SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

La elección de 2021, querámoslo o no, tendrá condiciones muy pero muy distintas a las que han distinguido otros procesos políticos. El Covid-19, como la pandemia más agresiva que hemos vivido desde la peste bubónica, incluso peor que la tuberculosis, a la que se le denominó “la peste blanca”, vino a trastocarlo todo, y la política no podía ser la excepción.

Expertos en política señalan incluso que el Covid 19 todavía no muestra todos sus efectos, y hasta pronostican el desmantelamiento de viejas estructuras políticas, así como personajes que tendrán que hacerse a un lado, porque simplemente no están a la altura de los retos de estos nuevos tiempos.

Ya no es suficiente tener un buen discurso, ni tampoco una buena presencia. No es suficiente tener un padrino político, ni la bendición del jefe máximo. Los maximatos y su multiplicación en distritos, estados y municipios, serán puestos hoy más que nunca a prueba.

También los acuerdos entre grupos, el clásico “sigues tú” y “yo pa’lotra”, están condenados al fracaso, porque no se trata de poner al que sigue en la cola de las tortillas, sino al más capacitado, al más sensible, al más creativo, porque si antes teníamos problemas, en el futuro tendremos más y mayores.

Si no nos hemos dado cuenta, esto apenas comienza. Los horrores de la pandemia los viviremos en carne propia cuando haya pasadso la primera ola. Porque, ojo, los expertos dicen que viene una segunda y hasta una tercera. La segunda ya viene por Europa, que más que rebrotes del Covid, son los inicios de una nueva ronda por el mundo. Y la tercera está comenzando en China. Luego entonces, serán 3 barridos que la pandemia hará, y al que se quede con calzones en esta, para la otra quedará desnudo.

No sería extraño que eso sucediera. Es el comportamiento natural de las pandemias. Por ejemplo, el cólera ha dado ya 7 rondas por el mundo, desde que comenzó hace unos 200 años. La última fue a inicios de la década de los 90, tiempos en que nuestro país también vio muchos muertos y obligó al gobierno y a la gente a cambiar muchas políticas sanitarias y de producción y manejo de alimentos.

Si al Covid-19 le agregamos que las leyes cambiaron y hoy son estrictas en el sentido de que ya se considera un delito electoral -del fuero federal-, la compra de votos por cualquier modalidad, la retención de credenciales y tantas y tantas argucias que se inventan los que aspiran al poder (suelen decir que en la guerra y en el amor todo se vale), entonces podemos deducir que el proceso electoral de 2021 para nada será algo sencillo.

La política sigue. No puede parar. Finalmente, todo es política. Cada decisión que los individuos tomen y que se relacione con su interacción con los demás, es un asunto de política. Lo aclaro porque no sólo existe la política partidista, que se diseñó para acceder al poder y perpetuarse en él, sino porque el hombre por naturaleza es un animal político y está tomando decisiones todo el tiempo.

Volviendo al tema, en lo sucesivo se necesitarán políticos que no le tengan miedo a la historia. Que sepan que lo que no hagan en este momento, terminará hundiéndonos más.

Sé que Guerrero, por ejemplo, no debería estar en semáforo naranja. Por el aumento de casos de Covid-19, no hay condiciones. Pero el gobernador tomó ese riesgo y se le aplaude. No podemos seguir encerrados de por vida, y lo que sigue es curar a la gente.

Tenemos ejemplos de personas que han sanado, y debemos tomarlo. Tener Covid-19 no es una sentencia de muerte, no es algo invencible. Hace falta un protocolo oficial para combatirlo, así como orientar y concientizar a la gente debidamente, para que no se oculten, no se traten con tes ni hierbas, y más bien sepan qué tomar y cuándo actuar.

El secreto está en actuar a tiempo. No es entonces evitar la enfermedad manteniéndonos encerrados por meses. Sino saber qué hacer cuando la enfermedad se presente. Suena duro, y hasta temerario, pero así debemos actuar. Volver a cerrar los puertos no es la opción.

Urge también regular los precios de las medicinas. Es terrible, por ejemplo, que una medicina para desinflamar el pulmón cueste 1,500 pesos en las farmacias. O que una pastilla de Azitromicina cueste 100 pesos, ya con descuento. ¡Por dios! Espantoso que los farmacéuticos estén lucrando tanto con la gente enferma, que debido a la pobreza por el cierre de la actividad económica, se está curando con Vaporrub porque carecen de recursos.

A esto se debe tanta muerte en el país, no propiamente al Covid.

Entonces, la clase política debe quitarse miedos y remilgos, y tomar al toro por los cuernos. De esos necesita México.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Después de la captura de José Antonio Yépez, alias El Marro, el líder guachicolero que prendió al rojo vivo a Guanajuato, vale la pena revisar este caso que es el primer golpe certero contra la delincuencia en este país, de parte del gobierno de la Cuarta Transformación, y que podría significar -como dijo el senador Ricardo Monreal-, el inicio de la pacificación de México.

Ese es un sueño largamente anhelado por todos los mexicanos, quienes llevamos prácticamente 20 años viviendo en la ignominia, a salto de mata, con los pelos de punta y viendo tantos muertos, que la muerte se nos ha hecho común. Somos, desafortunadamente, una sociedad tan acostumbrada a la muerte, que hasta el Covid-19 y sus fatales efectos nos parecen poco.

El arresto de El Marro, está destapando una cloaca que data de hace 10 años y que incluye a autoridades estatales, municipales y empleados de Pemex. Imposible que un delincuente de baja monta como El Marro, cuyo grupo delincuencial ni siquiera tiene la categoría de un “cartel”, haya puesto en jaque al gobierno estatal de Guanajuato durante tanto tiempo, así como al gobierno federal, desde 2009, extendiendo sus tentáculos por todo el corredor guachicolero del país, zona que -sospechosamente-, es controlada políticamente por gobiernos panistas.

El Bajío entero estaba al servicio de El Marro quien, insistimos, ni siquiera tenía un cártel sino un grupito de familiares metidos a la administración de la gasolina robada desde la refinería de Salamanca.

Dicen los conocedores que alguna vez perteneció a Los Zetas, pero sin novedad. Nunca fue uno de los mejores narcos que haya tenido el país. Ni siquiera era narco, pues, porque le entró a la venta de estupefacientes hasta que el gobierno federal cerró los ductos de Pemex y se le secó la gallina de los huevos de oro.

¿Para quién trabajaba El Marro? ¿Con quién compartía los 10 millones de pesos diarios que dicen ganaba por el robo de combustible? ¿Cómo y dónde distribuía lo robado, que llegaron a sumar 1 millón y medio de litros de gasolina? ¿Cuál era su modus operandi? ¿Quiénes eran sus cómplices en el sector de los dueños de gasolineras?

El Cartel de Santa Rosa de Lima no era tal. Era un grupo de delincuentes formado por El Marro, en el que participaba hasta su madre, sus hermanas, sus cuñadas, primas y hasta sus amantes, la mayoría mujeres.

La diminuta mujer que vimos detenida en junio pasado, pero luego liberada de manera impune por errores procesales, era nada más y nada menos la que se encargaba de administrar los dineros de El Marro, mientras él andaba a salto de mata. Era la que se encargaba de pagar la “nómina”, que incluía a halcones, policías de varios municipios….y vaya usted a saber quiénes más.

El ocaso de El Marro no comenzó con López Obrador, cabe aclarar. Fue desde 2017, en tiempos todavía de Enrique Peña Nieto que un General dijo por primera vez su nombre, y se maravilló de que nadie supiera de él, siendo que tenía desde 2009 robando combustible, aunque la actividad se propagó en 2014, justo a dos años de la llegada al poder de Peña Nieto.

El ocaso de El Marro ni siquiera dependió del gobierno federal. Su error fue no haberse aliado con El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, cuando éste se lo propuso, para tener acceso al Océano Pacífico, previa conquista de zonas de Michoacán.

Entonces todo se le complicó. Al no tener la estructura real de un cártel, sino siendo el suyo un negocio familiar y de amigos (políticos), no pudo defender el territorio, aunque lo intentó, y entonces convirtió a Guanajuato en un polvorín. Lo peor vino cuando le cerraron los ductos de Pemex. Entonces tuvo que decidirse por la venta de narcóticos y sobre todo el secuestro, para poder financiar sus actividades.

Cuando le comenzaron a detener a sus familiares, comenzó lo más grave. Cuando le tocaron a su madre, lloró y acusó al gobierno estatal de trabajar para El Mencho. También amenazó al gobierno federal, sabiendo que su caída era cuestión de tiempo. Ya se había escapado de las autoridades en dos ocasiones y se había convertido en un símbolo de la impunidad en Guanajuato, hasta este domingo que lo agarraron con las manos en la masa. Entonces no podrá alegar errores procesales, o que le inventan delitos, pues tenía en su poder a una empresaria, por la que estaba pidiendo rescate.

Ahora mal, esto no significa el fin de la violencia. Ya veremos a otro monstruo levantarse por ahí. Pero sí es el fin de un delincuente de baja ralea, que puso en jaque al gobierno mexicano. Mejor dicho, que era tolerado y utilizado para consumar el robo a Pemex, que en realidad era un robo institucional.

¿Por qué la FGR no teme que Lozoya se fugue?

Ayer se dictó una segunda vinculación a proceso al exdirector general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, luego de 14 horas de audiencia en el segundo día consecutivo en el que se leyeron cargos en su contra. Sin embargo, pese a la relevancia de las imputaciones, la Fiscalía General de la República (PGR) no solicitó prisión preventiva en su contra.

En otras palabras, luego de que, según su abogado Miguel Ontiveros, permanezca “dos o tres días más” en el hospital privado donde se encuentra internado, gozará de libertad condicional durante el resto del procedimiento judicial al que ha sido sujeto por diversos delitos.

Es preciso insistir que la libertad condicional de Lozoya se debe, esencialmente, a que la dependencia a cargo de Alejandro Gertz Manero solamente solicitó que se le colocara un brazalete, se le retirara el pasaporte y las visas y se le prohibiera salir del País.

¿Por qué la FGR no considera que Lozoya debería enfrentar en prisión el proceso que se le seguirá en adelante? La pregunta es pertinente sobre todo porque a diferencia de la postura que ha asumido ahora la Fiscalía en el caso de la exsecretaria del gabinete de Enrique Peña Nieto, Rosario Robles, se consideró que “existía riesgo de fuga”.

¿Por qué en este caso no se tiene el mismo temor si, de acuerdo con los antecedentes del mismo, Lozoya Austin ya demostró su propensión a buscar escapar del brazo de la justicia?

Es importante recordar en este sentido que, al presentarse la primera denuncia en su contra, el exfuncionario se negó a comparecer a las audiencias que se le citó y huyó al extranjero obligando al gobierno mexicano a buscarlo por todo el mundo, hasta que fue detenido en España.

Contrario a esta conducta, Rosario Robles nunca buscó esconderse ni huir pero, a pesar de eso, la FGR insistió en la necesidad de mantenerla en prisión alegando que, de lo contrario, podría huir debido a que no había certeza de que tuviera “arraigo” en la Ciudad de México.

Otro detalle que es necesario resaltar en esta dicotomía es que los delitos de los que son acusadas ambas personas son esencialmente los mismos: delitos para los que no se exige prisión preventiva oficiosa, pese a que el presidente López Obrador repite, una y otra vez, que la corrupción ya es en México “delito grave”, es decir, que no permite la libertad bajo fianza.

La única explicación posible a esta conducta contradictoria es que los criterios más relevantes con los cuales se está “combatiendo” la corrupción desde el Gobierno de la República son de carácter político y no jurídico, lo cual no contribuye a documentar el optimismo.

Este episodio, por lo pronto, ha concluido. Ahora habrá que esperar medio año para que la FGR concluya su investigación. En ese periodo, nada concreto ocurrirá en relación al caso… salvo la recreación de una previsible guerra de papel derivada del interés político que para el Gobierno de la república tiene este caso “emblemático”.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Clases por televisión en tiempos de Covid-19

“Es la marca de una mente educada ser capaz de entretener un pensamiento sin aceptarlo”: Aristóteles.

Mis estimados, llegó lo que se divisaba llegaría en algún momento a nuestro México lindo y querido. El secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, anunció que el 24 de agosto inicia el ciclo escolar 2020-2021 por televisión, clases que trasmitirán las televisoras a través del Acuerdo por la Educación recientemente firmado.

Se difundirán en seis canales de televisión los contenidos educativos desde prescolar hasta bachillerato.

Pero la propuesta del gobierno federal, sin duda es buena para las grandes ciudades. Y aun en esas ciudades carecen las familias de medios para que los hijos reciban clases por televisión. Ahora imaginemos lo que sucederá en los estados pobres como Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas, sobre todo en sus sierras y zonas indígenas, pues hay lugares que no tienen ni luz eléctrica, cuanto menos van a tener señal de televisión.

En algunos municipios de la franja costera, hay colonias y comunidades que carecen de señal de Internet, y es peor en las zonas rurales, donde las redes de energía eléctrica son deficientes; y cuando falla, tardan hasta 15 días sin el servicio.

Y le hablo de la ciudad, pues en zonas serranas y lejanas de la civilización los pobladores aún se alumbran con quinqués a base de petróleo, y si acaso tienen escuelitas del Conafe. Bueno, tenían, porque con la violencia todos desertaron.

Los pueblos que tienen energía, es de pobre calidad el servicio, y reportan continuamente que la CFE los desatiende por meses cuando se cae alguna línea o falla algún transformador.

Por ejemplo, en Tierra Caliente el servicio de energía eléctrica es paupérrimo y la señal de televisión llega a la zona sólo si tienes el servicio privado de televisión por pagada conocido como SKY.

Afortunadamente, el secretario de Educación, Esteban Moctezuma, enseñó que para esas zonas hay radios que también se unen al Plan de Educación del país; es decir que los estudiantes pueden escuchar la clase por radio.

Pero el plan propuesto por la SEP no es como lo pintan los funcionarios; aunque lo digan motivados, no se divisa un proyecto viable, sobre todo por la mala calidad de los servicios, tanto de la energía eléctrica como el de las televisoras.

Y aunque son buenos los deseos del presidente AMLO, al decir que el regreso a clases con el modelo educativo de clases presenciales, no tienen precedentes en el mundo, que somos pioneros, hasta no ver, no creer.

Las clases se difundirán a través de canales de Televisa, TV Azteca, Grupo Imagen y Grupo Milenio.

Incluso, Moctezuma señaló que este plan será para evitar que la escuela sea una fuente de contagio en las familias; sin embargo, olvida el secretario que en su mayoría las familias mexicanas envían a sus hijos a la escuela y los padres se van a trabajar. Y hasta que salen del trabajo, recogen a sus hijos. Los padres de familia tienen a la escuela como guarderías de sus vástagos, por eso ahora que no hay clases, los padres están desesperados, pues no tienen con quién dejarlos mientras salen al trabajo.

Por todos lados, el plan educativo no parece bien instrumentado, pues los funcionarios tampoco incluyeron a los maestros en el proyecto. Los docentes debieron ser incluidos al definir el método, pues ellos conocen la técnica pedagógica para enseñar a los estudiantes en circunstancias adversas, ya que el plan para el inicio del ciclo escolar 2020-2021 será difícil de aplicar para los niños de nuevo ingreso, ya que el niño de por sí comienza a experimentar algo nuevo en su vida y no les va a funcionar la clase a distancia.

No soy pesimista, intento se realista. Son varios factores en contra y los iremos conociendo. Un infante tiene miedo a lo desconocido, por eso es indispensable el docente, por que el maestro o maestra sabe cómo animar que el pequeño acepte ese reto en su vida, de comenzar a aprender algo nuevo, de obedecer y tener disciplina, de prestar atención.

Por ejemplo, los menores de nuevo ingreso a secundaria sufren cierto temor al principio de año escolar. Por eso debió el titular de la SEP incluir a los docentes en ese plan educativo por televisión a distancia, porque son los docentes los que conocen del tema.

No es la forma, es el fondo, pues todo tiene sus reglas, principios, valores y métodos.

Se informó que el plan a distancia será por poco tiempo. Eso esperamos, pues según el secretario de Educación, las clases presenciales se darán en los salones de clases únicamente cuando en cada estado haya semáforo epidemiológico verde. Entonces, todavía le cuelga porque la mitad del país está en rojo y la otra mitad todavía en un naranja oscuro, tirándole a rojillo. Nadie ha pasado siquiera al amarillo, mucho menos al verde.

El método debe ser eficaz, pues la virtud de las culturas es su función. No olviden que son al menos 30 millones de alumnos en el país los que recibirán clases a distancia. Para ello, fueron contratados seis canales de televisión. Por ahora no importa el costo de cada una, sabemos que las televisoras no dan paso sin huarache y seguro firmaron un convenio bien jugoso. Aunque diga el mandatario federal que la tarifa de las televisoras para el gobierno no es comercial, si no social, todos sabemos los costos de esos monstruos televisivos y radiofónicos.

Lo grave es que ya se rumora que las clases presenciales serán hasta enero del 2021, y eso pinta mal para la educación del país, que de por sí está terrible; y con esto, seguro nos tocará a los mexicanos caminar para atrás, como los cangrejos.

El plan no va a funcionar como anhelan los funcionarios de la SEP. Insisto, en las ciudades grandes puede que funcione, pues los padres de familia tienen otra cultura, pero en estados como Guerrero, sin minimizar a mis paisanos guerrerenses, no va a funcionar el método de enseñanza a distancia por televisión, no hay disciplina para ello, los padres andamos en todo menos en lo que importa. Pero, además, por lo que ya expuse en un principio, por las deficiencias tecnológicas que sufren nuestros pueblos por años. Es en verdad un grave rezago.

Y miren que las lluvias en la entidad apenas comienzan y se pronostican lluvias hasta noviembre; y aquí nada más hace un vientecito o se orina un gusano, y se va la luz en el pueblo, y no llega hasta dentro de dos o tres días.

Y es que no hay los medios para que se cumpla el plan de clases a distancia por televisión, de manera pareja en todo el país.

Insisto, no soy negativa ni ave de mal agüero, pero es la triste realidad que vivimos en algunos estados del país. En pleno Siglo XXI, no hay servicios de calidad.

Los que se manifestaron con el plan fueron los del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Exhortaron al gobierno federal a garantizar la educación de todos los estudiantes en el regreso a clases, que haya medidas puntuales para que todos los niños puedan aprender, y que se garantice que ningún docente quedará sin trabajo; es decir, que les sigan conservando su plaza, su salario.

Pero como dice la del comercial, ese es otro tema, que después lo vamos a comentar.

Los priístas indican que varios padres de familia, de la noche a la mañana tuvieron que hacerla de maestros y maestras; sin embargo, ahora tienen que salir a trabajar y los hijos quedan solos, ¿y quién los va a guiar? Ese es otro asunto, por eso los dirigentes tricolores proponen que el gobierno apoye económicamente y con material a estos niños. Incluso, plantean que el gobierno les apoye con la mitad del pago del recibo de luz, y que les den tabletas y libros de texto.

Este último punto, dijo esteban Moctezuma, que se otorgarán los libros a los estudiantes.

Pero, insisto, el problema no es si les apoyan con el recibo de luz o si les dan tabletas digitales. El problema es que no hay servicios de energía y de televisión abierta; y si no tienen Sky, no puedes ver ningún programa.

Debieron hacer un estudio para que vieran cómo sufrieron los universitarios para sacar el año escolar anterior, con la pésima red de internet en sus comunidades, hasta lloraban los muchachos porque sentían que no entregarían su trabajo a tiempo. Algunos de plano se salieron del pueblo a vivir con familia en la ciudad, para lograr cumplir con sus trabajos, pues había mejor sistema de internet.

De ese tamaño suceden las cosas con la tecnología en nuestro estado de Guerrero.

Pero no todo es tristeza, dijera mi amigo Jorge de la Rosa, como nuestro Guerrero, no hay dos. Jejeje. ¡Feliz martes para todos!      

¿Qué hacemos con López-Gatell?

Jorge Zepeda Patterson

Nueve gobernadores piden la renuncia de López-Gatell, acusándolo de haberlos amenazado con fincarles responsabilidad jurídica en la crisis de salud. Familiares de fallecidos por la COVID-19 afirman que habrán de denunciarlo penalmente por lo que consideran una estrategia deliberada para boicotear el uso del tapabocas. Prensa, comentocracia y redes sociales cuestionan y ridiculizan al responsable de la campaña de salud frente a la pandemia y también exigen su despido.

Del otro lado, el Presidente y los suyos defienden la solvencia del doctor, sus credenciales científicas, su experiencia en epidemiología, su energía infatigable y su honestidad profesional. Se citan estadísticas sobre el favorable desempeño de México si se considera el tamaño de su población, el crecimiento milagroso en términos de capacidad instalada de camas y respiradores, el esfuerzo descomunal que supuso el “aplanamiento” de la curva de contagios.

¿Quién tiene la razón? ¿Ha sido un desastre la estrategia seguida por México en contra de la pandemia, como afirman los críticos? O por el contrario, ¿ha salvado al país de una tragedia que pudo haber sido más brutal, como aseguran los defensores de la 4T?

Probablemente hay un poco de verdad en ambos planteamientos, por absurdo que parezca esta fusión de argumentos opuestos. Hay aciertos y errores en la concepción, desarrollo y evolución de la campaña de salud pública impulsada por el Gobierno. Antes de hacer un juicio categórico, habría que repasar puntualmente algunos de ellos.

Acierto. Nadie puede ignorar el estado calamitoso en que se encontraba el sistema de salud en México a principios de este año. En su mayor parte era el resultado de la manera sistemática en que fue sangrado por administraciones anteriores por actos de corrupción, desviación de fondos con motivos políticos y estrategia deliberada para fortalecer el sistema de hospitales privados en detrimento de la salud pública. Pero también hay alguna responsabilidad en el actual Gobierno; la pandemia lo sorprendió al inicio de un replanteamiento para buscar salud gratuita con carácter universal y una refundación del sistema de adquisición y distribución de medicinas. No había desaparecido el viejo sistema pero tampoco había nacido el nuevo. Ese es el inventario que recibió López-Gatell para hacer frente a la peor crisis de salud que ha abatido al mundo en las últimas décadas. En tales circunstancias, es notable el esfuerzo de organización, la construcción de alianzas con el sector privado, la adquisición de las suficientes camas y ventiladores para evitar el colapso, la formación de 50 mil asistentes médicos de emergencia. No bastaba con alcanzar ciertos objetivos numéricos a nivel nacional, había que asegurar que la suficiencia se reprodujera en cada territorio a lo largo de los 2 millones de kilómetros cuadrados.

Desacierto. El manejo del tapabocas ha sido desafortunado por parte del funcionario. No sé si la desestimación de López-Gatell al uso de tapabocas se debió al principio a una legítima convicción de que no hacía diferencia en el contagio (posición inicial de la Organización Mundial de la Salud) y después al orgullo que le impedía reconocer el equívoco, o de plano al deseo de que el contagio continuase a una velocidad moderada y la población alcanzase la inmunización de rebaño. Quizá una mezcla de las razones anteriores. Pero lo cierto es que a la luz de la información hoy conocida en todo el mundo, López-Gatell mantiene aún una posición innecesariamente ambigua. Admite que es una medida útil, entre otras, pero prescindible si se mantiene la sana distancia y advierte de algunas desventajas: propicia en la población una falsa sensación de seguridad que le lleva a asumir riesgos, hay desconocimiento en la manera de usar un tapabocas y terminan convertidos en fuente de infección, no detienen completamente las partículas infecciosas. Pero siempre queda la impresión de que son argumentos ex post, para no dar su brazo a torcer. Si está reconociendo que son de alguna ayuda, como lo demuestra la estadística en muchos países y considerando que hay vidas en juego, en lugar de desestimar el tapabocas tendría que enfatizarse su uso y hacer campañas para minimizar sus desventajas (uso correcto, tipo de materiales, etc.).

Acierto. El doctor López-Gatell ha tenido la valentía de llamar la atención sobre la verdadera plaga de salud pública en México: diabetes, obesidad, desnutrición. Las otras epidemias sobre las que se ha montado la COVID-19. Obviamente afecta a una industria que ha convertido a la infancia en un adicto cautivo y carne de cañón para el desarrollo de precondiciones que deberían ser inaceptables en una sociedad responsable. El odio que genera López-Gatell responde no solo a que se ha convertido en cabeza de turco idóneo para atacar a López Obrador, sino también a las campañas de la poderosa industria alimenticia (es un decir) que intenta hacerle pagar por su atrevimiento. Con todo, habrá que reconocerle al funcionario que haya aprovechado la pandemia para llamar la atención sobre este crimen sistemático en contra de la población.

Desacierto. López-Gatell, como responsable de organizar los esfuerzos de los mexicanos en contra de la pandemia, debió haber sido más firme ante la desinformación del Presidente y sus mensajes equívocos. López Obrador seguramente actuaba de buena fe cuando señalaba ya tan tardíamente como el 2 de marzo: “¡eso de que no se puede abrazar; no! Hay que abrazarse, no pasa nada!”. Obviamente el mandatario aún no estaba consciente de lo que se nos venía encima, pero un experto en epidemiología como López-Gatell para entonces lo tendría muy claro. En Estados Unidos su equivalente, el doctor Fauci, reconvino a su Presidente, Donald Trump, por lo errores de sus mensajes al público, desautorizando sus afirmaciones. López-Gatell no se atrevió. La salud de los mexicanos tendría que haber sido más importante que no hacer quedar mal a su jefe.

Cada cual tendrá que hacer un balance. Estadísticas hay para todos los gustos. 50 mil muertos son muchos, pero también es cierto que los fallecidos en proporción a la población todavía están por debajo de la cifra alcanzada en varios países de Europa y en Estados Unidos, pese a que allá contaban con sistemas de salud más robustos y poblaciones menos aquejadas por las famosas precondiciones. López-Gatell no me parece héroe ni villano; simplemente un ser humano con virtudes y defectos, un funcionario con la responsabilidad de millones de vidas en sus manos, sin los suficientes recursos para encarar la tarea y enfrentado a muy poderosos intereses empeñados en desbarrancarlo.

Vía: Sin Embargo

Estambul no tiene la culpa

En política nada hay más complicado que la congruencia. Todos quisiéramos que nuestros políticos fueran absolutamente congruentes entre lo que dicen y lo que hacen, pero eso es imposible. Si hicieran lo que dicen y prometen, y solo eso, el país sería una caos, un conflicto permanente. Si solo prometieran lo que pueden cumplir a cabalidad, las campañas serían lo más parecido a un retiro espiritual de silencio. Por eso la ambigüedad y la contradicción son inherentes a la política.

Pero hay de contradicciones a contradicciones. Una cosa es tener que mediar entre la realidad y el deseo de transformación y la otra es cometer actos abiertamente contradictorios y, al menos en apariencia, por la simple voluntad de decir aquí quien manda soy yo. El nombramiento de Isabel Alvirde como Embajadora en Estambul es quizás el “chayote”, el “embute”, más grande de la historia de este país. Sí, es cierto, desde que Calígula hizo Cónsul a su caballo el servicio exterior se ha utilizado para cualquier tipo de arbitrariedades, desde desterrar enemigos o expresidentes hasta para pagar favores o premiar amigos. Pero justamente por eso, porque es una arbitrariedad y un abuso de poder uno no lo espera de una personaje que un día sí y otro también acusa de corruptos a sus antecesores y ataca a los periodistas que lo critican porque, sin presentar prueba alguna dice que eran chayoteros, actúe de una manera distinta.

La designación de Isabel Alvirde como Embajadora en Estambul es grave por lo que significa en términos de corrupción del poder, y muy grave por lo que representa para el servicio exterior mexicano. No solo es un insulto a los miembros de carrera del servicio exterior, que tristemente están más que acostumbrados a este tipo de imposiciones con lógica política, sino al país que recibe semejante representación. Estambul es hoy por hoy una de las grandes capitales del mundo y geopolíticamente el punto de encuentro no solo entre dos continentes sino entre dos culturas cada vez más encontradas. Pensar que alguien sin experiencia diplomática puede representar con eficiencia y eficacia los intereses de México en ese país es una quimera; pensar que la relación con Turquía es tan poco trascendente que una persona sin experiencia, por el simple hecho de compartir la visión o la amistad del Presidente, puede ser Embajadora en ese país, es una irresponsabilidad.

El problema no es el nombre ni lo que representa Isabel Alvirde, que, por supuesto, es muy discutible, pues se trata de una periodista con la adulación a flor de piel cuya convicción más profunda es estar bien con el poder en turno, sino el hecho en sí mismo.

En lo dicho, para ser diferentes se parecen demasiado a sus tan odiados antecesores. Estambul no tiene la culpa.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Desde la ciudad de Acapulco, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar anunció la reunificación de ese partido político en Guerrero, algo que es sumamente importante, de cara al proceso electoral que está por comenzar.

De entrada, Ramírez Cuéllar despejó la duda principal que tenían los aspirantes a gobernador, y es el método de selección del candidato. Dijo que será mediante “encuesta abierta”; es decir, que cualquier guerrerense podrá participar, y no sólo los que estén en el censo de Morena.

Además, dijo que podrán participar todos los aspirantes que cumplan los requisitos de la convocatoria, y eso incluye a los externos, los que no pertenecen al partido, porque Morena tiene una puerta abierta para los que no siendo del partido, también puedan ser tomados en cuenta.

Esa es una buena noticia para gente como el empresario gasolinero Luis Walton Aburto, quien ya comenzó a moverse de nuevo por todo el estado, haciendo reuniones de petite comité, y a la ex perredista Beatriz Mojica Morga, quien está preparada para competir por género.

Y, bueno, hasta al senador Manuel Añorve Baños ya se le ha visto cerca de Morena, pues ha trascendido que no le respetarán los pactos de 2015, y que el candidato favorito del PRI será Mario Moreno Arcos. No me crea, amable lector, pero por ahí anda el chisme político.

Ramírez Cuéllar dijo también que hay garantías de que el proceso de selección de candidato sea limpio, que no haya madruguetes. Además, que el candidato no elaborará su propio plan de gobierno, sino que lo elaborará el partido con base en una serie de diálogos, que tendrán 2 objetivos: primero, un acercamiento con todos los grupos hoy en pugna; y segundo, que el proyecto de gobierno para el sexenio 2021-2027, sea un proyecto partidista y no algo individualista.

El líder nacional de Morena vino muy oportunamente a poner los puntos sobre las íes. Incluso tuvo que responder preguntas incómodas, como las denuncias que se han suscitado entre los mismos morenistas, de usos de los programas federales con fines políticos. Dijo que hacia dentro del partido aún no hay ninguna denuncia, pero que se llega a tener, se investigará.

“La presencia de un servidor, es para anunciar que el único método que va a existir para la determinación de los candidatos, es el método de la encuesta. La encuesta va a ser pública, las instituciones encargadas de realizarlo van a hacer de conocimiento público los requisitos y bases, para que el resultado final sea acatado absolutamente por todos”, sentenció.

Eso sí, Ramírez Cuéllar afirmó que su partido político se llevará “carro completo” en Guerrero: gubernatura, alcaldías y diputaciones, por lo que pidió “respetarse mutuamente” a los grupos de Morena en Guerrero.

Más claro ni el agua clara, señores líderes de Morena.

Aún dijo más: que no hay un candidato especial en Guerrero, que quien resulte electo no será por dedazo de nadie, refiriéndose al presidente Andrés Manuel López Obrador, al que todos se le arriman y con el que todos se retratan, mandando la idea al respetable público de que son los ensarapados.

Pues no, la candidatura se la tendrán que ganar a pulso. No sólo tendrán que votar por los aspirantes los morenistas, porque ese voto es bien fácil manipularlo (sobre todo ahora con la entrega de los programas sociales y donde se tiene un ejército de servidores de la nación en contacto con la gente beneficiaria).

Entonces, aunque se corre el riesgo de que voten gente de otros partidos de manera mal intencionada  -votar por el rival más débil, por ejemplo-, el filtro es excelente, porque viene destensar las relaciones internas en el partido que están, la verdad para llorar.

El candidato de Morena tendrá que ser una persona que no sólo tenga el aval de la gente de su partido, sino de la gente de Guerrero. ¿Captan, señores aspirantes?

Medicinas del Extranjero

Armando Ríos Piter

El presidente Andrés Manuel López Obrador firmó un convenio con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la compra de medicamentos a través de licitaciones públicas en el extranjero. Se dijo que el objetivo del convenio es garantizar “integridad, transparencia, competencia efectiva y un mejor valor del dinero”.

Dicha firma ocurre después de que el Congreso de la Unión aprobó una reforma a la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios de Sector Público que permitirá al Estado mexicano comprar medicamentos fuera del país. El texto aprobado establece: “Queda exceptuada de la aplicación de la presente Ley la adquisición de bienes o prestación de servicios para la salud que contraten las dependencias y/o entidades con organismos intergubernamentales internacionales”.

Sin pasar por comisiones, la reforma fue dada a conocer de manera directa al pleno del Senado. Con un total de 56 a favor y 35 en contra, fue aprobada y enviada de inmediato al Ejecutivo federal para garantizar su entrada en vigor. Los senadores de Morena argumentaron a favor para combatir la corrupción y especialmente los altos precios de medicinas prevalecientes en el país, así como garantizar el abasto para las instituciones públicas de salud. Por su parte, los legisladores del PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y PRD votaron en contra.

Los opositores a la reforma dijeron que promoverán una acción de inconstitucionalidad porque ésta viola el artículo 134 Constitucional. La aprobación por parte de Morena, PT, PES, PVEM y Partido Revolucionario Institucional en la Cámara de Diputados, hizo que en el Senado retumbara la frase: “Se anticipa el surgimiento del PRI-MOR” y “un eventual rompimiento del llamado Bloque de Contención”.

Entre las principales preocupaciones que persisten ante la citada modificación están:

  1. Que las adjudicaciones y compras sin licitación continuén como la excepción y no la regla, lo que es contrario al artículo 134 constitucional. Esta crítica recuerda que durante el período que lleva la administración de AMLO, el 70% de las adquisiciones han sido por la vía directa, según datos de Transparencia Internacional. Adicionalmente, la reforma también podría implicar una violación al nuevo Tratado Comercial, T-MEC, en el cual la regla de competencia comercial establece que debe promoverse la participación “transparente” y “abierta” hacia los proveedores interesados y que éstos presenten sus ofertas sin restricciones.
  2. Según un estudio del colectivo #NoAlHuachicolDeMedicinas, la mayor frecuencia de casos de no surtimiento de medicamentos se concentra en tratamientos para enfermedades como: diabetes (15.3%), hipertensión (14.3%), cáncer (8.6%), VIH (7.3%) y fallo renal (3.5%). Según dicho diagnóstico, el 48.7% de los casos corresponde al ISSSTE, el 25.1% al IMSS, el 15.9% al Seguro Popular, ahora desaparecido, donde el mayor número de reportes recibidos se presenta en la Ciudad de México, Estado de México, Veracruz y Chihuahua.
  3. Es indispensable saber cuál será el impacto al empleo nacional por esta decisión. Con una inversión que habrá de redirigirse hacia fuera del país, es necesario identificar cual será el costo en términos laborales, considerando la crisis que hay en el país y que hay 250 plantas del sector que generan 600 mil empleos directos e indirectos. ¿Qué afectaciones generarán estas compras internacionales al sector y al trabajo que generan?

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Coronavirus a la medida de gobernantes irrespetuosos

Para la familia Rivera Bracamontes.

Mi más sentido pésame por la pérdida de su señor

padre Alfredo Rivera Maciel

“La soberbia enceguece al hombre, empodera el ego y anula la humildad”: Alfonso Aguiló.

Mis estimados, parece cierto que a varios gobernantes mexicanos les cayó la pandemia por Covid-19 como anillo al dedo, dicho desafortunado del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y es que varios gobernantes, no creyeron inicialmente en la gravedad del coronavirus, incluido el mandatario federal. Incluso, empresarios, sectores y la sociedad, tampoco creyeron en inicio en la enfermedad.

No obstante, la pandemia en México ha dejado a su paso una estela de muertos, centenares de pobres, desempleados; inclusive, una sociedad apartada, con familias fragmentadas, y un largo etcétera.

Pero parce que para algunos gobernantes el coronavirus es un hecho a su medida, pues no ven la gravedad del tema; más bien, los gobernaste están tomando esta enfermedad como botín político, dada la cercanía del proceso electoral, y como muestra de lo que les digo, nomás volteen a ver los discursos de los gobernadores.

Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, exigió la renuncia del subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, porque según ya no cuenta con el respaldo ni la confianza de nueve gobernadores, a quienes ahora “quiere culpar de su mediocridad e irresponsabilidad”.

Se machina el mandatario y pregunta cuantos muertos más necesitan para que el señor vaya.

¿Es en serio señores gobernadores? No la chiflen, porque es cantada. De veras, no jodan. Ni sintiendo el temblor se hincan. Han muerto miles de mexicanos y no es culpa del subsecretario López Gatell. En todo caso, si van a buscar culpables, apúntense con su dedo meñique todos, porque aquel que ha formado parte del gobierno como gobernador, legislador, diputado o senador, son tan responsables del sector salud tanto o más que el aludido, sobre todo los que manejan recursos.

Por lo tanto, los gobernadores son responsables del sector salud en sus estados. Son ustedes los que debieron estar al tanto de sus gobernados, no culpen a López Gatell de los muertos en sus territorios, porque todos forman parte de esa tragedia. Nomás que es fácil echar culpas, son actos de mediocres

Es cierto que ningún gobernante estaba preparado para esta situación y menos en México, donde el sector salud es de tercer mundo, esto sin ofender, se hace lo que se puede, los médicos curaron con lo que tenían a la mano, no hubo un plan estratégico para contener la pandemia, pues en primer plano no creían ni los gobernadores en la pandemia, cuanto menos querían aplicar estrategias para contener el virus planteadas por la Secretaría de Salud. Se opusieron, se resistieron, querían hacer su propio proyecto.

Ningún gobernador, de los que firmaron el desplegado de este fin de semana en contra de López Gatell, tomó en serio la enfermedad. Querían el negocio: las pruebas rápidas, la publicidad. Pero cuando se les aceleró la pandemia, hasta no ver los primeros muertos y la gravedad del coronavirus, comenzaron a inquietarse, pero les tomó desprovistos. En este momento, por ejemplo, Jalisco está plagado de Covid, y Nuevo León reporta un inminente colapso de su sistema de salud, cuando hace algunas semanas presumían que tenían todo bajo control.

Estados como Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán, fueron los primeros en mostrar graves carencias en el sector salud, aunque las 32 entidades están para llorar en en este sector.

Con todo, no es culpa de López Gatell, no sean graciosos. Por no decir que las cifras que da Gatell diariamente las proporcionan los gobiernos estatales. Entonces, si las cifras son incongruentes, entonces los primeros en caer en esa incongruencia son los estados.

Hace muchos ayeres que los gobiernos mexicanos olvidaron la prevención de la salud del pueblo; sobre todo dejaron que avanzarán las enfermedades crónicas degenerativas, gracias a una industria alimenticia dinerera y fraudulenta. Incluso, según datos oficiales, las personas contagiadas del coronavirus y que han fallecido, tenían enfermedades que no les permitieron sobrevivir al Covid-19. Y es que México encabeza a nivel mundial la lista de enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes, obesidad e hipertensión.

También por eso el país ocupa el tercer lugar del mundo con más muertes por Covid-19.

Y en el estado de Guerrero, aunque sigue en semáforo epidemiológico naranja, sigue el virus cobrando vidas de guerrerenses. El secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, señaló que al abrirse la actividad turística de playa en Acapulco y Zihuatanejo, este domingo ambos puertos presentaron un empate técnico en cuanto a casos activos por Covid-19.

El estado contabilizó hasta mediodía del domingo mil 57 casos activos; es decir, personas que presentaron síntomas de este padecimiento en los últimos 14 días y que aún pueden contagiar a otros.

Según el funcionario de salud, Acapulco presenta 313 casos activos, seguido de Zihuatanejo con 298, aunque con menor población; Chilpancingo con 125, Petatlán con 25, Ometepec con 24, Chilapa con 22, Tixtla y Juan R. Escudero (Tierra Colorada), con 16 individualmente. Iguala con 15 y Taxco con 13.

Sin embargo, el gobernador Héctor Astudillo flores, expuso que el estado en lo general reporta mil 466 defunciones por Covid-19, así como 11 mil 177 contagios.

De estos últimos, 145 fueron registrados en las últimas 24 horas.

No obstante, que el total de casos de defunciones y contagios de Covid-19 se concentran en 15 municipios, particularmente Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo.

Acapulco encabeza la lista con 5 mil 772 contagios y 741 defunciones; seguido de Chilpancingo con mil 582 casos y 134 decesos; Zihuatanejo con 725 casos y 60 decesos.

 Ahí tienen los datos, mis estimados, no hagan caso de noticias falsas. Estos datos fueron proporcionados por el secretario de Salud ayer domingo en la conferencia que presenta diario el gobernador.

No es verdad, que Zihuatanejo encabeza la lista de contagiados y muertes por Covid-19, como lo publican algunos perfiles. No haga caso a los perfiles falsos. Hay mucha información oficial que es verídica y que puede sacarlo de la duda.

De que hay personas que desean ver hundido en la miseria al puerto de Ixtapa-Zihuatanejo, las hay, pero no hagan caso.

Por cierto, hoy se vio mucho turismo en el puerto y lo bonito es que en su mayoría portaban cubrebocas. Bien pocas personas no usaron su cubrebocas y son locales, pero poco a poco la gente comprende que es por salud la medida.

El gobierno colocó en el mercado un tinaco con lavado y hay agua y jabón. Estuve observando más de 10 minutos y llegaron cerca de 30 personas a lavarse las manos, salían del mercado y lavaban sus manos. Otros eran vendedores ambulantes que paraban a lavar su manso. Extraordinaria decisión oficial.

Poco a poco la gente creará conciencia y cultura de lavarse las manos, pero también debieran colocar el mismo sistema cerca de la parada de camiones, urvans y taxis, así como en cada esquina de los mercados de la ciudad, pues a la gente le da flojera caminar. Estando cerca o pasan por ahí, se lavan las manos.

Ojalá y todos participemos usando cubrebocas, lavándonos las manos con agua y jabón y, lo más importante, no tirar los cubrebocas en la calle, por piedad, métanlos en una bolsa y colóquenlos en el cesto de la basura.

Si todos cooperamos, bien ponto seremos un puerto limpio y ordenado.

Les daré una recomendación que me pidió una maestra que les diera: ella comenta que se contagió de coronavirus y a Dios gracias el lunes la dan de alta. Ella está segura que se contagió en el cajero de un banco, pues no había salido a ningún lado, más que a cobrar su quincena. Y por eso recomienda usar cubrebocas y llevar alcohol y limpiar la manecilla de la puerta al entrar al banco y limpiar el cajero. Dice que, aunque se burlen de nosotros al salir de ahí, rocíate de alcohol todo tu cuerpo y lava tus manos con gel. Esos cajeros son un foco de contaminación e infección, recalcó.

Ahí tienen, el que quiera tomar la recomendación.

Y bueno, la noticia del momento es que en Guanajuato, agentes de los tres órdenes de gobierno capturaron al famoso líder de cartel de Santa Rosa de Lima, José Antonio Yépez, alias El Marro, según el tipo más buscado de este país.

¿Recuerdan que esta escoria, bien machito despotricó víboras y tepocatas prietas contra el presidente AMLO? Pues ahora que le cayó la tartamuda. Resulto pájaro nalgón, ni se acordó de sus poderosos rifles. Inches cobardes. Saqué mi fuaaa. Jejeje. Perdonen. ¡Feliz lunes para todos!

ESTRICTAMENTE PERSONAL

Los merolicos del Palacio

Raymundo Riva Palacio

Termina la semana de Emilio Lozoya, pero los merolicos siguieron inyectando involuntariamente combustible al sarcasmo, y mostrándose desarticulados, sin ejes claros, con ocurrencias que luego tienen que corregirse, e intentos vehementes para tratar de explicar que estamos mejor que antes, aunque estemos peor que nunca. Los números no mienten: nunca se destruyó tanto valor en tan poco tiempo como ahora; nunca hubo un periodo más violento en nuestra historia, que en los primeros 18 meses de este gobierno; nunca se tiró tanto dinero público a la basura – ¿dónde quedaron los 300 mil millones de pesos que le dejó en caja el gobierno anterior? -, y nunca se gobernó con tantas ocurrencias. Y contradicciones.

Se apela a que nunca más dependeremos de hidrocarburos del exterior, por lo que se construirán refinerías y se dejará de vender petróleo al mundo, porque la soberanía nacional -con su marco de referencia de hace casi medio siglo- está por encima de todas las cosas. Pero de repente, como el inquilino del Palacio dice que las empresas farmacéuticas son unas sanguijuelas que formaron parte de la corrupción del pasado, se anuncia que México se va a comprar medicinas al mundo, quedando subordinados al extranjero en medicinas. 

El Honorable Congreso celebra una sesión extraordinaria para aprobar los caprichos del Presidente. La industria farmacéutica con la que no va a tratar en México es la misma a la que le comprarán lo mismo, a mayor costo, en el extranjero. Si a alguien en el Palacio revisara los antecedentes, sabría que hubo gobiernos anteriores que hicieron cosas similares y salió peor y más caro. Hoy no importa. Las medidas a rajatabla construyen imaginarios, no atajan realidades Si se aduce corrupción, debería atacarse la corrupción y dejarse de balandronadas. Si para evitar que la gangrena suba del pie, ¿por qué se asesina al individuo?

La nueva decisión es reconocimiento implícito de que la política de compras consolidadas desde la Oficialía Mayor de Hacienda fracasó. En el caso de las medicinas, el asesor fue el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, que a las facturas que tendrá que pagar por el manejo de la covi-19, se le sumará el desabasto de medicinas para el cáncer y para el HIV. Los muertos que se acumularán por esa decisión de gobierno podrían vincularse con la política que decidieron tres personas, porque el primer inquilino de Palacio asumió la punta de la cadena de mando, y platear en una corte internacional que hubo una Política de Estado que tuvo como objetivo un grupo específico de personas que, como resultado, fallecieron. No será Ruanda o Bosnia, pero el principio -aunque aquí por ignorancia o incompetencia-, es el mismo.

De palabras estamos llenos. A mediados de junio decía el Presidente que los indicadores de la economía iban mejorando y que ya se había tocado fondo. Ayer, el INEGI reportó que el segundo trimestre del año, al que se refería el inquilino del Palacio, provocó una caída de 17.3% en términos reales, y 18.9% en comparación con el mismo periodo de 2019, que es el peor resultado en la historia. Pero como siempre sucede, la fuga es hacia delante. “Ya esperábamos estos datos”, dijo el inquilino de Palacio, desmintiéndose a sí mismo de su afirmación hace cinco semanas. Y para no olvidar, otra perla: la caída en el crecimiento no genera más pobreza. Para Premio Nobel de Economía.

Pero vamos a estar mejor, de cualquier forma, porque la economía repuntará en agosto. Ya veremos, no si tiene razón, sino qué dirá cuando los datos digan lo contrario. Si el primer trimestre del año estuvo mal, el segundo peor, y el tercero no será mejor y arrastrará el cuarto, quizás los bancos, organismos internacionales e instituciones mexicanas, así como los economistas más cercanos a sus proyectos, tienen razón y la contracción alcanzará los dos dígitos. La única forma como podría haber una buena y rápida recuperación es si el rebrote de la covid-19 no es tan severo como en otros países.

Pero sobre esto no sabemos, porque vivimos en la dimensión desconocida, por cortesía del merolico mayor que cobra como subsecretario de Salud, que como dice una cosa dice otra, y luego dice que nunca dijo lo que sí dijo. Pero, en abono a él, es la marca de la casa. ¿Se acuerda cuando la violencia iba a desaparecer en los primeros seis meses de 2019 porque todo se trataba de que los sicarios descubrieran que sembrando árboles o consiguiendo una beca de jóvenes iba a cambiar su modus vivendi

Ya sabemos qué sucedió. En los primeros 18 meses de este gobierno, casi 100 personas fueron asesinadas cada 24 horas, para un total de 53 mil 628 personas, dos veces las registradas en el gobierno de Felipe Calderón, a quien los fieles del inquilino de Palacio llaman diariamente “asesino”, y 55% más alta que en el de Enrique Peña Nieto. Todo esto, sin añadir la entrega extraoficial del país a los cárteles de la droga, que como contraprestación, piensa uno, le permiten al inquilino del Palacio viajar sin problema por todo el país, repartiendo abrazos y saludos a quienes, en el pasado eran enemigos del Estado Mexicano. Ahora ya no. Los enemigos pagan impuestos y viven bajo el imperio de la ley. Los nuevos amigos son criminales.

Discurso contra realidad es el nombre del juego, mentiras para ocultar verdades. La memoria histórica no existe en el Zócalo, y en algún momento la fuerza de la palabra de los parlanchines llegará al shock de confianza y colapsará. No está cerca ese horizonte, pero la acelerada degradación de la vida en México llevará a ese punto invariablemente. Es cuestión de tiempo, si no cambia el Presidente de administrar un caos creciente, a gobernar. Por cierto, esto no es mala idea.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

twitter: @rivapa

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