Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Feminicidio de Ayelin no quedará impune: Astudillo

Guerrero, entre los estados a la baja por Covid-19

“¿Qué clase de mundo es éste que puede mandar máquinas a Marte y no hace nada para detener el asesinato de un ser humano?”: José Saramago

Mis estimados, de un principio del confinamiento por el Covid-19, organizaciones empresariales en estados y municipios alertaron a la sociedad y autoridades que debido a la crisis económica que venía aparejada con la pandemia, aumentaría el delito común; por ejemplo, robos de toda índole.

Lo anunciado por los empresarios resultó verídico, pues aún no se terminaba el confinamiento que inició en marzo, cuando ya estábamos sufriendo los estragos de la delincuencia común, en las calles, pero también dentro de casa, pues la violencia intrafamiliar que de por sí es el pan de cada día de este México violentado, se incrementó a niveles de escándalo, cebándose sobre mujeres, niños y adolescentes.

A la fecha, a casi siete meses de que este virus nos vino a dar el tiro de gracia a los guerrerenses, seguimos en la incertidumbre de qué va a pasar en adelante, pues no debemos olvidar que el estado de Guerrero es un destino turístico, con su Triángulo del Sol, que lo integran Acapulco-Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco. Estos destinos, sostienen la economía del estado. Vivimos del turismo, pues, y si no hay visitantes, tampoco hay dinero para nadie.

Entonces, en Guerrero somos los guerrerenses los primeros que debemos cuidar la entidad y los destinos, pues de aquí comemos.

Este martes por la mañana, el gobernador Héctor Astudillo Flores dio o conocer que el propio presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, habla de no bajar la guardia ante el coronavirus, y dieron a conocer que hay 10 estados que están al alza en contagios por Covid-19.

La buena noticia es para Guerrero se mantiene a la baja de contagios por el virus; sin embargo, la terea es mantener a la entidad a la baja o alcanzar el semáforo amarillo, pues la temporada de extranjeros y su arribo al puerto de Ixtapa-Zihuatanejo y otros destinos vecinos, dependerá del control del virus en cada municipio.

Esto es un hecho, que todos debemos colaborar para que continúen a la baja los contagios por Covid-19 en la entidad, para poder recibir turistas estadunidenses y canadienses, que son el sector que más visita estos destinos en temporada de invierno; inclusive, algunos extranjeros se quedan hasta seis meses en los destinos.

Astudillo Flores insistió en no bajar la guardia y pidió a la población no confiarse, a pesar de que la entidad mantiene una tendencia a la baja en los indicadores del Covid-19.

Se deben continuar con las medidas sanitarias aun con mayor énfasis; debemos usar cubrebocas y la sana distancia para un mayor control de la pandemia y evitar rebrotes del contagio como se han observado en Europa.

¡Uuuuff! Dios nos libre.

Aunque se ha dicho en redes que hay rebrotes Covid-19 en México, las autoridades de Salud Federal niegan que los haya aún, pero los expertos vaticinan que una segunda oleada de contagios es prácticamente inevitable. Por ahora, sin embargo, no se tiene ese problema, sino sólo el de la pandemia regular, y debemos afianzarnos al día a día, vivir un día a la vez, cuidándonos unos a otros.

En materia de salud, no olvidemos que lo más importante es la prevención. Es mejor cuidarse, que curarse. Volvamos a cuidarnos como cuando esto comenzó, para que pronto podamos estar libres de contagios de este canijo coronavirus que nos tiene muertos de miedo, angustiados y bien empobrecidos.

En otro tema, mis estimados, el gobernador Héctor Astudillo Flores, durante la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz, reprobó el caso del secuestro y asesinato de la menor de 13 años Ayelin “N”, en el municipio de Tixtla.

El mandatario demandó que se refuercen las acciones de seguridad y la investigación para dar con el paradero de los o las feminicidas, pues dijo que ese atroz crimen no quedará impune.

También Astudillo Flores pidió a la Fiscalía General del Estado la pronta localización del o los responsables del feminicidio, en agravio de la menor Ayelin “N”, cuyo cuerpo fue localizado el lunes en la barranca Cosxtlapa, a unos 400 metros de donde tenía su domicilio, en la colonia Candelaria, en la periferia de la Ciudad de Tixtla.

El cadáver de la menor no tenía la pierna ni las manos y estaba desollada del rostro y de la cabeza, aunque la autopsia reveló que murió por traumatismo craneoencefálico severo.

Cabe hacer mención que la niña tenía cuatro días desaparecida, desde el jueves 15 de octubre, y la encontraron sus familiares en las condiciones descritas el pasado lunes, en un lugar donde ya se le había buscado, por lo cual se deduce que fue asesinada en otro lado y sus restos tirados en ese lugar el mismo día del hallazgo.

Hubo también presión de organizaciones civiles, maestros y vecinos de la comunidad, quienes se organizaron y realizaron marchas para exigir la aparición de la menor.

Ante la presión social, se piensa que los feminicidas fueron a aventar el cadáver de la menor a esa barranca, pues aseguran sus familiares de la niña que ya la habían buscado en ese lugar, sin éxito.

Si comento el tema no es por morbo, mis estimados. Es tan sólo una niña de 13 años. ¿Qué mente diabólica pudo fraguar la muerte de la menor y de la forma que lo hicieron? Es honroso el cuadro, terrible y horrible. ¡Caray!, en lo que se ha convertido el humano. ¿Qué tanto mal pudo hacer una niña para merecer esa muerte? La mataron a golpes. Según la necropsia, la causa de la muerte de la menor fue traumatismo craneoencefálico muy severo, agrega el reporte ministerial. Es decir, le destrozaron a golpes la cabeza.

Por eso el gobernador se manifestó en contra de este lamentable feminicidio en contra de la niña, y dijo que de ninguna manera este crimen atroz quedará impune. Solicitó el apoyo de las diversas corporaciones investigadoras y policiales para atraer el caso.

En redes hay diversos comentarios de internautas que señalan que la presunta feminicida de la menor es una vecina, pues hace más de dos años que tienen problemas con la mamá de la niña; inclusive se dice que esa persona tenía días amenazando a la familia de muerte.

¡No puede ser! Qué mente diabólica tienen esas personas para maquinar la muerte de una niña inocente.

Hablar de estos temas no es fácil, mis estimados; por tratarse de menores que no merecen morir de esa forma, es difícil abordarlos y comentarlos. Pero como sociedad no estamos siendo responsables con la seguridad de las nuevas generaciones, que tristemente les tocó vivir en un mundo repleto de maldad y de malvados. Matar a una niña indefensa a golpes, no cabe en mi cabeza tanta maldad.

Y hablando de maldad, están al alza los robos en casa habitación, negocios, escuelas y en la calle. Sin duda que por los momentos de crisis que vivimos se incrementaron los hurtos.

En los municipios con vocación turística se ve más el gran número de desempleados, pues para nadie es secreto que el sector turístico y empresarial están en crisis económica; y que para poder seguir con los negocios, despidieron personal y se quedaron con pocos trabajadores, quienes hacen el trabajo de dos o tres, pero que por necesidad aceptaron.

Lo cierto es que estamos en crisis y con estos actos de barbarie cometidos en nuestro estado, más daño hacen a la entidad, que de por sí está de mírame y no me toques.  ¡Feliz miércoles, mis estimados!

Cienfuegos, todos pierden

Jorge Zepeda Patterson

Todos los actores políticos intentarán llevar agua a su molino y sacar ventaja del escándalo que representa la detención del General Salvador Cienfuegos, Secretario de Defensa de Enrique Peña Nieto, por presuntos nexos con el crimen organizado. El Presidente ya ha señalado que su aprehensión simplemente confirma la corrupción de los gobiernos anteriores; sus adversarios afirman, por el contrario, que eso revela el enorme riesgo que representa entregarse en brazos del Ejército como él lo ha hecho. Para los catastrofistas la noticia es una demostración palpable de que México es ya un narco Estado; para los optimistas, en franca minoría, el hecho de que alguien tan poderoso caiga por vez primera significa que sí es posible terminar con la impunidad.

Para bien y para mal, todos tienen un poco de razón. Pero lo cierto es que todos perdemos.

Enterarnos de que el responsable de la seguridad de los mexicanos trabajaba para el crimen organizado es como descubrir que el doctor al que le hemos confiado durante años la salud de la familia es un farsante o que el contador que hace nuestras declaraciones se inventó el título.

Por supuesto que la culpabilidad de Cienfuegos, detenido por la DEA en Estados Unidos, todavía está por confirmarse. Incluso si los cargos llegan a demostrarse resulta imposible saber en este momento si eso significa que otros generales estaban también involucrados o, peor aún, si lo estaba el jefe del militar, nada más y nada menos que el expresidente Enrique Peña Nieto.

Pero incluso si se tratase de un caso de corrupción individual, poco probable, se trata del hombre que dirigía al Ejército, responsable en última instancia del uso de la fuerza que ofrece tranquilidad o intranquilidad a los mexicanos, defensa y bastión del Gobierno y las instituciones. La mera aprehensión de un exsecretario de la Defensa por una autoridad extranjera representa un duro golpe a la credibilidad de México como país y del Ejército como institución. Y las dos cosas son gravísimas.

Por lo que toca al plano internacional, México y sus gobiernos quedan en un terrible entredicho. En París, Londres o Washington no distinguen entre una administración u otra, entre el PRI o Morena. Sobre todo porque no es este Gobierno el que está haciendo la limpia. A Cienfuegos o a Genaro García Luna los detuvo la justicia estadounidense no la mexicana que ni siquiera estaba enterada. Y eso solo puede interpretarse como resultado de la complicidad o la incapacidad de la justicia mexicana. En suma, de la imposibilidad de considerar al Gobierno mexicano como una entidad confiable en materia de seguridad o corrupción.

Por lo que toca al daño institucional, las consecuencias tardarán en eclipsarse. Sabíamos que la corrupción alcanzaba a los militares, por supuesto, pero preferíamos pensar que el Presidente elegía al General más confiable y capaz entre todos sus pares. A partir de ahora quedará en claro que no puede confiarse incluso en el más alto de los niveles.

Nadie ignora que el Ejército es la institución que goza de mayor credibilidad entre los mexicanos. Supongo que lo seguirá siendo, en parte porque las demás no tienen manera de mejorar su rating (iglesia, senadores y diputados, policías o periodistas son carne de escándalo reiteradamente); y en parte también por el esfuerzo de miles de soldados que hacen su trabajo y se ganan el respeto de la opinión pública todos los días. Pero resulta muy duro asumir que el jefe de todos ellos no se debía a las instituciones ni a todos los mexicanos, sino a un cártel de drogas.

Uno habría pensado que un Secretario de Defensa estaría por encima de esta tentación. Y no porque crea que el cargo no es susceptible de corrupción si no justamente por que sí lo es. El presupuesto de esta secretaría es de tal magnitud que si el Ministro quería enriquecerse habría encontrado la manera de hacerse multimillonario sin tener que recurrir a un cártel. Y tratándose de un régimen tan permisivo como el de Peña Nieto no es que hubiera encontrado demasiados obstáculos. Después de todo se trata de un ministerio con alta opacidad por razones de seguridad. ¿Por qué entonces exponerse al riesgo de corromperse en compañía de cómplices tan poco confiables como un traficante? O quizá no fue la codicia sino el miedo lo que terminó doblándolo, lo cual resulta aun más preocupante: si el jefe de todos los soldados es incapaz de defenderse ante una amenaza, ¿qué nos quedaría al resto de los mexicanos? Cabe también la posibilidad de que Cienfuegos hubiese sido corrompido hace años, mucho antes de saber que un día sería Secretario de Estado y después no le quedó más remedio que seguir en la nómina de los narcos. Una idea muy poco tranquilizante, porque significaría que los presidentes están a ciegas a la hora de decidir a quien le entregan el control de las Fuerzas Armadas.

Lo detención de Cienfuegos despierta muchas preguntas, todas las posibles respuestas son para quitar el sueño.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Cáncer de mama, segunda causa de muerte entre mexicanas

Resurge el PRI en Coahuila e Hidalgo

“Mujer no permitas que alguien te prohíba revistarte. Elimina tus barreras y estigmas culturales y ¡tócate!”: Ruth Serecer.

Mis estimados, de acuerdo a la Organización Mundial de salud (OMS), el cáncer de mama afecta a una de cada ocho mujeres en el mundo. En México, esta enfermedad constituye la segunda causa de muerte entre la población femenina.

Es por eso que, en el país, año con año, en el mes de octubre, asociaciones civiles y oficiales realizan campañas que buscan aumentar la atención y apoyo para la sensibilización, detención temprana y tratamiento del cáncer de mama.

Inclusive, el mes de octubre fue denominado como el mes de la concientización sobre el cáncer de mama. Para esto, expertos en la materia han venido insistiendo en la importancia de hacer conciencia sobre esta enfermedad y motivar a las mujeres a realizarse la autoevaluación de sus senos, pues ellos aseguran que la mejor herramienta para evitar muertes por cáncer de mama es la prevención, que lleva al tratamiento oportuno mediante la detección temprana.

Aunque se ha dicho que el cáncer de mama es común en las mujeres, el doctor Martín Grijalva asegura que también los hombres pueden tenerlo; es decir, también existe el cáncer de mama en varones. Sin embargo, aun con tantas recomendaciones, en el estado de Guerrero va en aumento este flagelo entre las mujeres guerrerenses.

Según el Instituto Estatal de cancerología, el pasado año en la Costa Grande se registraron al menos 35 casos nuevos, siendo el municipio de Zihuatanejo, el que ocupó el primer lugar, con nueve casos.

Pero desafortunadamente esto no es algo que vaya a frenarse de la noche a la mañana, sino que siguen creciendo las cifras de mujeres con cáncer de mama, a pesar de las campañas de concientización que hay en el municipio de Azueta. Cada vez crece más la cifra de féminas con este padecimiento y es urgente reforzar la participación activa de cada mujer en el autocuidado de su salud, así como cuidar lo que comemos y quizás hacer cambios en nuestro estilo de vida.

Lo grave del asunto es que las cifras de féminas con cáncer de mama pueden dispararse en el municipio de Zihutanejo, debido a la falta de atención de esta enfermedad en los hospitales de cancerología, pues debido a la pandemia de Covid-19, cambiaron citas de varias de ellas y después no les respetaron el lugar, y algunas se agravaron; inclusive, hay datos que algunas féminas del municipio de Zihuatanejo ya fallecieron por falta de atención médica y medicamentos.

Lo cierto es que no es la misma atención para este sector que el que se tenía en otros años, pues todo está enfocado en la atención del Coid-19. La enfermedad continúa en aumento en la región Costa Grande, y se agravará, ya que no hay medicamentos. Algunas féminas tienen que atenderse con recursos propios, y si no tienen dinero para los tratamientos, sus expectativas de vida se acortan.

Esa es la triste realidad de este sector. Por eso los expertos invitan hacer uso de la mejor herramienta que es la prevención del cáncer de mama.  

En otro tema, mis estimados, luego de que por la pandemia del Covid-19 se retrasó el proceso electoral 2020 en Coahuila e Hidalgo, hasta por cuatro meses, este domingo 18 de octubre se realizaron los comicios en esas dos entidades. En el primero para renovar el congreso local, y en el segundo los ayuntamientos, con un resultado nada halagador para el partido en el poder federal, y como una advertencia para Morena, de cara a la elección de 2021, donde ya se siente que tiene por lo menos 13 de las 15 gubernaturas que estarán en disputa en junio próximo.

Por cierto, es la primera vez en la historia del Mexico lindo y querido que se realizan elecciones en medio de una pandemia, y por lo cual, según los expertos en materia electoral, la jornada del 18 de octubre es vista como una prueba para las elecciones del 2021.

Recordemos que las elecciones del año siguiente, serán las más grandes en la historia del país. Se elegirán 15 gubernaturas, la Cámara de Diputados, los congresos locales en 31 estados, así como presidentes municipales.

Según datos oficiales, tanto en Coahuila como Hidalgo el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se alzó como ganador de los comicios del domingo, pues obtuvo 16 distritos en Coahuila (contra 3 de Morena), y obtuvo el triunfo en 32 municipios de 84 en Hidalgo. Entre esas municipalidades ganó las más importantes de Pachuca y Mineral de la Reforma, en las que según el tricolor recuperó espacios en esa entidad en comparación con los comicios del 2016, en donde los priístas ganaron sólo 22 ayuntamientos, todos ellos rurales.

Sin embargo, en esta elección los resultados favorecieron al tricolor y aumentaron su presencia en otros 10 muncipios, entre ellos los más grandes.

Esto, pues, da vida al PRI, y los dirigentes tricolores presumen que la gente prefiere al PRI y que van a ganar en el 2021.

En cambio, el Partido Acción Nacional (PAN), que era segunda fuerza en esos estados, pasó al cuarto lugar. El PRD obtuvo siete alcaldías; no obstante, es un retroceso para el Partido de la Revolución Democrática, el cual en 2016 logró el triunfo en 15 ayuntamientos; lo mismo pasó con el PAN, que en 2016 logró ganar 17 alcaldías en Hidalgo, convirtiéndose en la segunda fuerza política; pero ahora se desplomó hasta el cuarto lugar, con sólo cinco alcaldías, por debajo del PRD, pese que presumían sus dirigentes que ganarían 20 ayuntamientos.

La coalición denominada Juntos Haremos Historia, conformada por Morena, PT, Verde y PESH, ganaron únicamente 6 municipios en Hidalgo, y pasaron a ser la tercera fuerza en ese estado, por debajo de PRI y del PRD.

Según autoridades electorales, la participación de electores fue del 48.66 por ciento. Nada mal, por cierto, para ser una elección realizada en medio de una pandemia, donde muchos apostaron que ganaría el abstencionismo. Lo cierto es que la votación fue buena.

¿Por qué les hago el recuento, mis estimados? Porque en 15 estados habría elecciones el 6 de junio de 2021, y con estos datos, se entiende que no habrá efecto Peje y que cualquier partido puede ganar las elecciones.

Inclusive, en Morena los dirigentes del Movimiento ya comenzaron a picarse los ojos y a echarse culpas por la derrota, tanto en Coahuila como en Hidalgo. El mismo aspirante a la dirigencia nacional de Morena, Porfirio Muñoz Ledo, expuso que ha sido un serio revés para Morena las elecciones en Coahuila e Hidalgo, que eso indicaba que se necesita un partido sólido y organizado.

Y se lamentó don Porfirio que el presidente Andrés Manuel Lopez Obrador no haya podido ir a hacer campaña a esos lugares a favor de Morena, para que ganaran. ¿Qué tal?

Pues ahora dan razón los críticos que se han opuesto a que aparezca el presidente en las boletas en el proceso electoral del 2021. Ahí tienen la mejor prueba. En esos estados, los resultados son una medición de lo que puede ocurrir el año siguiente, y eso significa que nada está dicho aún. Que los escenarios políticos pueden cambiar en cualquier momento, máxime en el ámbito local, donde pesa más el candidato que el partido.

Aunque algunos analistas indican que esos estados nunca han sido de izquierda, que son del PRI o PAN, y que por lo tanto no hay mucho de qué preocuparse.

Otros analistas aseguran que el estado que más votos da a Morena y mantiene su lealtad al presidente AMLO, es Guerrero.

Con todo, nadie debe confiarse, pues en la política no hay enemigo pequeño, todo puede cambiar de un momento a otro. Esto lo deben tomar bien en cuenta los dirigentes de partidos como el PAN, que se sienten poderosos, y dijeron sus dirigentes que no irán en alianza con ningún otro partido en Guerrero, que van solos. Al igual el PRD, donde ya se dijeron libres y van solos, pero el sol azteca corre el riesgo hasta de perder el registro en Guerrero, pues quedaron muy disminuidos de militancia.

Sin embargo, son libres de elegir, ya ven lo que dice el dicho, que nadie escarmienta en cabeza ajena. Ahí tienen el mejor ensayo en la jornada electoral de Coahuila e Hidalgo.

En Coahuila, se colocaron 53 urnas electrónicas y en Hidalgo 40, las cuales -según las autoridades electorales- fueron para los votantes que no pueden desplazarse al centro que les corresponde ir a votar.

Con todo, hubo quejas de los votantes que no tomaron las medias sanitarías y no colocaron las urnas a tiempo. Estas quejas siempre existen en cada elección; lo bueno de todo es que fue una lección de peso para los de Morena, que vean que no es bueno cantar el triunfo de un partido antes que el árbitro toque el final. Pues hasta reza el refrán que, del plato a la boca, se cae la sopa.

Con los resultados en Coahuila e Hidalgo los tricolores volvieron a la vida; hasta el color les cambió, pues ya perecían al color del pan de muerto. Jejeje. Sonrían es una broma, los priistas aguantan guasas. ¡Feliz martes, mis estimados!

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Guerrero y la detención del General Cienfuegos

Coronavirus, principal muerte de guerrerenses

“Las tres cosas más difíciles en este mundo son: Guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.” Benjamín Franklin.

Mis estimados, el fin de semana para su servidora fue triste y decepcionante, pues fue letal para mí conocer la detención en Los Ángeles, California, del ex secretario de la Defensa Nacional, General Salvador Cienfuegos Zepeda.

Sin duda que debe haber más personas con el mismo sentir que su servidora, pues he de confesarles que una de las instituciones que más merece mis respetos es el Ejército y la Marina. Siempre que escuché que había antecedentes oscuros de algunos Generales, me resistía a creerlo; incluso, discutía con personajes en el sentido de que eso no podía ser posible por las reglas estrictas que había en la milicia; sin embargo, durante la historia gris que arrastra el país y con la detención del ex secretario de la Defensa Nacional, a pedido de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, para ir a un juicio a la Corte de Nueva York, donde enfrentará 5 cargos por narcotráfico y lavado de dinero, poco a poco se ha descubierto lo negro y corrompido de las instituciones que creímos honestas. Y eso, por donde se le vea, es un duro golpe al ánimo de nuestro país, máxime ahora que la seguridad de todos está en manos precisamente de mandos militares.

Quiero que sepan que me duele la detención del General Cienfuegos, por lo que respecta al estado de Guerrero, donde dirigió la Novena Región Militar en los tiempos en donde nuestra entidad se sumió en la peor de las violencias. Y luego vino lo de Ayotzinapa, en Iguala, con elementos del Ejército involucrados en la protección del cartel que secuestró y desapareció a 43 estudiantes normalistas, hace ya 6 años.

En serio, mis estimados, nuestro estado no se merece ser tan desdichado. ¡Cuánto daño le han causado al estado suriano! ¿Qué pecado cometieron los guerrerenses para pagar tan semejantes crímenes? No hay palabras para interpretar estos actos, sobre todo los del General y sus alianzas oscuras con un cartel específico, que ni siquiera era el de mayor importancia en el país, ahora conocido como el Cartel H2, que es lo que fue quedando del cartel de los Beltrán Leyva.

Y estoy segura que no toda la institución está corrompida, pero tratarse de un ex secretario de la Defensa Nacional y sobre todo implicar a Guerrero en sus sucias negociaciones, convirtiendo esta tierra en una zona de guerra constante, es sumamente lamentable, es doloroso por lo que ha pasado la entidad desde hace diez años a la fecha, en relación al crimen organizado y a los miles de muertos y desaparecidos, por eso me siento moralmente decepcionada y engañada.

Pero también, recuerden lo que reza el refrán, que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Y eso es lo bueno que hay en esta vida, que nadie se va de este mundo sin pagar sus facturas. Aunque a veces vemos que el mal triunfa sobre el bien, pero ya vieron que no, tarde que temprano, todos pagamos las deudas que adquirimos.

Es cierto que la entidad suriana es un estuche de monerías, de eso usted no dude. Recuerde al Guerrero Bronco que ya no existe, sólo quedan los recuerdos.

Sin embargo, hoy vivimos tiempo distintos en los que cada ciudadano debe tomar su rol responsable y dejemos de ser indiferentes, pues debido al Covid-19, la vida de todos los guerrerenses está en riesgo. A ningún guerrerense le parece grandioso que el estado, o su municipio o región, retroceda al semáforo epidemiológico rojo, aunque esta semana del 19 de octubre al 25 del mismo, no habrá cambios ni avances del semáforo.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, hay 17 estados, entre ellos Guerrero, que se establecieron como color naranja; no obstante, debido a que han subido los contagios del virus en la entidad, existe el riesgo que el estado retroceda al semáforo rojo. Y sería muy lamentable que esto ocurriera, pues volveríamos al confinamiento general, incluidas las playas. Y no sería culpa del gobierno, más bien es el virus que está recobrando fuerzas, no sólo en México, también en Europa, donde está haciendo estragos.

De las entidades que están en color amarillo, figuran Michoacán y Morelos. En estas dos entidades vecinas con las que compartimos varias penas y desdichas, están siendo más responsables los ciudadanos para mantenerse en color amarillo y buscan el semáforo verde. En cambio, los guerrerenses hacemos todo por retroceder al semáforo rojo. En esos estados, la gente -sobre todo empresarios, restauranteros, hoteleros, comerciantes, transportistas y centros comerciales-, cuida su zona; ahí los clientes, así como los empleados, andan con su cubrebocas y no te permiten entrar a ningún negocio sin antes tomar las medidas sanitarias recomendadas por la Secretaría de Salud. Me impresionó el orden en el restaurante, pero no es nada que no se pueda aplicar en este destino de playa, donde han sido recurrentes las denuncias en relación a los bares, en donde no hay orden. Incluso las quejas en redes son que hasta menores de edad aceptan en esos establecimientos y los reportes alcanzan a varios restaurantes ubicados en la playa. Las quejas de algunos internautas son que no están guardando la sana distancia, pues están repletos de comensales, incluidos niños y ancianitos.

Pero lo que más reportes tienen son los bares, ahí no hay control de nada; inclusive, hay quejas directas contra misceláneas, las señalan de vender alcohol dentro del establecimiento sin ninguna protección ni medida sanitaria. Seguro que ya se relajaron los dueños de los negocios, pero no hay motivo para hacerlo, pues los rebrotes del virus parecen ser más fuertes que antes.

En marzo pasado no esperamos muchas recomendaciones, nos espantamos y nos aislamos y nos refugiamos en casa, no salíamos ni a que nos diera el aire, muchos en Zihuatanejo respetamos el confinamiento; desgraciadamente este virus es letal, y aun no se sabe todo de su comportamiento, pues ya se habla de reinfecciones en personas que pensaban que tenían inmunidad. Y por si algo faltara, el país está en alerta por la llegada también de la temporada de influenza AH1N1, y de cuadros gripales, que por sí mismos incrementan el riesgo de gravedad en caso de que se junten con el Covid-19.

Por eso debemos cuidarnos y tomar las medidas que dicen las autoridades de salud, y no poner en riesgo nuestra vida.

En el municipio de Zihuatanejo, para no decirles de la región Costa Grande, han crecido los contagios del virus en porcentajes alarmantes, y han fallecidos varias personas que no padecían enfermedades crónico-degenerativas; simplemente se contagiaron y fallecieron. Por lo tanto, nadie está exento de padecer la enfermedad y tampoco nadie está libre de un posible cuadro de gravedad.

Pero no sólo el municipio de Azueta puede retroceder a semáforo rojo, habrá de ser todo el estado de Guerrero, pues en la conferencia del domingo el gobernador, Héctor Astudillo Flores, reveló que había bastante turismo en Acapulco y la mayoría sin cubrebocas.

Es verdad, los turistas no usan cubrebocas. Es cierto que para entrar a la playa no deben usarlo, pero sí al salir de la playa y al andar en la calle y al ir de compras.

Les confieso que fui a una playa de Zihuatanejo con unos amigos a tomarse una foto, y había personal de una dependencia del ayuntamiento regalando gel y cubrebocas, explicaban que no podíamos entrar a la playa con alimentos. Mis amigos llevaban unas manzanas y regresamos al automóvil a dejarlas. No hay porqué molestarse por la recomendación, fueron amables los chavos, pero a algunos turistas no les gusta que les prohíban o les recomienden nada, pues había unos visitantes que no aceptaron el consejo, dijeron que ellos iban a pasar pues las playas eran libres y además sin cubrebocas; sin embargo, las autoridades no deben ceder, las reglas de sana distancia, uso de gel y cubrebocas, son para todos, no sólo para los locales.

Cuando vi la actitud negativa de estos vacacionistas que quieren hacer en el destino de playa lo que les viene en gana, entendí por qué se ahogan turistas que visitan el puerto, pues no escuchan ninguna recomendación, se meten al mar sin medir las consecuencias, no respetan los letreros ni las banderas.

Es cierto que los prestadores de servicios turísticos de cada playa deben cuidar de los visitantes, avisando que su lugar es mar abierto. No es culpa del gobierno que se ahoguen los turistas, como se han venido señalando en las redes, que el gobierno municipal es culpable de tanto ahogado, porque no ponen salvavidas. Esta actividad es compartida, es una labor de concientización de todos los prestadores de servicios turísticos de cuidar el área de la playa que les corresponde, porque los únicos afectados en caso de turistas ahogados en su zona, son ellos mismos, el turismo deja de ir a esa playa, ya que los turistas temen acercarse a ese lugar después que se ahoga una persona. Por eso deben trabajar juntos, autoridad y prestadores de servicios, para evitar que se sigan ahogando los visitantes, porque nunca será un error de los turistas, que entran a nadar sin ninguna precaución, la culpa siempre será de los prestadores de servicios y de las autoridades locales del puerto. ¡Feliz lunes mis estimados!

Siguen Calderón y Peña Nieto

Rubén Martín

La detención del General Salvador Cienfuegos Zepeda por agentes de la DEA en Los Ángeles, bajo cargos relacionados con delitos de narcotráfico y lavado de dinero, es una noticia de la mayor relevancia, no sólo porque se trata del militar de más alto rango detenido bajo esas acusaciones, sino porque, como ocurre también con la detención de Genero García Luna, pone también en el banquillo de los acusados al Gobierno mexicano y confirma lo que muchas veces se ha afirmado: la existencia de un narco-Estado en México.

Al mismo tiempo, esta detención vuelve a revelar la falacia de que el Estado mexicano mantiene una lucha contra al narcotráfico, cuando los funcionarios de seguridad de mayor rango están involucrados con las organizaciones que se dedican a esta actividad del capitalismo ilegal.

Como se recuerda, Genaro García Luna fue detenido en Dallas, Texas, el 10 de diciembre de 2019 y posteriormente trasladado a una prisión en Nueva York para ser juzgado en la misma corte y por el mismo Juez encargado de sentenciar a Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Ahora tras la detención de Salvador Cienfuegos se informa que su captura forma parte de investigaciones relacionadas con revelaciones que se hicieron durante el juicio del “Chapo” Guzmán, uno de los líderes del cártel de Sinaloa.

Un punto que llama la atención en relación al actual Gobierno y al exsecretario de Defensa Nacional (Sedena), es que en el país no hay ninguna investigación en curso y que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador no fue informado de las indagatorias contra Cienfuegos, a pesar de que a orden de aprehensión en su contra esta radicada desde agosto del año pasado.

La DEA acusa al extitular de la Sedena de “tres delitos para conspirar en la exportación a Estados Unidos de heroína, cocaína, metanfetamina y mariguana, y otro cargo tiene que ver con el lavado de dinero procedente de la venta de drogas”.

Según datos aportados por el Fiscal que está tratando de condenar a Salvador Cienfuegos, existen “miles” de mensajes de texto que muestran cómo, a cambio de sobornos, el General ayudó al cártel H-2 a “operar con impunidad en México” y a “traficar miles de kilogramos de cocaína, heroína, metanfetamina y mariguana a Estados Unidos, incluyendo Nueva York” (Proceso, 16 octubre).

Con la detención de Salvador Cienfuegos son ya tres los integrantes del Gabinete de Enrique Peña Nieto que están siendo juzgados por diversos delitos. Los otros dos son Rosario Robles y Emilio Lozoya Austin.

Peña Nieto debe tener motivos de sobra para preocuparse, pues así como es poco creíble que el expresidente Felipe Calderón Hinojosa no supiera de las relaciones que su exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, tenía vínculos con capos del cártel de Sinaloa, al igual es difícil pensar que el expresidente priista no fuera enterado de las actividades ilícitas de su exjefe del Ejército.

Dije al principio que las detenciones y juicios contra García Luna y Salvador Cienfuegos también pone en el banquillo de los acusados al Gobierno mexicano. Y no puede ser de otra manera, pues estas acusaciones son una constatación de que los más altos funcionarios de seguridad y del Ejército en los dos sexenios anteriores estuvieran implicados en la protección a cárteles de la droga y otros negocios del capitalismo ilegal mexicano.

Estos dos exsecretarios de los gobiernos de Felipe Calderón y de Peña Nieto no son los únicos que han sido acusados y detenidos por estas mismas razones. Varios exgobernadores de Tamaulipas, Coahuila, Veracruz y otros estados también han sido acusados de trabajar o proteger a los cárteles de la droga. Y en Estados Unidos también está siendo juzgado el exfiscal de Nayarit Édgar Veytia no sólo de trabajar, sino de formar parte del cártel Jalisco Nueva Generación.

Estas detenciones son la constatación de que los grandes negocios ilegales del tráfico de drogas, armas y personas no podrían funcionar sin la complicidad y protección del aparato de Estado mexicano: desde los gobernantes federales o estatales, hasta soldados, marinos y policías de todos los niveles, pasando por jueces o encargados de las aduanas del país.

El narcotráfico funciona en México por la protección del Estado y la política mexicana funciona gracias al dinero que le sirven los cárteles de la droga. Y probablemente se sepan más detalles de esta relación en los juicios contra Genaro García Luna y Salvador Cienfuegos.

A la par de los juicios contra García Luna y contra Salvador Cienfuegos implica un juicio también al Estado mexicano debido a que una parte de su aparato de seguridad ha trabajado para los cárteles de la droga.

Pero al mismo tiempo estas detenciones constituyen un juicio histórico sobre la patraña que los últimos gobiernos han vendido como una guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado que ha desatado la ola de violencia más sangrienta y grave en México desde la época de la Revolución. Y esta violencia ha enlutado a cientos de miles de familias por el alza indiscriminada de asesinatos violentos, desaparecidos y cuerpos que se vuelven a desaparecer en las miles de fosas clandestinas que esta infame guerra ha dejado en el país.

La constatación de que los más altos funcionarios encargados de la seguridad del país, y por tanto de combatir a las organizaciones criminales, terminaron trabajando al servicio de uno o u otro bando de los cárteles del narcotráfico constituye una de las grandes traiciones de la clase gobernante contra la sociedad mexicana, puesto que con la mentira de combatir el crimen desataron una guerra que ha destrozado a cientos de miles de familias en el país. Por esta gran mentira y traición, los actuales detenidos también deberían ser juzgados, al igual que los expresidentes que los llevaron y protegieron en sus cargos.

Por los pronto, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto deberían ir preparando a sus abogados. Es probable que ellos sean los siguientes en la lista.

Las “nutricorps”, el yogurt y el planeta

Alejandro Calvillo

Existe un buen ejercito de nutricionistas, ingenieros/as de alimentos y otros profesionistas que han sido educados/as bajo la ideología de las grandes corporaciones. Hay muy buenas excepciones que confirman la regla. Durante años no levantaron la voz para, por ejemplo, señalar los riesgos a la salud y a los hábitos que provocan en los/as niños/as el consumo de productos que estas empresas ponen en el mercado y las madres llevan a las mesas para el desayuno de sus hijos pensando que son saludables: cereales, yogurts, néctares, barritas, etcétera. Tampoco dijeron nada contra el etiquetado frontal que nos decía que una Coca-Cola de 600 mililitros te aportaba el 70 por ciento de tus requerimientos diarios de azúcar, cuando en realidad no hay requerimientos de azúcares agregados, solamente existe un límite tolerable que es rebasado en un 120 por ciento en esa bebida.

Sin embargo, cuando se establece un etiquetado de advertencia que le permite a esa madre saber que ese cereal de caja que le da a su hijo, que ese yogurt bebible que le pone en su lonchera, tienen exceso de azúcares agregados, alzan la voz contra el nuevo etiquetado. Dicen que el problema está en la comida tradicional, en lo que se come en la calle, que hay que educar, que la publicidad no influye en las elecciones de los consumidores, que no hay que prohibir. Llama la atención que en diversos casos, cuando hablan del etiquetado de advertencia se refieren a él como una prohibición. Es decir, la información útil al consumidor la vuelven sinónimo de prohibición. ¿Cuál es la lógica detrás? ¿cuál es la naturaleza del producto que les lleva a esa confusión?

Y a la par de que las corporaciones que comercializan yogurts naturales con 5 cucharadas cafeteras de azúcar en un vaso de tan sólo 250 mililitros, más que en una Coca-Cola, contratan a los despachos más caros de abogados para inundar el sistema judicial de amparos para impedir que se les aplique el nuevo etiquetado de advertencia a sus productos, estos/as profesionales de la salud se agrupan convocados/as para criticar el nuevo etiquetado, desconocen la evidencia científica que lo respalda, repiten los argumentos de la industria para confundir a la población, todo para un solo propósito: “sembrar la duda”.

Convertidos en los mayores consumidores de comida chatarra y bebidas azucaradas en la región de América Latina y uno de los primeros en el mundo, los mexicanos no crecimos en sobrepeso, obesidad y diabetes por la comida tradicional, lo hicimos a la par de nuestro aumento acelerado en el consumo de los ultraprocesados y en la caída en nuestro consumo de frijoles, maíz, frutas y verduras. La caída en el consumo de estos nuestros alimentos fundamentales ha sido de alrededor de un 40 por ciento en un periodo de alrededor de 30 años. Pero no, el problema no está ahí, hay que repetir lo que nos dice la industria, lo que dice Coca-Cola: el problema solamente está en el balance energético, cuanta energía consumes y cuanta gastas, no hay alimentos buenos o malos.

Sabemos bien que la principal causa de enfermedad y muerte en el mundo ya no son las enfermedades transmisibles, a pesar de las pandemias como la COVID-19, lo son las llamadas enfermedades transmisibles. Posiblemente, en un futuro vuelvan a competir las enfermedades transmisibles con las llamadas no transmisibles a ser la principal causa de enfermedad y muerte a causa del cambio climático. Sin embargo, si tomamos la declaración de la doctora. Chan podemos deducir que las llamadas enfermedades no transmisibles si son transmisibles por las fuerzas económicas cada vez más concentradas. Si partimos del hecho de que aproximadamente 140 corporaciones globales concentran el 40 por ciento del PIB global y que 700 corporaciones son dueñas del 80 por ciento de este PIB, podemos entender el poder de determinación que ejercen sobre todos los aspectos de la vida estas empresas.

De hecho, no puede entenderse el proceso de destrucción de la vida en el planeta, la agudización de la desigualdad y el estado de la salud de la población global, sin el papel determinante de estas corporaciones en la toma del poder político nacional e internacional para inmovilizar las políticas necesarias para enfrentar estos flagelos que les permiten seguir adelante. Hay que recordar que una de las mayores desigualdades está en materia de salud, no sólo en prevención y atención, también en ser menor o mayor víctima de las empresas que introducen en el mercado los llamados determinantes comerciales de la salud: comida chatarra, bebidas azucaradas, tabaco y alcohol. Las mayores inversiones de los oligopolios en estos sectores de la producción están siendo dirigidas a las naciones de ingresos bajos y medios y, al interior de las naciones, a los sectores de más bajos ingresos.

Desde la esfera más inmediata hasta la global, la información y las decisiones individuales se han venido determinando por estos intereses. No podemos desligar el desayuno de los niños del estado del planeta. Los sistemas alimentaros en los que se basa la producción de las grandes corporaciones es un sistema que destruye la tierra, la hace perder su fertilidad, contamina con agrotóxicos, provoca la pérdida de ecosistemas y la biodiversidad, significa la destrucción de los últimos reductos de selvas y bosques. Hemos llegado a tal grado de destrucción que las corporaciones que antes criticaban y rechazaban la demanda de establecer la agroecología como forma dominante de producción, , ahora la retoman para maquillar sus prácticas y hacerle perder todo su sentido como una forma de regeneración de la tierra.

Y aquí nos encontramos con el nuevo etiquetado frontal de advertencia, un muy pequeño paso para avanzar en darle mayor información al consumidor sobre lo que se lleva a la boca, un consumidor inmerso en una población viviendo una sindemia de sobrepeso, obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, que se agudiza con la Covid 19. Una sindemia que tiene como principal causa de agudización nuestra mala alimentación.

Y se nos argumenta que la condición del deterioro de nuestra salud está causada por nuestras malas elecciones, que es un problema de educación, en fin, todo para decir que el problema radica en la persona, no en las corporaciones y en cómo han secuestrado las políticas de salud pública. Todo como si el entorno no existiera, todo como si no existiera evidencia sociológica, antropológica, muy clara de que las dietas se establecen por los paisajes alimentarios en que nos encontramos, por los gustos que se construyen. Pero nada de esto hay que decirlo cuando formamos parte de la ideología de las corporaciones, sea de manera abierta o encubierta, de manera consciente o inconsciente.

Fideicomisos: recortar con los ojos vendados

Fernando Valdés

@imcomx

Durante cuarenta años, en una cañada al oeste de la ciudad de León, el Centro de Investigaciones en Óptica A.C. (CIO) ha generado conocimiento de frontera en los ramos de la óptica y la fotónica, colaborando con diversos centros de investigación internacionales, y alianzas de desarrollo tecnológico con empresas nacionales e instituciones de salud pública y seguridad nacional. La semana pasada, este centro público de investigación (CPI) recibió la noticia de una iniciativa de reforma que busca eliminar 109 fideicomisos públicos, entre ellos el suyo.

El presupuesto de los fideicomisos de los CPIs es pequeño, pues representa el 1.2% del total de los recursos de los 109 fideicomisos que se planea desaparecer (ver el área naranja de la siguiente imagen). El fideicomiso del CIO, con un monto de 8 millones de pesos (mdp) en recursos mayoritariamente autogenerados es, en esos términos, microscópico.

Aunque la desaparición del fideicomiso del CIO no compromete su trabajo en ciencia básica, el proyecto de reforma sí impactaría en su rama de ciencia aplicada. De acuerdo con uno de sus investigadores, el cambio mermaría la capacidad del CIO para crear asociaciones de mediano y largo plazo con empresas e institutos, además de limitar su adaptabilidad a problemas coyunturales. Entre los proyectos recientes que pudieron llevarse a cabo gracias a dicho fideicomiso destacan los de desinfección de espacios con iluminación de onda corta y de ventiladores mecánicos intrusivos.

Por ley, los fideicomisos de los CPIs están obligados a contar con órganos colegiados (internos y externos), además de ser doblemente auditables por la Secretaría de la Función Pública y la Auditoría Superior de la Federación. Entonces, ¿en qué diagnósticos y evaluaciones se basa la decisión de eliminarlos? ¿Qué mecanismos los sustituirán? La falta de respuestas claras hacen dudar de la existencia de una justificación fundamentada, generando incertidumbre sobre el proceso de las decisiones de política fiscal en el país.

La inversión en ciencia en México pasa por un mal momento. El presupuesto de investigación científica e innovación ha permanecido estancado en la actual administración. En particular, los CPIs han sufrido recortes en los dos años anteriores y para 2021 se espera que por cada peso destinado a investigación científica, se empleen más de tres en los temas de seguridad y defensa.

Lo anterior no tendría gran relevancia si México contara con un presupuesto científico adecuado; sin embargo, de acuerdo a la UNESCO, México destina solo el 0.31% de su PIB a la investigación científica, un monto muy por debajo de la mayor parte de los países.

La ciencia aplicada vive de la cooperación con empresas y otras instituciones de investigación. En otros países del mundo esa capacidad cooperativa ha sido la clave para el desarrollo económico y la competitividad.

Destacan los casos del Instituto de Investigación de Tecnología Industrial de Taiwán (ITRI) y el Instituto de Investigación en Electrónica y Telecomunicaciones (ETRI) de Corea del Sur que, junto a empresas privadas, han logrado posicionarse como líderes en tecnologías optoelectrónicas y de semiconductores. México también es un importante jugador en esos mercados. Somos el segundo exportador mundial de computadoras y de televisiones en el Mundo, productos que representan el 9.4% de nuestras exportaciones, más del doble que las de petróleo crudo.

Sin embargo, la diferencia es que mientras los tigres asiáticos producen tecnología en estos productos, México solo los manufactura. Saber si seguiremos atados a un destino maquilador no dependerá en gran medida de la decisión de recortar fideicomisos como los del CIO, sino de la capacidad de nuestros representantes para decidir con base en evidencia y argumentos. En pocas palabras, el problema no es que se decida recortar fideicomisos sino que se hagan recortes con los ojos vendados.

Demagogia

Se suele decir que el Gobierno de López Obrador es una de las expresiones del populismo ascendente en nuestro tiempo. Sin embargo, el término populista se ha convertido en un saco donde cabe de todo, con tal de que exista un líder que se pretende encarnación de la voluntad general sin intermediaciones. Creo que, para ser eficaz, el término populismo requiere precisiones y acotamientos y que la clasificación de lo que el actual Presidente pretende construir entre las ruinas de sus demoliciones sin ton ni son exige mayor perspectiva y elaboración. No estoy seguro de que las categorías existentes en la ciencia política clásica sirvan para describir el fenómeno que estamos enfrentando. El proyecto de López Obrador es iliberal, sin duda, pero no creo que quepa tal cual en clasificaciones como estalinista o fascista, para citar dos calificativos que se le han llegado a endilgar, incluso por parte de analistas tan inteligentes como Mauricio Merino.

El proyecto de López Obrador es difícil de definir porque sus contornos precisos solo están en su propia cabeza. A pesar de los panfletos de los que se dice autor, no ha producido un cuerpo de doctrina bien articulado que lo delimite. El proyecto lo van delineando sus intuiciones y sus ocurrencias; su arrastre radica precisamente en su falta de concreción, por lo que pueden sentirse identificados con él lo mismo los evangélicos que antiguos izquierdistas anticlericales. Todos caben bajo el manto del líder redentor y es su ambigüedad lo que le otorga la amplitud que ha convencido lo mismo a unos que a otros.

Así, deberíamos refinar las herramientas analíticas para comprender a cabalidad lo que significa el lopezobradorismo y esa comprensión es indispensable para elaborar los antídotos que nos permitan frenar las secuelas malignas de su irrupción. Su carácter destructivo es ya evidente, pero su impacto puede ser aún mayor si no somos capaces de hacerle frente atacando las causas profundas de las que se ha nutrido. Si no reconocemos las razones y sin razones del rencor que ha arraigado en la sociedad mexicana a través de los siglos y que hoy medra en la desigualdad y la pobreza, no será posible contener la desgarradura social de la que saca López Obrador su fuerza.

De lo que no me queda duda alguna es que López Obrador es un claro representante de esa forma corrupta o degenerada de la democracia que es la demagogia. El Presidente no apela a la razón para convencer de sus actos. Por el contario, constantemente apela a los prejuicios, las emociones, los temores y las esperanzas que anidan en buena parte de la sociedad mexicana y que él conoce como nadie. Como bien señaló Luis Antonio Espino en un estupendo artículo publicado la semana pasada en el Washington Post, sus homilías cotidianas no tienen como objeto informar, sino desinformar, sembrar insidias y hacer propaganda. Durante toda su campaña, López Obrador repitió un mantra: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo. Empero, se ha dedicado a mentir a sabiendas y sus traiciones comenzaron desde antes de su toma de posesión, cuando intensificó la escalada de militarización que había prometido frenar en seco.

La rapiña

Martín Moreno

La rapiña. Así, tal cual, lo que sucede con la 4T: una rapiña con los dineros de todos los mexicanos. Rapiña, que significa saqueo ante la falta de defensa. Apoderándose de los recursos públicos. Desviándolos hacia los caprichos presidenciales. Matando a la salud en días de pandemia mortal. A la ciencia. A la tecnología. A la investigación. A la cultura. Al deporte. Al desarrollo. Aniquilando a la inteligencia nacional.

Rapiña operada desde San Lázaro, con la mayoría espuria de Morena en la Cámara de Diputados gracias a que “chapulines” de otros partidos brincaron a la bancada morenista para alcanzar mayoría absoluta (250 + 1).

Así, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha hecho rapiña – literal – con el presupuesto de todos los mexicanos. El daño patrimonial es incalculable. Se ha destrozado la estabilidad económica del país y condenado a una generación a la mediocridad y pobreza.

¿No?

Aquí, las pruebas irrefutables de la rapiña a las finanzas públicas por parte de la mal llamada Cuarta Transformación. Los números jamás mienten:

Primero, fue el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios. El Gobierno de Peña Nieto lo dejó en 279 mil millones de pesos. En sólo 22 meses, el régimen de López Obrador se lo acabó sin justificación presupuestal alguna. Ni se ha ayudado ni se apoyará directamente a hogares, empresas, comercios ni a familias mexicanas durante la pandemia. AMLO los dejó morir solos.

El desvío de recursos para maquillar esa vacilada llamada rifa del avión presidencial. Un botón de muestra: de manera pública, el Insabi gastó casi 8 millones de pesos en la donación de 15 mil 725 “cachitos” a la Secretaría de Salud en Tabasco. “La rifa constituye una simulación más del Presidente que involucra el desvío de recursos públicos que debe ser investigado”, advirtió la coordinadora parlamentaria del PRD, Verónica Juárez.

Petróleos Mexicanos (Pemex) ha perdido, durante el régimen de López Obrador… ¡908 mil millones de pesos!, debido a la obsesión enfermiza de AMLO por el petróleo. Se cree Lázaro Cárdenas. Su mente está estacionada en los años setentas. “Sostener a Pemex puede pasar de ser un dolor de cabeza, a un cáncer incurable”, alertó el subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath. Es un crimen financiero contra México que todos estamos pagando.

La Comisión Federal de Electricidad – bajo la dirección de Bartlett, amigo del Presidente, asesor en materia energética y artífice del fraude electoral de 1988-, ha perdido 122 mil millones de pesos.

De cada 10 pesos que el Gobierno de AMLO gastó en compras públicas durante 2019, 4 pesos fueron para contratos adjudicados de manera directa, reveló el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Léase: los contratos son para los amigos de Palacio Nacional y de la 4T. Exactamente igual que durante el sexenio de Peña Nieto. Y eso se llama corrupción.

El presupuesto de la 4T reserva 103 mil 200 millones de pesos a los tres proyectos presidenciales: Santa Lucía, Dos Bocas y Tren Maya (equivalentes al 70 por ciento de lo que recibirá la Secretaría de Salud).

De los 38 mil 613 millones de pesos que el Gobierno propone dar a la secretaría de Turismo… ¡el 94 por ciento se destinará al Tren Maya! En una burla. Un abuso del poder político.

El Gobierno se ha apropiado de 109 fideicomisos de ciencia, tecnología, investigación científica, desastres naturales, campo, deporte, cine, protección a periodistas. Dispondrá así, de manera discrecional, de alrededor de 68 mil millones de pesos.

Hasta agosto pasado, el Gobierno no había ejercido 240 mil millones de pesos de lo que tenía presupuestado para el sector salud (Fuente: Hacienda). “Tan sólo para el IMSS y el ISSSTE, el subejercicio del gasto para este año fue de alrededor de 20 mil millones de pesos, lo que echa por tierra cualquier justificación del oficialismo de que la cancelación de los fideicomisos es necesaria para financiar las necesidades del sector salud… la administración de López Obrador no ha gastado el dinero que corresponde para hospitales del IMSS e ISSSTE”. (Código Magenta. 6/Octubre/2020).

Dice AMLO que los fideicomisos se expropian “porque había corrupción”. ¿Ah, sí? ¿Y dónde están las pruebas? ¿Dónde están los documentos que lo avalen? ¿Dónde están las investigaciones?

De los 32 proyectos anunciados el 5 de octubre junto con el sector privado, al menos 12 se tendrían que haber realizado a través de los fideicomisos extinguidos. Es decir: se desinfla la inversión aún antes de que inicie formalmente. La engañifa.

“Desde leucemia y hemofilia hasta tumores hepáticos, óseos y renales, son algunos tipos de cáncer que se presentan en niños y que cubría el fondo contra gastos catastróficos. Morena les arrebató ese fondo, y con él, la oportunidad de recibir un tratamiento correcto y constante”, denunció la Senadora Alejandra Reynoso en su cuenta de TW, el pasado 2 de octubre.

Y un dato para la vergüenza del régimen: mientras andan en rifas patito y presupuestos sin ejercer, por deficiencias en el sector salud han muerto mil 602 niños con cáncer de diciembre de 2019 a la fecha, denunció el pasado 5 de septiembre la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer.

(A final de cuentas, y ante la toma de tribuna de la oposición en San Lázaro, Morena aceptó retirar la polémica propuesta para que la Tesorería fuera quien manejara los 100 mil millones de pesos del Fondo de Salud del Insabi. Menos mal).

En esa madriguera llamada “Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado” (¿?) – su extitular, Jaime Cárdenas, un exconsejero electoral respetado, aliado de AMLO pero que, en cuanto denunció la corrupción en el Indep, fue crucificado desde Palacio Nacional por no mostrar “lealtad a ciegas”-, “se robaban joyas, manipulaban subastas, se quedaban con los premios y, de pilón, no han liberado dos mil millones de pesos que supuestamente se habían usado para pagar los premios de la “Rifa del Avión Presidencial”. (Reforma/ 23/Octubre/2020).

Y más:

“El Indep cuesta 30 por ciento más y destina menos dinero para combatir la pobreza. Lo peor es que pierde más de 400MDP porque los bienes que enajena se los roban, deterioran, devalúan o sufren amortización”, aseguró el jueves pasado el reportero Sergio Rincón en su cuenta de TW (@SerchRincon).

Y las mentiras, el sello de la casa:

“¡Los apoyos no se eliminan, se administran mejor! Con 242 votos aprobamos en lo general que no haya más fideicomisos”,  festinó la bancada de Morena.

“Tendremos que pensar cómo fondear emergencias”, urgió el Secretario de Hacienda tras la extinción del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

¿Por fin? ¿Los apoyos económicos seguirán, como aseguran los diputados de Morena, o desaparecen, como adelanta Arturo Herrera?

“Ya no habrá más guardaditos para el próximo año…”, advirtió Herrera.

Pues no. Ya se los acabaron.

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“Regalar dinero a las bases electorales de la 4T, cancelar obras productivas, ahuyentar inversiones, no saber generar capitales, empecinarse en construir los 3 armatostes presidenciales, mutilar presupuestos, Pemex devorando la fortuna nacional y abandonar en el agujero de la muerte y del dolor a cientos de miles de mexicanos de rodillas ante la COVID-19, ha resultado letal para el presente y futuro de las mayorías”, escribimos el pasado 2 de septiembre en nuestra columna “AMLO-2º Informe: un país en ruina económica”.

No nos equivocamos.

Porque si esto no es rapiña, entonces dígame, lector, ¿qué diablos es?

Ánimos de protesta

Los ánimos se están caldeando y las protestas se multiplican. Muchas veces lo he dicho, pocas cosas hablan tanto de la sanidad de la democracia como las marchas y manifestaciones. Cuando alguien toma la calle para plantear sus demandas o manifestar sus ideas es porque existen ciudadanos dispuestos a exigir sus derechos y dedicarle tiempo a algo que es colectivo y va más allá de su persona. Pero cuando las protestas se multiplican y diversifican vale la pena explorar las razones y hasta dónde comprometen la gobernabilidad del país.

La cercanía de las elecciones explica algunas de las protestas. La de Frenaaa está claramente ligada a una demanda de tipo electoral que lo que busca es generar un ambiente en contra del presidente y su gobierno. Por lo mismo, muy pronto veremos -como ya lo adelantó el presidente activista- a los simpatizantes de Morena mostrando músculo en las calles de la Ciudad de México y tomando el Zócalo. Conforme se acerque la elección esto que ahora vemos en la capital se irá replicando en todo el país.

Otro tipo de protesta tiene que ver con las decisiones del gobierno actual: marinos mercantes desplazados por la decisión de darle la administración a la Armada de México; padres de niños con cáncer protestando por falta de medicamentos; científicos presionando para que no se desaparezcan los fideicomisos de los centros de investigación; taxistas airados por la disparidad de trato frente a los servicios de plataformas digitales, etcétera. Si bien estos grupos tienen demandas específicas y lo que los articula es una decisión que se ha tomado o está por tomarse, en la medida en que no sean escuchados terminarán siendo también factores en la elección intermedia.

Si de algo podemos estar seguros es que estas marchas no son gestionadas ni manipuladas por ningún partido de oposición, simple y sencillamente porque la oposición está adormilada, desarmada y atribulada por su pasado reciente. Sin embargo, conforme se acerque el momento electoral estas protestas comenzarán a tomar forma política y sus demandas serán recogidas por los partidos como banderas electorales.

El ánimo de protesta está al alza. Al no existir quién las canalice y organice, las protestas son ciertamente más sanas, pero al mismo tiempos más difíciles de contener en caso de que se desborden los ánimos. Existe siempre el riesgo de que marchas y protestas se salgan de control, pero el riesgo mayor no está en quienes tienen demandas sino del otro lado, en la incapacidad de escucha del gobierno federal: hoy por hoy tenemos la Secretaría de Gobernación más desarticulada, ineficiente y con menos poder de decisión de la historia reciente y eso no es, para nada, una buena noticia en momentos de ánimos caldeados.

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