Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Empresarios de Acapulco apuestan al C-5

Para Nere Rumbo:

Feliz cumpleaños amiga

“Los tiempos de los gobiernos son muy cortos y los de la delincuencia largos y azarosos”: Álvaro Uribe Vélez.

Es cierto, mis estimados, que los destinos del estado de Guerrero alcanzaron el fin de semana hasta 90 por ciento de ocupación hotelera; sin embargo, continúan los problemas pues en las carreteras no de la inseguridad y por falta de mantenimiento las vías son inseguras, hay mucha arena suelta y no hay señalamientos. Es bueno que le den mantenimientos a la carretera, eso es genial; no obstante, mi lamento es que no ponen letreros en la vía avisando que hay tramos en reparación y que hay arena suelta, para que los automovilistas disminuyan la velocidad. Estos letreros deben colocarlos a varios metros de distancia de la zona de trabajo, informando a los automovilistas, pues por la mañana no se ve nada y me tocó un tremendo aguacero. Es muy peligroso manejar en esos tramos con lluvia y a alta velocidad. El tramo más peligroso es el de las curvas de Papanoa, es largo el tramo y muy peligroso, hay mucha arena suelta. El otro tramo es de Miguelito hasta casi la entrada de Los Achotes, hay mucha arena suelta y también ahí hay lugares donde el agua se encharca y vuelve el tramo de la vía en un verdadero peligro para los automovilistas, más para los turistas que no conocen la carretera y que la mera verdad corren a altas velocidades.

¿Y saben qué es más lamentable, mis estimados? Que los pobladores llenaron de topes la carretera; en cada poblado a cada diez pasos hay un tope que parece barda; incluso, a la ampliación de la nueva carretera le están colocando topes. ¡Increíble! Por piedad, no permitan semejante grosería. ¡Uuuufff!y al menos saqué mi frustración y coraje, pues un camión de doble rodada aventó una piedra y dio en el parabrisas del automóvil que conducía su servidora y lo estrelló; por eso me enojé más de la cuanta, pues son carísimos.

Sin embargo, esta queja es con la intención de que las autoridades correspondientes, CAPUFE o la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes (SCT), tomen cartas en este asunto y coloquen anuncios no sólo de las obras en proceso, sino también de los tramos peligrosos. Y que también regulen el asunto de los topes, pues además de que son muchos, pues se deja al arbitrio de los vecinos, no reúnen las características de los verdaderos reductores de velocidad, sino que son bardas que ponen en riesgo la vida de los automovilistas. Un tope debe ser bajo y ancho, de modo que si alguien lo atraviesa sin ver, no le sirva de catapulta, sino que logre pasarlo. Además debe estar debidamente anunciado y pintado de amarillo, para que los choferes vean de lejos esas bardas y no dañen la suspensión a sus carros o, lo que es peor, que se vuelquen.

Digo, actúen antes de que sucedan accidentes lamentables y pérdidas humanas.

Seguimos con la entrega, mis estimados. Les comento que los empresarios de las Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) de Acapulco, continúan exigiendo seguridad a las autoridades; ellos aseguran que han buscado la forma de coadyuvar con las autoridades municipales en el tema de la inseguridad y violencia que azota al municipio de Acapulco, y que es tema que tiene a sus negocios al borde de la quiebra.

Empresarios, hoteleros, dueños de bares, discotequeros y restauranteros, perdieron clientela por los recientes sucesos en el Mr Bar de La Condesa, pues ya no van los clientes a sus negocios ante el temor de que ocurra otra balacera. Y lo más grave del asunto, es que los empresarios están siendo amenazados por extorsionadores; por eso en los hoteles, advierten al turismo del peligro que corren al salir muy noche del hotel. Hasta les dicen: “No vayan a ningún centro nocturno, no son seguros; si pueden evitar salir del hotel, evítenlo, aquí en las instalaciones pueden divertirse, ya que la inseguridad rebasó a las autoridades en el puerto”.

Y para acabarla de amolar, durante la madrugada del domingo en el fraccionamiento Club Deportivo, cerca de la Costera Miguel Alemán, dos turistas provenientes de la Ciudad de México fueron interceptados por supuestos ladrones que pretendían quietarles el auto. Los turistas se opusieron al asalto y los malhechores los golpearon varias veces con las cachas de la pistola en la cabeza, hasta dejarlos inconscientes. ¡Caray! ¿No entienden los vacacionistas que no salgan de noche, menos de madrugada y que anden deambulando en las calles? Ya no existe el acapulco de noche, se acabó, entiendan señores turistas.

Las advertencias sin duda son buenas; sin embargo, también dañan la economía de los empresarios de esos giros, y por eso la preocupación de quienes piden la construcción inmediata del C-5 en Acapulco para prevenir y resolver los delitos en el puerto.

Planean los empresarios colocar cámaras en sus negocios y que los aparatos puedan conectarse al C-5. De esa manera, anhelan proteger de balaceras sus negocios.

La propuesta del presidente de esa asociación es para el empresario que desee tomarla, es decisión de cada empresario si acepta la medida propuesta por la Cámara Nacional de Comercio, o no la aceptan.

La neta, señores empresarios, no creo que esa sea la solución para sus negocios; más bien, es arma de doble filo. Lo digo por la contaminación que hay en todas las instituciones de gobierno. Hace muchos años que no hay confianza en ninguna de ellas y los perversos, cuando quieren hacer perversidades, les valen un comino los C-5, o cualquier elemento de seguridad que sea. Para las fechorías son invisibles los muchachos, nadie logra verlos, aunque haya cámaras.

Lo cierto, mis estimados, es que en el puerto de Acapulco no cesa la violencia; inclusive, le comentó que la asociación civil Construyendo Ciudadanía, tiene como vocero a Isaías Arellano Maldonado; este dirigente es el ex director de Reglamentos y Espectáculos del Municipio de Acapulco, que despidió la alcaldesa Adela Román Ocampo, tras el ataque armado al Mr Bar, y que dejó cinco muertos y seis heridos. Entonces la presidenta despidió al funcionario por no reglamentar el bar, que según debió cerrar a las 4 de la mañana; sin embargo, el ataque ocurrió las 7:30 de la mañana. Entonces acusan que el bar debió ser clausurado antes del ataque, pero no fue así y pagó los platos rotos el funcionario, lo mandó la presidenta a freír espárragos. Esto molestó tanto al funcionario, que ahora sale a las calles a exhibir el desgobierno de la alcaldesa Adela Román, a la que exige se responsabilice por la grave crisis de inseguridad que vive el puerto. Y le pide que no desvíe la atención del problema culpando a otras áreas a las que no les compete ese rubro. Se le fueron encima a la alcaldesa por el despido del director de Reglamentos; sin embargo, tiene razón la presidenta, el director debió clausurar el bar si estaba violando la ley.

Aunque se paren de cabeza, Arellano Maldonado debió evitar esa tragedia, clausurando el Bar.

Es cierto que los encargados de la seguridad del puerto tienen parte de culpa, pero como dicen los empresarios, todos debemos coadyuvar para que llegue la calma al destino de playa. Pero en Acapulco están contra la alcaldesa, ninguno le ayuda, ni sus propios funcionarios, todos la quieren pero fuera del ayuntamiento.

Ahora está más crítico el asunto, pues se dice en los corrillos del puerto, que la presidenta acapulqueña, Adela Román, será la candidata a gobernadora por Morena, para las elecciones de 2021. Y ese tema trae alterados a los políticos. Algunos por poco se infartan de la congoja. Por eso no hallan qué tanto decir de la presidenta porteña.

Pero para lo que le hace a la alcaldesa, ella tiene la vara alta con el presidente Andrés Manuel López Obrador y hasta con el gobernador Héctor Astudillo Flores tiene buena relación. Qué le importa que los políticos de su municipio le den puñaladas traperas.

Los integrantes de la asociación civil de Isaías Arellano, revelaron temas de inseguridad que no son de hace un mes. Por ejemplo, las matazones, extorsiones y secuestros en el puerto tienen más de 10 años, concretamente desde tiempos de Zeferino Torreblanca, cuando el puerto era gobernado por Félix Salgado Macedonio, ahora senador por Morena.

El mismo ex director de Reglamentos, quien tenía casi siete meses en el cargo, se hizo de la vista gorda y mientras fue funcionario municipal no se dio tiempo para ver la tragedia que vive el puerto. Hasta que lo corrieron del cargo se dio cuenta de la inseguridad y violencia que azota al destino de playa acapulqueño. Bien dice el dicho, que pelándose las comadres, salen a la luz las verdades. Son sinvergüenzadas. ¡Feliz semana, mis estimados!      

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