Isaac Castillo Pineda
El gobierno municipal de Zihuatanejo tiene como objetivo obtener la certificación internacional Blue Flag para Playa Quieta, en Ixtapa. Así lo informó este jueves la presidenta municipal, Liz Tapia Castro, quien señaló que el balneario cumple prácticamente con todos los requisitos establecidos y que actualmente se integra el expediente técnico necesario para solicitar el inicio del proceso de evaluación.
La alcaldesa explicó que ya se cuenta con monitoreos de calidad bacteriológica cuyos resultados indican que el agua de Playa Quieta cumple con los parámetros requeridos. Sin embargo, precisó que aún faltan estudios, levantamientos topográficos y otros documentos técnicos que deben integrarse al expediente antes de presentarlo ante la Fundación para la Educación Ambiental (FEE), organismo responsable del programa Blue Flag.
Tapia Castro indicó que el principal factor que mantiene detenido el inicio formal del procedimiento es la remodelación prevista en el hotel Club Med, inmueble colindante con la playa y que recientemente fue vendido para ser operado por Marriott. Explicó que las obras de construcción pueden generar condiciones incompatibles con algunos de los criterios de evaluación exigidos durante el proceso de certificación.
Por ello, el municipio solicitará a la FEE una valoración para determinar si el proyecto puede avanzar mientras se realizan esos trabajos o si será necesario esperar a que concluyan las obras antes de presentar la solicitud.
La presidenta municipal afirmó que los propietarios y vecinos de la zona han mostrado interés en impulsar este modelo de conservación y manejo ambiental para Playa Quieta. Agregó que el objetivo de la administración es dejar una playa certificada más antes de concluir el periodo de gobierno.
Destacó que Playa Quieta reúne características favorables para aspirar al distintivo, entre ellas una corriente de baja intensidad, la presencia de una playa incluyente y únicamente dos accesos principales, condiciones que facilitan el control de actividades, la vigilancia y el cumplimiento de las normas ambientales y de seguridad que exige el programa Blue Flag para mantener la certificación internacional.
