Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Emilio “N”, libre como gaviota

*Entrada gratuita al circo palaciego; “el pueblo bueno” convertido en juez

*López Obrador justifica asignación de multi tareas a las Fuerzas Armadas

El circo mediático derivado del pacto alcanzado por Emilio Lozoya con la administración federal incluye ya al “pueblo bueno”. Es indiscutible, visible, presente y hasta admirable la capacidad del titular del Ejecutivo para involucrar a su masa votante, a sus seguidores, a los fanáticos lopezobradoristas. Con esa inclusión los hace sentir importantes, llama a seguir puntualmente el juicio de Emilio “N”, prestar mucha atención a sus señalamientos, a las acusaciones presentadas porque no solamente debe darse el espectáculo en el terreno judicial, lo amplía a los ciudadanos, para que también juzguen, como si su voz se escuchara, como si su sentencia fuese incluyente y definitiva, como si se tratara, tal cual lo hace cuando su deseo es obtener aprobaciones, de levantar el dedo, señalar y decidir sobre el futuro del inculpado y de sus cómplices o acompañantes o verdugos puesto que, dice el ex funcionario, fue sometido a presiones.

Hasta ahora y para los objetivos de desgaste de militantes de jerarquía dentro de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, la entrada al circo se ve con lleno completo, la presentación del espectáculo marcha sobre ruedas. Luego de escuchar los datos de prueba presentados por la Fiscalía General de la República (FGR), el ex director de Pemex se declaró, de nuevo, inocente de los cargos por el caso Odebrecht. Como es conocido las acciones de la constructora brasileña despertaron ámpula en diversos países de Latinoamérica. Su propietario aceptó los cargos por sobornos realizados los cuales llegaron a las manos de ex presidentes, presidentes, funcionarios de primer nivel, varios de ellos juzgados y sentenciados. En México es ahora cuando apenas se aborda con cierta dosis de seriedad este caso, pero con objetivos muy distintos a los seguidos en otras naciones. Aquí no se busca justicia y resarcir los daños, sino ganancia electoral.

La Fiscalía asegura que “ERLA”, como pretende Emilio “N” ser llamado, se excedió en inversiones en el extranjero, las reuniones sostenidas con Alberto de Meneses, director en México de Odebrecht, tenían como finalidad entregarle obras en Tamaulipas, Veracruz e Hidalgo, inclusive llegaron a platicar sobre la posibilidad de que el representante de la constructora brasileña formará parte del equipo de gobierno de Peña Nieto cuando éste alcanzara la presidencia.

Hubo apertura de cuentas bancarias para ocultar movimientos a nombre de su hermana Gilda Lozoya Austin y su madre Margarita Austin. Sin presentar pruebas, la Fiscalía sostuvo que el indiciado solicitó dinero para conseguirle a la empresa involucrada ocontratos de obra pública. Parte de los beneficios económicos obtenidos fueron a parar a la campaña de Enrique Peña Nieto, acusan.

A los cargos lanzados a “ERLA” o Emilio “N”, éste respondió con el consabido “soy inocente” y agregó: “fui intimidado, presionado, influenciado e instrumentalizado”. Sin el menor rubor urgió al juez de control Carlos Ramírez Benitez a definir ayer mismo su situación jurídica en este caso, en el de Odebrecht, el cual va registrando otro renglón otrora inimaginable. La constructora brasileña deberá entregar, por lo pronto, cerca de dos mil millones de pesos por un contrato no cumplido y más de 67 millones de pesos de impuestos no pagados, o mal registrados, o evadidos, además del monto que resulte de un beneficio de 39 millones de dólares por las obras asignadas en México a traves de los sobornos referidos. Antes de conocer cual será la sentencia a cumplir por el ex funcionario de Pemex, la empresa brasileña tendrá que ajustar cuentas y ¿será ese todo el monto para “devolverle al pueblo lo robado”. Al cierre de estas líneas se desconocía aún la decisión del juez.

Inocentadas

durante 48 horas

El 27 de julio por la noche se citó a Emilio “N” a comparecer al día siguiente. Se trataría el asunto relacionado con la compra de la planta chatarra Agronitrogenados, en la cual aparece involucrado, entre otros, Alonso Ancira. Así, el 28 de julio se registró la primera declaración de inocencia del ex funcionario petrolero. 24 horas más tarde, el 29 de julio, los cargos se presentaron en torno a los sobornos de la constructora brasileña Odebrecht y el desvío del dinero recibido para respaldar la campaña de Enrique Peña Nieto y para contar con efectivo suficiente a fin de obtener el o los votos suficientes para llevar adelante la reforma energética.

Con el grillete muy puesto Emilio “N” escuchó el 28 de julio al juez de Control adscrito al Reclusorio Norte, José Artemio Zúñiga, dictarle acto de vinculación a proceso al ex funcionario por el delito de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita en la modalidad de comprar un bien inmueble sabiendo que el dinero es ilegal. El actual inquilino de Palacio Nacional ya adelantó que AMHSA está dispuesta a resarcir el sobreprecio pagado por la planta, con lo cual el caso sería resuelto en una negociación política. Sin embargo, por parte de esa empresa ya se dio una versión la cual, para variar y no perder la costumbre, desmiente al presidente.

Todo parece indicar el tabasqueño si sabe cumplir la palabra dada en pactos en lo oscurito. Lozoya ha sido sometido a medidas cautelares como el uso de un brazalete electrónico, el cual dicen pagó de su bolsillo y, cada 15 días debe presentarse a firmar en el 15 días en el Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte. Derivado del criterio de oportunidad solicitado, el juez de la causa penal avaló la solicitud de los fiscales para que el ex director de Pemex tenga acceso a medidas cautelares mínimas. La FGR no solicitó prisión preventiva en contra del imputado por lo que Lozoya podrá “trasladarse a diverso lugar” una vez que haya recuperado su salud.

La resolución autoriza el traslado del ex funcionario a un lugar fuera del hospital sin vigilancia policíaca, lo que equivale a una libertad provisional, pese a que existe el riesgo de fuga. La FGR tiene un plazo de seis meses para realizar la investigación complementaria con la ayuda de la Unidad de Investigación Financiera (UIF) y mecanismos internacionales de cooperación. Por lo pronto, Emilio “N” seguirá sin ir a prisión ni será sometido a resguardo domiciliario, por lo cual seguirá su proceso libre. ¡Excelente aplicación de la justicia en este escandaloso caso de corrupción!

Multitareas a

fuerzas armadas

El Ejército es una institución fundamental del Estado mexicano, así como la Marina “y los necesitamos”, justificó el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia de prensa mañanera. “Nos ayudan en la seguridad pública porque es un problema que tenemos que enfrentar y garantizar la paz, antes no era así, no se le permitía al Ejército hacer funciones de seguridad pública, lo mismo que la Marina”, la estrategia de Calderon al declarar la guerra contra el narcotráfico fue errónea y la uso por falta de credibilidad en su llegada a la presidencia. Para llevar a cabo diversos casos de corrupción usaron a la milicia, acusó. De un momento a otro se le vino a la memoria Repsol y los movimientos fraudulentos de la empresa española.

AMLO sostuvo la estrategia utilizada por Felipe Calderón, al declarar la guerra contra el narcotráfico, fue errónea y la usó debido a “falta de legitimidad”. El tabasqueño reiteró que debido a que hubo diversos casos de corrupción en “el periodo neoliberal” con diversas empresas contratistas, se decidió también utilizar a la milicia. Y ya encarrerado en contra de la gestión calderonista, López Obrador recordó que en la administración del panista se benefició a Repsol, la cual incurrió en irregularidades. “Hubo un contrato que les dieron para extraer gas de la Cuenca de Burgos, supuestamente se iba a incrementar la producción de gas: se les pagó, se les pagó y no se incrementó la producción de gas y se canceló de repente el proyecto; luego se les dio otro contrato para traer gas de Perú a Manzanillo, un contrato como de 20,000 millones de dólares, y lo mismo, como bajó el precio del gas, ya no les convenía, y se canceló el contrato, trato preferencial de Repsol con Calderón”.

Otro atraco, sin duda, pero ¿y la denuncia? ¿y la investigación? ¿También el “pueblo bueno” participará para la colección de calificativos?

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Leía ayer, estimado lector, que a pesar de los incrementos de casos de Covid-19, la ocupación turística en Acapulco es aceptable. Puede ser aceptable en el marco de la emergencia que vivimos, pero definitivamente no es lo deseable, ni siquiera suficiente. Luego de tantos meses de cierre de las playas, lo que caiga en este momento se diluirá en pago de deudas, servicios y otros asuntos que se fueron rezagando, y no harán la diferencia que se necesita para que el sector repunte. No podemos, por lo tanto, estar dando cuentas alegres, porque el desafío es mayúsculo y la decepción puede ser mayor.

¿Qué tenemos qué hacer? Primero, ser serios. Es bueno que lleguen los turistas, pero eso no puede ser a cambio de más casos de Covid-19, o a cambio de que estemos en un permanente color naranja, sin avanzar en el control de la pandemia. Y todos sabemos que mientras más rápido salgamos de la emergencia, más rápido comenzará la recuperación.

Mientras sigan registrándose casos de Covid-19, no podemos cantar victoria, porque como dijo el gobernador Héctor Astudillo, en cualquier rato nos regresan al rojo.

Ayer, por ejemplo, se registraron 250 casos nuevos de Covid-19. Y se sumó el municipio de San Miguel Totolapan a los municipios contagiados, pese a férreo encierro que decretaron desde el inicio de la pandemia. De este modo, quedan únicamente 2 municipios libres de contagio, y están en la Montaña: Iliatenco y Cuálac. Pero sólo es cuestión de tiempo para que nos den la noticia de que ya comenzaron su propia pandemia.

Los totolapenses pensaron que el Covid no llegaría a sus tierras. Hasta mandaban a la gente con trajes especiales a cobrar sus apoyos oficiales. Pero como toda pandemia que se esparce por vías respiratorias, un descuido basta para que la peste se cuele.

Mucho discutimos en este espacio qué tan válido era cerrar los pueblos. Primero, es algo anticonstitucional. Segundo, eso hace que la gente se sienta confiada en su burbuja, y que no aprenda a cuidarse, pues en este caso el autocuidado de la salud es vital para contener la pandemia. Es lo que los individuos hagan lo que hará la diferencia, y en este caso tiene razón el secretario de salud, que cada quien tenemos nuestra propia pandemia, y yo diría que todo comienza por el individuo, pero también hay pandemias familiares, y pandemias comunitarias, y del estado y del país. Pero todo comienza por los individuos.

Y hablando de pandemias personales, sí que las hay. Cada quien tendrá que vivir su propio mal momento. ¿Todos nos vamos a contagiar? En nuestro medio, y conforme avanza la pandemia, todos estamos en riesgo, y sólo es cuestión de tiempo para que estemos dentro del ojo del huracán. Ahí tenemos al alcalde de La Unión, Crescencio Reyes Torres, quien ayer anunció mediante sus redes sociales que dio positivo a Covid, y sus pulmones ya registran cierto nivel de daño.

Se comprueba que no hay nadie que no esté dentro de la agenda del Covid-19: ni ricos, ni pobres, ni santos, ni pecadores, ni gobernantes, ni los de a pie. Todos, teniendo un cuerpo terrenal, estamos expuestos a esto y más.

¿Hay que tener miedo? No. A estas alturas ya los médicos saben cómo tratar con el Covid, y hasta las farmacias similares están dando tratamientos efectivos. El secreto es no confiarnos, no confundir la enfermedad y actuar oportunamente, no más de 2 días para comenzar un tratamiento, para no dale tiempo al virus que se disemine.

Eso sí, no le recomiendo que vaya a los centros de salud, salvo para pedir su prueba Covid, porque conozco casos en donde les están dando expectorantes y medicinas para el dolor o la fiebre, pero nada realmente para combatir el Covid-19. ¡Caray!, al menos que dieran una receta congruente, porque ni siquiera surten los medicamentos, sólo dan las recetas.

También suelen limitar las pruebas Covid. Por ejemplo, si una familia entera está contagiada, solamente le hacen la prueba a uno de ellos, y si sale positivo, con eso dan por hecho que todos los demás están contagiados….Ajá, pero no los cuentan. Para efectos epidemiológicos, los démas no cuentan, no van a figurar en ninguna estadística; y por lo tanto esa es una manera muy inteligente de reducir los números de contagios.

Lástima. Estamos perdiendo una valiosa oportunidad de ver el impacto real del Covid-19.

Pacto por la corrupción

Por la posición de los personajes, por el volumen de los recursos involucrados y la dimensión de las decisiones que se tomaron, en el caso que se investiga a partir de las declaraciones de Emilio Lozoya Austin, todo apunta a que estamos ante uno de los casos de corrupción más grandes de la historia reciente del país.

Una vez detenido el 12 de febrero de este año en Málaga, España, a donde se había refugiado cuando huyó de la justicia mexicana, se especuló sobre la información que proporcionaría el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) a la justicia mexicana. Como se recuerda, en un primer momento Lozoya Austin negó las acusaciones y posteriormente, a través de sus abogados (encabezados por Javier Coello Trejo), anticipo que se defendería y que si se le investigaba daría a conocer la información que disponía y hablaría de la participación de sus jefes superiores en los casos denunciados: sobornos de Odebrecht y la compra a sobreprecio de la planta de Agro Nitrogenados.

Una vez detenido, Lozoya Austin cambió de postura y aceptó la extradición y colaborar con la justicia por los delitos de lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho. Todo indica que en este cambio de postura tuvo qué ver la intervención de Emilio Lozoya Thalmann (padre del exdirector de Pemex y Ministro en el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari) y los abogados del imputado, entre ellos el exjuez español, Baltasar Garzón.

A cambio de aceptar la extradición y colaborar con la Fiscalía General de la República (FGR) para indagar a quienes y cómo beneficiaron de los sobornos entregados por la brasileña Odebrecht y la mexicana Altos Hornos de México, Lozoya Austin espera disminuir su condena o incluso quedar libre y también beneficiar a sus familiares involucrados: su madre Gilda Margarita Austin, su hermana Gilda Susana Lozoya y su esposa Marielle Helene Eckes (aunque según algunos juristas, cada una de ellas debe librar un juicio por separado).

Una de estas pistas es la revelación de Reforma el pasado viernes de que parte del dinero que la constructora Odebrecht entregó a cuentas secretas a Lozoya Austin fueron utilizadas en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto. Según esta nota, Lozoya Austin le aseguró a la Fiscalía mexicana que tanto Peña Nieto como su coordinador de campaña, Luis Videgaray, estaban enterados de estas transacciones. La otra revelación es que parte del dinero sirvió para sobornar a diputados y senadores a cambio de que aprobaran la Reforma Energética que se discutía en el Congreso de la Unión en 2013. En este caso se destinaron 52.3 millones de pesos para aprobar reformas del Pacto por México. “El entonces Presidente Enrique Peña y el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, encabezaban directamente la estrategia”, se afirma en la nota firmada por Abel Barajas y Claudia Guerrero (Reforma, viernes 24 julio 2020).

Las denuncias de Lozoya Austin hacen un salpicadero de suciedad a diversos políticos que sostenían jubilosos el Pacto por México, entre otros el excandidato presidencial panista Ricardo Anaya, quien era el presidente de la Cámara de Diputados cuando se aprobó la Reforma Energética. Otros panistas mencionados son Ernesto Cordero y Salvador Vega, exsenadores, y los hoy gobernadores de Querétaro, Francisco Domínguez, y de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca.

Pero el salpicadero no termina con estos actores y estas cifras. De acuerdo con Milenio, la red de sobornos que en la que participó Lozoya Austin ascendió a unos 120 millones de dólares, según investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda. “Milenio tuvo acceso a las investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera, de las que se desprenden 16 denuncias: ocho a personas físicas y ocho a morales. Los montos denunciados son por depósitos de 73 millones 531,419.85 pesos y 119 millones 75 mil 131.67 dólares, respectivamente”.

No es la primera vez que trasciende el soborno de los legisladores para aprobar leyes en México (de hecho esta es una práctica utilizada en el Congreso de Jalisco), pero lo que resalta en esta red de corrupción revelada por Lozoya Austin es el tamaño y dimensión que alcanzó la corrupción en los dos anteriores sexenios, convirtiendo al Pacto por México en un verdadero pacto por la corrupción. Ahora, que no haya pacto de impunidad.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Entrada libre al espectáculo circense de la 4ª T

*FGR acusa; Emilio “N” niega y A. Ancira abona

*Tapan letalidad de la epidemia y robos en Pemex

El domador del circo ordenó: debemos estar muy pendientes de todo el juicio –el de Emilio Lozoya Austin mejor conocido en el presente como Emilio “N” o “L”-, que no sea un asunto nada más de tribunales judiciales, que sea un asunto de un tribunal ciudadano y popular”. Es decir, aún y cuando se introduzca el pueblo bueno a la jaula de los leones sin látigo y sin un escudo, va a participar en el espectáculo, lo dejarán sentirse juzgador, le autorizan a sentenciar sin advertir la invalidez de sus dictámenes, será parte de un montaje en el cual hacen girar el ventilador frente a una montaña de guano, parapetándose detrás en un afán de no verse salpicados lo cual, seguramente, no lograrán.

Desde las cómodas instalaciones de un hospital privado de lujo, el ex funcionario hizo su primera declaración, la aparición después de once días de haber llegado a México procedente de España frente a un juez para hacer y decir lo mismo que todos los “presuntos” delincuentes: “soy inocente”. ¿Alguien esperaba algo distinto? ¿Alguna vez se ha escuchado aceptar culpabilidades? Los señalamientos se dieron en torno a la operación de compra venta de Nitrogenados, ya lo de Odebrecht será hoy y ya se verá si son los encargados de impartir las leyes capaces de declarar públicamente la prescripción de los delitos imputados en torno a los sobornos de la constructora brasileña.

Ese es el gran tema, el de las referencias hacia el pasado, a la compra de votos de los legisladores presentada como novedad a sabiendas de ser esta una práctica permanente tanto en el Congreso federal como en los estatales. La aparición del ex funcionario fue, apenas sí, la apertura parcial de una cortina que será deslizada conforme convenga, con intervalos para fomentar los comentarios, los análisis, las críticas a los de antes y así profundizar en la llegada a la presidencia de un país en crisis, quebrado, sin valores, con el estandarte de la corrupción desplegado y formando parte de su “cultura”, como lo concebía Peña Nieto.

Ante lo agotado de la farsa voladora, la del avión presidencial, su exterior, el interior, las dos cocinas, la cama, el área de trabajo, los billetes de Lotería supuestamente puestos en la mesa de los 100 más importantes empresarios mexicanos, la modificación a la operación de la LN a fin de poder entregar un bien y no dinero, las supuestas ofertas de compra y la parte en la cual se presenta como una magnífica negociación la entrega de equipo médico, vino el gran acuerdo con Emilio “N” o “L”. Con esto último sustentan la estrategia de desgaste de los partidos políticos con el mayor número de militantes registrados: PRI y PAN, en ese orden, para abrirle paso al tabasqueño cuyo doctorado en campañas electorales cuenta con el respaldo de 18 años de experiencia.

En tanto salta el célebre refrán “platica poblano mientras yo te gano”. Tanta atracción tiene Emilio “N” y su esperada e inútil comparecencia que nadie reparó en el robo efectuado a una plataforma petrolera el pasado lunes. Cinco sujetos fuertemente armados sustrajeron equipo, amenazaron a los encargados de operarlo, lo desmontaron y tranquilamente se retiraron en una embarcación no vista por la Marina, por quienes ahora son parcialmente responsables de la operación de los Puertos –la otra parte está en manos de una fémina inexperta cuya profesión es la comunicación, Rosa Icela Rodríguez-. Tampoco el sofisticado equipo de vigilancia operado desde la Torre Central de Pemex y la correspondiente a la zona de Campeche pudo captar nada, al parecer simplemente… se apagó.

No conformes con darle un garrotazo a los laboratorios y distribuidores nacionales adquiriendo medicamentos en el extranjero, van a convertir esta práctica en ley y los diputados, siempre al servicio de AMLO, con esa capacidad adquirida para leerle el pensamiento y hacer realidad todos sus sueños, ya se aprestan a dar a conocer la iniciativa con la cual se regularán estas adquisiciones, regulación de la que se carece en la práctica o simplemente se viola, por lo que está en el papel para ser totalmente incumplida y recurrir así a las asignaciones directas en un porcentaje nunca antes visto.

Capítulo I

de la serie I

En la audiencia de imputación contra Emilio “N”, mediante un enlace desde su aislamiento hospitalario este martes, y luego de que el juez José Artemio Zúñiga, dio por ejecutada la orden de aprehensión en su contra, la primera parte de la acusación presentada por la FGR contra el ex funcionario indica: el accionista mayoritario de Altos Hornos de México (AHMSA), Alonso Ancira -detenido en España a petición de México y quien enfrenta en libertad el proceso en su contra- transfirió tres millones de dólares a cuentas de la que es beneficiaria Gilda Lozoya, hermana del ex director de Pemex. La FGR precisó: el 28 de noviembre de 2012, Lozoya se vio beneficiado por Alonso Ancira a través de esa transacción con la cantidad mencionada, depositada en cuentas bancarias de Suiza abierta por la compañía fachada Tochos Holding Límites, recursos que Lozoya utilizó para adquirir una residencia en Lomas de Bezares, cerca de Santa Fe, en la Ciudad de México. Los recursos salieron de las cuentas de AHMSA en una sucursal de Monclova, Coahuila, donde la empresa tiene su sede principal.

Emilio Lozoya Austin o Emilio “N” se declaró inocente de las imputaciones en su contra. Rechazó ser responsable del delito de lavado de dinero y de haber recibido un soborno de Altos Hornos de México (AHMSA) para aprobar la compra que hizo Pemex de la planta “chatarra” de Agronitrogenados. En este caso, la denuncia fue presentada el 9 de marzo de 2019 por la apoderada legal de Pemex, Martha Edith Rodríguez Acosta, y en ella se menciona que el 26 de octubre de 2015 el Consejo de Administración de Pemex realizó una sesión extraordinaria en la que se aprobó “el proyecto de inversión para financiar y concretar la compra de la empresa Fertinal hasta por un monto de 635 millones de dólares”.

La compra de acciones se llevó a cabo el 16 de diciembre de 2015 “como comprador, Pemex Fertilizantes Pacífico, representado por Édgar Torres Garrido, y como vendedores Banco Azteca, institución de banca múltiple, en su carácter de fiduciario del fideicomiso 470, Inmobiliaria Corporativa Las Cañadas, Westside Capital Marking, LLP, NPK Holdings, ABBeserock, BBVA, Fabio Massimo Covarrubias Piffer, Carlos Guillermo Ibarra Covarrubias, Giancarlo Fustini Venilaria, Pablo Ignacio Duarte Aranzubía, Ángel Ricardo Carmona Garduño, Ignacio Sierra Noriega y Anna Chiara Piffer Becciani (fideicomisarios vendedores)”. Asimismo, NPK Holding y Grupo Ferinal, en este último el accionista mayoritario es Alfonso Ancira de lo que se denomina Agro Nitrogenados.

Así, se acusa a Lozoya, éste niega la acusación y Ancira promete reparar el daño. Gran teatro de impunidad y complicidades en la Cuarta Transformación, con gran rentabilidad electoral al poner contra la pared a los adversarios políticos del tabasqueño. Espero el segundo capítulo de esta primera parte de una serie cuya comparación hace palidecer a Netflix.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El novelón del Caso Lozoya, digna de Netflix, comenzó el martes con la primera comparecencia del acusado, que por causa de la pandemia fue vía internet y no de manera presencial.

De entrada, Lozoya, a través de sus abogados pidió el beneficio de ser “testigo de oportunidad” (la versión mexicana de testigo protegido), como garantía para desembuchar todo lo que sabe de las redes de corrupción que montó Enrique Peña Nieto y su equipo, siendo el titular de Hacienda, punta clave en ese entramado que incluía, por supuesto, al propio indiciado.

El martes se le inquirió por el caso de la compra fraudulenta de Agronitrogenados, una empresa productora de fertilizante que era del gobierno, pero que durante el Salinato fue privatizada. Con la llegada de Peña Nieto, su dueño la revendió a Pemex, pero ya convertida en chatarra y endeudada con Banco Azteca. De ahí el sobreprecio a su valor real, con cargo al erario público.

Lozoya quedó ese mismo martes vinculado a proceso, pero sin ir a la cárcel. El juez únicamente pidió se le pusiera un brazalete, para monitorearlo, y tendrá que ir a firmar al reclusorio Norte cada 15 días.

En este contexto, y una vez que le fue concedida la garantía de ser “testigo de oportunidad”, Lozoya se declaró “no culpable” y prometió que daría pormenores de ese delito y a los autores materiales e intelectuales.

En su segundo día de comparecencia, Lozoya conoció del caso Odebretch, desde la aportación millonaria para la campaña de Enrique Peña Nieto, en 2012. Lozona también se martirizó. Sus abogados expusieron: “El señor Emilio Lozoya ha sido utilizado en su calidad de instrumento no doloso, en el marco de un aparato de poder conformado por altas autoridades del Estado mexicano que estuvo constituido con el objetivo de abusar de ese poder que legítimamente les había sido concedido”.

Algo así como “yo no quería, fui forzado a actuar”.

Sin embargo, la Fiscalía le comprobó que de los sobornos que dio la empresa Odebretch para la campaña de Enrique Peña Nieto, algo así como 4 millones de dólares, Lozoya se quedó con su parte. Es decir, entonces no fue forzado ni mucho menos, sino que había dinero de por medio también para él, y se le documentaron depósitos en sus cuentas en Suiza, y el ex director de Pemex usó a su hermana para hacer triangulaciones de efectivo.

Pero eso no es todo, la Fiscalía expuso que testigos protegidos en manos del gobierno de Brasil declararon que entre 2011 y 2014 se pagaron sobornos por 10.5 millones de dólares en México para que Odebrecht asegurara contratos en diversas obras públicas. Estas negociaciones las hizo de manera personal Emilio Lozoya, en su calidad de director de Petróleos Mexicanos.

¿Y qué esgrimió el ex amigo de Peña Nieto? Lo mismo: “No soy culpable ni responsable de los hechos que se me imputan y en el marco de la investigación. Quiero hacer de su conocimiento, su señoría, que con relación a los hechos que se me imputan fui intimidado, presionado, influenciado e instrumentalizado.

“Asimismo, manifiesto a usted que denunciaré, señalaré a las personas responsables de estos hechos y los posibles beneficiarios de los mismos”, declaró.

Por este caso, Fiscalía General de la República formuló la imputación del exdirectivo de Pemex los delitos de asociación delictuosa, cohecho y lavado de dinero, delitos que el acusado no negó, sólo dijo que no es responsable de ello, ofreciendo que probará y señalará a los verdaderos beneficiarios de estos sobornos.

¡Wow! Ya sabíamos que estábamos frente a un espectáculo de grandes dimensiones, pero no que veríamos semejante descaro. Ni un rubor de por medio, ni una brizna de vergüenza de alguien que ya está siendo visto por la opinión pública como el Judas del sexenio pasado.

Y claro, no es que los otros sean santos, y por supuesto que merecen su castigo, pero no deja de ser vergonzoso que Lozoya, para salvar su pellejo, esté exhibiendo a sus jefes. Aunque, bueno, como dice el dicho: En política no hay amigos, hay intereses.

El ajedrez de Lozoya

Raymundo Riva Palacio

Emilio Lozoya ha dado muestras muy importantes de inteligencia estratégica. En dos días de juicio ha puesto a volar el imaginario de una Nación que quiere sangre de corruptos, le ha inyectado helio a los sueños del Presidente para que pueda cumplir el mandato de 30 millones de votos y derruir el sistema político que enfrentó sin éxito casi dos décadas, y subordinado a la Fiscalía General a sus tiempos, formas y deseos. Con apenas probaditas, no ha aportado absolutamente ninguna de las pruebas que ofreció para no pisar la cárcel, está alistándose para irse a vivir a la casa de sus padres y vivir en libertad provisional mientras lo cuida la Guardia Nacional, al tiempo de ir construyendo la idea de que es inocente y vengarse de quienes siente y cree que lo abandonaron y traicionaron.

Por segundo día consecutivo se declaró inocente de las imputaciones que le hace la Fiscalía por operaciones con recursos de procedencia ilícita en el caso de Odebrecht, como el martes hizo lo mismo en el tema de Agronitrogenados. Además, repitió la misma frase preparada por la defensa: “En relación con los hechos que se me imputan, fui intimidado, presionado, influenciado e instrumentalizado”. Sus abogados añadieron que Lozoya “fue utilizado en su calidad de instrumento no doloso en el marco de un aparato organizado de poder”.

La estrategia de Lozoya es tramposa, lo que no habla mal de él necesariamente, sino de la Fiscalía General, donde si el fiscal Alejandro Gertz Manero no empieza a exigirle pruebas, terminará pidiéndole perdón, para llevar al extremo grotesco lo que está sucediendo. Lozoya está utilizando la retórica para confundir. No puede declararse inocente si al mismo tiempo afirma estar negociando con la Fiscalía para convertirse en testigo colaborador. Para apelar al criterio de oportunidad, que es lo que busca le otorguen para disminuir sus penas o que le condonen sus actos criminales, como establece ese recurso, primero tiene que ser culpable de un delito. Si fuera inocente, no tendría necesidad de recurrir a esa figura.

Lo que dicen sus abogados también es engañoso. Cuando afirman que fue “un instrumento no doloso”, se refiere al artículo 13, fracción IV del Código Penal, sobre las personas responsables de delitos. Los abogados la conocen como la “autoría mediata”, que significa que la persona incurrió en un delito sin saber que estaba cometiéndolo, por lo que es inocente. Los expertos sostienen que esa fracción no se aplica en el caso de Lozoya. La propia búsqueda del criterio de oportunidad y los testimonios de los ex ejecutivos de Odebrecht sobre los sobornos por unos 10.5 millones de dólares al ex director de Pemex, lo contradicen.

Los fiscales aún no lo confrontan porque se encuentran en la presentación de las imputaciones. Lozoya igualmente ha respondido, y colocado las piezas sobre el ajedrez que está jugando. El martes y miércoles dijo que daría los nombres de las personas que lo presionaron, dejando ver su estrategia: está preparando una acusación directa contra el expresidente Enrique Peña Nieto, y el ex secretario de Hacienda y Relaciones Exteriores, Luis Videgaray. Ellos dos son los primeros objetivos claros cuyas siluetas dejó ver en los dos primeros días de audiencias.

Sus cabezas son las que había ofrecido desde un principio a Gertz Manero, en su “Declaración Nitrogenados”, descrita en este espacio, donde los acusó de haber sido los arquitectos de un mecanismo de corrupción desde el poder mismo, como lo han parafraseado sus abogados. Eso ya lo sabía Gertz Manero, quien después de 48 horas de juicio, aún no tiene nada en las manos de todo lo que ofreció. Por ejemplo, no ha entregado ninguno de los videos que se comprometió, manteniendo en la oscuridad a los fiscales sobre la valía y contundencia de ellos.

Lozoya está manejando el juicio en sus tiempos. Ayer mismo le solicitó al juez de control definir el miércoles su situación jurídica con respecto al Caso Odebrecht. Las jugadas las está definiendo el ex director de Pemex, junto con los tiempos del juicio. La Fiscalía General, al solicitar el martes la ampliación a seis meses para que puedan acumular pruebas le regaló a Lozoya un primer periodo para que pueda ir administrando la documentación para construir el caso de corrupción contra los gobiernos de Peña Nieto y, eventualmente, Felipe Calderón.

Los tiempos le funcionarán políticamente bien a López Obrador, pero hasta un cierto límite. El Presidente no podrá mantener el discurso de lo mucho que aportará Lozoya para mostrar la corrupción del pasado si, en efecto, no produce las pruebas esperadas. Probablemente en Palacio Nacional no hay angustia todavía por la falta de pruebas, pero en la Fiscalía General deben estar preocupados. El juicio ya comenzó y no les ha dado nada todavía. Lo único que han recibido son frases y promesas ante el juez, pero dentro de su propia estrategia de defensa.

La Fiscalía General ha cumplido con lo que le pidió Lozoya a través de su padre: no pisaría la cárcel cuando llegara a México, ir del aeropuerto de la Ciudad de México a un hospital, y de ahí a su casa. Tampoco dio algo políticamente útil para la narrativa del Presidente, como la fotografía al llegar a México. La imagen al entrar a la cárcel no existe porque ni siquiera estuvo cerca del reclusorio. Entonces, nada para el caso jurídico, nada para la semiótica. El trato a Lozoya es notoriamente excepcional a cambio de migajas y promesas de un poco de pan. Es una burla.

Gertz Manero tendría que estar revisando si a todo lo que hizo para que Lozoya regresara a México, le ha faltado una segunda parte de estrategia, antes de que junto con López Obrador empiece a perder todas sus piezas en el astuto ajedrez que está jugando Lozoya.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

twitter: @rivapa

Las dudas del caso Lozoya

Todo es extraño y confuso. Nada está claro y, a pesar de la relevancia política, social y mediática del asunto, son las filtraciones y el manejo intencionado de la información lo que prima. Nos referimos, desde luego, al tema del momento, al “Caso Lozoya”, que ha sido planteado -mediáticamente, desde luego- como un “parteaguas” en la lucha contra la corrupción.

Ayer, un juez federal presidió la inusual audiencia del “caso del momento”, con un detenido que se encuentra en la suite de un hospital privado y sin que el video del evento pudiera ser visto por nadie más que las partes en el proceso. Lo que sabemos de éste es sólo aquello que un desconocido funcionario del Consejo de la Judicatura Federal nos contó a través de un chat de mensajería instantánea.

Al final, según se informó, el exdirector de Petróleos Mexicanos fue vinculado a proceso y permanecerá, en calidad de detenido y portando un brazalete, en el cuarto de hospital a donde fue conducido desde que pisó suelo mexicano luego de ser extraditado desde España.

En términos estrictamente técnicos, a Emilio Lozoya se le ha dictado una medida cautelar que implica monitorear sus movimientos, pero extrañamente también se ordenó que se mantuviera la vigilancia policial en el inmueble donde se encuentra.

¿Se le dictó entonces prisión preventiva pero en tanto esta puede ejecutarse le han colocado de forma provisional un brazalete? O, más bien, como afirma el propio presidente Andrés Manuel López Obrador, ¿la vigilancia policial es para “garantizar su seguridad” porque corre peligro?

Las preguntas no hacen sino acumularse conforme pasan los días y las respuestas que se van ofreciendo no hacen sino multiplicar las dudas.

¿Cuál es la calidad real de Emilio Lozoya en términos judiciales? ¿Cuál es el trato que la Fiscalía General de la República hizo con él y sus abogados? ¿Se le va a juzgar y a condenar por los delitos que necesariamente debería confesar si, como se ha dicho, ha decidido “cooperar” con las autoridades?

No se trata de preguntas triviales, sino de cuestionamientos de la mayor importancia que deberían quedar perfectamente respondidos de cara a la opinión pública, pues de lo que estamos hablando es de esclarecer lo que el propio Gobierno de la República ha bautizado como uno de los más escandalosos casos de corrupción del pasado reciente.

De entrada parece claro que el primer compromiso de las autoridades mexicanas para con Emilio Lozoya es que no pise la cárcel. Pero eso, ¿es sólo temporal o implica que finalmente no se le juzgue sino que, al final, se le deje en libertad y se le permita disfrutar del dinero con el que ilegalmente se benefició según sus acusadores?

Rara forma de combatir la corrupción, al menos hasta ahora: realizando un proceso penal en la opacidad, “administrando” la información que se le entrega al público pero, sobre todo, usando abiertamente con propósitos electorales un caso que, al menos hasta el momento y en el terreno estrictamente judicial, ha hecho mucho ruido pero mostrado pocas nueces.

El Partenón secreto de México

Desde que tengo memoria conocía la historia del Partenón y lo veía en las montañas al cruzar la bahía en una pequeña lancha, todos lo vimos y escuchamos la misma historia muchas veces.

El “negro Durazo”, ex jefe de la policía capitalina o mejor conocido por la serie Luis Miguel como “su padrino”, decidió construir un edificio de ese tipo en el bello puerto de Zihuatanejo.

Nunca fui tan curiosa para investigar la verdadera historia del Partenón y cuál era su significado, pero hace poco tiempo tuve la oportunidad de visitar el original y conocí la historia de ese monumento que vi tantas veces en la bahía, quiero compartirla con ustedes.

En la antigua Grecia, los ciudadanos construyeron templos adornados para honrar y adorar a su grupo de dioses.

La ciudad de Atenas adoraba a Atenea, la diosa de la guerra justa y de la sabiduría. Según la mitología griega, Atenea nació de la cabeza de Zeus.

Poco después de su nacimiento, Poseidón y Atenea se pelearon por el poder de la ciudad de Atenas. Atenea ganó la batalla, y por lo tanto, el patrocinio de la gloriosa ciudad.

Como reconocimiento, los ciudadanos construyeron un templo llamado el Partenón en honor a Atenea.

El Partenón fue construido en la Acrópolis, la parte más alta y fortificada de Atenas. Partenón significa literalmente la casa de Atenas.

Las columnas se construyeron para ser ligeramente más anchas en la zona media y ligeramente más delgada en la parte superior, cerca del capítol. Los antiguos griegos hicieron esto como una ilusión óptica para que pareciera como si el techo estuviese poniendo demasiada tensión en las columnas.

La realidad es que actualmente el Partenón de Atenas está compuesto por columnas y no es posible entrar, son ruinas, igualmente es un espectáculo hermoso pensar en toda la historia que contiene y el motivo por el que fue construido.

Me parece que muchas veces tenemos tantos tesoros escondidos o tan evidentes frente a nosotros que no nos cuestionamos la historia, si son o si van a Zihuatanejo los invito a que vean el Partenón con otros ojos.

RUTH MORELOS Instagram. ruthmorelos

La batalla del cubrebocas

La defensa de la salud en tiempos de epidemia es un problema privado, además de público.

La historia de los contagios se narra sobre descuidos individuales o malas prácticas colectivas que provocan la transmisión del virus en cuestión, pues es difícil contagiarse si se siguen todas las instrucciones de cuidado, sencillas por cierto, que han compartido los expertos en materia de epidemia; aun así es increíble como los adversarios del régimen han concentrado su lucha política, publicitaria y propagandística en demostrar que “lo que dice el Gobierno es falso”.

Una de las batallas más intensas la han centrado en el uso del cubrebocas, convirtiéndolo en causa belli e intensificándola de tal manera que ya hay personas que consideran que el cubrebocas protege de toda suerte de contagio; el tema lo usan a sabiendas de que es un tema secundario, que sólo funciona o es indispensable en ciertas circunstancias, y no es garantía de salud.

Este fin de semana Lopez-Gatell usó un cubrebocas y explicó que era recomendable usarlo en interiores con poca circulación de aire y sin poder guardar la sana distancia, lo que aprovecharon los adversarios del actual Gobierno como su victoria en la guerra por la protección de la salud.

Un editorialista de un afamado periódico escribió en su Twitter lo fácil que hubiese sido reconocer, hace tres meses, que el cubrebocas era indispensable y en respuesta cientos de comentarios se unieron a su canto de victoria, como si la selección mexicana hubiese ganado la Copa Mundial, además de exigir que López-Gatell fuera enjuiciado por la muerte de todas las víctimas de la COVID-19 hasta la fecha.

No se requiere ser un experto epidemiólogo para entender que este accesorio puede ser útil en ciertos momentos y que no necesariamente representa la diferencia entre la vida y la muerte.

La guerra por el cubrebocas, responsabilizar a las autoridades por el aumento de los contagios, la exigencia permanente por la reapertura de negocios e industrias con la excusa de fortalecer la economía y el uso de la muerte dolorosa en las familias como argumento político ha desnudado la calidad moral de quienes ansían la renuncia de Andrés Manuel.

Es cierto que las condiciones económicas y sociales actuales hacen imposible mantener por más tiempo la emergencia sanitaria y la disminución de la movilidad de la población; tenemos que salir a buscar trabajo, comida y los recursos necesarios para la supervivencia, y aquí en Ciudad Juárez sabemos que salir a la calle representa muchos riesgos, como una balacera en vía pública que termine con nuestras vidas por una bala perdida, como le ha pasado a muchas personas, pero no nos queda de otra.

Estoy seguro que es bueno usar el cubrebocas pero este accesorio es secundario y no garantiza mi salvación.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Cadena de mentiras presidenciales

*Lozoya, distractor para detener derrumbe del gobierno

*Sobre Odebrecht, prescripción; otros delitos en veremos

Nada cómodo ha resultado aceptar el país de mentiras en el cual habitamos. Y no porque la naturaleza nos muestre una cara diferente a los cientos de maravillas contempladas, sino a lo hecho por los gobiernos y particularmente por el encabezado por López Obrador, el cual tiene una receta diaria con la cual intentar medir nuestra capacidad de aceptación o de estupidez. Si nos atenemos al espectáculo Lozoya Austin, se miente permanentemente al señalarlo con cargos sobre los sobornos de Odebrecht, cuando este delito ya prescribió. Si nos referimos al avión presidencial ¿fue un engaño aquella compra millonaria de billetes realizada por empresarios asistentes a la cena de tamales de chipilín en Palacio Nacional? Porque la Lotería Nacional reporta la venta de menos del 25 por ciento de “cachitos”. Si nos percatamos de la farsa escenificada como combate a la corrupción, bastará con confirmar quienes están en la cárcel junto con Rosario Robles o que sucede con las investigaciones anunciadas por la Función Pública sobre las acciones de los superdelegados, o con las denuncias por la asignación de obras de manera directa, sin mediar licitación alguna y las cuales llegan al 80 por ciento de adquisiciones y obras del gobierno federal.

Ya en líneas anteriores advertimos la utilización solamente mediática, porque jurídicamente son muchos los errores y las violaciones cometidas a leyes y procedimientos penales en el caso Lozoya se abren las ventanas, las puertas, de una escenografía que no conoce límites en el engaño. El doctor José Oscar Valdés, nos desnuda la terrible realidad: Sobre el amparo otorgado a Lozoya Austin en el 2018 y que respondía al caso Odebrecht, el delito ya prescribió, la entonces PGR nunca se aquerelló, perdió. Por lo tanto, se fueron por el lado electoral, el de acusar la utilización de esos recursos para la campaña de Peña Nieto. Esto produjo, recordemos, la salida de Santiago Nieto, cuando asegura contar con pruebas de ello. Así que, Lozoya se va al amparo, lo gana y con el tiempo los delitos prescribieron. No puede juzgarse al ex director de Pemex por esa causa. Pero, además, los actuales no son delitos graves y solamente lo traen por la compra de Agronitrogenados y por los Astilleros. Por otra parte, los videos que dicen presentará, ya tienen 8 años y no están vinculados como prueba.

De acuerdo a lo señalado, se advierte se trata de 15 videos de los cuales, afirman, se conocerán 12 y en ellos aparecen legisladores del PAN y del PRI, pero nada dicen de los del PRD. En ellos, afirman, se comprueba la recepción de dinero y habrá de resaltarse algunos de ellos hoy son gobernadores, como son los casos de Miguel Barbosa de Puebla, el mandatario Rosas Aispuro de Durango, el de Baja California Jaime Bonilla, el de Aguascalientes Martín Orozco Sandoval, Cabeza de Vaca de Tamaulipas, pero también el director del IMSS Zoe Robledo, la titular de Energía Rosario Nahle y el director de CFE Manuel Barttlet. En el pasado y con referencia a los casos Bejarano, Ahumada, Robles, Ponce –a quien exhibieron jugando en Las Vegas siendo Tesorero del gobierno de AMLO en la CDMX-, crearon en la Suprema Corte de Justicia jurisprudencia y de ahí se advierta que notas de medios o vídeos tienen que ser medios lícitos vinculados con alguna prueba ¿cómo va a sustentar la Fiscalía cargos?

La 4T está desesperada porque nada le ha funcionado, mataron la economía y no mataron al virus, hay bonos basura, está todo quebrado así que lanzan el tema Lozoya a los medios para tomar una bocanada de aire. Mediáticamente les va a dar para que puedan salir a rasgarse las vestiduras, pero legalmente está enclenque la acusación. Es una vil mentira que vayan a sentar a Peña Nieto o a Videgaray en el banquillo de los acusados. Además de Lozoya, solamente que inventen, porque ya prescribió lo relacionado a Odebrecht. Ahora que, en estas presentaciones, lejos de citar al Artículo 21 y advertir que el ex funcionario es testigo protegido, llega sin esposar, en un avión privado, en lugar de presentarlo ante el juez se lo llevan a un hospital privado y para colmo no hay explicaciones oficiales y ni siquiera se sabe dónde está.

Debe la Fiscalía probar cada una de las acusaciones y todo apunta a una mala apuesta al seleccionar el caso Lozoya, porque en eso de combatir la corrupción habría de señalarse el inicio desde casa y eso no se ha visto ni con los superdelegados acusados desde dentro por ladrones, o checar lo registrado en salud en donde se lucra con la pandemia o revisar la salida de la mamá y del papá del Marro de la cárcel. Solamente Rosario Robles se encuentra tras las rejas y hasta una licencia de conducir le inventaron, dijeron iban a caer muchos y no están ni siquiera quienes con ella colaboraron. “En aplicación de la ley estamos peor que antes, no se ve el cambio, hay una pandemia no controlada, un combate a las mafias con abrazos y no balazos, el cubre bocas ya se convirtió en tema de debate, el presidente no resuelve nada y nos da excusas culpando permanentemente a los del pasado. Hay algo más para quienes vivimos en el Estado de México. Ahí reina el Grupo Atlacomulco, se dan maravillas, se caen helicópteros con secretarios de gabinete y no pasa nada, si Lozoya fuera un problema para Peña Nieto, desde hace tiempo lo hubieran desaparecido. Por esas tierras se han aventado a secretarios de gobernación, no permiten embarrarse mucho”, enfatiza José Oscar Valdés.

Por cierto ¿cuántas reformas de Peña Nieto están vigentes y por cuántas de ellas hubo sobornos? Para las nuevas reformas ¿ningún legislador resultó beneficiado? Porque la corrupción no es solamente dinero, son acciones en las cuales se registra el retraso de los pueblos, el consabido dejar hacer, dejar pasar sin responsabilidad.

Andrés Manuel López Obrador recurrió una vez más a la farsa del “avión presidencial” para exhibir la corrupción y el dispendio del sexenio de su antecesor, Enrique Peña Nieto. Pero la población desconfía cada vez más de su mandatario. A casi dos meses de la falsa rifa de la aeronave, se han vendido sólo 25 por ciento de los boletos, es decir, un millón 530 mil cachitos por 765 millones de pesos. Todo apunta a un fracaso en esta mala broma del tabasqueño a los mexicanos.

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