Pasquín inmundo

El viernes pasado el Presidente Andrés Manuel López Obrador describió a Reforma como un pasquín inmundo. Le había colmado la paciencia una nota de ocho columnas publicada por ese periódico sobre la renuncia del Cabildo de Macuspana, del que forma parte la regidora Concepción Falcón, esposa de su hermano Ramiro López Obrador, vinculándola al señalamiento de un faltante de 223 millones en el presupuesto municipal.

El duro epíteto del Presidente en contra de Reforma parecería un exceso, aunque la nota del diario también lo es. Vamos por partes.

Lo que se sabe es que el Cabildo de Macuspana había renunciado el 2 de septiembre debido al cuestionamiento de varios sectores de la comunidad molestos por la inacción del presidente municipal y la parálisis de su Gobierno. En su carta de retiro el presidente municipal, Roberto Villalpando, pretextó haber sido víctima del COVID-19 y de las diferencias políticas complejas que “afectan la gobernabilidad”. Entre otras cosas, un grupo de indígenas tenía tomadas instalaciones municipales desde hace días. Frente a la renuncia del cabildo y sus regidores, incluyendo la cuñada del Presidente, el 5 de septiembre el Congreso del Estado dio por desconocida la autoridad municipal y designó un comité provisional. El día 11 de septiembre Reforma da a conocer la nota, que ya circulaba desde una semana antes en diarios locales y nacionales, pero ahora acompañada de un reporte de un trabajo en marcha de una comisión inspectora de Hacienda del Congreso local sobre algunas observaciones a partidas insuficientemente comprobadas en el ejercicio 2019 y 2020. El día 12, unas horas después de la reacción del Presidente, el Gobernador morenista de Tabasco afirmó que la revisión de las cuentas de 2019 están en proceso y que las de 2020 todavía no inician; hablar de desvío, dijo, o peor aún de fraude era una calumnia. Añadió que la pariente del Presidente, regidora de la comisión de Hacienda, no estaba involucrada en tareas relacionadas con el gasto del presupuesto. Sin embargo, la asociación que hizo Reforma de la renuncia del Cabildo con las observaciones del Congreso al presupuesto y la pariente del Presidente había conseguido lo que quería: “Cuñada de AMLO es vinculada a desfalco en Macuspana” tituló ADNpolítico; “Concepción Falcón: la cuñada del presidente López Obrador señalada por el desfalco de al menos 200 millones de pesos”, cabeceó Infobae. En redes sociales la información que circuló aún fue más contundente, dando por hecho la corrupción de la familia presidencial.

El problema con este litigio de carácter mediático es que la información termina siendo la primera víctima. Entre epítetos y críticas cuesta trabajo enterarse de lo que realmente está pasando. Los dos contendientes están tan empeñados en ganar que se muestran menos interesados en informar que en mostrar la perversidad del rival. Por consiguiente han terminado por construir una caricatura del enemigo. Ambos se acusan mutuamente de estar empeñados en una campaña de desprestigio, y lo peor es que ambos tendrían argumentos para demostrarlo.

En lugar de responder puntualmente con información sobre lo que está sucediendo en Macuspana, en este caso como en otros parecidos, el Presidente optó por descalificar al mensajero incómodo. Epíteto inmundo es el último de una larga lista de adjetivos peyorativos en contra de este diario.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Se descomponen aspirantes a la elección 2021 en Guerrero

“El cerebro humano es un órgano complejo, con el maravilloso poder de lograr que el hombre pueda encontrar razones para seguir creyendo lo que él quiere creer”: Voltaire.

Mis estimados, no todo es desgracia en nuestro sufrido Guerrero. El gobernador Héctor Astudillo Flores, dio una noticia que alegró el corazón de centenares de guerrerenses. Antes de dar la noticia, expuso que ya habían publicado en el Periódico Oficial del Estado de Guerrero la normatividad a la que se someterán las actividades turísticas en el regreso al semáforo naranja. No obstante, el mandatario estatal, manifestó que se librará esta semana en semáforo amarillo, pues el puente trajo bastantes visitantes a la entidad, mayormente a los destinos de playa.

Sin embargo, Astudillo Flores recomendó: “Pero ayuden con las normas”.

Entonces, toda la semana del 14 al 20 de septiembre se mantendrá un aforo del 60 por ciento, con excepción de los centros nocturnos, bares y salones de eventos, que se mantendrán al 50 por ciento hasta el día 27.

Del 21 al 27 de septiembre se reducirá al 50 por ciento la ocupación de los restaurantes, hoteles, transporte público y supermercados, mientras que los servicios religiosos, bancos, joyerías, cines, teatros y museos, se reducen a un 40 por ciento.

También el presidente Jorge Sánchez Allec expuso ayer que en el destino de playa Ixtapa-Zihuatanejo, no cerrará ningún establecimiento, pero todos tendrán que sujetarse a las reglas sanitarias, como son la sana distancia, cubrebocas y gel para las manos.

Ojo, señores dueños de bares, cuiden sus clientes. ¿O qué prefieren? ¿Estar abiertos en un 40 por ciento o cerrados, clausurados por no acatar las reglas de salud? Digo, porque son los que más señalamientos tienen en redes sociales, de que sus clientes no respetan la sana distancia, y depende de los dueños de esos establecimientos si continúan abiertos.

También los ejecutivos de bancos recibieron duras críticas en redes sociales, pues las personas se quejan que afuera está la gente amontonada hasta tres horas porque no les permiten entrar a más de cuatro personas en algunos bancos, y en otros dos; sin embargo, hay bancos en donde sólo tienen una o dos cajeras. Los ejecutivos se escudan en que por la pandemia no pueden tener más personal encerrado; pero afectan a la gente que está parada afuera amontonada, esperando turno, pues tardan largo tiempo parados en plena calle, porque sólo hay una cajera o dos atendiendo.

También hay gente mayor formada, y hasta se sientan en el suelo para esperar su turno a pleno rayo del sol. Algunos se han puesto mal, por eso debe haber un cambio en los bancos y las demás instituciones que contemple atención de personas de la tercera edad, pues son los más vulnerables al virus y los más infectados.

En otro tema, mis estimados, en el estado de Guerrero estamos pasando una etapa de crisis, tanto en lo económico, como en lo político, moral, social y de salud, así como una espantosa crisis de desconfianza entre guerrerenses.

Desde el inicio de la pandemia por Covid-19, nada es igual en la entidad suriana; y, por si fuera poco, la clase política continúa fomentando el odio entre mismos paisanos.

Dice un viejo refrán que los golpes enseñan a ser jinetes, pero a los guerrerenses no parece habernos dejado ninguna enseñanza el coronavirus, pues seguimos con una antipatía atroz entre nosotros mismos. Sólo porque no coincido con tus creencias, ni con tu partido político o candidato, soy imbécil, idiota o arrastrado.

La forma en que han tratado los ediles de Morena a la presidenta del puerto de Acapulco, Adela Román Ocampo, es denigrante, no sólo porque son del mismo partido sino porque ella es la presidenta y deben respetar su investidura. Aunque les pesen las talegas de tan grandes que las tienen, ella es la presidenta. Y si la alcaldesa desvió recursos del erario público, como ellos cuentan, están las instancias oficiales para denunciarla.

Pero, según otra parte de ediles, señalan que los regidores de Morena encabezados por Javier Morlet Macho, tienen la encomienda de quién sabe quién, para chamuscar la administración de Román Ocampo, pues la alcaldesa porteña aspira a la gobernatura del estado de Guerrero, y eso no lo permiten los caballeros.

Sin embargo, los ediles no sólo afectan con sus artimañas a la alcaldesa, afectan al puerto entero, pues un gobierno divido, no prospera; y el puerto de Acapulco no merece esas groserías.

Y no sólo sale raspada la primera edil del puerto, también ustedes reprueban, no sean mulos e indecentes.

Tengo tiempo siguiendo los gobiernos de acapulco, y nunca había visto que compañeros del mismo partido de los ediles y además acapulqueños, trataran de esa forma a un alcalde. Jamás. Ni siquiera a los que han gobernado Acapulco, que no son nativos del puerto. A esos personajes -de los que no quiero decir sus nombres-, los dejaron saquear el puerto y además lo dejaron bañado en sangre; y todavía varios acapulqueños, incluidos políticos, alaban y adulan a estos personajes, y añoran que vuelvan para que ahora gobiernen Guerrero.

No pues, jodan. Chanzas, pero no pesadas.

La guerra entre la clase política apenas comienza, pues el pasado 9 de septiembre arrancó el proceso electoral 2021. Recuerden que se renovarán gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos.

El inicio del proceso electoral federal 2020-2021 arrancó el pasado 7 de septiembre, y las votaciones se realizarán el próximo 6 de junio del 2021. Serán 9 meses de intensa actividad política y por eso les digo que esto apenas comienza. Prepárense, mis estimados, para el estercolero.

Esta vez, hablemos de Guerrero. En la entidad se elige gobernador, 46 diputados y 80 ayuntamientos, pues un ayuntamiento, el de Ayutla de Los Libres, es elegido a través de usos y costumbres.

Recuerden también que, a través de la ley aprobada en 2014, legisladores, alcaldes, síndicos y regidores, pueden reelegirse en este proceso electoral, si sus partidos los postulan.

Por eso la disputa entre la clase política de todos los partidos, pues todos quieren gobernar o permanecer en el gobierno; sin embargo, se ve más fuerte la disputa entre morenos porque piensan que Guerrero se vestirá de guinda irremediablemente. Por eso hay un altercado feroz entre aspirantes de Morena a los cargos.

Inclusive, los partidos enanos que se aliaron a Morena PT y PES, están ofertando candidaturas en los municipios.

El Partido Verde en Guerrero no se alió a Morena, se fue con el PRI. Y según se escucha en los corrillos del estado, viene una alianza entre PRI, PAN, PRD, MC y Verde, contra Morena, PT y PES, que ya anunciaron sus candidatos a la gubernatura y hasta a las alcaldías.

Estos últimos datos ubican bien picoso al proceso electoral. Vean porqué se los digo: los alcaldes piensan relegirse en Guerrero. Casi todos añoran seguir, pero sus partidos políticos les cerrarán las puertas a varios de ellos, porque según los dirigentes, el trato fue sólo para tres años y viene otro personaje.

Pero aquí entra el “pero”. Ese alcalde, no acepta que lo manden a la banca, porque los diputados también van a buscar relegirse y no habrá lugar para que siga ascendiendo en la escalera política. Además, los dueños de los partidos ya tienen su gallo para cada cargo. Por lo tanto, el alcalde despechado brincará a otros partidos que sí lo postulen, aprovechando que ya tiene dinero y experiencia, y ellos van a dejarse querer, porque se sienten seguros de ganar la reelección.

Pero, veremos, dijo el ciego.

Hay que decir que dos o tres alcaldes lograron sacar la casta por sus municipios ante la pandemia, como Jorge Sánchez, del municipio de Zihuatanejo; Rafael Martínez, del municipio de Coahuayutla; y la presidenta de Atoyac de Álvarez, Yanely Hernández. Ellos son de los pocos alcaldes que tienen posibilidades de relegirse y ganar nuevamente la alcaldía de sus municipios. Y eso dicho de los pobladores, los cuales reconocen que los ediles han trabajado, a pesar de los problemas de la pandemia.

Incluso, el gobernador Héctor Astudillo Flores, en su última visita al puerto de Zihuatanejo, dejó ver que anhelaba que su partido, el PRI, propusiera a Jorge Sánchez para la reelección de la presidencia de Zihuatanejo. “Es con Sánchez Allec con quien podemos en el tricolor mantener la presidencia en este municipio”, dijo y varios asintieron la propuesta del mandatario estatal.

Y pues la política es de intereses. Si eso va a beneficiar al municipio de Zihuatanejo, pues venga, que se haga la machaca, que lo que resta del gobierno de Astudillo Flores, siga bajando recursos al municipio de Azueta.

Para ningún aspirante será fácil conseguir ganar en las urnas en 2021. Eso deben tomarlo bien en cuenta. Y no tengo nada contra ningún aspirante, pero si no tienen dinero, ni se metan al ruedo. En serio, se los digo de corazón, no gasten. La gente está muy jodida y necesita ayuda. Además, todos los partidos políticos prostituyeron la política y ahora no se aguantan a la gente, cuando piden obsequios a cambio del voto. Entonces, si no tienen chelines, ni entren a la competición. ¡Feliz martes, mis estimados!    

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

“Todos los males de la democracia pueden curarse con más democracia”: Juan Bautista Alberdi.

¿Qué está pasando en el partido lópezobradorista? Una verdadera carnicería. Poco falta para que no quede mono con cabeza. La encuesta por la dirigencia nacional, que se aplicará del 26 de septiembre al 2 de octubre, es una pantalla gigante que magnifica las diferencias de este partido que, como dijo Muñoz Ledo, aún no se puede considerar partido, porque le falta organicidad, dijo.

En resumen, Morena es todavía un amasijo de grupos políticos, sociales y económicos, muchos venidos de otros partidos. Es un partido tan joven, al que le llegó el poder tan pronto, que si no despiertan de su marasmo y se restablecen de la fiebre de la piñata del triunfo de 2018, llegarán a 2021 despedazados, y muertos para 2024.

Con sólo saber que en el proceso abierto que está desarrollando el INE, para elegir al presidente y al secretario general del partido, se inscribieron más de 100 aspirantes, y el instituto ya redujo esa lista a 71, de donde elegirán a los 6 candidatos para cada cargo.

Imposible que las 3 encuestadoras contratadas puedan resolver este nudo de aspirantes, y por eso lo limitaron a 6, que no dejan de ser muchos burros para tan pocos elotes.

Algunos comentaristas señalan que lo que sucede en Morena es el reflejo de la cultura antidemocrática del país.

En parte coincido, porque procesos similares ya sucedieron en el PRI, y también en el PAN, donde hace años vimos un choque entre los institucionales y los neopanistas. O lo que vimos entre los tricolores, con Madrazo Pintado y Beatriz Paredez Rangel.

En el PRD sucedió lo mismo con el grupo de Amalia García y Los Chuchos, quienes terminaron apoderándose del partido, desplazando a las demás tribus y convirtiendo la dirigencia del Sol Azteca en un imperio faraónico.

Pero, no sé si sea por el efecto de las redes sociales, o si se trate de algo más grave. Pero lo que está sucediendo en Morena, no tiene nombre. Es una guerra campal. Todos contra todos y no hay visos de conciliación entre los grupos.

Recientemente, cuando Noroña quiso ser presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, haciendo algunos truquillos que aparentemente eran saludables, vino el linchamiento mediático de Mario Delgado, líder de la fracción morenista en la Cámara Baja, quien se apegó a los acuerdos iniciales, y a quien evidentemente el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, ya le había dado línea de que se respetaran los tratos. “No somos iguales”, dijo, en tratando de corregirles la página.

Pero los indignados morenistas, quienes estaban empecinados en desplazar al PRI de su turno en la Mesa Directiva, se abalanzaron en contra de lo que ellos llaman “traidores”, exhibiendo los nombres de los que votaron a favor de que la presidenta de ese órgano fuera la diputada priísta Dulce María Sauri Riancho.

Volviendo al escenario de las encuestas, mucho peor. Es un “todo contra todos”. Hasta el más viejo de los participantes, don Porfirio Muñoz Ledo, le entró a la diatriba, aunque con más bases que los demás.

A todos parece asistirles la razón. Todos tienen un cachito de la verdad. Y si tan sólo se pusieran de acuerdo, Morena sería -como en sus tiempos lo fue el PRD-, no sólo un partido político formado a la sombra del presidente Andrés Manuel López Obrador, sino un verdadero partido político, en donde todos sus miembros tuvieran los mismos derechos de aspirar a algún cargo, sin tener que ser llamado corrupto, ni vendido, ni traidor.

Lo grave es que, a diferencia de los perredistas, que eran como las buenas comadres (se podrán ofender, pero jamás hacerse daño), los morenistas se están mostrando muy cerrados, nada proclives al diálogo y mucho menos a aceptar las diferencias entre ellos.

Esto, en lugar de ser algo alentador, es algo aterrador.

Todo forma parte de cómo se creado los partidos; y de su relación con el poder político y económico, y por eso cada mono le reza a su santito.

Pero también se observa una grave fata de formación ciudadana política, en las deferentes esferas de la actividad pública. Hay poca madurez de esta organización (ya dijo Don Porfirio que todavía no son un partido) y su llegada al poder tan temprano, en lugar de ayudarles, les está haciendo daño.

Es como aquel que cuando llega a tener, loco se quiere volver.

Claro, hay que resaltar un aspecto grave: la intromisión del Tribunal Federal Electoral, que mandó hacer elección de la nueva dirigencia del partido, cuando en su reglamento interno de Morena está prohibido realizarlo por esta vía. Lamentablemente AMLO ha sido consecuente con esa intromisión, y en realidad desde que renunció como líder de este partido, dejó todo en manos de los grupos internos, que comenzaron a desgarrarse.

Debe haber, y pronto, una amalgama entre partido y movimiento, si quieren Morena para rato.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Retroceso al semáforo naranja, es una mala noticia para todos

“Tener carácter no es ser explosivo, insultante y prepotente; eso es ser egoísta. Tener carácter es controlar tu interior para hablar claro y dar tu opinión sin pisar la cabeza de nadie”: Clau Aguilar.

Mis estimados, el pasado jueves, el gobernador Héctor Astudillo Flores, avisó que este lunes el estado de Guerrero regresa a color naranja del semáforo epidemiológico, por el recrudecimiento de la pandemia por Covid-19.

El anunció cayó como balde de agua fría a los guerrerenses y poco más fuerte a los pobladores que habitan en zonas turísticas, cuya economía depende del turismo.

De inmediato hubo reacciones de los internautas en las redes sociales. Aunque usted no lo crea, en varios comentarios de redes sociales, muchos personajes festejan este retroceso del estado al color naranja; inclusive, insten que de una vez volvamos al rojo.

Además, culpan al gobierno estatal y municipal de someter al pueblo a una mayor pobreza al regresar al estado al semáforo naranja, pues según ellos el Covid-19 está controlado, pero como vienen las elecciones necesitan adeptos los candidatos.

Eso es confundir la amnesia con la magnesia. A nadie le importa más que la pandemia disminuya que a la clase política, porque estando elevados los contagios y los decesos, eso les dificultará sus actividades.

Por ejemplo, ahorita en el semáforo naranja, están prohibidas las reuniones masivas, cierran los negocios no esenciales, y las playas, hoteles y restaurantes, vuelven al 30 por ciento de su capacidad, cuando ya se había ampliado ese porcentaje.

El coronavirus esta imparable en todo el país, hay que decirlo claro y no es un problema propio de Guerrero. El subsecretario Hugo López Gatell reconoció desde hace dos semanas que el descenso de la pandemia se había estancado y corría el riesgo de un repunte.

El virus sigue matando gente. Los más de 70 mil fallecidos, son cifras reales, no son inventos del subsecretario de Salud federal, ni del presidente de la República, como tampoco de gobernadores.

El Covid-19 es un tema peligroso y grave, pues ha cobrado miles de muertes en el país, superando a las enfermedades hepáticas, colocándose como la cuarta causa de defunción, sólo superada por las enfermedades renales y los cánceres.

No obstante, muchos mexicanos seguimos siendo irresponsables con las medidas sanitarias establecidas por la Secretaría de Salud, como la sana distancia, usar cubrebocas y lavarse las manos constantemente.

Tan fácil es cumplir con esos requisitos, pero muchos no los acatan, a pesar de saber de la peligrosidad del virus.

Es cierto, cada quien es libre de opinar y de decidir si cumple o no las reglas, todos tenemos libre albedrío, pero no niegue que existe el virus, porque los fallecidos en Guerrero y el país son de verdad, no son ningún cuento.

Las cifras son reales, pero en México somos valemadristas, vivimos como nos da la gana, aunque afectemos a terceros. Y cuando salen mal las cosas, culpamos al gobierno, no somos capaces de aceptar nuestra responsabilidad como ciudadanos, siempre buscamos a quien culpar.

Pero no se vaya a buscar fallecidos por el virus a otro estado, porque aquí la cosa empeoró.

Lamentablemente eso afecta el turismo. En el municipio de Zihuatanejo, afortunadamente ha habido buena afluencia de visitantes. El destino este último fin de semana alcanzó una ocupación de más del 42 por ciento, e Ixtapa logró el 48 por ciento, según la Secretaria de Turismo del estado.

Sin embargo, el retroceso a semáforo naranja a partir de este lunes, pegará muy fuerte al destino de playa Ixtapa-Zihuatanejo y Acapulco, pues su población en su mayoría vive del turismo, y durante los cinco meses que se mantuvo en confinamiento a la gente, tiempo en que las playas del puerto estuvieron cerradas, así como casi todos los negocios estuvieron con cortinas abajo, la economía en el municipio se desplomó más del 80 por ciento, y centenares de plazas de trabajo perdidas.

El retroceso a semáforo naranja, no sólo implica que ya no recibirán los negocios a 60 por ciento de clientes, sino 30 por ciento. También tendrán que cerrar bares, cines y discotecas.

El tema del retroceso va más allá y complica el panorama a las personas que ya habían sido recontratadas en empresas hoteleras, restaurantes, agencias de viajes, así como en el transporte público. Toda esta gente recibió la peor noticia de su vida, de que volverán a ser despedidos hasta nuevo aviso.

Los que festejaron la regresión, seguramente no entienden lo que significa recular en un lugar como Ixtapa-Zihuatanejo, que vive del turismo. Cuánto exigieron los antros que les permitieran abrir aunque sea en un 30 por ciento; por ejemplo, bares, cantinas y comercios que venden bebidas embriagantes, pero no acataron las reglas, no respetaron la sana distancia, mucho menos exigieron a sus clientes el uso de cubrebocas.

Inclusive los reportes indican que los antros estuvieron con sobre cupo, sobrepasando el 60 por ciento autorizado por la Secretaría de Salud. Eran en su mayoría jóvenes, ingiriendo alcohol sin ninguna protección sanitaria, y ahí se dispararon los contagios del virus.

Inclusive, el municipio de Zihuatanejo registró el fin de semana ocho casos más de Covid-19, acumulando mil 161 contagios y 81 fallecidos.

Les decía que los retrocesos no sólo implican frustración, también implican pérdidas económicas fuertes, pues el fracaso nos acarreará los mismos problemas financieros que ya íbamos salvando, pues apenas comenzaba el comercio a tener ventas. Los prestadores de servicios informan que el destino consiguió repuntar más de un 50 por ciento el fin de semana, ya que había mucho turismo.

También dijeron que, en los destinos de La Unión, como Troncones y Saladita, había bastante turismo extranjero disfrutando las playas.

En esos destinos se vio que los visitantes aprovecharon el fin de semana para vacacionar también en Ixtapa-Zihuatanejo.

Pero luego de la noticia de que Guerrero retrocedía a semáforo epidemiológico naranja, la consecuencia será directo al bolsillo.

Pongámonos las pilas, mis estimados, para no retroceder a semáforo rojo. Aunque vamos reculando muy rápido, peor que en el municipio de Azueta está pegando duro el zika, la chikungunya y el dengue. Dios nos libre que el virus se junte con estas tres enfermedades, porque tal vez no la cuente.

No sea usted renuente a respetar las reglas, pues no es usted el único afectado con este virus, corre riesgo su familia y también otras personas. Aún podemos enmendar el daño, no conviene a nadie retroceder y volver a encerrarnos, pues durante el confinamiento muchos comerciantes vieron mermar sus ventas. Pero lo que más notaron durante el encierro, fue ver a la gente deambulando en la calle, viendo sus negocios necesitando la mercancía, pero sin dinero, mermaron muchos sus ventas.

Algunos cuentan que nunca imaginaron semejante situación, al grado que ellos mismos quedaron sin dinero pues nadie compraba, la gente no traía dinero. Inclusive, varios comerciantes optaron por regalar la mercancía, pues sobre todo mujeres pasaban y pedían, decían que no tenían dinero pues sus esposos no tenían trabajo, ellas tenían que dar de comer a sus hijos, entonces algunas comerciantes optaron por regalar la mercancía en vez que se tirara.

 Por eso varios comerciantes recibieron la noticia con mucho pesar; incluso, algunos comerciantes decían que ellos en su mercado tenían limpio y sanitizaban, y todos andaban cubrebocas, que por qué no cerraban los negocios que no cumplían y a ellos los dejaran trabajar. Pero la disposición oficial es para todo el estado de Guerrero, no para un municipio nada más.

Entonces, retroceder a semáforo epidemiológico naranjada, de plano va a complicar a todo al estado; inclusive las mismas elecciones rumbo a 2021 están en riesgo, pues los retrocesos para nada son buenos, en ninguna área de la existencia, pues no sólo afectan la vida humana. Porque nada se compara con la vida. Si hay vida y salud, hay esperanza de recuperar lo perdido en economía o en otros espacios, pero perder la vida acaba con toda aspiración.

Por eso le digo que valió chichi de iguana el esfuerzo de muchos que sí guardaron las reglas y se mantenían atentos. Pero ya ni llorar es bueno, aunque nunca es tarde para enderezar el camino y podemos aplicarnos todos para volver a semáforo amarillo. Y luego pasar al verde, porque recuerden que todo depende del control de la pandemia por Covid-19, para que a Ixtapa-Zihuatanejo regrese en noviembre el turismo estadunidense y canadiense.

La neta, mis estimados, me agüité mucho por el retroceso, pero confío en que tomaremos nuestra parte y juntos volveremos a subir pronto a semáforo amarillo.

No sean gachos, pongan de su parte para que eso suceda. Por culpa del Covid, no podremos gritar a todo pulmón: ¡Viva México, cuarones! ¡Feliz lunes, mis estimados!

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Septiembre de sismos, inundaciones y desgracias.

Este que a nivel nacional es uno de los meses más hermosos del año, porque el pueblo mexicano celebra las fiestas patrias, para Guerrero es uno de los que más infortunios nos ha traído.

Y para no variar, ayer se registraron dos sismos en la entidad, de magnitud 4.2. Ambos ocurrieron durante la madrugada, en el puerto de Acapulco, lo que desató alarma entre los habitantes.

Y eso nos volvió a todos a la cruda realidad de que estamos en una región altamente sísmica, y que precisamente el mes de septiembre es un mes en el que han ocurrido movimientos telúricos mortales y debastadores a la población

De acuerdo a informes del Servicio Sismológico Nacional (SSN) el primer temblor se registró a 4:54 de la mañana de este domingo, al sureste de Acapulco.

Fue ubicado a una latitud 16.79, una longitud -99.75 y a una profundidad de 10 kilómetros, destacó el SSN en su cuenta de Twitter.

El segundo sismo se registró a las 5:44, localizado a 18 kilómetros al sureste de Acapulco, en una latitud de 16.79, una longitud de -99.75 y una profundidad de 10 kilómetros.

Al amanecer, el gobernador Héctor Astudillo informó mediante su cuenta de Twitter, se activaron de inmediato los protocoles de seguridad. Por fortuna, no se registraron daños.

Claro, el miedo es genuino y justificado. Fue en septiembre de 1985 cuando un sismo con epicentro en Michoacán remeció la Ciudad de México, dejando un saldo devastador de 3,692 muertos, de acuerdo a cifras oficiales, aunque la Cruz Roja Mexicana estimó que el número de fallecidos superó los 10,000.

Fue también en la noche del 7 septiembre de 2017, hace apenas 3 años, cuando se registró un potente terremoto de 8.2, con epicentro en las costas de Chiapas, que dejó un saldo mortal en esa entidad y en Oaxaca. El saldo estimado es de 100 muertos pero los daños materiales fueron cuantiosos, sobre todo en Juchitán, Oaxaca, ciudad que quedó devastada.

Y justo el 19 de septiembre, cuando el país conmemoraba 32 años de la tragedia del 85, y con apenas 12 días de diferencia del terremoto de Chiapas, cuando vino otro sacudimiento de 7.2 grados, con epicentro en la frontera entre Puebla y Morelos, sismo que golpeó severamente -este sí-, al estado de Guerrero, particularmente la Zona Norte, cercana a Cuernavaca.

Sí sabemos que Guerrero es una zona en la que, junto con Oaxaca, se están registrando continuamente sismos. De hecho, son las dos entidades con mayor número de movimientos telúricos detectados por el Sistema Sismólógico Nacional, pero no deja de ser interesante que los más devastadores han sido en el mes de septiembre.

Pero no sólo hemos tenido sismos potentes. También las inundaciones más graves por tormentas y huracanes se han registrado en este mes.

Cómo olvidar a Manuel e Ingrid, meteoros que remecieron la entidad entre el 13 y el 16 de septiembre, con un saldo de daños y pérdidas de vidas aún incalculables.

Y por si algo faltara, fue en septiembre cuando sucedió una de las tragedias más graves de la entidad y del país, con la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, en septiembre de 2014.

Ese hecho vino a cambiar la vida política de México, y nos colocó como un país con un gobierno genocida. El caso aún no se esclarece, aunque el presidente anunció el viernes que, al cumplirse los 6 años de la desgracia, dará a conocer los avances de las nuevas investigaciones.

En resumen, para Guerrero, septiembre en lugar de ser el mes de la Patria, parece ser el mes de la desgracia.

Este año, para colmo, por la pandemia de Covid 19 no habrá fiestas patrias. Y en lugar de avanzar en el semáforo epidemiológico, retrocedimos.

¿Algo que agregar?

La guerra por el agua

Las escenas de las batallas campales entre la Guardia Nacional y los agricultores de Delicias, Chihuahua, son impresionantes. Cuando la policía enfrenta a manifestantes en reclamo de derechos –o lo que consideran que son sus derechos–, terminan invariablemente en abusos de fuerza, aunque la Comisión Nacional de Derechos Humanos no se entere o no se quiera enterar.

Los campesinos de esa región de la frontera reclaman el derecho agua y están, por supuesto, en contra de que se pague desde esas presas la deuda, legítima y documentada, que tiene el Gobierno de México con el Gobierno estadunidense. En la decisión de cómo y de dónde pagar no fueron, por supuesto, consultados los campesinos; la decisión fue tomada unilateralmente por Gobierno federal a través de la Conagua. Y ese es justamente el tema: la gobernanza del agua en México está completamente rebasada. Cada día le cuesta más trabajo a la comisión que sus decisiones, buenas o malas, correctas o no, se operen. En su diseño institucional, pensada para el país de hace 30 años, la Conagua era la única que decidía sobre el destino del agua para evitar enfrentamientos entre los distintos usuarios de una cuenca. Detrás había un Gobierno central fuerte y bastante autoritario, pero con capacidad de imponer sus decisiones. No es que el Gobierno actual sea menos autoritario, sino que las comunidades son mucho más combativas.

Hoy, con recursos hidráulicos cada vez más escasos y comunidades con mayor capacidad de organización y más conscientes de sus derechos, la Conagua se topa un día sí y otro también con grupos dispuestos a oponer resistencia a resoluciones hechas desde el centro y con lógica técnica, quizá correcta, pero no por ello menos burocrática en el sentido literal de la palabra: decisiones tomadas desde una oficina, un escritorio. Lo mismo sucede si hablamos de los trasvases a Estados Unidos, de la presa de Zapotillo en Jalisco y Guanajuato, de la construcción de la termoeléctrica en Morelos o la concesión a una empresa cervecera en Mexicali. No se trata de si la decisión es correcta o no, siempre habrá discusión al respecto, sino de la capacidad política de una Gobierno para que esos proyectos se hagan realidad.

Más que reformas a la Ley de Aguas Nacionales (las últimas se hicieron en enero de este año) lo que necesitamos es una nueva gobernanza del agua, un mecanismo en lo que los usuarios de una cuenca participen en las decisiones en torno al la gestión y el uso de los recursos hidráulicos. Nada muy novedoso: en Holanda este tipo de gestión en la que los usuarios del agua toman sus propias decisiones data de la edad media.

Llevamos años diciendo que las batallas del futuro serían por el agua. Pues bien, el futuro ya llegó. Entre más tardemos en aceptarlo y en tomar decisiones al respecto más enfrentamientos, proyectos fallidos y encono social y, desgraciadamente muertes, vamos a acumular.

Proceso electoral 20-21 en Guerrero:Salud pública y salud de la democracia

J. Nazarín Vargas Armenta

El día de ayer, miércoles 9 de septiembre del 2020, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Guerrero, en su Séptima Sesión Extraordinaria, emitió de manera formal la Declaratoria de Inicio del Proceso Electoral Ordinario de Gubernatura del Estado, Diputaciones Locales y Ayuntamientos 2020- 2021 que, en su etapa previa, durante y posterior a la jornada electoral, habrá de tener su punto culminante el día de la elección del próximo domingo 6 de junio.

Ese día crucial, a las 8 de la mañana, se abrirán las 4 mil 951 casillas que, en principio, se tiene previsto instalar en toda la entidad para convocar a un total estimado de 2 millones 524 mil 713 de mujeres y hombres guerrerenses que componen la Lista Nominal de electores y que designarán con su voto libre y secreto a la Gubernatura, 46 diputaciones locales, 80 presidencias municipales, 85 sindicaturas y 580 regidurías, que hacen un total de 792 cargos a elegir.

De esa forma, la soberanía popular de Guerrero integrará el pleno de sus autoridades representativas constitucionales: la Gubernatura, los ayuntamientos y el Honorable Congreso del estado. Todas las autoridades del estado serán renovadas con el principal instrumento de nuestra democracia electoral: el voto popular.

Por primera vez en el México moderno, habrá elecciones en todas las entidades a la par que en la federación, pues toda la República concurrirá a renovar a sus autoridades locales y federales en las elecciones más grandes y complejas de la historia contemporánea nacional.

En la República habremos de elegir a un total de 21,368 cargos públicos del Estado, entre los que se encuentran las 500 diputaciones federales y 20,868 autoridades locales: 15 gubernaturas; 1,063 diputaciones locales; 1,926 presidencias municipales y alcaldías; 2,122 sindicaturas; 15,107 regidurías y concejalías, y; 635 autoridades comunales y tradicionales. Ésos son los números nacionales que enmarcan a nuestra propia elección local.

A estos, habrá que agregarse la dimensión que implica la enorme movilización y participación ciudadana.

En Guerrero, se proyecta instalar 4 mil 951 casillas, a las que habrán de concurrir 44,559 personas funcionarias de mesas directivas de casilla que serán seleccionadas por insaculación. Para esto, en nuestro estado contaremos con el apoyo de 1,271 capacitadores – asistentes electorales y 215 supervisores, empoderado contingente al que habremos de sumar a quienes se dispongan a participar como observadores electorales, que ojalá lo hagan en número significativo y siempre con plena convicción democrática.

Además, habrán de imprimirse 7,574,139 boletas electorales en las cuales ciudadanas y ciudadanos habrán de expresar su voluntad soberana.

Toda esta movilización y toda la probada capacidad institucional de este órgano constitucional autónomo del Estado Mexicano en Guerrero, garantizan desde ahora el buen éxito del proceso electoral que inicia y el debido cumplimiento de la ley y los procedimientos electorales que en ella se establecen.

Incluidos aquellos que en la reforma del 1º de junio del presente año adicionaron y modificaron nuestras leyes 483 de Instituciones y Procedimientos Electorales del Estado de Guerrero, así como 456 del Sistema de Medios de Impugnación para establecer con claridad disposiciones que sabremos cumplir y hacer cumplir en materia de violencia política contra las mujeres y a favor de la paridad de género, así como en garantía del ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas y afroamericanos, y de la separación de cargos sin que se contravengan los derechos asistidos a la reelección que preserva nuestro sistema constitucional y legal.

En el mismo sentido, habremos de atender a lo establecido por la normativa electoral en materia del voto de las y los guerrerenses que residen en el extranjero, el cual, tras un arduo proceso legislativo e institucional, finalmente se verá materializado en las elecciones del próximo año.

Este andamiaje institucional ha tenido, desde el principio, el firme propósito de hacer efectiva y viable la posibilidad de que los guerrerenses que por algún motivo tuvieron que emigrar hacia otras latitudes de nuestro planeta, hoy puedan reivindicar la justa exigencia de tomar parte en las decisiones políticas del estado.

Para esta tarea, nuestro Instituto ha trabajado de manera constante para contar con las capacidades tecnológicas, la capacitación de nuestro personal, así como con la articulación de procesos que brinden la posibilidad de emitir su voto a los más de 70, 000 guerrerenses en el extranjero que se encuentran en condiciones de así hacerlo, ya sea a través de correo postal, mediante su entrega personal en embajadas o consulados y por vía electrónica, tal como lo contempla la ley.

Todo lo anterior habrá de realizarse, además, en el contexto inédito de la pandemia del COVID-19, que propició que decenas de elecciones y procesos participativos en todo el mundo debiesen suspenderse o posponerse en razón de su existencia y la necesidad de evitar su mayor propagación.

En nuestro país, se pospusieron los procesos electorales locales de Coahuila e Hidalgo, para renovar el Congreso y los Ayuntamientos locales, respectivamente.

Procesos que se han reanudado y que realizarán sus jornadas electorales el próximo 18 de octubre. Desde aquí y en ocasión del inicio del proceso electoral en Guerrero van nuestros mejores deseos de éxito a las presidentas Gabriela de León de Coahuila y Guillermina Vázquez de Hidalgo, así como a todas las y los colegas de esas instituciones, que sin duda lograrán éxitos en aras de la consolidación y avances democráticos en esas entidades hermanas.

En el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Guerrero, desde marzo del presente año, las instancias de gobierno de nuestro Instituto tomaron todas las medidas regulatorias y administrativas necesarias para salvaguardar el bienestar de nuestro personal y del público usuario, sin desatender el cumplimiento de nuestros fines y atribuciones constitucionales y de Ley.

Así, hemos cumplido hasta ahora y así lo haremos en estas elecciones marcadas por el infortunio de la pandemia.

En esta institución estamos convencidos de que lo más importante es salvaguardar la salud y vida de las personas, pero que también lo es el salvaguardar la salud y vida de nuestra democracia.

Es así que, en el Instituto, estamos organizando estas elecciones sin descanso y todo ánimo: vamos a ofrecer a las y los guerrerenses elecciones seguras y confiables, tanto para la democracia, pero sobre todo para su salud.

En ese compromiso, sabemos que contamos con el respaldo y decidida colaboración de partidos y candidaturas, quienes sabrán ajustar su proselitismo a las nuevas condiciones y las disposiciones de las autoridades sanitaras.

Estoy seguro de que no habrá un solo acto de campaña, ni ninguna otra actividad del proceso electoral, que comprometa la salud de las y los guerrerenses y desde ahora exhorto a todos los actores para que así sea.

Hace ya más de doscientos años, en septiembre del 1813, desde Chilpancingo se iniciaba la construcción de nuestro estado nacional, convocándose a la instalación del Congreso de Anáhuac que habría de dar origen, un año después, a la primera norma suprema de la Nación: la Constitución de Apatzingán.

Justo en estos días, el Siervo de la Nación, José María Morelos, redactaba en nuestra ciudad tres documentos que serían de gran relevancia para el nacimiento de nuestro México como Nación Independiente y de su Estado Nacional: el Reglamento del Congreso, su discurso inaugural y los fundacionales Sentimientos de la Nación.

Hoy, doscientos años después y en esta misma ciudad capital, nos toca ratificar el compromiso por una Patria de justicia y democracia. Para esto, nos corresponde organizar en nuestro estado las elecciones más complejas y complicadas de la historia moderna mexicana y, con el concurso de todas y todas, vamos a cumplir, una vez más, con nuestra alta encomienda. Que sea por el bien de nuestra gente, estado, república y democracia.

Consejero presidente del IEPC Guerrero

Correo:nazarin.vargas@iepcgro.mx

Impuestos necesarios

El Presidente del país ha anunciado que no promoverá el aumento de impuestos como se comprometió en su campaña. Lo anterior no significa que esta opción este cancelada ya que el Poder Legislativo pudiera hacerlo considerando las condiciones excepcionales que enfrentamos en las que es necesario y vital que el estado cuente con recursos suficientes para salir adelante.

Se plantea la necesidad de aumentar los impuestos a quienes concentran la riqueza, incluso, un grupo importante de multimillonarios han apoyado esta propuesta, para lograr una mayor distribución de los recursos fortaleciendo la inversión en salud, educación, vivienda.

Los impuestos a estos productos, llamados “determinantes comerciales de la salud”, se dirigen a cubrir parte de las externalidades que generan y a reducir su consumo. Esto ha sido ampliamente probado desde hace años con las medidas fiscales al tabaco y al alcohol mostrando un éxito en los dos sentidos: dando recursos al Estado y reduciendo el consumo, de manera especial en los sectores más vulnerables. Cuando los gobiernos han transparentado el destino de esos recursos a la salud o al financiamiento de programas a poblaciones vulnerables han mostrado no sólo un beneficio doble, también han generado un fuerte apoyo ciudadano a estas medidas fiscales.

El caso del impuesto a las bebidas azucaradas se ha convertido en otro ejemplo del éxito de estas medidas fiscales en el doble sentido de bajar el consumo y dar recursos a los gobiernos para políticas de salud o de apoyo a comunidades vulnerables. México fue el primer país en establecer un impuesto a estas bebidas en un grado que pudiera tener efectos en reducir su consumo. La experiencia de México sirvió de motivación para que diversas naciones y ciudades impulsaran esta medida y lo hicieran de manera mucho más efectiva. En México, desgraciadamente, el Gobierno de Peña Nieto estableció el impuesto a la mitad del mínimo propuesto, mientras la OMS recomendaba que fuera al menos de 20 por ciento se estableció en solamente 10 por ciento. Además, ni el Gobierno ni el Legislativo etiquetaron los recursos obtenidos por este impuesto para la prevención y atención de la salud o a programas dirigidos a sectores vulnerables.

El impuesto a bebidas azucaradas se ha extendido al Reino Unido, Portugal, Noruega, India, Bélgica, Hungria, Irlanda, Estonia y Filipinas, entre otras naciones, mientras en Estados Unidos se ha establecido en las ciudades de Albany, Berkeley, Boulder, Chicago (Condado Cook), Filadelfia, Oakland, San Francisco y Seattle. Después de México, en varios de estos países y ciudades se estableció el impuesto por 20 por ciento o más, como es recomendado, y se ha etiquetado el recurso para salud o programas sociales.

Las epidemias de obesidad y diabetes que vivimos y en las que encontró un buen caldo de cultivo la pandemia de la COVID-19 no pasarán con una vacuna, costará mucho más erradicarlas y sus daños son mucho mayores, ocurren año con año, mes con mes, día con día. Sin embargo, a diferencia del virus, estas epidemias tienen detrás un poder económico y de cabildeo que bloquea con muy diversas estrategias las políticas para enfrentarlas. Y empresas como Coca-Cola lo saben muy bien, los documentos internos lo han revelado, las medidas fiscales son las más efectivas para reducir el consumo de sus bebidas.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*¿Y los Ingresos, señor Herrera?

*Vacuna para salvar elecciones, no vidas

*Quienes menos saben, más van a recibir

*Tren Maya, la piedra en el zapato de LO

Con un Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio del año próximo, es decir la presentación del reparto de un dinero del cual todavía se desconoce de donde va a salir hasta alcanzar la cifra de más de seis billones de pesos, la incertidumbre sobre el futuro próximo se acrecienta, más aún si, como está planteado, se dedican miles de millones de pesos dizque para programas sociales cuando son ocupados para la compra de votos, o se dedican a sembrar arbolitos cuando se tiene a niños no solamente con cáncer sino con otras enfermedades mortales sin los medicamentos suficientes y necesarios, cuando el desempleo sigue en aumento sin darse a conocer de una sola política pública para detenerlo.

Pero, como cuando se trata de repartir la jodidez no hay límites, a las entidades les van a recortar 108 mil millones de pesos y, como este reparto también se realiza con base a dos renglones: el primero de acuerdo a un número de habitantes registrado hace años y segundo de conformidad con la obediencia, paciencia, entrega y aprobación de todo lo demandado por la federación, particularmente por el tabasqueño, ya se verá de la existencia de diez entidades para quienes la entrega de recursos sí se verá recortada, o mejor dicho, recortadísima. El panorama es tan vergonzoso e indignante que no se trata de recortarles fondos a los partidos políticos ante el mínimo número de militantes registrados ante el IFE, sino para que le entren con su cuerno para las vacunas, lo cual contradice la afirmación de tener ya listo, destinado, guardadito, un fondo de miles de millones de pesos para su adquisición. Y, no olvidemos: también se venden “cachitos” de Lotería y para ello ya pusieron 500 millones de pesos sustraídos de esas inacabables arcas públicas abiertas para cumplir los caprichos presidenciales.

Eso sí, ningún freno para quienes tienen que dar las aprobaciones correspondientes, es decir los tres veces “H” diputados. A sus gastos les aumentaron el 14 por ciento y, obviamente ahí no habrá sacrificios ni austeridad, aunque tal vez, y solo tal vez, existe una oportunidad de que se queden con lo autorizado para ejercer este año ante la posibilidad de ser Mario Delgado el elegido para presidir Morena. Su última actuación, porque también ya es un actor y está dispuesto a leer cualquier guion o gesticular lo necesario, podría ser poniéndole freno al aumento o por lo menos llevarlo al terreno de la farsa de cancelación, para salir con la tarjeta de presentación de ser un político responsable frente a la crisis económica actual. O sea, todo para los reflectores, nada para abonar a la verdad y a la realidad.

En el 2019, y sin pandemia, se llegó a una paralización económica, vinieron las cifras de franco retroceso y resulta que, mágicamente, llegaremos en el próximo año a tener un crecimiento económico del 4.6 por ciento. ¿De dónde les salen esos números a los morenos y al hombre al frente de Hacienda? Porque el IMSS tiene otros datos y en ellos hay 10 mil empresas cerradas. El INEGI tiene unos más señalando la perdida millonaria de empleos formales. El Infonavit está en quiebra ante, por un lado, la reducción de cuotas producto de las actividades todavía no frenadas ni supervisadas del todo de las pagadoras y por el otro ante el desempleo. En lo referente al ISSSTE, también la corredera de burócratas los ha dejado sin los ingresos anteriores. Ha disminuido ostensiblemente la captación tributaria y, por si fuera poco, los sueños guajiros en torno a los ingresos petroleros se están esfumando.

Algarabía y positivismo en la persona del hidalguense Arturo Herrera tiene como base, columna, sostén, la vacuna contra el coronavirus, pero seguramente ya incluyó la aplicación de la de influenza. Solamente controlando estos males se podría regresar a las actividades económicas y sería sin la necesidad de contar con un negado una y otra vez, respaldo gubernamental. Como en el … rebaño, así actúan en el terreno de apoyos a empresarios: que cierre el que tenga que cerrar y que sobrevivan aquellos no solamente con capitales fuertes, sino a quienes se obligará a pagar hasta el último centavo en impuestos, sin canonjías, sin consideraciones porque, aunque generen empleos son enemigos de la cuarta, corruptos, neoliberales, saqueadores y todo tipo de calificativos sin encontrar ni excepciones ni satisfacciones. Y vaya que lo anterior va en contra de quienes están empeñados en una transformación, porque se ha visto solamente la multiplicación de negocios y empresas ligadas al gobierno federal e inventadas o creadas, si lo prefiere definir así, recientemente.

Los contrasentidos son muchos en este documento. Educación Pública recibirá un ligero incremento, el del 0.2 por ciento y se pretende otorgar cuando las escuelas están cerradas, cuando los gastos se dieron en 450 millones de pesos para, solamente para la difusión a la que bien podrían obligar fuese gratuita por parte de las concesionarias de televisión; se pagan gastos de producción porque el material presentado corre por cuenta de presentadores, de locutores, hasta de actores extranjeros, no por maestros. A Salud le dedican poco más de un 9 por ciento que no alcanza la cifra de más del 25 por ciento recortado este año, es decir, de lo entregado, de los renglones no satisfechos con los cuales se llegó a una crisis en este sector sin precedente alguno. Está otro 15 por ciento de aumento para la Secretaría del Bienestar, la dependencia controlada por un paisano del tabasqueño cuya preparación académica alcanza la excelencia en preparatoria o bachillerato, ninguna de las dos ha logrado comprobar, y quien fue corrido por su ex jefa y hoy titular de la Semarnat, por incumplimiento en el programa Sembrando Vida y otros temas relacionados, obviamente, con el manejo de recursos. Casi 190 mil millones tendrá este ejemplar ¿le durarán?

Seguramente a Miguel Torruco le dio un pre-infarto al conocer le aumentarían el 641.5 por ciento el presupuesto, si éste se relaciona con el ejercido y recortado del 2020.

Pero pudo sobreponerse cuando se enteró que no será aplicada la cifra de 38 mil 613.4 millones de pesos al sector turístico, sino serían más de 36 mil de ellos para ser aplicados a una de las tres obras insignes: el Tren Maya.

A la Sedena también se le otorga un incremento pero no precisamente para, como antaño, disque afianzar las labores de seguridad, ni para vigilar el combata el huachicoleo en serio y no se abran más tomas, o para sus acciones de defensa nacional, sino para seguir haciéndole frente a la instalación de hospitales móviles o financiar las compras de medicamentos o fondear los gastos de la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles, aunque algunos mal pensados consideran es la forma de retribuir a toda la clase de servicios para los cuales han sido utilizados. Es un Ejército mil usos.

En un área actualmente dedicada disque al Trabajo y sensible en muchos renglones acordados en el T-MEC, le recortan, o sea ya pueden darse muchos de esos integrantes del programa dedicado a los jóvenes, por despedidos o ¿será este el renglón a salvar con cargo la eliminación de otros de cientos de burócratas? Hacienda se dio un balazo en el pie y se redujo 17.3 por ciento. Otros afectados son las Comisiones: Nacional de Hidrocarburos y la Reguladora de Energía y ambas sufrieron en esta etapa de venganza cruel lo inesperado, porque ya esperaban su eliminación sin provocarle al gobierno sonrojo alguno, pero todavía pesan renglones internacionales y contratos firmados. Julio Sherer tendrá que recurrir a su tocayo si quiere estabilizar las finanzas de la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal porque también le mocharon pesos.

Como puede apreciarse de inversiones estatales o de obras públicas hablaremos para el Presupuesto del 2022, el cual no es electoral y seguramente habrán de aplicarse otros criterios, aunque el derrumbe económico nacional siga produciéndose.

De los pasillos

Con todo ese capital dedicado a la construcción del Tren Maya hay mucho no dicho, oculto y otro tanto rechazado inexplicablemente, incluyendo en ambos el estira y afloja en el costo y mucho en lo referente a la viabilidad económica, al trazo serio de la ruta, de las estaciones tanto de recorrido como de servicio y carga, a los permisos de impacto ambiental y a la disposición de terrenos.

El titular de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, responsable de la obra, hizo anuncios con bombo y platillo; es más garantizó participaciones y resulta que una a una, van cayendo, por desgracia, sus aseveraciones. Ni que decir de la posibilidad de hacer presente esa fórmula de participaciones privadas y la pública, pues ahora se sabe que, ni una ni otra, se rechazaron. Si bien primero se aseguró estaría a cargo del Ejercito la obra, fueron asignándose a supuestos ganadores de licitaciones algunos tramos, excluyendo a los uniformados. Ahora resulta que el tramo nunca publicitado de Tulum a Chetumal va a realizarlo también el Ejército. Y, algo más: ¿cuándo contemplaron una estación de este célebre Tren en la capital quintanarroense? Esto aún no termina porque sin llevar a cabo sino unos cuantos levantamientos de vía ya la obra se cotiza un 20 por ciento más cara y no se sabe si porque van a subir los materiales, si es porque aumentaron la construcción de estaciones, si cambiaron los trazos o porque van a realizar derrumbes de puentes de primera necesidad para la movilidad, principalmente el situado en Solidaridad.

Habrá de confirmarse si es verdad el rechazo de la concesionaria del Aeropuerto cancunense, ASUR, a construir la terminal que surtiría de pasajeros al Tren al deslizarse de la terminal aérea a la terminal ferroviaria y si el nombrado supervisor de la obra y dueño del Grupo Vidanta, adquiriente de la franquicia del Cirque du Solei ya también se les rajó…

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

_Señor secretario, sus cifras están equivocadas, son más los muertos que usted anuncia.

_Pero, cómo, nosotros tenemos los resultados de las pruebas de detección de Covid-19

_Sí, secretario, pero yo tengo las llaves del panteón.

No es un chiste, amable lector. No es un meme tampoco. Es la realidad de lo que se está viviendo en Guerrero y en todo México.

Parece que las autoridades hablan al vacío. La gente ya no escucha, ya aprendió a lidiar con la pandemia, y a resignarse a morir si le toca.

Ese diálogo lo tuvo un alcalde de la entidad -me reservo su nombre-, con el secretario de salud en Guerrero, Carlos de la Peña Pintos, a propósito de sus informes en torno a la pandemia, la alegría por avanzar al semáforo amarillo y la preocupación de volver al naranja, si no conseguimos que los casos de contagios y muertes sigan bajando.

Y por los contagios, aunque las cifras son alarmantes, no hay tanto problema. Lo que impactan son las muertes. Casi 70 mil a nivel nacional y casi 2 mil en Guerrero.

Pero, ahora si que como dice el dicho: “Si los muertos hablaran”, nos contarían la verdad.

El citado alcalde -de quien por ahora me reservo su nombre-, supo indicar cuál es el hilo que tenemos que seguir para determinar la magnitud de la pandemia, y ese hilo conduce a los panteones, lamentablemente.

A nivel nacional, incluso, se terminaron las actas de defunción en el registro civil, y ordenaron imprimir más, para distribuirlas a estados y municipios, que es donde se expiden.

Y las cifras oficiales indican que las muertes se triplicaron este año, a causa del Covid-19, que no sólo vino a matar a gente sana, sino también a acelerar la muerte de gente que de por sí ya tenía enfermedades crónico-degenerativas.

Por otro lado, conviene no ser tan alarmistas, tampoco. Las autoridades suelen ir sumando los casos positivos, defunciones y sospechosos de Covid-19, pero eso no significa que sean los números actuales.

Epidemiológicamente se habla de “casos activos”, y estos son los que importan a la hora de hacer pronósticos, no lo que ya sanaron o los que ya murieron.

Por lo tanto, aunque en el estado tengamos casi 16 mil casos de Covid-19 acumulados, el gobernador Héctor Astudillo habló ayer de la magnitud real de la pandemia, ahora.

Dijo que permanecen 867 casos activos, de los cuales 292 están en Acapulco, 217 en Chilpancingo, 57 en Tixtla y 50 en Zihuatanejo, municipios que encabezan las cifras más elevadas de la pandemia activa en Guerrero.

Hoy por hoy, esa es la magnitud de la pandemia. Hablando de cifras oficiales, claro, porque hay miles de casos que no están siendo reportados, sea porque la gente no acuda a los centros de salud a realizarse la prueba, se porque se atiendan en el sector privado; sea porque se estén medicando por su cuenta.

Recordemos que desde el comienzo se dijo que, por cada caso registrado, puede haber de 8 a 12 más fuera del registro oficial.

Así que, si hacemos esta simple multiplicación, tomando en cuenta los casos activos en la entidad, la pandemia real que tenemos va de 6 mil 937 a 10 mil 404.

Viendo así el panorama, todo cambia, y concuerda con la realidad.

Conozco familias enteras que enfermaron de Covid 19. En algunas, sólo uno de sus miembros se hizo la prueba, y al resultar positivo, por lógica los demás comenzaron a enfermar de los mismo, pero ya no fueron contabilizados por el sistema de salud estatal; y, por ende, no aparecen en el mapa nacional.

Por otro lado, siendo realistas, la gente no está haciendo su parte. Los festejos siguen, sobre todo los religiosos, porque la gente piensa que sus imágenes los van a salvar del contagio.

Por ejemplo, en la Costa Chica hoy 11 de septiembre se celebra la emblemática danza de Toro de Petate, en Ometepec, en honor a San Nicolás de Tolentino. Es única en su tipo a nivel nacional y atrae a miles de visitantes. Pero, sobre todo, involucra a cientos de ciudadanos en los preparativos de las danzas y los recorridos.

Se prohibieron estas fiestas, pero la gente las está realizando, aunque sea “en casa”, donde regalan comida y bebida. Sin embargo, eso es precisamente lo que está disparando las cifras de contagios. Dentro de 7 o 10 días, veremos cómo en ese municipio, así como en otros de la Costa Chica, los contagios se multiplican.

La gente, simplemente, no parece entender la magnitud de la tragedia, o a estas alturas ya no le importa.

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