Isaac Castillo Pineda
Comercios y habitantes de Zihuatanejo han incrementado durante los últimos años las medidas preventivas ante la presencia o aproximación de tormentas y huracanes, una práctica que volvió a observarse durante el reciente seguimiento al huracán Polo, informó el director municipal de Protección Civil y Bomberos, Jorge Cervantes Álvarez.
El funcionario consideró adecuada esta preparación anticipada, debido a que permite reducir riesgos y proteger instalaciones antes de que las condiciones meteorológicas puedan deteriorarse.
Entre las medidas observadas, establecimientos como Parisina y Chedraui protegieron ventanales y accesos mediante cintas y paneles de madera. Otros comercios, incluidas farmacias, instalaron barreras con costales de arena para disminuir el ingreso de agua durante lluvias intensas.
Cervantes Álvarez explicó que esta cultura preventiva se fortaleció principalmente después de los daños ocasionados por el huracán Otis en Acapulco en octubre de 2023, experiencia que incrementó la atención de empresarios y población ante los avisos relacionados con ciclones tropicales.
Algunas instituciones bancarias cuentan actualmente con cortinas anticiclónicas para proteger cristales y accesos frente a fuertes vientos y objetos proyectados.
La colocación de estas protecciones antes de una emergencia también permite evitar trabajos de última hora cuando las condiciones ya representan un riesgo.
Además de proteger puertas y ventanas, Protección Civil recomienda mantener libres desagües y accesos, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, identificar zonas seguras y permanecer atentos a información oficial.
Los costales de arena pueden ayudar a reducir el ingreso de agua en determinados inmuebles, aunque no sustituyen una evacuación cuando esta sea indicada por las autoridades.
Cervantes Álvarez destacó que actuar anticipadamente es la conducta adecuada frente a estos fenómenos.
Las medidas implementadas por establecimientos muestran un cambio en la preparación ante temporadas de lluvias y ciclones, especialmente cuando existe riesgo de vientos intensos, oleaje elevado o acumulaciones importantes de agua.
