Tapabocas: la ideologización de un trapito

¿Realmente nos vamos a confrontar por el uso del tapabocas? La pregunta parece idiota, de hecho lo es, pero más es que a estas alturas del partido sigamos discutiendo el asunto y, peor aún, que el Presidente siga aferrado no solo a no usarlo, sino a imponer por la vía de los hechos su desprecio al trapito. En la fotografía de la firma del acuerdo de pensiones el único que trae tapabocas es el representante empresarial, Carlos Salazar, el resto, secretarios, diputados y senadores de Morena, se lo quitaron para no “desentonar” con el Presidente.

Uno de los símbolos que más odiamos del presidencialismo eran esos desplantes del Estado Mayor, que si al Presidente se le ocurría quitarse la corbata a medio camino y llegaba sin ella a una comida obligaban a todos los asistentes a quitárselas. No es distinto ahora. Los cocodrilos siguen volando, bajito, pero volando. Si el Presidente no trae tapabocas, por absurdo que esto sea, nadie se lo pone o, peor aún, se lo quitan. No usar tapabocas en reuniones que no sean de familia nuclear o en espacios públicos es una irresponsabilidad, pues implica la posibilidad no solo de contagiarse sino de contagiar a otros y, ninguna persona, ni el Presidente de la República, tiene derecho a ello.

Nadie puede reclamarle al Presidente la pandemia, esa llegó, como a todo el mundo, sin que fuera invitada o por culpa de alguien; no es cierto, como dijo del cada día más desatinado López Gatell, que llegara por los ricos viajeros, en los primeros casos hay de todo, desde elegantes vacacionista en Vail hasta esforzados choferes de tráileres de carga. Lo que si le podemos y debemos demandar al Presidente son políticas públicas orientadas a mitigar los efectos de la epidemia y una de esas políticas públicas fundamentales es el uso obligatorio del tapabocas. Pero de nada sirve que el Secretario de Hacienda lo ponga como una condición para el regreso a la actividad económica o que los gobernadores, de todos los partidos, les exijan a sus ciudadanos si el Presidente no solo lo desestima, sino que se encarga en los hechos y en el discurso de contradecir las políticas de su propio Gobierno.

El contagio del Presidente es moral, dijo a una de sus inolvidables frases el doctor López Gatell. Igual podemos decir que el contagio del no uso del tapabocas del Presidente es inmoral, pues se ha contaminado a las redes sociales e ideologizado el uso de un trapito y esa es quizá la peor de las muchas y muy debatidas decisiones que ha tomado López Obrador con respecto a la COVID-19. No  alcanzo a entender la razón detrás de este absurdo desacato, si es una tema de amor propio, si es de creencia o de simple terquedad, pero el daño que esa aparente tontería ha hecho al país, que tanto dice querer, es enorme.

Palabra de Mujer 

Ruth Tamayo Hernández 

Panorama desalentador para reactivación turística 

“Ten siempre una mente ganadora. Confía en tus posibilidades y cree, firmemente, que lo mejor está por venir”: Jorge Álvarez Camacho- 

Mis estimados, en México, debido al Covid-19, la reactivación económica se complica día a día. Como lo reconoció el presidente de la República, la pandemia le ha pegado duro a nuestro país, pero él considera que todavía estamos en posibilidades de revertir los daños, aunque los expertos en economía y macroeconomía opinen lo contrario. 

Los expertos señalan que el virus va a continuar entre nosotros. Que pasará la pandemia, pero que estaremos oyendo de brotes y rumores de brotes, tal y como ya sucede en China y en países de Europa. Incluso, en países como Inglaterra y Alemania endurecieron sus políticas de control, y a los mexicanos, centro y sudamericanos que viajan a esos países, se les exige la prueba Covid, para determinar que están libres del virus. 

Por lo tanto, debemos cambiar la forma de vivir, sobre todo en nuestra manera de alimentarnos e higiene. El subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, levantó ampolla la semana anterior, cuando dijo que México lleva 40 años de sostener a una industria alimentaria farsante, que en realidad nos ha envenenado con azúcares, grasas, harinas y sal en exceso, y que a eso se debe la alta mortalidad por coronavirus. 

Tiene razón Gatell. Tenemos una subcultura alimenticia, que nos ha colocado en primer lugar a nivel mundial en casos de obesidad infantil, y eso es algo que denunció el médico Lázaro Mazón Alonso desde que era senador de la República, desde donde promovió que se prohibiera la venta de comida chatarra en las escuelas, que siguen siendo los lugares donde más se fomentan. 

Para darnos una idea de lo que estamos hablando, si alguien consume 4 coca colas o cualquier refresco en un día, estará consumiendo 500 por ciento más del azúcar que su organismo puede tolerar en un día. A esto agréguele los jugos, el yogurt y todos los demás alimentos procesados, la grasa y las harinas que esas personas suelen comer cada día. Los expertos en nutrición se preguntan cómo es que no caemos muertos, porque la verdad es que nuestro cuerpo no está diseñado para tolerar tan altos niveles de carbohidratos, menos el azúcar, que además de que en nada nos nutre, es una especie de veneno, que se traduce en obesidad, en diabetes e hipertensión. 

Volviendo al tema, mis estimados, existe la esperanza de que a fines de año llegue la vacuna del Covid-19 a México, pues ya hasta precio tiene, pero lo que importa es que sea probada y pueda salir al mercado pronto, porque este canijo virus metió a los mexicanos en un callejón sin salida, dejando pérdidas millonarias y una caída económica sin precedentes, además de que ha cobrado la vida de casi 45 mil personas en el país, y de más de 600 mil en el mundo. 

Por eso sigamos clamando al Eterno Dios para que esa vacuna sea una realidad y pronto llegue a nuestro país.  

En México vivimos una situación crítica y preocupante, mis estimados. De aquí a diciembre, cierre de 2020, el panorama es muy desalentador para todos en general, no se escapa ninguno, incluso ni los ricos, pues también está en riesgo su fortuna.  

Miren porqué se los digo: Desde un principio de la pandemia por Covid-19, se dijo que el sector más afectado por el coronavirus sería la industria turística; sin embargo, conforme pasan los meses, se van revelando daños en otros sectores, donde también ha habido desplomes de ingresos. Por ejemplo, en las actividades recreativas son incuantificables las pérdidas y será imposible su recuperación a corto plazo, como prevén empresarios. 

Sin embargo, la reactivación económica en los destinos nacionales enfrenta obstáculos enormes que el sector no podrá vencer con facilidad, sobre todo si no hay el respaldo del gobierno federal, pues según cálculos de la Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac (Cicotur), para el cierre del año, el sector turístico habrá perdido 1 millón de empleos y una derrama de 1.6 billones de pesos en el país.  

Pero no se achicopalen, pues el golpe no es sólo nacional, es a nivel mundial. La Organización Mundial de Turismo (OMT), registró 67 millones de turistas internacionales menos. Eso representa la pérdida de una derrama de 80 mil millones de dólares.  

El problema es que en México varios estados siguen cerrados los destinos; algunos abrieron las actividades al 30 por ciento, ni siquiera al 50 por ciento para que se comience a ver una recuperación. Y si siguen aplazando la reapertura, las caídas van a ser desastrosas e irrecuperables.  

Incluso, en algunos estados se habla que hay en quiebra 200 restaurantes, lo que representa la pérdida de 2 mil empleos, esto en Baja California Sur.  

Siempre se ha dicho que, en el país, la actividad turística representa el 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y la generación de 11 millones de empleos directos e indirectos, con la llegada de 45 millones de turistas y un ingreso 24 mil 600 millones de dólares en divisas. 

Varios estados como, por ejemplo, Quintana Roo, Nayarit, Jalisco, Colima, Sinaloa, Nuevo León, San Luis Potosí, Guanajuato, Tamaulipas, entre otros, acordaron que la reactivación de sus estados partiría de tres factores. Lo comento, mis estimados, porque algunos de estos estados ya están trabajando a más del 50 por ciento en la reactivación turística. Cierto que no les fue del todo bien a todos, pero siguen picando piedra. Ellos vencieron el miedo al virus, porque a la mayoría de mexicanos no paniqueó el miedo a los contagios, además de que en eso influyó la desinformación en redes sociales. Tristemente, el miedo y la desinformación en torno al virus mató a mucha gente. Por eso, lo que debemos hacer los guerrerenses es no tenerle miedo a este canijo coronavirus, pues el miedo a infectarnos nos tiene paniqueados y encerrados, enfermos de nervios y estrés, y hasta tomando medicina para dormir, muertos de miedo.  

Y es que en parte varios tienen razón; por ejemplo, en el municipio de Zihutanejo murió mucha gente que conocíamos; y pues, aunque no queremos creer que fue de Covid-19, varios descansan. Entonces nos enfermamos de miedo, pensando que ya seguimos nosotros.  

Lo cierto, mis estimados, es que la vida sigue, y tenemos que continuar en el camino. En el municipio de Azueta, vivimos del turismo, no hay otra actividad que realizar, así que tenemos que prepararnos para recibir a los visitantes, pues están arribando al destino. 

Empresarios hoteleros en Ixtapa y Zihutanejo, señalan que la ocupación en el destino podría alcanzar el 50 por ciento de sus flujos normales en estos meses, y en diciembre esperan que vuelva el turismo internacional. Ellos presagian que regresen un 40 por ciento de turismo internacional, pues aún hay temor del visitante de viajar a cualquier destino por el Covid-19, pero en el puerto sólo estamos autorizados para un 30 por ciento por ahora, y no sabemos hasta cuándo nos darán la autorización del 50 por ciento. 

Ojalá sigamos en el semáforo epidemiológico naranja, y logremos cambiar al otro color, para ya no seguir perdiendo, porque el 30 por ciento no nos ayuda mucho. 

Con todo, empresarios auguran que los turistas arribarán al destino en estos meses, aunque el miedo a viajar seguirá siendo latente este año, mientras no haya una vacuna contra el Covid-19.  

Viajarán los turistas, en menos cantidad, pero van a viajar. Nosotros sabemos que va a mermar mucho el turismo este año, porque así ocurrió cuando derribaron las Torres Gemelas, el turista tenía miedo de subirse a un avión. Nos mermó mucho en ese tiempo el turismo, pero luego se compuso. Eso sí, nada comparado con este Covid-19, pues ya llevamos cuatro meses con puras pérdidas. 

Al menos no nos regresamos al semáforo epidemiológico rojo, mis estimados, pues los contagios del coronavirus en el muncipios de Zihuatanejo van al alza cada día. Hay 477 casos positivos, y 54 muertes. Sin duda estamos en momento complicados en Zihuatanejo. Lo bueno que la ocupación de los hospitales está en 18 por ciento.  

Por cierto, las quejas de varias personas en el puerto son los constantes robos a casa habitación y negocios. El problema es grave, pues los asaltantes traen arma de fuego y según los afectados son chamacos que hasta les tiembla la mano cuando levantan el arma para exigir el dinero. Lo malo es que son varios los ladrones y antes que ocurran tragedias, pónganse a hacer su chamba señores de la policía municipal, atrapen a estos ladrones de dos patas que ya les dicen el terror de Zihutanejo. ¡Feliz martes para todos! 

Las Pensiones en México

Armando Ríos Piter

27.07.2020

El gobierno federal presentó un proyecto de reforma al sistema de pensiones. Junto con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Confederación de Trabajadores de México (CTM) plantearon la reducción de las semanas de cotización de mil 250 (25 años) a 750 (15 años). Se ha dicho que esta propuesta de modificación al régimen de pensiones, tiene como punto de partida la nueva dimensión social de las empresas y busca mejorar el salario mínimo de los trabajadores.

La propuesta también plantea un incremento de las aportaciones patronales, las cuales pasarían de 5.15 a 13.87 por ciento. Mientras tanto, las de los trabajadores no varían y las del Estado cambiarían su composición para beneficiar sólo a los trabajadores de menores ingresos. También se plantea la reducción de comisiones de las Afores, por debajo del uno por ciento y se establece que la edad mínima para las pensiones sea a partir de 60 años.

El documento presentado ha sido muy aplaudido pues promueve que el trabajador promedio aumente su pensión en 40 por ciento. El Consejo Coordinador Empresarial ha subrayado que los objetivos que busca generar la reforma presentada son: 1) Lograr un ahorro adecuado; 2) Tener criterios de elegibilidad razonables; y 3) Garantizar ingresos a los pensionados por encima de la línea de bienestar.

Hay que recordar que la implementación del nuevo sistema de pensiones a través de las Afores, tuvo como objetivo principal evitar los problemas que presentaban los sistemas de pensiones públicos en México. El cambio de la estructura poblacional, derivado del incremento en la esperanza de vida, ocasionó que la proporción de los trabajadores activos con respecto a los retirados disminuyera notablemente, lo que impactó los fondos disponibles para cubrir el pago de las pensiones futuras. Esta situación buscó corregirse a través de cuentas individualizadas.

Después 20 años, se ha comprobado que la baja cuota de aportación obligatoria es la causa principal por la que los trabajadores al final de su vida laboral, no cuenten con una buena pensión. Se ha visto que las personas no ahorran lo suficiente en nuestro país y por ello se propone incrementar las aportaciones por parte del empleador. Por ello, el hecho de que sea el sector privado a través del CCE quien haga el planteamiento, resulta sumamente importante.

La presentación conjunta con la CTM y el propio gobierno, dan una señal positiva de acercamiento, en un momento en el que ha prevalecido la tensión entre autoridades y la iniciativa privada. Al mismo tiempo, es una señal que disminuye las preocupaciones que existían en torno a las Afores. Cabe recordar que la iniciativa de un diputado morenista para que el Banco de Bienestar administrara los Fondos para el Retiro, encendió las alarmas de que el gobierno pretendiera “estatizar” el dinero de las Afores como ocurrió en Argentina.

Por lo pronto habrá que reconocer el acuerdo, sin embargo, también será necesario socializar la propuesta, más allá de la cúpula empresarial, para sondear mas a fondo si el incremento en las cuotas es sostenible. En un momento en que la economía se ecuentra en franca caída del PIB debido al Coronavirus y en un nuevo entorno laboral deribado del T-MEC, un planteamiento como este implica un incremento adicional en los costos laborales.

Es importante que haya una gran difusión de la propuesta por parte de los legisladores que tendrán que revisarla. No hay que ignorar que también se corre el riesgo de que en un mercado laboral sumamente segmentado como el mexicano, donde el empleo informal es predominante, en lugar de alentar las contrataciones formales, un incremento de estos costos pueda elevar las contrataciones informales.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Iniciamos este domingo la semana epidemiológica número 31 en Guerrero, con 73 nuevos casos confirmados de Covid 19, para un acumulado de 9 mil 952 casos.

Este lunes, seguramente, la entidad rebasará los 10 mil casos, con mil 333 víctimas mortales del virus. Definitivamente, los números no son los esperados, ni a nivel estatal, ni a nivel nacional. Algo estamos haciendo mal todos, como para que esto esté ocurriendo.

Y no nos referimos a los casos de contagios, porque mientras estos se superen, no habría problemas. Al contrario, es bueno que la gente se contagie, para que haya inmunidad entre la población. El problema es que la gente está muriendo en una proporción más elevada de lo previsto.

Por ejemplo, nos decían que a los jóvenes el Covid-19 no los afectaría, sino que sólo a los viejos y enfermos. Pues sí, la premisa se ha cumplido, pero sólo en parte. En Guerrero, por ejemplo, 879 personas del grupo de mayores de 60 años, han muerto; lo cual representa el 66 por ciento del total de muertes. Pero, ¿y entonces quiénes son los que están dentro del otro 34 por ciento?

Lamentablemente, gente madura y todavía en edad productiva. Algunos niños, y otros jóvenes. Tan sólo por este caso, se cae abajo la versión de que el Covid-19 era algo que afectaba únicamente a los viejos.

Estos números son meras cifras frías. La verdad, de tanto decirlas nos hemos ido acostumbrando a ellas. Esto ha venido a ser como los casos de violencia, que nos impactaban al inicio, pero que -a fuerza de ver y oír de crímenes diversos-, nos fuimos acostumbrando, lamentablemente.

Una sociedad que se acopla a su realidad, se resigna, y no promueve cambios. Eso está pasando, desafortunadamente, con el Covid-19. Las conferencias de prensa vespertinas que se diseñaron para informar acerca del Covid-19, se volvieron intrascendentes de algún modo, porque de poco han servido para cambiar la realidad. Al contrario, han servido para su uso político de parte de opositores y retrógradas, que confunden la amnesia con la magnesia, y piensan que todo se puede traducir en votos a favor o en contra.

Con la salud, entonces, nos ha pasado lo mismo que con la pobreza. Las cifras se esconden, se maquillan, pero la realidad supera la ficción. Y la clase política usa sin pudor los números de nuestra vergüenza, para sacar raja.

De muy poco nos sirve conocer cuántos casos de Covid-19 se han registrado en nuestra entidad y en el país, así como la cantidad de personas que han sucumbido ante la enfermedad, si eso no se traduce en cambios en nuestra actitud como individuos, como familias y como sociedad.

Lo que estamos viendo en estos días, alrededor de los festejos religiosos tradicionales en por lo menos 3 regiones de la entidad (Costa Chica, Montaña y Zona Centro), avergüenzan, porque por un lado nos rasgamos las vestiduras y criticamos acremente en redes sociales (ya no hace falta otra cosa), por la mortandad por Covid-19, así como por otras enfermedades que se desencadenaron por el temor a la pandemia, y por otro nos vamos a la pachanga.

Ojo, no estamos hablando de eventos que se celebran dentro de un templo, a donde la gente va a rezar, a presentar alguna ofrenda, y luego vuelve en orden a su casa; si no de los bailongos, procesiones, jaripeos, bailes y beberecuas en torno a ellos. Esto es lo que se conoce como la tradición religiosa de los pueblos, que nada tiene que ver con las celebraciones eucarísticas.

En estos festejos están inmiscuidos tanto los gobiernos locales como las parroquias, como desde antaño se hace. Pues ni uno ni otro sector fueron capaces para contener esa avalancha de gente paseando a sus santos, danzando, y simplemente conviviendo entre sí, en medio de una pavorosa pandemia que ha impedido que el estado pase al semáforo amarillo; y que, al contrario, nos puso en tela de juicio y podríamos volver al rojo.

De aquí a 2 semanas, que es el periodo de aparición de los síntomas y multiplicación de los contagios, estaremos enterándonos de un incremento inusitado de casos. ¿Por qué? Porque la gente salió a festejar a su santo patrón, creyendo que éste los va a blindar contra el Covid-19. Y no, eso no es fe. Eso es tentar a Dios. Por fe sabemos que, si nos contagiamos, el Eterno nos guardará. Pero andar buscando el contagio, es tentarlo, retarlo y verlo como nuestro criado.

Lamentablemente esto es México, un país formado de muchos retazos, y forjado en torno a la tradición heredada. Tanto, que ni una pandemia ha sido suficiente para contener a la gente en sus casas, y salieron a exponerse. La tradición pudo más que la razón.

Reforma de pensiones, ¿habrá mayor justicia para la vejez?

Cualquier sistema pensionario, ideado y construido en cualquier momento de las sociedades modernas, ha tenido exactamente el mismo reto a enfrentar y resolver: garantizar su viabilidad financiera a largo plazo. En otras palabras, lo que importa en estos casos es que el sistema cumpla a sus beneficiarios las promesas que les hace.

No se trata de tener buenas intenciones o de “desear” que quienes vayan a recibir una pensión a partir del sistema construido puedan tener una vejez digna, sino de realizar los cálculos de forma correcta para garantizar que la algarabía de hoy no se traduzca en la decepción de mañana.

En este sentido, conviene tener perfectamente claro, antes de echar las campanas al vuelo, de qué estamos hablando cuando abordamos un modelo capaz de garantizar no solamente pensiones más justas, sino que estas se entreguen a cambio de un menor período de cotización.

Y saber de qué estamos hablando implica señalar con toda claridad de dónde saldrá el dinero para financiar el costo de un modelo de este tipo.

No se trata de descalificar o poner en duda el alcance del ofrecimiento que se ha realizado en la semana, porque el esquema, además de ser deseable, puede ser viable. Pero una afirmación de este tipo no puede ser un acto de voluntad, sino estar basada estrictamente en datos numéricos.

El comentario viene al caso porque, luego de un primer momento en el cual se festejó de manera más o menos generalizada el anuncio presidencial de un nuevo sistema de pensiones, capaz de garantizar mayores ingresos para las personas adultas, incluso a cambio de un menor número de años de trabajo, han comenzado a surgir las “observaciones” del sector empresarial.

“Hay que tener cuidado para que esto no vaya a afectar a la supervivencia de las empresas, porque si esto lo que hace es impulsar la economía informal y afectar la economía formal, entonces no se cumple con el objetivo de mejorar el nivel pensionario porque lo más importante es que exista el trabajo para que después exista una pensión digna”, ha dicho Jorge Dávila Flores, representante de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio ante el Consejo Coordinador Empresarial.

¿Cuál es el núcleo de la acotación formulada por el dirigente empresarial? Justamente la que señalamos desde el principio de este texto: la necesidad de establecer de dónde va a salir el dinero que implicaría un diseño como el que se ha propuesto.

Nadie puede manifestarse en contra de que un sistema como el planteado constituya una aspiración colectiva cuya conquista se encuentre de forma permanente en nuestro horizonte. De lo que se trata es de ser absolutamente objetivos en la identificación y señalamiento de los costos que implica alcanzar dicho propósito.

Habrá que seguir atentos a la discusión sobre el tema para tener claro qué tanto es factible construir un nuevo modelo pensionario que resuelva el gravísimo problema estructural que padecemos en esta materia. Y en ese proceso conviene ser cautos antes de echar las campanas al vuelo.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano


*3-0 del gabinete a López Obrador

*4ª T acumula dimisiones; una docena prefirió retirarse

Ni las fotografías a todo color del TP01, ni las inexistentes gráficas en donde pueda apreciarse la llegada y el estado de salud que guarda Emilio Lozoya, ni el tapabocas de Herrera, pueden desviar la gravedad de la decisión tomada por López Obrador al entregarle puertos y aduanas a la Marina. Por abiertas diferencias con el presidente, Javier Jiménez Espriú renunció a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Mientras el mandatario se aferró a la idea de que estas áreas sean administradas por la Secretaría de Marina, ante la proliferación de actos de corrupción y tráfico de drogas, el ahora ex funcionario consideró debían seguir siendo administrados por la SCT.

También el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce) advirtió: “El gobierno federal asume una posición de riesgo, con esta decisión, porque una mala intervención del Ejército y la Marina en la administración de las aduanas y puertos, incrementará sensiblemente la desconfianza hacia nuestro país como destino de inversiones, provocando inevitablemente, la pérdida de competitividad de las empresas mexicanas, el cierre de negocios, y la consecuente pérdida de empleos”. Casi el 70 por ciento del PIB nacional está indexado a las operaciones de comercio internacional, de acuerdo a cifras oficiales.

AMLO aceptó la renuncia de Jiménez Espriú, la tercera que se da en su gestión en una Secretaría de Estado. La primera fue en mayo de 2019 a cargo de Josefa González Blanco a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, luego de darse a conocer que un vuelo comercial se había retrasado más de 30 minutos a causa de una petición suya; la segunda en julio de ese año, de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Urzúa señaló la existencia de un “patente conflicto de interés” con a quienes llamó “personajes influyentes” del gobierno de AMLO. También destacó la imposición de funcionarios sin conocimientos de la hacienda pública y subrayó “se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento”.

Pero no son las únicas, pues en total se han presentado al menos 12 renuncias por parte de integrantes del equipo del tabasqueño. El 19 de junio, la Secretaría de Salud (SSA) confirmó la renuncia de Cristina Laurell como titular de la Subsecretaría de Integración y Desarrollo del Sistema de Salud (SIDSS), por diferencias con el titular de la dependencia, Jorge Alcocer Varela. El 24 de junio, Mara Gómez Pérez dijo adiós a la titularidad de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), tras el recorte del 75 por ciento del presupuesto, de los capítulos 2000 y 3000, a las dependencias del gobierno federal.

El pasado 30 de junio, renunció Candelaria Ochoa como titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Convim), la cual le fue aceptada por Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación. El 19 de junio, Mónica Maccise Duayhe se retiró de la presidencia del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) alegando que dicho organismo “no sólo debe existir, sino reforzarse”.

Germán Martínez presentó se retiró de la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) el 21 de mayo, tras acusar que algunos funcionarios de la Secretaría de Hacienda tienen injerencia perniciosa en el organismo. El 14 de junio, Tonatiuh Guillén López renunció a la dirección del Instituto Nacional de Migración, en medio de la crisis migratoria resentida en el país, tras las negociaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y México para evitar la imposición de aranceles y atender el flujo de migrantes centroamericanos hacia territorio estadounidense.

El 16 de febrero de este año, Clara Torres Armendáriz se retiró de la responsabilidad sobre el Programa de Estancias Infantiles, manifestando su desacuerdo con los planes de AMLO. Consideró injusta la medida de recortar el presupuesto a ese programa y de entregar a los padres y madres de familia el apoyo económico y no a los encargados de las estancias infantiles. Patricia Bugarín presentó su renuncia a la subsecretaría de Seguridad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el pasado 15 de mayo, para atender “un asunto personal impostergable”. El 12 de abril, Simón Levy, dimitió a la subsecretaría de Planeación y Política Turística, y argumentó “motivos estrictamente personales”.

SCT en crisis

AMLO designó a Jorge Arganis como nuevo titular de la SCT. Cuando López Obrador fue jefe de Gobierno del Distrito Federal, Arganis se desempeñó como director de Obras Públicas en la administración capitalina. El nuevo titular de la SCT destacó la importancia de incorporarse a una secretaría fundamental en esta coyuntura económica derivada de la crisis de la pandemia, porque está abocada al desarrollo de la infraestructura y apoyo a proyectos prioritarios, particularmente en el sur del país. Pero lo cierto es que recibe una dependencia en crisis, primero resentida en el sector aeronáutico -regulado por la SCT. Si bien no se esperan rescates de las aerolíneas en riesgo de quiebra, se promueve el apoyo a través del programa de garantías y el aplazamiento de pagos con todas las diversas dependencias del gobierno federal.

Pero antes de eso, Jiménez Espriú fue una voz predominante en la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en octubre de 2018. Incluso emitió un documento técnico para justificar las razones de cancelar la obra. Posteriormente, también destacó la cuenta de la deuda que dejo el financiamiento del aeropuerto a pagarse a 19 años desde su cancelación. También fue responsable de conducir las investigaciones sobre el accidente aéreo, el 24 de diciembre de 2018, en el que presuntamente murieron los ex gobernadores de Puebla, Martha Érika Alonso y Rafael Moreno Valle, así como la tripulación. Descartó un sabotaje a la aeronave, y se responsabilizó a fallas mecánicas. “No debió haber volado, debió quedarse en tierra”, señaló dado que 11 días antes la empresa sabía de fallas en el motor.

En lo que va de la auto denominada Cuarta Transformación, la SCT se volvió accesoria de los grandes proyectos de infraestructura que promueve AMLO. El mismo Jiménez Espriú documentó las inconsistencias de la construcción y financiamiento en el NAIM, sin embargo, la construcción de nuevo aeropuerto en Santa Lucía se lo dejaron a la Secretaría de la Defensa Nacional para, presuntamente, evitar corrupción. El ex titular de la SCT también resintió en su gestión recorte de recursos y la menor presencia en obra pública; sin embargo, se mantuvo firme en el cargo… hasta el 20 de este mes, cuando López Obrador anunció que la Secretaría de Marina se haría cargo de los puertos y aduanas, para garantizar la seguridad nacional.

Desde el año pasado, en el mes de octubre, el grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados promovió una iniciativa de ley para quitar a la SCT las tareas de seguridad en puertos y pasarlos a Marina, también dar permisos, concesiones y hacerse cargo del dragado. Jiménez Espriú se quejó de no habérsele consultado sobre el particular y consideró que el control militar en puertos es marca de regímenes autoritarios como Chile bajo el gobierno de Augusto Pinochet. A través de un video grabado en sus oficinas de Palacio Nacional, el tabasqueño reiteró: “queremos que esta institución (Secretaría de Marina) se haga cargo del cuidado de las costas, de las aduanas marítimas, los puertos, porque es una institución que además de profesionalismo va a poner orden que se requiere para que no haya inseguridad”.

AMLO dijo estar preocupado por los niveles de violencia registrados en Colima, donde se encuentra el puerto de Manzanillo, dado que ocupa actualmente el primer lugar en homicidios a nivel nacional, lo cual obedece a la operación del puerto. Asimismo, por la entrada de droga sintética, el fentanilo en especial, el cual entra por los puertos del Océano Pacífico, la droga viene de Asia. Son estupefacientes sintéticos que generan mucho daño a los jóvenes, de ahí, puntualizó el tabasqueño, existe la necesidad de que la Marina se haga cargo de la operación

Valentín Diez Morodo, dirigente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), consideró la decisión anunciada por el titular del Ejecutivo federal genera intranquilidad debido a que podría obstaculizar el flujo de operaciones de comercio exterior. El líder empresarial considera debe ser temporal la permanencia de las fuerzas armadas en la administración de las aduanas y puertos, porque no hay certeza de que la Marina y Ejército tengan la experiencia y conocimiento especializado para atender las distintas transacciones que se realizan en esos recintos.

Consenso que alienta

Tras varios días en los cuales se discutió acaloradamente -como suele ocurrir- los perfiles del grupo a partir del cual la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión seleccionaría a los cuatro nuevos integrantes del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), finalmente ayer salió el “humo blanco” en medio de un consenso que resulta alentador.

Y es que, como se recordará, el propio Presidente de la República ha venido promoviendo el encono señalando al INE de no ser una institución confiable y cuestionando la capacidad de esta para garantizar la limpieza de los resultados electorales del año próximo.

Con todo y eso, apenas se registraron cinco votos en contra y cinco abstenciones en la votación mediante la cual fueron seleccionados Norma Irene de la Cruz, Carla Humphrey Jordan, José Martín Fernando Faz y Uuc-Kib Espadas Ancona para ocupar las vacantes que hace apenas unas semanas dejaron los exconsejeros Pamela San Martín, Enrique Andrade González, Benito Nacif Hernández y Marco Antonio Baños Martínez.

Se trata de una decisión que resulta alentadora pues, pese a la mayoría que el partido gobernante (Morena) tiene en la cámara baja, las personas seleccionadas obtuvieron un consenso tan amplio que sabe a unanimidad.

Incluso el académico John Ackerman, que en los últimos días había criticado duramente la integración de las quintetas -proceso en el cual él mismo había participado- celebró la designación a través de su cuenta de Twitter afirmando que habían sido seleccionados “perfiles verdaderamente ciudadanos”.

La amplísima mayoría con la cual llegan a sus cargos los nuevos consejeros electos no garantiza que el proceso del año próximo, cuando se renovarán miles de puestos públicos en el país, estará exento de rispidez o de las clásicas acusaciones de “fraude” que los partidos suelen realizar.

Sin embargo, es de esperarse que quienes hoy votaron a favor de los nuevos perfiles que se integran al INE honrarán su pronunciamiento y no se lanzarán a descalificar de forma acrítica el trabajo que realice la principal autoridad electoral del país.

Es deseable también que los partidos políticos se hagan cargo de que el diseño institucional que hoy tenemos en materia electoral es producto de sus decisiones y de los acuerdos que ellos -y sólo ellos- han construido en los últimos años.

Valdrá la pena en ese sentido, que el presidente Andrés Manuel López Obrador asuma también una actitud democrática dejando de hostilizar a una institución que ha demostrado claramente su calidad técnica para organizar comicios en México y que, más allá de los vicios que aún persisten en materia electoral pero que son responsabilidad de los partidos, contribuya al fortalecimiento institucional y no al revés.

Una buena noticia en medio de la pandemia y del clima de polarización que caracteriza desde hace demasiado tiempo al país. Ojalá y que los efectos de esta se extienda más allá de la toma de protesta de los nuevos consejeros el día de hoy.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Es definitivo. No habrá regreso a clases en agosto. La decisión la anunció ayer el gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores, junto con el secretario de Educación, Arturo Salgado Urióstegui.

Faltando ocho días para el inicio del mes de agosto, y con la pandemia en pleno en regiones y municipios, con la entidad apenas en un forzado semáforo “naranja”, era de esperarse que Guerrero no estaría en condiciones de reanudar las clases presenciales el 10 de agosto, como se anunció de manera tentativa.

Tal y como sucedió con la apertura del 1 de junio, cuando el gobierno federal dio luz verde para que se abrieran actividades no esenciales, y el gobierno de Guerrero determinó seguir su propia ruta, aplazando hasta el 1 de julio esa decisión, en materia educativa sucederá lo mismo.

Para el 10 de agosto, si bien nos va, estaremos tratando de mantenernos en el semáforo amarillo, pues recordemos que aún seguimos en el naranja, color en el que tenemos desde el 1 de julio y que se nos asignó hasta por dos semanas más; es decir, al 1 de agosto.

Pero eso no quiere decir que para esa fecha estaremos pasando la barrera epidemiológica que se requiere para llegar al color amarillo, que implica una ocupación hospitalaria menor a 50 por ciento general, y con casos a la baja mínimo durante 2 semanas, lo cual demostraría una tendencia real de descenso de la pandemia.

Así que el gobernador optó por hacer el anuncio de una vez, justo ayer jueves, en que el gobierno federal hace la revisión del semáforo, que recordemos ya no cambiará cada semana, sino conforme se demuestren los avances.

La decisión de Astudillo es importante, porque eso permitirá al sector educativo, en todos sus niveles, tomar las precauciones correspondientes, así como también reprogramar exámenes de admisión, y comenzar a planificar el retorno a clases de manera virtual, para lo cual todavía no hay fecha.

Esa es una mala noticia para estudiantes y padres de familia, claro, pero no se tiene otra opción. La experiencia que se ha tenido a lo largo de la pandemia es que el aprendizaje es mínimo, pues por un lado los profesores no enseñan, sólo dejan tareas y actividades, mientras que los estudiantes tampoco van más allá en sus consultas, para tratar de incrementar su aprendizaje.

Eso en el mejor de los casos. En el peor, los sistemas de comunicación e interacción que se están usando implican el uso de computadoras, o como mínimo un teléfono inteligente (Smart-phone), para recibir mensajes, audios y videos por Whatsapp, cosas que en Guerrero un gran porcentaje de familias todavía o tiene, sea porque sus recursos no les permiten comprarlos, o sea porque carecen de redes disponibles de telefonía móvil con servicios de datos digitales; o telefonía fija, con red de Internet.

Por lo tanto, no solamente se debe decretar el inicio virtual de las clases para el próximo ciclo, sino también revisar los modelos de comunicación e intercambio de información entre profesores y estudiantes, que garanticen un mínimo de aprovechamiento escolar.

Sobre todo, cuidar que los profesores preparen y cumplan con dar sus clases virtuales, porque realmente no lo han estado haciendo, al menos no todos; y le están dejando la carga a los propios estudiantes y a los padres de familia.

Sí, sabemos que primero está la salud de profesores y estudiantes, pero aún en medio de esta emergencia, hay maneras de resolver los problemas, y estamos llamados a ser creativos.

Los padres de familia, a su vez, tendrán que esforzarse un poco más para que sus hijos se disciplinen y hagan sus tareas, sobre todo en los niveles de primaria y secundaria, que es donde más se reportan anomalías.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Debajo de la manga la Ley Nacional del Uso de la Fuerza

*SH reitera: no se contratará deuda ni habrá apoyos fiscales

No pareciera ser en balde el desgaste sufrido por las fuerzas armadas. Se recordará no fue nada sutil la supuesta despedida al Estado Mayor Presidencial. Se ha visto al general secretario de Sedena reconocer públicamente errores en los operativos, cargar, inclusive, con la liberación del hijo de don Joaquín Guzmán Loera. Ante esto y a causa de otros enfrentamientos de las fuerzas armadas con autoridades “autónomas”, como es el caso de la Fiscalía General de la República, tal parece se generan argumentos de peso para darles tareas en todos los ámbitos, se les otorgan concesiones, manga ancha para el manejo del dinero, otorgamiento de partidas extraordinarias e incremento a los presupuestos sin necesidad de ser fondos aprobados por la Cámara de Diputados, en donde, dicho sea de paso, en estos asuntos prefieren hacerse de la vista gorda.

Luis Cresencio Sandoval, general secretario de la Defensa Nacional, no dudó en sostener enfáticamente “es el sistema judicial, el que menos cumple con sus funciones”, lo anterior debido a la resistencia de las Fiscalía de actuar en contra de la señora madre del “Marro”, argumentando el Ejército no contaba ni siquiera con la orden de cateo. Aunque habrá de recordarse tampoco quisieron participar los de la Fiscalía en los sucesos registrados en la Refinería de Salamanca. El militar describió muy puntualmente: “se hablaba de que hubo en su momento la puerta giratoria, donde entraban delincuentes por una puerta y salían por la otra, es decir, el delincuente que se logra detener entra y sale del juzgado, lo vuelven a ver en su comunidad o en las áreas donde acostumbra delinquir, aspecto que afecta a la ciudadanía”. Esa ha sido parte de la realidad; pero, ¿y el huachicoleo? ¿Quién o quiénes usaron esa puerta giratoria?

Festeja el secretario la redacción de un artículo transitorio dentro de la ley que le da respaldo legal a las acciones emprendidas por el Ejercito. “Con uno, dos o tres renglones, que es lo que abarca ese transitorio, se logró lo que en tantos años no pudimos”, haciendo referencia a los fracasos tanto del general Galván como de Cienfuegos. Tras defender la inexistencia de la militarización puntualiza en los 13 años perdidos por los gobiernos estatales al no fortalecer su estructura de seguridad pública, lo cual constituyo la necesidad de llevarlos a cubrir este espacio. Sin embargo y habrá de reconocerse abiertamente, ha sido tan abrupta y sin estrategia su participación que no han arrojado resultados reflejados en la recuperación de la seguridad ciudadana, sino todo lo contrario. Los delitos siguen al alza y si se reportan por estos días mínimas disminuciones son a causa del confinamiento, del cierre de negocios, de la huida de hombres y mujeres cuyo nivel social los encuadraba en “secuestrables”, no por eficiencia de este ni de ningún otro grupo, incluyendo, por supuesto, a la Guardia Nacional.

En renglones anteriores señalamos nada podría avanzarse ni entregarse resultados diferentes, mejores, si ya se tenía contra la pared, inmovilizados a los policías municipales y estatales, quienes, de alguna manera, significan el muro –muy débil, por cierto- de contención de la delincuencia, están mejor informados. La milicia cuenta con un as debajo de la manga que, al parecer y bajo la consigna de “abrazos no balazos”, no pone en marcha cuando de la delincuencia organizada, de los grandes cárteles del narcotráfico se trata: la Ley Nacional del Uso de la Fuerza. Sin embargo, si los vemos actuar con ese respaldo en contra, por ejemplo, de los agricultores preocupados por el futuro de sus presas, el caso Chihuahua es emblemático, puesto que con estos uniformados cercaron una de las principales captadora del agua que utilizan para su riego.

Como apuntamos ayer en estas líneas nos encontramos rodeados de personal militar, aparecen por doquier, en tareas múltiples en las cuales no intervenían, pero acompañadas de estas nuevas responsabilidades aparecen las chequeras abiertas y las concesiones. ¿Será que todo tiene un precio? Disculpe la pregunta, señor secretario: ¿Y el huachicoleo? ¿Cómo se explica la apertura de más tomas en Hidalgo, cuando se supone ya destinaron personal y dinero para evitarlo? ¿Alguien nos puede decir cuántos están en la cárcel por esta actividad, cuánto dinero producto de ventas clandestinas y ganancias se recuperó? ¿El cierre de gasolineras “clientes preferidos” de los robacombustible, en que ha terminado?

Paren el despeñadero

Arturo Herrera puso la cereza del pastel, lo no esperado ni por López Obrador, por Marcelo Ebrard o por López Gatell: de usar tapabocas depende la recuperación económica. El “trapito” ya resultó indispensable y hasta para Donald Trump. Con ello ha dejado exhibida la irresponsabilidad de los López, los renuentes a usarlo, a quienes día tras día mienten y en una declaración minimizan la pandemia para, 24 horas después, alertar sobre sus letales y al parecer interminables consecuencias. Recuperar aunque sea una mínima parte de lo perdido en empleos, cierres de empresas, captación tributaria, alejamiento de inversiones tanto nacionales como extranjeras, depende de la ruta de la pandemia y de usar tapabocas.

Analistas de 29 instituciones financieras consultados por Citibanamex aseguraron el desempeño de la economía mexicana sigue deteriorándose, el rango de previsiones llega hasta una baja de la economía local de 12 por ciento para este año, pues “se mantiene elevada la incertidumbre en torno a estas estimaciones, con un rango que de -12 a -6.5%”. El pronóstico más alentador lo otorgó Barclays, quien sigue augurando una contracción de 6.5 por ciento en el PIB del 2020, mientras que los más pesimistas son Signum Reseach y Citibanamex, con bajas de 12 y 11.2 por ciento, respectivamente, las cuales se mantienen sin cambios respecto al sondeo previo. Le siguen Multiva y Finamex, con 11.1 y 11 por ciento,

Los grupos financieros Santander, BBVA, J.P. Morgan, Bank of America Merril Lynch y otras tres instituciones coinciden en que la economía mexicana se hundirá 10 por ciento o más durante el segundo año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Se desconoce la profundidad de la caída. Pero, recordemos, el presidente tiene otros datos, otros números y simplemente no coinciden; aunque no por ello pierde confianza, entusiasmo, esperanza y sin voltear hacia algún lado prefiere llamarle la atención al titular de Hacienda por …no taparse la boca para hablar, no para protegerse del virus.

No habrá apoyos

Ese escenario ha servido para reiterar la convicción del gobierno federal de no contratar nueva deuda para otorgar apoyos fiscales a las empresas que padecen por la crisis económica no solamente causada por el COVID-19 sino arrastrada desde el año anterior. Al participar en el Consejo Directivo Nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), admitió el gobierno está consciente del impacto económico de la pandemia en las empresas, pero acotó que México tiene menores márgenes de maniobra para contratar deuda respecto de otros países, por lo que ese espacio fiscal se tiene que administrar en los siguientes meses. ¿Nos pudiera explicar que significa para el gobierno de la 4ª T no contratar deuda? Porque son del conocimiento público las cifras en donde se revela un aumento del endeudamiento y éste alcanza más de un billón.

La disyuntiva del gobierno mexicano, destacó el funcionario, es distinta de la de los países desarrollados, en primera porque las tasas de referencia en el país son varias veces más altas, y en segundo lugar porque, al endeudarse, México tiene que hacerlo en otra moneda, lo que ya en sí mismo conlleva riesgos. En otros países, le señalaron los empresarios, se dan ayudas en rangos de 8 a 36 por ciento del PIB. Los integrantes de Canacintra le pidieron al titular de la SHCP actualizar las estimaciones con las que el gobierno dio respuesta inicial a la crisis; establecer un Salario Universal de Emergencia en los lugares donde el semáforo está en rojo y naranja; dar facilidades a las empresas para que el ISR y el costo de la luz en lo que resta de 2020 se paguen a lo largo del 2021; adelantar el gasto público por el equivalente a 4 por ciento del PIB; y reconsiderar la postura en torno a la deuda.

“¿Qué caso tiene contar con una línea de 61 mil millones de dólares para casos de contingencia si no se usa en la crisis de mayores proporciones en un siglo?”, pregunto Enoch Castellano, presidente de Canacintra, a través de un documento leído por uno de los vicepresidentes del organismo. Y agregó: mientras el promedio de la deuda como proporción del PIB en los países de la OCDE es de 84 por ciento, en Estados Unidos es de 136% y en Japón de 234%, en México llegó únicamente a 60% por efecto de la devaluación y aparte el país paga una comisión por compromiso de recursos al FMI que recién renovó en noviembre. Pero Herrera paró en seco a los empresarios: el gobierno federal no recurrirá a deuda a través de las líneas de crédito internacionales.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

El debate político le abona a la formación de los individuos. Pero el agandalle y el tragar ansias, lo único que provoca es desencanto y desesperanza.

Así estamos en Guerrero, con una oposición muy disminuida, pero que está tejiendo fino -y al último aunque tejan burdo, pero tejen-, mientras que Morena, el partido mejor posicionado en Guerrero, se resquebraja, desarticulando lo que se construyó desde la base social, desde 2013 y 2014, cuando los militantes originales se sumaron a un trabajo de plataforma social, para darle vida a Morena.

¿Alguien recuerda los comités del cambio verdadero? Estos se crearon cuando no había partido, sobre la base de lo que fue el Movimiento de Reconstrucción Nacional (Morena), que finalmente pudo conseguir su registro como partido, en lo que fue la escisión política más importante de la izquierda, comparable sólo con la que protagonizó en 1988 Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y de la cual surgió el PRD, que desafortunadamente bien pronto comenzó a alinearse con el poder en turno.

Llegado el momento, al PRD la historia lo alcanzó también; y hace 6 años comenzó a perder importantes cuadros, comenzando por el mismo Andrés Manuel López Obrador, quien se cansó de la corrupción partidista, que engordaba y crecía a costa de sus campañas presidenciales, pues por el efecto Peje llegaron a ser la primera fuerza en varios estados del país, pero sin llegar a Los Pinos, claro, a fuerza de traiciones de sus líderes a nivel nacional, conocidos como Los Chuchos.

A diferencia de lo que sucedió en el PRI, que fue un proceso repentino, derivado de la candidatura de Carlos Salinas de Gortari -lo que implicaba una voltereta política nacional-, el PRD se fue desangrando poco a poco. Fueron tiempos de sumar y sumar y sumar. Cualquiera que quisiera trabajar, era bienvenido. Se hizo un gran trabajo a ras de suelo, que muchos de los que luego se hicieron de candidaturas y lograron cargos de elección popular, ni siquiera conocen ni entienden la magnitud. En su mayoría, estaban en la comodidad de sus negocios, de sus cargos públicos y privados.

Otros, los que se conciben como la facción mayoritaria del partido en Guerrero, ni siquiera estaban aquí. No se desgastaron y no sufrieron las inclemencias del tiempo, el desgaste de predicar una nueva forma de hacer política y de convencer no sólo a los temerosos, sino también de revitalizar a los que ya estaban cansados de trabajar, habiendo sido tantas veces traicionados.

Estos son los que vinieron a apoderarse del partido, los que vinieron a poner trabas, los que impidieron que ingresaran a Morena tanta y tanta gente que votó por AMLO en 2018 y que lo sigue apoyando, pues en las elecciones internas del año pasado -que afortunadamente se abortaron-, maniobraron para que solamente participara la gente que estaba en el padrón en 2015, desdeñando a todos los que hicieron posible sus triunfos.

Y es que entre menos burros, más olotes. Entre menos gente, mayor control.

Una impugnación de la facción monrealista impidió este atraco, que hubiese sido un mal precedente para Morena, algo simplemente antidemocrático, y es fecha de que el partido no renueva sus dirigencias.

Desafortunadamente, hoy son tiempos de restar, y restar y restar. Hoy se habla de no dar paso a los advenedizos. Hoy son tiempos de patear el pesebre.

Ayer leíamos la reflexión de un columnista estatal: “¿Quién abonará a la unidad de Morena?”

Lamentablemente, entre los morenistas nada más las patadas se oyen. Por eso Luis Walton Aburto está tan seguro de que será el candidato. ¿Acaso será el tercero en discordia? Veremos. Lo que sí es cierto, es que mientras los de dentro no se pongan de acuerdo, los de fuera serán los ganones.

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