La utopía

Rubén Martín

La reciente difusión de videos en México con presuntos actos de corrupción se ha convertido en una lucha libre en lodo en la que todos los actores políticos tratan de ensuciar al adversario lo más que puedan, mientras presumen de estar limpios. Lo cierto es que nadie se salva.

Y el lodo ha manchado al impoluto Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en los videos difundidos por sus adversarios a través del emisario Carlos Loret de Mola y su portal Latinus, que se está convirtiendo en canal preferido por el antilopezobradorismo.

A pesar de que AMLO quiere minimizar el video donde aparece su hermano Pío recibiendo un paquete con cientos de miles de pesos, y así evitar el daño a su imagen, difícilmente podrá impedirlo.

Y no sólo por los ataques de sus adversarios y posibles futuros videos con casos comprometedores. No, la razón por la que López Obrador no podrá evitar el daño es porque eliminar la corrupción, como ha meta central de la Cuarta Transformación, es una utopía.

La mal llamada transición a la democracia nos demostró que no solo los priistas podían ser corruptos. Los casos de corruptelas de gobiernos del PAN, del PRD y otros partidos se cuentan por miles. La alternancia mostró que todos los partidos son corruptos, aunque haya excepciones entre algunos de sus militantes.

Conozco políticos del PRI, PAN, PRD, Morena y otros que son honestos, y sin embargo sus partidos no lo son.

Para el caso que nos ocupa, yo no dudaría de la honestidad de AMLO, en ello ha basado su imagen como político, pero tampoco no dudo de la corrupción en Morena, aunque en este momento no llegue a las dimensiones que alcanzó en el PRI, PAN y PRD.

¿Es entonces la corrupción un asunto cultural como pretendió justificarla Enrique Peña Nieto? No, porque él se refería a la idiosincrasia de los mexicanos y sin embargo la práctica de la corrupción es universal, si hablamos de la actual economía-mundo capitalista. Hay corrupción en países de América Latina, en China, en Francia, como en Estados Unidos. Por ejemplo, es un hecho histórico que el padre de John F. Kennedy se asoció con la mafia para ayudar a su hijo a ganar las elecciones frente a Richard Nixon en 1960 (como lo cuenta Anthony Summers en su libro Oficial y confidencial. La vida secreta de J. Edgar Hoover, Anagrama 1995).

A pesar de ser una práctica generalizada, el sistema liberal simula combatir la corrupción porque es una narrativa necesaria para la legitimación del sistema. Los gobernantes y clases dirigentes no pueden asumir que sus organizaciones y gobiernos practican actos de corrupción de modo habitual para cumplir sus objetivos de llegar y permanecer en el poder.

Por eso una falsa perspectiva liberal del deber ser de los sujetos y prácticas del sistema predica la necesidad de combatir la corrupción, sancionar a quienes cometen dichas prácticas y prometen saneamiento del sistema. Pero eso es imposible. La teoría crítica prueba que la corrupción es una práctica consustancial al sistema simple y sencillamente por los fines que persiguen sus actores e instituciones.

No es cierto que los políticos trabajen para favorece el bien común; con notables excepciones, los políticos profesionales trabajan para sus fines personales de fama, protagonismo y de enriquecimiento patrimonial. Muchas veces todo eso junto.

Aterrizando estas ideas al actual debate político en México, podríamos resumir que ya que otros escándalos como los de Raúl Salinas de Gortari, Genaro García Luna, y Emilio Lozoya nos confirman los grados de extrema corrupción que existió en anteriores sexenios en México.

El video donde aparece Pío López Obrador recibiendo dinero en efectivo de un asesor político y destituido en un cargo del actual Gobierno es una muestra de los fines de los partidos: su acceso al poder sin importar los medios. AMLO dice que es una contribución económica del pueblo, pero igualmente puede que sus modos de recolección de fondos hayan violado las leyes electorales.

Por más honestidad que presuma, López Obrador no puede impedir que el resto de los dirigentes de Morena y el mismo partido en su funcionamiento reproduzcan las prácticas de corrupción que los hacen ganar adeptos, crecer, triunfar electoralmente y disfrutar el poder.

Probablemente AMLO logre disminuir la corrupción en ciertos ámbitos del Poder Ejecutivo, pero no es cierto que con su sólo ejemplo logre domar y menos eliminar la corrupción en México.

Porque, como asenté arriba, la corrupción es una práctica política consustancial al sistema. Coincido con Pablo González Casanova en esta perspectiva: “En tanto modo de dominación y acumulación, el capitalismo añade a sus relaciones constitutivas otras muy importantes de mediación y mediatización, de represión y negociación. En ellas la corrupción y la cooptación aparecen y reaparecen como formando parte fundamental del sistema” (Corrupción y capitalismo, UNAM enero 2007).

Por eso eliminar la corrupción en México es una utopía, aunque se lo proponga con buenas intenciones la Cuarta Transformación. La única manera de abolir la corrupción es cambiando el sistema. Y eso es otra discusión.

Lavado de diezmos

Desde aquella inolvidable declaración auto incriminatoria sobre la mágica purificación del dinero del narco en el cepo de las iglesias del entonces obispo de Aguascalientes, Ramón Godínez, quien dijo que “el dinero se puede purificar cuando la persona tiene una buena intención… No porque el origen del dinero sea malo hay que quemarlo; hay que transformarlo más bien, todo dinero puede ser transformado, como una persona también que está corrompida se puede transformar. Si una persona puede hacerlo, cuánto más lo material” (La Jornada, 19 de septiembre de 2005) quedó claro que había echar luz a las iglesias sobre el origen de sus recursos y el posible lavado de dinero.

Esta semana, una serie de reportajes coordinados en el que participaron varios periodistas de América Latina, entre ellos Raúl Olmos de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, puso sobre la mesa el enriquecimiento de las iglesias y sus líderes a partir de prácticas, digámoslo suavemente, poco ortodoxas cuando no abiertamente delincuenciales dentro de las iglesias. Los reportajes –muy recomendables– abordan casos específicos de diversas iglesias, lo cual no quiere decir que sean la únicas, solo las más emblemáticas en su manejo financiero. Cuando hay un líder visible, prácticamente un dueño, que se enriquece tremendamente, como es el caso del brasileño Edir Macedo de la Iglesia Universal del Reino de Dios (que en México conocemos como Pare de sufrir), de Samuel Cassio Ferreira de Asamblea de Dios, también en Brasil, o la familia Joaquín en La Luz del Mundo, en México resulta más evidente que en iglesias más institucionalizadas y estructuralmente complejas, como la católica, pero ello no significa que estén exentas de estas prácticas, como quedó demostrado en la declaración de Godínez.

En cualquier caso, lo que deja en evidencia este trabajo periodístico es la necesidad de que el Estado tenga más control sobre el lado mundano de las iglesias. La Unidad de Inteligencia Financiera ya dio los primeros pasos en marzo pasado al congelar cuentas vinculadas con las acusaciones por las que se le sigue un juicio a Naasón Joaquín, pero es solo uno de decenas de casos que se han denunciado en los últimos años. No tengo duda que la mayoría de los sacerdotes, ministros, pastores y líderes de las iglesias son gente de bien, por lo mismo hay que evitar el abuso de esa minoría.

El corpus de dogmas no es materia de fiscalización; la libertad de creencia está consagrada en la Constitución. Lo que tiene que vigilar el Estado es que no se cometan abusos contra los creyentes ni se encubran delitos en nombre de la libertad religiosa. En lo personal me resulta particularmente desagradable que las iglesias y sus pastores se enriquezcan de los más necesitados, que se explote de esa manera la necesidad de creer, pero ahí no hay nada que hacer, es un acuerdo libre de voluntades entre quien da y quien recibe. Pero, cuando quien da lo que aporta es dinero producto del crimen organizado (lavado de dinero) y cuando quien recibe usa los recursos para fines personales convirtiendo la necesidad de creencia en un negocio personal o familiar (enriquecimiento ilícito) el Estado debe echar luz para evitar que se cometan delitos en nombre de dios.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

*Consultas públicas no tienen sustento jurídico

*Políticos enloquecen por poder

“No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia”: Montesquieu.

Mis estimados, algo extraño ocurre en la clase política de todos los partidos, o el confinamiento por la pandemia de Covid-19 de plano amedrentó a todos ellos, porque de verdad que andan insoportables, al grado que ni entre ellos mismos se tragan.

Los más retozones son los de Morena. A los morenos nada les embona. Hay un grave divisionismo al interior del Movimiento Regeneración Nacional, que vendrá prendiendo a todos en ese instituto político.

Miren porqué se los digo: Como balde de agua fría cayó a los políticos la propuesta insistente del presidente Andrés Manuel Lopez Obrador, de promover una consulta ciudadana para llevar a juicio por actos de corrupción a los expresidentes Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón Hinojosa y Carlos Salinas de Gortari.

El mandatario federal había sido evasivo con el enjuiciamiento a los expresidentes de la República. Decía si el pueblo lo pide, él actuaría; sin embargo, el pasado lunes cambió de opinión y sugirió que la consulta puede hacerse ya, antes del 15 de septiembre, para someter a juicio a los exmandatarios.

“Lo que propongo es que al mismo tiempo que la Fiscalía y el Poder Judicial van resolviendo sobre la responsabilidad de los expresidentes, se puede hacer una consulta ciudadana para que la gente sea la que decida”, planteó el presidente AMLO.

Sin embargo, luego que el mandatario pidió la consulta para enjuiciar a los expresidentes, las críticas de expertos en la materia y políticos no se hicieron esperar. En las redes sociales, internautas atacaron al mandatario federal diciendo que lo único que hacía anunciando tal cosa era distraer al pueblo de los horrores que están pasando en México, como la crisis económica, muertos por inseguridad y violencia, y los más de 60 mil muertos por el mal manejo de la pandemia por Covid-19; sin contar la quiebra de empresas y la pérdida de cientos de miles de plazas de trabajo.

Eso es lo que no sabe controlar el presidente AMLO y por eso distrae al pueblo con lo mismo de siempre, sabe que le ha funcionado, comentaban los críticos del presidente.

Con todo, hay que recordar que el presidente AMLO, cuando se le mete algo a la cabeza, lo cumple. Y hasta comentó que, del 1 a 15 de septiembre, se puede obtener una respuesta ciudadana a su propuesta, porque esas fechas marca la Constitución.

Lo dicho por el presidente AMLO, levantó de sus asientos a especialistas en cuestiones electorales; y diversos actores políticos concordaron en que dicha decisión del presidente AMLO busca incidir en la elección del 2021.

El especialista Jorge Javier Romero, por ejemplo, expuso que la justicia no debería someterse a consulta. “Ésta es una más de las ocurrencias del presidente. Está tratando de meterse en la boleta de 2021, pues si la Fiscalía General o alguna Fiscalía local tiene elementos contra algún expresidente, debe proceder y consignar ante un juez. Los expresidentes no tienen fuero, no se necesita levantar el fuero con ninguna consulta”, dijo.

Agregó: “Desde mi punto de vista, la manera de solicitar podría ser legal, pero la materia de la consulta no, porque el presidente no tiene facultades para someter a consulta la justicia. La Corte tendría que aclarar que no hay materia para la consulta.”

Por otro lado, destacó que la justicia se aplica, no se consulta. “Si existen elementos para enjuiciar a los expresidentes de Mexico, que presente ya las denuncias correspondientes. Haga justicia y deje de hacer política”, le reclamó al mandatario.

El consejero electoral Marco Baños, a su vez expuso que la propuesta del presidente AMLO no se podría realizar en el proceso electoral, sino hasta el primer domingo de agosto del 2021, y resaltó que la pregunta debe ser aprobada por la Suprema Corte.

Aunque López Obrador dijo que no quiere ser verdugo de sus antecesores, el mandatario abrió la posibilidad de presentar la solicitud de una consulta ciudadana sobre el tema, expresión que propició distintos comentarios entre los internautas, que al final salieron maltratados y ofendidos por seguidores del presidente, que respondían a cualquier comentario con palabras ofensivas y muy feas. Algunos mejor dejaron de comentar, pues se apasionaron varios hasta llegar a las palabrotas ofensivas.

Las distintas opiniones políticas han dividido a los mexicanos. Ya no nos divide el futbol, ni la religión, ahora el país está dividido en grupos por el presidente AMLO y en contra de AMLO. ¡Qué ironía!, pues ningún gobernante sacará al pobre y jodido Mexico de la miseria en la que esta y menos el presidente AMLO con la actitud que muestra ahora.

La ley es la ley, y todos estamos obligados a cumplirla. Las consultas públicas no tienen sustento jurídico, más bien, se ve como estrategia electoral del presidente AMLO, pero también puede ser un distractor, aunque a estas alturas ¿qué más le puede pasar a México? Me gusta esta frase que un día me dijo a una amiga querida, a quien admiro por su inteligencia; sin embargo, ahora tiene sus dudas, ante el desastre del gobierno del presidente AMLO.

El poder

enloquece

No hay duda que cuando la cabeza no funciona, tampoco funciona bien el resto del cuerpo. Por eso el desorden en Morena, porque no hay control ni orden.

En ese instituto político todos quieren cargos; por ahora se disputan la dirigencia nacional de ese partido. Hay varios tiradores, que desde hace días se disparan dardos de aceite a diestra y siniestra, sin resultados aún.

Pero, ayer vieron tan contento en México a Mario Delgado, que hasta dicen que cantaba solo, que dieron todos por hecho que el ahora coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, ya había recibió la aprobación del rey del Palacio, para ocupar la presidencia nacional de Morena.

Cabe destacar que el diputado hace tres días anunció en sus redes sociales el interés de participar en el proceso de encuesta abierta por la dirigencia nacional de ese partido, y pues es el elegido del rey, no hay otro. Su autodestape, lo hizo desde Tabasco, por cierto, la tierra del presidente, donde el gobernador de esa entidad lo convidó a uno de sus eventos para darle punch y pantalla.

Incluso ya se escucha en los corrillos de ese círculo guinda, que será Mario Delgado el dirigente nacional de Morena. Bien dice el dicho, uno corre tras la liebre y otro sin correr la alcanza. Jejeje.

Y el que de plano ya les sacó filo a sus dientes de tanto que aúlla, es el diputado de federal de Morena por el Distrito 08, Rubén Cayetano García. Este legislador de veras que ha tirado aceite. Para este canijo diputado todo son sus enemigos, a todos les pega fregadazos, mira monos con trinchete en todos lados. Solo él es legal, puro, santo y honesto.

Primero, Cayetano se fue contra el PRI. Luego contra el Instituto Nacional Electoral (INE), pues acusa al órgano electoral de entrometido en la elección interna para la renovación de la dirigencia del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, y que los culpables de esa confusión es su homólogo Mario Delgado y el senador Ricardo Monreal.

El diputado se queja amargamente de su homólogo y correligionario, y del senador Monreal; los responsabiliza de llevar al partido a nulos resultados, porque no hay organización estructural, dijo el diputado Cayetano García.

Pero la pregunta del millón es ¿qué ha hecho el diputado moreno a favor de Guerrero? Pura grilla. ¿Qué obras gestiono en la Cámara de Diputados para la entidad? El legislador de Morena es grillero de por sí, y pájaro nalgón. Dijera el presidente AMLO, pura politiquería.

Y quien de plano dejó mudos a los Moreno acapulqueños fue Victoriano Wences Real, dirigente de Partido del Trabajo. Este otro vividor marca Covid-19 salió más listo que los mismos morenos. Brincó al pódium y planteó que la presidenta porteña Adela Román Ocampo, puede ser la candidata a la gobernatura por el PT. ¡Ajúa! ¡Que viva México, cuarones! ¡Ah!, no, ¿verdad? Aún falta para el grito, porque aunque haya Covid, méndiga pandemia no nos va a quitar el gusto de dar nuestro grito a todo pulmón. Jejeje.

 Miren hasta dónde se agrandó Wences Real: esponjado como pavorreal, dijo que si hoy fueran las elecciones, el PT sería la tercera fuerza política en Guerrero y en el país. Fíjense, pues, hasta donde se crece la gente.

No tiene vergüenza Victoriano, que le cuente eso a quien no lo conoce, pues todavía fue capaz de decir que para el 2021 va a haber alianzas diabólicas con tal de ganar la gobernatura, esto en alusión a la posible alianza entre PRI-PRD.

Ahora, conste que no estoy diciendo que Román Ocampo no sea una aspirante con buena referencia, claro que sí, incluso eso lo reconoce Wences Real, que ella puede ganar la gubernatura por su buena labor frente a la presidencia de Acapulco. Donde no es leal el dirigente de PT, es en su palabra, pues apenas le había propuesto la candidatura a Beatriz Mojica Morga, pero ahora se vislumbró por la presidenta porteña. No cabe duda lo que reza el refrían: “El interés tiene pies”. ¡Feliz miércoles, mis estimados!

Temporada de videoescándalos

Uno de los deportes favoritos de la clase política mexicana, desde que la tecnología de videograbación se convirtió en un instrumento al alcance de cualquiera, es lanzarse misiles, en forma de video escándalos, que convierten los señalamientos de corrupción en auténtica competencia… para ver quién es más corrupto.

Ayer tocó el turno al mismísimo hermano del presidente Andrés Manuel López Obrador -de paradójico nombre, dadas las circunstancias: Pío- a quien el periodista Carlos Loret de Mola mostró, en dos videos, presuntamente recibiendo dinero en efectivo de David León, convertido hoy en emblemático funcionario de la autodenominada “4T”.

Con la publicación de tales videos, que claramente alguien interesado hizo llegar al periodista del portal LatinUs, pareciera declararse una guerra entre bandos políticos que, por lo menos, pretendería mostrar que del otro lado del campo de batalla también poseen “artillería pesada”.

El corolario no podría ser más funesto para los intereses colectivos: dado que nadie parece estar a salvo de la podredumbre de la corrupción, pareciera que, como siempre, los ciudadanos nos veremos obligados a escoger a “los menos corruptos”, a los “menos indecentes”.

Triste realidad de la política nacional si bien, como se ha dicho en múltiples ocasiones, poco puede sorprender constatar que, al final del día, nadie se salva de la quema.

Y aunque uno de los implicados en el nuevo video escándalo, David León, salió ayer mismo a tratar de “aclarar” el asunto, afirmando que las imágenes no se habrían grabado durante la campaña electoral de 2018, sino que “debe tener aprox. 5 años de antigüedad”, lo que se muestra claramente lo descalifica para el cargo que recién se le otorgó: fungir como “zar anticorrupción” en la compra de medicamentos para el sector público.

De nada vale su otra aclaración: que entre noviembre de 2013 y noviembre de 2018 se haya desempeñado como “consultor” y no como servidor público y que su “manera de apoyar al Movimiento (Morena, se entiende)” hubiera sido “recolectar recursos entre conocidos para la realización de asambleas y otras actividades”.

Las imágenes constituyen, a no dudarlo, un duro golpe contra la credibilidad del actual Gobierno de la República, no solamente porque involucran al hermano del Presidente, sino porque parecieran dejar claro que los cargos de alta responsabilidad se otorgan actualmente a partir de las mismas fórmulas utilizadas en el pasado reciente.

¿Alguien podría creer hoy que David León tuvo una actuación diferente -guardadas las proporciones- a la de Emilio Lozoya quien, en su momento, se “ganó” el nombramiento otorgado realizando exactamente las mismas actividades, es decir, realizando “colectas” para inyectar dinero ilícito en las campañas y/o el partido de quien hoy despacha en Palacio Nacional?

Habrá que ver cómo evoluciona la guerra de video escándalos pero, a juzgar por lo ocurrido hasta el momento, el marcador va muy parejo.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Desafío para estudiantes y docentes, la enseñanza virtual

“Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”: Albert Einstein.

Mis estimados, nunca imaginamos que llegase un día que anhelaran los estudiantes los honores a la bandera. Otros sectores quieren ya asistir a los templos, y reanudar sus reuniones familiares, entre otros eventos que solíamos hacer en grupos.

Deseamos con el alma y la vida socializar con amigos, pero no podemos, por salud, pues la pandemia por Covid-19 vino a cambiarnos la vida a todos.

Sin embargo, el virus no prohíbe trabajar y estudiar, y aunque es un reto la educación a distancia para los estudiantes, sobre todo de nivel prescolar, primaria y secundaria, se incluye a todos, pues por las medidas de confinamiento miles de estudiantes no tienen la posibilidad de conseguir mejores conexiones a internet.

El acceso a la tecnología digital pasó a ser de un lujo a un activo esencial para la vida, en la nueva normalidad.

Pero de por si la brecha de desigualdad ya era muy amplia antes de la pandemia, y después de ella será más evidente que nunca. Los estudiantes que no tengan acceso a una televisión, computadora o internet no podrán acceder a recibir educación, esto real, no es cuento chino, pues según estudios serios, sólo un 5 por ciento de estudiantes pobres tiene computadora para este regreso a clases. De estos, por lo menos 15 por ciento pertenecen a la población altamente vulnerable; es decir, gente que apenas tiene para comer, alertó la OCDE.

La realidad, mis estimados, es que en el estado de Guerrero miles de hogares, principalmente los de zonas rurales e indígenas, no cuentan con las condiciones necesarias para tomar sus clases virtuales, pues en regiones de le entidad suriana más de la tercera parte de los guerrerenses no cuentan con esas herramientas tecnológicas.

A eso agregue la falta de preparación o habilidad de los padres de familia para utilizar la tecnología y poder ayudar a sus hijos, en esta nueva modalidad educativa virtual.

Sin duda, es un desafió para más de 1 millón de estudiantes en Guerrero, a tal grado que en su mayoría comenta que el modelo educativo virtual no funcionará en México.

No obstante, no hay opción, señores, pues la pandemia va para largo, y sus hijos de una u otra manera tienen que seguir preparándose. Tal vez no aprendan al 100 por ciento, pero no hay forma por el momento de regresar a la escuela a estudiar de manera presencial, así que tiene que ser virtual y por eso es un reto para estudiantes, docentes y padres de familia.

Aunque hubo quejas, gritos y lamentos por parte de padres de familia que ni siquiera saben prender una computadora, para varios es algo nuevo.

A muchos les ganó el miedo, por eso los gritos entre esposos, padre e hijos, que comenzaron a discutir. Tengo un testimonio en el que el padre le dijo a la madre: “te encargó que mi hija ponga atención”. Pero la madre angustiada contestó: “yo no sé nada de esto, busca quién te ayude con tu hija, dile a algún maestro tal vez quiera venir, yo no puedo”. La niña era de primer ingreso en educación primaria.

Los peques también se prepararon para este momento con nerviosismo. Sobre todo, los que vienen saliendo del kínder. Con ojos grandes, con miedo a algo desconocido para ellos, pues ellos acopstumbran ver en la televisión caricaturas y novelas junto con la mamá o la abuela, pero no saben conectarse a los sistemas de la tecnología

Otras personas, sobre todo madres solteras, comentaban angustiadas su dilema: “¿Me quedo a ayudar a mi hijo o salgo a trabajar?, porque si no trabajo no habrá dinero para pagar la conexión de cable”, comentaban. Esa conexión que incluye internet cuesta no menos de 200 pesos mensuales.

Y otra decían: “Me llevaré todo mi salario en tarjetas de celular, para que mis hijos hablen al maestro y expongan sus dudas”.

Otras madres gritaban de nervios a sus hijos: “Siéntate frente a la televisión, ya te dije chamaco indecente porque yo no sé cómo explicarte, por atención”.

Otro pequeñín, le dice a su mami: “Cámbiale mami, no quiero ver eso”. La madre, a gritos le contestó: “Tienes que verlo estás en clases”.

Fue un día de retos para muchos hogares guerrerenses, pero para varios estudiantes no hubo desafíos, más bien, salieron en busca de trabajo o son vendedores ambulantes, niños que trabajan vendiendo para ayudar con gastos de casa. Para eso peques no hay manera de estudiar.

¿Se imagina usted, amable lector? Si para los niños que tienen acceso a televisión fue un reto el inicio de clases, puede suponer cómo fue el desafío para los peques que escucharon por radio la clase.

La pregunta obligada es ¿comprenderían lo que les enseñaron? Con todo, algo tenemos que hacer en la entidad para que los niños logren acceder a algún medio para aprender. Insisto, los docentes son clave para que sus alumnos aprendan. Los maestros deben enviar cuadernillos a los alumnos y horarios para recibir las clases. Los padres no tienen tiempo, son los docentes quienes tienen que estar pendientes de los alumnos, no sólo de sus hijos.

Y aunque el inicio del ciclo escolar mostró los profundos contrates de la población mexicana, no es tiempo de voltear atrás. Con lo que tengamos a la mano, tenemos que salir adelante, so riesgo de quedarnos rezagados. Siempre recuerdo los consejos de mi madre, que nos decía “no se tengan lástima”. Es decir, ella quería darnos a entender que no nos sintiéramos menos por que no teníamos lo que otros sí, y nos mantuvo en alto nuestra autoestima, para que nada nos sirviera de piedra de tropiezo.

El ser humano debe superar sus propias circunstancias, en espera de tiempos mejores. Pero si nos sentamos a llorar porque en nuestra casa no hay una laptop, o un smartphone para nuestros hijos, sin prepararlos con las herramientas que estén a nuestro alcance, pasarán los años, llegarán a viejos, y seguirán incultos e incapaces.

Y siempre he dicho que la peor pobreza que padece México, no es la falta de dinero, sino la falta de capacidades. Aquí lo vemos constantemente, cuando la gente viene a pedir trabajo y le preguntamos qué sabes hacer, pues no saben hace nada. Darles empleo significa enseñarles algo nuevo, y eso cuesta mucho a los negocios. Para variar, como son inconstantes, aprenden algo y se van, no valoran los conocimientos adquiridos.

Una persona que no se prepara, sencillamente perderá todas las oportunidades que se presenten en su vida. Las dejará ir por falta de capacidades, y las tomará el que sí esté capacitado.

Por eso aplaudo la decisión de la SEP para que el ciclo escolar no se pierda, y por eso cuestiono tanto el programa de jóvenes, en los que becan a quienes quieran aprender un nuevo oficio, pues no está cumpliendo su objetivo, ya que los chamacos piensan que les pagan sus becas sin necesidad de que tengan que acudir a trabajar, otros lo hacen por una o dos horas, y con eso piensan que es suficiente.

La importancia de la capacitación debe ser retomada, y evaluar a esos muchachos. De ese modo se combatiría la corrupción, porque para nadie es un secreto que muchos negocios tienen a becarios pero nada les enseñan, sólo les prestaron las plataformas para que cobren su beca, y otros hasta el moche les piden.

Ojo, señores de la Secretaría de Bienestar, porque dicen que si es panzón, aunque lo fajen. El viejo régimen nos dejó muchos jóvenes sin preparación, y sin capacitación. Eran jóvenes que ni estudian, ni trabajan. El programa se abrió precisamente para rescatarlos, pero estamos en las mismas.

En cuanto a los padres, tenemos que meter pies y manos para que nuestros hijos alcancen un mínimo de educación y capacitación, que les permita desarrollarse en un futuro. Y ese trabajo comienza desde la educación preescolar.

A Dios gracias estamos con vida y mientras no nos toque dejar este mundo, tenemos que avanzar, sin ver atrás. ¡Feliz martes, mis estimados!

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Este lunes, más de 30 millones de estudiantes de todos los niveles escolares dieron inicio al ciclo escolar 2020-2021, en condiciones históricas por la pandemia de covid-19 en México.

Pese a que otros países decidieron aplazar mejor el inicio de las clases, México, al contrario, diseñó un modelo de clases a distancia, para garantizar que los estudiantes reciban desde casa las clases correspondientes al grado que están cursando, pues el gobierno en todos sus niveles determinó que la pandemia no puede detenernos ni estancar a los estudiantes en su preparación académica.

En Estados Unidos, por ejemplo, muchos estados autorizaron el retorno a clases presenciales, desde el nivel preescolar incluso, hasta el de preparatoria y profesional, tomando las medidas de control correspondientes. Claro, no en todos, pero la inmensa mayoría de los estadounidenses está en lo suyo, atendiendo sus negocios. Habiendo pasado por la cuarentena correspondiente, parece que lo que sigue para ellos es continuar, pese a las críticas en contra del gobierno de Trump por los decesos que, si somos conscientes, eran inevitables, tal cual sucede en México, donde primeramente ha sido imposible mantener a la gente en su casa, esperando la muerte económica, la quiebra y la ruina.

Pero este inicio de clases no es histórico únicamente por el método elegido, sino por los contrastes económicos y sociales que salieron a relucir una vez más, pues mientras que los niños nacidos en hogares ricos tienen a su disposición lo mejor de la tecnología cibernética y saben cómo manejar los programas de enseñanza adoptados por el gobierno federal, los niños de clases sociales bajas, que difícilmente han tenido acceso a este tipo de tecnologías, se conformaron con un viejo televisor, para recibir clases a distancia, a través de la señal de televisión abierta.

Desde que se fraguó la reforma educativa de Enrique Peña Nieto se les hizo notar que el atraso tecnológico para millones de hogares era precisamente lo que limitaba y dificultaba el nuevo modelo educativo, comenzando por los profesores, quienes de un día a otro se reconocieron ignorantes del uso de tecnologías básicas de la educación, pues muchos de ellos se habían formado en el tradicional pizarrón, gis y borrador. ¡Ah!, sin faltar la regla que pega.

En esta etapa en la que es obligatorio el uso de tecnologías, los profesores demostrarán de qué están hechos. Los niños también. Son precisamente estos los que nos van a sorprender, porque pareciera que traen chips tecnológicos archivados, y los grandes pueden auxiliar a los pequeños en estas artes.

Lo digo por experiencia, que los hijos son autodidactas en materia de tecnologías digitales, conocen el lenguaje y, es sólo cuestión de tiempo para que aprendan cómo usarlas.

El lenguaje audiovisual no les es ajeno, pues han crecido con él. A diferencia de las viejas generaciones, quienes éramos de libro, cuadernos y pluma, hoy son de Tablet, Smartphone, computadora, etcétera. Saben navegar, instalar, desinstalar y miles de cosas que para nosotros son un dilema, y que nos está obligando a estudiar para no quedar en la prehistoria educativa y de la información.

Será un ejercicio excepcional. Los profesores desde sus hogares, los estudiantes desde su propia casa, con los padres vigilando, conectados únicamente por una señal de Internet o de televisión, de algún modo vendrá a modificar nuestro estilo de vida.

Muchos padres que habían estado alejados de estos asuntos, tendrán que involucrarse, y aprender cosas nuevas.

Los profesores, por su parte, acostumbrados a una relación más cercana e íntima con los estudiantes, pasarán a comunicase con ellos mediante mensajes en dispositivos electrónicos.

Y aunque nada sustituirá nunca la relación personal maestro-alumno, tampoco hacerlo de este modo es despreciable. Al final de cuentas, se cumple la teoría de Marshal McLuhan: vivimos ya en una aldea global.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Morena tres problemas que resolver en el corto, mediano y largo plazo. De entrada, el escándalo del video del hermano del presidente AMLO, Pío López Obrador, recibiendo dinero hace 5 años, de una persona ligada al ex gobernador de Chiapas y hoy senador de la República por el Partido Verde Ecologista de México, filial del PRI.

Pero este es un asunto que no le compete tanto al partido, como al presidente de la República, sabiendo que lo que el mandatario determine, ayudará o debilitará al partido que él mismo fundó y que lo llevó al poder.

Recordar solamente que la ley permite la aportación de particulares para asuntos electorales, y castiga con multas los excesos, por considerarlos faltas administrativas. Pero recibir dinero de gobiernos y de grupos delincuenciales, es un delito tipificado como delincuencia organizada, y parece ser éste el caso de Pío López Obrador.

De lo que el presidente determine esta semana, dependerá, con mucho, lo que sucederá con Morena en lo sucesivo.

En segundo lugar está la elección para renovar la dirigencia nacional, que por órdenes del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), se resolverá por una encuesta abierta a cargo del Instituto Nacional Electoral, y por lo cual los líderes del partido -salvo el diputado federal Mario Delgado-, andan con la espada desenvainada, pues eso implica que sea una institución y no la militancia y los órganos del partido, los que decidan sobre un asunto de estricta observancia interna.

Este lunes, se tiene considerada una manifestación en el INE, de parte de personajes como Alfonso Ramírez Cuéllar y otros, entre ellos el diputado federal por la Costa Chica, Rubén Cayetano García, quienes están denunciando que este es un albazo para Morena.

No obstante, cabe recordar que el mismo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, avaló la decisión del TEPJF y del INE, porque los involucrados en esa elección fueron incapaces de ponerse de acuerdo en cuanto al método. Luego entonces, tiene que ser la autoridad electoral la que determine el asunto, porque están de por medio los intereses de la militancia, por encima de los intereses de los dirigentes.

Recordemos que, desde el año pasado, hacia el mes de noviembre, se tenía que realizar esta elección, en la que estaban peleando el cargo tanto el diputado Mario Delgado, como la entonces dirigente nacional, Yeidckol Polevnsky, y Berta Luján, así como el monrealista Alejandro Rojas, que fue quien denunció todos los abusos que se estaban fraguando, pues estaban dejando fuera a los morenistas que se adhirieron al partido después de 2015, año de la primera elección en que participó Morena, y sin tomar en cuenta a quienes se sumaron durante la campaña de 2018.

Rojas Durán pidió la intervención de las autoridades y éstas pararon la elección, y ordenaron a Morena rehacer el procedimiento.

Hoy, no volviendo a ponerse de acuerdo de nuevo, el INE toma el control, por decisión del IEPJF, y solamente el diputado Mario Delgado está festejando, y ya tiene en redes sociales su campaña interna a todo lo que da, exponiendo los logros de Morena en la Cámara de Diputados, pues no olvidemos que él es el líder de la bancada morenista en San Lázaro.

Y, finalmente, Morena tiene enfrente el inicio del proceso electoral que culminará en 2021, con la renovación de 15 gubernaturas, ayuntamientos y congresos.

Esto implica alianzas con otros partidos, garantizar la cuota de equidad de género -y para Guerrero la de grupos indígenas y migrantes-, y un largo etcétera. Pero muchas cosas que sucedan en lo local dependerán de lo que ocurra en lo nacional. Los grupos políticos ya perfilados en Morena, se darán hasta con la cubeta por conseguir cargos, y podemos afirmar que será peor de lo que vimos en 2018, donde la cerrazón e intereses de un grupo muy reducido, reventaron la alianza con el Partido del Trabajo, partido que querrá competir de nuevo en igualdad de circunstancias y no solamente en sus cotos de votación, que son limitados, además.

Claro que el resto de los partidos de los partidos vivirán su propio proceso, pero dice un dicho que el que mucho gana el que nada tiene que perder, pues ya lo perdió todo. Por eso se dice que en política no hay enemigo pequeño.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Lozoya, con sus acusaciones, prendió el ventilador

¿Y ahora que sigue, cual es el siguiente capítulo? ¿Se le rendirán honores de héroe nacional a Emilio Ricardo Lozoya Austin? La denuncia presentada el 11 de agosto de este año, en efecto hace referencia de entregas y recepciones de sobornos provenientes de Odebrecht, su posición es la de un tercero cuyos servicios son de intermediario con su respectiva ganancia. Seguramente las asesorías recibidas no solamente por el despacho encargado de su defensa, sino de, inclusive, autoridades, son las encargadas de dictar los textos en los cuales semejante delincuente –después de esta lectura difícilmente puede adjudicársele “presunto”- pretende hacerse pasar por víctima. En respuesta a la orden presidencial de informar a los ciudadanos de cada paso en este proceso y hacer de su conocimiento las pruebas con las cuales cuentan, dejaron filtrar parte del documento entregado a la FGR y, menos de 24 horas después se envió a todos los medios de comunicación y subieron a las redes el texto íntegro.

Inicia, como todas las denuncias, dando su nombre, y dirección, proporcionando los nombres de sus asesores jurídicos y defensores marcando sus respectivas cédulas profesionales, ellos son: Miguel Ontiveros Alonso, Alejandro Rojas Pruneda, Ana Sofía Chincoya Chaparro, Brenda Ivonne Pérez Pérez y Leopoldo Luis Martínez Delgado. El escrito es en atención a la solicitud de Lozoya a la FGR el 23 de junio de 2020, por lo que presenta “formal denuncia de hechos constitutivos de delito a efecto de que determinen otorgarle un criterio de oportunidad y/o una salida alterna con estricto apego a la ley, respecto a los procedimientos que hay en mi contra y en contra de mi familia” y que en otros párrafos se precisan. O sea la limpia es para todos los integrantes, consanguíneos o nó de los Lozoya. Ofrece datos de prueba para conocer sobre los sobornos entregados por Odebrecht de México y como ese grupo y/o persona jurídica de corte empresarial sobornó al gobierno mexicano, a su presidente, su secretario de Hacienda y al Poder Legislativo. Me parece le falto señalar: al director de Pemex porque justo el denunciante fue el receptor, el repartidor, el directamente involucrado y, a su decir, desde el mandato de Calderón.

No duda semejante bribón en señalar que Odebrecht recibió durante el mandato del panista y el posterior, el de EPN, contratos y beneficios, sino subraya su participación con otras empresas influenciando la política energética del país mediante la reforma energética, facilitando por instrucción del mexiquense y de Luis Videgaray Caso, importantes sumas de dinero para los grupos parlamentarios, utilizando a Pemex como instrumento para dichofines ilícitos. ¿Dónde queda el papel del director de la paraestatal? ¿Resulta una gracia confesar ahora esos movimientos cuando él fue quien promovió el acercamiento de la constructora brasileña? Le agrega lo relacionado con el complejo Agronitrogenados, su rehabilitación y otros hechos corruptos del pasado. Para el Ejecutivo federal Emilio Lozoya ha representado una pieza de oro para llevar a cabo su plan de destruir por completo cualquier indicio de simpatía hacia el PRI o el PAN, todo ello con vistas a las elecciones del 2021, no a la aplicación de justicia por un lado prometida, por el otro de gran exigencia ciudadana al formar parte fundamental para la emisión de votos en su favor.

Lo más importante del entramado, de la denuncia de Lozoya radica en el dinero destinado a la campaña de EPN, para ello, el ex director de Pemex relata como conoció a su contacto Luis Weyll, reseña también la invitación hecha por el mexiquense y Luis Videgaray para integrarse a la campaña, desde el sitio en donde se gestionan recursos de diversas empresas para el financiamiento electoral. Al ahora denunciante le tocaron las extranjeras por lo cual lo nombraron dentro del PRI como encargado de Asuntos Internacionales. Luis Weyll se reunió con Lozoya por petición del candidato presidencial y su mano derecha en la cafetería el Globo, cadena propiedad de Carlos Slim. Lo instruyeron para solicitar una aportación de seis millones de dólares la cual sería pagada con múltiples beneficios una vez ganara Peña Nieto la presidencia. Todo fue sobre hojuelas y según el documento presentado, pactaron una reunión entre quien ocuparía la silla presidencial y el dueño o socio mayoritario de Odebrecht, todo ello en virtud de que Marcelo Odebrecht y Peña Nieto ya tenían trato desde los tiempos en los cuales el entonces candidato se desempeñaba como gobernador del Estado de México.

Como testigos de la existencia de esta relación Lozoya menciona a Juan Armando Hinojosa, el constructor consentido del peñato; David López por entonces vocero mexiquense; Arnulfo Valdivia, de Asuntos Internacionales del Estado de México. Hubo hasta comida y se marcó claramente la relación del brasileño sería con Videgaray Caso y lo buscado junto con la presidencia era la reforma energética. El fortalecimiento de la relación se dio en otra reunión con comida de por medio, pero ahora realizada en Brasil, acompañando al ya presidente electo: Idelfonso Guajardo, Luis Videgaray y el general Roberto Miranda. Videgaray y Lozoya fueron ratificados como interlocutores y la primera instrucción fue guardar silencio. Odebrecht manejaba, según el denunciante, un gran interés por participar en la cadena de valor y en las obras necesarias para la producción y el procesamiento de hidrocarburos, para lo cual “era indispensable la reforma energética”. Hasta aquí se enmarcan los puntos en los cuales se hace referencia a la existencia de una relación directa de EPN con el dueño de Odebrecht, con ello se fortalece la aseveración de la entrega de recursos para lograr alcanzara el mexiquense la presidencia.

Relaciona así los seis millones de dólares entregados en El Globo a principios del 2012, otra entrega dedicada al PRI para el pago de asesores y consultores extranjeros sería por 4 millones de dólares de los cuales dos y medio serían para la liquidación referida y uno y medio para la bolsa de Lozoya. Para hacer los depósitos el denunciante no dudo en proporcionar la cuenta corporativa en la banca Suiza a nombre de una de sus empresas registrada durante el “2009 o 2010” y de la cual la beneficiaria era su hermana Gilda Susana de iguales apellidos. Odebrecht hizo el depósito por una cantidad menor a los 4 millones de dólares pactados, la realizó por tres millones ciento cincuenta mil dólares, el faltante, 850 mil los pondría una tal Fabiola Tapia Vargas en efectivo y se haría una de muchas misteriosas triangulaciones según se ve al señalar que posteriormente “ella le daría una cuenta para que se los depositora”. La Tapia, dice Lozoya, era socia de Odebrecht.

Hasta aquí, lo denunciado por Emilio Ricardo Lozoya Austin solo tiene su palabra como prueba. Lo relacionado con reuniones y supuestos tratos carece de comprobación pues no tiene ni fotos ni videos en donde aparezcan los personajes mencionados. Lo relacionado con las entregas de dinero por parte de Odebrecht si es comprobable con los documentos y las referencias bancarias tanto de depósitos como de retiros, solo que en ellos solamente aparece la empresa señalada por él mismo y el nombre de su hermana como beneficiaria. Tal vez pueda comprobar los pagos a los asesores y consultores extranjeros y, de ser así, el golpe vendría directamente para el PRI de manera mucho más severa que para el propio Peña Nieto. Menciona y pone como testigo al ex de Asuntos Internacionales del gobierno de EPN quien, para cuando se hicieron las liquidaciones ya fungía como secretario particular del director de Pemex: Rodrigo Arteaga Santoyo. Les pagaron 1 millón seiscientos mil dólares a once de estos consultores y el restante de los famosos 4 millones “me los quedé yo”. Este dinero fue depositado en otra empresa propiedad del ex funcionario, la cual utilizaba, revela, para sus negocios personales. Las reuniones con Videgaray las llevaban a cabo, dice, en oficinas ubicadas en Montes Urales 425 durante la campaña, posteriormente y durante el gobierno de Peña en la calle Julio Verne, en Polanco. Sin embargo, dice el denunciante que, cuando le ofrecieron el cargo de director general de Pemex, una vez ganadas las elecciones “yo no conocía bien a Enrique Peña Nieto ni a Luis Videgary Caso”.

Posteriormente hace iguales revelaciones sin sustentos firmes relacionadas con la planeación para la aprobación y compra de votos de las reformas estructurales, de las cuales, por cierto, ya no queda ninguna. También está lo relacionado con Etileno XXI, desde la etapa de Felipe Calderón Hinojosa y el “pacto transexenal. Sobre la gestión de contratos llevada a cabo por Carlos Salinas de Gortari y el robo de combustible. El caso Agronitrogenados, obviamente. Al final, la denuncia formal por “hechos posiblemente constitutivos de delito” la presenta en contra de: el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, el ex presidente Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray Caso, Francisco Javier Cabeza de Vada, Francisco Domínguez Servién –actualmente gobernadores de Tamaulipas y Querétaro, respectivamente-, Salvador Vega Casillas, Jorge Luis Lavalle Maury, David Penchina Grub, Ricardo Anaya Cortes, Osiris Hernández, Ernesto Cordero Arroyo, José Antonio Meade Kuribeña, José Antonio González Anaya, Carlos Treviño Martínez, Rafael Caraveo Opengi, Lourdes Mendoza y el también ex presidente Carlos Salinas de Gortari “entonces comisionista y cabildero del PAN”.

Toda una cadena, sin duda, a la cual faltará demostrar la culpabilidad y si ésta se basa en los dichos de Lozoya para poder llevarlo a lo marcado dentro del criterio de oportunidad solicitado.

Emilio Lozoya y su ‘bomba’ de 60 cuartillas

Por razones sobre las cuales solamente se puede especular, ayer comenzó a circular en medios electrónicos el que, mientras las autoridades no lo desmientan, sería el texto íntegro de la denuncia de hechos presentada por Emilio Lozoya Austin ante la Fiscalía General de la República (FGR).

La autoridad se ha apresurado a negar que haya sido ella -en presunto acatamiento a la “sugerencia” realizada por el presidente López Obrador en su conferencia matutina del martes anterior- la que hubiera “filtrado” la versión electrónica del documento.

Para efectos estrictamente informativos poco importa cómo alcanzaron la publicidad las 60 cuartillas que acusan a 17 personas concretas, entre ellas incluso una periodista. Lo que importa es el significado de lo que esas cuartillas exponen, es decir, el retrato hablado de una clase política podrida; la constatación de que el Presidente tiene razón cuando asegura que el Gobierno se convirtió en un instrumento al servicio de una “minoría rapaz”.

Poca sorpresa puede causar el conocimiento de los detalles de este caso a una sociedad acostumbrada a convivir con los excesos de su clase gobernante, a percibir sin intermediarios la forma en la cual el presupuesto público ha sido históricamente empleado para la construcción de fortunas privadas.

Pero que no cause sorpresa no implica disminuir ni un ápice la indignación ni mitigar en lo más mínimo el reclamo de justicia ante la indecencia allí descrita. Tendrán que investigarse, desde luego, los presuntos delitos allí mencionados, pero para cualquiera que conozca medianamente la historia pública del país de los últimos años, el relato suena verosímil.

Lo que acaso debiera sorprendernos a todos es la ausencia de al menos un atisbo de remordimiento en el denunciante, sobre todo si se tiene en cuenta que en su “acusación”, Lozoya Austin reconoce haberse quedado, para su beneficio personal, con un millón y medio de dólares del dinero que la empresa Odebrecht le entregó como parte de los sobornos que él negoció.

Ni una sola letra, en las miles de palabras contenidas en el largo escrito, para expresar el mínimo remordimiento, para reconocer que se plegó, formó parte y se benefició del esquema corrupto y corruptor que dibuja y del cual culpa, casi exclusivamente, al expresidente Enrique Peña Nieto y su secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Lejos de tal posibilidad, Lozoya Austin se asume como víctima, como una suerte de “indefenso individuo” que se vio forzado, sin opciones para escapar de tal situación, a ser apenas una correa de transmisión en el esquema de corrupción que le costó -y le cuesta- a la sociedad mexicana muchísimo dinero.

El documento de Lozoya es, no cabe duda, una “bomba” que cobrará víctimas entre los miembros de la clase política mexicana. Pero los ciudadanos esperamos que ello no ocurra solamente en el terreno de la opinión pública, sino que los hechos denunciados se castiguen mediante la imposición de sentencias judiciales.

Lo paradójico será, por supuesto, que entre quienes sufran castigo no se encuentre, al final, el único delincuente confeso que hoy existe en este caso: Emilio Lozoya.

ESTRICTAMENTE PERSONAL

Filtraciones

Raymundo Riva Palacio

La Fiscalía General, atrapada en el desaseo legal, va a investigar quién filtró la denuncia del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, el miércoles por la tarde. La secrecía explotó un documento para el conocimiento único de la autoridad, la defensa del inculpado y eventualmente de los imputados, convirtiéndose en material público al alcance del que quisiera. La filtración lo exhibió, pero sobre todo, afectó el debido proceso y viola la presunción de inocencia. La buena es que  una gran pista está más cerca de lo que parece. Está en Palacio Nacional, y las pruebas las encontrará en las conferencias mañaneras del presidente Andrés Manuel López Obrador, el primer filtrador de la Nación.

El Presidente siempre dice que su pecho no es una bodega y es cierto. No miente, aunque suele confundir lo que por tiene ser mantenido bajo el sigilo profesional, y lo que cree que debe ser difundido en menoscabo de la ley en beneficio –lo que es relativo- de la sociedad. Paradójicamente, este jueves le pidio al fiscal que actúe con apego de la ley, cuando sistemáticamente hace lo contrario.

López Obrador lleva toda la semana, de lunes a jueves, animando a todos, incluido a Gertz Manero, a que violen la ley y que difunda lo que es secreto, violentando el debido proceso y la presunción de inocencia. Todavía este jueves, en medio de la escandalera política, valoró lo que leyó en periódicos y vio y escuchó en la televisión y la radio -porque dijo que no terminó de leer la denuncia-, como algo “muy grave, muy escandalosa”.

Esta parcialidad sobre una investigación en curso y un juicio que apenas comienza borra la presunción de inocencia, pero no tiene que ver con las filtraciones del Presidente, sino con su imprudencia jurídica y política, a menos que sólo le importe esto último y que la ley sea irrelevante para sus fines. Pero cuidado. En el caso de las filtraciones de cualquier investigación en curso por parte de un funcionario, se viola el artículo 225 del Código Penal Federal, en cuyo inciso XXVIII prohibe “dar a conocer a quien no tenga derecho, documentos, constancias o información que obren en una carpeta de investigación o en un proceso penal y que por disposición de la ley o resolución de la autoridad judicial, sean reservados o confidenciales”.

Ese es nuestro Presidente, que ha incurrido en filtraciones de averiguaciones en curso de distintos temas. En el caso de Lozoya, ha dejado constancia de haber adelantado procedimientos legales, a partir del conocimiento que tenía -no se explican de otra forma sus afirmaciones-, del expediente en manos de la Fiscalía General, que no deja de decir que es autónoma, aunque cada vez queda más de manifiesto que la línea de independencia de Gertz Manero, se estira y achica en función de los intereses de Palacio Nacional.

Un botón de muestra: en la mañanera del 12 de agosto le preguntaron sobre las informaciones periodísticas que daban cuenta de la imputación de Lozoya del ex presidente Enrique Peña Nieto y su ex secretario de Hacienda y Relaciones Exteriores, Luis Videgaray. López Obrador afirmó que de acuerdo con las imputaciones de Lozoya, tendrían que declarar los dos, además del ex presidente Felipe Calderón, que también había sido señalado por el ex director de Pemex. Hasta ese momento nadie sabía que Calderón habìa sido imputado por Lozoya, puesto que la primera referencia de ello se publicó en este espacio el lunes pasado, lo que fue confirmado hasta el miércoles. 

Esa es una filtración importante al venir del Presidente, y ensució el caso más importante que sobre corrupción tiene el gobierno de López Obrador. Pasó desapercibida la violación presidencial de la ley, por la polarización que genera el Presidente, y la convicción de muchos de que más importante que la justicia -aunque el discurso sea distinto-, lo esencial es la denuncia para lograr la inhibición moral. La moral, sin embargo, no resuelve la corrupción ni su factor determinante, la impunidad, pero la forma como el Presidente está manejando las cosas, con un énfasis en la política, el escarnio y la sanción pública, la impunidad no borrará la corrupción. Peor aún es que acabe López Obrador con un sistema corrupto –lo que serìa muy bueno-, para instalar otro sistema corrupto –lo que sería muy lamentable-.

La investigación de la Fiscalía General de la filtración de la denuncia de Lozoya, no es la única donde se está tratando de determinar su origen. El gobierno está investigando las filtraciones del gabinete de seguridad que han encontraron exposición pública en una columna de Héctor de Mauleón, de Raúl Rodríguez, de Salvador García Soto y en dos más de quien esto escribe. Hay otras filtraciones internas que se están investigando sobre asuntos intragabinete, pero el perfil de la filtración de la denuncia de Lozoya está en el contexto de la investigación sobre de dónde obtuvieron su información los columnistas.

Lo que estamos observando con estos casos es un absoluto caos en el manejo de la información confidencial del gobierno y las contradicciones y choques dentro de Palacio Nacional, donde dirimen asuntos de seguridad nacional en la prensa. En el caso de Lozoya, las filtraciones son más graves, porque se supone hay una lucha contra la corrupción, y lo que se pone en riesgo es la legalidad y la legitimidad judicial del mismo, agravado por el hecho que el primer incitador y violador de la secrecía de las investigaciones es el Presidente de la República.

Gertz Manero tendrá que investigar el origen de las filtraciones, pero primero debería persuadir a López Obrador que si su pecho no es una bodega, ello no significa que por sus creencias y desconocimiento violente sistemáticamente la ley y afecte los objetivos de una procuración y administración de justicia imparcial. Eso es a lo que todos debemos aspirar, aún cuando se enoje el Presidente.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

twitter: @rivapa

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