(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)
Comenzó el ciclo escolar y comenzaron también las
manifestaciones de profesores, con un rosario de peticiones al gobierno. En
Chilpancingo y en la Costa Chica, este martes, los docentes bloquearon vías de
comunicación en demanda de plazas para profesores que tienen años frente a
grupo, y que no han sido beneficiados.
En el caso de la manifestación en la capital del estado, los
profesores, afiliados a la CETEG, bloquearon el bulevar Vicente Guerrero en
protesta porque las autoridades educativas cancelaron una reunión que estaba
programada con anterioridad, cuando también salieron a la calle y tomaron las
oficinas de la SEG, vandalizando el edificio.
Estos buscan la destitución de un funcionario de la SEG,
quien dicen es pariente del gobernador, y a quien acusan de vende-plazas.
La semana pasada, en plena recta final del periodo
vacacional, los cetegistas comenzaron a manifestarse, entre otras cosas, para
protestar por la manera en que se asignaron los cambios de adscripción, y
pretenden echar abajo esos acuerdos.
El gobernador acusó a esta falange del sindicato magisterial
por sobrepasarse en sus demandas y realizar “acciones vandálicas”.
El mandatario dijo que estas protestas no tienen razón de
ser, porque hay una abierta interlocución con todos los profesores.
En ese mismo contexto, un grupo de turistas se enfrentó a
los que bloqueaban la autopista del Sol, para que dieran paso, y los acusaron
de desalentar la actividad turística, de la cual vive el estado de Guerrero.
Todos estos hechos serían suficientes para que la dirigencia
estatal de la CETEG se sentara a analizar sus métodos de protesta, sobre todo
ahora que se tiene un nuevo gobierno federal, que está planteando una nueva
ruta.
Para nadie es un secreto que la CNTE y no el SNTE son los
interlocutores directos del gobierno de AMLO, a los cuales les dio plenas
garantías; primero, cancelando la reforma educativa que se aprobó durante el
gobierno de Enrique Peña Nieto. Luego, cuando se votó al seno del Congreso de
la Unión la nueva reforma, cuyas leyes secundarias están en proceso de
aprobación.
Fue la lucha cetegista la que llevó al gobierno federal a
cumplir la promesa de derogar la reforma peñanietista, pero también la que
metió manos y pies para que la nueva reforma no les fuese desfavorable.
Pero conforme avanza este proceso, convendría que la CETEG
tratara de resolver los problemas por la vía institucional, sin recurrir a los
bloqueos de carreteras y autopistas, considerando que eso es parte también del
atraso de los pueblos.
Otra cosa que deben recordar es que la rectoría de la
Educación ya no depende del gobierno del estado, sino del gobierno federal. La
parte que centralizó la nómina educativa no se revirtió con la cancelación de
la reforma del sexenio pasado. Al contrario, los gobiernos estatales ya no
quieren ese lastre y lo único que están esperando es que la SEP termine de
conciliar las plazas que están fuera del fondo educativo, para desembarazarse
de ese problemón en que los metieron los gobiernos anteriores, que dieron
plazas a diestra y siniestra, y debido a lo cual en este momento hay miles de
profesores fuera de los listados de Educación. Se les paga con recursos
estatales, pero no porque el gobierno estatal cuente con un techo financiero
para ello, sino porque se entregan en calidad de préstamo distrayendo partidas
de otros programas de inversión, hasta que Hacienda tiene a bien devolverlos a
Finanzas del estado.
El gobernador dijo ayer que a partir del 15 de septiembre no
habrá ya recursos para pagar a los maestros No-Fone.
En esta lucha es en la que se deberían enfocar los
profesores, en lugar de gastar pólvora en infiernitos, porque de ello depende
el sustento de miles de docentes que se quedaron en medio de un conflicto de
intereses entre la Federación y los estados, aprovechando la descentralización.
Simplemente no hicieron bien las cosas los gobiernos estatales; al contrario,
saturaron el sector, manipularon la entrega de plazas, dejaron desprotegidas
las zonas alejadas, y en general muy endeble todo el sector educativo.
Todo este complejo esquema, este ramal de problemas, no se
resolverá de la noche a la mañana.