Cuauhtémoc Rea Salgado
Atoyac de Álvarez, Gro.— A 31 años de la masacre de Aguas Blancas, la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) reiteró su exigencia de justicia y castigo para los responsables de los hechos ocurridos el 28 de junio de 1995, donde 17 campesinos perdieron la vida y otros 23 resultaron heridos.
La dirigente de la organización, Norma Mesino Mesino, afirmó que, pese al paso del tiempo y a los cambios de gobierno, el caso continúa en la impunidad y las demandas de las familias siguen sin ser atendidas.
En el marco de la conmemoración realizada en el vado de Aguas Blancas, organizaciones sociales y luchadores comunitarios recordaron a las víctimas y refrendaron su petición de que el expediente sea reabierto para esclarecer plenamente los hechos y sancionar a los responsables materiales e intelectuales.
Mesino señaló que, durante más de tres décadas de lucha, la OCSS ha sufrido la pérdida de más de 40 integrantes entre asesinados, desaparecidos, encarcelados y desplazados, sin que, aseguró, existan avances significativos en materia de justicia.
Asimismo, sostuvo que las familias de las víctimas no han recibido las ayudas que, según afirmó, fueron prometidas por las autoridades en años anteriores, situación que mantiene vigente el reclamo social en torno a este caso.
Entre las principales demandas planteadas durante la jornada conmemorativa destacan la reapertura del caso Aguas Blancas, el apoyo a los familiares de las víctimas, la liberación de los presos políticos y, de manera particular, la de Antonio Barragán Carrasco, integrante de la OCSS.
La organización insistió en que la memoria de los campesinos fallecidos debe mantenerse viva y que la exigencia de verdad y justicia continúa siendo una de sus principales banderas de lucha.
