Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Perversión, mentiras e infamia

*Morena quiere recortar $3 mil millones a los partidos políticos

A como dé lugar, a cualquier precio, el titular del Ejecutivo necesita distraer a la opinión pública, forzar a quienes analizan la política, la economía, los diferentes renglones en donde se impacta a la mayoría de ciudadanos a dedicar sus líneas a situaciones en las cuales hace ver su autoridad o da a conocer determinaciones polémicas. Así, cuando no tiene tiempo para dedicarlo a atender, a instruir soluciones a manifestantes debatiéndose en situaciones de vida o muerte como es el caso de la falta de medicamentos para niños con cáncer, aparece lanzando mensajes de júbilo porque le negaron el registro a un partido político, sea el que sea y cuyos fundadores sean, antes que ningún calificativo, simplemente mexicanos.

Desde “La Chingada”, López sostuvo que la decisión del INE de no otorgarle el registro como partido político a México Libre es un triunfo para el país y habría que desmenuzar sus expresiones. La decisión del INE no tiene que ver para nada con la fuerza de la opinión pública sino con el incumplimiento parcial de los lineamientos que le permiten a ese Instituto otorgar el registro correspondiente. De ser la opinión pública el factor, significaría estaríamos todos sujetos a otro tipo de escrutinio y resolución, y éste sería tan rechazado como el dictamen del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación permitiendo al tabasqueño difundir sus mañaneras pese a los procesos electorales en Hidalgo y Coahuila.

El mensaje enviado a Calderón para solicitar ayuda en EU, aconsejándole ir a Nueva York, a donde se enjuicia a Genaro García Luna o recurrir a la OEA o donde asegura le dan ayudas, es chisme de vecindarios, de ardidos, de quienes logran venganza y se recrean en ponerle limón a las heridas. Le aconseja organice protestas pacíficas con los militantes de su organización, como él lo hizo cuando protestó contra el fraude electoral de los comicios del 2006, aunque no le sugirió a quien pedirle los financiara, porque su campamento en Reforma ya se sabe contó, entre otros “apoyos” con dos millones mensuales extraídos de las arcas del SME, según lo ha declarado el Tesorero, o sea quien se los entregó, a las cuales se suman otras “aportaciones voluntarias”, del pueblo bueno que al parecer tenía todavía en ese tiempo para darle a su pastor.

Las palabras de López no tienen memoria, las lanza sin tener en cuenta ningún otro renglón ajeno a sus sentimientos y rencores. Habrá de recordarle: para ser mentiroso debe tenerse una excelente memoria, de otra forma éstas crecen hasta chocar con la verdad absoluta, se descubren, generan el calificativo de mitómano y eso ya es una enfermedad y así como no parecen bastarle los cerca de 70 mil muertos por la pandemia –según sus cifras oficiales, pero las probabilidades de multiplicar esta cifra por dos mínimo lleva a 140 mil-, tampoco le importan las 30 mil mentiras expresadas a partir de su llegada al hoy, más que nunca considerado: máximo poder en México.

AMLO, misógino y

machista: activistas

Mientras activistas y familiares de víctimas mantienen desde el viernes pasado tomadas las instalaciones de la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), ubicada en el Centro Histórico, y amenazan con no retirarse hasta que sean atendidas adecuadamente sus demandas y se castigue a los funcionarios responsables de que sus casos no sean investigados, académicas y representantes de organizaciones de derechos humanos acusan al gobierno de López Obrador de intentar invisibilizar que en México continúa la violencia contra las mujeres, lo cual agrava este fenómeno y perpetúa la impunidad.

Durante la conferencia de prensa titulada “De los discursos a los hechos, Análisis del Segundo Informe de Gobierno en materia de derechos humanos”, las activistas y académicas lamentaron que la actual administración federal haya pedido sin justificación una prórroga para entregar su informe al Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés), lo cual refleja su falta de preparación en el tema. Destacaron que la gravedad de la violencia machista no ha disminuido, como aseguró AMLO en su informe, y deploraron la actual administración no cuente con una política coherente sobre el tema, sino únicamente acciones “ineficaces, ineficientes y desarticuladas”, además de “ocurrencias”, como la campaña “Cuenta hasta 10”.

La directora de la Red Nacional de Refugios (RNR), Wendy Figueroa, lamentó que en los dos años de gobierno de López Obrador se han utilizado de forma equivocada los fondos del Anexo 13 del Presupuesto de Egresos de la Federación, referentes a las Erogaciones para la Igualdad entre Hombres y Mujeres. El 58 por ciento de dichos fondos, -que en 2020 fueron de 103 mil millones de pesos- están dirigidos a programas de entrega directa de recursos, los cuales no se ejercen con un enfoque de género ni reducen las brechas de desigualdad, mientras que apenas el 0.3 por ciento son para los refugios para mujeres, 0.13 por ciento para temas de salud sexual y reproductiva y apenas 0.08 por ciento para las Casas de la Mujer Indígena o Afromexicana.

Lucía Melgar destacó: en el más reciente informe de la RNR sobre el tema, se documentó que las solicitudes de apoyo a dicha organización por parte de mujeres agredidas aumentaron 71 por ciento en el periodo de confinamiento por la pandemia de Covid-19, además de que las agresiones sexuales a menores de edad se elevaron 51 por ciento. A su vez, Arussi Unda, fundadora del colectivo feminista “Brujas del mar”, aseguró el discurso de AMLO está basado en estereotipos misóginos, machistas e incluso religiosos, y destacó la gravedad de minizar las necesidades y problemas de las mujeres, que representan más de la mitad de la población del país.

De los pasillos

Un ligero recorrido al barco y quienes estaban a bordo y ya tenían tanto experiencia como conocimiento, seguramente se percataron algo faltaba, un elemento o dos o tres son los que lo dirigen, dictan el rumbo y ahora zarpaban sin saber ni hacia donde ni siquiera si tendrían combustible o como en los muy viejos tiempos existía un sótano con remeros. El primero en saltar, son salvavidas bien puesto, fue Germán Martínez, sus desencuentros con Hacienda eran múltiples y se ahondaron cuando se quedó sin los mil millones de pesos aportados desde el presupuesto de programa Prospera; corría el mes de mayo y se dio otra salida, la de Josefa González Blanco, utilizó haber provocado un retraso en un vuelo comercial para justificar se iba sin levantar rencores de esos ya vistos como base de venganza en las actuaciones de su jefe el presidente; Tonatih Guillén estaba en el INM y se negó a ser la guardia, el “detente” migratoria para favorecer a EU, para resguardarlos y mejor dijo me voy; dos renuncias en mayo, una en junio pero, la de julio fue impactante: Carlos Urzúa salía de Hacienda y como más tarde lo haría otro secretario, habló de la inexperiencia, de las decisiones sobre políticas públicas sus sustento, ya veía venir la disposición permanente del Ejecutivo federal sobre los ingresos, tributarios o no, y su conversión a egresos a todas luces ilegales al no recibir autorización de los diputados; para ocupar un lugar en la Suprema Corte de Justicia, Margarita Ríos Farjar, dejó el SAT y se vieron llegar algunas jugadas que se consideraron de ajedrez; Raquel Buenrostro, oficial mayor de Hacienda y severamente cuestionada por el desabasto de medicamentos, enfrentada por tercera ocasión con Arturo Herrera ya habilitado como titular en Hacienda, fue enviada al SAT…

Así, quedaban en un arrastre de cambios, Horacio Duarte en aduanas, abandonando la coordinación del programa Jóvenes Construyendo el Futuro; a su vez Ricardo Peralta, hoy también fuera, se fue a Gobernación para ocupar la vacante de Zoe Robledo quien sustituyó a Germán Martínez. Tanto el ex del IMSS como Ricardo Ahued quien estaba en Aduanas, decidieron irse a sus curules, salieron, con salvavidas. Las mujeres también prefirieron desembarcar: Mónica Maccise dejó el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación debido a las críticas de un comediante al “Chocoflan”, al junior presidencial; Javier Jiménez Espirú, titular de la SCT también se fue y si bien se dijo que no estaba de acuerdo con entregar a las fuerzas armadas el control administrativo de puertos y aduanas, aún se desconoce hasta donde llegaron sus acuerdos con la empresa Odebrecht; ya también salió Víctor Toledo de la Semarnat y nadie duda sobre su negativa a aprobar muchos tramos de las obras insigne del tabasqueño por ser altamente depredadoras. Se tienen otras renuncias en donde ha quedado muy claramente expuesta la incapacidad de quienes están rodeando en un primer plano al presidente. La de la subsecretaria de salud por discrepancias en las cuales la experta tiene toda la razón, son el más claro ejemplo. Ahora que, de que puedan ser retirados de sus cargos el arqueólogo a cargo del INSABI, del instituto de salud al cual, después de un año, no le han puesto pies y mucho menos cabeza; o el agrónomo convertido en experto petrolero o el bachiller a cargo de un secretaría cuyos programas manejan un altísimo porcentaje de los presupuestos, habiendo sido corrido de esa misma dependencia por la ineficiencia mostrada en otro multimillonario programa, hacer ver a este barco varado, con tantas entradas de agua que se prevé su naufragio…

El silencio de AMLO

Ya hemos comentado que la política es como el cine mudo: lo que importa es lo que pasa en la pantalla, no lo que toca el piano. En un estilo personal de gobernar como el de López Obrador, donde el piano es tan estridente y omnipresente, de repente se nos olvida voltear a la pantalla para ver qué está pasando. Algunos casos recientes ilustran esta dicotomía entre el discurso del Presidente y la realidad, ya no del país sino de su propio Gobierno.

La salida de Víctor Toledo del Gabinete era por demás esperada. Desde hace varios días sabíamos que de un momento a otro habría cambio en esa cartera. A diferencia de otras renuncias que habían sido crudamente honestas y que marcaban una esperanzadora diferencia con otros gobiernos, la de Toledo regresa a las viejas formas hipócritas de argumentar motivos de salud (todos sabemos que se trata de un problema digestivo: se atragantó con la 4T). Lo que sorprende no es, pues, la salida de Toledo sino el nombramiento de María Luisa Albores, que estaba a cargo de la Secretaría de Bienestar. Si al Presidente le interesara realmente la ecología, como lo dijo en el Informe, no se entiende que ponga a cargo de esta cartera a una persona cuya experticia es la economía social y que no tienen méritos en materia medioambiental. Pero, sobre todo, si las cosas marchan tan bien como dice en los programas sociales por qué cambiar de titular. La llegada de Javier May, un operador político tabasqueño cuestionado por los resultados del programa Sembrando Vidas, a esta cartera es más significativo y delicado de lo que parece: no solo se trata de recomponer los programas sociales sino de darles sentido político de cara a la elección.

El otro caso donde el ruido del pianista no deja ver con claridad lo que pasa en la pantalla es el de David León. Tras los videos donde aparece el ahora exfuncionario dando dinero a Pío, el hermano del Presidente, López Obrador dijo que no había delito alguno en aquella grabación, se trataba de donaciones del pueblo para la conformación de Morena. Sin embargo, a pesar de ello, primero le pidió a León que no tomara posesión de su nuevo encargo, la empresa gubernamental que se encargará de distribuir medicinas, y luego nombró a Pedro Zenteno en su lugar. Si no había delito, si León era como lo pintaban, “uno de los mejores funcionarios del Gobierno”, ¿por qué lo dejó fuera?

No vamos a caer en la ingenuidad de pedir que nadie, así sea –o crea ser– el hombre más honesto del mundo, se auto inculpe. Lo que sí debemos exigir a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, desde su arrogante libertad, es que investigue actos que pueden ser constitutivos de un delito, como desviar fondos del erario de un estado de la República a un partido, porque eso es lo que vimos en la pantalla, independientemente de los esfuerzos distractores del pianista.

La diferencia entre un Gobierno honesto y uno deshonesto no es que no existan problemas de corrupción, estos tristemente los habrá siempre, sino cómo se les trate. El AMLO en off se parece cada vez más a eso de lo de lo que el Presidente estridente, el pianista, reniega cada mañana.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

¿Y en Guerrero cuándo? Si el Instituto Nacional Electoral (INE) tuvo la decencia de atorar la pretensión de 6 organizaciones sociales de convertirse en partidos políticos, entre ellos “México Libre”, perteneciente a Margarita Zavala y Felipe Calderón, ¿por qué no se aplica esta lógica en Guerrero?

De verdad que, aunque la ventana para la creación de nuevos partidos políticos es muy chica, porque las reglas son rigurosas, son los consejeros electorales los que las relajan.

De entrada, tendremos en esta entidad a 8 partidos políticos locales disputándose el voto de los guerrerenses. Se incluye a los partidos de influencia nacional que ya existen, que son otros siete, como Acción Nacional, Revolucionario Institucional, de la Revolución Democrática, del Trabajo, Verde Ecologista de México, Movimiento Ciudadano y Morena, más el que se acaba de aprobar, que es el PES.

Recordemos que 7 nuevas organizaciones buscaban su registro nacional, pero este fin de semana el INE desechó a 6 de ellas, y autorizó únicamente a la nueva versión del PES.

En el camino se quedó el Nuevo Panal (Grupo Social Promotor de México (GSPM); Redes Sociales Progresistas, del yerno de Elba Esther Gordillo; México Libre, de la pareja Calderón Zavala; Fuerza Social, vinculada al senador suplente y líder sindical Pedro Haces; así como Fuerza Alternativa, del expriísta César Augusto Santiago, y Súmate a Nosotros, relacionado con el expanista Manuel Espino.

Afortunadamente, si el Tribunal Electoral se mantiene en la lógica del INE, no veremos a estos partidos fragmentando el voto en 2021 en Guerrero, porque esa es realmente su intención; ni tampoco haciendo alianzas con los partidos fuertes para obtener votos y tener acceso a las prerrogativas, que en este proceso electoral que se avecina será de más de 7 mil millones de pesos, más lo que destine cada entidad.

Por ahora no sabe sabemos si tendremos partidos locales nuevos en Guerrero. El proceso nacional de registro concluyó en agosto y la decisión final se tomó el viernes por la noche, en el pleno del INE.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), aún no ratifica al PES, único partido que obtuvo su registro nacional, pero seguramente lo hará y lo veremos de nuevo en el ajedrez político, ahora del lado del PRI, dicen, cuando en la elección pasada lo hizo del lado de Morena.

Pero para los guerrerenses este tipo de jugadas no es nuevo. En 2018 participaron 16 partidos políticos, entre ellos varios locales. Y aunque la ley determina que un partido político local es aquel que tiene registro en el ámbito de cada estado, y que su objetivo es contribuir a garantizar la participación ciudadana en asuntos político-electorales, lo cierto es que no es así. En realidad, dificultan el proceso democrático y, al contrario, consumen muchos recursos económicos.

En 2018, por ejemplo, los partidos enanos andaban ofreciendo las candidaturas a cualquiera, y muchos las tomaron de último momento, sólo para aparecer en las boletas, pero realmente no hicieron trabajo de promoción ni mucho menos.

Algunos se compraron coche nuevo con las prerrogativas que les tocaron. La mayoría, en realidad, mandó sus pocos votos a favor de los partidos mayores, porque se los pagaron con pesos contantes y sonantes, y lo único que lograron fue mover a la gente en pos de una quimera.

Luego entonces, ¿en dónde está la utilidad pública y la efectividad democrática de estados mini partidos?

Algunos, como el Gallo Rojo, lograron una que otra posición, pero de todos modos perdieron el registro. El Partido Humanista, de plano, fue ave de paso. Y aunque el PANAL fue un sueño guajiro de Rubencito Figueroa Smutny, hoy tampoco existe.

Entonces, ¿cómo para qué crear nuevos partidos?

Además, ya existen las candidaturas ciudadanas, que tampoco dieron resultados en Guerrero.

Si se mantiene la existencia de los 8 partidos ya con registro, entonces iremos en 2021 a un proceso mucho más compacto. Veremos pocos candidatos, pues la mayoría irá en coalición. Hasta ahorita, podemos visualizar al candidato de la coalición opositora PRI-PAN-PRD, al candidato de MORENA-PT, y posiblemente al candidato de MC, que aún no ha decidido si se incluye en la coalición de panistas, priístas y perredistas, o va con sus candidatos propios.

También el Partido Verde aún no se sabe de qué bando jugará, si con Morena, ahora que ya trabaron ligas a nivel nacional (aquí las rechazaron), o si también se va con candidaturas propias, para darle cauce a los enojos que puedan surgir en el PRI por su alianza con el PRD, que son los partidos que realmente se disputarán las candidaturas, pues el PAN podrá aspirar únicamente a aquellos municipios y distritos donde tiene presencia.

El proceso nacional comienza este lunes 7 de septiembre. El proceso local ordinario para Guerrero, inicia el miércoles 9. Hagan sus apuestas. ¡Arrancamos!

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Para AMLO: “Alabanza en boca propia es vituperio”

*2020, el año más violento en la historia, o ¿hay más?

El gobierno federal con su maquinista estrella, con el hombre que se autoreconoce y se autofelicita y se autocomplace por ser el segundo más avezado del mundo, transita sobre dos vías: lo que me gusta y lo que no me gusta. Nada más. Y ahí se va sin rumbo fijo, siguiendo sus corazonadas, presentimientos, ocurrencias, eso sí con la vista siempre fija y la voluntad por delante para hacer lo que le venga en gana, ayudado por aquellos cuya preparación académica sea mínima o inexistente siempre y cuando garanticen obediencia, lealtad y una honestidad cuyo significado encaje en el considerado por quien soñó durante 18 años ser desde el hombre de la horca y el cuchillo, el creador, el todopoderoso y, al mismo tiempo, el humilde pastor, el evangelizador, el poseedor de la verdad absoluta sustentada en las 30 mil mentiras dichas durante los 19 meses en los

cuales ha despachado desde una mañanera.

Cada día, en Palacio Nacional, se le hace frente a lo que se presenta y se camina por lo que se sueña. Celebran la quita del fuero presidencial, finalmente no es para este mandato, sino para los que sigan. De aplicarse en el presente, denuncias y demandas irían de una mesa a otra, incluyendo el área laboral ante el despido injustificado de miles de burócratas y las violaciones a cuanto contrato se les ha atravesado, como se ejemplifica en Notimex. Dentro del absurdo matutino todo se incluye hasta mantener la propaganda gubernamental en tiempos electorales, como sucederá en Hidalgo y Coahuila. Aunque también se ven cumplidas órdenes, ya está el PRI en la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y la bochita de cola noooo tan laaarga, empezó a pagar por la posición al entregar debidamente firmada la petición para la consulta popular dedicada a determinar si se debe o no enjuiciar a los expresidentes.

No hay duda, el país transita por una ruta totalmente distinta a la seguida para lograr conseguir ubicarse como la treceava economía mundial; diferente a aquella en la cual, con todo y los abusos, robos y malos manejos, se reactivaba la economía, se reponían patrimonios; alejada del trazo sobre el cual descansaba la confianza de inversionistas extranjeros con tantos miles de millones de dólares que fueron capaces de crear emporios turísticos con los cuales se logró, en 25 años, estar a la altura de países con Siglos de tradición en la captación de visitantes; ajena a los tiempos en los cuales aparecer en el mapamundi era la mejor forma de iniciar convenios y tratados comerciales. Habrían de subrayarse los despojos del presente porque ya son muchos, más que construir, la mentada cuarta transformación se ha dedicado a destruir, como si su llegada fuese la del conquistador, la de quien pretende hacerlo todo y una situación es suficientemente clara: el país no estaba en ruinas, ni siquiera transitaba por una etapa de pobreza dividida como la actual.

Es totalmente cierto el hartazgo de los ciudadanos ante la corrupción, los abusos, la formación de fortunas sin límite concentradas en unas cuantas manos, lo repetitivo de las camadas políticas, de la presencia de los cachorros de la Revolución, pero luego de los hijos de esos cachorros y después llegaron los nietos, tantos caciques con iguales explotaciones y engaños, etcétera, pero con todo lo malo el país no estaba en ruinas, la presencia de la clase media era garantía de futuro y de progreso, se presentaba la rebelión por la debacle en el campo, por la creación de miseria en sustitución de la pobreza. Se requería de reinstaurar el orden, de aplicación del Derecho para poder juzgar a tanto pillo, de mantener todo lo resultado tras años de lucha y darle la vuelta a la hoja a lo pretendido para perder libertades o desviar la ruta democrática. Sin embargo, lo visto ha sido solamente la destrucción y, si todo lo hecho durante Siglos hubiese requerido ser derrumbado López no sería “totalmente Palacio”, es más ni siquiera hubiese tenido pozos petroleros para ser tomados e iniciar su supuesta lucha social.

“Alabanza en boca propia, es vituperio”. Y, vituperio, es la acción o circunstancia que causa afrenta o deshonra. Así las cosas, haberse autoubicado como el segundo mejor mandatario del mundo ya tuvo su consecuencia. AMLO no quiere, no desea ver hasta donde fue, es y todo apunta seguirá siendo, su peor enemigo. Se pediría no extienda sus afanes autodestructivos a la República mexicana a sus más de 130 millones de habitantes.

Seguridad sólo

en la inseguridad

Como si se tratara de cifras económicas López se refiere a homicidios y extorsiones de manera por demás superficial con todo y la presunción de registrarse cerca de 41 mil asesinatos durante el 2020, con lo cual se convertirá su segundo año de mandato en el más violento de lo que va del Siglo y ojalá lo sea de la historia o ¿pensará superar este récord? La carta o el recurso de culpar a los gobiernos anteriores de la situación de violencia en el país es cada vez menos creíble para la ciudadanía mexicana, quien resiente esta situación. De acuerdo a las cifras presentadas en el anexo estadístico del Segundo Informe de Gobierno, con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las cuales se basan en los certificados de defunción por homicidio que se levantan en el país, se registrará un aumento de 9.5 por ciento de víctimas en este año en comparación con las 37 mil 315 defunciones ocurridas en 2019. De los más de 41 mil asesinatos pronosticados para antes de que acabe el año, el gobierno mexicano estima que 109 de las víctimas serán niñas y niños de uno a cuatro años; 313, menores de entre cinco y 14 años; 39 mil 702 víctimas serán de personas de 15 a 64 años, y 739 adultos mayores de 65 años.

Pese a todo, como es su costumbre, López Obrador se niega a cambiar la estrategia de seguridad, basada una vez más en la militarización y en el supuesto cambio de enfoque de “abrazos, no balazos”, la cual no ha servido de nada hasta el momento. Diversos especialistas han pedido al titular del Ejecutivo cambios para frenar la matanza en el territorio nacional. Elena Azaola Garrido, antropóloga del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), señaló: “Lo que no vemos es que ofrezca una alternativa frente a este problema. Él considera que su política de seguridad está dando resultado y la verdad no es así, y tampoco hay una gran diferencia en relación con las políticas de seguridad de sus antecesores, sobre todo por el uso de los militares”, por lo que consideró que sería bueno un cambio en su política contra la violencia.

“La seguridad sigue siendo la principal demanda ciudadana, y esto así lo dicen todas las encuestas”, recordó Juan Ibarrola, experto en fuerzas armadas, quien consideró es válida la estimación de asesinatos para 2020, porque tienen los medios para medir su desempeño y prever lo que viene. La tendencia en la ola de violencia se mantiene y todo parece indicar que el gobierno de AMLO ha olvidado una de sus principales promesas de campaña: la pacificación del país y la desmilitarización del combate al crimen organizado. En el pasado mes de agosto, de acuerdo a los datos del gabinete de seguridad, Guanajuato se mantuvo como la entidad con mayor número de asesinatos al contabilizar 348 víctimas. Las estadísticas elaboradas con la información de las fiscalías y procuradurías de los estados, refiere que las entidades con incidencia alta de homicidios dolosos son: Estado de México con 223, Michoacán con 185, Baja California con 173, Jalisco con 161 y Guerrero con 108, mientras que en la Ciudad de México se contabilizaron 68 asesinatos.

Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, admitió: “En el homicidio doloso debemos seguir fortaleciendo los esfuerzos. Las cifras de este informe nos permiten ratificar que vamos en la dirección correcta (¿¿??) y que la estrategia está dando resultados (¿¿??) y que tenemos que seguir avanzando”, expresó. En cuanto a la militarización, el funcionario corroboró que está ha seguido aumentando, a pesar de las promesas presidenciales, pues al inicio de este gobierno la Policía Federal tenía 36 mil elementos, la mitad de ellos de carácter administrativo, y ahora la Guardia Nacional no sólo ha superado esa cifra, sino que espera llegar a 150 mil elementos el próximo año.

Del conteo de 30 mil mentiras dichas por AMLO desde el día en el cual tomó protesta como titular del Ejecutivo federal, una buena parte están relacionadas con la seguridad y con la presentación de estrategias y la afirmación de reuniones diarias con el gabinete cuya responsabilidad se centra en este tema. Y ahí va, diariamente, con la ocurrencia o justificación o indicaciones del día, todo desde un mismo punto en donde no hay ni un solo papel, ni documento, ni sitio para llevar a cabo un diálogo. Si acaso se permite una pregunta ya debidamente autorizada, tamizada y con tarjeteo para respuesta o tal vez… un video.

AMLO, ¿el mejor gobierno para el peor momento?

“Hoy, algunos críticos piden que se gobierne en sentido distinto, que prescindamos de nuestro ideario y de nuestro proyecto, que apliquemos recetas económicas contra las que hemos luchado o que seamos tolerantes con la corrupción que nos propusimos erradicar. Piden, en suma, que yo traicione mi compromiso con la sociedad, que falte a mi palabra y que renuncie a mi congruencia. Y eso, lógicamente, no va a ocurrir”.

La anterior es, probablemente, la frase que mejor resume el discurso que el presidente Andrés Manuel López Obrador pronunció ayer con motivo de su Segundo Informe de Gobierno. Se trata de una frase que sintetiza sus creencias más arraigadas, esas que no está dispuesto a modificar.

Pero nadie le está pidiendo que sea “tolerante a la corrupción”. No hay nadie -con excepción de quienes se benefician de la corrupción- que esté de acuerdo en tolerar este mal que ciertamente ha lastimado gravemente la salud de la República, porque la inmensa mayoría de los mexicanos está -ha estado y estará- en contra de la corrupción.

Sin embargo, el Presidente se empeña en afirmar que toda crítica formulada hacia su gobierno es un argumento a favor de “los gobiernos del pasado” y, en consecuencia, un argumento “a favor” de las prácticas de dichos gobiernos, señaladamente la corrupción.

No se requiere argumentar mucho para demostrar que tal afirmación es falsa. Criticar la actuación de quienes ostentan la representación popular es un derecho; disentir de la forma en la cual se plantea la conducción de los asuntos públicos constituye el fundamento mismo de la democracia. El propio Presidente lo reconoció ayer en su discurso al afirmar que el garantizar las libertades ciudadanas implica respetar “el derecho a disentir”.

Pero el derecho a disentir solo es útil si tiene un correlato desde el poder público y éste es la obligación de los gobernantes a tener en cuenta el disenso con miras a rectificar, a matizar, a considerar la posibilidad de haberse equivocado y, en consecuencia, a rectificar.

El problema con el presidente López Obrador es que él no está dispuesto a reconocer que ha cometido errores, ni a considerar la posibilidad de modificar las fórmulas con las cuales busca -correctamente, sin duda- revertir las graves desigualdades que han caracterizado históricamente a nuestra sociedad.

Lejos de tal posibilidad, López Obrador redobla la apuesta por alentar la división entre la sociedad mexicana, estigmatizando a quienes considera “victimarios” y alentando los sentimientos reivindicatorios de quienes considera “víctimas”. En ambos casos, sin plantear matiz alguno.

En tales circunstancias, resulta muy difícil acompañarle en la afirmación de que nuestro país cuenta con “el mejor gobierno” en el peor momento de nuestra historia, pues independientemente de sus buenas intenciones, lo que este Gobierno no está haciendo es construir un clima de concordia y unidad que nos permita superar las múltiples crisis que estamos enfrentando.

Es verdad: estamos en el peor momento de la historia moderna del país. Necesitamos el mejor gobierno para afrontar esta crisis. Ojalá que surja en los cuatro años que aún le restan a esta administración.

Estamos en el peor momento de la historia moderna del país, por lo que necesitamos el mejor gobierno para afrontar esta crisis.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*La peor administración, en el peor momento: IP

Definitivamente a López Obrador y a su equipo las matemáticas no se les dan. Confunden el ahorro y al momento de sacarles las cuentas tales sumas en miles de millones de pesos son inexistentes. No conformes, presumen la generación de un mínimo de empleos ante la gran pérdida registrada y, sacando porcentajes éstos son ridículos frente a la latente amenaza de seguir perdiendo más. En el renglón tributario es necesario enmarcar ha sido tan bajo el ingreso que intentan engañar con cifras en donde lo sobresaliente es haber despojado de “guardaditos” y otros fondos dedicados a momentos de crisis las arcas públicas. Con tal de tapar los yerros cometidos en materia petrolera, no reportar con exactitud las bajas recaudaciones en estas ventas, hizo retroceder hasta en cinco años los ingresos gubernamentales. El Ejecutivo federal, se ve claramente, no tiene ni una estrategia para la reactivación económica como tampoco la posee para sacar las finanzas públicas del atolladero.

Para la cúpula empresarial, el Segundo Informe de Gobierno pasó “sin pena, ni gloria”, y consideró que México vive “la peor administración en el peor momento”. Gustavo de Hoyos Walther, presidente de la Conferencia Patronal de la República Mexicana (Coparmex), sostuvo que el mensaje emitido en Palacio Nacional por el presidente López, fue más parecido a una “mañanera” pero sin preguntas. “Lo que esperábamos los mexicanos es encontrar propuestas novedosas para enfrentar la crisis, pero estos temas estuvieron ausentes. El informe pasó sin pena, ni gloria, y no implica un replanteamiento alguno”. Los “otros datos” del mandatario respecto a la actual situación de la administración pública federal fueron refutados por especialistas y representantes de organizaciones civiles que dan seguimiento al gobierno federal.

El dirigente de Coparmex reflexionó: al presidente López Obrador “le faltó autocrítica ante el manejo de la economía, la ausencia de estrategia para contener la violencia prevaleciente en el país y la falta de reconocimiento del catastrófico escenario que nos trajo la pandemia del Covid-19”. El mandatario mexicano minimizó el millón de empleos perdidos, que costaron dos años en generarse, por lo que no se puede conformar con una recuperación de 93 mil empleos en agosto, ya que estos sólo representan 8 por ciento de los trabajos perdidos durante la pandemia, destacó De Hoyos Walther. Para el titular del organismo empresarial, los ahorros por más de 560 mil millones de pesos derivado de la lucha contra la corrupción y gracias a la austeridad de su administración, sólo “ha implicado un desmantelamiento de las instituciones y una asfixia a las capacidades del Estado”. Además, la cantidad no alcanza a cubrir la totalidad de pérdidas observadas en las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Para la coordinadora del programa de gasto público y rendición de cuentas de México Evalúa, Mariana Campos, las finanzas públicas del país presentan actualmente un panorama que no se caracteriza precisamente porque exista un ahorro, sino por un debilitamiento de los ingresos presupuestarios. “Este monto no se debe a un ahorro, sino a que se han debilitado los ingresos públicos de manera importante en los últimos dos años. Los ingresos de enero a julio de este año son equiparables a los ingresos de enero-julio del 2015, es decir, retrocedimos cinco años en nivel de ingresos”. Durante 2019 la economía tuvo un crecimiento nulo, lo que afectó directamente en la recaudación, recordó Campos, mientras que en el 2015 los ingresos se vieron afectados por la caída de los precios del crudo, lo que impactó los ingresos petroleros. “Por eso era muy importante preservar en el 2019 la fortaleza de los ingresos tributarios, porque ya traíamos el talón de Aquiles de los ingresos petroleros. Hubo una narrativa muy poco amigable hacia la inversión y hacia el crecimiento y no hubo avance en el PIB y este año, con la pandemia, la situación se empeoró”, señaló en una entrevista con El Economista.

La especialista de México Evalúa desglosó: de acuerdo con datos del II Informe de Gobierno, en el primer semestre del ejercicio fiscal del 2020, respecto del 2019, el gobierno generó un ahorro por 80,672 millones de pesos, de los cuales materiales y suministros representó 58% del ahorro, mientras que servicios generales, compras consolidadas de medicamentos y materiales de curación sumaron 33,688 millones de pesos, esto es 42% del total del ahorro. Y al revisar el I Informe de Gobierno, se observa que del 1 de diciembre de 2018 al 31 de julio de 2019 el ahorro fue por 145,614 millones de pesos, de los cuales el 86% provino de reducciones o cancelación de comparas y contratos con 142,799 millones de pesos. Así, sumando los ahorros señalados por los dos informes, se obtiene un ahorro por 226,286 millones de pesos, es decir, 333,714 millones menos de los 560,000 millones de pesos que mencionó el presidente.

Además, en 2019, la SHCP utilizó alrededor de 150,000 millones de pesos del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) para compensar la caía en los ingresos, pero sin considerar estos recursos no recurrentes, los ingresos petroleros y tributarios fueron menores en 300,000 millones de pesos. “Si se suma lo que se perdió en ingresos el año pasado y las pérdidas en ingresos de este año, quizá ahí se tengan los 500,000 millones de pesos, pero no tiene que ver con ahorro, sino con lo que se cayó en el ingreso”, destacó Campos.

Crisis humanitaria

Para los especialistas el segundo informe de gobierno de AMLO fue un discurso complaciente y cargado de autoelogios, propagandístico, pero sin aporte en cuanto a resultados concretos conseguidos durante los 21 últimos meses o definición de programas que permitan ver con optimismo el futuro en materia económica, de salud, educación o seguridad. En el rubro de salud, donde sólo se escuchan líneas discursivas que señalan está siendo atendida la pandemia por Covid-19 de manera original, creativa, propia y exitosa, pero los hechos son contundentes sobre todo el nivel de mortandad. O para enfrentar la crisis de inseguridad y violencia prevaleciente, que cobra más vidas que en cualquier otro periodo similar en gobiernos anteriores. En este rubro, diversas organizaciones civiles discrepan del informe del tabasqueño, quien aseguró las violaciones de derechos humanos han disminuido, y alertan que el país sigue viviendo una situación de crisis humanitaria.

Amnistía Internacional sostiene “es falso que “ya no hay torturas, desapariciones ni masacres”, al recordar que del 1 de diciembre de 2018 a la fecha se han registrado 11 mil 653 personas desaparecidas y no localizadas. Tampoco los feminicidios han disminuido, pues entre enero y julio de este año hubo 566, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esto significa un aumento de 5.4 por ciento respecto a 2019 (536 casos) y de 9.6% con respecto a 2018 (518). “Para poder lograr un cambio sustancial en derechos humanos, el gobierno tiene que dejar de culpar a las administraciones anteriores de la situación y, en su lugar, aceptar la responsabilidad de lo que suceda en el presente y buscar soluciones para atender las graves deudas pendientes en la materia”.

Para la directora de la organización Justicia Pro Persona, Anayali Pérez Garrido, “la agenda de derechos humanos demanda una acción de Estado más contundente, estratégica y exhaustiva. Reconocemos que tomó un país devastado, pero por eso mismo se requiere de acciones más decididas”. Y el abogado y activista José Antonio Guevara alertó que AMLO parece estar “en una fase de negación de las violaciones de derechos humanos, lo cual lo hace un gobernante similar a los de las dos administraciones pasadas. El presidente está reaccionando de la misma forma: negando la existencia de abusos y haciendo afirmaciones mentirosas sobre la inexistencia de la impunidad”.

Ineficiencia e

ineptitud

La ineficiencia e ineptitud sale a relucir en donde se le rasque. Por ejemplo, en obras públicas, durante el segundo año del mandato del tabasqueño existe una parálisis casi total en la ejecución de proyectos comprometidos por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), por limitaciones presupuestarias. Al ser cuestionado sobre el particular, el inquilino de Los Pinos negó existan subejercicios en la SCT y sostuvo el presupuesto aprobado para la dependencia avanza conforme a lo programado. “En este caso para Comunicaciones, estamos avanzando en las obras, todo el programa de mantenimiento de carreteras está en proceso, la construcción de caminos”, declaró mientras las preguntas surgen sin rubor: ¿nos podría decir en donde, en cual entidad, cuando comenzaron? No requerimos de ir muy lejos por la respuesta, Hacienda la proporcionó: de los 96 proyectos que abarcan desde ampliación y modernización de aeropuertos, carreteras, libramientos, modernización de la red satelital, estudios para mejorar vías de comunicación terrestre y marítimas que fueron registradas el año pasado ante la Unidad de Inversión de la SHCP y obtuvieron autorización para ejercer recursos públicos, sólo 25 reportan avances, los restantes 71, con datos actualizados a junio de 2020, presentan un avance físico de 0%, sin un solo peso ejercido.

La coartada del Inepto

Una vez que sus proyecciones iniciales sobre los efectos de la pandemia en la población mexicana se mostraron como mera fantasía, Hugo López-Gatell intentó desviar la atención de su ineptitud para manejar la crisis sanitaria y buscó chivos expiatorios a los cuales atribuir la causa de la gran cantidad de muertes que la COVID-19 ha provocado en México. Como buen émulo de su jefe, echó la culpa a los gobiernos pasados, reos de neoliberalismo contumaz, que dejaron medrar a horribles empresas capitalistas a costa de la salud de los mexicanos y provocaron la epidemia de obesidad, causante real de las muertes, pues no ha sido la COVID-19, sino las comorbilidades las que han dejado la terrible estela de mortandad.

La coartada de López-Gatell no se sostiene, sobre todo porque sus predicciones iniciales las hizo, supongo, sobre la base empírica de la información disponible sobre el estado de salud general de los mexicanos. Es verdad que México es un país con un gran porcentaje de personas obesas, entre las que la diabetes hace estragos y que esa circunstancia ha agravado el impacto del virus en nuestra población, pero al principio de la crisis las cuentas alegres del epidemiólogo oficial y su jefe clamaban por la resistencia genética excepcional de la población mexicana y por su media de edad menor que la de los países que entonces se estaban viendo más afectados, para minimizar los efectos esperables en nuestro territorio y para desdeñar las medidas drásticas que por entonces se generalizaban en diversos países del mundo.

Cuando la realidad alcanzó al médico que por un momento se sintió estrella y se hizo evidente que México sería uno de los países más afectados del mundo, entonces se buscó en el pasado a los culpables del fracaso de la estrategia, como suele hacer el Presidente López Obrador frente a todos sus descalabros. La narrativa usó la cantaleta manida de que la culpa de la mortandad la tenía el nefando neoliberalismo, que había permitido a las empresas de alimentos procesados –chatarra, en su jerga–, sobre todo las refresqueras, medrar sin restricciones a costa de la salud de la población, sobre todo la de la niñez.

El discurso oficial ha tenido eco en muchas buenas conciencias que ven en los empresarios a una caterva de malvados que solo buscan su provecho económico sin parar mientes en los males que causan a su alrededor. Los consumidores son simples víctimas de engaños y no son capaces de tomar decisiones de acuerdo a sus preferencias, porque caen en los engaños publicitarios sin más.

Es cierto que las asimetrías de información son la base de las ineficiencias del mercado y que el Estado debe jugar un papel regulador esencial para disminuirlas, pero el problema de la obesidad y el sobrepeso va más allá de la existencia de empresas que buscan el lucro intencionalmente a costa de la salud.  Esa historia de malvados frente al pueblo bueno es una simpleza que poco contribuye a atacar un problema complejo, de múltiples aristas. Como ocurrió durante el Gobierno de Felipe Calderón, cuando se planteó la eliminación de la comida industrializada en las escuelas, la industria se convirtió en la malévola culpable a la que se debían achacar todas las causas de la crisis de obesidad y de la epidemia de diabetes y, como siempre, surgieron las voces del prohibicionismo como estrategia para enfrentar a los productos considerados malignos.

Ahora, en tiempos de demagogos, se ha abierto paso en algunos Congresos locales la brillante idea de prohibir la venta a menores de refrescos, bollos y otros productos de alto contenido calórico a los menores de edad. Es la idea recurrente de que el Estado debe prohibir aquello que hace daño, la misma que hace más de un siglo llevó a la prohibición de las “substancias que degradan la raza”, de los “estupefacientes”, prohibición costosísima, inútil y que ha servido de coartada para echar andar estrategias de control social y territorial extremadamente violentas, inicuas y fracasadas. El prohibicionismo como recurso facilón al cual recurrir para ganar el aplauso fácil y no enfrentar los problemas con políticas públicas basadas en la evidencia.

No se trata de romper aquí una lanza por las empresas refresqueras, panaderas y de botanas. No se trata de productos saludables, sin duda. Pero convertirlas en la bestia negra que ha provocado la crisis sanitaria es un despropósito. La obesidad de la población mexicana no solo ha sido provocada por la disponibilidad de comida industrializada. Los cambios en la dieta popular, producto de la urbanización, también han sido producto, en muy buena medida de la oferta de comida callejera no industrializada, de los problemas de distribución que en muchas regiones del país tienen los productos frescos, y de la falta de actividad física de la población, que ha cambiado trabajos que requerían gran esfuerzo por labores detrás de un mostrador, de un volante o un escritorio.

Otro informe más

Hace ya un buen número de años que el ritual del Informe de Gobierno del Presidente de la República se transformó y dejó atrás los simbolismos que lo caracterizaron largamente. Entre ellos, que debíamos estar atentos a las “sorpresas” que el titular del Poder Ejecutivo tendría para nosotros al hablar desde la tribuna del Palacio Legislativo.

La transformación de “El Día del Presidente” comenzó cuando a Miguel de la Madrid lo interrumpió, desde su banca en el salón de plenos de San Lázaro, un fogoso Porfirio Muñoz Ledo, recién electo como diputado federal en los históricos comicios de 1988.

En las siguientes dos décadas, la rispidez de la relación entre el Poder Legislativo y el Presidente escaló a tal grado que Vicente Fox ni siquiera pudo leer el texto de su sexto informe desde la tribuna parlamentaria y debió conformarse con ser recibido en el vestíbulo del edificio.

Desde entonces, el ceremonial del informe se ha realizado fuera de la sede legislativa, transformado en un evento en el cual el Presidente habla ante un público que ya no está caracterizado por la hostilidad o que manifiesta esta, cuando mucho, inhibiéndose de aplaudir.

Pero si el ritual del “Día del Presidente” ya no implicaba prepararse para una sorpresa desde hace ya varios años, tal característica se ha acentuado en el presente sexenio, pues a menos que fuera a dar un golpe de timón, es imposible que el presidente Andrés Manuel López Obrador nos sorprenda con algo que diga hoy, al rendir su Segundo Informe de Gobierno.

Y es que al ser una persona que está hablando en forma constante, debido a su estilo personal de recrear la política y que implica mantener en todo momento el control de la discusión pública, López Obrador no solamente no deja nada para “ocasiones especiales”, sino que se repite en forma constante.

Por ello es que, lejos de la sorpresa, casi es posible adivinar lo que dirá, razón por la cual sentarse hoy ante una pantalla para atestiguar el evento a la distancia es casi un asunto de trámite.

Convendría, desde luego, que no fuera así. Y convendría porque el acto de informar constituye una de las responsabilidades públicas más relevantes, pues le permiten a la ciudadanía evaluar la forma en la cual se está comportando el equipo encabezado por quien fue digno de su voto.

Pero incluso en este sentido es previsible lo que va a ocurrir hoy: más que informar, el Presidente va a hacer campaña y a cargar contra quienes ha decidido identificar como sus enemigos y, por extensión, como “enemigos del país”. Los adjetivos que emplee para identificarlos son lo de menos.

Valdría la pena, es preciso insistir, que la historia fuera diferente y que el Presidente aprovechara la oportunidad de dirigirse a la nación para mover el timón y modificar la ruta en la que se ha sostenido desde el primer día de diciembre de 2018.

Por desgracia, hoy ocurrió lo que ha venido ocurriendo desde hace ya casi dos años: el hombre que todo lo prometió por décadas recitó, por enésima ocasión, los pretextos de siempre para justificar los decepcionantes resultados de su gobierno.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Amplían espectáculo circense al ¿segundo? Informe presidencial

*AMLO ya se gastó los “guardaditos” y los fondos de estabilización

*En 2021, seguirá el gasto social y el de las obras emblemáticas

El circo de la 4T cuya sede principal se encuentra en Palacio Nacional empezó a extenderse, vendió franquicias y ahora se le contempla lo mismo en la Cámara de Diputados que en la de Senadores, encontrándose en el límite de pretender reproducirse lo mismo en el Poder Judicial que en otras instituciones como el INE, el Banco de México hasta llegar a la Suprema Corte de Justicia. En medio de una etapa de jaloneos en donde se ha mostrado la impudicia política, mañana tendrá lugar, de manera oficial, el segundo informe presidencial, aunque de acuerdo a los escenarios puestos en cada momento, se trata del sexto, nos ha recetado el tabasqueño uno cada semestre más el del día del triunfo electoral y, por lo tanto extraoficialmente es el sexto.

El primer evento tuvo lugar a las nueve de la mañana en Palacio Nacional, del tipo mañanera. Ya por la tarde y en el recinto de San Lázaro, se rigieron por el formato aprobado durante la segunda quincena de agosto. Estuvieron presentes en la Sesión de Congreso General 316 legisladores, es decir, 251 diputados y 65 senadores. Se hicieron reacondicionamientos para garantizar las medidas recomendadas de “sana distancia”, aunque ésta se visualiza entre el propio titular del Ejecutivo y millones de ciudadanos no pertenecientes a esa pobreza a la cual combate con dádivas cada vez más difíciles de entregar ante la situación económica existente, la cual, obviamente se refleja en los ingresos tributarios de la federación.

No es desconocido que, de conquistar Morena y sus aliados la mayoría de la próxima Legislatura y de igual manera con resultados ventajosos en los 29 Congresos locales, nada les impedirá sacar adelante no solamente iniciativas sino reformas constitucionales o, tal vez, la nueva Carta Magna tantas veces anunciada. Este informe se posiciona en un grado máximo de importancia al haber señalado diversos grupos, no hay visión sobre el significado de gobernabilidad y los supuestos eventos ligados a combatir la corrupción son una farsa, en la cual ni siquiera disimulan al no dejar pasar, al no permitir se investigue a fondo todo aquello ligado a las operaciones del presente en las cuales sobresalen las asignaciones directas y la falta de transparencia en estas y otras gestiones en donde han pretendido cobijarse en la pandemia para llevar todo al oscurantismo.

El descarrilamiento político al que han hecho referencia grupos políticos opositores, se suma el porvenir y el papel del Ejecutivo auto asignándose ser el principal guardián del voto en las elecciones intermedias, con lo que esto puede provocar y que va del conteo “voto por voto, casilla por casilla” o el llamado a inconformarse con marchas, plantones, etcétera denunciando fraude si los números no les son favorables. Este esquema ya se ha visto durante drante el tiempo de aparición de López Obrador pretendiendo la titularidad del Ejecutivo. La difícil situación actual exige una información seria del Ejecutivo federal, no sus recurrentes frases, las mismas promesas, extender el vocabulario hasta convertirlo en repetitivo e incomprensible. Enumerar los temas es caer en un vacío sin fin porque en todos no se ve ni la luz del túnel ni la recuperación cuya aparición sí que sería un milagro de esos que no se dan y menos cuando se lleva a los pueblos a una evangelización no pedida.

Paquete 2021     

Todo indica el sexenio del tabasqueño será perdido en materia de crecimiento económico, a pesar de las decenas de mentiras vertidas en las conferencias mañaneras. A unas horas de dar el informe sobre su segundo año al frente de la administración pública federal, hasta su regañado secretario de Hacienda, Arturo Herrera, lo desmintió y advirtió: el escenario en 2021 será peor que en 2018 y 2019, pues “ya no habrá guardaditos” -ya se los gastaron-, y aunque no se contrate deuda, ésta crecerá entre 10 y 17 puntos del PIB por efecto del tipo de cambio.

Este año y el próximo México resentirá la peor crisis desde 1932, advirtió el funcionario ante diputados de Morena. Por esas razones, Herrera adelantó enviará un paquete, a más tardar el 8 de septiembre, “muy prudente” y recortado, por lo que de antemano pidió la comprensión y solidaridad de muchos, porque habrá menos recursos en el presupuesto de este año y, cuando menos, de dos años fiscales posteriores.

Al adelantar se mantendrá el enfoque de gasto en la política social del presidente, para no reducir su rentabilidad electoral, así como los recursos de sus obras emblemáticas: el aeropuerto de Santa Lucía, al refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, el funcionario precisó su apuesta será que opere eficientemente el T-MEC con Estados Unidos y Canadá para levantar la economía nacional, lo que por supuesto no será suficiente, como lo han advertido los organismos empresariales del país y de Estados Unidos. Es pues, una apuesta arriesgada poner todos los huevos en esa canasta. El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) hizo un llamado a vivir con el Covid-19, ante la incompetencia del gobierno federal para contenerlo, y advirtió se ajustará la economía y las finanzas para no entrar en un paro.

El secretario de Hacienda dijo a los diputados de Morena, en una reunión privada, pero de la cual se obtuvo el audio, que el primer trimestre pasó prácticamente fuera de la pandemia, pero en el segundo la economía cayó 18.7 por ciento. Dijo que hay indicios de recuperación para el tercero y cuarto ciclos, y confió cierre el año con una caída de 7.4% -el Banxico espera sea de -12.8%- del PIB, la más fuerte desde las crisis de 1932, 1994 y 2009, y que la cifra se precisará cuando entregue el paquete económico 2021 a la Cámara.

Herrera señaló que este año el impacto de la pandemia en la actividad productiva fue brutal, “pero teníamos amortiguadores para absorber ese impacto: las coberturas del precio del petróleo, y aunque las hagamos hoy, serán casi 22 por ciento menores; teníamos fondos para choques de ese tipo: el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios y el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas. La mayor parte van a ser utilizados este año y no nos dará espacios, no vamos a tener el año que entra ese colchón, ni un conjunto de guardaditos que había por todos lados, fundamentalmente en fideicomisos y, ante esa experiencia traumática (de la pandemia), había que utilizarlos definitivamente”, expresó.

Herrera alertó para el próximo año el país vivirá circunstancias todavía muy especiales porque, si bien se espera que en 2021 se produzca y aplique una vacuna contra el coronavirus, el escenario más optimista es que ello ocurra entre los primero seis o siete meses. “Vamos a tener que convivir con el Covid-19 el próximo año y, por lo tanto, la economía operará en condiciones distintas a las que está acostumbrada”, indicó. Los restaurantes sólo podrán dar servicio a 30 o 35 por ciento de su capacidad, aunque más gente quiera ir; los negocios, las empresas y las fábricas tendrán que poner distancia entre sus trabajadores y la economía no llegará a todo su potencial, señaló.

De esta forma, el secretario de Hacienda desmintió a su jefe, el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien, de cara al Segundo Informe de Gobierno, presumió en un video desde uno de los patios de Palacio Nacional: “Ya estamos levantando la economía popular, porque estamos aplicando un modelo nuevo, ya no es como antes que se rescataba a los banqueros, a los grandes empresarios; ahora se está rescatando al pueblo, por el bien de todos primero los pobres”. Sólo mentiras. Estas expresiones chocan con la realidad.

De los pasillos

Según Forbes, cualquiera hubiese alcanzado el triunfo electoral frente al hartazgo de los mexicanos motivado por complicidades, corrupción impunidad. Así que imaginar a los ex presidentes, sus socios, familiares y amigos en la cárcel, empobrecidos y/o suplicando por limosnas en la calle es la fantasía de toda nación ofendida por la desigualdad, el monopolio de la riqueza y las alianzas perversas de los de arriba. Emociones como la envidia, frustración, resentimiento y desquite crearon la ola que arrasó en las urnas, cualquier demagogo mesiánico la hubiera hecho, pero como todas las olas esta también trajo reflujo. Se refiere al video escándalo en donde se exhibe la devoción de un pueblo que gusta de hacer donativos a los movimientos políticos, que existen trabajadores, que por cierto no trabajan, funcionarios que no funcionan y servidores públicos que no sirven para nada que se dedican a recolectarlos, organizarlos y embolsarlos para pasarlos a los recaudadores oficiales. ¿Quién dijo que el milagro mexicano no existe? ¿Cuánto dinero se habrá recopilado de otras fuentes en 30 años de no hacer nada?…

Integrantes del Frente Nacional Anti AMLO (FRENA) se concentraron en la Ciudad de México para protestar contra el presidente Andrés Manuel López Obrador. Procedentes de los estados de México, Guerrero, Aguascalientes, Colima, Oaxaca, Yucatán, Durango, Chiapas, Zacatecas, Nayarit, Tamaulipas, Baja California, Nuevo León, Jalisco, Puebla, Veracruz, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Querétaro, Guanajuato y Michoacán, se congregaron en inmediaciones del Monumento a la Revolución, mientras otros protestaron sobre Paseo de la Reforma y Avenida Juárez en automóviles particulares y con banderas de México, matracas y tambores. “¡México es primero, antes que este presidente!” y “¡Fuera López!”, son algunas de las consignas que gritaron frente a una tarima instalada en la Plaza de la República.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Las expectativas para 2021 no son favorables. Eso ya lo sabemos. Si este año logramos salir un poco adelante con lo que se tenía, lo que viene será peor, porque ya no habrá casas de narcos que subastar, ni tesoros escondidos, ni decomisos, ni adeudos en impuestos que cobrar.

Es decir, que 2021 será de pobreza extrema, porque el presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró ayer, en el marco de su Segundo Informe de Gobierno de la República, que no contratará deuda para ayudar a la reactivación económica, aunque eso no evitará que la deuda crezca, cabe aclarar, pues tan sólo por el tipo de cambio del peso frente al dólar, automáticamente los intereses de deuda y la deuda misma también aumentarán.

En la costumbre nuestra, pareciera que los préstamos son la única alternativa para continuar como nación, pero López Obrador está forzando acuerdos internos entre los sectores productivos, sindicatos y gobiernos, para frenar esa receta que tampoco ha funcionado en el futuro, pues parece una receta fácil para ir saliendo de apuros, pero que a la larga se convirtió en una trampa.

México adeuda 12 billones de pesos a organismos financieros internacionales, dinero que pocos sabemos que pertenece a alguien más, o que el dinero que manejan esos organismos en realidad tiene dueños y son un puñado de súper-extra-archi-millonarios.

La intención de AMLO es dejar de ser carne de cañón de gente como los Rockefeller, Soros, entre otros, y más bien aprovechar el dinero que se tendría que pagar en intereses para inversión nacional.

Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a finales de junio, la deuda pública de México alcanzó los 12 billones 73 mil millones de pesos. Esto supone un incremento porcentual de 10.6 en un año. Es decir, que la deuda va aumentando a ese ritmo año con año, tan sólo por los cambios de valor de nuestra moneda, y en ese mismo ritmo aumentan los intereses.

Este año, se espera que la deuda alcance los 55.4% puntos del Producto Interno Bruto (PIB). Es decir, que 55 de cada 100 pesos que México tiene de ingresos por las diversas actividades productivas, se tienen que destinar para el pago de los intereses de la deuda.

Explicado así, con manzanitas, se entiende la posición del presidente para no pedir más dinero prestado, y su posición para que México salga adelante con lo que tiene -que no es mucho-, aunque ello implique la pérdida de muchos negocios y, por lo tanto, de miles de empleos.

Esto sería como un daño colateral.

En contra parte, AMLO y los grandes empresarios del país llegaron al acuerdo de impulsar un plan de recuperación económica, tras la pandemia de Covid-19, y están por presentarlo.

De parte del gobierno, sin embargo, sólo existe la promesa de no incrementar impuestos. Los empresarios, por su parte, tendrán que hacer los ajustes correspondientes y meter de su bolsa si desean recuperarse.

Pero no olvidan que la recuperación de los negocios de este país, dependerá, en gran medida, de la recuperación del consumo. Pero si la gente no tiene dinero para gastar, simplemente no habrá tal recuperación.

Al contrario, los bancos se preparan para traspasar su deuda a despachos de cobranza, porque la previsión es que muchos de sus tarjeta-habientes caerán o ya cayeron en cartera vencida.

No sabemos de qué nivel es la cartera de los bancos, sólo sabemos que para muchos será impagable, porque no tienen empleo, o porque el que tienen es insuficiente para cubrir los gastos de subsistencia, pues hay que reconocer que en medio de la pandemia los acaparadores de alimentos y medicinas hicieron su agosto, causando una burbuja inflacionaria que nadie paró.

Por todo esto, más allá de los amores y desamores hacia el presidente, como pueblo tenemos que hacernos a la idea de que la austeridad será mayor, que los estados y municipios también lo resentirán, y que todo dependerá de lo que como empresarios hagamos y dejemos de hacer.

Si no hay empresa, señores, no hay pago de impuestos. Tampoco hay empleos.

Falta por saber qué incluye el plan de los empresarios, y si este plan involucra a la micro, pequeña y mediana empresa, o solamente a los grandes consorcios del país.

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