La Violencia Política hacia la Gobernadora, a 177 años de la creación del Estado de Guerrero – Tinta Jurídica

Dr. Trinidad Zamacona López.

“Tuvieron que pasar más de 171 años para que una mujer llegara a gobernar una entidad que era solo dirigida por hombres”.  

Esto que escribo en esta ocasión es por las declaraciones del exgobernador Zeferino Torreblanca Galindo, en contra de la Gobernadora de Guerrero Evelyn Salgado Pineda, durante la entrevista que le dio al periodista Gamaliel García Barrera, en donde entre otras cosas dijo; “la Gobernadora que no tiene capacidad para gobernar Guerrero, Torreblanca Galindo, cuestionó públicamente la capacidad de la actual gobernadora, para dirigir el estado, afirmando que carece de la experiencia necesaria y que su gestión es ineficiente, que ella no gobierna que lo hace supadre, y que además no llegó bajo un proceso democrático de forma interna en su partido, todo ello se puede considerar como “Violencia Política en Razón de Género” se cuestionó así mismo: “¿Dónde estaba Evelyn Salgado Pineda antes de llegar a la gubernatura?, ¿cuál era su trayectoria política?”, era una ama de casa, expresó. Además, afirmó que su llegada al cargo se dio porque “Félix Salgado no podía ser gobernador”, y que fue impuesta por el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, y no por su capacidad o trayectoria política. 

Veamos cómo se considera de acuerdo a varios autores y al propio Instituto Nacional Electoral. “La violencia política en razón de género (VPRG) es cualquier acción u omisión, basada en elementos de género, que limita, anula o menoscaba el ejercicio de los derechos político-electorales de las mujeres. Según autores como Mona Lena Krook (2017), busca castigar a las mujeres por ser mujeres y forzarlas a abandonar la política. Se manifiesta físicamente, psicológicamente, simbólicamente, económicamente o sexualmente, perpetrada por actores políticos o terceros en la esfera pública o privada”. El mandatario está en la esfera privada, pero sigue siendo un actor político. 

La Violencia Política en Razón de Genero, se da en materia electoral, por un lado, los procedimientos especiales sancionadores que inicia en el Instituto Nacional Electoral, o de los institutos de los Estados, la sustanciación se da hasta el desahogo de las pruebas, y de ahí el tribunal electoral emite la resolución correspondiente, pero sigue la cadena impugnativa hasta llegar al TRIFE, quien es la máxima autoridad en materia electoral quien decide, y tiene la última palabra en esta materia, por ello es que se recurre a estos organismos para que quien la provoque sea sancionado.

Y por el otro lado tenemos que también puede considerarse como un delito electoral, entonces diremos que puede ser, electoral y penal, dos ramas del derecho que tratan de frenar este tipo de violencia en contra de las mujeres. 

Por lo que debemos de tener en cuenta que la “Definición Fundamental, son lasAcciones basadas en género dirigidas a mujeres por el hecho de ser mujeres, con el objetivo de menoscabar o anular sus derechos políticos”. Es decir que esta se puede considerar, antes del cargo, durante la función del cargo, por el simple hecho de ser mujer, menoscabar la función que tiene la Gobernadora Salgado Pineda, al frente del Estado, puede ser buena, o puede ser mala, esa percepción debe de ser de los Guerrerenses, no de uno solo, y menos de quien estuvo en el mismo cargo, que pudo hacer y no lo hizo, quien lo dijo no fue cualquier persona, es un actor político, que tuvo el poder, y que ahora sienta que es un simple ciudadano, pues no lo es, por ello lo que diga tiene más repercusiones que lo que diga un ciudadano que no ha tenido cargo en la función pública.

Para el INE, y “Según la legislación mexicana, la violencia política contra las mujeres en razón de género (VPMRG) puede ser cometida por cualquier persona en el ámbito público o privado, incluyendo agentes estatales, superiores jerárquicos, colegas, dirigentes de partidos, candidatos, medios de comunicación, familiares o particulares. Estas conductas buscan limitar o anular los derechos políticos de las mujeres”.

Para el tratadista de Género (Krook, 2017), dice que son los “Comportamientos dirigidos específicamente contra las mujeres para que abandonen la política, presionándolas para que renuncien a cargos o candidaturas”. Las declaraciones del ex mandatario, fueron en ese sentido, menoscabar la función de quien está en el cargo, denostar la capacidad, o decir que no tiene, que no gobierna es ella, si no otra persona atrás del poder, eso podría considerarse como (VPMRG), no es para menos sus declaraciones, no las midió en medio del calor de la entrevista, y por ello es que manifestó denostaciones en contra de una mujer, si bien existe la libertad de expresión, pero esta tiene sus límites dentro de la VPMRG, por ello es que se debe de investigar para saber si pasa el estándar de proporcionalidad en cuanto a lo que se dijo en la entrevista. 

Otros de los elementos son tener una mala percepción de lo que significa “Visión de Género y Poder, que viene siendo una forma de discriminación y abuso de poder que busca mantener la supremacía masculina al denigrar a la mujer y restringir su participación en el espacio público.” Es decir, pretender hacer creer que solo los hombres están capacitados para gobernar Guerrero, y no una mujer es ahí en donde se da la violencia política en razón de género, lo que valora la autoridad electoral, quien lo dijo, donde lo dijo, y contra quien lo dijo; pueden llegar a la conclusión que si existen los elementos de la violencia para poderla calificar y sancionar al ciudadano que lo expresó. 

Entonces de acuerdo a lo que dicen diferentes autores, se basa en el uso de manifestaciones, como son ataques personales, lo que, si se dio en la entrevista, que proporciono a un medio de comunicación, comentarios sobre la apariencia física, vida privada o capacidad intelectual en lugar de debatir ideas, la crítica fue hacia la persona, el cargo que desempeña, se denostó en su condición de mujer, restó capacidad para desempeñar el cargo de Gobernadora, decir que no gobierna ella si no otra persona, sin tener pruebas de lo que se dice, solo por el simple hecho de manifestarlo frente al periodista o el medio de comunicación, en eso radica también la violencia política en razón de género. 

En la entrevista con sus propias palabras existió la descalificación pública, se le ridiculizó o desvalorización de propuestas políticas, en contra de la mandataria estatal, esto lo hace de manera frecuente en las redes sociales, para restarle capacidad intelectual a una persona del sexo femenino que ostenta un cargo público, como es el caso que nos ocupa. 

Las críticas de los actores políticos de la entidad, legisladores, dirigentes de partidos no se dejaron esperar, hacia lo que se dijo de la mandataria estatal, por el exgobernador, es por ello que el dirigente de Morena, anunció que el partido interpondrá una denuncia por violencia política en razón de género, (VPMRG) contra el exgobernador Zeferino, esto se hará ante los órganos jurisdiccionales electorales contra Torreblanca Galindo, por presunta violencia política en razón de género, derivada de sus declaraciones contra la mandataria estatal. 

También el Presidente del Congreso Jesús Urióstegui García; hizo un llamado a todos los actores políticos de la entidad a conducirse con responsabilidad y respeto, particularmente en un contexto donde, dijo que debe prevalecer la defensa de los derechos de las mujeres, destacando los jóvenes y el fortalecimiento de la vida democrática en la entidad”. Es por ello que preocupa que aun el proceso electoral no comienza en Guerrero, y ya tenemos el inicio la violencia política en razón de género, por lo que se debe de investigar y sancionar. 

Nuestro Estado, ha aportado a la historia de México, mucho de lo que hoy somos y gozamos, sin Guerrero, México no sería lo que es hoy. A 177 año el Poder Ejecutivo ha recaído en personajes con características personales y sociales muy diversas; por ejemplo: aunque la mayor parte son originarios de nuestra entidad, hay 16 que nacieron en otras partes del país (Francisco Otálora Arce, de Jalisco; Agustín Mora, de Puebla, etc.) o incluso, fuera del territorio nacional (Antonio Mercenario, de España; José Ma. Pérez Hernández, de Cuba); Zeferino Torreblanca de Jalisco, algunos fueron civiles, de extracción militar, es de señalar que dentro de los todos los gobernadores se encuentran los fueron que fueron constitucionales, interinos, provisionales, sustitutos, provisional de facto, y un único caso de vicegobernador que fue el General Canuto Alejo Neri, por elecciones del 3 de octubre de 1877. Y solo el caso de Evelyn Salgado, como mujer a 177 años de la creación del Estado, la única en conquistar el poder ejecutivo. 

De un total de 30 gobernadores constitucionales (electos conforme a lo dispuesto por las leyes, vigentes en su época) apenas una docena ha completado el periodo que le correspondía; algunos han gobernado más de 10 años, otros, apenas un día o dos, en caso de Salgado Pineda, lleva cinco años en el poder, y va a concluir su periodo, haciendo historia, abriendo brecha para las demás mujeres de Guerrero.

MAREMÁGNUM 310 – La encuesta, método principal de Morena contra la imposición  

Ricardo Castillo Barrientos

Ante la proximidad de la definición de la candidatura de MORENA a la gubernatura del estado, en un par de meses (22 de junio), las aguas políticas se mueven con mayor intensidad sin que tampoco se conviertan en turbulentas ni compliquen el curso del proceso interno del partido mayoritario de la Cuarta Transformación.

Las y los aspirantes sin excepción, mueven sus piezas abierta o sigilosamente con el afán de posicionarse en la población, en breve será auscultada a través de la Comisión Nacional de Encuestas del CEN de MORENA, cuyos instrumentos de medición demoscópicas habrán de evaluar las preferencias hacia uno y otro precandidatos.

El respetable público viene observando con interés las intensas campañas publicitarias desplegadas en las redes sociales y medios de comunicación, además de las pintas callejeras, panfletos, reuniones y visitas domiciliarias en los distintos municipios de la entidad, como si estas acciones proselitistas no fueran suficiente para calmar sus ansias futuristas.

Como una voz en el desierto, la senadora Beatriz Mojica Morga, ha mostrado cierta desconfianza al proceso interno morenista al pronunciarse sobre una supuesta imposición, poniendo en entredicho de antemano, el resultado de las encuestas como método principal de selección de candidaturas a gubernaturas, que habrán de levantarse en los próximos días como lo marcan los estatutos del partido guinda, limitando la participación a seis aspirantes: 3 mujeres y 3 hombres.

Hasta el momento se han difundido una serie de encuestas de diferentes empresas ordenadas por los propios aspirantes y en cada una de ellas son encabezadas por quienes las pagaron, generando alguna confusión entre simpatizantes que se vuelan la barda al realizar su profusa difusión.

De una veintena de candidateables, unos más otros menos, han mostrado sus mejores artes en propaganda política, sin que nadie logre avasallar a sus competidores; sin embargo, la Consejera Jurídica del Ejecutivo Federal, la chilpancingueña Esthela Damián Peralta, ha tenido un crecimiento exponencial sorprendente, sin haber realizado una campaña directa como lo vienen haciendo los demás aspirantes, según se observa en las redes sociales y en los comentarios de la ciudadanía, que le favorecen porque consideran que es la aspirante que tiene menos aspectos negativos y cuenta con una amplia trayectoria política y administrativa al lado de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Por estas razones resulta aventurado hablar de “imposición”, porque quien lo hace se está curando en salud y reconociendo anticipadamente una inminente derrota.

Marea Baja.- Triste y lamentable por todos los ángulos que se le vea, el acto criminal cometido contra docentes de la UAGro, que se encontraban apostados en el acceso de la Coordinación Sur del alma mater, ubicada en la colonia progreso, donde resultó asesinada una maestra y dos personas heridas.

La protesta tenía como propósito la solución a las insuficiencias del Laboratorio de Análisis Clínicos de la institución, sin que se hubiera dado apertura a un dialogo elemental en este centro del saber universitario.

Tanto autoridades universitarias y organizaciones políticas que subyacen al interior de la UAGro, (FREDEUAG-FREG) han demandado la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía General del Estado, con la finalidad de realizar investigaciones exhaustivas que permitan la detención de los autores material e intelectual.

Marea Alta.-  Ya lo dijo el dirigente estatal de MORENA, Jacinto González Varona y lo repite con mayor fuerza , el aspirante a la alcaldía porteña, Moisés Reyes Sandoval, en el sentido de la prohibición estatutaria de participar en procesos internos, quien como militante del partido haya aceptado participar como candidato de otro instituto político.

En gran medida se están refiriendo al ave de las tempestades, Yoshio Ávila González, mismo que fue candidato de MC a la alcaldía de Acapulco en la contienda pasada y ahora intenta por todos los medios -vaya que tiene relaciones- se haga una excepción y pueda participar en el proceso interno morenista, convencido de ser así, arrasaría electoralmente a cualquier contrincante que se le ponga enfrente.

Maremoto.- El líder camaral senador Manuel Añorve Baños, ni suda ni se acongoja, pues ya tiene amarrada la candidatura tricolor al Gobierno del Estado, pues no tiene adversaros fuertes al interior del PRI-Guerrero, donde predomina su grupo político.

Añorve Baños viene siendo una potente voz opositora que suena recioa nivel nacional contra el gobierno de la Cuarta Transformación, en lo referente a las iniciativas de ley enviadas a la Cámara de Senadores por la Presidenta Claudia Sheinbaum, aunque luego son aprobadas por la maquinaria guinda.

El senador costachiquense después de terminar con sus actividades senatoriales se desplaza a Guerrero, para reforzar las endebles estructuras priistas y dar aliento a sus simpatizantes bajo la consigna de ¡Si se Puede!, tal como lo logró cuando ganó la presidencia de Acapulco, al que parecía invencible PRD, y en eso basa sus esperanzas que pueda repetir esa hazaña política, muy distante de la actual realidad política.

Serapio

Jorge Luis Reyes López

Dos hombres, alternándose, transportan en carretilla un generador eléctrico portátil. Manuel, de oficio carpintero, y Armando, médico de profesión. La planta de luz, como la conocen los lugareños, tiene un propósito discutido meses atrás por los dos amigos. En la década de los años cincuenta, Zihuatanejo no tenía un sistema de electrificación. La solución obligada para materializar sus planes pasaba por la producción de energía eléctrica para poder iluminar mínimamente un cuadro de aproximadamente cinco metros por lado.

Mientras la carretilla rebotaba al rodar por la superficie irregular, chocando repetidamente con los chipotes o desniveles del suelo, un vecino curioso y burlón los miraba con malicia, exagerando los ojos saltones y la risa pícara. Se miraron apenas un instante, como si confirmaran en silencio que estaban en la misma página, y luego volvieron a lo suyo. El hombre fornido soltó otra carcajada pícara, exagerada, buscando reacción… pero no la encontró. Uno de los amigos esbozó una sonrisa leve, no de burla ni de sumisión, sino de quien ya decidió no engancharse. El otro, más relajado, incluso se permitió un comentario casual, como si el ruido de fondo no tuviera mayor importancia. No había tensión en sus hombros ni prisa en sus movimientos; su calma no era debilidad, era elección. No lo enfrentaron directamente ni intentaron competir en volumen o ironías. Su actitud era más sólida que eso: indiferencia firme, casi elegante. Era evidente que no necesitaban probar nada. Mientras el hombre insistía con sus gestos y risas, ellos permanecían centrados, conversando entre sí, como si el mundo relevante fuera el que compartían. Esa falta de reacción terminó diciendo más que cualquier respuesta: no es que no oyeran las burlas, es que simplemente no les concedían valor. Sonriendo, uno le dijo al otro: “Ese Chequelón es simpático y contagioso cuando de reír se trata”.

Discutieron las posibilidades: dificultades y riesgos económicos. De algo estaban convencidos, seguros: la historia local les reconocerá el mérito de ser los primeros en realizar peleas de box en lo que también será la primera casa del boxeo: la Arena Libertad.

La carretilla llegó a su destino. Pronto el cuadrilátero estaría iluminado. Los aficionados no tardarían en llegar. Hoy es la noche. Los socios se sentaron. Manuel encendió un cigarro. Con calma fumó y expulsó el humo. Juntos repasaron los pasos preliminares. Todo era novedad. Todo lo que acontecería esta noche ocuparía el primer lugar. Fabio Aguado y Ángel “Chamberina” Tellechea integrarían la primera comisión de box de Zihuatanejo; Fabio sería el primer réferi. Los calientarings y los boxeadores que subirían al tablado también serían pioneros.

La planta de luz era propiedad del doctor Armando Morales Vallejo. El ring era la obra realizada por el carpintero Manuel Vargas Dozal. La Arena Libertad se instaló en el patio enorme de la casa de Manuel. El barrio de La Palma Liada tenía el honor de abrigar en sus entrañas un espectáculo organizado, brindando la oportunidad a jóvenes locales de quitarse el gusanito de subirse a un ring a boxear, rodeados de un público curioso, morboso y de aquellos aficionados auténticos al arte del pugilismo. Ahora muchos espectadores tendrían la oportunidad de ver una pelea en vivo. Lo más cercano para ellos eran historias escuchadas en radios de baterías o peleas callejeras mal recordadas.

Esa tarde-noche todo se sentía raro. Los primeros hombres que llegaron se cruzaban de brazos, escupían al suelo, opinaban sin saber: “Eso es puro baile”, decía uno. “Yo en mis tiempos…”, empezaba otro, aunque nunca había peleado en su vida.

Cuando los peleadores subieron, el murmullo bajó. No eran figuras imponentes. Eran muchachos del mismo pueblo, con guantes nuevos y miradas que mezclaban nervios y orgullo. Uno de ellos no dejaba de brincar, como si el movimiento fuera lo único que lo mantenía firme. Era La Burra Morgan. El otro estaba rígido, respirando hondo, como si estuviera a punto de meterse al agua fría. Quizá pensaba en todas las veces que Morgan pasaba frente a su casa para gritarle que lo noquearía en el primero de los tres rounds en que se pactaban las peleas de los calientarings. Ni dudar que Vitico Reyes estaba muy presionado.

Como por encanto súbito empezaron las apuestas. Morgan, el favorito. Sentado en primera fila, el Ing. Carbajal, dueño del hotel Zafari, no quitaba la vista del chamaco que estaba abajo en los momios. Haciendo a un lado el cigarro que tenía en la boca, le gritó al corredor: “¡Le voy a Vitico!”. Cazó todas las apuestas. La campana sonó. El primer golpe no sonó como esperaban. No fue seco ni espectacular. Fue más bien torpe. La gente reaccionó como si algo se hubiera encendido. Poco a poco la pelea encontró ritmo. Frente a la acometida atropellada de Morgan, Vitico lanzó un recto al plexo solar que mandó a la lona a su oponente. El Ing. Carbajal saltó de su silla más entusiasmado que los familiares del chamaco. La pelea terminó cuando Fabio, el réferi, levantó el puño de Vitico. Las monedas llovieron sobre el ring, lanzadas por el público. La regla era dividir al 50% entre los muchachos. Por alguna razón desconocida, Vitico no tomó nada. Al bajar, el Ing. Carbajal lo detuvo y le dijo: “Toma”, entregándole un rollo de billetes. “Me hiciste ganar mucho; justo es que te dé algo”.

Los aficionados estaban prendidos; en poco tiempo se habían tornado adictos. Las peleas calientarings eran las botanas más apetecibles. Todos eran vecinos, hijos de fulanos conocidos: Mauricio Vargas Galeana se vería la cara con Joaquín González Ramírez. No se reservaron nada arriba del ring. La gente deliraba cuando los boxeadores intercambiaban una andanada de volados, ganchos, rectos y campanazos, obligando al réferi a separarlos. Terminaron empapados en sudor. Los brazos les pesaban y dolían, pero estaban felices.

Ahora el turno de los Carlos: Oregón y López. Más alto y fornido, Carlos Oregón era el favorito natural. Carlos López, “Pillinga”, parecía un ratoncito enclenque, bajito y callado. Parecía una masacre anunciada. Suena la campana. Pillinga se mueve velozmente, sin ser un blanco fácil. Tiene estilo y posee una técnica natural, no aprendida. Es un diablillo suelto tirando golpes y construyendo combinaciones. Al final de la batalla fue declarado unánimemente como indiscutible vencedor.

Chiro Valle, del barrio de La Noria, contra Luis Roberto “El Prieto” Vargas Galeana, del barrio de La Palma Liada.

Algunos jóvenes entrenaban en la Arena Libertad, no siempre con el propósito de subirse al ring en una función de box. Por ahí lo hizo Cuauhtémoc “Temo” Palacios Serna; Atanacio Baños, de la colonia Darío Galeana.

Entre los peleadores adultos destacó Luis Martínez, de Agua de Correa. Elegante y fino. El “Tábano” Valdovinos, fajador por excelencia, también era de Agua de Correa. De Acapulco llegó Yobel García, de los primeros boxeadores foráneos. Serafín Aguirre forjó su fama bien cimentada.

Cuando el polvo se asentaba y el eco de los golpes se iba acabando entre las casas, quedaba algo más que la simple memoria de una pelea. Quedaba la sensación de haber abierto una puerta nueva en el pueblo, de haber probado algo que antes solo existía en relatos ajenos.

Vale la pena recordar aquella primera arena de box en Zihuatanejo, la vieja Libertad, levantada hace más de 70 años en el barrio de La Palma Liada. Ahora, en su lugar, hay un hotel en la calle Ejido. No era grande ni lujosa, pero tenía algo que ninguna otra podía presumir: fue el lugar donde muchos vieron por primera vez dos voluntades enfrentarse con reglas, con respeto, con coraje. Al final, más que golpes, lo que se hereda es el impulso: el de pararse frente a otro, mirarlo a los ojos… y empezar.

Gracias, Gustavo Vargas Galeana, por su tiempo y dedicación en el contenido de esta columna.

ARTÍCULO DE OPINIÓN 40 – Implementan Evelyn Salgado y Esthela Damián estrategia “Reconecta con la Paz” en Guerrero

Ricardo Castillo Barrientos

La reciente visita de la Consejera Jurídica del Ejecutivo Federal, Esthela Damián Peralta, a su tierra natal Chilpancingo para llevar a cabo la implementación de la estrategia “Reconecta con la Paz en Guerrero”, generó múltiples opiniones favorables por la trascendencia de este programa nacional impulsado por la Presidencia Claudia Sheinbaum, con el objetivo de reintegrar a jóvenes en situación de vulnerabilidad a la vida social. 

La estrategia federal implementada en el país por la maestra Damián Peralte busca reconstruir el tejido social y reducir la incidencia delictiva en jóvenes de 12 a 35 años que cometieron delitos no graves y que podrían estar a expensas de grupos criminales de incorporarlos a sus filas.

El programa federal ofrece oportunidades educativas y laborales, acompañamiento social y actividades comunitarias como alternativas de reinserción social y transformación personal, tendiente a romper el circulo vicioso de la violencia. Esta estrategia se suma a otros esfuerzos de seguridad y paz mediante el reforzamiento de la coordinación interinstitucional.

La Consejera Jurídica de la Presidencia de la República fue recibida en Casa Guerrero por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y funcionarios del gabinete estatal, donde la mandataria estatal estableció el compromiso de participación de todas las dependencias del Gobierno del Estado, a fin de ofrecer resultaos tangibles en beneficio de jóvenes guerrerenses que desviaron el camino, truncando transitoriamente sus aspiraciones, oportunidades educativas y laborales.

La chilpancingueña Damián Peralta, es la funcionaria guerrerense más desstacada en la política nacional, mantiene una estrecha cercanía con la Presidenta Sheinbaum, con quien viene trabajando y le ha otorgado responsabilidades de primer nivel en el gobierno de la Ciudad de México y actualmente, en el gabinete presidencial.

La presencia en Guerrero de Esthela Damián Peralta vino echar por tierra algunas voces discordantes que cuestionan un supuesto desarraigo en la entidad, mientras importantes segmentos de guerrerenses le manifiestan admiración y reconocimiento por su vocación de servicio en las altas esferas del poder público a favor de miles de jóvenes mexicanos, a través de programas orientados a la reconstrucción del tejido social y la paz pública.

En los últimos meses se viene mencionando con insistencia que Damián Peralta se perfila como la inminente sucesora de la gobernadora Evelyn Salgado, porque reúne las características idóneas en este momento crucial de Guerrero, en lo referente a la grave problemática de inseguridad prevaleciente, afectando a miles de familias de todos los sectores sociales.

Se tiene previsto que en breve, Esthela Damián habrá de presentar su renuncia al alto cargo que desempeña para aceptar la candidatura de MORENA a la gubernatura del estado, después que el CEN dé a conocer los resultados de la encuesta que habrá de favorecer a la abogada chilpancingueña, por ser la aspirante que ha venido sumando el mayor número de simpatizantes de los diversos sectores sociales.

La relación Prensa-Poder en Guerrero -Tinta Jurídica

Dr. Trinidad Zamacona López.

“En todos los gobiernos existen las áreas de comunicación social, un espacio en donde se dice lo que se hace por parte del ejecutivo y sus áreas, es una tarea delicada, que René Posselt, ha sabido dirigir.

A la llegada al gobierno de la Maestra Evelyn Salgado Pineda, la primera mujer en 171 años de existir el Estado de Guerrero, un área que estaba reservado solo para hombres, pero la historia cambió. Desde un inicio nombró de su administración nombró en esa área delicada a René Posselt Aguirre, un profesional apasionado de su encargo, de buen trato, sencillo, por citar solo un comentario en redes, habría que ver la expresión el día que ha cumplido año, como se expresa la ciudadanía de su persona, por ejemplo “Wendy ReymundoCastro, escribió, “Este chavo si me cae bien, es de los pocos que no se ha subido a su tabique. Feliz cumpleaños, conserva tu sencillez”, esto no es obra de la casualidad, se debe esto que expresa la cibernaútica, que sin conocerlo de manera personal, pero lo ve en su función; y así la mayoría de los que expresan su felicitación para este servidor público sencillo y de buen trato.

El área de comunicación social, tiene que ver con el derecho fundamental de los ciudadanos, a estar informados de lo que hace el gobierno, cómo lo hace, dónde lo hace, con qué lo hace, a eso se le llama comunicación estratégica, lo que debe de cuidar su titular en cada acto que la mandataria realiza.

El que esté al frente de la Comunicación Social, en cualquiera de los Estados o del País, debe de cuidar la relación Prensa-Poder, esa relación entre el poder y la prensa en Guerrero y en México debe basarse en el respeto mutuo, con los directores de los medios de las plataformas digitales, los periodistas independientes, columnistas, o comentócratas, con todos ellos la relación debe de ser con transparencia y la rendición de cuentas, garantizando la libertad de expresión sin censura ni hostilidad, así se lleva en la actualidad con el actual titular, en una democracia participativa, el periodismo funciona como contrapeso para vigilar al poder político, requiriendo un distanciamiento crítico en lugar de complicidad o subordinación, no se habla bien de todo lo que se hace, pero se resalta el respeto a la diversidad de opinión, Posselt Aguirre, lo realiza con una cirugía milimétrica, cuidar lo que se difunde, lo bueno, lo malo pero sobre todo aquello que puede perjudicar a los Guerrerenses. Raúl  

Qué aspectos claves se deben de cuidar y aplicar para una relación democrática, con la relación Prensa-Poder, en la actualidad, son más las plataformas que existen en Guerrero, que empresas periodísticas, son más los periodistas independientes que escriben de manera libre, la relación de respeto es con todos que se cuida, la relación, privilegiando el respeto a disentir, la libertad de expresión, esta garantizada en la entidad, porque se evita la descalificación y el lenguaje hostil desde el poder hacia los periodistas, la descalificación, y la persecución por la forma de opinión, o la forma de escribir lo que se hace en el gobierno. 

En Guerrero se reconoce, desde la Dirección de Comunicación Social, el derecho a la información, no solo de los Guerrerenses, si no el derecho de respetar lo que se por los periodistas que tiene la nota todos los días, se ejerce el periodismo con transparencia activa y acceso a datos oficiales, sin fobias a la escritura, a la crítica, a la opinión diversa, eso ayuda para mejorar y corregir errores, en la función pública, cada dependencia informa, cada servidor público ayuda con los datos que aporta de su función que realiza, todo se cuida, un error puede ser lo malo de gobierno, pero un descuido de lo que no se revisa, todos trabajan para un Estado, pero existe una área que se dedica a difundir lo bueno de lo que se hace y se dice, y esa área es la de Posselt Aguirre. 

Otro aspecto que cuida el Director de Comunicación Social es que se blinda el principio de Independencia en la libertada de expresión, es decir los medios deben evitar ser voceros del gobierno, con ese se busca mantener una postura crítica para el escrutinio público, el pueblo tiene diferentes tipos de ciudadanos, en el aspecto social, económica, político, científico, educativo, y la función de las actividades de la mandataria estatal la ven desde diferentes puntos de vista. 

dentro de su responsabilidad en la Comunicación Social, se cuida de que no se den noticias falsas, los canales oficiales deben de informar de manera oportuna, para no caer en las famosa “fake news” (noticias falsas) en Guerrero como en México son informaciones engañosas, inexactas o fabricadas deliberadamente que se difunden de forma masiva, principalmente a través de redes sociales páginas de (Facebook, WhatsApp, X) y sitios web falsos, con la intención de desinformar, manipular la opinión pública, generar pánico o causar daño, la función es de que la prensa debe verificar la información para evitar la desinformación, esa es otra de las funciones que ha desempeñado al pie de la letra el funcionario estatal.

Se ofreció desde la llegada al gobierno un cambio de la forma de cómo manejar la Comunicación Social, el resultado está a la vista, no ha sido fácil, pero imposible tampoco, se busca superar el modelo de complicidad histórica para transitar a una vigilancia cívica, es decir se dejó el modelo en donde los medios evaluaban al gobierno, ahora son los ciudadanos quienes lo hacen de viva voz, en la radio, prensa, televisión, redes sociales, a ellos se les dejó esa función, en la modernidad de las tecnologías, de ahí se toman las críticas para mejorar la relación, Presa-Poder-Ciudadanía; la Comunicación Social es compartida, el derecho del ciudadano a estar informado, los medios de comunicación a informar con veracidad lo que acontece, y el Gobierno garantizando las libertad de expresión, 

René Posselt, sabe que tiene desafíos actuales, primero no distanciarse con los medios de comunicación, garantizar desde su posición de encargado de informar con veracidad, respetar y tolerar la crítica constructiva de aquellos que no piensan igual, y velar porque se cumpla lo que establece el artículo 6º y 7º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, son derechos fundamentales que obligan a que el Estado los respete, pero además de que los garantice, en bien de una sociedad democrática, informada, critica, participativa en la vida social. 

No debe de existir confrontación, aun que vea difícil o compleja, con tantas redes sociales, y cada día más medios de comunicación, con estos compromisos es que la Dirección de Comunicación Social, ha estado en buenas manos, la sencillez de su titular han sido piezas claves para que todo marche en los cánones de la civilidad, en toda función existen riesgos, pero no está en peligro la libertad de prensa ni de expresión, su titular sabe que estos actores enfrentan riesgos por la violencia y amagos políticos, que existen en la entidad, pero sabrá garantizar y proteger a quienes la ejercen, en bien de los Guerrerenses.

Como dato relevante, en el 2023, René Posselt asistió a la clausura de la Facultad de Comunicación y Mercadotecnia de la UAGro, vio de frente a los futuros periodistas, y les dijo; “El mundo profesional es basto en retos y complejidades, pero hoy ustedes egresan, con herramientas para hacer frente a la vida, que los ha formado la UAGro, esto durante la clausura de la generación 2019-2023, que llevó el nombre de “Leticia Jiménez Zamora”, de la Facultad de Comunicación y Mercadotecnia de la Universidad Autónoma de Guerrero, Posselt Aguirre, resaltó que los egresados han dado un gran paso para su formación laboral y personal, por lo que los exhortó a todos a seguir sus sueños y ser un aporte para esta sociedad, agregó que sus conocimientos serán de vital importancia para dar continuidad a los cambios positivos que está viviendo Guerrero, encabezado por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda” en esa tesitura el funcionario ha estado, en donde se forman los periodistas, ha conversado con ellos; y el día del periodista, y en de la conmemoración de la Libertad de Expresión, ha estado con ellos, por eso el reconocimiento que tiene en la entidad por su destacado trabajo, de buen trato y más de respeto. Bien por Posselt Aguirre, en horabuena por sus resultados en Comunicación Social. 

Serapio

Jorge Luis Reyes López

“Hay cosas que son muy difíciles en soledad y muy gratas en compañía”. Juan Villoro, El libro salvaje.

Por una calle que un día fue un callejón, los dos hermanos caminaban despacio. Claramente se ve la gran diferencia entre sus edades. Llevan gorras puestas. Las puntas lacias del pelo se escapaban caprichosamente de su prisión transitoria en la cabeza del mayor. El menor tiene un rostro expresivo que contrasta con el de su hermano. Sus ojos parecen querer huir de sus cuencas.

Frente a ellos avanza un peatón. Cuando el menor y el peatón se reconocen, se lanzan miradas de alegría, de picardía y tal vez una que otra maldición cariñosa. Frente a frente, superada la distancia que los separaba, se tornan elocuentes, efusivos. Sus caras revelan la estatura de su amistad.

—¿Sabes quién es? —pregunta, señalando al hermano.

El aludido mira al hombre de bigote, al que las puntas del cabello se le salen por la nuca. Busca en el palacio de la memoria y no encuentra el lugar donde lo vio. Otra mirada barre al enigma. Balta —que así llama al menor de los hermanos— está disfrutando de la congoja ajena. El otro no coopera. Parece una esfinge. Está parado. No mueve parte alguna de su cuerpo. No habla. No sonríe.

¿Quién jodidos es? El caso es que lo conozco, pero no lo recuerdo, piensa el peatón. Algo tiene que ver con el granuja de Balta.

—¡Es Rubén, mi hermano!

¡Claro, eso es! ¡El marido de Margarita! Rota la barrera del reconocimiento, los saludos se precipitan. Rápidamente son invitados a casa de Nely para que la saluden y puedan concertar una reunión con otros amigos.

Entran entre las mesas ocupadas por gente desayunando, atraviesan esa zona y se internan en dirección al patio, pasando por la cocina, rodeando a Rocky, el perro. Salen del pasillo estrecho y desembocan en un patio sombreado por un viejo mango criollo.

Nely y Rubén —otro Rubén— miran al trío, desconcertados por la presencia del peatón que justo unos minutos antes se había despedido de ellos. Reconocen a Balta, pero no a su hermano. Es momento de cobrársela a quienes nada le deben, piensa el peatón.

—¿Quién es? —pregunta, señalando al trigueño delgado que se quedó quieto cerca de Nely, mientras la mujer lo mira de arriba abajo, sentada cómodamente.

Rubén, el profesor, más osado, se apoya en su bastón, se pone de pie sonriendo al otro lado de la mesa y suelta un nombre absolutamente ajeno al del visitante.

¡Suficiente! El guía improvisado ya no quiere esperar. Los tiene en sus manos. No hay duda de que ni remotamente tienen la menor idea de quién está frente a ellos. Lo mismo que le sucedió a él. No fui el único, se consuela para sus adentros.

—¡Es Rubén, el hermano de Balta! —dejó escapar de su boca, satisfecho de la parálisis pasajera que provocó en todos.

Lo que sucedió después fue mágico, alucinante y tempestuoso: Nely, a sus 88 años, se paró misteriosamente rápido, como un cometa fugaz. La esfinge cobró vida. Ante la vista de todos se fundieron en un tierno y expresivo abrazo. Emocionada, la mujer repetía, como si no pudiera creerlo:

—¡Eres tú, eres tú, Rubén!

Nely está al borde de sus sentimientos. Los ojos se le han enrojecido. Toda ella es presa de un remolino de emociones. El profesor, al otro lado de la mesa, esperaba su turno. Se le veía feliz. Entendía el significado del reencuentro y lo gozaba cabalmente.

Los amigos pactaron reunirse dos días después, el jueves, ahí mismo. Intentarían que Rodolfo y Nico estuvieran para esa fecha.

Es jueves. Cuando entro al patio, Nely y Rubén Valencia están sentados en sillas contiguas. Un par de mesas los separan del profesor Rubén y de Nico, con su inigualable continente asiático. Alejado de los dos binomios, Baltasar Cabrera gesticula. Me acomodo entre los hermanos sin mayor recato. El grupo está encarrerado. Solo hay que escuchar y estar atento al hilo de la charla.

—¿Quién le puso “guanábano” al profe? —No sé —respondió Valencia—. Entre la palomilla alguien lo hizo. —¡Fuiste tú! Jaime me lo dijo.

Tema cerrado. La conversación se fue por la tangente.

Cuando los profesores Guadalupe García Ayala, Eustolio Encarnación y Lázaro Ramírez llegaron, dormían en los salones de la escuela en catres de tijera. Eran de jarcia, ese tejido vegetal que hacía las veces de colchón. Bueno, incluso ya casado, el profe Lupe vivió un rato ahí.

—Oye, Nely, ¿bailaste con Panito? —Sí, y con Gilberto también.

La señora, de 88 años, se para. Mueve la cintura, los hombros y los brazos con las manos extendidas, bailoteando hacia adelante y hacia atrás. Una genuina alegría contagia a los veteranos.

—Gilberto era muy bueno para bailar —afirma mientras retoma su lugar en la silla—. Usaba unas camisas de manga larga con olanes. Con él ganamos un primer lugar en una competencia.

—¿Y peleaban, Nely? —Ay, amigo, éramos pesados, junto con Lilia López, la que crió Cheque Arciga.

Vendaval sin rumbo, como dice la canción, es la conversación. Qué me importa tu vida, si la mía es otra.

—Mi madre me dijo que un alacrán puede matar a un elefante —continúa—. Me hierve la sangre nomás de acordarme de esa mujer alta como vara de guamúchil, y yo bajita, gruesecita. Fui a llevar la masa al molino de don Alberto Castro. La chamaca me maltrataba, vieras cómo me tapó de cosas. Entonces me llamó don Alberto y me preguntó: “Nely, ¿le tienes miedo? ¿Por qué permites que te ofenda tanto?” —Está muy grande, don Alberto. —¡No te le rajes!

Y me acuerdo del alacrán y del elefante.

—Oiga, don Alberto, ¿pero qué hago con mi mamá si se entera? —Eso lo arreglo yo. ¡Vámonos recio, cuarranga!

Amigo, que la recibo con un rodillazo a los bajos. Nuevamente la relatora estaba de pie. Y métole un dos: con los puños cerrados dibuja en el aire un jab y un gancho al hígado.

—Ahí se acabó el pleito. Nunca más esa chamaca me molestó.

—¿Y cómo les fue con Toña, la de Hermila? —No, no, ahí la cosa era distinta. Toña Orozco eran palabras mayores. Mis respetos. Un día Lilia me dijo: “Date un cierre con Toña”. —¿Pero cómo crees? —¿Le tienes miedo? —La verdad, sí. Hay que reconocerlo. —¿Por qué no la retas tú? ¡También te arrugas! —Bueno, entre las dos. —No, Lilia, no. Hay que reconocer: nos jode a las dos.

Y nunca peleamos con ella. Toña era pesada. Tenía en un puño al barrio.

El rostro de Nico dice que está divertido. Cuando ríe, una clara línea se dibuja en sus ojos, haciéndolos casi desaparecer. Todos están gozosos. Juntos rebasan los 500 años. Esperan que no pase mucho tiempo antes de que la fortuna les dé la oportunidad de reunirse otra vez.

Políticamente Incorrecto – Lealtades desechables, principios de ocasión

Roberto Camps

Cuando las lealtades se terminan, los principios comienzan a diluirse. Y cuando los principios se esfuman, lo que sigue casi siempre es una cadena de malas decisiones que no sólo desdibujan trayectorias políticas, sino que traicionan las enseñanzas que en algún momento dieron rumbo y sentido a un grupo político.

La política, como la vida, se construye sobre convicciones. No se trata únicamente de ocupar espacios o de sobrevivir en la coyuntura; se trata de sostener una línea de congruencia, incluso cuando las circunstancias cambian.

Por eso resulta oportuno observar cómo, en medio de las definiciones internas que hoy se discuten en Morena, surgen voces que, más que abonar al debate democrático, parecen responder a posicionamientos dictados.

El caso reciente de Sofío Ramírez es ilustrativo. Su declaración contra los lineamientos del Consejo Nacional de Morena —particularmente aquellos que buscan erradicar prácticas como el nepotismo electoral y la reelección— no sólo abre un frente innecesario, sino que revela una contradicción de fondo: se invoca la defensa de derechos constitucionales mientras se desestima el derecho de los partidos a establecer reglas internas que fortalezcan su vida democrática.

Llamar a la movilización contra decisiones partidistas, sugerir litigios y advertir supuestas violaciones a derechos humanos, puede sonar atractivo en el discurso, pero en el fondo erosiona la institucionalidad que se dice defender.

La democracia no se construye a partir de presiones coyunturales ni de interpretaciones a conveniencia; se sostiene en reglas claras, en procesos y en el respeto a las decisiones colectivas.

Más aún, llama la atención el tono de confrontación que se intenta instalar en un momento en el que lo que más requiere Guerrero —y el país— es estabilidad, unidad y visión de futuro. La política no puede convertirse en un espacio de revancha ni en una plataforma para ajustar cuentas personales.

En este contexto, resulta pertinente dejar claridad sobre las posiciones y los deslindes. El ex gobernador Ángel Aguirre Rivero ha sido enfático al respecto. En entrevista concedida a este columnista, precisó sin titubeos: “no coincido absolutamente en nada con las apreciaciones de quien fuera mi colaborador Sofío Ramírez, quien ya no mantiene ningún vínculo o relación política con mi persona; desde hace un buen tiempo él ha tomado su propio camino y sus propias decisiones”.

La declaración no es menor. Marca una línea clara entre una trayectoria política construida desde la responsabilidad institucional y una ruta individual que hoy parece alejarse de esos principios. En política, los deslindes también son definiciones éticas.

Porque al final, más allá de nombres y coyunturas, lo que está en juego es algo más profundo: la credibilidad de los actores públicos. Cuando se pierden las lealtades, no sólo se rompen relaciones; se debilita la confianza. Y cuando se abandonan los principios, se pierde el rumbo.

Guerrero ha aprendido, muchas veces a golpes, que las improvisaciones y las decisiones tomadas desde la visceralidad tienen costos altos. Por eso hoy más que nunca se requiere mesura, responsabilidad y una profunda convicción democrática.

La política no es para los que reaccionan, sino para los que construyen. Y construir implica, ante todo, no olvidar de dónde se viene ni traicionar aquello que alguna vez se defendió

Sofío tal vez, ingenuamente, cree que lo premiarán con algún cargo de representación popular.

Si cree eso se sobreestima, nada más alejado de la realidad: la dirigencia nacional y la propia Presidenta de la República ha tomado nota de quienes asumen posturas de chantaje, y no han entendido que Morena lo que pretende desterrar son los viejos vicios que tanto daño le han hecho a la política.

SERAPIO

Jorge Luis Reyes López

La tarde anterior, Lapo y Roberto conversaron entusiasmados. Había una idea general del tema comentado. Roberto no estaba satisfecho. Ahora su atención, su curiosidad, era saber más de la esposa de Montenegro. Así lo dejó claro. El abuelo carraspeó y se frotó la oreja antes de empezar.

La referencia más añeja que tengo es de la pareja formada por Jorja Moreno Pérez y Constancio Rosas Rumbo. No fue una gran descendencia. Solo tuvieron un hijo, Julián. Las demás fueron mujeres. Una de ellas, Nicha, vivió toda su vida con Agustín Sotelo. Nunca procrearon. Agustín iba y venía en una bestia mular; vivieron en el barrio del Mitote. Toña inició a su familia en el oficio de la panadería, panes que se horneaban a la manera artesanal de la época. El domicilio lo tenía en la actual calle Catalina González, que por cierto no tengo ni la menor idea de quién es o por qué bautizaron la calle con ese nombre.

De Julián se dice que murió tratando de poner orden en el pueblo donde vivía. Con Luisa Mercado Bracamontes tuvo hijos: Florinda, Lucía, Juan y Gabriela. Esta última fue la esposa —hoy viuda— de Felipe Reyes Montenegro.

Cómo son las cosas, amigo Roberto. A mí no me llaman mucho los deportes. Sin embargo, en esos años había dos jóvenes beisbolistas con mucha categoría, poderosos y elegantes. Ambos jugaban en la posición de cátcher. Uno, Darío Reyes, y el otro, Félix Rosas. La Güela era hermano por parte de padre de Gabriela. Así las cosas, el beisbolista fue cuñado de Montenegro. El sobrenombre se lo ganó a pulso: no podía pronunciar la palabra “abuela”, entonces balbuceaba “güela”, y Güela le quedó.

Las calles de la ciudad tenían historia. Se extendían y se comunicaban, conectando sucesos, familias, épocas. Absorbían como esponjas el pasado, dispuestas siempre a ser exprimidas y compartir su memoria. Montenegro, sus hijos y su esposa podían caminar una cuadra en dirección al norte, una vez que habían salido de su casa. Una cuadra después doblaban a la derecha y, en la esquina de la primera cuadra, encontraban el primer rastro filial. Siguiendo por la misma calle, hoy llamada Catalina González, llegaban a la esquina donde vivía Jorja, la abuela de Gabriela, la matriarca del clan Reyes Rosas.

Frente a esa esquina se extendía una mancha verde integrada por palmeras de coco, árboles de mango criollo; los guanábanos esparcían un dulce olor cuando alcanzaban la madurez; las guayabas caían, a veces, rebosando los límites de su plenitud, abriéndose al chocar con el suelo y ofreciendo una desagradable vista cuando los gusanos de color amarillo salían arrastrándose del interior de la fruta. Los limoneros no solo aportaban la oportunidad de refrescarse con una fresca agua de sabor: sus hojas hervidas producían un oloroso té. Toda la mancha verde se prolongaba hasta llegar a la escuela Vicente Guerrero. La masa verde marcaba la frontera donde terminaba el caserío. Ahora esa calle tiene el nombre de Vicente Guerrero y los frutales desaparecieron.

El sacamuelas guardó silencio solo un momento. Pensativo, expresó lo fácil que resulta conectarse con la gente cuando los pueblos son chicos. Ese Zihuatanejo era un libro abierto. Los descendientes del matrimonio Reyes Rosas se han convertido en un tejido social con vasos comunicantes con apellidos como los Sotelo, González, Obregón. El pueblo se convirtió en ciudad. Los nietos han volado y construido nidos. Sí, así es, Roberto. Cada calle trae lo suyo. Es importante alimentar la memoria histórica de las comunidades.

Montenegro no tenía el negocio en una esquina. Tradicionalmente, las esquinas son codiciadas. En las actuales calles de Ejido y Cuauhtémoc estaba un próspero negocio de frutas y verduras. Los dueños eran Juan Ayvar y Gudelia Pineda. Enfrente, en la otra esquina, vivía el matrimonio formado por Federico Ruíz y Francisca Olea. Con el paso de los años, los hijos varones pusieron negocios: Irlaín vendía esquimos muy demandados por niños, jóvenes y adultos.

La vivienda de la familia Ayvar-Pineda tenía dos esquinas: una sobre la calle Cuauhtémoc y la otra en la Hermenegildo Galeana. Lo mismo sucedía con la casa de la familia Ruiz-Olea. En las esquinas de Cuauhtémoc y Juan N. Álvarez, dos negocios bien socorridos: Las Landitas —su apellido era Romero— vendían dulces. Las aguas frescas de tamarindo eran codiciadas por los estudiantes de la escuela primaria Vicente Guerrero, que aprovechaban el recreo para saciar su deseo. Al otro lado de la acera, la tienda de don Salvador Espino tenía una variedad de ofertas. Fue en su terreno donde se estableció la primera gasolinera.

Sí, las esquinas tienen su encanto. Aunque la fascinación estaba en cualquier parte en ese pueblo que era auténticamente mágico. El antiguo cine Janeiro, sobre la actual calle Juan N. Álvarez, por supuesto que estaba a mitad de cuadra. La diversión también se vivía en la orilla del caserío. Esto corría por cuenta de los síncaros, a quienes los habitantes simplemente nombraban como húngaros.

El cine improvisado se montaba en Las Salinas. Cada espectador llevaba su silla, banco o lo que le sirviera como asiento. Un gran lienzo blanco de tela hacía de pantalla. La función obligadamente iniciaba cuando el día moría. La planta generadora de energía eléctrica se encendía. La fantasía estaba a punto de sorprender al público. Del proyector, una luz en forma de cono salía y pronto la distancia entre el aparato y la habilitada pantalla era alcanzada. La audiencia estallaba en algarabía. Las imágenes en blanco y negro se apoderaban de la sábana. Héroes y villanos eran aplaudidos por igual. Así, cada visita de los húngaros traía alegría a la comunidad. Reafirmaban la popularidad de actores y actrices mexicanas. El Llanero Solitario y Toro, a la par de Tarzán, eran las películas extranjeras más ovacionadas.

¡Uff, Lapo! ¡Qué paseo! Desde Montenegro hasta Toro, pasando por Tarzán. Así era Zihuatanejo, ¿qué quieres que haga?

SERAPIO

Jorge Luis Reyes López

—¿Qué comes? —¡Tolondrones pa’ los preguntones!

La respuesta de Lapo desató las carcajadas de Cruz. Entre ellos esas chanzas eran permitidas. Entrados en años los dos, habían tejido una sólida amistad basada en la franqueza. Hombres claridosos que no sentían la obligación de decirle incondicionalmente “sí” al otro. Eso sí: acostumbrados a que, si se acusaban de torpes, el acusador estaba obligado a probarlo o disculparse si no acreditaba con argumentos la torpeza ajena.

Cruz, de piel blanca, tenía una cicatriz debajo del pómulo izquierdo, hundiendo la mejilla y logrando que el rostro pareciera más delgado. Pelo abundante, lacio, entrecano y rebelde al peine. La barbilla pequeña. Cotidianamente olía a alcohol. El pulso, extrañamente firme para un alcohólico dedicado a extraer dientes y muelas. Su nombre completo era Cruz Roberto. Lapo le decía Cruz; el resto de las personas lo llamaban Roberto “el sacamuelas”. Sus brazos delgados hacían dudar de si podría, o no, extraer algún molar. Para los pacientes resultaba ser un buen doctor: no había dolor, no sufrían durante el proceso, no se les hinchaban las mejillas; tampoco se sabía de infecciones en algún sujeto. Cruz tenía un maletín negro, la clásica valija de los años sesenta. En el pueblo nadie sabía dónde estudió o aprendió el oficio de dentista. En esa maleta pequeña traía todos los instrumentos necesarios para arreglar cualquier muela que ofreciera resistencia.

Lapo no sacaba muelas. Él, como buen yerbero, sabía curar las postemillas: esos abscesos dolorosos, inflamados y constantemente con pus. El sacamuelas era un médico ambulante. Por periodos largos de tiempo se ausentaba del Puerto mientras recorría la sierra y los pueblos cercanos a Zihuatanejo. Estando en el Puerto, era inquilino permanente de Lapo. En algún momento de la tarde se sentaban a conversar. El abuelo recreaba su ritual: cortaba la hoja de maíz; en su mano izquierda, en forma de cuenco, la sostenía; con la mano derecha sacaba de una bolsa tabaco picado y lo esparcía en la hoja de maíz. Cuidadosamente enrollaba el pedazo de hoja y el tabaco; pasaba la lengua por el borde donde terminaba el rollo, usando la saliva como pegamento. Esperaba unos segundos para encender el cigarro. Una vez encendido, chupaba profundamente; después expulsaba el humo con un “ahh” que expandía el olor a tabaco junto con una sensación relajante. Ahora estaba listo para escuchar y hablar. Cruz Roberto aún no estaba preparado para sostener diálogo alguno. Lapo tendría que esperar.

Parsimoniosamente llevó un vasito con granos de sal y lo puso al centro de la mesita de madera. Partió un limón, colocándolo en un plato hondo. Luego llevó el premio mayor. Cuidadosamente, como si se tratara de una criatura delicada y tierna, acariciaba y veía la botella de tequila Viuda de Romero. Se sentó frente a Lapo, vació un chisguete de tequila y lentamente lo sorbió. Tomó la mitad del limón y lo presionó sobre los granos de sal, llevándoselo a los labios para chuparlo; sacudía la cabeza al tiempo que decía: “¡Ahh, qué sabroso!”.

—Puñaladas iguales, cobardía correr —soltó el sacamuelas.

Los viejos amigos estaban felices.

—Lapo, eres viejo viviendo en Zihuatanejo; supongo que conocerás detalles de la vida de algunos pobladores. Tengo curiosidad por saber algo de Montenegro; casi no sé nada de él. —No eres el único —respondió el abuelo—. Lo poco que sé es lo que muchos sabemos, lo que pude platicar con él en contadas ocasiones y algo más que me comentó su hijo Vicente.

Seguramente el apellido Montenegro tenía más sonoridad que el de Reyes, su primer apellido. Su nombre completo era Felipe Reyes Montenegro. Se dice que una noche apacible unos militares acuartelados en Tenancingo, Estado de México, fueron al domicilio de Jesús Reyes Romero y Luisa Montenegro Suárez. Golpearon la puerta, asustando a la señora.

—¿Qué querían esos militares a deshoras de la noche? —Temerosa, les preguntó si se les ofrecía algo. —Venimos a ver a su hijo Felipe.

El corazón le latía aprisa. El muchacho estaba dormido.

—¿Por qué?, ¿qué hizo? —Serénese, señora. Su hijo no ha hecho nada. Estamos aquí porque sabemos que Felipe y su hermano Manuel son peluqueros. Mi general quiere que Felipe sea su peluquero. Le van a pagar. Tendrá instrucción militar y grado. —¡Bendito sea el Señor! —exclamó Luisa—. Felipe tendrá asegurado el futuro.

—Hombre, quesque es militar el tal Montenegro, ¿cómo la ves? ¿Cómo llegaría aquí, al Puerto? Eso solo lo sabe Dios. Lo cierto es que, por el año de 1950, Montenegro tenía una recua de burros con los que transportaba mercancías, particularmente ropa. Compraba en Ario de Rosales, Michoacán, y bajaba por las rancherías vendiendo con su peculiar estilo. —Lapo, Lapo, no me digas que ya tenía su bocinita en forma de corneta. —No, todavía no. Ese recurso lo usó aquí en Zihuatanejo. Se estableció en la calle principal, hoy llamada Cuauhtémoc, en una local propiedad de Guillermo Leyva. Ahí vivió y murió.

Encontrabas todo más barato: telas de popelina, “para la bailarina”; terlenka, “para el que no es chenca”, resistente, duradera y de fácil cuidado; tusor, “para que no tengas escozor”, cien por ciento algodón, aunque la veas rústica y arrugada, es resistente; satín, “para que se te quite lo hablantín y te veas brillante y lujoso”; tafetán, “como perfetán”, firme y crujiente; gabardina, “orina que no se nota”, buena para repeler agua y viento. Era una maravilla oírlo con su bocina invitando a los marchantes a comprar. Encontrabas pantalones de lino, los mil rayas, el dril, camisas Gacela y Medalla.

—Oye, Lapo, bájale tantito; también se oía que la ropa encogía.

El abuelo sonríe y se rasca la oreja.

—Mira, Roberto, algunas telas, por su naturaleza, se encogen después de lavarlas. Lo importante es que a nadie engañaba y sí ofrecía alegrías pasajeras. Había un amigo de la colonia Darío Galeana —que creo vive todavía—, Pedro “el tarrayero”. Lo fue a ver y le dijo a Montenegro: “Mi hermano se va a casar y le quiero regalar un pantalón, pero que no se encoja, ¿he?”. —Hermanito, tú lo que quieres es un wash and wear —le contestó.

O tienes el otro caso, que ya no se sabe si es cierto o no, pero le pueden preguntar al Chato Meneses. Dicen que le compraron un pantalón ahí con Montenegro. Se puso feliz cuando lo estrenó. Cuando lo usó nuevamente, después de haber lavado el pantalón, le llegaba arriba del coacoyul. Cuando el Chato lo vio, se llenó de felicidad; salió corriendo de la casa, atravesó la calle y llegó al negocio familiar gritando:

—¡Mamá, mamá, estoy creciendo, estoy creciendo!

Con mirada bondadosa, la madre meneó la cabeza diciendo:

—Ah, cómo serás inocente… ¡Los compré con Montenegro!

—Oye, Lapo, ¿sí sería militar? —Te comento un detalle: un día, borracho y quizá drogado, Marcelino Pan y Vino lo quiso agredir con un cuchillo. Montenegro sacó una pistola .380 que tenía entre las ropas y le disparó a la canilla para disuadirlo. El pelotón de soldados tenía su cuartel en donde está hoy el restaurante Coconuts. Rápido llegaron y se lo llevaron con todo y pistola. El caso es que luego lo regresaron con todo y arma, y se le cuadraron antes de retirarse.

—Ahí te la dejo —dijo Gómez.

SERAPIO

Jorge Luis Reyes López

Todos los escurrideros y arroyos terminan vaciando sus aguas en la bahía. En sus márgenes hay una diversidad de árboles que cubren parte de las corrientes. Gruesos y altos hujes, como silenciosos centinelas, extienden sus raíces. En sus ramas crecen pequeños bultos que, una vez tostados y molidos, se asemejan al café. Los avillos, con sus troncos ásperos, copas frondosas y sus ruedas con gajos que cuelgan como fruto prohibido, causan sobresaltos nocturnos cuando truenan las ruedas al abrirse. Algunos riachuelos proporcionan la oportunidad de tomar agua limpia. Los habitantes acostumbran excavar en las orillas. Hacen pozos cuadrados colocando tablas verticales en cada costado. Dejan que la arena filtre el líquido. Los cuidan y los respetan. En la parte superior los tapan también con madera. Las mujeres, a veces con el dorso desnudo, lavan ropa. Se agrupan en su tarea. Los hijos pequeños las acompañan. Las piedras de la ribera sirven como tendederos mudos. Al final, la ropa seca es doblada y colocada en la artesa de madera, que viaja sobre la cabeza femenina, amortiguando el golpe con un yagual que impide el contacto directo entre el cráneo y el recipiente rectangular.

Durante los descansos platican. Se ayudan en la vigilancia de los menores. No conviene dejarlos sueltos porque corren riesgo de ser jugados por los chaneques. Los hijos quedarían güilos. Nadie desea tener esa desgracia en su hogar solo por haber sido descuidada.

Se cuentan cosas espantosas de sucesos no verificados, pero que encantan los oídos y sazonan las charlas. Leyendas de otros lares, de otros pueblos. Cuentan de un hombre montado en un caballo negro que aparece en los caminos de herradura por la noche. Busca cobrar almas o comprarlas por dinero. En el batidero de leyendas, la Llorona es popular. El Nagual, una tradición prehispánica, tiene residencia en el puerto. Los hombres solitarios que viven en las faldas de los cerros son los más propicios para ser tenidos por sospechosos. Los curanderos, en especial. Aquí se oyen tantas cosas, de tantos lugares, que a veces algunas inocentes pasan noches acongojadas. Brujas abundan, como aquella mulata presa y acusada de hechicera, que escapó de la cárcel dibujando con carbón un barco en la blanca pared, para después subirse a la nave.

Sin duda, la tarde fue intensa en el intercambio de leyendas. Los chaneques dominan las conversaciones populares cuando de seres misteriosos y poderosos se trata.

Doña Martina tiene la casa río arriba. Hace dos años el marido se fue para el norte, dejándola con dos hijos: Noé, de ocho años, y Saúl, de seis. Para mantenerlos, lava y plancha ropa ajena. Desde que el padre de los niños se fue, no ha escrito carta alguna ni le ha mandado dinero. Ella ha perdido toda esperanza de que alguna vez regrese.

Los sábados temprano, doña Martina se levanta, prepara el bastimento para la comida del mediodía. Antes de irse a lavar, desayunará con sus hijos. No los dejará solos en la casa; tendrán que acompañarla. La ropa sucia la lleva en un costal. En una cubeta de lámina metió dos panes de jabón de cachaza, hecho con grasa de puerco y sosa. Suficientes para lavar al menos tres docenas. Esperaba que el día fuera soleado para regresar a casa temprano después de comer. En la orilla del río hay una poza sombreada por el viejo jovero; ahí lavará. Hay suficientes rocas grandes para tender la ropa y aprovechar cabalmente el calor solar para obtener un secado rápido. Mientras lava, dejará que Noé cuide de Saúl, en tanto ella se encarga de la ropa. Al terminar de desayunar, la familia camina en dirección a la poza; ahí iniciará su faena. El jovero cubre con sus ramas un amplio espacio, suficiente para protegerla del sol durante el tiempo que estará lavando.

Noé y Saúl decidieron buscar cáscaras de pochota para jugar a los barquitos. El mayor de los hermanos tenía el encargo de cuidar del menor. Se le dijo con claridad que se quedara en el río, a la vista de la madre. Si había necesidad de ir al monte, que no se alejara del río, y que de ninguna manera dejara solo a Saúl. Martina vació el costal, apartando pantalones y camisas. Pronto su atención y esfuerzo se centraron en la tarea de lavar.

Los niños, con el agua entre rodilla y tobillo, caminaban por entre la arena gruesa, divertidos con el avistamiento de los pececitos que les mordisqueaban los pies. Reían felices. Cerca de las piedras se movían algunas crías de langostinos. Todo un mundo en miniatura. “Están muy chiquitos los animalitos”, expresó Saúl. “Aquí todo es pequeño”, confirmó Noé. Se sentaron en la arena. El agua no les llegaba al pecho. Con las manos golpeaban la superficie del río, salpicando agua y carcajadas. Así, sin prisa para ellos, el sol fue cambiando su posición, disminuyendo la sombra del jovero. La piel de sus dedos estaba arrugada.

“Espérame aquí, no te vayas a mover, hermano”, le recomendó Noé a Saúl. “¿A dónde vas?” “Al monte, no me tardo.”

Al quedarse solo, el pequeño siguió sentado; pronto empezó a chapotear, entretenido por el sonido sordo que producía la corriente al ser golpeada con las palmas de las manos. Pequeñas piedras caían a su alrededor, haciendo ondas expansivas interrumpidas por su cuerpo. El niño rió haciéndose el desentendido, dando por hecho que era una travesura de su hermano. No buscó el lugar de donde salían los miniproyectiles, hasta que sintió en la espalda pequeños punzantes como alfileres tocando la piel. Volteó y lo vio. Un niño de menor tamaño que el suyo. Bien vestido. Rostro agradable, con una sonrisa amable, con las manos extendidas haciendo ademanes de invitación. En una de sus manos traía algo parecido a una fruta, quizá una naranja, que parecía ofrecérsela. Saúl salió del agua y caminó hacia el desconocido sin temor alguno.

“¿Cómo te llamas?” “Chanito. ¿Tú?” “Saúl.”

Noé regresaba al río. Una boruca parlanchina llegó a sus oídos, causándole extrañeza. Con sigilo avanzó entre la maleza siguiendo la dirección del sonido. Pudo ver, en un claro, a su hermano jugando con un extraño niño que tenía un rostro de adulto con una mirada pícara. No le gustó la invitación que le hacía a su hermano para que se adentraran en el monte. Desde su espalda gritó:

“¡No!”

Mientras abandonaba la espesura. Chanito y Saúl voltearon a mirarlo.

“¡Mi hermano no va a ninguna parte contigo!”

Chanito sonrió y, tronando los dedos, contestó:

“Así sea.”

Al terminar de hablar, solo quedaron los hermanos, desconcertados por la fulminante ausencia de Chanito.

Convertidos en adultos, Noé y Saúl sostienen que los chaneques existen, y así lo transmiten a sus hijos y nietos.

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