Pedro Patricio Antolino
Tecpan, Gro-Padres de familia de la escuela primaria rural federal Luis Donaldo Colosio Murrieta, ubicada en la colonia Las Tunas del municipio de Tecpan de Galeana, denunciaron el grave deterioro que presentan las instalaciones del plantel, situación que —aseguran— representa un riesgo para la integridad de los alumnos.
De acuerdo con Porfirio Urióstegui Díaz, presidente de la sociedad de padres de familia, al menos seis aulas muestran daños visibles, principalmente en las losas y techos, donde se han registrado desprendimientos que incluso han llegado a golpear a algunos menores. Además, señaló que durante la temporada de lluvias el agua se filtra al interior de los salones, provocando daños en el material didáctico utilizado por los docentes.
El representante de los padres explicó que otro de los problemas que enfrentan los estudiantes es el intenso calor dentro de las aulas, debido a los materiales con los que fue construida la escuela y a la falta de sistemas de ventilación o aire acondicionado. Ante esta situación, en diversas ocasiones los alumnos han tenido que recibir clases en la plaza cívica del plantel para evitar afectaciones a su salud.
Asimismo, los padres consideraron urgente la construcción de una barda perimetral segura, ya que actualmente el plantel solo cuenta con una cerca de malla ciclónica, la cual calificaron como insuficiente para garantizar la seguridad de los niños.
Urióstegui Díaz indicó que el comité de padres ha enviado múltiples oficios y solicitudes tanto a la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) como a la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin que hasta el momento hayan recibido una respuesta favorable para atender las necesidades del plantel.
Finalmente, los padres de familia hicieron un llamado a las autoridades educativas estatales y federales para que atiendan la situación y destinen recursos para el mantenimiento de la escuela, a fin de mejorar las condiciones en las que los alumnos reciben su educación.
Cabe señalar que la escuela fue reconstruida por la Fundación Nissan en 2005 e inaugurada en 2007, y desde entonces no ha recibido mantenimiento preventivo. Los padres atribuyen el deterioro al paso del tiempo y a los daños ocasionados por fenómenos meteorológicos como las tormentas Ingrid y Manuel en 2013, Max en 2023 y John en 2024.
