Jorge de la Rosa
Zihuatanejo, Gro. — El trabajo infantil continúa siendo una práctica extendida en Zihuatanejo, donde menores de edad laboran en negocios establecidos, actividades familiares, así como en el comercio ambulante y semiambulante, pese a que la ley lo prohíbe.
De acuerdo con observaciones en la zona, algunos niños incluso abandonan la escuela al no poder cumplir simultáneamente con las responsabilidades académicas y laborales. La presencia de menores trabajando en distintos giros comerciales se ha convertido en un fenómeno cotidiano y visible en el municipio.
Muchos de ellos colaboran con sus padres en actividades de venta, incluidas jornadas nocturnas que los exponen a riesgos como acoso y bullying. Esta situación afecta directamente su desarrollo social y educativo, mientras que la intervención institucional para prevenirla sigue siendo limitada.
La práctica se mantiene tolerada socialmente debido a que gran parte de los menores trabajan acompañados de sus familias, aun cuando la legislación vigente prohíbe el empleo infantil en cualquier modalidad.
