Jalisco: conspiración y violencia estatal

Rubén Martín

Jalisco vive días aciagos. Días de asesinatos a manos de policías, represión, desapariciones forzadas, infiltración del crimen organizado, y un movimiento social que resiste y cuestiona a un Gobierno autoritario. 

El actual estado de movilización social, que ha sido reprimido por el Gobierno que encabeza Enrique Alfaro Ramírez, hizo explosión la semana pasada tras que la reportera Tania Rosas diera a conocer que Giovanni López Ramírez, un albañil de 30 años, fuera entregado muerto el 5 de mayo tras ser detenido en la víspera por la policía municipal de Ixtlahuacán de los Membrillos por no traer cubrebocas (LatinUs, 3 junio 2020). 

La noticia se extendió como reguero de pólvora en medios de Guadalajara y en redes sociales. Ese mismo día se convocó a la primera manifestación para el jueves 4 de junio.

La manifestación se convocó en el Parque Rojo, al este del centro histórico tapatío y de ahí partió hacia Palacio de Gobierno. La indignación que causó el asesinato de Giovanni López se manifestó en ira y rabia con pintas, consignas y pronto derivaron en daños al edificio de Palacio, la quema de dos patrullas, enfrentamientos con la policía y el lamentable hecho de que una persona prendió fuego en la espalda de un agente municipal. La manifestación y la trifulca se tradujo en la detención de 28 personas, siete de ellos menores de edad. 

El mismo jueves se citó a otra manifestación. Inicialmente se convocó afuera de Casa Jalisco, que es el inmueble que sirve de residencia oficial al Gobernador en turno. Pero en demanda de liberación de los detenidos se cambió la sede de la protesta a las oficinas centrales de la Fiscalía General del Estado (FGE), en la Zona Industrial al sur de Guadalajara. 

Pero ocurrió algo atroz. Alguien desde el Gobierno ordenó un dispositivo represivo que apenas es comparable a otros episodios negros de los derechos humanos en Jalisco y en México. Mediante este operativo represivo se detuvo a decenas de personas de manera ilegal por parte de presuntos policías (iban vestidos de civil y sin identificar) armados con maderas, bates de beisbol, palos de golf, tubos y maderos grandes con los que se intimidó a todos y se golpeó a varios de los que pretendían asistir a la manifestación frente a la sede de la FGE.

Decenas de jóvenes (mujeres y hombres) fueron privados de la libertad ilegalmente, llevados a “perreras” que son las celdas de la Fiscalía, pero otros testimonios de detenidos hablan de otros lugares de confinamiento, lo cual podría ser indicio de la existencia de cárceles clandestinas. Muchos de los detenidos fueron liberados después de ser amenazados, golpeados y despojados de pertenencias en zonas alejadas de donde fueron levantados. Fueron al menos 28 personas a las que se les detuvo ilegalmente por parte de elementos de la Fiscalía. Un día después de los hechos, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) calificó estas acciones como desapariciones forzadas. 

El operativo represivo duró alrededor de cuatro horas. Desde las 18:00 horas, hasta las 22 horas del viernes 5 de junio. Y fue antes de la 23 horas del mismo día que apenas se pronunció el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez. 

A las 22:46 subió un mensaje en sus redes sociales para alegar que estaba enojado y frustrado por el operativo de elementos de la Fiscalía la que, recalcó, no depende de él. Según Alfaro, el dio la instrucción de “actuar con sensatez, con prudencia”, instrucción que fue desacatada por un grupo de personas de la Fiscalía estatal, quien “actuó de una manera irresponsable y brutal que no va a ser perdonada”.

En la mañana del sábado 6 de junio, el Gobernador de Jalisco publicó un mensaje más amplio donde ofreció disculpas a la población por los hechos represivos del viernes, dijo que sería prioritario encontrar a las personas reportadas como desaparecidas, y anunció que se liberaría a todos los detenidos de las protestas del jueves y viernes.

Pero luego introdujo un elemento muy inquietante: dijo que el grupo de la Fiscalía que actuó en las detenciones sin el consentimiento del Gobernador y del Fiscal, aparentemente pudo hacerlo “por instrucciones de otra fuente”, y mencionó al crimen organizado. 

Pero independientemente de estas disputas políticas y del deslinde de responsabilidades por los hechos represivos, el movimiento social que exige justicia para Giovanni, se mantiene activo. La tarde del sábado volvieron a marchar desde la Glorieta de la Minerva hasta Palacio de Gobierno, en el centro de la ciudad. 

El reclamo de justicia por la muerte de Giovanni López sigue presente, al igual que la exigencia de poner fin a las arbitrariedades cometidas por las fuerzas policiacas de Jalisco. 

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Epidemia y Violencia enlutan al país

*Población mexicana transita a la pobreza y la miseria

*Gobierno federal desesperado por conseguir recursos

La pandemia por el coronavirus Covid-19 ha enlutado más de 12 mil hogares del país –según reporte oficial de la mitomanía lopista-, dejando constancia de lo lejos de estar resuelta la crisis sanitaria. Al mismo tiempo, la violencia, problema social dejado de lado por el gobierno de la auto denominada Cuarta Transformación, generó 4 mil 915 homicidios dolosos, del 1 de abril al 31 de mayo, un promedio de 80 asesinatos diarios, de acuerdo a datos oficiales. En ese mismo periodo se registraron mil 221 eventos violentos relacionados directamente con actividades criminales, como enfrentamientos, ejecuciones y explosiones, la mayoría con múltiples víctimas mortales. El saldo mortal ya rebasó, en 18 meses, los registros del sangriento mandato de Felipe Calderón.

Los sobrevivientes, resentimos el impacto económico de las medidas implementadas por la administración federal para intentar contener los contagios. A la primera quincena de mayo, 61.3% de los hogares mexicanos registraron menos ingresos que antes del inicio de la emergencia sanitaria; cuatro de cada diez personas, reportaron pérdidas de más de 50 por ciento, y poco más de una tercera parte de ellos cree “poco o nada probable” que la economía mejore durante el presente año. En general, el 91% de los mexicanos ha resentido un impacto adverso en sus finanzas a raíz de la pandemia.

La Encuesta de seguimiento de los efectos del Covid-19 en el bienestar de los hogares mexicanos (Encovid-19), realizada por el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (Equide) de la Universidad Iberoamericana (Ibero), reveló entre 6 y 8.9 millones de personas, mayores de 18 años, fueron despedidas o “descansadas” y enviadas a casa con o sin pago. Además, poco más de la mitad de la población está “preocupada o muy preocupada” por la pandemia, e igual porcentaje considera “probable o muy probable” contagiarse del coronavirus. El 78% de los ciudadanos reportó haber cumplido con las medidas de distanciamiento, pero menos de la mitad dispone de los recursos necesarios para cumplir esta medida durante más tiempo. Y entre la población no resguardada en su domicilio, más del 94 por ciento dicen no poder hacerlo debido a la necesidad de salir a trabajar o de buscar empleo.

Este sondeo al mes de mayo, explicó Graciela Teruel Belismelis, directora del Equide, fue levantado vía telefónica, con un “diseño robusto” y representativo a nivel nacional.

Analiza esta medición varios aspectos, entre ellos, la percepción de riesgo que implica el Covid-19, los efectos económicos, la inseguridad alimentaria y la salud mental. En la totalidad, arroja “indicadores alarmantes”, con lo cual se prevé una situación sumamente complicada en el corto y mediano plazo. Por ejemplo, en el tema de la desocupación, la tasa anda regularmente alrededor del 4 por ciento. Ahora con la pandemia, esta tasa ronda el 16 por ciento, “lo cual es enorme y tiene una consecuencia brutal”. Esta misma indagación se hizo en abril y era de 11 por ciento, lo cual indica que aumenta a medida que transcurre la pandemia. “Y esto es un foco rojísimo”, alertan.

En el tema de la salud mental, el reporte también presenta cifras alarmantes, generadas por la situación de aislamiento social, entre otros factores. Así, se estima que el 32.4 % de las personas presentan “síntomas severos” de ansiedad en los hogares, cuando regularmente esta cifra no rebasaba el 14 por ciento. El 27.6 por ciento manifestó depresión, cuando los estándares normales son menos del 7%.

Los cambios observados en el bienestar de los hogares mexicanos también prenden focos tojos. Todavía hasta el mes de abril, el 27.5 por ciento de los encuestados reportaron ver afectada la cantidad y calidad de sus alimentos por falta de recursos económicos, en comparación con el 24.8 por ciento de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018. También en abril, el porcentaje de la población con dificultades moderadas o severas para alimentarse fue de 27.5%. En hogares con población infantil (de 0 a 11 años), este porcentaje llegó a 33.8 por ciento.

Covid afecta

finanzas

También un estudio de la consultoría digital global Ernst & Young (EY) constata el coronavirus propinó un impacto negativo en las finanzas de 91 por ciento de los mexicanos, debido a la pérdida de ingresos y problemas económicos que desató la contingencia sanitaria. Precisó 58% de los mexicanos enfrenta una reducción de, por lo menos, 60% del dinero que tenía disponible antes de la pandemia; lo cual compromete la estabilidad del hogar.

El informe Impacto del Covid-19 en el Consumo en México de EY, reveló el confinamiento y la restricción de dinero obligaron a 65% de los consumidores del país a disminuir la compra de artículos esenciales como alimentos, bebidas, ropa y productos de cuidado personal. El 91 por ciento de los consumidores está reduciendo el gasto en ropa, cosméticos, tabaco y bebidas alcohólicas. El 36% de los compradores está evitando, por completo, adquisición de alcohol; mientras que 45% aumentó el gasto en productos farmacéuticos y 41% incrementó la compra de artículos de limpieza.

La rápida caída de los ingresos de la población mexicana, generada por el paro de actividades económicas y el desempleo, ha orillado a la población a solicitar productos de menor precio. De tal suerte que 30% de los mexicanos ha optado por comprar marcas más económicas; cifra que aumenta hasta 55% si se analizan por categorías individuales o por producto. Así, 45% de los consumidores considera seguirá viviendo en “modo de ahorro” en productos esenciales, mientras continúe la cuarentena; 80% seguirá reduciendo su gasto en productos no esenciales durante la contingencia y la mayor parte de la reactivación económica. La mayoría de las personas seguirá comprando marcas más baratas o buscará productos sustitutos.

Pero para AMLO lo esencial es la presencia de frijoles y arroz en las mesas mexicanas.

Epidemia y

violencia

Desmintiendo todas las declaraciones del presidente López Obrador sobre la pandemia de Covid-19, ni han aplanado la mentada curva y mucho menos se ve disminuir el número de fallecidos, de contagiados, de “sospechosos” y de activos. Se ha rebasado la cifra de 100 mil contagios y según la visión de López Gatell ¿cuál sería la suma a partir de la cual comenzarían a preocuparse y ocuparse? El descubrimiento de toneladas de material de protección para el sector salud y para quienes prestan servicios públicos como los policías, guardados en hangares del gobierno federal destapa el manejo perverso ejecutado en esta crítica etapa, lo cual se suma a las cantidades asignadas a las obras presidenciales cuando la crisis económica aparece incontrolable y la necesidad de mantener los programas electoreros los lleva a la pretensión de aumentar impuestos a cigarros, refrescos y bebidas alcohólicas.

Hugo López-Gatell, explicó los fallecimientos reportados corresponden a los últimos 25 días, sin embargo, no habían sido notificados. “En los últimos 20 o 25 días, tenemos varias muertes que han tenido un lento proceder hacia el registro, por distintas razones, y ahí están representadas”, admitió. Hace unas semanas, detalló, instalaron una Comisión Técnica para identificar “la mortalidad no observable”, es decir, aquellos decesos ocurridos en personas con síntomas de Covid-19 y a quienes no se les tomó en vida una muestra para aplicar la prueba diagnóstica. Y ¿las muertes sospechosas cuya suma según los reportes alcanzan más de 4 mil cuando las contabilizan?

Todo el país se ha vestido de luto pues al total de miles de fallecimientos por el coronavirus deben sumársele los generados por la violencia. La actividad criminal de los cárteles de la droga se recrudeció en México durante la contingencia sanitaria y la administración de López Obrador no ha podido establecer una estrategia eficaz para contenerla, a pesar de las promesas del tabasqueño durante su larga campaña hacia la Presidencia de la República. Tan sólo desde el 1 de abril, cuando inició la emergencia sanitaria al 31 de mayo, cuando terminó la Jornada Nacional de Sana Distancia, se registraron 4 mil 915 homicidios dolosos, un promedio de 80 asesinatos diarios, según datos oficiales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. En ese periodo, se registraron mil 221 eventos violentos relacionados directamente con actividades criminales, como enfrentamientos, ejecuciones y explosiones, la mayoría con múltiples víctimas mortales.

En Michoacán se reactivaron los grupos de autodefensa de Tierra Caliente ante el acoso del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG); y Guanajuato, el Cártel de Santa Rosa de Lima desplegó 60 narcomantas en 25 municipios de la zona sur con amenazas al CJNG.

Eso sí, el orgullo es haber congelado miles de cuentas personales de los narcos y cientos a empresas dedicadas al lavado de dinero cuya suma total es ridícula frente a las grandes fortunas amasadas por los cárteles. Para colmo ni siquiera corresponde a una investigación surgida en México sino a las de la DEA. Dicen se procedió por los intercambios de información internacional existentes en la materia y nos preguntamos ¿cooperación con información equivale a congelamiento? Sólo falta envíen la orden para transferir el dinero al Tesoro de EU. ¿Se atreverán?

EDITORIAL

Los cuatro peores días: en la ‘nueva normalidad’

Las noticias respecto de la pandemia del coronavirus no han hecho sino empeorar en México durante la denominada “nueva normalidad”, de acuerdo con las cifras que diariamente dan a conocer las autoridades sanitarias en su conferencia de prensa vespertina.

Ayer, el subsecretario Hugo López-Gatell informó de 4 mil 442 nuevos contagios y 816 decesos adicionales, lo cual implica que en los primeros cuatro días de este mes se ha dado cuenta del 14 por ciento de todos los contagios y del 20 por ciento de todas las muertes.

Si se considera que, de acuerdo con lo que se ha explicado por parte de las autoridades sanitarias, los números reportados diariamente acusan un cierto “desfase” respecto del momento en el cual ocurrieron los contagios y las muertes, lo que parece muy claro es que los últimos días de la Jornada Nacional de Sana Distancia fueron particularmente desastrosos.

Y esto, desde luego, sin considerar que México es, entre los países con el mayor número de muertes por coronavirus en el mundo, el que menos pruebas por millón de habitantes está realizando y eso implica que existe una “cifra negra” de contagios no detectados así como de fallecimientos no asociados a la pandemia.

En otras palabras, lo que parece cada vez más claro es que, lejos de haber “domado” al coronavirus, el patógeno está causando estragos mucho mayores a los reconocidos por las autoridades sanitarias y que la estrategia empleada para contener la pandemia ha sido ineficaz, por decir lo menos.

No pueden leerse de otra forma las cifras: uno de cada siete contagios reconocidos se ha reportado en un periodo de cuatro días y eso implica que antes de concluir el primer mes de la “nueva normalidad” podría duplicarse el número de casos positivos en el País.

Por otro lado, uno de cada cinco decesos ha sido reportado en el mismo periodo, lo cual nos plantea la posibilidad de que al final de este mes nos acerquemos a la pavorosa cifra de 20 mil personas muertas a causa del SARS-Cov-2 en México.

Es imposible, viendo estos números, coincidir con el señalamiento presidencial de que “vamos bien” y hemos “aplanado la curva”.

Lejos de tal posibilidad, lo que se ve es un monumental fracaso en la estrategia sanitaria de esta administración y lo que puede preverse es un costo mucho mayor al que ya se acumula en términos de vidas humanas y consecuencias económicas.

No se trata, desde luego, de “alarmar” como afirmó ayer el presidente López Obrador durante su conferencia de prensa matutina. Esas son las cifras que proporciona su propio equipo, las personas que él ha puesto a cargo de informar todos los días sobre la evolución de la pandemia.

No es una “maquinación” ni animadversión hacia él o su movimiento. Es la cruda realidad retratada por la estadística, por los números fríos: el larguísimo periodo de confinamiento, que duró dos meses, no sirvió para contener la pandemia pues hoy estamos en el peor momento de esta.

Y si esa es la “nueva normalidad”, no faltarán voces que señalen que estábamos mejor, cuando estábamos peor.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Estamos entrando a un tiempo crítico en el control del Covid-19. Con la llegada de las lluvias, comenzarán a multiplicarse los casos de dengue, que en Guerrero es una enfermedad endémica desde que apareció en los años 80, y de la cual se conocen unos 4 serotipos, así como también puede ser mortal cuando bajan las plaquetas, fase que se conoce como “dengue hemorrágico”.

La gente, por lo tanto, debe estar alerta y comenzar desde ya a limpiar sus casas de cacharros, a tapar sus depósitos de agua, a evitar que el agua de lluvia se acumule y, en resumen, a convertirnos en autogestores de nuestra salud.

Es común que en las costas abunden los zancudos, así como en los sitios donde las temperaturas son elevadas. Pero la verdad es que debido al cambio climático, ahora hay zancudos hasta en las zonas frías, y eso aumenta el riesgo a contraer cualquiera de las fiebres tropicales vigentes, como el dengue, la chikunguña y la zika, que también llegaron para quedarse entre nosotros, desde su aparición en 2015.

En este momento, el dengue comienza a expandirse, merced a que los trabajos de abatización y fumigación están retrasados, precisamente porque el personal de Vectores de la Secretaría de Salud ha estado ocupado en el control de la pandemia por Covid-19, ayudando con las fumigaciones y sanitizaciones de espacios públicos.

¿Cuál es la preocupación? Principalmente porque los síntomas iniciales de Covid 19 y dengue, así como zika y chikunguña, son parecidos. Y la gente no sabrá si está ante un caso de Covid, o de un caso de las tres fiebres transmisibles por vector descritas, hasta que quizás sea demasiado tarde.

Lo otro que puede suceder es que la gente se apanique, cuando comience por fiebre y abarrote los hospitales y centros de salud.

Entonces, los especialistas señalan que en el caso del Covid-19, principalmente se deben atender por lo menos 2 diferencias: La principal, es tos seca. La más grave, dificultad para respirar. Si una persona presenta estas dos manifestaciones clínicas, aunque tenga fiebre elevada y dolor de cabeza, entonces es muy probable que se trate de Covid.

Los síntomas comunes entre Covid, dengue, zika y chikunguña es la fiebre. Incluso el dolor de cabeza y dolor de ojos es común (no así el dolor de huesos). Pero hay diferencias que debemos aprender para nosotros mismos saber a qué nos estamos enfrentando, como la tos seca, y la dificultad para respirar, las cuales no afectan en el caso del dengue, zika o chikunguña, porque los virus que transmite el zancudo aedes aegipty no atacan el pulmón. En cambio, el coronavirus de Wuhan (Covid-19), sí es una infección viral de vías respiratorias, y puede llegar a colapsar el pulmón, con lo cual las personas necesitarán ventilación mecánica, a través de un ventilador.

Desafortunadamente, las autoridades se enfocaron en el combate al Covid-19 y llegamos a la época de lluvias destapados en el caso del dengue, zika y chikunguña. Falta limpiar de basura y cacharros los lugares por donde escurre el agua para evitar encharcamientos e inundaciones, y también monitorear la presencia de larvas en pueblos y colonias.

Por lo tanto, somos los ciudadanos los que tenemos que hacer nuestra parte, siguiendo las recomendaciones de agua limpia, patio limpio, que desde hace años aplica la Secretaría de Salud. También procuremos colocar mosquiteros en puertas y ventanas para evitar la entrada de zancudos, en lugar de usar insecticidas o raidolitos, que son tóxicos y dañan nuestra salud.

Ninguna enfermedad es responsabilidad exclusiva de las autoridades, y menos en este tiempo de pandemia, tiempos en donde aplica la máxima de quien se cuida a sí mismo, cuida a los demás.

No olvidemos también que los espacios en los hospitales están limitados y que mientras la pandemia no ceda, tenemos prohibido enfermarnos.

Evitemos que las enfermedades que son prevenibles cobren más muertes en la entidad. Hagamos lo que esté a nuestro alcance, controlando los criaderos de zancudos en nuestros hogares. Porque, de lo contrario, corremos el riesgo de que el que no enferme por Covid, enferme por los otros tres tipos de fiebres, que -como ya expusimos-, también son mortales si se descuida su atención.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Sello de Calidad Punto Limpio, necesario para negocios turísticos

“El turismo es una industria del futuro que no teme a los cambios”: Michelle Bachelet.

Mis estimados, recuadren que para el próximo 15 de junio varios negocios de las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas, incluida la hotelería, van a abrir sus negocios; sin embargo, debido a la pandemia por coronavirus, la metodología -sobre todo de higiene- va a cambiar para todos.

Pero, todo depende de si se doma la pandemia, que por el momento está en la peor de sus embestidas en la entidad, y el gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores, dijo que la apertura de la hotelería está supeditada a un protocolo muy estricto que aún se está revisando. Por el momento, dijo, no hay condiciones de reapertura.

La Secretaría de Turismo Federal, y consultores especializados en el ramo, realizaron un método para obtener el sello de calidad llamado “Punto Limpio”. Este sello tiene como objetivo propiciar la incorporación de buenas prácticas de higiene ser parte de los modelos de gestión de las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas, a fin de proteger a la salud de sus clientes, de sus trabajadores y de las comunidades.

Este sello de calidad “Punto Limpio” es un reconocimiento que otorgará la SECTUR a las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas, como restaurantes, hoteles, cafeterías, agencias de viajes, arrendadoras de autos, operadores de buceo, centros de ocio y entretenimiento, entre otros.

Por haber implementado la metodología diseñada por la SECTUR, los consultores especializados y registrados ante esa dependencia, podrán dar su visto bueno a efecto de obtener el Sello de Calidad, dando además asesoría y validación.

Esto es muy importante, mis estimados. Ese sello de calidad, evalúa los puntos siguientes: Formación de gestores, calidad higiénica, buenas prácticas por unidad de negocios, aseguramiento de calidad, en Recepción, Lobby, Salones para eventos, Albercas y Habitaciones. Área de Restaurante, Área de Comensales, Terrazas, área de Juegos, Gimnasio Spa, Área de preparación de alimentos en caliente y Área de Negocios.

El objetivo del Sello de Calidad, es para propiciar la incorporación de buenas prácticas de higiene a todos los negocios del sector turístico.

Por eso, todo empresario, sea chico, mediano o grande, debe comenzar a tramitar su Sello de Calidad, sobre todo en los destinos con vocación turística, así como los Pueblos Mágicos.

El sector turístico comercial tiene días reuniéndose para diseñar estrategias para la recuperación del sector turístico, aunque ellos mismos exponen que no será nada fácil, pues indican que podrían llevarse dos o tres años en recuperarse por la crisis que ha generado la pandemia del Covid-19.

Todos sabemos que por el virus la industria sin chimenea fue la más golpeada. Sólo por recordar un dato, en 2018 la actividad turística en el país reportó dividendos equivalentes a 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB); y según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hubo un incremento del 6 por ciento en generación de empleos, lo que representa 2 millones 300 mil nuevos puestos de trabajo en México.

No obstante, el mismo organismo, precisó que -a nivel nacional-, se estima que entre marzo y mayo de 2020, la industria turística alcanzó apenas los 500 mil millones de pesos y pérdidas superiores a los 500 mil empleos.

Por eso, representantes de la Asociación de Turismo en México (ASETUR) explican que el sector turístico debe apegarse a las nuevas tendencias, que se verán muy marcadas una vez superado lo más crítico de la emergencia sanitaria por Covid-19 en México, ya que los viajeros buscarán destinos sanitizados con servicios digitalizados.

Es decir, que las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas, deben tramitar cuanto antes el Sello de Calidad “Punto Limpio”, pues de no tenerlo, los clientes van a dudar entrar a su establecimiento.

También el titular de la Asociación de Turismo en México (ASETUR), Luis Huberto Araiza López, y el secretario de Turismo, Economía y Sustentabilidad (SETUES), animan al sector a tomar los nuevos protocolos de seguridad e higiene. Ellos confían en que el turismo se convertirá nuevamente en una herramienta de recuperación económica importante, donde las firmas del sector jueguen un papel significativo al mantener la calidad en el servicio y también apegarse a los protocolos de seguridad e higiene, pues expusieron que la confianza del turista dependerá de las estrategias y seguridad sanitaria que se le ofrezca a nivel nacional, ya que el golpe que asestó el coronavirus al mercado turístico en México, fue uno de los más duros de todos los tiempos, al grado -dijo Humberto Araiza-, que no se recuperará la economía pronto, será en un periodo de dos o tres años cuando logre restablecerse y salir de la crisis económica y social en la que actualmente se encuentra.

En Guerrero aún no pinta bien el regreso a las actividades de las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas, debido al alza del coronavirus, pues en el municipio de Acapulco continúa aumentando los contagios del virus. Inclusive reportan las autoridades de salud estatal 136 falimientos.

El estado en general reporta 2 mil 135 casos confirmados de Covid-19, desde que comenzó la pandemia a la fecha, de los cuales 315 son defunciones; mil 346 recuperados y 474 activos, así como hay mil 320 personas en espera de conocer el resultado de su prueba.

Estas cifras ubican al estado en lugar 10 a nivel nacional por el número de casos positivos. ¡Me lleva la que me trajo!

Y el municipio de Zihuatanejo presenta 18 casos positivos, 26 sospechosos y ninguna defunción, ya que todavía no llegan los resultados de una persona que murió en el Hospital General, con síntomas de Covid-19; sin embargo, al ingresar al nosocomio en minutos falleció, aunque presentó niveles de azúcar de 600 e hipertensión arterial altísima, y no aguantaba respiración.

Según la familia, la señora no quería ir al hospital; pero al no poder espirar, la llevaron al nosocomio, pero demasiado tarde, pues enseguida falleció.

Algo que quiero decirles, mis estimados, es que en Acapulco ha fallecido mucha gente y lo corroboró en una entrevista a Despertar la Noticia, la alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo Precisó que mucha gente no llega a los hospitales públicos, se quedan en su casa y mueren. Otros van a clínicas particulares, y luego ellos conocen el desenlace por las actas de defunción.

En efecto, conocimos un caso de una persona allegada a la familia que no quería ir al hospital porque le dijeron que ahí los mataban, que no dejara que lo intubaran porque era seguro que se muriera. Entonces, la familia toma la decisión de llevarlos al hospital cuando ya están casi muriéndose, llegan graves, los doctores no tienen alternativa más que intubarlos para darles respiración mecánica (el ventilador hace las veces de un pulmón) y muchos no logran salir de ese trance, máxime si padecen presión arterial alta, o alguna otra enfermedad.

Si toman en forma las indicaciones del médico, se pueden recuperar del virus, conozco personas que salieron libres, a Dios gracias. Pero en cuanto sintieron los síntomas se fueron al doctor y viven para contarlo.

Tomemos en serio ese canijo virus, no sigan haciéndose los valientes; pues, como dijo la alcaldesa porteña, el coronavirus no respeta colores, ni estatus social. Te puede tocar. Quédate en casa, bajemos los altos niveles de contagios en la entidad. Entre más bajen los niveles de contagiados, más rápido podremos iniciar las actividades en el municipio de Zihuatanejo.

Desde este espacio quiero agradecer a Elsa Valencia por el apoyo enviado a mi persona, muchas gracias amiga. ¡Feliz fin de semana!

EDITORIAL

Covid-19 es más letal en la nueva normalidad

Más de un mes después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador comenzara a decir que en México “se ha domado la pandemia” –como un ningún otro lugar del mundo– arrancó el proceso de reactivación económica o, como se prefiere decir ahora, iniciamos el ingreso a “la nueva normalidad”.

En teoría, porque eso es lo que han dicho una y otra vez las autoridades sanitarias, el periodo previo, el del confinamiento más o menos forzado, tuvo como objetivo el reducir la velocidad de propagación del SARS-Cov-2, es decir, incidir en las cifras de contagios y muertes que se informan diariamente.

Esto último también tenía el propósito de evitar la saturación del sistema de salud, pues al disminuir el número de personas que requirieran hospitalización –particularmente quienes debieran ingresar a cuidados intensivos– se garantizaría que todas tuvieran la misma calidad de atención.

Sin embargo, en los primeros días de la “nueva normalidad” se ha reportado el contagio de 10 mil 574 personas y el número de muertes se ha incrementado en mil 799. Esto quiere decir que en sólo tres días de junio se ha informado del 10.44 por ciento de todos los contagios oficialmente reconocidos y el 15.34 por ciento de todas las muertes registradas por la pandemia.

Tan sólo ayer, las autoridades informaron de mil 79 nuevos fallecimientos, una cifra que es más del doble que la más alta reportada hasta ahora (el 26 de mayo, con 501 muertes) lo cual va a ubicar a la presente semana como “la más letal” desde que el coronavirus llegó a México.

Pero eso es exactamente lo que ha venido ocurriendo durante las últimas semanas: cada periodo de siete días registra una tasa de contagios y letalidad más alta que el anterior, lo cual demuestra, sin lugar a dudas, que la pandemia sigue cobrando velocidad en nuestro País.

El propio subsecretario López-Gatell debió reconocer ya que la enfermedad “no ha sido domada”, aunque con sus acostumbrados juegos de palabras se ocupó bien de no desmentir a su jefe, afirmando que López Obrador ha dicho que “se está domando” a la pandemia y eso, en opinión del epidemiólogo, sí es cierto, aunque los datos dicen claramente lo contrario.

López-Gatell ha dicho también que las medidas de control no se han terminado, sino que ahora han pasado “al control de los estados” porque cada uno padece “su propia pandemia” debido a que la propagación del virus se comporta de manera diferente en cada territorio.

En medio de la confusión en el discurso gubernamental, lo único que parece ir quedando claro es que “la nueva normalidad” es peor que la anterior, pues durante esta, el coronavirus está infectado a un número cada vez mayor de personas y está matando también a más mexicanos.

Se suponía que el confinamiento serviría para que “lo peor de la pandemia” pasara y cuando regresáramos a las actividades hubiera un número reducido de personas capaces de contagiar a otras. Las cifras dicen que ocurrió exactamente lo contrario y casi 12 mil cadáveres son el trágico testigo de esa catastrófica realidad.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Ya comenzaron a repartirse los alimentos a los más afectados por la pandemia de Covid-19, en el estado de Guerrero. Estos comedores comunitarios, uno de los cuales se instaló en Zihuatanejo, estarán siendo operados por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Marina.

En total, hasta ayer funcionaban 7 comedores, en puntos estratégicos de la entidad, donde se ha detectado mayor cantidad de personas vulnerables, a saber: 2 en Zihuatanejo, 2 en Acapulco, 2 en Chilpancingo y uno en Tlapa de Comonfort.

Claro que no son los únicos sitios donde se necesita un comedor comunitario, pero sí los que tienen mayor densidad de población, y que por la pandemia de Covid están desempleados y no tienen ingresos.

Para mitigar esta necesidad, se diseñaron los comedores comunitarios, a los que el gobierno de la entidad estará dotando de víveres e insumos, y el personal militar los estará operando, como parte del plan de apoyo a la sociedad civil que tanto la Sedena como la Semar mantienen para épocas de crisis.

El trabajo de los soldados y marinos será decisivo para Guerrero en esta época, en que lo que se necesitan son manos para ayudar, pero también recursos.

Lamentablemente, nos llegó el pico de la pandemia en momentos en que la mayoría de la gente está tocando piso, ya no tiene para dar, ya los que daban, ahora también necesitan.

Recordemos que, al inicio de la pandemia, cuando se cerraron las playas, lo cual sucedió el 1 de abril (ya más de 60 días), hubo muchos intentos de apoyo de parte de los que tenían para dar.

Algunos lo hicieron por su cuenta, otros se coordinaron con los gobiernos municipales, aunque hay que decir que no en todos se diseñaron políticas de asistencia social, para cubrir las necesidades alimentarias de la población.

La clase política sacó sus dineritos y comenzó también a ayudar, pero les llovieron críticas, los acusaron de ayudar por interés. Y al margen de que así sea, hay un refrán que reza que a caballo dado no se le ve colmillo.

Por lo tanto, todo esfuerzo debió ser aceptado y hasta apoyado, independientemente de sus orígenes y finalidades, porque finalmente nadie da paso sin huarache en esta vida.

Hubo gente de Morena, incluso, que amenazó con denunciar a quienes estuvieran distribuyendo alimentos, y que a la vez aspiraran a algún cargo de representación social, en un acto demasiado mezquino de su parte. En cambio, estos acusadores han sido incapaces de dar la cara a las multitudes hambrientas, a las que representan tanto a nivel local como nacional, y a las que el Covid-19 las encontró de por sí pobres, dependientes de empleos mal pagados, o como vendedores ambulantes, o con negocios propios que son tan débiles que no soportan ni una semana cerrados, mucho menos 65 días.

Se cumple el adagio que reza: no comes ni dejas comer. O el que no ayuda, estorba. Pero como ellos gozan de cabal salud, viviendo de megasueldos -que aunque sean menores a los que percibe el presidente de la República, siguen siendo tan altos como inalcanzables para cualquier pobre de este país-, entonces lo que les ocupa es cuidar rancho, no ayudar a los necesitados.

De verdad que hicieron falta iniciativas para ayudar a la gente. No pidiéndole al gobierno, sino para hacer un trabajo de autogestión, de auto-organización para al menos orientar los esfuerzos individuales, para hacerlos más efectivos, porque veíamos gente yendo a las mismas colonias, mientras que otras estaban abandonadas. Si se hubieran conjuntado esfuerzos, en lugar de actuar de manera celosa, todo esto se habría encauzado mejor.

A estas alturas, sin embargo, ya todos estamos en el piso. Los que tenemos un negocio, a duras penas mantenemos los sueldos. Y es que dicen que el dinero no vale nada; ahora nos damos cuenta de que estamos en una sociedad monetizada, y que sin dinero nada se mueve. Con dinero baila el perro y sin dinero bailamos como perro, dijo alguien por ahí.

Bien por la iniciativa de los comedores comunitarios, que sirvan para dar de comer al hambriento. Sin embargo, como dijo el gobernador, el Covid-19 es una responsabilidad de todos. Que cada quien haga su parte.

EDITORIAL

Los sin ingreso

Los estragos más fuertes que la pandemia del coronavirus está causando en el mundo, se ha repetido de forma insistente en las últimas semanas, se registran en el terreno económico. Y en dicho campo la pérdida de millones de puestos de trabajo es, sin duda, la consecuencia más preocupante.

En México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), tan solo durante el mes de abril la pandemia dejó sin ingresos a más de 12 millones de personas, la inmensa mayoría de los cuales se ubican en la economía informal.

Esto, de acuerdo con los resultados arrojados por la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo publicada ayer por el Instituto y según la cual, el índice de participación laboral en nuestro País disminuyó de 59.8 por ciento en marzo, es decir, antes de que nos golpeara la pandemia, a 47.5 en abril.

El referido índice considera que la población económicamente activa está integrada por todas las personas mayores de 15 años, de las cuales unos 12.5 millones dejaron de estar en esa categoría en abril, “principalmente por encontrarse en un estado de suspensión laboral temporal ocasionado por la cuarentena”, de acuerdo con el Inegi.

El ejercicio realizado por la institución no es necesariamente comparable con las ediciones anteriores de la misma encuesta debido a que, también producto de la pandemia, esta vez debió realizarse por teléfono, lo cual implica que tiene algún sesgo que es necesario considerar a la hora de emplear los datos para tomar decisiones.

Sin embargo, se trata de un buen indicador que permite evaluar el impacto que la pandemia ha tenido en la economía, particularmente en algunas áreas, como la industria restaurantera, en donde 2.6 millones de personas se habrían quedado sin ingresos en el periodo señalado.

Por otro lado es necesario tener en cuenta que solamente se está evaluando lo ocurrido el mes antepasado y todavía es necesario considerar los empleos que se habrían perdido en mayo.

No estamos hablando pues de cifras menores, sino de un gigantesco impacto del que aún hace falta evaluar con detalle los datos desagregados, particularmente los relativos a empleos que no serán recuperados porque las empresas que los ofrecían simplemente no pudieron soportar la presión económica que implica sostener altos costos fijos sin ingresos, razón por la cual han cerrado definitivamente.

Adicionalmente, el hecho de que las actividades hayan comenzado a reactivarse este mes no significa que las cifras negativas de la economía se revertirán, pues múltiples áreas productivas continúan detenidas y eso implica que cientos de miles –o millones– de personas siguen sin poder recuperar el ingreso que perdieron en los meses anteriores.

Y si el Gobierno de la República insiste en su estrategia de solamente subsidiar a las personas más vulnerables –lo cual es correcto, desde luego– sin voltear a ver a quienes les proporcionan empleo, es predecible que los estragos económicos de la pandemia no harán sino profundizarse al correr de las semanas.

Sobernia y malos modales

Dolia Estévez

Felipe Calderón Hinojosa se estrena en el exclusivo club de “autobiografías” a modo de expresidentes de México. México, un paso difícil a la modernidad, de Carlos Salinas de Gortari; Cambio de Rumbo, de Miguel de la Madrid; Mis Tiempos, de José López Portillo y, ahora, Decisiones Difíciles, de Calderón. Libros marcados por omisiones y realidades discrecionales. Brochazos sin matices ni sombras. Retratos monocromáticos y simples.

No es mi intención reseñar el libro de Calderón, otros más versados en las intrigas del PAN y en la sórdida carrera pública del autor lo han hecho. Álvaro Delgado en Proceso. Me limitaré a destacar las omisiones y exageraciones sobre la relación con Estados Unidos, que pese a calificarla como la “más compleja” de México, le dedica menos de diez páginas de un total de 584.

Felipe Calderón se pone la medalla por haber logrado que Estados Unidos, “por primera vez en la historia de la relación”, asumiera su responsabilidad y colaborara con la militarización de la guerra contra las “bandas criminales” mediante la polémica Iniciativa Mérida. Estados Unidos contribuyó con 1.4 mil millones de dólares para entrenamiento, equipo, inteligencia y apoyo tecnológico a través de la Iniciativa Mérida. Pero no asumió el compromiso de reducir el consumo de drogas y el tráfico de armas de fuego a cambio de que Calderón declarara la guerra a los carteles.

Los fondos de la Iniciativa Mérida fueron condicionados a que México se volviera satélite de las agencias de procuración de justicia y del Pentágono. En materia de seguridad, el país dejó de ser soberano.

Se vanagloria de haber sido el único con el que Barack Obama se reunió antes de asumir la Presidencia. Al parecer no sabe que las reuniones con presidentes electos mexicanos es una tradición que empezó con Díaz Ordaz y Johnson en 1964, y concluyó con Peña Nieto y Obama, en 2012.

Calderón no se arrepiente de haber entregado la seguridad nacional del país y la formación de la Policía Federal a un presunto colaborador de los carteles, “quizá uno de los legados institucionales más importantes que fueron creados durante mi Gobierno”. Corrupción y tácticas gansteriles de los altos mandos, tráfico de puestos de confianza, desalojo de policías de carrera para poner a ineptos en las oficinas de inteligencia y coordinación regionales, trato indigno al personal de campo y encarcelamiento de los que se atrevían a denunciar las tropelías, ese fue el legado de la Policía Federal de Genaro García Luna y Calderón.

Simultáneamente García Luna construyó y destruyó la Policía Federal. A través de la Unidad de Investigaciones Sensibles (SIU), que dirigía Iván Reyes Arzate, preso en Nueva York acusado de nexos con los narcos, los policías federales se convirtieron en lacayos de la DEA. Órdenes de allanamiento, cateo de inmuebles y seguimiento de pistas in situ, por lo general falsas, venían de la DEA. García Luna, con la anuencia de Calderón delegó el mando operacional a la DEA.

Calderón critica la falta de voluntad política de Vicente Fox para extraditar capos a Estados Unidos prefiriendo pasarle el costo político a él. No dice que los cientos de extraditados en su sexenio fueron principalmente los enemigos de “El Chapo” Guzmán, a quien García Luna presuntamente protegía.

Paradójicamente, Calderón extraditó a Osiel Cárdenas Guillén en 2010 sin investigarlo por planear asesinarlo, según alega. Osiel saldrá libre en 2024, luego de cumplir dos tercios de una generosa sentencia de 25 años. Quizá creyó Calderón que le darían cadena perpetua, sin saber que la justicia estadounidense es benévola con los que colaboran.

Tampoco aborda la misteriosa emboscada realizada por elementos de la Policía Federal de García Luna contra dos agentes de la CIA en Santa María en 2012, el episodio que el Embajador Tony Wayne califica como el más tenso de su gestión. Wayne pidió una reunión de urgencia con el Presidente. Duró más de una hora. Calderón echaba chispas. El cable “secreto” que el segundo emisario de Obama envió a Washington, describiendo a Calderón como “muy perturbado”, sigue clasificado 90 por ciento.

Calderón usa más tinta que la necesaria en detallar sus presuntas presiones para que el Gobierno de Obama aceptara discutir formalmente el “espinoso tema del régimen legal de drogas” en Estados Unidos. Narra que lo trajo a colación en un almuerzo en la Casa Blanca con Obama y Hillary Clinton, quienes respondieron que una medida de legalización unilateral puede llevar a sanciones comerciales. “Interrumpí y les dije que si habíamos llevado adelante una relación de tanta confianza no había lugar a deslizar semejantes amenazas”. Pese a las “presiones e insinuaciones” que se dieron de un lado y del otro, “nunca tensaron a reventar ninguna cuerda”.

Aprovechando su viaje pagado por los mexicanos para asistir a la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2012 en Nueva York, Calderón se entrevistó secretamente con Ginna Angelopoulos, una acaudalada filántropa griega que había fundado la Beca para Líderes Públicos Globales en la Kennedy. En una cena privada en el Hotel Palace, Angelopoulos aceptó pagar por el exilio dorado de Calderón y su familia en las orillas del Rio Charles.

Ni una línea de agradecimiento le dispensó a la generosa griega, como sí hizo con el empresario Bernardo Gómez por haber patrocinado su primer pase por la Kennedy en 2000. Tal vez no quiso revelar que su nueva etapa como ciudadano privado la negoció mientras seguía en funciones, con fondos del erario.

Decisiones Difíciles no es un texto que contribuya al atendimiento de la relación con Estados Unidos. O al esclarecimiento de hechos clave aún latentes. Tampoco creo que haya sido el propósito. Rebasa su capacidad. Entender al país con el que se tiene la relación “más compleja” no se aprende con becas de oropel en la Kennedy.

En un mundo sin boca después de la pandemia

Hace algunas semanas que podemos salir en Francia, tenemos medidas de protección, horarios para tomar el metro, para evitar las horas pico y el uso de cubre bocas es obligatorio en el transporte público, muchas oficinas pidieron que los trabajadores solo asistan una vez a la semana, recalcando que se queden a trabajar en casa si es posible.

Poco a poco están abriendo los parques, las terrazas, hay más gente en las calles, todos toman medidas de protección usando gel antibacterial, toallitas desinfectantes y máscaras de plástico o cubre bocas de todos los colores que se puedan imaginar.

En las pequeñas reuniones que he tenido con amigos, escucho atentamente sus opiniones sobre esta nueva realidad a la que nos estamos acostumbrando, primero no podemos saludarnos, segundo al llegar a cualquier casa todos tienen gel antibacterial en la entrada o te indican inmediatamente donde está el baño para lavarse las manos, muchos te piden que te quites los zapatos al entrar y las ventanas permanecen abiertas durante las reuniones, cabe aclarar que son de 4 o 5 invitados, aunque el número máximo permitido son 10 personas.

Las reflexiones que más escucho es lo raro que es comunicarse sin boca, mismo si podemos escucharnos, no conocemos completamente la expresión de quién nos está escuchando, una amiga nos contaba que ella estaba en el súper, en donde es obligatorio usar cubre bocas y la cajera hizo una broma a lo que ella le sonrió, la cajera pidió una disculpa pensando en que pudo haberla ofendido, nuestra amiga tuvo que especificar « no, en realidad me estoy sonriendo », es triste pensar que tendremos que explicar nuestras reacciones.

Los cubre bocas que deben usarse cubren hasta los más alto de la nariz, lo que de verdad nos complica las gesticulaciones, claro tenemos los ojos que pueden ayudarnos mucho a expresarnos, de hecho para saber si una sonrisa es sincera tenemos que ver si los ojos se fruncen, imagínense ver solo fotos con ojos, podríamos reconocer enojo, duda, felicidad ¿creen que nos volveremos expertos de estas expresiones ?

La nueva realidad que se está formando en Francia esta llena de gel antibacterial, poco contacto físico, muchos cubre bocas y nueva tecnología el gobierno lanzo entre sus estrategias de desconfinamiento una aplicación en el celular en la cual podras reportar si te infectaste de COVID-19, la idea es con esto ver la localización de quienes se enfermaron para saber si otros usuarios estuvieron en riesgo de contagio, saber si la persona que se reportó enferma fue a ese mismo super mercado o no para tomar más medidas de limpieza o para evitar esa zona.

Esta tecnología es un completo debate, ¿a cuántos negocios puede afectar?, ¿cuántas personas pueden decir la verdad sobre si se infectaron?, ¿en realidad ayudaría a que todos retomemos el ritmo normal de nuestras vidas? son muchas preguntas y pocas respuestas, la idea es buena pero tendremos que ver como funciona en la vida real.

Acostumbrarnos a este nuevo estilo de vida, a esta etapa del virus, ser muy cuidadosos y adaptarnos a la nueva comunicación con los ojos o con las máscaras de plástico, pensar en todas esas personas sordomudas para también adaptarnos a esa comunicación, ser más empáticos y concentrarnos en educarnos de manera más higiénica, son solo algunas de las tareas que tenemos para esta etapa de nuestras vidas.

Cuando hablo de una nueva realidad sin boca no me refiero solo a que no podemos ver nuestros gestos cuando hablamos si no a que en una sociedad donde la libertad de expresión y la información esta al alcance e todos, nos encontramos perdidos, nadie es experto, muchas veces compartimos opiniones sobre lo incómodo que es limpiarse con gel, usar cubre bocas todo el día, no saludar de beso a nuestros seres queridos, pero creo que por primera vez no tenemos boca, no sabemos de lo que hablamos porque no conocemos los riesgos de este virus y no somos concientes del impacto que puede tener si no usamos estas protecciones.

Sin duda, alguna escuchemos a los expertos, adaptémonos a esta nueva realidad, cuidemos nuestra salud  y usemos nuestro tiempo para volvernos expertos en la comunicación por medio de nuestros ojos talvez así algún día no muy lejano todos recuperemos nuestras bocas.

RUTH MORELOS

INSTAGRAM :ruthmorelos

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