El Istanbul Basaksehir se corona campeón de Turquía por primera vez en su historia

El Istanbul Basaksehir conquistó la primera Liga de su historia gracias a la sorprendente derrota del Trabzonspor, su perseguidor liguero, ante el Konyaspor. El Trabzonspor ganaba 3-1 en el 81′, pero tres goles visitantes pusieron el definitivo 3-4 y llevaron el primer título de Liga a las vitrinas del conjunto fundado en 1990 y que estaba dispuntando su partido ante el Kayserispor cuando se proclamó campeón.

El título llegó después de tres temporadas peleando por él junto a los tres grandes y clásicos turcos como son Galatasaray, Fenerbahce y Besiktas y se ha convertido en el sexto campeón diferente de la Primera división turca, después de los 3 clásicos ya citados, el Bursaspor y el Trabzonspor.

En el conjunto turco campeón militan nombres reconocibles del fútbol europeo como Robinho, Mehmet Topal, Edin Visca, Demba Ba, Clichy, Skrtel, Eljero Elia, Gokhan Inler… Todos ellos veteranos y que ahora han encontrado la gloria en Turquía con un título histórico.

Gracias a esta victoria, el conjunto jugará la fase de grupos de la próxima edición de la Champions League.

Messi conquista su séptimo Trofeo Pichichi

Es probable que ahora mismo Messi esté más apenado que otra cosa por haber perdido este título liguero a manos del Real Madrid. Sin embargo, con tiempo y perspectiva, el argentino se dará cuenta de la gesta que ha logrado esta temporada. Con sus dos goles contra el Alavés, el rosarino finiquitó la pelea por el Pichichi. Con 25 dianas, Messi se encumbró como el máximo anotador de LaLiga 19-20. Se trata de la cuarta temporada consecutiva en la que el capitán del Barça termina como máximo artillero. El último futbolista que consiguió encadenar tantos Pichichis fue Hugo Sánchez, a mediados de los años 80.

Además, Messi se convierte en el único jugador que atesora siete Pichichis. Nunca antes habíamos tenido un futbolista en nuestra Liga que tuviese tal dominio de la faceta goleadora como el canterano del Barcelona. Que el equipo azulgrana no haya sido capaz de conquistar el campeonato de la regularidad no ha impedido que Leo haya vuelto a brillar en el aspecto individual. Está claro que no ha sido su mejor temporada, pero un poco de Messi siempre es mucho si se le compara con cualquier otro jugador.

Nunca antes el ’10’ había necesitado marcar tan pocos goles para hacerse con el premio al máximo goleador. Por ejemplo, la temporada pasada dejó su marca anotadora en 36 dianas. En cualquier caso, se trata de cifras incomparables a la barbaridad que hizo en el curso 11-12, cuando acabó con 50 goles. Salió a 1,35 tantos por encuentro.

A nivel general, se trata del Pichichi más barato en más de una década. Hay que remontarse al curso 06-07 para encontrar un delantero que se llevara el trofeo con tan pocos goles. Fue Ruud Van Nistelrooy, que también acabó aquel ejercicio con 25 tantos anotados. Y es que desde que La Pulga irrumpió en nuestro campeonato, las cifras y estadísticas han pasado a otro nivel. Especialmente si miramos las temporadas en las que coincidió con Cristiano Ronaldo. Su rivalidad por ser el mejor jugador del mundo hizo saltar por los aires casi todos los registros históricos.

Está claro que este Barcelona no se puede entender sin la figura del genio de Rosario. Prácticamente ha marcado un tercio de los goles del Barcelona esta Liga. Con 25 de un total de 86, Messi firma el 29 por ciento de los tantos del equipo catalán.

Si a esto le añadimos las asistencias que da, su aportación es mucho más importante. Más de la mitad de los goles del Barcelona en esta Liga han tenido a Messi como actor fundamental. Ya sea marcando o dando el pase definitivo a un compañero.

 

Prefería laliga

En cualquier caso, Messi siempre ha explicado que antepone los premios colectivos a las distinciones individuales. Lo ha dejado claro, por ejemplo, cuando ha recibido alguno de sus Balones de Oro. Es un jugador de equipo y su obsesión es engrosar el palmarés del Barcelona todo lo posible antes de colgar las botas. Por eso ayer, al acabar el partido, reconoció con cierto amargor que el Pichichi no le servía como consuelo en una temporada tan mala en lo colectivo. “Los premios y los objetivos individuales son secundarios. Es cierto que podría ser una marca importante por lograr siete trofeos, pero me hubiera gustado que llegara acompañado del título de LaLiga”, reconoció.

 

El club de los once

A lo largo de la historia, sólo once futbolistas han conseguido ganar el Pichichi vistiendo la camiseta del Barça. Once jugadores para un total de 18 premios, de los que Messi es el líder indiscutible. El primero en conseguirlo fue Martín, en la temporada 42-43. Él marcó el caminó que luego transitaron algunos de los futbolistas más importantes en la historia del club.

Además del propio Martín, conquistaron el premio al máximo artillero para el Barcelona César, Ré, Charly Rexach, Kronkl, Quini -en dos ocasiones- Romario, Ronaldo, Eto’o, Luis Suárez y, claro está, el mismo Leo Messi. Está por ver quién heredará la responsabilidad goleadora del equipo cuando el argentino no esté. De momento, lo único seguro es que los culés podrán disfrutar de él al menos otra temporada más.

El Celta se queda a un paso del precipicio

El Celta seguirá el próximo año en Primera división. El equipo celeste esquivó el desastre con un triste empate en Barcelona ante un desahuciado Espanyol que le sirve para salvarse, pero no para redimir sus culpas de una temporada desastrosa. Una plantilla con futbolistas del nivel de Aspas, Nolito, Rafinha, Denis Suárez, Hugo Mallo o Brais Méndez, entre otros, se ha librado del descenso a última hora tras creerse que la cosa no iba con ellos. Se confió midiendo la distancia con el precipicio y ha estado muy cerca de caerse por él. Toca reflexión.

Lo cierto es que, llegados al inesperado partido definitivo, muchas de las ‘estrellas’ del Celta no estaban. Lesiones, sanciones y demás contratiempos. Eso obligó a Óscar a improvisar un plan de urgencia. Tan de emergencia era que incluía al denostado Pione Sisto, recuperado del olvido para el día definitivo. Ese proyecto naufragó en un partido inexplicablemente contemplativo de los celestes, que despacharon 90 minutos merecedores de un descenso que vieron muy cerca al borde del descanso y cuando el partido ya agonizaba.

El primer susto se lo pegaron cuando al inesperado empate del Leganés en Butarque se sumó el gol de Embarba. El VAR anuló el del Espanyol, pero de ello no escarmentó el equipo de Óscar. Tanto es a sí que el último cuarto de hora del partido pasa ya a la historia de las momentos agónicos del Celta. Con el equipo medio muerto, lo fio casi todo a Butarque. Y allí un gol del Leganés, que estuvo muy cerca. lo mandaba a Segunda. Pero no llegó. Al Espanyol le acompañará a los infiernos el Mallorca y el Leganés. Para alivio del Celta.

A Europa, por la puerta grande

El Granada cerró el curso con matrícula de honor después de clasificarse para jugar la Europa League tras golear al Athletic Club en el último envite de la temporada. El conjunto dirigido por el maestro Diego Martínez volvió a dar una lección de fútbol elaborado y su trabajo tuvo el premio deseado. De Segunda a Europa en poco más de un año. Para frotarse los ojos.

Plausible que ninguno de los dos equipos escatimaron esfuerzos para llegar lo más lejos posible a la meta aún sabiendo que podían quedarse sin premio. Impusieron un ritmo alto que animaron el juego y buscaron con ahínco el área rival. Villalibre gozó de la primera gran ocasión del duelo pero Rui Silva le sacó un mano a mano aguantando cual estatua y sacando la manopla por bajo. ¡Qué porterazo! La pelea en el centro del campo se convirtió en una batalla deportiva que pudo acabar con un revolucionado Dani García.

Este tipo de encuentros suele romperse por detalles y es lo que pasó a la media hora de espectáculo. Un balón perdido por Capa en la salida de balón fue aprovechado por Soldado para hacer de las suyas. Se vio con el balón en sus botas, levantó la cabeza y picó el esférico ante la salida de Herrerín para mandarlo a la jaula. El Granada comenzaba entonces a soñar con embarcarse hacia la Europa League.

Garitano movió el banquillo en el entreacto dando entrada a teóricos titulares, pero el efecto no fue el esperado. El Granada, bien resguardado en su parcela de campo, mató el partido a la contra. Primero fue Puertas quien anotó Puertas aprovechando un rechazo tras triangulación mágica entre Carlos Fernández, Soldado y Neva.

Después el propio Carlos puso el candado al encuentro aprovechando en línea de gol una asistencia de Puertas.

El Granada gustó y se gustó, como en buena parte esta temporada. La guinda al pastel la puso Montoro en tiempo de descuento al resolver un embrollo dentro del área. Toque sutil y celebración por todo lo alto.

Lástima que el partido fuera sin público porque seguro que Los Cármenes hubiera conseguido una comunión perfecta entre el campo y la grada. Hubo que atender al pinganillo como en las grandes tardes de radio, pero no se sufrió más que sobre el verde. Se soñó y se consiguió. Por primera vez en 89 años de historia el Granada se clasifica para Europa. Y por la puerta grande…

Néstor Araujo y el Celta caen ante el Levante y ponen en riesgo la permanencia

En un gran problema se ha metido el Celta. El Levante le ganó en Balaídos y tendrá que jugarse su última carta en la última jornada. En 90 minutos, salvarse o bajar al infierno. El partido fue loco, tuvo de todo. De esos típicos de final de temporada. Nolito pudo salvar un punto en los últimos minutos pero el VAR dijo que no, que no debía subir al marcador. El Celta respiró durante unos segundos y al poco volvió a la ansiedad tras la revisión del árbitro.

La escuadra de Néstor Araujo, quien disputó todos los minutos, llegó al partido muy nervioso y vio cómo a los 10 minutos ya estaba por debajo tras el 0-1 de Bardhi. Y a los 13′ pudo caer el 0-2 pero el VAR anuló el tanto de Mayoral. No despertó el equipo celeste y casi a la media hora se encontró con otro gol en contra. Un golazo. Otro de Bardhi.

Los gallegos estaban como un flan y despertaron tras la pausa de hidratación. Viendo los primeros 30 minutos no se podría imaginar casi nadie que al descanso se llegaría 2-2. Primero fue Santi Mina el que aprovechó un balón peinado de Araújo en un córner para acortar distancias y, como no, Aspas, que siempre aparece, hizo el 2-2 cuando el árbitro ya casi pitaba el descanso.

Pero este Celta está donde está por algo. Parecía que venía con carrerilla para ponerse por delante cuando Mayoral le bajó a la tierra. El delantero se adelantó a la defensa para poner el 2-3 y que los celestes siguieran sin salvarse. El partido era una locura y puso un puntito más con la expulsión de Miramón, que se mereció la roja tras una fuerte entrada.

Ni con uno más el Celta fue mejor. Los nervios tenían amarrados a los de Óscar. Al final fue el corazón el que apretó y no la cabeza. Así llegó el 3-3… que subió al marcador sólo durante unos segundos. Lo que tardó en anularlo el VAR. Era un punto de oro… que no llegó y hace que todo se quede para la última jornada. Celta o Leganés. Gloria o infierno.

El Manchester United llega a 19 partidos sin perder y aún aspira a la Champions

El Manchester United no falla. Ganó al Crystal Palace (0-2) gracias los goles de Marcus Rashford (45+1) y Anthony Martial (79′) y acumula 19 partidos invicto, su mejor racha desde que Sir Alex Ferguson enlazara 18 encuentros sin caer en su adiós, al final de la 2012-13. Lejos quedan aún, eso sí, los 29 duelos sin perder que encadenaron los Red Devils, también con Sir Alex entre abril y noviembre de 2010.

El triunfo permite al ‘ManU’ mantener esa lucha ‘codo con codo’ con el Leicester. Están empatados a 62 puntos, pero los ‘Foxes’, que venían de ganar al Sheffield United (2-0), se mantienen por delante gracias al ‘golaverage’ general (+31 vs. +28). El Leicester-United de la última jornada dictará sentencia, al igual que el juego entre el Chelsea y los Wolves del mexicano Raúl Jiménez.

Solskjaer, privado de Shaw por lesión, sorprendió con Fosu-Mensah como lateral zurdo. El holandés jugaba su primera partido de Liga con los ‘diablos rojos’ en tres años y 56 días.

El Palace venía de cinco derrotas seguidas -la peor racha de las grandes Ligas-, pero vendió cara su derrota. De hecho, se vio más a De Gea que a Guaita en el primer tiempo.

El exmeta del Atlético, que cumplió 400 partidos con el United ante el Southampton (2-2), se vio obligado a ‘tirar de puños’ antes del 0-1 para despejar los intentos de Zaha (2′) y Jordan Ayew (40′). Del United apenas hubo noticias en ataque en la primera mitad más allá de dos córners de Bruno Fernandes que Maguire cabeceó desviado en el 12′ y en el 38′.

Lo mejor del primer tiempo se acumuló al borde del descanso. De un posible penalti de Lindelof a Zaha que el VAR no estimó se pasó al gol de Rashford tras una rápida triangulación con Martial y Bruno Fernandes. La resolución fue magistral: sentó con la izquierda a Van Aanholt, Ward y Guaita y marcó a puerta vacía con la derecha. Pura clase.

Rashford, que no marcaba a domicilio desde diciembre, alcanzó los 17 goles en Liga, los mismos que marcó en las dos últimas temporadas.

Antes del descanso aún hubo tiempo para que David de Gea se luciera nuevamente. El ‘número 1’ del Manchester United sacó de la escuadra un libre directo de Milivojevic.

La segunda parte comenzó con un nuevo susto para el ‘ManU’. Jordan Ayew remachó en boca de gol un centrochut de Zaha en el 55′, pero el VAR lo anuló por un milimétrico fuera de juego.

El Inter golea al Spal y sigue en la pelea por el título

El Inter de Conte ganó al Spal y aprovechó el tercer tropiezo consecutivo de la Juve. Los negroazzurri se colocan a seis puntos de la vecchia signora a falta de cinco partidos por disputarse. Con la victoria, el Inter también volvió a la segunda posición de la Serie A tras el pinchazo de la Lazio.

Los goles de Candreva, en el primer tiempo, Biraghi, Alexis Sánchez y Gagliardini, en el segundo, supusieron la victoria número 11 fuera de casa de los de Conte en lo que llevamos de temporada, colocándose como el mejor visitante de la Serie A.

El partido comenzó con poco ritmo en ambos equipos. La defensa del Spal, muy seria, supo contener las pocas intentonas del Inter en los primeros minutos. Lo más destacado hasta el primer gol fueron don palos, uno para cada equipo, obra de Brozovic y Petagna. Hasta que en el minuto 37, Candreva adelantaba al Inter con un tiro cruzado en el mano a mano después de recibir una gran asistencia de Alexis Sánchez. La polémica del partido saltó tras una acción en el área visitante que acabó con el derrido de Handanovic sobre Strefezza.

Finalmente, y tras la revisión del VAR, la jugada quedó en nada.

En la segundad mitad, los de Conte salieron con la intención de sentenciar el partido y los diez minutos de la reanudación consiguieron su objetivo. Un mal despeje de la saga del Spal permitió que le llegara a Biraghi un balón en la frontal del área, y tras colocarse el balón a su pierna derecha, disparó raso al palo largo de la portería defendida por Letica, que nada pudo hacer. Pero no se conformó con eso el Inter, que a los cinco minutos consiguió el tercero. Biraghi puso un balón medido en la cabeza de Alexis Sánchez, y el chileno no perdonó. Ya con el partido más que sentenciado, Gagliardini empujó a la red un pase de Ashley Young, que había entrado minutos antes.

Ahora le toca pensar en la Roma a los de Conte, partido crucial si el Inter quiere seguir en la pelea por la Serie A. A los negroazzurri solo les vale ganar y esperar el tropiezo de la Juve frente a la Lazio.

Real Madrid, campeón de LaLiga tras vencer al Villarreal con doblete de Benzema

El Estadio Alfredo Di Stéfano fungió como un templo que jugó a favor del Real Madrid. Los merengues se hicieron fuertes en su campo alterno y no dejaron escapar un solo punto como local, tampoco de visita, esa fue la clave. Diez victorias consecutivas tras la reanudación luego del confinamiento que le cayeron mejor que a nadie a los de Zinedine Zidane.

Dentro del terreno de juego, la misma tónica que los partidos anteriores: ventaja y a sufrir.

En principio, las acciones estuvieron muy igualadas, pero un error en la salida permitió Benzema abrir el marcador. Casemiro interceptó el esférico en zona de seguridad, el balón llegó a Modric, quien filtró a Benzema dentro del área y batió a Sergio Asenjo entre las piernas para el 1-0 al 29′.

Los blancos decidieron enfriar el partido antes del descanso. No arriesgaron de más para mantener la ventaja, aunque el Submarino Amarillo tampoco lograba ser tan peligroso. En el Camp Nou, el Barcelona seguía perdiendo ante Osasuna con el gol de José Arnaiz. Mejores noticias no podían llegar desde Cataluña.

 

Segundo tiempo y polémica en el penalti de Ramos

Para el complemento, el equipo de Javi Calleja buscó presionar al Madrid. El Villarreal se hizo de la posesión al principio buscando el empate, aunque Varane y Ramos estuvieron atentos para evitar cualquier llegada de peligro ante Courtois.

Al 65′, el Barcelona empataba el encuentro en tierras catalanas por conducto de Messi, por ello el Madrid buscó el segundo gol para no depender de se rival y festejar de una vez por todas.

Al minuto 75 llegó el momento clave, cuando Sergio Ramos robó un balón atrás de media cancha y acarreó el esférico como el mejor Messi para ser derribado dentro del área para que el silbante no dudara en marcar un penalti.

El capitán blanco se puso detrás del balón (como de costumbre) dispuesto a ser efectivo, como de costumbre. Pero el Madrid tenía preparada una sorpresa, misma que no salió de la mejor manera cuando Ramos tocó para Benzema y el francés mandó el balón al fondo de la red. La pena máxima se tuvo que repetir ya que había un defensor, además de Karim, dentro del área antes del toque de Sergio.

Los reclamos llegaron como cascada, pero el cobro se repitió, ahora en responsabilidad de Benzema y este lo anotó para el 2-0.

Todavía Kroos reventó el travesaño un par de minutos después, por lo que el tercero se esfumó. Villarreal nunca bajó los brazos y logró el descuento (2-1) al 83′ gracias a un gran cabezazo de Vicente Iborra que venció a Courtois. El Madrid, a sufrir como de costumbre.

Ese sufrimiento llegó a su cumbre cerca del tiempo de compensación, cuando tres remates del Submarino Amarillo no quisieron ingresar a la portería: dos atajadas de Courtois y un último remate de Ontiveros que pasó rozando el poste. Ese milagro dentro del área merengue significaba que el título no se le iba a escapar de las manos.

Las emociones no se acabaron hasta el pitazo final, ya que Asensio marcó el tercero, pero el VAR lo anuló por una mano previa. Daba igual, el Madrid es campeón y consigue su título número 34 de LaLiga, segundo para Zidane como entrenador y una motivación enorme para remontar al City en la Champions League. Para aderezar el festejo, el Barça perdió ante Osasuna gracias al gol de Roberto Torres al 94′. Hoy, el fútbol se pintó de blanco.

 

El Barcelona, con las manos vacías tras caer ante el Osasuna

Toda vez que para este jornada el Barcelona aún llegaba con la ilusión de lograr la hazaña, la cual se daría mayormente si el Real Madrid sufría un par de tropiezos, la atención también se volcaba sobre su partido frente al Osasuna, el cual pasó de relativamente accesible a catastrófico, pues la derrota final representó el golpe definitivo que le dio el título al Real Madrid, aunque esto no fuera necesario para los merengues una vez que ellos ya habían hecho la tarea.

 

Zidane y su plantilla celebran en el Alfredo Di Stéfano

El título de liga 34 del Real Madrid trascenderá a la historia como uno de los más difíciles por todas las adversidades que tuvo que superar el equipo, pues además de verse rebasado por el Barcelona en la tabla una buena parte de la temporada, la pandemia de coronavirus generó un clima de suma incertidumbre.

Este parón del fútbol español, que marginó al público de las tribunas, fue aprovechado por el Real Madrid para acelerar los trabajos de remodelación en el Santiago Bernabéu, por lo que se mudaron a jugar sus últimos partidos de local en la cancha del estadio Alfredo Di Stéfano, que ahora nutre más su historia con la épica de este jueves.

El Nápoles no pasa del empate contra el Bolonia

El Nápoles del mexicano Hirving Lozano, titular siete meses después y por primera vez en liga bajo la gestión del técnico Gennaro Gattuso, no pasó del 1-1 este miércoles en el campo del Bolonia, en la trigésima tercera jornada de la Serie A.

El Chucky Lozano jugó una hora en el estadio Renato Dall’Ara, hasta que fue sustituido por el español José Callejón, y formó parte del once inicial siete meses después de la última vez, que se remontaba al octavo de final de la Copa Italia contra el Perugia del 14 de enero.

Gattuso le dio una oportunidad al mexicano, que siempre había empezado en el banquillo en los últimos seis partidos, en los que también metió dos goles, y el Chucky demostró compromiso, no solo por su cambio de ritmo en fase ofensiva sino por su trabajo al servicio del equipo.

El técnico italiano le reprochaba no dar una suficiente aportación defensiva y este miércoles Lozano presionó con buena intensidad en el intento de frenar las combinaciones ofensivas del Bolonia.

Y al conjunto boloñés le costó encontrar su ritmo. Lo consiguió sin embargo con el pasar de los minutos y acabó siendo superior al Nápoles, hasta terminar el encuentro con remordimientos.

Dos goles anulados por fueras de juego milimétricos, al senegalés Ibrahima Mbaye y al argentino Rodrigo Palacio, salvaron a un Nápoles que bajó a nivel de intensidad y que finalmente fue castigado en el 80 por el gambiano Musa Barrow.

Pudo ir aún peor para el equipo napolitano, ya que el brasileño Danilo Larangeira rozó el gol de la victoria para el Bolonia en el tiempo añadido con un potente disparo desde fuera del área que se estrelló en la madera.

El Nápoles se quedó en la sexta posición y fue alcanzado por el Milan, que ganó 3-1 al Parma y que sumó cinco victorias en los últimos siete partidos, siendo capaz de ganar a Roma, Lazio y Juventus.

La Juve sigue empeñada en complicarse la vida y no pasa del empate ante el Sassuolo

La Juventus va a ser campeona de Italia por omisión. El conjunto de Sarri está cuajando una vuelta a la competición bastante gris en las últimas jornadas ligueras y sólo la ineficacia de Lazio e Inter como alternativas serias al título va a permitir que, con toda probabilidad, los de Sarri se alcen con su noveno título liguero consecutivo.

Ante el Sassuolo, la Vecchia Signora venía de perder contra el Milan y empatar contra la Atalanta… y lejos de conseguir una victoria balsámica, el empate final (3-3) sembró de más dudas al conjunto turinés, aunque sea de cara a su futuro en la Champions League.

Los seis puntos de ventaja que tiene contra la Atalanta en la clasificación (serán seis también sobre el Inter si gana su partido del miércoles) pueden ser suficientes para darles el título, pero las sensaciones son más que malas. Empezaron con buen pie ante el Sassuolo, tanto de juego como de resultado: en el minuto 12, la Juve ya ganaba 0-2, gracias a los goles de Danilo e Higuaín.

Pero a partir de ese 0-2, el partido fue totalmente controlado por el Sassuolo, que igualó gracias a los goles de Djuricic y Berardi, que marcó un golazo de falta directa y remontó con un tanto de Caputo en el 54′.

Alex Sandro, en el 64′, puso las tablas definitivas a un partido que podría haber tenido otro marcador de no ser por Szczesny.

El meta polaco de la Juventus tuvo tres grandes intervenciones e incluso el propio Alex Sandro sacó un balón sobre la línea en los minutos finales de un partido gris de la Juventus. Y ya van tres sin ganar. Si hay Liga en Italia es gracias a la Juve.

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