EDITORIAL

Ante el silencio

El silencio del coronavirus se expresa plásticamente en los supermercados, se esculpe entre la distancia exigida y poco cumplida que permite imaginar esa secuencia entre una persona y otra; asemeja una serpiente en su imaginado ondular que anuda el orden impuesto ante el temor del contagio; filas ausentes de palabras en espera de disolverse y rehacerse una y otra vez ante las cajas registradoras: medidas inventadas con ciencia o al azar en la ruleta rusa del consumo, una paciencia compartida que presagia tormenta, en cualquier momento, a pesar del calendario preciso que permite hipotéticamente salir pronto de las trincheras.

La carencia de una disciplina que pretende preservar la vida y que pareciera dar palos de ciego ante lo incógnito que acecha con el poder de su invisibilidad.

El silencio se convierte en una invasión inesperada que en instantes se apodera del entorno y dispersa la densidad de las horas, asume el tiempo, lo absorbe entre los poros de los cuerpos que parecieran perder su peso; como figuras de una escena teatral nos exhiben y en esos interludios alcanzamos a vernos de reojo para descubrir nuestra semejanza, una renovada y emergente uniformidad; los cubrebocas azules, blancos, negros, de colores, expresan más que precaución y obediencia civil, la voluntad de continuar, de sobrevivir, porque todavía creemos que es posible gobernarnos y necesitamos un bozal para darnos cuenta.

En esta ausencia de palabras, murmullos, certezas, nos reconocemos en nuestra condición contundentemente fugaz; frágiles en la inmensidad, sabiéndonos mortales al fin, en un reality show próximo a una pesadilla que aún no se despliega del todo.

Hay algo turbio en estas horas que parecieran reducir a unos cuantos gestos sociales el mundanal ruido, es una sospecha que crece y advierte que no sabemos en realidad lo que pasa; más allá del diagnóstico clínico de la exigencia de la vida misma expuesta, el mundo nuestro pareciera disolverse frente a nuestros ojos, negamos lo que sucede y buscamos continuar la rutina y no obstante presentimos que lo inefable no tarda en alcanzarnos, a pesar de lo que algunos llaman forzadamente la nueva normalidad.

Una rareza lingüística, un pretendido ejercicio del poder por definir qué es la vida, cómo atraparla, dirigirla, manipularla. Esa enfermedad del poder por controlarlo todo, el pasado, el presente y el futuro (los poderes político, religioso y económico), unos le llaman soberbia, no, no alcanza ese drama humano de nuestro ego; más bien es inercia, la pesada inercia del poder mismo que intenta continuar con su dominio a costa de lo que sea, incluso de su propia extinción.

El silencio, por ello (y muchas cosas más) parafraseando aquella canción, nos puede permitir, reflexionar mejor sobre el sentido de los discursos que esgrimen sus argumentos cada vez más próximos a la guerra, hipnotizados, apegados a la bestia del sí mismo, incapaces de oxigenarse con la vitalidad del presente y la pasión del mañana, arrastrando un pasado desfigurado. Atrapados los ideólogos de todos los bandos en la irreductible certeza del que ya no busca y se ve a sí mismo como la verdad inmaculada e implacable… henos aquí, en esta disputa por la realidad, envenenados de toda clase de insuficiencias mezcladas con intuiciones, aciertos y odio; sí, odio que se niega, pero sin el cual no se puede explicar lo que sucede. El odio oculto de la sinrazón, esa sombra siempre presente, que día a día avanza más y más hasta llegar al borde del precipicio. Estamos a sus orillas, y ni así se acallan los insultos y el ruido, esa suma de incoherencias que arden en la pira de los justos y sus engreídas narraciones.

El silencio doblemente necesario para escuchar y escucharnos, un sensato y sano ejercicio que se pretende desterrar de nuestra erosionada vida democrática.

La uniformidad triunfa, los discursos unívocos, los uniformes; en el paulatino y decidido aislamiento, donde la irritación creciente es el signo peligroso de una esquizofrenia colectiva que amenaza desde sus entrañas a la nación misma.

Nuestra propia guerra psicológica

Hace algunas semanas mientras caminaba con mi esposo cerca de nuestro departamento en la zona bohemia de París, descubrimos una calle que estaba decorada acorde a la época de 1940, tenía las fachadas de las tiendas y muchos letreros. Estaban grabando una película de la Segunda Guerra Mundial en estas calles y tuvieron que abandonar el rodaje a causa de la cuarentena.

Entre estos letreros había uno que llamó mi atención, era sobre el día de las madres en Francia, el 25 de Mayo de 1941, el letrero parecía muy serio y hablaba de la importancia de ser mamá, también estaba firmada por un mariscal, un cargo militar importante, Philippe Pétain, investigando descubrí que el día de las madres en Francia en realidad se reforzó como parte de una estrategia de guerra. 

En la época de 1940 los alemanes se apoderaron de París. Francia tenía muy presente la derrota y entre mucha planificación llegaron a la conclusión de que si los alemanes iban a quedarse en Francia, tenían que motivar a los franceses a multiplicarse hasta superarlos por número y así algún día conseguir de vuelta el país, es por esto que decidieron introducir la idea y valor al día de las madres.

Afortunadamente Francia recuperó el territorio antes de lo planeado y el día de las madres se quedó igualmente como una fecha importante y de valor aunque dejó de ser una estrategia política. Las estrategias psicológicas, propaganda y manipulación son algo que ha existido desde siempre, muchas veces para objetivos positivos o negativos, hemos caido y entrado en esta manipulación tantas veces que no nos damos cuenta y es normal, son estrategias creadas para el buen funcionamiento de la sociedad.

En México una de las más exitosas fue la campaña para que los mexicanos comenzarán a tener familias más pequeñas, primero porque Estados Unidos quería bajar la cantidad de indocumentados que entraban al territorio y segundo porque en realidad aseguraba una mejor calidad de vida para los mexicanos. 

Esta campaña tenía como mensaje, las familias pequeñas viven mejor, poco a poco veíamos en todas las publicidades familias de 4 integrantes como máximo, esto fue parte de una guerra psicológica para disminuir ciertos problemas y convencernos a todos de que tener 2 hijos era una idea increíble.

Hoy en día somos parte de la manipulación del mercado, cuando realicé mi maestría en marketing en redes sociales aprendí que somos personas vigiladas las 24 horas, las compañías tienen accesos a nuestros micrófonos, fotos, localización, etc. no tiene nada de malo, es la manera en la que vivimos y en la que muchas empresas pueden encontrar a sus clientes, es una ventaja para los que trabajamos en marketing pero solo lo menciono para que seamos conscientes de que a veces estamos a  la defensiva por un mensaje de nuestro gobierno y en realidad estamos siendo más manipulados que nunca por todos los anuncios de nuestros teléfonos.

La pandemia por la que pasamos hoy en día es solo una repetición histórica de muchas otras “pestes” a las que se ha presentado la historia, la diferencia es que en la antigüedad la gente que veía morir a sus parientes no comenzaba a culpar al presidente o a decir que era manipulación de la realidad, más bien culpaban al diablo y se escondían en sus casas para no contagiarse.

El hecho de sentirnos poderosos con la información y en nuestro pequeño círculo de realidad nos puede convertir en las presas más vulnerables, tratemos de consumir datos concretos, tomemos precauciones e informemonos de manera consciente.

Hace una semana que en París las personas pueden salir de casa, todos toman sus precauciones y muchas empresas nos pidieron seguir trabajando desde nuestros hogares, la gente entiende que esta enfermedad es real, que podemos salir pero eso no significa que encontraron la cura o que el virus se fue, solo significa que hay espacio en los hospitales y que si sales tienes un riesgo de contagio.Utilicemos los medios de comunicación para informarnos y no para entrar en pánico, finalmente a nivel mundial estamos todos luchando para conseguir los mejores datos y medidas de seguridad. 

Las guerras psicológicas y la manipulación seguirán ahí y reforzarán o cambiaran muchas de nuestras ideas a lo largo del tiempo pero finalmente pensemos que es algo necesario para que la sociedad siga avanzando, es gracias a ellas que tenemos muchos días festivos, religión, ideologías y metas de comprarnos una casa o alcanzar el éxito profesional, continuemos progresando como sociedad y reconociendo las buenas estrategias psicológicas para  continuar avanzando en la historia.

RUTH MORELOS

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Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Temporada verano en riesgo al sector turístico en México

“Es propio de aquellos con mentes estrechas, en vestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”: Antonio Machado.

Mis estimados, cada día se aleja la posibilidad de que se abran las playas en el estado de Guerrero, el próximo 1 de junio, y también corre el riesgo de perderse otra temporada de la industria sin chimenea debido al Covid-19, ya que la entidad vive el peor momento de contagios; es decir, estamos los guerrerenses en el tiempo más delicado de la pandemia, pues el estado registró 100 nuevos casos de Covid-19 en 24 horas, y las cifras de contagios se elevan de forma impresionante en la entidad.

Este martes 19, se tenían 894 pacientes positivos de coronavirus y 116 defunciones. Estamos hablando de casos acumulados de morbilidad y mortalidad.

En realidad, son 329 pacientes activos (aún con la infección), así como 449 personas recuperadas y 513 sospechosos, de un total de 2 mil 620 estudios que se han realizado, de los que mil 213 han resultado negativos.

Guerrero está, pues, viviendo su peor momento.

El peor de los casos es que esta pandemia en la entidad suriana parece que apenas comienza a cobrar fuerza y vidas humanas, pues los reportes de la Secretaría de Salud Federal, son alarmantes para la entidad. Señalan que en cinco municipios del estado, tres con vocación turística para acabarla de amolar, como Acapulco, Zihuatanejo y Coyuca de Benítez, así como Chilapa y Juan R Escudero, hay 17 niños y jóvenes contagiados de Covid-19, y voy a revelar la edades de los jóvenes sólo para conocimiento de los escépticos, los que niegan la pandemia y además aseguran que los niños y jóvenes no se contagian del virus. Aquí tienen un listado de los cuales dos son mujeres, que están hospitalizadas: 8 son de Acapulco: un niño de 4 años de edad, 2 más de 5 y 9 años, así como 2 niñas de 10 y 14 años, 2 jóvenes de 15 a 19 años y una joven de 15 a 19 años, según registra el mapa de Salud Federal.

Por su parte, el municipio de Juan R. Escudero tiene 3 casos: 2 niños de 10 a 14 años de edad, 2 jóvenes de 15 a 19 años y una niña, entre 10 y 14 años, quien es reportada como hospitalizada.

En Costa Grande aparece Coyuca de Benítez con casos infantiles y juveniles, y reporta 2 casos: una niña de 0 a 4 años y un niño de 5 a 9 años de edad, ambos ambulatorios.

Chilapa de Álvarez tiene también el caso de una joven de 15 a 19 años; y Zihuatanejo está en esa misma condición, con el caso de una mujer de 15 a 19 años. Estos dos casos cumplen la cuarentena en sus hogares.

Guerrero se

tiñe de rojo

Los contagios del coronavirus, alcanzaron a 40 municipios del estado de Guerrero. Estamos en problemas en la entidad y sólo los guerrerenses podemos bajar los contagios quedándonos en casa.

En Zihuatanejo son 9 los contagiados de Covid-19. Aún estamos en tiempo para contener la pandemia. Hagamos un último esfuerzo, quédense en casa; pues si siguen los contagios del virus en ascenso, va a valer chichi de iguana, la temporada de verano. Y es que esta próxima temporada es la esperanza del sector turístico para recuperar algo de lo perdido por el parón por la pandemia.

La Secretaría de Turismo Federal (Sectur), también advirtió que de no recuperase la actividad de viajes para la temporada de verano, se tiene que espera hasta diciembre y habría otra caída de 20.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

El secretario de Turismo federal, Miguel Torruco Marqués en una reunión con Concanaco-Servytur, dijo que ante este escenario negativo los más afectados son hoteleros y la industria aérea, pero el funcionario sólo ve a los grandes, porque la afectación es enorme para todo el sector que integra la industria turística; aunque luego corrigió el funcionario e indicó que tiene un plan para reactivar la industria turística en el verano, motivando los viajes de connacionales, que representan 85 por ciento del consumo total en todo el sector, con una cifra de 142 mil millones de dólares.

¡Vaya!, hasta que escucho decir algo congruente al secretario de Turismo federal. Claro, señores funcionarios, quienes van a reactivar la economía de los destinos de playa son nuestros connacionales. Abran todos los espacios, liberen las carreteras, que no cobren en las casetas, bajen impuestos, bajen la gasolina y den todas las garantías para que nuestros paisanos vengan a disfrutar las playas y dejen su derrama económica.

También el gobernador Héctor Astudillo Flores, dijo que, de no bajar los contagios, no se retirará el confinamiento el 1 de junio, ni tampoco se abrirán las playas en esa fecha.

Y neta, el dato cayó como balde de agua fría al sector turístico del estado suriano, pues la ilusión del sector es recuperar algo de lo perdido en la temporada de verano, aunque sabemos que será muy difícil que el sector se recupere en una temporada, pero algo que comience a caer al bolsillo ya da motivos de seguir trabajando.

Sin embargo, es urgente que los mandatarios urdan un plan para que no se pierda la temporada de verano, que busquen estrategias para que se reactiven los destinos turísticos, aunque con muchas restricciones higiénicas, pero que se abran.

Sabemos que en el caso del turismo internacional va a costar mucho volverlos a enamorar. Sin embargo, México es una nación maravillosa que enamora a los turistas fácilmente, y pronto van a volver los visitantes extranjeros a los destinos mexicanos. De eso no le quede duda. Además, no pierdan la fe.

Pero hoy insistimos: Quédese en su casa, para que de aquí al 31 de mayo, bajen los contagios del coronavirus en Guerrero y podamos abrir el puerto de Ixtapa-Zihuatanejo el 1 de junio.

Piensen en su familia, mis estimados, aguanten, falta poco. ¡Feliz Miércoles para todos!  

Ocurrencias, otro virus

Visto con buenos ojos pareciera que ante el aburrimiento por estar tanto tiempo encerrados en casa los funcionarios y seguidores del gobierno de López Obrador entraron en un concurso de ocurrencias. A falta de rifa de aviones sin aviones inventemos algo más descabellado. Conacyt tomó la delantera haciendo una propuesta para que los investigadores, voluntariamente, donaran de uno a tres meses de su beca del Sistema Nacional de Investigadores, el famoso SNI, a una cuenta de la Secretaría de Salud. No había terminado la tormenta que desató dicha propuesta cuando al presidente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, se le ocurrió la magnífica idea de usar al Inegi para hacer inspecciones visuales en las casas para detectar a sospechosos de evasión de impuestos. En el inter, la dupla Bartlett-Nahle acabó de un plumazo con los contratos de cogeneración de energías limpias. Como el país no tiene suficientes problemas vamos creando unos cuantos, pareciera ser la consigna.

En el caso de los donativos de Conacyt, lo que pudiera ser una idea altruista se convirtió en una bomba porque nunca pensaron en las consecuencias de una propuesta de esa naturaleza. El Sistema Nacional de Investigadores nació como un mecanismo de compensación a los académicos que sí generan conocimiento, pues resultaba imposible, y poco deseable, subir los sueldos a trabajadores universitarios que estaban ahí solo por razones políticas, nepotismo, amiguismo, cuotas sindicales, etcétera. La beca del SNI es parte del salario de los investigadores, pedirle a un grupo específico donar su salario era un despropósito. Más delicado aún fue que se pidió depositarlo a una cuenta de la Secretaría de Salud, sin un fin específico y comprobable de su destino.

La propuesta de fiscalización del presidente de Morena no solo no tiene pies ni cabeza, sino que puede tener consecuencias nefastas para el Inegi. Las facultades constitucionales, suficientes y necesarias, para cobrar impuestos y hacer revisiones las tiene el Sistema de Administración Tributaria (SAT). El objetivo y mandato del Inegi es generar información. Si dicha información se particulariza y tiene consecuencias punitivas los datos dejarán de ser confiables. Pero además, el señor Ramírez Cuéllar no podía hacer su propuesta en un peor momento, pues si el Censo 2020 quedó terriblemente comprometido por la epidemia de coronavirus, meter miedo a los ciudadanos de que la información podría utilizarse de manera punitiva solo enrarecerá el ambiente de por sí difícil para los encuestadores. La única explicación posible a semejante despropósito es que efectivamente lo que quieran sea nulificar al Inegi para mayor gloria del INOD, el Instituto Nacional de Otros Datos, con sede en Palacio Nacional.

En la cancelación de contratos de energías limpias, más allá del pésimo mensaje en cuanto a seguridad jurídica de la inversión, no es sino una vuelta más a la tuerca que ya hemos comentado: se confunde lo que es bueno para el gobierno con lo que es bueno para el país.

Demasiadas ocurrencias para una sola semana. El problema es que la vacuna para este virus de las ocurrencias, que se llama oposición y equilibrio de poderes, está más en pañales que la del COVID-19.

EDITORIAL

La intencionalidad del silencio

“Los periodistas deben poder confrontar a un gobierno y a todos los actores políticos con una perspectiva crítica”, dijo Angela Merkel la semana pasada en su mensaje en el marco del 75 aniversario de la prensa libre.

Estos días, donde la libertad de prensa está bajo fuego, es difícil pensar que algún jefe de Estado acepte el deber de la prensa de confrontar a los gobiernos, de escudriñarlos y sujetarlos a una verdadera rendición de cuentas. Por el contrario, en el marco de la pandemia, son cada vez más los funcionarios, no sólo en México, sino en diversos países de la región, que esperan ver a un prensa sumisa y complaciente que se preocupe únicamente “por informar sobre la pandemia” como si todos los demás problemas existentes que caracterizan al país desaparecieran con ella.

En México, por ejemplo, la violencia contra la prensa sigue ahí. El domingo pasado, asesinaron en Sonora al periodista Jorge Miguel Armenta Ramos, director general del Grupo Editorial Medios Obson. Jorge salía de un restaurante junto a las escoltas asignadas por el Mecanismo de Protección a Periodistas cuando fue interceptado por personas armadas. Él y uno de sus escoltas murieron en el traslado al hospital. Jorge se había incorporado al Mecanismo desde el 2016 derivado de una serie de amenazas. Los medios que el representaba cubrían principalmente temas relacionados con seguridad y justicia.

La semana pasada también, amenazaron al periódico Reforma con “volararlo” si mantenía una línea editorial adversa al Presidente. A través de una llamada proveniente de Mexicali, se le advirtió al medio que el Cártel de Sinaloa estaba con Andrés Manuel López Obrador y dijeron “para que se cuiden”. Al respecto y, como nunca antes, el Presidente sancionó de manera inequívoca cualquier agresión en contra de la prensa, algo positivo pero no tan contundente en un contexto como el que estoy narrando.

Finalmente, durante la misma semana Article 19, Signa lab y Artistegui Noticias publicamos un reporte que habla sobre el uso de recursos públicos a través de la agencia Notimex para atacar periodistas. El reporte señala que cualquier crítica a la dirección de Sanjuana Martínez o a la agencia, va acompañada de una orden de atacar a través de redes sociales. Paradójicamente, y como si se tratara de confirmar lo dicho en el reportaje, después de la publicación, los autores recibimos una serie de ataques en el mismo sentido del reporte, como si la intención fuere confirmar lo dicho o, tal vez, restregarnos la impunidad que existe en el país. Hasta el momento ninguna señal ha habido respecto a una posible investigación, por el contrario una carta de nueve Senadores Morenistas permite afirmar la intención de enterrar el asunto en “pos de la información que debe prevalecer en tiempos de Covid”. Así es, la pandemia como pretexto a la impunidad.

El sol no se tapa con un dedo. La violencia, la corrupción y la impunidad ahí están, no se han ido, muy a nuestro pesar. Siguen aquí porque no se investiga o sanciona y, aún cuando el periodismo pone elementos de frente para que las instituciones puedan hacer su trabajo, falta mucho para asumir el debate y lo que significa la democracia (pluralidad, transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana).

Por esto, no nos cansaremos de decir que la única forma de acabar con la violencia contra la prensa es rechazar la intencionalidad detrás del silencio, es decir la impunidad.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

*Se disloca dirigente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar

*Gobierno mexicano no recibirá impuestos de turismo

“En lo que cabe, los seres humanos quieren ser buenos, pero no demasiado buenos ni todo el tiempo”. Stephany Bonilla Almaraz.

Mis estimados, en México la clase política procede como si vivieran en un país distinto al resto de los mexicanos que vivimos en este jodido y ensangrentado México. Impropia y hasta estúpida fue la propuesta presentada por el dirigente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, para que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), mida la concentración de la riqueza en el país, incluso ingresando a los registros del Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Sinceramente el dirigente de Morena perdió el sentido, al proponer el Acuerdo de unidad y solidaridad nacional. Olvidó que cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde. De plano se desquició el morenista y bien reza el refrán que dice: Dale poder a un hombre y lo conocerás realmente.

Para ser más directos, los nuevos ricos en México son los políticos y funcionarios, y los de enfrente, ya saben quién. Son estos personajes los nuevos ricos del México lindo y jodido, y cada 3 y 6 años se multiplican. Los mexicanos siguen en la pobreza porque tienen que sostener los sueños de grandeza de unos cuantos.

Entonces, no creo que quieran medirse la riqueza entre ellos. Es una propuesta tonta la de Ramírez Cuéllar, porque además no son momentos para esas bromas. En el país, los mexicanos estamos viviendo un problema gravísimo de salud, nada de lo comentado en medios se asemeja a la realidad, hay fallecidos y contagiados del virus por todos lados, los muertos nada saben, hay dolor e incertidumbre en miles de hogares mexicanos, como para que este parásito de dirigente partidista venga con propuestas estúpidas, cuando la gente tiene su enfermo en un hospital, sin saber qué hacer, desfallecidos por la angustia, a la espera de una respuesta de parte del personal médico para su paciente internado por Covid-19, pero no la reciben. Son demasiados los contagiados, no hay tiempo de avisar el estado del paciente. Reciben un último informe, de que murió, que ya lo llevan al crematorio.

Esa es la triste realidad de centenares de familias en el país Esa nación de ricos que sólo ve Ramírez Cuéllar, no existe. Somos un país carente de rumbo, y donde siempre ha estado limitada en el rubro más importante que debe tener una nación, como es la salud. Este es el país de las maravillas que tiene en mente el dirigente de Morena, Ramírez Cuéllar, pues tuvo el descaro de decir que su propuesta de que el INEGI mida la riqueza, no es cacería de brujas de ricos, que con esta propuesta su partido Morena no busca quitar fortunas a las personas, que su intención es que el INEGI mida la concentración de riqueza en el país, así como se mide la pobreza, que también se mida la concentración de la riqueza.

“No estamos buscando ni expropiar ni quitar fortunas, sino ir reduciendo esta clase media que cada día se empobrece más”. ¿Qué tal?

Con su propuesta para dar mayores facultades al INEGI, Ramírez Cuéllar me recordó la letra de una canción, que va dedicada para él: “Anda borracho el buey, anda borracho el buey”.

Pero quien le contestó al dirigente de Morena fue Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex. Le dijo que su petición permitiría gravar la riqueza y el ingreso de los mexicanos, pues planteó Ramírez Cuéllar que el INEGI tenga acceso las cuentas de SAT y a toda la información financiera y bursátil de los ciudadanos; es decir, que el partido de Morena propone imponer un “nuevo Estado”, su intención es que se grave la propiedad, la riqueza y el ingreso.

“También propone que la Cofece evite el sobreprecio que se impone al momento de adquirir un bien. ¡Uuuf!”, escribió de Hoyos en su cuenta de Twitter.

¡Caracoles bien refritos! Este tema va a dar mucha tela de donde cortar, y se va a poner candente el ambiente político con todo y coronavirus.

Neta que Ramírez Cuéllar se voló la barda, pero esos angelitos son enviados a hacer ese trabajo, pues no saben cómo calmar el avispero y de una u otra forma tienen que distraer al respetable público.

Hace mucho, mis estimados, que en México nos fiscalizan como si fuéramos delincuentes, aunque no a todos, porque hay hartos que no entran a ese paquete, pero por el gobierno mexicano, porque por los güeros de ojo azul esos canijos sí vigilan parejo a los mexicanos. Hace muchos años que somos vigilados por el gobierno gringo y ellos saben hasta cuántas veces vamos al baño a defecar y hasta los gases que nos tiramos. Entonces, no se preocupe mucho, porque ya estamos como en un Big Brother, bien vigilados por el gobierno norteamericano y no tardan en danos un susto.

Don Alfonso Ramírez, haga algo productivo, pues en México después de esta pandemia no habrá más clase media en el país, estaremos todos jodidos. Mejor use su única neurona que le queda para proponer un método para que los mexicanos pobres, que serán al menos 70 millones y otro puño en extrema pobreza, después de la pandemia, salgan adelante.

En México se avecina un problema gravísimo. Habrá millones de mexicanos que van a luchar para llevar alimento a sus hogares y no será nada fácil conseguirlos. Así que más vale que se pongan a trabajar en forma, ya son gobierno, no andan en campaña para que hagan promesas burlonas.

Sean serios señores, morenistas, miren porqué se los digo. para ser más claros de lo que viene al México lindo y querido, mis estimados: Debido a la crisis por la pandemia del coronavirus, en materia turística, el país pierde diariamente por el parón de actividades, 4 mil millones de pesos, con una afectación general para el año de 1.4 billones de pesos.

Asimismo, el gobierno federal dejará de percibir este año 101 mil 500 millones de pesos por concepto de impuestos a la industria turística, se advierte en un estudio realizado por el Centro de Investigación y Competitividad Turística de la Universidad Anáhuac.

Los expertos de (Cicotur) mostraron que los menores ingresos son por Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuestos al Valor Agregado (IVA), y Derecho de No Residente (DNR).

El director del organismo, Francisco Madrid, explicó que la afectación sería por una menor capitación fiscal en términos de pago de impuestos, IVA, ISR, DNR. Esto de cuerdo a información del gobierno federal, pues el techo de inversión presupuestal para la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de Santa Lucia, es aproximadamente de 95 mil millones de pesos, en la última actualización, en la parte del DNR, del cual 80 por ciento se destinará a la construcción del Tren Maya.

En ese punto, el gobierno dejará de captar este año 3 mil 800 millones de pesos, añadió Madrid.

De esta forma, el proyecto ferroviario tendría una caída de recursos de 2 mil 800 millones de pesos por este concepto y los restantes 700 millones de pesos menos para el Instituto Nacional de Migración.

Además, agréguele la pérdida de empleos en turismo que son aproximadamente 1 millón, expresó el director del Cicotur.

Ahora pueden darse una idea del mar de broncas que viene al país, sobre todo en relación a recursos, porque el gobierno no genera dinero, lo que recibe es vía impuestos; y si no hay, ni como obliguen a los empresarios a pagar. En ese momento se darán cuanta que no es buena idea regalar dinero por regalar; sin embargo, el gobierno insiste en que tiene todo bajo control, pero no se ve que lo tengan.

Aunque a muchos no les guste que se hable o se señale el fondo, debemos decirlo, quisiéramos que fuera un mal sueño de muchos mexicanos o invento de los medios o de los neoliberales; pero no lo es, es cierto lo que vivimos, el coronavirus tiene a México a punto del colapso, y no sabemos a cuánto ascenderá el costo de la pandemia por coronavirus que tanto dolor y lágrimas está dejando en la República, muchos hogares enlutados.

Lo cierto, es que el destino nos alcanzó, el tiempo no borra nuestros actos, ubica a cada uno en su lugar.

Y aunque la vida no sea siempre justa, no dudes en hacer siempre lo que tu corazón te dicte. ¡Feliz martes para todos!  

EDITORIAL

Los claroscuros del Tren Maya

Si hay un tema por el que el Presidente Andrés Manuel López Obrador quiere ser recordado es el combate a la corrupción de la vida pública del país, y esto pasa, según ha dicho, por separar el poder político del económico. Lo escuchamos machacona y repetidamente durante su campaña por la Presidencia del país, como Presidente electo y ahora en el ejercicio del Gobierno autonombrado de la Cuarta Transformación.

Ese discurso y su promesa de combatir la “mafia del poder” sin duda le hizo ganar cuantiosos votos tras décadas de gobiernos de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) marcados por la corrupción.

Ese fue el caso de la constructora Mota-Engil, de origen portugués, que tuvo un aumento significativo en contratos de obra pública en el Gobierno de Peña Nieto.

La portuguesa Mota-Engil obtuvo al menos 10 mil millones de pesos en contratos desde su llegada a México en 2007, y aumentaron bajo la Presidencia de Peña Nieto.

Mota-Engil México es dirigida por José Miguel Bejos, un empresario mexicano considerado por muchos como uno de los amigos más cercanos a Peña Nieto, junto con Luis Miranda Nava, Secretario de Desarrollo Social en el anterior Gobierno priista.

Un primo del empresario amigo de Peña Nieto, Javier García Bejos, fue funcionario en el Gobierno del expresidente en la Secretaría de Desarrollo Social, que lideró Luis Miranda, de 2016 a 2018. Según crónicas políticas, Miranda fue el enlace entre el expresidente y el empresario.

Además de dirigir Mota-Engil México, José Miguel Bejos (hijo de Alfredo Miguel Afif, empresario ligado a gobiernos priistas del Estado de México), dirige también Grupo Promotor de Desarrollo e Infraestructura (Grupo Prodi), una compañía creada apenas unos meses antes de que Peña Nieto asumiera la Presidencia del país. Ya en la Presidencia, el anterior Gobierno le asignó varios contratos a Grupo Prodi y Mota-Engil.

En Jalisco Mota-Engil y Grupo Prodi, junto a otras dos empresas, ganaron dos de los principales contratos para la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara: el Viaducto 1 que es el tramo elevado de Zapopan a Guadalajara, además de la construcción del túnel por el centro de la capital de Jalisco. Como el resto de la obra, tanto Grupo Prodi como Mota-Engil no solo no cumplieron con los plazos pactados inicialmente, sino que incrementaron los costos de las obras.

Seguramente cuando López Obrador hablaba de la “mafia del poder” tenía en mente relaciones cercanas entre gobernantes y empresarios, y algunas de ellas forjadas en los campos de golf, como fue el caso de José Miguel Bejos y Peña Nieto.

Por eso sorprende mucho que ahora Mota-Engil que dirige Bejos sea una de las empresas ganadoras de los contratos para la construcción del Tren Maya.

Más allá de las observaciones del organismo fiscalizador, no parece haber duda de que José Miguel Bejos fue uno de los empresarios favoritos en la Presidencia de Peña Nieto. Y hoy, paradójicamente en un Gobierno que prometió separar el poder político del económico, nuevamente se ve favorecido con contratos en uno de los proyectos insignia del Gobierno de la 4T: el Tren Maya.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Para quienes estamos atentos a las conferencias de las autoridades de salud, que informan acerca del avance de la pandemia de Covid-19, nos conviene saber “otros datos”, parafraseando al presidente Andrés Manuel López Obrador, relacionados con la pandemia, para entender la magnitud del problema sanitario que estamos enfrentando no sólo como nación, sino a nivel gobal.

De por sí hay voces que dudan de las cifras oficiales, sobre todo si las comparamos con las de otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, las autoridades reportan 90 mil muertos, y 1 millón 500 mil contagios.

En Reino Unido, España, Francia e Italia, las cifras son también escalofriantes, pero en México -aunque ya rebasamos la mortalidad registrada en China, con poco más de 5 mil muertes- la situación es manejable aún, pues a pesar de nuestra precaria infraestructura sanitaria, aún no se rebasa la capacidad instalada en cuanto a pacientes que han necesitado hospitalización, y aún hay espacios en el rubro de los que necesitan cuidados de terapia intensiva.

Sin embargo, existe un subregistro tanto en el aspecto de la morbilidad (que se refiere al número de casos registrados), como en cuanto a la mortalidad (que se refiere a los decesos).

¿De qué tamaño es ese subregistro? No sabemos. Las autoridades no niegan esta realidad, pero debido a que la gente muere sin pruebas, no se puede determinar a ciencia cierta si se trató de un caso de Covid-19, o algo que se le parecía, pues no olvidemos de que se trata de una especie de neumonía atípica, que provoca una inflamación generalizada.

Un reportaje divulgado ayer por la organización Mexicanos Contra la Corrucpióni, revela que en la Ciudad de México “hay al menos 4 mil 577 actas de defunción en las que se asienta que la causa confirmada o probable de esas muertes fue Covid-19, una cifra tres veces más alta a la que ha reportado el gobierno capitalino”.

Esos 4,577 fallecimientos corresponden al periodo de 18 de marzo al 12 de mayo.

“En 3,209 de esas actas se incluye a Covid como sospecha o probable causa de defunción. En 323 se consigna que es Covid confirmado. Y en alrededor de un millar dice Covid, o coronavirus o Sars Cov 2”.

Comparativamente hablando, el 12 de mayo el gobierno de la Ciudad de México reportaba 937 defunciones por Covid-19.

El gobierno federal, a su vez, en su portal oficial reportaba 123 fallecimientos sospechosos de coronavirus en la capital.

“La diferencia entre lo que asientan 4,577 actas de defunción hasta esa misma fecha habla de otra realidad: habría hasta tres veces más muertes en las que hubo sospecha o confirmación de Covid-19”, cita Mexicanos Contra la Corrupción, con lo cual se comprueba lo divulgado por medios internacionales.

Oficialmente, entonces, solamente se reconocen los casos confirmados. Y aunque el gobierno federal decretó que se enlisten como casos “sospechosos” de Covid a todos los que mueran con sintomatología parecida, lo cierto es que ante la falta de una prueba contundente, todo quedará a ojo de buen cubero, y al criterio de los médicos que firmen las actas de defunción.

Estamos, por lo tanto, ante un terreno minado. Fuera de lo que se confirme, lo demás es ir a ciegas. Estamos en el terreno de las probabilidades, entre el puede o no puede ser.

El gobierno federal nunca ha negado que haya subregistros. De hecho, siempre se dijo que por cada caso confirmado de Covid-19, habría entre 8, 10 y hasta 12 casos más que no se confirmaron. En las entidades de la República Mexicana esa cifra de subregistro puede ser mayor.

Por lo tanto, estamos ya ante decenas de miles de casos positivos, y ante unas 10 mil muertes, considerando las confirmadas y las sospechosas.

Señalan que el gobierno esconde algo, pero a estas alturas un caso o mil casos no hacen la diferencia. Guerrero, por ejemplo, se está pitando de rojo. Y aunque siguen 10 municipios libres de contagios y de riesgo, eso es apenas 10 por ciento del total del territorio estatal, y una mínima parte de la población, porque estamos hablando de pueblos pequeños, en cuanto a territorio y población.

En una pandemia como la que estamos viviendo, siempre se hablará de “aproximaciones”, y para efectos de control epidemiológico, de algo se tiene que partir. El programa “centinela” con que cuentan los epidemiólogos es solamente un instrumento y es inexacto. Así es en todo el mundo. Las cifras oficiales sólo son un parámetro que nos deja ver la magnitud de la pandemia.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

En Guerrero se mantiene el confinamiento hasta el 31 de mayo: Héctor Astudillo

“Vivimos en mundo donde el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor, y el físico más que el intelecto; vivimos en la cultura del envase, que desprecia el contenido”: Eduardo Galeano.

Mis estimados, luego de que la Secretaría de Salud, diera a conocer que 324 municipios de 14 entidades de la República podrían iniciar actividades este lunes 18 de mayo, entre los cuales figuran 12 municipios del estado Guerrero, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, expuso que quienes tienen la última palabra en el inicio de actividades en esos municipios son los gobernadores.

Y tratándose de los municipios del estado de Guerrero, el gobernador Héctor Astudillo Flores, explicó que -para evitar confusiones de los 81 municipios de la entidad-, ninguno regresa a reanudar labores hoy 18 de mayo, y que será hasta el 1 de junio cuando eso suceda.

Y todavía refirió el gobernador, se valorará la fecha para aplicar la nueva normalidad en Guerrero, pues contó que fueron 12 los municipios de la región Costa Chica y la Montaña, que entraron al listado de los municipios de la esperanza; sin embargo, expuso el mandatario estatal que en realidad son 10, porque dos tienen vecindad con zonas de Oaxaca donde sí se han presentado contagios, y que, por esa razón, para evitar problemas, toma la decisión de no reanudar labores en Guerrero en ninguna región.

Cabe hacer mención que del estado de Oaxaca son 213 municipios denominados de la Esperanza; es decir, que ellos comienzan actividades hoy, aunque las clases también se mantienen de manera virtual hasta que el semáforo de la entidad esté en verde.

Pero lo destacable de ese estado es que son muchos los municipios sin contagios del virus. Parece que supieron acatar las normas los oaxaqueños. Pero en realidad es que se trata de municipios muy alejados, muy aislados, con muy poca actividad económica y de servicios; por lo cual les fue fácil controlar la pandemia.

Seguimos con la orden del gobernador Astudillo Flores: “Ninguno de los 81 municipios de la entidad regresará a la nueva normalidad este lunes 18 de mayo, y se mantendrá el programa quédate en casa y Sana Distancia”.

Valió chichi de iguana el esfuerzo de algunos pobladores, mis estimados. No obstante, el mandatario relató que no era capricho de su parte el no aprobar el regreso a las actividades, sino que no hay condiciones en Guerrero para retomar labores.

“Y no lo digo yo -aclaró el gobernador-, nos basamos a los pronósticos del subsecretario Hugo-López Gatell, quien señaló que Guerrero está a punto de llegar al tope máximo de contagios, y se confirman los datos al ver el incremento desmedido de casos positivos en la entidad, que ahora rebasan las 805 personas infectadas de Coronavirus y 112 fallecimientos hasta este domingo. Pido a la población mantenerse en casa para evitar que sigan creciendo los contagios del coronavirus. Por eso insisto en que no bajen los esfuerzos porque así evitan la propagación del virus”, dijo.

¿Ya ven? Para que se les quite. Eso queríamos los guerrerenses, que nos sometieran a fuerza a quedarnos en casa. Ahora sí estamos bien chulos y pagarán justos por pegadores, por necios. Falta que se alargue el confinamiento más tiempo y entonces sí van a saber lo que es amar a Dios en tiempos de encierro.

De veras, mis estimados, hay municipios en el estado que ya no tienen alimentos de la canasta básica, pues en algunos lugares los pobladores cerraron los accesos y no permitieron la entrada de ninguna persona ajena al pueblo; eso no evitó la llegada del Covid-19, obviamente, pero sí es la causa de que la gente esté sufriendo carencias de alimentos.

Y no crean que es cuento para meterles miedo, y se queden en casa; es real lo que le digo. Pero a estas alturas es por demás lo que uno diga, porque la gente no entiende, hasta que les pasan las desgracias se dan cuenta que estamos hablando de una penosa realidad.

Somos bien testarudos, no queremos entender que esta pandemia tiene en alerta roja en el estado suriano, y por eso necesitamos bajar la movilidad en los municipios, para evitar que los contagios sigan creciendo y aumentando los muertos por el virus.

En relación a la industria de la minería y la construcción, que también se había dicho abren este 18 de mayo, el gobernador Astudillo Flores, aclaró que tampoco van a reanudar labores este día esas empresas, sino hasta el 1 de junio. Y hasta eso, van a volver a valorar la situación para entonces, revisar si hay condiciones para esa fecha. Pero de momento, insistió el gobernador, no hay condiciones y por lo tanto se continuará con el programa Aprende en Casa hasta nuevo aviso.

Con estas nuevas disposiciones, el comercio del municipio de Zihuatanejo, deben atender el llamado de quedarse en casa para que podamos iniciar actividades en el puerto el 1 de junio, como ya se preparan algunos empresarios de la micro, pequeña y mediana empresa y hoteleros, que piensan reanudar actividades en junio porque hay hoteles que pretenden regresar a hasta julio.

Sin embargo, las noticias de contagios por Covid-19 en el estado, municipio y municipios colindantes de Azueta, no son alentadoras para el puerto de Ixtapa-Zihuatanejo, pues siguen aumentando los contagios.

Aunque la esperanza muere al último, es necesario que todos sigamos acatando las disposiciones oficiales quedándose en casa. Falta poco mis estimados, aguanten.

En otro tema, del que también deben ocuparse las autoridades estatales y locales, les recuerdo que la temporada de lluvias comenzó formalmente el pasado viernes 15 de mayo. Según autoridades estatales de Protección Civil, para el Pacífico, se pronostican de 8 a 10 huracanes y 15 o 18 ciclones tropicales, por lo que las autoridades municipales deben comenzar a tomar medidas preventivas, sobre todo en zonas consideradas como de alto riesgo.

Y es que la Costa Grande tiene varias áreas clasificadas como zonas de riesgo, alto riesgo e inundables: incluso la población sigue pidiendo al gobierno estatal atención especial para los pobladores de Pie de la Cuesta, comunidad perteneciente al municipio de Atoyac de Álvarez.

Sin embargo, sucedieron varias situaciones en la entidad que no dieron atención a ese pedido de la gente, pero no deben dejarlo de lado, deben darle atención las autoridades municipales y estatales, si no quieren que contemos otra desgracia en el estado de Guerrero.

Sucede lo mismo en otros municipios en la Costa Grande, pero no al grado de peligro como en esa comunidad.

Lo cierto es que los pronósticos de huracanes, tormentas y ciclones no son alentadores para ninguna población, pues según las autoridades de Protección Civil, la mitad de los huracanas que se tienen considerados para el Pacifico serán de categoría 1 y 2, y los restantes, serán de 3, 4 y 5, por lo que llamaron a la población que habita zonas de alto riesgo a estar atentos a los informes que den las autoridades en torno a las lluvias, ya que también varios, expertos predicen que estos fenómenos naturales serán cada vez más fuertes y desastrosos.

Prevención, porque en caso de huracanes en estos tiempos de crisis y pandemia que los guerrerenses estamos en problemas económicos y no tenemos ni el alma completa, más pérdidas por esos fenómenos sería lo último que nos pase.

Por eso, a prevenirse de una vez. Las personas que viven en zona de riego, comiencen a buscar un lugar seguro donde ir con sus hijos, no esperen que lleguen las lluvias para hacerlo. Sobre aviso no hay engaño. ¡Feliz lunes para todos!     

EDITORIAL

La crisis de Notimex

La crisis en Notimex, la agencia de noticias del Estado Mexicano es, más allá de lo anecdótico, pues involucra a personas públicas que en algún momento fueron aliadas y hoy se dan hasta con la cubeta, es la muestra más clara y reveladora del uso de las instituciones públicas para fines privados o partidistas. Hay entre algunos funcionarios del Gobierno de López Obrador un sentimiento de revancha, de reivindicación de sus demandas, muy similar que observamos en los primeros triunfos del PAN en los años noventa e incluso con la llegada a la Presidencia en el año 2000. La impronta ideológica es algo que se espera de cualquier Gobierno, pero respetar las instituciones de Estado es lo que da certeza jurídica y de futuro.

Notimex y los medios públicos se han convertido en instituciones de propaganda, como en los peores momentos del partidazo, lo que en sí mismo es un retroceso, pero también en trincheras personales desde las que algunos personajes dirimen sus animadversiones con otros colegas. Aunque es terrible, lo más grave no es que usen recursos del Estado para dirimir asuntos personales, sino que se obligue a los empleados de la agencia a asumir posturas, crear cuentas, atacar a comunicadores, como es el caso de San Juan Martínez –fehacientemente mostrado por el estudio de SignaLab del Iteso– o usar un programa en una televisora de Estado para defender a los cuates, como lo hizo Ackerman con Manuel Bartlett.

San Juana Martínez es ave de tempestades. Por donde ha pasado ha dejado conflicto. Se ha equivocado de punta a punta en el manejo de la agencia que hoy está en huelga, confrontada hacia el interior y con decenas de frentes abiertos hacia el exterior. Evidentemente el problema comenzó con el nombramiento: una periodista combativa y dispuesta al conflicto a la menor provocación no era evidentemente el perfil adecuado para manejar una agencia de información de Estado. Se decidió mal, no se actuó a tiempo cuando los empleados comenzaron a dar señales de que había problemas en la dirección, se dejó correr una huelga que pese a estar estallada se ignoró y hoy no parece haber más salida que la remoción de la directora con el costo político que ello tiene. Entre más tarden en tomar la decisión será mayor el deterioro de la institución y el desgaste del Gobierno.

Más de alguno pensará que es el momento de cerrar Notimex, que hoy en día las agencias de Estado tienen poca importancia y casi nada que aportar. Es una verdad a medias: las agencias nacionales hoy tienen la función de llegar allá a donde ni los medios ni las redes alcanzan a cubrir, pero sobre todo dar al mundo una visión, lo más neutral posible, de lo que pasa en el país.

Una agencia de Estado necesita visión de Estado y decisiones de Estado. Ahora sí que, parafraseando a Fito Páez, ojalá la 4T esté a la altura del conflicto.

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