Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Covid-19 pone al descubierto desintegración familiar

“Toda censura es peligrosa porque detiene el desarrollo cultural de un pueblo”: Mercedes Sosa

Mis estimados, en serio, estoy consternada por tanta mala noticia con la pandemia, pues debido a este virus varios hogares se están rompiendo por el encierro, la falta de recursos y falta de unidad familiar; eso incitó a varios matrimonios a pleitos, golpes, alcoholismo y hasta divorcios. Son figuras familiares muy tristes. Es cierto que por tantas angustias que nos trajo el coronavirus vivimos agitados, enojados, nos volvimos violentos y la pandemia no nos ha dado tiempo de evaluar nuestros hechos, culpamos a todos de nuestros fracasos, pero no somos capaces de aprender una enseñanza de esta pandemia.

El virus no sólo puso al descubierto las carencias en salud, empleo y educación del gobierno, también puso al descubierto cuánta falta hacen los valores en casa. Hace mucho que se perdieron esos dones y por eso hoy tenemos una sociedad dividida, egoísta, ambiciosa y materialista, incapaces de convivir siquiera entre familias, pues no se soportan los esposos, ni tampoco soportan más en casa a sus hijos. El reflejo de esta realidad es la violencia intrafamiliar, donde además de golpes hay muertes.

La violencia prosperó a cifras elevadísima en estos días de Sana Distancia, en casi todo el país. El cuadro es deprimente y después del encierro se reflejará en centenares de divorcios en la República.

Así como también hay hogares divididos con padres desempleados e hijos sin escolaridad por falta de recursos.

Bien poco se ha dicho que la mayoría de los desempleados son jóvenes, pues tenían poca antigüedad en sus trabajos y por eso fueron despedidos sin ninguna remuneración; además no contaban con seguridad social.

No es nuevo que trabajadores jóvenes sean explotados por empresarios, que prefieren manos juveniles, aunque con escasa experiencia, para escamotearles sus derechos laborales.

Siempre sucede de esa manera. Por necesidad y para obtener experiencia, los muchachos trabajan por salarios bajos; por eso en México hay tanta pobreza y la pandemia nos llevará a la extrema pobreza; ya no habrá en México clase media, para que mejor me entienda, y eso es una desgracia para cualquier país, aunque parece que aquí en México eso le causa alegría a quienes traen un odio natural contra todo lo que signifique desarrollo y progreso, contra todo el que tenga un negocito, pues consideran injusto que unos prosperen y otros no.
La verdad es que levantar un negocio en este país está en chino, requiere de largas horas de trabajo, desvelo, ayunos y endeudamientos, y eso solamente los más valientes se atreven. Conozco gente que se levantó de un puesto de tacos, y que ahora son grandes restauranteros, pero que comenzaron desde abajo, que no se comían ni un chicle para ahorrar y cumplir sus metas.

Decía mi padre que no hay pobreza que aguante 24 horas diarias, durante 365 días por año de trabajo.

Según el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, de los 555 mil 247 puestos de trabajo que se perdieron en abril por la pandemia del coronavirus, todos eran trabajadores jóvenes que percibían sueldos de los más bajos.

Bien mono el director del IMSS informa del tema. Si no fuera por la pandemia nunca hubiera los mexicanos conocido los datos.

Expuso Zoé Robledo, en una entrevista a fuera de Palacio Nacional, que la cancelación de fuentes de trabajo está vinculada al coronavirus y recalcó que el 85 por ciento de la pérdida de empleos que se registró en abril es de empresas no esenciales; es decir, las que tenían la obligación de cerrar.

La industria de la construcción, por ejemplo, es de las más afectadas, así como el sector servicios, como el turismo.

Para los desempleados se aprobó una iniciativa que contempla otorgar 3 mil 696 pesos mensuales a esta población, por un lapso de tres meses, anunció Zoé Robledo, con la posibilidad de ampliarse la medida a dos meses más.

Así que toda persona que se quedó sin empleo, comience a solicitar sus chelines. Me deben un refresco, por la información. Jejeje. Es broma, mis estimados.

Dentro de todo lo que cabe, en el estado de Guerrero, el 18 de mayo se reactivarán las actividades de la minería. Reveló Álvaro Burgos Barrera, secretario de Desarrollo y Fomento Económico de Guerrero, que más de 20 empresas mineras y de otros sectores reanudarán actividades, y con eso reactivarán más de 10 mil empleos directos; mientras que los empleos indirectos serían 45 mil, de las empresas mineras y de constructoras.

El funcionario expuso que los municipios de Acapulco, Chilpancingo e iguala, es donde existe mayor incidencia de casos positivos del Covid-19, y que se establecerá una coordinación entre los tres niveles de gobierno, para determinar las medidas de sanitarias correspondientes en la reactivación de esas empresas.

En relación al ramo de la construcción, refirió el funcionario que hay empresas que ya se encuentran reiniciando algunas de sus obras, otras están terminadas, como el Muelle de Zihuatanejo, y otras se encuentran detenidas.

Ahí tienen, mis estimados; al menos se activan empresas en Guerrero el próximo 18 de mayo, aunque en la mañanera de este jueves el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, expuso que es responsabilidad de los gobierno estatales y locales la toma de decisiones, para reanudar las actividades laborales, escolares y de recreación, el próximo 1 de junio.

Insistió que será responsabilidad absoluta de los gobiernos estatales, una vez que se concluya la jornada Nacional de Sana Distancia, que según el subsecretario será el 1 de junio. No obstante, también puntualizó el doctor López Gatell, que, si llegara a haber contagios masivos, nos regresamos a la Sana Distancia. Que Dios no lo permita.

También, hay que decirlo, hay gobernadores que van a valorar la propuesta de Salud Federal de retirar la Sana Distancia el 1 de junio. Por ejemplo, la Ciudad de México y el Estado de México, que son entidades que reflejaron mayor número de contagios del virus y han tenido muchos fallecimientos, dijeron la gobernadora morenista y el gobernador priista, que se han detenido los contagios en sus entidades. Pese a ello, la jefa de gobierno de la capital del país, Claudia Sheinbaum, ella expuso que no retirará la Sana Distancia el 1 de junio, que tal vez hasta la primera quincena del mes, cuando vea que no hay riesgos máximos de contagios por Covid-19.

¿Como ven, mis estimados? Hay motivos para alegrase, sobre todo en el municipio de Zihuatanejo, porque somos un pueblo chico y corremos menos riesgos de contagios, según lo expuesto por el doctor López Gatell, ya que dijo que entre más grande el territorio, más riesgos tienen de contagiarse la gente. Por eso les digo que el 1 de junio podremos ser libres de esa canija Sana Distancia.

La información del sub secretario de Salud trae tranquilidad a varios municipios de Guerrero, que no entraron al plan de la Esperanza. Pero debemos guardarnos en casa estos días, pues el estado de Guerrero se encuentra en máxima alerta de contagios y por eso debemos cooperar todos para bajar los contagios; o por lo menos que se mantengan al nivel que están, que ya no avancen.

No sean testarudos, mis estimados, ya falta poco, guardemos en casa.

En el rubro educativo, no van a regresar a la escuela los estudiantes el 1 de junio, eso ya lo había dicho desde el pasado miércoles el gobernador Héctor Astudillo Flores; dijo que no ve factible el regreso a clases el 1 de junio, pues ponen en riesgo a los estudiantes, por eso las escuelas se mantendrán cerradas hasta que los estados estén en semáforo verde.

El regreso a clases queda suspendido hasta nuevo aviso, los padres tendrán que seguir trabajando con sus hijos en casa.

Me apena que al final de este encierro por el coronavirus en Zihuatanejo, habrá muchos divorcios e hijos abandonados. Quién sabe qué otra cosa pasará después de esta pandemia con los hogares, pues a parte de la pobreza y quiebra de negocios, muchas personas quedarán sin empleo. En serio que como sociedad estamos mal, por eso tenemos en el puerto adolescentes rebeldes, perdidos en las drogas y alcoholismo. Por eso les he dicho en este espacio que volvamos a los valores básicos, mis estimados. ¡Feliz fin de semana para todos! 

EDITORIAL

Compras ilegales

Quienes se encargan de los procesos de adquisición en el IMSS poseen nulas habilidades para comportarse como consumidores con inmensas capacidades de negociación

La ineficiencia, lo sabemos todos, es un mal endémico en el servicio público en México. Pero que la afirmación anterior sea un hecho sabido no implica justificar en lo más mínimo el que se trata de una situación indeseable y, sobre todo, no reduce un ápice el costo que esta tiene para los ciudadanos.

El señalamiento anterior viene a propósito del reporte que publicamos en esta edición, relativo a la revelación realizada por la organización civil Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), según la cual el Instituto Mexicano del Seguro Social habría cancelado la adquisición de 20 ventiladores respiratorios a la empresa de León Manuel Bartlett, hijo del director General de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De acuerdo con la publicación realizada por MCCI, el IMSS, tras recibir los equipos que compró al precio más alto registrado hasta ahora durante la pandemia, encontró que “los ventiladores no contaban con pantalla táctil, es decir, no cumplían con los requerimientos funcionales acordados”, razón por la cual los rechazó y canceló la adquisición.

Claramente, el Gobierno de la República sale al paso, con esta decisión, a los severos cuestionamientos que ha recibido por la adjudicación de un contrato que huele a tráfico de influencias, y con ello evita que la Secretaría de la Función Pública (SFP) deba exhibirse nuevamente como “encubridora” de Manuel Bartlett Díaz, a quien ya exoneró en una ocasión.

Pero con independencia de la lectura que pueda darse a la “cancelación” de este contrato, lo que parece quedar claro es que en el IMSS no saben comprar, es decir, que quienes se encargan de los procesos de adquisición en dicha institución poseen nulas habilidades para comportarse como consumidores con inmensas capacidades de negociación frente a los proveedores.

Y para evidenciar lo anterior basta recordar que, antes del “episodio Bartlett”, el IMSS había adjudicado un contrato, por 93 millones de dólares, a la empresa Levanting Global Servicios LLC, a la cual le había aceptado una oferta para la compra de 2 mil 500 ventiladores respiratorios.

¿Por qué decidió el IMSS rescindir dicho contrato? En la versión oficial, porque la empresa incumplió con el plazo de entrega. En la versión que más personas se inclinarán a creer, porque el propietario de la empresa, Baldemar Pérez Ríos, es un individuo que ha sido sentenciado por un juez federal luego de intentar defraudar a Pemex mediante el uso de una empresa “fantasma”.

En condiciones normales, que estos episodios ocurran en una institución pública resultan absolutamente condenables. Pero que se den en medio de una pandemia, que ya ha costado la vida a miles de personas, plantea un escenario de negligencia criminal por parte de quienes se encuentran al frente de nuestras instituciones sanitarias.

¿Quién se encarga de las adquisiciones en el IMSS? ¿Cómo fue seleccionado el equipo responsable de esta delicada tarea en estas condiciones extraordinarias? ¿Qué clase de directrices están siguiendo los encargados de atender la contingencia que estamos viviendo?

A juzgar por los hechos, sin duda no se trata de las personas mejor capacitadas para ello y eso resulta de la mayor gravedad.

Fiscales de peso

Dolia Estevez

Abundan las razones de peso legal y ético por las que es altamente improbable que el Gobierno de Estados Unidos acepte la sugerencia de Andrés Manuel López Obrador de invitar a la periodista Anabel Hernández a colaborar con los fiscales en el caso criminal contra Genero García Luna, que se desarrolla en una corte en Nueva York (mañanera 05/05/2020).

Además, ni necesidad hay. Los fiscales que lo acusaron de aceptar sobornos millonarios del Cártel de Sinaloa están haciendo bien su trabajo. Les sobran las pruebas y testimonios procesales para enjuiciar, y probablemente condenar, al exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón. Un periodista difícilmente puede poseer más información y material probatorios que el gobierno estadounidense. Cuestión de recordar el impresionante caudal de evidencia y testigos que desplegó la fiscalía en el reciente juicio de “El Chapo” Guzmán.

En el caso de García Luna, la fiscalía ya entregó a Cesar de Castro, su abogado defensor, 30 mil páginas de pruebas para su revisión en anticipación a un posible juicio. El acervo incluye declaraciones del acusado, registros migratorios (petición de residencia y solicitud de ciudadanía estadounidense), registros escolares y de la propiedad, videos, fotografías y documentos relacionados a decomiso de drogas, armas y lavado de dinero, comunicaciones interceptadas y grabaciones (hechas por agentes estadounidenses en México y/o en Estados Unidos), y un disco duro con información descargada de los dispositivos electrónicos de García Luna (Misiva de Richard Donoghue a De Castro 20/02/2020).

La información proporcionada a de Castro hasta hoy, bajo acuerdo por escrito de mantenerla secreta, es tan solo la punta del iceberg. La fiscalía ha adelantado que tiene una extensa lista de probables “testigos cooperantes”, cuyos nombres no han sido divulgados, pero que son ex altos mandos de los carteles que darán testimonios de primera mano sobre la presunta entrega de sobornos millonarios a García Luna.

El código penal estadounidense prohíbe al poder judicial interrogar a periodistas sobre su trabajo o forzarlos a declarar judicialmente. Nos protege de revelar fuentes confidenciales que usamos en el trabajo de recaudar información.

La única excepción a la regla, que se usa en circunstancias extraordinarias, es cuando la autoridad agota todas las avenidas en acusaciones por homicidio o delitos que amenazan la seguridad nacional, y la información en poder del periodista es clave para alcanzar un veredicto condenatorio. En casos así, el periodista puede ser citado a comparecer. Reporteros y medios casi siempre combaten en las cortes esos citatorios. Hay reporteros que han preferido ir a la cárcel por desacato que colaborar con los fiscales.

Los periodistas no somos coadyuvadores ni fiscales. Nuestra misión es persuadir a la opinión pública no a un jurado. El periodista no se inmiscuye e implica en casos judiciales, reporta sobre ellos. Compartir con la autoridad información y datos obtenidos en el ejercicio de nuestro trabajo es violatorio de la ética profesional. Hacerlo, contraviene la separación entre el Estado y el llamado cuarto poder.

No nos toca hacer el trabajo de las autoridades. Nuestra tarea se limita a publicar y transmitir información. Traducir en evidencia la información y datos en el dominio público concierne exclusivamente a la autoridad jurídica. El planteamiento de López Obrador, por tanto, no es viable; no corresponde a la realidad ni es consistente con la forma en que se desarrolla la relación medios-gobierno en Estados Unidos.

El valor agregado de un guerrerense en el mundo

Cuando me mudé a Francia estaba muy emocionada, quería saber todo y conocer personas de otros países para poder contarles de Zihuatanejo y de nuestras bellas tradiciones mexicanas.

Hacer amigos fue fácil, preguntar sobre sus tradiciones, opiniones y religiones desconocidas para mí, fue muy interesante, claro, con choques culturales un poco complicados, no solo para mí, estoy segura de que para los franceses, argentinos, colombianos, árabes y rusos que conocí también fue impactante escuchar mis opiniones y tradiciones.

Sí, me hice más independiente y segura sobre mis talentos y mi manera de hablar. Cometí muchos errores de lenguaje y me equivoqué muchas veces en mis primeros trabajos, pero lo más valioso que aprendí fue que, al crecer en Zihuatanejo me había dado una manera única de ver las cosas, conocimientos y habilidades que no aprendes en París.

Recuerdo perfectamente una de mis primeras reuniones con los amigos de mi esposo, que en ese momento era mi novio. Comenzó a crearse un debate porque uno de sus amigos había comprado una sandía completa y no sabía cómo partirla. Yo pensé que seguramente era una broma, después de que vi que varios amigos discutían y opinaban cómo debía comenzar, me reí y dije : «yo la parto, es muy fácil ». Partí la sandía de la manera más normal, como había hecho muchas veces en mi casa, recibí halagos y preguntas sobre dónde y porqué sabía cómo cortar una sandía.

Pensé que podía ser una situación «especial» en esta reunión, pero conforme iba yendo a otras comidas, carnes asadas y cumpleaños, me encontraba con personas que estaban buscando en internet cómo partir una piña o que incluso vi cortando un mango por la mitad descubriendo muy sorprendidos que tenía un hueso en el medio.

Claramente en Francia y muchos otros países la fruta tropical es un lujo, ademas de ser muy cara. Los limones, sandía, papaya y otras frutas son importadas de otros países. Ellos nunca vieron cómo se partía, nunca llegó un tío a regalar una sandía a la familia o algún amigo que tenía una caja de mangos y mucho menos cortaron la fruta directo del árbol. Experiencias que tenemos en la costa y que creemos que todo el mundo vive.

Quiero mencionar que todas estas personas con las que conviví tienen maestrías o doctorados, lo que me confirma que hay conocimientos de la naturaleza que evidentemente no se estudian en ninguna universidad : partir un coco, conocer qué tipo de fruta es solo por ver la hoja de los árboles, saber desde niño con qué planta no puedes jugar porque te van a picar las manos por horas, son experiencias y conocimientos que tenemos y que nos van a servir muy probablemente más que memorizar toda la historia del arte de Europa.

Después de descubrir este «súper poder» de partir frutas, fui recalcando todos los conocimientos que tenía naturalmente por crecer en la costa. Una vez visitando un mercado en el Sur de Francia, en donde los nombres de los pescados estaban en otro idioma, yo podía reconocerlos porque los vi muchas veces en el mercado de Zihuatanejo, sabía y pude aconsejar a mi suegro cuál no comprar porque se veía que tenía mucho tiempo expuesto, claramente le expliqué cómo elegirlo y es algo que hasta el día de hoy presume recalcando que él sabe cómo comprar pescado.

No es solo el conocimiento de cómo cortar una fruta o conocer si el pescado está fresco; es la sonrisa que se tiene en la costa, la forma de tomarse todo de manera tan relajada, el amor a los animales y la naturaleza, la capacidad de convertir una reunión familiar en una fiesta inolvidable, los chistes e ingenio de la gente para inventarlos, la hospitalidad tan natural de recibir a alguien en nuestras casas, la facilidad de sonreír y de hacer amigos.

El humor en la costa y nuestra manera de expresarnos es algo sin igual, hace pocas semanas mientras hablaba con mi papá, escuché cómo compraba camarones para la comida y se encontraba a un amigo quien riéndose lo saludaba y preguntaba si lo que había comprado era un murciélago, sé que es un comentario sin importancia pero ese chiste me relajó, tras semanas de solo escuchar los números de enfermos y todas las maneras en las que puedes infectarte, el humor de Guerrero me recordó que hay que reír de vez en cuando.

Creo que un guerrerense puede tener muchos estudios, ser el mejor cirujano del mundo, el mejor contador, un ingeniero increíble, un maestro intelectual, un escritor o un inversionista pero los aprendizajes que nos dio la costa siempre serán un valor agregado a nuestro curriculum que bien si no podremos usarlo en el trabajo, podemos impresionar en una reunión profesional para crear buenos contactos, dar una buena sonrisa o decir un comentario que sin duda alguna hará reír a la gente.

A todo esto, queridos zancas, quiero motivarlos a sentirse orgullosos de ese valor agregado que nos dio nuestra región y recordarles que siempre estén seguros de ustedes mismos, créanme que si un día se encuentran en una reunión con españoles, franceses, alemanes, belgas, rusos o chinos muy probablemente ustedes serán los únicos que podrán partir un coco, una sandía, escuchar el sonido del mar cuando va a temblar, saber si un alacrán es venenoso o no solo por el color que tiene, hacer amigos con facilidad y sin duda alguna tener la sonrisa más grande de todos los presentes.

Ruth MORELOS

INSTAGRAM : ruthmorelos

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Ixtapa-Zihuatanejo fuera de los 269 municipios de la esperanza

“El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida”: Oscar Wilde.

Mis estimados, no hay buenas noticias para el municipio de Zihuatanejo, pues el destino de playa no entró en la primera etapa de tres que propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador, para la reactivación económica, pues el municipio de Azueta tiene contagiados y colinda con municipios con contagios, por todos lados se afectó al puerto Ixtapa-Zihuatanejo.

Veamos el plan: la primera etapa, inicia el próximo lunes 18 de mayo, con la reapertura de 269 jurisdicciones municipales, denominadas “Municipios de la Esperanza”.

No revelaron los nombres de los municipios, pero todos de 15 estados en donde no se registran casos de Covid-19 ni colindan con municipios con contagios.

La segunda etapa será del 18 al 31 de mayo. Es una etapa de preparación, pero se incluyen actividades esenciales, así como se reabre la industria de la construcción, minería, y fabricación de equipo de trasporte.

La tercera etapa, es a partir del 1 de junio, cuando las actividades sociales, educativas y económicas serán acorde a un semáforo de riesgos, que irá indicando la tendencia de la pandemia en estados y municipios.

Sin embargo, en este último punto educativo, la secretaria de Economía, Graciela Márquez, aclaró que las clases iniciarán hasta que el semáforo esté en verde: es decir, las clases no se reactivan el 1 de junio, como dijo la SEP.

Los estados que retomarán primero a las actividades son Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí, Sonora, Puebla, Yucatán y Veracruz.

No obstante, de estas entidades sólo son 269 municipios los que entraron al plan de la Esperanza.

Además, algunos gobernadores de esos estados no están de acuerdo en retirar la Sana Distancia en sus entidades, sobre todo los panistas, pero el presidente de la República les mando decir que no hay problema, que cada cual es autónomo y pueden aceptar el plan si quieren entrar, pero si no quieren, no hay problema.

Por otra parte, aunque el plan menciona al estado de Guerrero, como la entidad donde se reanudarán las actividades en las tres etapas propuestas por el mandatario federal, en el mapa Guerrero aparece en rojo, lo cual significa que estamos en máxima alerta, y con una flecha que indica que la pandemia está creciendo, a diferencia de Oaxaca, en donde la indicación es que está controlada.

Eso indica que hay muchos contagiados del virus y estamos lejos de la estabilización de la pandemia.

Aunque no dicen los nombres de los municipios que entrarán al plan de la Esperanza, los únicos que están en verde son algunos de la Costa Chica, y otros de la Montaña, en total 12. Estos son los que podrán reabrir sus actividades económicas e incluso retirar la Sana Distancia el próximo 18 de mayo, pues no presentan casos de Covid-19, ni defunciones, ni tampoco colindan con municipios con contagios, como ocurre a la Costa Grande.

En la entidad, los contagios del virus y fallecimientos están creciendo demasiado, y aun no llega el pico de la pandemia, que según podría ser el 22 de mayo para Acapulco y su zona de influencia. Por eso el mapa epidemiológico indica a Guerrero en riego.

Les decía que no tengo buenas noticias para el municipio de Zihuatanejo, pues a pesar que muchos zihuatanejenses respetaron la Sana Distancia, no alcanzó para entrar al plan de la Esperanza; por lo tanto, continuaremos con las medidas de control, hasta que se nos indique desde la Federación que podemos abrir.

Pero lo peor que puede pasas es que ni el próximo 1 de junio sea retirada la Sana Distancia en el municipio de Azueta. Vean porqué se los digo: uno de los requisitos para que el municipio entre al plan denominado de la Esperanza, es que no tenga contagios ni colinde con municipios contagiados del Covid-19. Y aquí tuerce la puerca el rabo, pues Zihuatanejo colinda con La Unión de Isidoro Montes de Oca y La Unión colinda con el municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, uno de los municipios de ese estado con mayor contagiados y fallecidos por el coronavirus.

De hecho, todos los contagios que hoy tiene La Unión son de trabajadores del Instituto del Seguro Social del Bienestar en ese lugar, todos, y esos mismos enfermos del virus llegaron al hospital de Zihuatanejo, y son los contagiados que tiene el municipio de Azueta. Son contagios importados; bueno, así los denominan, pero en sí el destino de playa no ha presentado ningún contagiado local; sin embargo, el hospital General Bernardo Sepúlveda Gutiérrez está ubicado en Zihuatanejo, es el único hospital que cuenta con terapia intensiva y tiene la responsabilidad de recibir a todos los enfermos de la Costa Grande, ni cómo negarse los doctores.

Lo grave del asunto, es que el número de contagiados por el virus puede disparase de un momento a otro, pues se habla de 28 casos sospechosos en Zihuatanejo, varios de ellos vienen de La Unión. De un momento a otro van a revelar si esos casos son positivos o negativos.

De verdad que estamos en problemas en Zihuatanejo, porque si resultan positivos esos casos sospechosos, eso datos pegan al puerto y se puede alargar la sana distancia en el municipio; incluso algunos doctores presagian hasta agosto la reapertura del puerto; y la neta, que su boca se haga chicarrón, porque de plano la gente no aguantaría dos meses más encerrados, sin trabajo, sin dinero.

Lo peor de todo es que en Zihuatanejo desde el 23 de marzo la mayoría de la gente se guardó en casa para evitar contagios. Y con la esperanza de abrir pronto el puerto, el presidente municipal, Jorge Sánchez Allec, tomó medidas preventivas. Desde un principio de la pandemia hizo lo que recomendó al Secretaría de Salud Federal, pero otros alcaldes de municipios vecinos no actuaron con la misma responsabilidad. Por ejemplo, el presidente Crescencio Reyes Torres, en su municipio no tomó medidas inmediatas. En cuanto resultó el primer contagiado, debió cerrar sus fronteras con Lázaro Michoacán, porque fue en su municipio donde emergieron los contagios del virus, porque doctores y enfermeras vienen de Lázaro Cárdenas a trabajar a La Unión al Instituto del Seguro Social del Bienestar ubicado en esa localidad.

El municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, es uno de los municipios con mayor contagiados del coronavirus y fallecidos por la misma causa, pues esta ahí el puerto industrial y hay mucho extranjero de varias nacionalidades, que casi a todos les valía gorro el virus, andaban en las calles como Pedro por su casa, trabajando, las tiendas abiertas, todo era un desorden; incluso, se burlaban de las personas que iban de Zihuatanejo a Lázaro con cubrebocas y caretas, se reían de ellos. Y he ahí los resultados. Por culpa de los michoacano se puede alargar la Sana Distancia en Zihuatanejo, pues también el presidente unionense no se puso las pilas. Y eso no lo digo yo, lo critica la gente; el alcalde lo único que ha hecho es supervisar las actividades preventivas de sanitización y perifoneo, para que la gente se quede en casa. No tomó medidas drásticas, sobre todo en el IMSS Bienestar de la Unión, debió tomar medidas con ellos por la relación que existe con Lázaro Cárdenas, pues de ahí surgió todo el problema. Todos los contagiados de coronavirus en La Unión son de Lázaro Cárdenas, y esos contagiados arrastraron a los dos municipios de Guerrero.

Tristemente siempre ha sido así; cuando es violencia e inseguridad, todo repercute a Zihuatanejo, se friega el destino de playa. También cuando golpea la inseguridad y violencia a Acapulco, repercute al puerto de Ixtapa-Zihuatanejo, pues queda en medio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y Acapulco. Ni para dónde hacerse cuando truena el cuete.

Deseamos que esto termine pronto.

Según estas dos semanas son cruciales, quédese en casa, aguante hasta el 1 de junio. ¡Feliz jueves para todos!

EDITORIAL

Y solo es el principio

La crisis económica provocada por el coronavirus está provocando un efecto devastador en nuestra economía. Un efecto mucho mayor al que causa en términos sanitarios. El problema es que, a diferencia de lo que pasa en el terreno de la salud, parece claro que no hay una respuesta para los efectos económicos

Los efectos de la pandemia del coronavirus, se ha dicho en todos los idiomas existentes, serán mucho más notorios -y dolorosos- en el terreno económico que en el de la salud, porque el confinamiento al que hemos sido obligados al menos un tercio de los habitantes del planeta, derivará -deriva ya- en una recesión económica nunca antes vista.

Y en ese sentido, los número son absolutamente contundentes. En nuestro país, de acuerdo con las cifras reveladas ayer, se perdieron, tan solo en el mes de abril, más de medio millón de puestos de trabajo, según dejan claro las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social.

¿Qué implica este número? En una primera aproximación, simple y descarnada, implica que en solo un mes hemos perdido incluso más que todos los empleos formales creados en lo que va del sexenio.

Pero lo peor de todo no es eso. Lo peor es que apenas estamos hablando del comienzo, pues la parte más desagradable de este episodio todavía no la hemos visto, sino que aún está por venir.

En una lectura más detallada, lo que implica esta cifra es que estamos ante la peor crisis económica de nuestra historia moderna y que ni siquiera tenemos claro cómo vamos a enfrentarla.

Esto es así, porque el Presidente de la República ha dicho que si las empresas, es decir, los entes que generan los empleos formales, deben enfrentar la quiebra, pues que los empresarios asuman los costos, porque los contribuyentes no tienen por qué “rescatarles”.

En el imaginario de Andrés Manuel López Obrador, las empresas -y los empresarios- son entes ajenos, lejanos, abstracciones cuya suerte no debe importarnos porque su suerte no está vinculada a la de la economía nacional y, al final, lo que cuenta es “apoyar a los pobres”.

No está equivocado el Presidente cuando señala que los más desprotegidos merecen mayor protección por parte del Estado. El matiz está en el hecho de que las empresas que generan el empleo formal en México también requieren apoyo, porque la solidaridad con los pobres depende de los impuestos que estas empresas pagan.

La destrucción de más de medio millón de empleos en solo un mes constituye una catástrofe para el país. Y lo es más en la medida en que no tengamos un plan para que esos empleos sean recuperados a la mayor velocidad posible.

Y aquí no estamos hablando de los “dos millones de empleos” que el Presidente ha ofrecido crear el resto del año -algo que, por cierto, no ha ocurrido jamás en México- porque esos que López Obrador llama “empleos” en realidad no lo son, pues se trata de subsidios otorgados gracias a los impuestos que paga la economía formal.

Ya hemos perdido medio millón de puestos de trabajo. La cifra todavía podría multiplicarse por dos y, en el peor de los casos, por tres. Esa es una realidad que, de materializarse, nos hará retroceder años, acaso décadas, en el proceso de generar una sociedad más igualitaria.

Los pobres, a los que el Presidente dice querer ayudar, serán quienes más sufran si la catástrofe actual se multiplica.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Únicamente 269 municipios de todo el país, en 15 estados de la República, están en condiciones de abrir sus economías a partir del próximo domingo. Se trata de los municipios que no registraron casos en ninguna de las 3 fases de la pandemia, y que, además, no tienen vecindad con otros que sí se contagiaron.

Esta categoría solamente la cumplen 12 municipios del estado de Guerrero, ubicados en la Costa Chica, a saber: Juchitán, Azoyú, Cuajinicuilapa, Ometepec, Igualapa, Tlacoachistlahuaca y Xochistlahuaca, así como 5 más de la Montaña que precisamente colindan con esta franja de la Costa Chica.

Bien por estos municipios que, a pesar de tener condiciones de alta vulnerabilidad, no han sufrido hasta ahora ningún contagio. Y decimos hasta ahora, porque mientras el virus esté en el territorio, todavía con altos índices de contagio -aunque ya con la curva descendiendo- nada está dicho.

De acuerdo con el plan de gobierno, en los 269 municipios sin casos y sin vecindad (12 para Guerrero), a partir del lunes 18 de mayo, estará abierta la actividad escolar, el espacio público, el espacio laboral, de personas vulnerables y de las medidas que se tienen que tomar para la salud pública y el trabajo.

Sin embargo, consideramos que la apertura no debe ser total, como parece que se planteó desde el gobierno federal, pues al menos deben conservarse las medidas de sana distancia e higiene constante de manos, así como el monitoreo de tránsito desde los lugares con contagios. Esto es algo que les corresponderá decidir al gobernador Héctor Astudillo Flores, y a los presidentes municipales.

Entonces, se debe considerar la apertura de los negocios no esenciales que fueron cerrados en los días previos a la tercera fase de la pandemia, pero manteniendo medidas preventivas estrictas. Y así hasta que los municipios con contagios estén también en verde. De otro modo, se corre el riesgo de que los ahora llamados “municipios de la esperanza” se contagien y entonces ningún sacrificio habrá valido la pena.

No olvidemos que ningún municipio es autónomo, sino que depende de una intensa interrelación con otros de su misma región, pero sobre todo dependen de lo grandes centros de abasto de productos y servicios, como lo son Acapulco, Chilpancingo, Ciudad de México, incluso Puebla y Guadalajara.

De verdad que, aunque urge la apertura, ésta debe hacerse de manera inteligente y gradual, pues de lo contrario todo lo logrado hasta ahora puede irse por la ruta de la tristeza, o de la muerte que es peor.

Hay otros que en el mapa de Guerrero los vemos en azul, que hasta ayer eran 31, pero estos tienen vecindad con municipios con contagios y no entran en la primera fase. Estos podrán estar en condiciones de abrir a partir del 1 de junio, pero dependerá del comportamiento de la pandemia en los municipios con contagios que, para variar, son los más importantes de la entidad, tomando en cuenta la densidad poblacional y la actividad económica.

Previamente, viene la segunda etapa, que va del 18 de al 31 de mayo. Ésta es una etapa de preparación para los trabajadores, empresas y familias, en la que se capacitará a los empleados de las diferentes compañías del municipio para un ambiente laboral seguro, a través de la adecuación, sanitización e higiene de los espacios laborales.

De entrada, se suspende el retorno a clases por decisión del gobernador Héctor Astudillo. Él escribió ayer en sus redes sociales: “En Guerrero estamos analizando, junto al Secretario de Educación Guerrero, la forma en que podamos concluir el ciclo escolar en el estado, ya que consideramos que en este momento no hay condiciones de regresar a clases”. Su propuesta central es que el ciclo sea concluido de forma virtual, precisamente para evitar repuntes de la enfermedad, y considerando también que el mes de junio será de alto riesgo para la entidad, pues la pandemia no se está moviendo parejo en el país, sino que la oleada viene por regiones.

Ahora bien, pongamos especial cuidado en el plan del gobierno federal, que habla de “la nueva normalidad”. ¿Qué significa esto? Que el mundo enteró estará ante una nueva manera de vivir. Después de la pandemia por Covid-19, nunca más nada será lo mismo. Y mientras no haya medicinas y vacunas contra este nuevo virus, los humanos tendremos que aprender a vivir con esa amenaza latente.

La otra “normalidad”, es que nuestra economía está devastada, pues se pronostica una caída de casi 6 puntos en los índices de desarrollo. Estaremos como a 5 puntos abajo del 0. Eso se llama aguda recesión, con 500 mil empleos formales perdidos.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Guerrero, el más afectado por coronavirus

“El sufrimiento de unos puede ser provocado por la ambición de otros”: Madre Teresa de Calcuta.

Mis estimados, la contingencia por coronavirus aún no termina en Guerrero. Tentativamente el próximo 1 de junio podría volver la gente a la vida normal, por decir normal, porque después de este virus nada será igual para nadie; y para eso también hay que estar listos, ya que hay un desconcierto enorme entre la población, sobre todo porque muchas personas están desempleadas y no saben si cuando acabe la pandemia los van a recibir en sus empresas; otros de plano son desempleados, fueron despedidos sin ninguna esperanza de retorno; otros no volverán a sus antiguos empleos, pues los negocios quebraron, no volverán abrir. Al menos en Ixtapa-Zihuatanejo, habría cierre de negocios.

Y es que, mis estimados, algo importante que deben saber y valorar los funcionarios, es que el desempleo es un factor determinante de la pobreza de los pueblos, por eso es que el Inegi tiene una norma que señala que a mayor desempleo, mayor pobreza, ya que la evolución de la pobreza está íntimamente ligada al desempleo.

Cuando las personas tienen acceso al empleo, eso significa que sus esfuerzos son remunerados, y por lo tanto tienen opciones de satisfacer sus necesidades básicas, como también aspirar a una vida mejor. Pero mientras la gente no tenga segura ni siquiera la comida de mañana, difícilmente pensará en la educación de sus hijos como la segunda fase del desarrollo de la familia.

Y por eso podemos afirmar que la pandemia del Covid-19 no sólo significa muertes, sino también y principalmente, pobreza, hambruna, decadencia económica, atraso y todo lo que conllevan estos indicadores del desarrollo, principalmente la violencia en todas sus expresiones.

De por sí nuestro país tiene hartos pobres, y a ese dato agréguele los salarios miserables que gana una persona en nuestro país. Pero nada será comparado con lo que podrá desatarse si no se hace un manejo preciso y consciente de los efectos económicos de la peste.

Vale la pena que los gobernantes valoren de qué forma apoyan a las empresas en Guerrero para generar empleos, para que disminuyan la pobreza; pues advirtió la Comisión Económica para América Latina (Cepal), que debido al coronavirus México será uno de los países con más personas en pobreza extrema, y pronostica que al menos 10 millones de mexicanos se sumarán a la pobreza debido al coronavirus.

Por eso es importante que el gobierno federal deje sus sueños guajiros y comience un plan para reactivar a la economía en el país. De lo contrario, no habrá dinero para nadie, porque el gobierno recibe recursos vía impuestos y si no hay empresas pagando impuestos, nos vamos todos al carajo.

México ya tenía hartos pobres, pero aumentará la lista con el virus y esto vislumbra un problema grave para el país. Figúrense que por la pandemia en América Latina aumentará el número de pobres de 186 a 214 millones de personas; y la pobreza extrema de 67 a 83 millones.

¿Se imaginan, mis estimados, esta situación? Neta que los datos deprimen, son preocupantes, porque esas cifras pueden crecer según avance la crisis económica en el país.

Y para no variar, el estado más perjudicado por el virus es Guerrero, por su condición de pobreza.

Por cierto, al estado de Guerrero siempre lo habían comparado con Oaxaca y Chiapas, en el rubro de pobreza, pero ahora por la pandemia del coronavirus lo dejaron solo, lo ubican como el estado más afectado por el Covid-19, y así lo expuso el gobernador Héctor Astudillo Flores. El mandatario vaticinó que la entidad será la más perjudicada por la pandemia del Covid-19, por la pobreza que hay en la entidad. “Que los mas perjudicados serán los más pobres y que en Guerrero hay pobres.”

Vaya que hay pobres en la entidad suriana, por eso duele Guerrero, aunque la entidad tuvo muchas riquezas, pero ya no las tiene; hace años que la entidad tiene centenares de pobres y municipios en extrema pobreza. Este es el cuadro más triste de los guerrerenses y siempre que pueda lo voy a manifestar, pues de Guerrero se han enriquecido muchos políticos guerrerenses que hoy se hacen patos, hacen como que la virgen las habla, no son capaces ni de desembolsar un billete de sus bolsillos para comprar una despensa para la gente, no son solidarios con la gente, pues ningún político da un paso sin huarache.

Pero valórenlo, si le sirve la recomendación, tómela, aunque me gasto mi saliva porque sé que los políticos nunca han ayudado a la gente, al menos no lo he visto, pues después de las grandes tragedias que vivió la Costa Grande con los huracanes y tormentas, y hablo de la Costa Grande porque lo vi, los funcionarios de ese entonces y los políticos, le dieron atole con el dedo a la gente, nunca le ayudaron, aún hay personas esperando la ayuda.

Les decía, que el gobernador Astudillo Flores, suplica que es importante que regresen a su actividad normal, sectores como el turismo, la minería y otros rubros que generan empleos. No obstante, esa ruta inteligente la debe tomar el gobierno, pues el empresario, luego del coronavirus y 90 días en cuarentena, con sus negocios cerrados, será imposible abrir y comenzar de nuevo, como si nada.

Por eso el gobierno es el que debe presentar un proyecto financiero a esos empresarios, que sean préstamos, no van a regalar nada, pues urgen recursos para trabajar y así será como se vuelva a reactivar la economía.

Por lo menos a los destinos turísticos principales del estado suriano debe el gobierno hacer préstamos sin tanto papeleo burocrático; por ejemplo, a la micro, pequeña y mediana empresa en Acapulco e Ixtapa-Zihuatanejo, pues es urgente que se activen esos puertos.

Acapulco genera más del 60 por ciento del recurso que mantiene a los guerrerenses, así que ¿qué esperan, señores gobernantes, para rescatar al destino de playa? Los tres órdenes de gobierno deben enfocarse en ese punto que es clave, para reactivar la economía de los guerrerenses.

Según la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), Rebeca Farias Salazar, en el municipio de Ixtapa-Zihuatanejo, por la pandemia del Covid-19, se perderían al menos 600 empleos, debido a la quiebra de varios negocios que no volverán abrir después de la contingencia, pues se declararon en quiebra.

La también empresaria restaurantera, expuso que no ha habido un acercamiento entre el gobierno con el sector para reapertura de la zona de trabajo, que se encuentran sin ninguna asesoría oficial.

Y es que tanto restaurantero de la Isla de Ixtapa, Las Gatas, Playa Linda, entre otros, necesariamente van a necesitar del respaldo oficial para continuar trabajando, por eso los funcionarios deben diseñar un plan de apoyo a los sectores.

Insisto, señores funcionarios, es ahora cuando deben mostrar de qué están hechos, dejen de lado sus ambiciones políticas, no es el momento de acarrear agua a su molino y menos otras triquiñuelas que mucho usan y que están acostumbrados a utilizar en estos tiempos de urgencia, pues no prestarán a ningún empresario de su dineros. Pueden usar su influencia, poder o cargo, para conseguir préstamos con el banco sin tanto procedimiento burocrático, pues la mayoría de los empresarios están en buró de crédito, por eso es más difícil que la banca les preste.

Lo importante de todo esto, mis estimados, es seguir cuidando la salud. No se confíe, el virus está en su apogeo, manténgase en casa, pues según informes el pico de la pandemia en Acapulco será el próximo 22 de mayo.

Cuídense, por piedad, porque también para comenzar de nuevo a trabajar en los negocios, deben estar saludables. ¡Feliz miércoles para todos!

EDITORIAL

Impunidad y la militarización

Ayer, 11 de mayo de 2020, se publicó un Acuerdo en el Diario Oficial de la Federación en el que se “dispone de la Fuerza Armada permanente para llevar a cabo tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria”. El mismo, faculta a las Fuerzas Armadas para realizar las labores de seguridad pública –adjudicadas a la polémica Guardia Nacional– regulando con esto la actuación de militares y marinos hasta marzo de 2024, fecha en que deberían regresar a sus cuarteles. En concreto, las funciones que adquieren el Ejército y la Marina son de prevención del delito, participación en puntos de control migratorio, detención y aseguramiento de bienes, fungir como primeros respondientes en la preservación y procesamiento de escenas del crimen, así como en funciones conjuntas de vigilancia, verificación e inspección, entre otras.

En resumen, se formalizan las funciones que las Fuerzas Armadas venían realizando de facto en la estrategia de militarización de la seguridad pública del país. Este hecho era previsible: dicha posibilidad ya había sido aprobada en la Reforma Constitucional de 2019 sobre Guardia Nacional, con la anuencia de todos los partidos políticos del Senado de la República.

Tomando en cuenta lo anterior, desde Fundar vemos tres preocupaciones principales con este Acuerdo: 1) la continuidad de una política pública de seguridad que falla en su diagnóstico de la crisis de impunidad que vivimos; 2) la salida de dicho acuerdo en el contexto de una crisis sanitaria; y 3) las fallas legales de origen que centralizan y amplias facultades al poder militar, en un contexto donde la experiencia y recomendaciones de organismo internacionales han concluido que las fuerzas armadas no tienen la formación y capacidad para actuar en tareas de seguridad pública y que actúan, por lo general, sin controles estrictos de carácter civil.

En el debate legislativo sobre la Guardia Nacional, fijamos una postura donde aceptamos que vivimos una situación de violencia sumamente compleja que requiere de acciones decididas y medidas de carácter extraordinario, pero disentimos de la solución de la militarización, por una premisa falsa que la sostiene: el naufragio y corrupción de las policías estatales y municipales ante el poder del crimen y la violencia; junto con la falsa percepción de que las Fuerzas Armadas son inmunes a la corrupción. Para nosotras, tanto las fuerzas civiles como las militares han sido rebasadas por la violencia, se han envuelto en la dinámica del crimen; así como han sido parte o causa de violaciones a los derechos humanos. En ese sentido, no se trata de situaciones extraordinarias que representan una amenaza para la paz (previstos en la Constitución), sino de ausencia de Estado de derecho: una crisis de impunidad.

Por otro lado, el Acuerdo es publicado en medio de una crisis sanitaria por la COVID-19. Según los modelos y la evidencia mostrada por las autoridades federales estamos en el punto crítico de la pandemia: en el nivel de mayor contagio y saturación hospitalaria. De manera paralela, hemos vivido los meses más violentos de los últimos años a la par de la implementación de las medidas sanitarias (confinamiento, distanciamiento, atención diferenciada) establecidas por el Gobierno Federal para hacer frente a la pandemia.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Este miércoles, el presidente de la República nos estará anunciando las medidas pertinentes para abrir los principales sectores económicos del país, entre ellos el turismo. Ayer, miembros del gabinete federal y los gobernadores del país, se enlazaron en una reunión virtual para discutir este tema, y recoger las inquietudes de los mandatarios estatales, quienes están de acuerdo en que urge ya reactivar los sectores de los que dependen miles de familias, aunque obviamente eso no puede hacerse a tontas y locas.

En esa reunión participaron los secretarios de Gobernación, Salud, Educación, Hacienda, Trabajo, Relaciones Exteriores y Economía, así como los gobernadores, gobernadora de Sonora y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quienes discutieron el plan de retorno, luego de casi 60 días del plan de Sana Distancia, que se decretó para hacer frente a la pandemia por Covid-19.

El tema es harto importante, y requiere de una muy concienzuda planificación, así como de la colaboración permanente y directa de gobernadores y presidentes municipales.

Obviamente, pasada la crisis sanitaria del Covid-19, lo que sigue es la reactivación económica de los sectores económico, salud, educativo, comercial, turismo, servicios y esparcimiento.

Se trata de un conjunto de medidas que se implementarán de manera gradual para reactivar actividades económicas. El plan busca ponerse en marcha a partir del próximo domingo 17 de mayo, en primer lugar, en las regiones donde no se han registrado casos o han sido mínimos, de Covid-19.

Fue el gobernador Héctor Astudillo Flores, gobernador de Guerrero, quien hizo una propuesta harto sensata, que de inmediato fue aceptada por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y el titular de Turismo, Miguel Torruco Marqués, y esto es que siendo este sector uno de los más importantes para la reactivación económica del país, la reapertura se diseñe a partir de las recomendaciones de un equipo especial.

Y es que lo peor que nos puede suceder es que la pandemia se reactive pasado el pico de los contagios, porque entonces nos iríamos hasta fin de año sin actividad económica en los puertos, sin contar con que la OMS está advirtiendo que los países deben prepararse para una segunda oleada de la pandemia, que en México estaría coincidiendo con la época de frío, que abarca el otoño y el invierno.

Es importante que la apertura turística del país se haga con cuidado; pero, sobre todo, que se revisen las condiciones reales de cada puerto y centro vacacional del país, porque sin duda cada uno tendrá debilidades y fortalezas distintas.

Guerrero, por ejemplo, no puede ser tasado con el mismo rasero que Cancún, pues los mercados turísticos de ambos son distintos. Los quintanarroenses viven más del turismo europeo, mientras que Acapulco e Ixtapa-Zihuatanejo dependen con mucho del flujo turístico de Estados Unidos y Canadá, así como también son destinos turísticos nacionales.

La situación de los turisteros también debe tomarse en cuenta, pues mientras en otros destinos se tienen negocios con mayores fortalezas, en Guerrero se vive al día, por lo cual el desempleo y la amenaza de la quiebra económica son mayores que en cualquier otro lado.

Y conste que estamos hablando de los principales destinos turísticos, como Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco, no así del resto de municipios que tienen también vocación turística pero que son estrictamente temporaleros, y donde la gente vive con su propio esfuerzo, sin apoyos gubernamentales de ningún tipo.

De ahí que el gobernador pidió que no se retiren los programas de impulso al empleo, y más bien que se amplifiquen, porque hasta ahora los créditos de 25 mil pesos que otorgó el gobierno federal para micros, pequeños y medianos empresarios no han sido tomados por la mayoría de estos, pues salvo a los micro-changarros, al resto se le pusieron condiciones extremas, como el no haber despedido a ningún empleado, y estar al corriente con el pago de impuestos y de sus declaraciones de impuestos anuales, algo completamente inequitativo, porque a los changarros familiares no se les puso ninguna condición, aunque realmente no generan empleos ni pagan impuestos.

Por lo tanto, como no se dispersaron como se esperaban estos créditos, el IMSS comenzó esta semana a ofrecerlos a las empleadas domésticas dadas de alta ante ese instituto de seguridad social. Y este martes, el titular del instituto, Zoe Robledo, anunció que también tendrán acceso a estos créditos de 25 mil pesos los trabajadores independientes con IMSS.

Entre tanto, nada hay para la empresa, de la que dependen los empleos, pese a que el mismo IMSS tuvo que reconocer ayer que en México a estas alturas se han perdido casi 500 mil puestos de trabajo permanentes.

Turismo, minería y empleo, las preocupaciones del gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo.

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