SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El manejo de la pandemia por Covid-19 es un caos en todos los municipios de Guerrero. La gente no está dispuesta a cuarentenarse ni un día más. Y aunque tienen miedo de los contagios, también es cierto que ya llegaron a su límite y tocaron piso en cuanto a recursos.

En un escenario como éste, no hay dinero que alcance, ni en el sector público, mucho menos en el sector privado, para sostener la economía estatal, regional y local, y lo que se nos viene es algo que nunca hemos visto. Ninguna desgracia de las que ha sufrido la región de la Costa Grande, el estado o el país, nos ha colocado ante la imposibilidad de continuar.

Pero es eso, o morir en el intento, porque la pandemia no respeta a nadie: ni al rico, ni al pobre, ni al prieto, ni al güero. Se trata de un virus para el que no hay inmunidad en el mundo, ni cura, ni vacuna.

Se nos critica porque sólo hablamos de los enfermos y de los muertos. Y sí tienen razón, también debemos hablar de los que han sanado, que son los más. A nivel nacional suman 135 mil 279 recuperados, contra 21 mil 825 defunciones.

Visto así, parece que la noticia debieran ser no los muertos, sino los recuperados. Pero la gente debe entender que el librar un contagio por Covid-19 no es algo que todos logren. Tampoco es una sentencia de muerte, claro, porque hay casos en donde hasta viejitos han salido del contagio, pero desafortunadamente otros muchos han muerto. Entonces, no debemos olvidar esa parte.

El gobierno, y la sociedad en su conjunto, están ante la disyuntiva de si abrir aún teniendo el semáforo en rojo y con bandera a la alza, o esperamos a que pase al color naranja, algo que se antoja imposible en el corto plazo, si tomamos como referencia el incremento de contagios y de casos sospechosos, de los cuales saldrán los nuevos positivos.

Guerrero tenía anoche 4,288 casos confirmados, de los cuales únicamente 470 están activos. 733 personas ya han muerto. Afortunadamente hay 3 mil 119 sobrevivientes del Covid-19.

Pero lo más grave es que los contagios siguen, y eso se refleja en los 1,359 casos sospechosos, que son de los que saldrán los nuevos positivos, una vez que las muestras se procesen.

La Costa Grande, por ejemplo, suma 89 casos sospechosos: 61 de ellos en Zihuatanejo, y 28 en el resto de los municipios, a saber: Petatlán 5; Tepan 3; Atoyac 15, Coyuca de Benítez 5 y San Jerónimo 3.

Además, La Unión registra 5 casos sospechosos; y sólo Coahuayutla está con cero casos bajo sospecha. Entonces, éste es el único municipio que puede aspirar a que la pandemia se contenga.

En Zihuatanejo nos urge la apertura, sí. Pero al ser el municipio con el mayor número de habitantes, y la ciudad más importante de la zona, el sólo movimiento comercial esencial nos coloca en alto riesgo de que la pandemia crezca. Los bancos, los mercados y el transporte público, sigue siendo nuestro flanco débil.

Ahora entendemos que es un privilegio ser la principal ciudad de la región, en cuanto al nivel de servicios que tenemos, pero también es un riesgo, porque eso implica que Zihuatanejo recibe mucha población flotante, que viene de otras ciudades cercanas a surtirse de mercancías, a los bancos y a consultar a médicos.

Y eso que las playas están cerradas, que aún no se permite recibir visitantes; de lo contrario, estaríamos contando historias de terror.

No podemos ser irresponsables. Veamos el ejemplo de entidades que ya se creían en semáforo naranja, como la Ciudad de México, pero donde la jefa de gobierno, Claudia Sheimbaum, determinó prolongar una semana más el cierre de negocios no esenciales, en tanto que prepara una serie de programas de control de la pandemia, lo cual incluye la aplicación de pruebas rápidas a domicilio, con lo cual pretenden ganarle a la pandemia, cuyo pico en la megalópolis sigue, a más de un mes después que se dijo que comenzaría a bajar la curva.

La apertura urge, hemos dicho. Pero no a cualquier precio. Esperemos al menos al cambio del semáforo a naranja.

Un tren que esta arrasando con todo

No soy ninguna experta en infraestructura ni en ambiental como para hablar de este tema con certeza, pero sin duda es un tema que a todos nos debería importar mucho más, el famosísimo y controversial Tren Maya, ¿es en realidad una obra que traerá progreso al país? Muchos dicen que no, que es todo lo contrario, que de hecho será para México un icono de su posición tercermundista a nivel internacional por malas decisiones que se han tomado alrededor de este proyecto como la última que es hacerlo a base de diésel y no eléctrico como se había planteado en un principio, otros opinan que es un capricho del Presidente solamente, pero, ¿qué es el Tren Maya?

Parece que en el papel, como proyecto, el Tren Maya es una buena idea, bajar los 20 millones de turistas que llegan a las playas de Quintana Roo desde todas partes del mundo hacia los estados vecinos del sur de México que históricamente han sido olvidados por los gobiernos y detonar con nodos de progreso su economía suena muy bien, ser un rehabilitador de los ecosistemas degradados y promover el uso responsable de las áreas naturales en el sur del país, ¡vaya que suena bien!, ¿o no?

Sabemos que una de las características de nuestro querido México y su Gobierno son desgraciadamente las malas prácticas y la corrupción, entonces… ¿Hasta dónde podemos confiar en que el proyecto termine siendo ese sueño que se plantea? Como lo dije antes no soy ninguna experta en estos temas, pero sí soy una experta siendo mexicana y desgraciadamente la historia nos dice que (espero que no) terminaremos con una obra que nos recordará el tan esperado monorriel de Springfield, aquel protagonista de la serie animada Los Simpsons, en donde un embaucador hace creer que el progreso de esta ciudad llegará si construyen un monorriel (algo así como un metro elevado) y termina siendo un verdadero desastre con vagones comprados de una feria de otro pueblo y una familia de zarigüeyas como copiloto inauguran esta obra, que a cada paso que da se va desarmando y destruyendo parte de la ciudad, mientras que vemos al embaucador escapar con maletas llenas de dinero.

La obra promete mucho para los pueblos olvidados por el progreso en Yucatán, Chiapas, Campeche y Tabasco, incluso para los ecosistemas de la zona, pero algo que nos preocupa a todos es el impacto ambiental que tendrá una obra de este calibre, según el Gobierno existen los estudios ambientales suficientes para respaldar que la invasión será mínima, pero según los opositores al proyecto no existen los estudios suficientes para determinar el impacto, lo cierto es que cualquier obra que el hombre hace termina perjudicando el entorno y no creo que esta sea la excepción. Aunque promete contar con un número considerable de pasos de fauna, la ruta que recorrerá el Tren Maya parte la selva en dos y especies como jaguares, monos araña entre otra mucha fauna estará como siempre a la suerte de no ser arrollado ese día por una máquina bestial como es un ferrocarril, creo que el progreso nunca debe dejar de lado a los verdaderos habitantes de un lugar. ¿Cuántos animales morirán por construir este “avance”? ¿Cuántos ríos, cuántos ecosistemas tendrán un nuevo invasor?

Veo a muchas personas indignadas por el impacto ambiental de este tren, veo que muchas personas voltean al sur donde nunca habían mirado antes con excepción de alguna vez que quisieron sentirse “aventureros” y tener unas vacaciones por aquellos lados, y sí, tienen razón, el Tren Maya impactará e impactará duro a esta zona, al menos en cuanto al ambiente, más gente, más consumo, más basura, más necesidad de ofrecer servicios, menos espacio para que la naturaleza siga su curso. Precisamente escribo esto pensando en todos aquellos que hoy están en contra del Tren Maya, todos aquellos que les preocupa el jaguar, el árbol y el río, que con el sentimiento de protectores ondean la bandera de ambientalistas, y les llamo y les pido que sean coherentes porque en cada plato de carne y en cada vaso de leche que disfrutan hay un Tren Maya mucho más monstruoso y devastador que el que la mayoría queremos detener.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Federación ajusta cambios a semáforo preventivo frente al Covid-19

“No es la vida la que separa a la gente; es la maldad, la hipocresía, la traición, el egoísmo y la falta de respeto”: Maribel Vázquez.

Mis estimados, la pandemia del Covid-19 también dividió al pueblo, pues lo único que nos faltaba eran pleitos pueblo con pueblo, pues aunque no nos guste a muchos el gobierno municipal es pueblo, emanó de entre nosotros; y entonces, lo que tenemos que hacer es articular propuestas que surjan del gobierno, el comercio, los empresarios, y la sociedad en su conjunto, porque todos somos pueblo.

No es tiempo de peleas y menos de insultos. Bastante se ha perdido en estos tres meses de confinamiento por el coronavirus, como para seguir de bajada. Olvide el dinero, se perdieron vidas humas y siguen falleciendo personas por el mismo virus, y seguirán muriendo más, si la pandemia sigue fuera de control.

Por eso el gobierno tiene que tomar medidas para evitar que el Covid 19 se vuelva una peste en el estado de Guerrero, porque es de todos sabidos que la entidad no tiene la infraestructura hospitalaria para un aceleramiento de contagios del nuevo virus, para el cual no hay cura.

El estado de Guerrero se ubicó bien rápido en el ojo del huracán por el coronavirus. Simplemente no estábamos preparados para esta pandemia en ningún sentido. Por eso la exigencia de quedarse en casa.

Y aunque las exigencias de los comerciantes y empresarios con actividades no esenciales en el país son justificadas, han subido de tono y exigen abrir sus negocios ante la crisis económica que están pasando, además de los cobros de los recibos de agua, luz, renta e impuestos que llegan cada mes.

Piden comprensión del gobierno estatal de cada entidad. Piden que les permitan abrir sus locales y vender sus productos.

Luego de tanta exigencia, finalmente el gobierno federal, en voz de la titular del Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, en una videoconferencia con los 32 gobernadores del país, analizaron cambios al semáforo. En lo sucesivo, ya no será general, sino de acuerdo a las necesidades de cada entidad federativa.

Los funcionarios de salud federal explicaron los cuatro elementos que se deben considerar para un cambio en color del semáforo. El más importante es el número de contagios y casos sospechosos del Covid-19, y en segundo lugar la disponibilidad hospitalaria para su atención.

Cualquier apertura no planificada, se traducirá en más contagios, más consultas médicas y más hospitalizaciones. También más muertes.

Y es aquí donde tuerce la puerca el rabo. El estado de Guerrero está en pañales por su baja disponibilidad hospitalaria. Se dice que tenemos pocas camas disponibles, y que no se necesitan más espacios, sino menos casos.

Y la mera verdad, eso es una media verdad, y también una media mentira. Estamos ante una pandemia, señores. El enemigo es invisible. Los casos son los que son, pero la infraestructura que tenemos es la que debe tener el estado más pobre del país. Punto. Se nos está comparando con las urbes del Valle de México, donde se concentra todo el dinero del país, y de ahí nos mandan migajas a los estados, sobre todo a los que nos ubicamos en el Sur-Sureste.

Ayer, los hospitales del ISSSTE, Sedena y Semar en Guerrero, así como el de Chilpancingo e Iguala, estaban al tope. Un enfermo más, y es paciente muerto.

La delegada del gobierno federal en Guerrero para coordinar las tareas de lucha contra la pandemia, dijo que ya habló al ISSSTE nacional, para que habilite más camas, pero que no hacen falta más espacios, sino menos enfermos.

Eso es un comparativo barato. Si es necesario que se abran un nuevo hospital, debe hacerse. Punto. Dejémonos de frases rimbombantes y politiqueras. A la señora delegada la mandaron a resolver problemas, no a evadirlos.

Volviendo al tema, la Federación cede y deja al arbitrio de las entidades el manejo del semáforo. Es decir, que cada gobernador deberá determinar si abrir sus actividades económicas, o mantenerlas cerradas.

El subsecretario de Salud federal, Hugo López Gatell, en su intervención expuso ante los gobernadores, la metodología para calcular el semáforo Covid semanal, para cada entidad federativa. Contó que en la Ciudad de México se notó una notable tendencia a la baja de casos en la comunidad, aun cuando el grado de hospitalización permanece casi sin cambios; es decir, ni sube ni baja.

López Gatell usó el ejemplo de la Ciudad de México para explicar a los gobernadores los criterios que van a utilizar para definir el semáforo para cada entidad. Dijo que estos criterios son estrictamente técnicos, no políticos, mediáticos o de alguna otra naturaleza.

Lo grave del asunto es que, de nueva cuenta, los 16 estados que están en semáforo rojo y seguirán en rojo.

El nuevo semáforo entra en vigor el próximo lunes, pues se cambia cada domingo.

Haz un último esfuerzo, guerrerense, quédate en casa.

Ahí mismo López Gatell, pidió a los mandatarios estatales designar a una persona que vigile la actualización de datos que se envían a la base nacional; es decir que dé información de casos del coronavirus de manera oportuna, para mantener al día los mapas y estadísticas nacionales, así como también se informe de porcentajes de camas ocupadas en los hospitales Covid, tanto las generales, como las adaptadas para tener ventilador y de terapia intensiva.

Son 16 entidades que están en color naranja. Son los que reactivaron actividades con los protocolos sanitarios establecidos. Sin embargo, en la reunión entre gobierno federal y los gobernadores por videoconferencia, Sánchez Codero aseguró que el camino y la lucha frente a la pandemia aún es largo, por eso expuso que el gobierno federal busca ser flexible frente a la necesidad de cada entidad. “No se trata de imponer desde la federación un semáforo único, ni mucho menos. Sino de proponer y generar sinergias entre todos para salir adelante”, dijo.

¡Vaya!, hasta que reaccionó la encargada de la política interna del país. Claro, señores funcionarios, no pueden controlar desde un semáforo a las 32 entidades federativas, pues cada estado con sus municipios enfrenta sus propias necesidades; y lo más cerca que tiene la población es al presidente municipal, y luego al gobernador. Por eso la gente recurre al alcalde para exponer sus problemas, tienen que haber acercamiento entre funcionarios, con empresarios y comerciantes, y juntos analizar los pros y los contras antes de tomar la decisión de la reapertura de los negocios con actividades no esenciales.

Ningún funcionario, ni local estatal ni federal, tiene culpa de lo que sucedió o de la crisis que hoy vivimos. No es tiempo de pleitos, en serio, estamos en problemas graves en Guerrero, como para andar en pleitos.

Hoy pretenden los comerciantes manifestarse para exigir al gobierno municipal que les permita abrir sus negocios; sin embargo, el cierre no fue una disposición del presidente municipal, fue del gobierno federal.

Como le dije a principios del mes de junio, cuando se alargó el confinamiento, mis estimados, el tiempo vuela. Aguanten, guárdense en casa. Falta poco, no se rinda. ¡Feliz fin de semana!

Nuestra historia dentro de 100 años

Ayer me estaba preguntando, qué pasará dentro de 100 años cuando la gente lea la historia sobre esta pandemia, un virus que llegó al mundo, que hizo que todo se parara y que los países cerraran fronteras, que muchas personas no creían en él y que otras seguían saliendo a restaurantes, reuniones o fiestas teniendo el conocimiento de que había gente muriendo en otras partes del mundo o incluso a tan solo unas cuantas calles, ¿qué es lo que pensarán de nosotros?

El pasado domingo 14 de junio el presidente de Francia, Emmanuel Macron dio un anuncio para toda la nación, declaró que a partir de el lunes 15 de junio en todo Francia, a excepción de Mayotte y Guyane, zonas que aún continúan estando en naranja, es decir con el virus muy activo ; podrán abrir los cafés y restaurantes, no solo las terrazas, se abren las fronteras en Europa y a partir del primero de julio, sera posible viajar fuera de la unión europea pero únicamente en los países en donde la epidemia esté controlada.

A partir del 22 de junio todas las escuelas recuperarán el ritmo escolar, obviamente con las medidas necesarias para mantener todo muy higiénico y la distancia necesaria entre las personas.

La segunda ronda de las elecciones municipales, la cual fue interrumpida, se realizará el 28  de junio, las visitas a los asilos y lugares de rehabilitación abrirán para poder visitar a sus seres queridos.

El presidente mencionó que es momento de regresar a la vida, cultivarse, divertirse y trabajar, « es momento de recuperar Francia », igualmente recalcó que el virus sigue, es probable que las personas puedan enfermarse, tendremos que vivir con él durante un tiempo y tomar las precauciones correctas para continuar, este verano 2020 será diferente y debemos estar preparados por si regresa con mayor fuerza el Covid-19.

Les recuerdo que el presidente de Francia anunció el 16 de marzo el comienzo del confinamiento, el 13 de abril extendió un mes y dio la fecha del 11 de mayo para terminar poco a poco con estas restricciones.

Después de esta fecha se fue retirando el permiso escrito para salir; en el cual escribías toda tu información, hora, fecha y motivo por el cual estabas saliendo, si no lo llevabas tenías una multa.

Comenzaron a estar permitidas las reuniones sociales de máximo 10 personas, abrieron las terrazas, crearon nuevas reglas como tener gel antibacterial en todas las tiendas, un número determinado de clientes en cada establecimiento, uso obligatorio de cubrebocas en el transporte público, adaptando a la población a las medidas que seguramente tendremos durante mucho tiempo.

En este periodo he vivido nuevas experiencias como ir al salón para cortarme el cabello y no poder quitarme el cubre bocas, esperar 20 minutos para entrar al súper por la cantidad de personas que hay dentro, tener nuevas reglas como el uso obligatorio de gorra para nadar en una alberca, ver como algunas personas entran en pánico por darles la mano, policías en los parques vigilando la distancia entre las personas, incluso en los famosos picnics o reuniones, la gente no quiere compartir salsas o deeps porque al morder el totopo y volver a meter en la salsa, la contaminas para todos.

Son cosas a las que nunca les puse atención, tengo la necesidad de sacar mi gel antibacterial y limpiarme las manos continuamente, llevo mi cubre bocas a todos lados, son nuevos hábitos que seguramente practicaré durante un largo, muy largo tiempo.

Sin duda alguna tendremos que regresar al ritmo normal de la vida, con nuevas reglas y con distancia, muchas personas no están siguiendo las reglas y otras llegan a casos extremos, es por eso que me pregunto que dirán dentro de 100 años, cuando lean nuestros compartimientos y medidas, ¿nos verán como nosotros vemos a los que practicaban sacrificios?, ¿estaremos en lo correcto de retomar el ritmo de nuestras vidas?, solo el tiempo nos dará la respuesta.

RUTH MOREL0S

Instagram : ruthmorelos

Queremos elecciones limpias

Julio Cesar Hernandez Martinez

            Hace unos días el Presidente Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer un documento que supuestamente le hicieron llegar a las puertas de Palacio Nacional sus propios seguidores. Ahí se señala la existencia de una estrategia diseñada por el Bloque Opositor Amplio (BOA) conformado por los partidos políticos opositores; empresarios, intelectuales, lideres de opinión y líderes sociales quienes buscarían derrotar a Morena y a López Obrador tanto en las elecciones federales de 2021, como en el proceso de revocación de mandato en 2022, donde se decidirá la permanencia del Presidente en el poder.

                        De inmediato todos los aludidos desmintieron que ese documento sea autoría de ellos y fueron mas allá al afirmar que habia sido elaborado por funcionarios del gobierno federal, señalando específicamente a Omar Cervantes Rodríguez, quien funge como Director General de Comunicación Social de la Secretaria de Gobernación Federal.

            Entre dimes y diretes la polarización política avanza en México. Es importante que los principios de imparcialidad, equidad y certeza deben prevalecer entre los gobernantes de país. Por eso debemos hacer referencia a lo que establece la Constitución y la ley electoral.

            El artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece: “Los servidores públicos de la Federación, los Estados y los municipios, así como del Distrito Federal y sus delegaciones tienen en todo momento la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos”. Este principio es claro en el sentido de que nuestra Carta Magna exige que la actuación de los servidores públicos, que dispongan o ejerzan recursos públicos se mantengan al margen del proceso electoral, con el fin de que ningún partido, candidato o precandidato obtenga apoyo del gobierno, puesto que estas conductas afectarían la equidad entre las autoridades políticas que contienden.

            También podemos citar el artículo 449 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales establece:

I.- Constituyen infracciones a la presente Ley de las autoridades o los servidores públicos, según sea el caso de cualquiera de los Poderes de la Unión; de los poderes locales; órganos de gobierno municipales; órganos de gobierno del Distrito Federal; órganos autónomos, y cualquier otro ente público:

c) El incumplimiento del principio de imparcialidad establecido por el artículo 134 de la Constitución, cuando tal conducta afecte la equidad de la competencia entre los partidos políticos, entre los aspirantes, precandidatos o candidatos durante los procesos electorales;

            Es importante pronunciarnos porque en la contienda electoral de 2021 prevalezca la paz, la armonía, la civilidad, pero sobre todo el respeto irrestricto a la Constitución y a las leyes. El orden jurídico no es de cumplimiento flexible, sino que es de carácter obligatorio y su incumplimiento debe ser castigado por las autoridades electorales respectivas.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Retorno del confinamiento, compromiso de todos

“Libertad significa responsabilidad. Por eso la mayoría de hombres la temen”: George Bernard Shaw.

Mis estimados, ninguno de los que vivimos en centros turísticos, incluido empresarios, micro, pequeños y medianos empresarios, imaginamos vivir la historia espantosa que hoy estamos viviendo en México, debido al Covid-19.

La pandemia que ha cobrado la vida de 449 mil personas y 8 millones 352 mil contagios en el planeta; y aunque un estudio reciente reveló que el cloro y la luz solar son una combinación letal para exterminar al coronavirus, pero con un alto riesgo para la salud humana, debido a la sobrexposición.

Es un riesgo salir a la calle en las condiciones en que está la curva de la pandemia en Guerrero. No es cosa de aventarse como El Borras, tenemos que entender las consecuencias que va a traer a la gente el salir a la calle, estando la entidad en semáforo rojo, pues sabemos cómo se moviliza y avanzan los contagios por el virus.

Gracias a la tecnología, hoy podemos saber que la infección deja secuelas; es decir, que aunque la gente sane, puede tener afectaciones graves. Y la afectación más grave es la que se le infringe a la economía local.

Mantengan la calma, mis estimados. Comprendo la desesperación, pero recuerde el dicho popular que reza: “No hay mal que dure cien años…”

Ya casi termina el encierro y, como he dicho en este espacio, el tiempo vuela, no se rindan.

Sin duda que ninguno de nosotros querrá estar en los zapatos de los gobernantes; no es sencillo para las autoridades municipales manejar estos problemas, máxime cuando no tienen experiencia en asuntos de emergencia sanitaria, y a casi todos los alcaldes la pandemia los agarró de sorpresa. Entonces no es fácil para ellos tomar decisiones que luego traigan consecuencias a sus gobernados, o que a ellos les cueste al cargo; incluso pueden parar en tribunales.

No es fácil gobernar un municipio y menos en tiempos de crisis. Los ediles, gobernador y hasta el presidente de la República están entre la espada y la pared, por eso tienen que ser muy responsables con el tema del virus.

Es cierto, como dicen especialistas, que el coronavirus no se va a ir, se va a quedar con nosotros; por eso muchos dicen que ya salgamos a la calle y aprendamos a torear el virus; sin embargo, y no quiero ofender a nadie, en Guerrero somos descuidados, no nos gusta hacer compromisos y menos respetarlos.

Le digo esto porque hay mucha desesperación por abrir los negocios. No es mi intención convencer a nadie, también soy de la idea de que si en otros puertos permitieron las autoridades la reapertura, como por ejemplo Cancún, Puerto Vallarta y Baja California, nosotros también podemos. Pero necesitamos disciplina.

Además, sus playas hasta ayer lucían desérticas, porque la verdad es que en esos estados el virus sigue, la pandemia no se ha controlado realmente, el semáforo marca algo riesgoso (nosotros estamos en riesgo máximo). Pero esos centros turísticos tienen otro nivel económico que Guerrero, aparte que la entidad suriana está en semáforo rojo, y no cuenta con el nivel financiero que tienen estos destinos turísticos, donde aunque sus playas estén cerradas, tienen otros atractivos para ofrecer al turismo.

En cambio, Ixtapa-Zihuatanejo no tiene ninguno más que sus playas.

La pandemia dejó deshabitadas a las ciudades del mundo, incluido México. No somos los únicos que estamos en problemas económicos y también estamos depresivos por el cierro, a todos nos sucedió.

Pero todos vemos lo nuestro solamente. La pandemia paralizó al mundo entero, y es importante ubicarnos en el tiempo que vivimos y reconocer que, al exigir salir a la calle, las consciencias que surjan serán responsabilidad de cada uno de nosotros.

No tiene caso abrir los restaurantes, cafeterías, bares, si las palayas continúan cerradas. De nada sirve abrir teniendo las playas cerradas, porque el turismo viene a Ixtapa-Zihuatanejo a disfrutar las playas. El turismo sostiene la economía del destino, por eso tenemos que concientizarnos todos para que juntos bajemos los contagios en la entidad.

Ahora mal, si bien es cierto que los centros turísticos fueron los más afectados, económicamente hablando, por la pandemia, también otros sectores han tenido pérdidas incuantificables.

Con todo, teniendo vida se puede seguir luchando. Pero enfermos o en la tumba ya nada podremos hacer.

Quiero contarles, sin el afán de convencerlos, para que desistan de sus exigencias. Es una anécdota que puedo contarles porque está fuera de peligro mi amigo. Él es comerciante y había guardado la cuarentena al 100 por ciento, no salía ni a que le diera el aire, pero se enfadó y después del 6 de junio salió a abrir su negocio. Dijo que estaba enfadado de estar encerrado. Pero el martes 9 de junio comenzó a sentir dolor de cabeza no tan fuerte, leve, pero sí mucha temperatura. Fue al doctor, le dijo que era dengue; sin embargo, al otro día perdió el paladar, no tenía sabor. Volvió a ir al doctor, pues también comenzaba a faltarle la respiración; y luego que le dijo eso al doctor, le dijo es Covid.

¿Para cuánto le gusta que pudo haber vendido en su negocio mi amigo? Si no hubiera habido los recursos y cerca un hospital particular con especialistas, no sé si estuviera contando su historia.

Hablé con el ayer y le pregunté cómo sigues. Me contestó: “Me siento mejor, sólo un poco aturdido y decaído, pero ya mejor. Me preocupa mi familia, por si la contagié. Tanto que me cuidé, ni supe donde me contagié o quién me contagió; seguramente un cliente al pagarme, porque hubo varios que no llevaban cubrebocas y pues la saliva cae en las manos y no tuve la precaución de estarlas lavando”.

¿Cuánto les gusta que hay vendido mi amigo en su negocio ese día? Dice que sintió mucho miedo cuando le dijeron que tenía Covid, pues pensó en la muerte, ya que había escuchado de varios conocidos fallecidos por el virus.

Hospitales saturados

Por otra parte, mis estimados, también tengo que informarles que los hospitales de Chilpancingo y Acapulco están saturados. Ya sin medias tintas, se los platico para que lo pensemos dos veces antes de pensar en salir a la calle y querer abrir los negocios.

En este momento, el contagio equivale a morir sin lucha, porque no nos recibirán en ningún hospital. El puerto de Zihuatanejo, como las demás regiones, tienen su área covid limitada y no soportaría contagios masivos.

Podremos decir entonces que nos lleven a Acapulco. Pero la mala noticia es que aunque las áreas en el puerto, en Chilpancingo e Iguala fueron ampliadas, ya están al tope, incluido el ISSSTE y los hospitales que manejan la Marina y la Sedena.

Hasta ahora, recordemos que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, había presumido que la pandemia estaba bajo control, con apenas 10 por ciento de las camas covid ocupadas. Hoy ya no haya la puerta el mandatario jalisciense, no sólo por la pandemia, sino por todas las acusaciones de corrupción que se le suman al maltrato de sus policías en contra de los ciudadanos que violan las reglas de convivencia.

Por eso les decía que gobernar no es fácil, en tiempos de Coronavirus. ¡Feliz jueves para todos!

EDITORIAL

Esperanza en la pandemia

La noticia le dio la vuelta al mundo ayer: de acuerdo con los resultados de un amplio estudio realizado en miles de pacientes con COVID-19 en Reino Unido, el medicamento conocido como dexametasona se ha revelado como un tratamiento eficaz en contra de la enfermedad.

Se trata de una de las mejores noticias que hemos escuchado en los últimos meses en que miles de investigadores de todo el mundo colaboran para encontrar un tratamiento y/o una cura para el peor problema de salud pública que la humanidad ha enfrentado en el último siglo.

Tras acumularse casi 8.3 millones de contagios y cuando nos acercamos al medio millón de víctimas fatales en el planeta, la noticia llegada desde el viejo continente constituye una luz de esperanza para todas las personas que requieren tratamiento hospitalario a causa de la pandemia.

Habrá que ser cautos, sin embargo, al momento de celebrar el hallazgo. Esto es así, porque aún cuando el tratamiento ha demostrado una eficacia importante, no debe creerse que se ha encontrado “la solución” del problema de salud pública que padecemos.

La solución llegará sólo cuando se haya desarrollado una vacuna eficaz y que esta pueda ser producida masivamente como para inmunizar a la población del mundo entero.

Sin embargo, se trata de un paso relevante en la ruta hacia el logro del objetivo más importante que los sistemas de salud de todos los países persiguen en estos momentos: evitar la saturación de los servicios hospitalarios debido a la existencia de un elevado número de pacientes que requieran cuidados intensivos al mismo tiempo.

Otro elemento alentador de la noticia es el bajo costo del medicamento: de acuerdo con las consultas realizadas en diferentes farmacias, una caja del medicamento, con 30 tabletas, puede conseguirse en menos de 20 pesos.

Las autoridades sanitarias ya han anunciado que iniciaron el tratamiento de un paciente con el esteroide y comenzarán a obtener resultados sobre su eficacia en los próximos días.

Habrá que hacer énfasis de todas forman en que no estamos ante un tratamiento de carácter preventivo, es decir, que el uso del medicamento no impide el contagio, por lo cual es necesario que todos tengamos claro que no podemos comenzar a medicarnos por nuestra cuenta con el mismo.

Se trata de una buena noticia, pero solamente para quienes ya han desarrollado los síntomas de la enfermedad y que dichos síntomas los acercan a la necesidad de requerir hospitalización y, en particular, a requerir ayuda mecánica para respirar.

Es de esperarse en este sentido, que las autoridades sanitarias, al tiempo que incorporan el medicamento al arsenal con el cual están haciendo frente a la pandemia, difundan de manera profusa el hecho de que no se trata de “la solución”, sino de una alternativa prometedora para reducir la mortalidad de la enfermedad.

¿Dama de hierro o soldado del presidente?

La Secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, está cruzada por una doble contradicción. La primera tiene que ver con la tensión que genera su compromiso de mantener limpio el gobierno de la 4T y al mismo tiempo pertenecer a una de las corrientes más leales y partisanas del grupo político en el poder. Es conocida la honestidad personal de la hoy ministro de Estado, su trayectoria académica y un estilo de vida previo lo avala; pero tampoco quedan dudas de sus compromisos ideológicos y del activismo político de su entorno familiar, del cual ella misma se enorgullece. No hay nada reprochable en ello, salvo la suspicacia que despiertan los casos en los que la responsabilidad de limpiar el lodo entra en contradicción con los intereses políticos y electorales de la corriente a la que pertenece.

La suspicacia se alimenta de la ambigüedad del Presidente Andrés Manuel López Obrador respecto a la corrupción en su propia administración. Y esa es la segunda tensión a la que estaría sometida Sandoval. El mandatario ha dicho una y otra vez que él no será tapadera de nadie, que salvo su hijo Jesús Ernesto, menor de edad, no meterá las manos en defensa de ninguna persona así se trate de familiares o colaboradores íntimos. Y en efecto, nadie duda de su honradez (es un decir, sus adversarios dudan de eso y más), ha dado muestras sobradas de austeridad personal y de su obsesión para combatir la corrupción de la vida pública del país.

Pero igual de intensa es la convicción del Presidente de que su gobierno está siendo objeto de un ataque sistemático y mal intencionado por parte de sus adversarios lo cual, a sus ojos, convierte en calumnia toda acusación lanzada sobre alguno de los suyos.

En su discurso la corrupción es una plaga asociada a los conservadores y ellos ya no están en el gobierno. “Ahora es diferente, ya no hay corrupción”, insiste una y otra vez. Pero la mayoría de los mexicanos, incluso los que simpatizan con su causa, se muestran más escépticos. Los empleados públicos siguen siendo los mismos de antes, y ya sabemos que las cosas no cambian simplemente por la buena voluntad o por decreto, como lo ha mostrado el crimen organizado que ha hecho oídos sordos a los exhortos presidenciales a portarse bien y hacerle caso a sus mamacitas.

La propia reacción de López Obrador ha sido contradictoria ante la denuncia periodística en los casos que hasta ahora se han presentado (entre otros Ana Guevara, Manuel Bartlett, Cuauhtémoc Blanco, Carlos Lomelí, Roció Nahle, Sanjuana Martínez o Yeidckol Polevnsky). Interpelado en las Mañaneras por algún reportero, su reacción ha sido invariablemente la misma respecto a estos escándalos. De entrada, responde como jefe de Estado: “que se investigue, aquí no se protege a nadie”. Pero una vez dicho lo anterior, nunca se aguanta las ganas de actuar como jefe de una facción política: “me parece una persona digna, lo que pasa es que estamos siendo atacados por los adversarios que acuden a mentiras falsas (sic), distorsionan, inventan”, dirá con algunas variantes según el caso.

Tiene razón el presidente al afirmar que hay una cacería de brujas instigada por razones políticas y criminales. Por motivos circunstanciales he podido conocer las amenazas de extorsión que ha recibido Manuel Bartlett de parte de algunos de los millonarios intereses que ha afectado, haciéndole saber que seguirá siendo linchado mediante una campaña de desprestigio y escándalos hasta que les regrese determinadas canonjías. En eso no anda desencaminado AMLO.

Pero eso no significa que en todos los casos los funcionarios exhibidos sean necesariamente inocentes. Las dos cosas no son excluyentes; los enemigos inventarán calumnias en algunas ocasiones; en otras simplemente sacarán raja de las malas prácticas que puedan descubrir.

Esto politiza de una manera insoportable las tareas de la secretaria de la Función Pública. De hecho, los casos están politizados antes de llegar a su escritorio por partida doble: los adversarios esgrimen los escándalos como una muestra de inmoralidad e hipocresía del gobierno de Morena; el presidente exime implícitamente a los funcionarios implicados al convertirlos en víctimas de una persecución.

Y también quedan inevitablemente politizados después de salir de su escritorio, cualquiera sea el fallo. Un dictamen en contra de alguno de los políticos señalados daría la razón a los adversarios de la 4T; un dictamen favorable, por el contrario, la convierte en “cómplice” de Palacio Nacional, según la oposición. Cualquiera de las dos opciones no solo resulta ingrata a la imagen de la ministra, también perjudica la credibilidad de López Obrador en su lucha contra la corrupción.

Siempre creí que la mejor manera de minimizar este dilema consistía en entregar la dependencia a una figura que no corriera el riesgo a ser vista como un aliado incondicional del presidente (y no digo que Sandoval lo sea, pero al ser desconocida previamente salvo en algunos círculos académicos, la opinión pública así lo asume hasta que se demuestre lo contrario). Un Cuauhtémoc Cárdenas, un Porfirio Muñoz Ledo o incluso no correligionarios como Diego Valadez o José Woldenberg, cada uno a su manera más allá del bien y el mal, se habrían convertido en un dolor de cabeza para el presidente en más de una ocasión pero habrían legitimado su cruzada contra la corrupción.

No se trata de encontrar un chivo expiatorio entre los funcionarios señalados y convertirlo en víctima por partida doble (primero de la calumnia y el escándalo y luego de un fallo de culpabilidad solo por necesidad política). Pero igual daño provoca eximirlos en automático por el embate de mala leche de la que son objeto. Me temo que esto no se resolverá hasta que la secretaria encuentre un caso sólido que pueda llevar a juicio, incluso a contrapelo del interés presidencial. Lo que muchos dudan eso es que eso vaya a suceder. ¿Se impondrá la dama de hierro de honestidad implacable que ella ha deseado proyectar o la militante política y partisana incondicional que algunos critican? El tiempo lo dirá.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*México requiere gobernabilidad, no decálogos

*Gobernadores panistas exigen nuevo Pacto Fiscal

La exigencia de la OMS al gobierno de México para evitar lanzar mensajes confusos a la población con respecto al curso de la pandemia y las previsiones y cuidados obligatorios, fue totalmente ignorado. Se ha generado la creencia de que pasar de semáforo rojo a naranja es realmente de disminución en los contagios y esto no es verdad. El rojo es peligro de máximo contagio, pero el naranja habla de riesgo alto de contraer el virus. López Gatell se ha mostrado cauto, actuación contraria a la de su jefe, el otro López, quien con sus diálogos, sus estampitas, el detente, no mentir, no robar, no traicionar, afirma ha domado a la pandemia y se dispone a girar por la República sin obedecer a ninguna de las medidas dictadas por sus epidemiólogos, obligadas por cierto a todo ciudadano. Ya van casi 18 mil muertos ¿cuántos más le hacen falta, presidente?

El decálogo presentado el fin de semana por el Ejecutivo federal, revela su intención de inmiscuirse en la vida privada de los mexicanos, se mete, como se dice coloquialmente, hasta la cocina, cuando opina sobre creencias y dicta los sentimientos que a su juicio debemos tener y, por si fuera poco, receta optimismo cuando las crisis están en su mero apogeo. Debemos conformarnos con tener lo que se necesita y le preguntaríamos ¿cuántas guayaberas requiere, señor presidente? Porque no tiene solamente dos o tres y mucho menos cuenta con un solo par de zapatos, tampoco se conforma con ingerir arroz, frijoles y maíz, gusta y así se le ha visto de lo considerado como “comidas exóticas” Aunque más allá de las “recomendaciones” giradas a los ciudadanos, sería mejor visto dirigirlas a sus vástagos quienes hoy son vistos vistiendo “extravagantes” y eso, a decir del tabasqueño, es mal visto porque ya no vale “como te ven te tratan”.

Ha hecho el llamado de recobrar la libertad –¿es con esa definición con la cual pone fin a un confinamiento de sobrevivencia? Sin miedo ni temor, machotes como luce en las mañaneras o en la gira iniciada ayer. Asegura, contrario a lo visto al reportarse un número mayor de infectados, se está dejando atrás la etapa más difícil de la pandemia. Incomprensiblemente señala ya pasó lo más difícil, lo más riesgoso, con el apoyo de la sociedad y ¡sin autoritarismo!

Se abona a la

crisis política

El fin de semana, gobernadores emanados del Partido Acción Nacional advirtieron el país enfrenta una “acechanza” en contra de las instituciones y de la democracia. En Dolores Hidalgo, Guanajuato, los mandatarios de Aguascalientes, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Querétaro, Quintana Roo, Tamaulipas y Yucatán, exigieron un nuevo Pacto Fiscal, favorecer las energías limpias y respetar a los órganos reguladores y la pluralidad para que México no vuelva a ser la “voluntad de un solo hombre”. La “ruta de cambio” propuesta por los mandatarios panistas, leída por el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez, señala: “México no puede desandar el camino del Federalismo, de los contrapesos y de la libertad, no hay camino para el regreso a una suerte de República monárquica”.

Los panistas reprocharon que los estados hayan debido enfrentar la emergencia sanitaria sin apoyo federal. Francisco García Cabeza de Vaca, mandatario de Tamaulipas, resaltó la Federación arriesga inversiones de energías renovables, derivado del cambio en su política energética, por lo que en esa entidad crearán un impuesto para las empresas que están utilizando combustible para generación, como la CFE. “Contaminan y generan problemas de salud pública, es ahí donde los estados tendremos la opción de generar un impuesto”, indicó.

AMLO respondió que esos señalamientos de los gobernadores panistas son por la proximidad de las elecciones y advirtió no permitirá que se ningunee o menosprecie su investidura y acusó “politiquería”. “No voy a caer en dimes y diretes, yo gobierno con apego a la Constitución y a lo establecido en las leyes, existe una Ley de Coordinación Fiscal que establece cómo se distribuyen los fondos y participaciones federales y estamos entregando a los estados, puntualmente, lo que por ley les corresponde”, ya luego y en esas contradicciones en las que normalmente cae agregó: “no se si aquí en Veracruz llega o no llegan y así en todos lados”, por fin las envían puntuales o ni siquiera está enterado de ser el incumplimiento la realidad. Respecto al impuesto mencionado por el gobernador de Tamaulipas, AMLO dijo que no hay fundamento legal para un impuesto a empresas que usan combustóleo, entre ellas la CFE, además los estados no pueden legislar en esa materia y atribuyó el planteamiento del panista a propaganda.

Fue el gobernador morenista de Veracruz, Cuitláhuac García quien se lanzó contra sus homólogos del PAN, a quienes acusó de estarse agrupando como “golpistas y separatistas”. “Por lo que se ha declarado en algunos estados, es decir, nosotros no coincidimos con la versión de algunos gobernadores, colegas míos, cuando digo nosotros es el gobernador y su equipo, nosotros pensamos que no son momentos de hacer grupos, al contrario, es unir el esfuerzo de todos los estados en torno al interés nacional de salir adelante. Me parece una intención de agruparse como golpista, perdón lo veo de esa manera, separatista, sería la mejor palabra. El hacer grupos para empezar a diferir de una estrategia que debe ser nacional, frente a la pandemia, no podemos separarnos en grupos, a contrario, debemos unirnos”, consideró García en conferencia en Xalapa. Cui y La Chimultrufia, agarrados de la mano ¿o no?

“Acerca de las protestas de ayer y de antier, pues se ejerce un derecho constitucional a la libre manifestación de las ideas y el derecho a disentir, es parte de la democracia. Yo considero que hacen bien en protestar, en manifestarse, no estamos construyendo una dictadura, nosotros llegamos a la Presidencia para hacer valer una auténtica democracia y es lo que hay en el país”. Los dictados y actuaciones vistas hablan de intenciones totalmente contrarias a este discurso y, seguramente siente todo ese respeto por las tres organizaciones de mandatarios estatales dispuestos, cada uno a su manera, a no respaldar, del mismo modo con el cual visualiza los recuerdos de progenitora de los “conservadores” y las peticiones de renuncia.

Crisis económica

presiona a estados

Fitch Ratings advirtió la crisis económica de 2020 incrementará el tiempo que las entidades tardarán en pagar su deuda y los recursos disponibles para hacerlo. La calificadora espera que la razón de repago –la proporción de la deuda total entre su balance operativo anual- y la cobertura –que es la cantidad de recursos para cubrir el servicio de la deuda- empeoren para 16 de las 28 entidades evaluadas por la calificadora. “Con el impacto económico esperamos una menor recaudación y en consecuencia un deterioro de los ingresos operativos. Este deterioro pudiera sumarse al tema del crecimiento en el gasto por las presiones relativas a gasto de salud. Estaremos esperando que haya un impacto en el balance operativo y en consecuencia métricas más deterioradas en razón de pago. También al haber balances operativos más bajos se esperaría que el repago aumentará y la cobertura disminuyera”, explicó Manuel Kinto, director del área de Finanzas Públicas Internacionales de la calificadora.

Uno de los componentes que afectará las finanzas públicas de los estados es la baja adaptabilidad de ingresos y egresos de las mismas. Quintana Roo es el estado con el peor deterioro de pago, cuya proporción de deuda pasará de 8.4 a 13.8 veces el tamaño de su balance operativo anual para 2023. Le siguen Michoacán, con una razón de repago de 12.4 y Tamaulipas, con 12.3 veces. En el caso de la deuda de Yucatán, Campeche y Michoacán disminuirán su capacidad de pago del servicio de la deuda a solo 0.7 veces según su balance operativo. Salvo la Ciudad de México, 27 entidades calificadas por Fitch tienen una baja adaptabilidad de ingresos y 21 baja adaptabilidad de gasto.

EDITORIAL

México, una Federación sorda

La existencia de una república federada exige, por encima de cualquier otro requisito o circunstancia, la determinación de un conjunto de estados libres, independientes y soberanos, de integrar un cuerpo más amplio que solo cobra sentido si, producto de esa determinación, aquellos terminan siendo más fuertes de lo que serían de forma individual.

En otras palabras, el vigor de un país que se integra a partir de una federación de estados reside en la fortaleza de las entidades que lo conforman y no al revés. No es la federación la que hace fuertes a los estados, sino al contrario. Y si esto no se da en los hechos, la federación deja de tener sentido.

Hacer énfasis en lo anterior no tiene el propósito de convocar o alentar la “balcanización” del país, sino el poner las cosas en su justa dimensión y puntualizar lo que somos como nación: un conjunto de entidades que decidieron ceder parte de su soberanía para obtener ventajas que no tendrían de permanecer aisladas.

Esa es la forma de nuestra organización política y en este hecho reside la capacidad que tienen los gobiernos estatales no solamente de “quejarse” cuando los beneficios de pertenecer a una federación no se notan, sino de exigir que esto ocurra.

El comentario viene al caso a propósito de los señalamientos realizados ayer por el gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, en el sentido de que en la atención a la crisis sanitaria y económica generada por la pandemia del coronavirus nuestra entidad no está siendo respaldada en la forma en la cual requiere y debería ocurrir.

Los comentarios del titular del Ejecutivo coahuilense son graves, sobre todo cuando reprocha que el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, no haya considerado siquiera que debía comunicarse con las autoridades locales antes de emitir críticas en público respecto del trabajo que aquí se realiza para hacer frente a la pandemia.

No es la primera vez que esto se reprocha, pero ahora pareciera que se ha llegado a un punto en que la comunicación se ha roto. “Ya dejé de conectarme (a las videoconferencias con funcionarios federales)… porque, además, si necesitábamos una orientación, jamás la tuvimos, lo que nos obligó a construir nuestra propia dinámica, nuestra propia historia en salud, en economía, en seguridad”, dijo el mandatario.

Nadie debe celebrar ni alentar el que la tensión entre los gobiernos federal y estatal escale, porque en este, como en cualquier otro caso, debe ser el diálogo y las herramientas de la política, los elementos que caractericen el trabajo que ambos órdenes de gobierno deben realizar en conjunto.

Sin embargo, tampoco debe dejar de señalarse que, en circunstancias como esta, hace falta asumir, en toda su dimensión, el hecho de ser un estado soberano que no integra una federación en calidad de subordinado, ni en situación de minusvalía.

El reclamo que ha formulado el gobernador Riquelme es justo y proporcional. Por ello, los coahuilenses haremos bien en respaldarle en este caso y demandar, a una sola voz, el trato respetuoso que nuestra entidad merece.

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