fbpx

Estado de los Estados

Lilia Arellano

*EU-México ¿habrá estrategia contra narcos?

*Afirma EU: con AMLO, crece poder de capos

*Marybel y José Luis, senadores con trampolín

“El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan, pero dejan matar”: José Ortega y Gasset.

De acuerdo con lo declarado por el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, “el presidente (Joe) Biden quiere un trato de iguales entre México y Estados Unidos”. Tras presentar sus cartas credenciales al presidente López Obrador, señaló: “aspiramos a una nueva era en la que reconozcamos nuestros desafíos compartidos, para transformarlos en oportunidades para ambas naciones y para América del Norte. Para que los dos países podamos generar prosperidad y empleos. Para que abordemos la migración de manera ordenada, segura y humana. Para que el anhelo de seguridad lo vivamos de ambos lados de la frontera. Una nueva era, en la que la conservación del medio ambiente nos permita ver el futuro con más esperanza”.

Más allá de los buenos deseos, el primer reto de Salazar en México es lograr convencer al mandatario mexicano de establecer una estrategia eficaz desde este territorio contra el narcotráfico y la contención de migrantes centroamericanos en ruta hacia Estados Unidos. Sin duda alguna habrá de revisarse y ratificarse los acuerdos alcanzados entre el presidente George W. Bush y Felipe Calderón a través de la “Iniciativa Mérida”, cuya aplicación no dio los resultados esperados para el vecino del norte. Ese capítulo si bien es deseo de ambos gobiernos sea superado, servirá de punto de partida para consolidar una estrategia bilateral para reducir el tráfico de estupefacientes a EU y de armas hacia México lo cual ha disparado la violencia y las ejecuciones en el país. Al mismo tiempo, Washington deberá de establecer los mecanismos necesarios para reducir la demanda de drogas en las calles de sus principales ciudades.

Según lo señalado por Juan González, asesor de Joe Biden en materia de seguridad, el mandatario demócrata está de acuerdo con el presiente López Obrador en que la fórmula contra el narcotráfico no es hacer la guerra en las calles, porque eso no funciona. Ni detener a capos fácilmente se reemplazables. Por ello, hay coincidencia en que la “Iniciativa Mérida” o “Plan México” está rebasada, por lo cual hay que revisar a fondo la relación en seguridad, reconociendo la dificultad de Estados Unidos de controlar el trasiego de armas. Al mismo tiempo, es necesaria una revisión en materia migratoria porque la frontera sur mexicana “está en el límite” de la llegada de personas de otros países.

Durante una entrevista en la Casa Blanca con la revista Proceso, el asesor del presidente estadounidense declaró: “Como cualquier otra estrategia, la Iniciativa Mérida tiene que evolucionar con el tiempo y estamos de acuerdo con el gobierno de México en que tenemos que pensar en una nueva estrategia”. Juan González, director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional del gabinete de Biden, considera: “la relación de seguridad entre Estados Unidos y México ha evolucionado a través de las décadas, en algunos momentos era muy buena, en otros, no muy buena”.

En este año, González viajó a la capital mexicana acompañando a la vicepresidenta de su país, Kamala Harris, y con varios miembros del gabinete de Biden para sostener reuniones con López Obrador, y señala un componente distinto en la guerra contra el narcotráfico: “Buscar en los puertos, buscar las áreas de logística, a los jefes de plazas que manejan el flujo (de narcóticos) de una forma más estratégica, no hacer una guerra en las calles; hemos aprendido que las tácticas de objetivos muy altos no tiene impacto de largo plazo”. Para González, no dio resultados la “Iniciativa Mérida”, instrumentada en México por el ex presidente de Estados Unidos George W. Bush en el sexenio de Felipe Calderón, y confirma fue un timón de una guerra militarizada contra el narcotráfico en los sexenios de Calderón y de Peña Nieto, sin alcanzar los objetivos para los cuales fue diseñada.

Durante mayo pasado, González encabezó una delegación de funcionarios estadounidenses –los jefes de la DEA y el FBI, entre otros-, que se reunieron con funcionaros de primer nivel del gobierno de López Obrador para negociar y definir una nueva estrategia de seguridad conjunta. Aún se desconocen los detalles del próximo proyecto bilateral para contener el narcotráfico y el crimen organizado. Sin embargo, González adelantó que se concentrará en reconocer y aceptar las responsabilidades de Estados Unidos en el flagelo que azota muy fuerte a México.

Crece el poder

de narcos: EU

En el seno del gobierno de Joe Biden crece la preocupación por la política pública de combate al narcotráfico emprendida por el gobierno del tabasqueño de “abrazos no balazos”, la cual ha causado estragos palpables en México.

El Informe sobre la Estrategia Internacional de Control de Estupefacientes 2021 (INCSR, por sus siglas en inglés), elaborado por el Departamento de Estado del gobierno de JB, enviado en marzo pasado al Congreso, y dado a conocer en México por Anabel Hernández, destaca: en este país, una de las naciones en situación más crítica, la pandemia de Covid-19 prácticamente paralizó la economía del mundo, sin embargo los cárteles de la droga mexicanos aumentaron su producción y tráfico de drogas, sobre todo heroína, metanfetaminas y el terrible fentanilo; y multiplicaron sus operaciones de lavado de dinero en el sistema bancario financiero.

Lamentan en contraste a ese crecimiento de operaciones ilegales, el gobierno de López Obrador disminuyó los decomisos de droga y precursores químicos para su producción; destruyó menos plantíos de amapola y confisco menos bienes y dinero. “Esos carteles representan una clara amenaza para México y la capacidad del gobierno mexicano para ejercer un control efectivo sobre algunas partes de su territorio”. El informe del Departamento de Estado al Congreso estadounidense advierte: “Si el gobierno de AMLO no mejora sustancialmente su combate a los carteles de la droga con datos verificables, México corre el grave riesgo de ser considerado como un país que probadamente no cumple sus compromisos internacionales de control de drogas”.

Los carteles mexicanos son los principales traficantes de cocaína, heroína, metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos y el impacto es devastador: de acuerdo al reporte, el gobierno de Estados Unidos revela que en todo 2019 se registraron en ese país 72 mil muertes por sobredosis. En 2020, tan solo de enero a mayo, la cifra llegó a 80 mil.

El mayor número de muertes ocurrió justo en los meses de marzo, abril y mayo, cuando la pandemia estaba en su peor fase en Estados Unidos.

Durante el último año, los carteles mexicanos se han fortalecido por diversas razones; existe un deficiente control de precursores químicos en México, lo que permite fabricar drogas letales como el fentanilo y contrabandearlas a los Estados Unidos.

Además, empresarios y comerciantes de China, envían los elementos para la producción de drogas sintéticas y, para evadir controles en este país, han pasado algunos de sus laboratorios a India, y mandan sus precursores vía África.

Respecto al lavado de dinero, el reporte entregado al Congreso de EU concluye: “por corrupción y falta de capacidad”, el gobierno de México no es capaz de evitar eficazmente el lavado de dinero en su sistema financiero.

De acuerdo al INCSR, entidades criminales lavan anualmente millones de dólares de ganancias provenientes del narcotráfico, extorsiones, robo de combustible, fraude, tráfico de personas y armas en el sistema financiero de México.

El reporte también recrimina que la Fiscalía General de la República en el 2020 no probó su eficacia en obtener una condena judicial contra los responsables del blanqueo de capitales y otros delitos financieros.

De los pasillos

La reactivación de la migración desde México y Centroamérica hacia los Estados Unidos, luego de más de un año de pandemia de Covid-19, ha provocado que los traficantes conocidos como polleros, sigan obteniendo jugosas ganancias.

De acuerdo con estimaciones de la Patrulla Fronteriza, sólo en julio, cuando se alcanzó la cifra récord de 212 mil 672 migrantes detenidos en la frontera con México, los polleros ganaron alrededor de 350 millones de dólares. En Nuevo León 90 de ellos fueron detenidos y puestos en libertad en menos que canta un gallo…

Entre triste y reprochable o reprochable y triste está el accionar de los legisladores federales. Quienes ocupan una curul en el senado deberían estar muy conscientes de su responsabilidad y dejar de estar utilizando el escaño de trampolín, inventando cercanías y componendas.

Marybel Villegas hace su lucha por ser candidata al gobierno de Quintana Roo apoyada en el grupo político de Ricardo Monreal, cuya cercanía con Gabriel García en nada ayuda a ambos.

El otro senador José Luis Pech, tan negado a la tribuna no quiso dejar pasar la comparecencia del titular de Hacienda para hacerse presente pasando sin pena ni gloria.

Si se rindieran buenas cuentas del paso de estos políticos al término de su responsabilidad, seguramente tendrían simpatías ciudadanas con las cuales poder aspirar a otro cargo, pero no, el trampolín debe usarse cuanto antes…

Mara Lezama anda recorriendo municipios en la entidad con la misma aspiración de los senadores mencionados y realiza estas giras sin importarle lo registrado en el lugar en donde se desempeña, o cree hacerlo, como presidente municipal.

Entre estas giras y las múltiples efectuadas a destinos fuera del país, el Ayuntamiento está en el caos, eso sí, los negocios van muy bien.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *