre el sentido de los discursos que esgrimen sus argumentos cada vez más próximos a la guerra, hipnotizados, apegados a la bestia del sí mismo, incapaces de oxigenarse con la vitalidad del presente y la pasión del mañana, arrastrando un pasado desfigurado. Atrapados los ideólogos de todos los bandos en la irreductible certeza del que ya no busca y se ve a sí mismo como la verdad inmaculada e implacable… henos aquí, en esta disputa por la realidad, envenenados de toda clase de insuficiencias mezcladas con intuiciones, aciertos y odio; sí, odio que se niega, pero sin el cual no se puede explicar lo que sucede. El odio oculto de la sinrazón, esa sombra siempre presente, que día a día avanza más y más hasta llegar al borde del precipicio. Estamos a sus orillas, y ni así se acallan los insultos y el ruido, esa suma de incoherencias que arden en la pira de los justos y sus engreídas narraciones.

El silencio doblemente necesario para escuchar y escucharnos, un sensato y sano ejercicio que se pretende desterrar de nuestra erosionada vida democrática.

La uniformidad triunfa, los discursos unívocos, los uniformes; en el paulatino y decidido aislamiento, donde la irritación creciente es el signo peligroso de una esquizofrenia colectiva que amenaza desde sus entrañas a la nación misma.

Nuestra propia guerra psicológica

Hace algunas semanas mientras caminaba con mi esposo cerca de nuestro departamento en la zona bohemia de París, descubrimos una calle que estaba decorada acorde a la época de 1940, tenía las fachadas de las tiendas y muchos letreros. Estaban grabando una película de la Segunda Guerra Mundial en estas calles y tuvieron que abandonar el rodaje a causa de la cuarentena.

Entre estos letreros había uno que llamó mi atención, era sobre el día de las madres en Francia, el 25 de Mayo de 1941, el letrero parecía muy serio y hablaba de la importancia de ser mamá, también estaba firmada por un mariscal, un cargo militar importante, Philippe Pétain, investigando descubrí que el día de las madres en Francia en realidad se reforzó como parte de una estrategia de guerra. 

En la época de 1940 los alemanes se apoderaron de París. Francia tenía muy presente la derrota y entre mucha planificación llegaron a la conclusión de que si los alemanes iban a quedarse en Francia, tenían que motivar a los franceses a multiplicarse hasta superarlos por número y así algún día conseguir de vuelta el país, es por esto que decidieron introducir la idea y valor al día de las madres.

Afortunadamente Francia recuperó el territorio antes de lo planeado y el día de las madres se quedó igualmente como una fecha importante y de valor aunque dejó de ser una estrategia política. Las estrategias psicológicas, propaganda y manipulación son algo que ha existido desde siempre, muchas veces para objetivos positivos o negativos, hemos caido y entrado en esta manipulación tantas veces que no nos damos cuenta y es normal, son estrategias creadas para el buen funcionamiento de la sociedad.

En México una de las más exitosas fue la campaña para que los mexicanos comenzarán a tener familias más pequeñas, primero porque Estados Unidos quería bajar la cantidad de indocumentados que entraban al territorio y segundo porque en realidad aseguraba una mejor calidad de vida para los mexicanos. 

Esta campaña tenía como mensaje, las familias pequeñas viven mejor, poco a poco veíamos en todas las publicidades familias de 4 integrantes como máximo, esto fue parte de una guerra psicológica para disminuir ciertos problemas y convencernos a todos de que tener 2 hijos era una idea increíble.

Hoy en día somos parte de la manipulación del mercado, cuando realicé mi maestría en marketing en redes sociales aprendí que somos personas vigiladas las 24 horas, las compañías tienen accesos a nuestros micrófonos, fotos, localización, etc. no tiene nada de malo, es la manera en la que vivimos y en la que muchas empresas pueden encontrar a sus clientes, es una ventaja para los que trabajamos en marketing pero solo lo menciono para que seamos conscientes de que a veces estamos a  la defensiva por un mensaje de nuestro gobierno y en realidad estamos siendo más manipulados que nunca por todos los anuncios de nuestros teléfonos.

La pandemia por la que pasamos hoy en día es solo una repetición histórica de muchas otras “pestes” a las que se ha presentado la historia, la diferencia es que en la antigüedad la gente que veía morir a sus parientes no comenzaba a culpar al presidente o a decir que era manipulación de la realidad, más bien culpaban al diablo y se escondían en sus casas para no contagiarse.

El hecho de sentirnos poderosos con la información y en nuestro pequeño círculo de realidad nos puede convertir en las presas más vulnerables, tratemos de consumir datos concretos, tomemos precauciones e informemonos de manera consciente.

Hace una semana que en París las personas pueden salir de casa, todos toman sus precauciones y muchas empresas nos pidieron seguir trabajando desde nuestros hogares, la gente entiende que esta enfermedad es real, que podemos salir pero eso no significa que encontraron la cura o que el virus se fue, solo significa que hay espacio en los hospitales y que si sales tienes un riesgo de contagio.Utilicemos los medios de comunicación para informarnos y no para entrar en pánico, finalmente a nivel mundial estamos todos luchando para conseguir los mejores datos y medidas de seguridad. 

Las guerras psicológicas y la manipulación seguirán ahí y reforzarán o cambiaran muchas de nuestras ideas a lo largo del tiempo pero finalmente pensemos que es algo necesario para que la sociedad siga avanzando, es gracias a ellas que tenemos muchos días festivos, religión, ideologías y metas de comprarnos una casa o alcanzar el éxito profesional, continuemos progresando como sociedad y reconociendo las buenas estrategias psicológicas para  continuar avanzando en la historia.

RUTH MORELOS

INSTAGRAM :ruthmorelos

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