Dr. Trinidad Zamacona López.
“Cuando Gerardo Fernández Noroña, dejó de ser un interlocutor entre la aposición y el Gobierno, el perdedor es el pueblo”.
Nunca es bueno tener un discurso incendiario, porque la bomba te puede reventar en la cara, y eso pasó en el Senado de la Republica, en la última sesión. Ser autoritario y arbitrario es contrario a los principios de la democracia.
Desde un día antes del 27 de agosto, es decir el 26 del 2025, a Gerardo Fernández Noroña, Presidente de la Mesa Directiva del Senado perdió los estribos ante un reportero que lo cuestionó por su estilo de vida y su casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos.
Lo habían sacado de sus casillas, y fue precisamente el empleado reportero de Televisión Azteca, Gerardo Segura, le preguntaba sobre como antes repudiaba que los demás tuvieran lujos y ahora que los tiene y se le cuestiona pues dice que él no está obligado a ser austero, tras revelarse la existencia de su mansión en Morelos.
Y siguió diciendo “Yo no tengo ninguna obligación personal de ser austero. Yo era franciscano porque como hijo del pueblo, pues estábamos bien fregados de ingreso económico y éramos franciscanos no porque quisiéramos sino porque esa era nuestra condición”, señaló el legislador Morenista. Ya con los ánimos con el debate en la conferencia de prensa.
Al viejo estilo de exhibir a los oponentes, y ante tantos cuestionamientos de los reporteros, el Morenista se animó a exhibir las declaraciones patrimoniales de legisladores de oposición y aseguró que varios de ellos reportan no poseer bienes inmuebles, vehículos o incluso mobiliario, lo que calificó como incongruente. No obstante de que son datos sensibles en manos del Senado, si bien son para la transparencia de la sociedad, debe de ser esta los que lo den a conocer y no un ente obligado como es el Senado de la Republica, y siendo el Presidente no debió hacerlo con ese afán de exhibir lo que ganan o tienen bienes muebles e inmuebles, eso rompe con la Ley de Protección de Datos Personales.
El Senador Fernández Noroña, no le fue tan bien al mostrarse austero pero “fifi” pues con el salario que gana de Senador, Diputado Federal, porque nunca ha sido funcionario público, ahorrando todos los días sin gastar nada, le alcanzaría para obtener un bien inmueble de esa cantidad de 12 millones de peso, es decir se le acabó la medianía republicana, ahora es un rico izquierdista que lo que antes no le gustaba de la derecha, criticaba todo, ahora que son gobierno que tienen el presupuesto en sus manos, hacen su fortuna y cuando son ventaneados de los lujos que se dan no les gusta, entonces no es que se inconformaran antes de que otros tuviera, es que ellos no lo tenían, y ahora que lo tiene pues andan como “chivos en cristalería”. Después en las redes sociales se quejó por la noche y antes de la sesión del día 27 de que los medios de comunicación están más preocupados por su declaración que de otros legisladores, como los del PRI los del PAN y otros más por lo que les reprochó que sea una prensa sesgada. Ahí no quedo la cosa se fue con la periodista Azucena Uresti, de quien dijo que tiene un departamento en Avenida Reforma, y la periodista no que dejo intimidar y le contestó a través de sus redes sociales y le cuestionó, “Azucena Uresti, Senador Gerardo @fernandeznorona ¡miente! Responder de esta forma es muy típico de usted. No tengo ningún departamento en reforma. Yo, muy feliz y dignamente, vivo de mi trabajo 🙌🏻 ¿Tiene pruebas? Preséntelas ahora. Y quedo atenta a su respuesta para participar este miércoles en el noticiario”. No hubo respuesta a esta invitación. Con lo que queda demostrado de que Fernández Noroña, le encanta apuntar con el dedo, menos que lo apunten a él, son de la izquierda pero gastan con la mano, piden austeridad pero para el pueblo, para ellos abundancia, exigen respeto para el pueblo y son ellos quienes los insultan. No se le puede pedir austeridad a un pueblo que austero por los programas sociales, y no por el fomento de más empleos y mejor pagados. Sacarlos de la pobreza con apoyos sociales es hacerlos más pobres.
Después vino la sesión la última en donde se había aprobado primero un orden del día en donde se contemplaba la participación de los demás grupos parlamentarios en donde tenían participación, estaba entre ellos Alejandro Moreno Cárdenas, los Panistas y Movimiento Ciudadano, pero sin consultar la mesa directiva a la asamblea la cambió, sin avisar con antelación a los demás grupos parlamentarios, era obvio de que había inconformidad ya generalizada por los priistas alentados por Alejandro Moreno Cárdenas, eso fue lo que detonó el enojo, entonces como reclamaban ese cambio, el propio Gerardo Fernández Noroña, pidió a la diputada petista Lilia Aguilar, que sometería a votación si se cambiaba el orden del día, o se quedaba como lo habían propuesto ellos, es decir sin dejar hablar a los de la oposición, la secretaria lo sometió y a mano alzada le dieron el albazo a la chiquillada “no se aprueba” así sucedieron las cosas, levantaron la sesión vino la entonación del Himno Nacional, y después el encontronazo que se vio en todo el mundo.
Hubo de todo, un trabajador a fin a Fernández Noroña, fue empujado, después en la conferencia salió vendado con collarín, y se dieron a conocer las posturas, ese accidentado ni lo dejaron hablar.
El Presidente del Senado dijo “Esto no se puede quedar ahí, vamos a solicitar el desafuero de los senadores que nos agredieron físicamente, Fernández Noroña, lo dio a conocer junto con Adán Augusto López, Leonel Godoy Rangel, en conferencia de prensa, atrás de ellos un grupo de legisladores y legisladoras, afines al grupo mayoritario en donde se veían mas mueres que hombres legisladores, pero van a ir con la mayoría al desafuero.
Los Morenista no quisieron el debate, ya que la oposición iba a poner el dedo en la herida con el tema de Ismael “Mayo” Zambada, por eso es que no les convenía que se modificara el orden del día, la declaración del capo, atrajo los reflectores en todos los aspectos cuando dijo que llevaba más de seis décadas siendo apoyado por los políticos, militares y autoridades por eso es que no quisieron el debate.
Gerardo Fernández Noroña, perdió la oportunidad de salir airoso por la puerta grande, nunca había tenido una responsabilidad de esa magnitud, no supo aprovecharla, sus discurso incendiario, ofensivo, denigrante, sacando lo porril de un lidercillo que no sabe en donde estaba parado, que representaba ser el Presidente del Senado de la Republica, lastima de puesto, y bien dicen que el puesto no hace al funcionario, es el funcionario el que hace al puesto.
México no merece ese tipo de funcionarios, autoritarios, soberbios, abusadores del poder que se les da en las urnas, Fernández Noroña, es plurinominal, ha pasado por lo menos en 4 partidos, en todos ha dejado adversarios, no se controla, y tira todo lo bueno que hablan los votos.
El futuro de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, está en las manos de Morena y de sus aliados, van primero por la denuncia, luego por el desafuero, y seguramente recibirán instrucciones de echarlo desaforado del Senado de la Republica, Fernández Noroña, será el artífice de esta forma de ejercer el poder con una aplanadora que usan a su conveniencia, la reforma electoral de Claudia Sheinbaum está en riesgo, la culpa es de un discurso incendiario.
México no es el único país, en donde se pelean los parlamentarios, hubo una pelea masiva en la Asamblea Nacional de Corea del Sur, también en la historia de la Cámara de Representantes de EE. UU, tiene antecedentes de pelitos de sus legisladores, en “Inglaterra (los asientos delanteros ahora están separados por dos espadas). Estados Unidos (en los tiempos turbulentos de la última década, antes de la Guerra de Secesión), Brasil (en una triste ocasión, un senador disparó contra otro, pero falló, matando accidentalmente a otro senador que no participó en la discusión), creo que Taiwán, Corea del Sur y la Tercera República Francesa. En la antigua Roma, Julio César fue asesinado, pero nunca tuvo la oportunidad de oponer resistencia. Con información de Laurence Hallewell.