Mañanera de
locura
Raymundo Riva
Palacio
El presidente
Andrés Manuel López Obrador arrancó su comparecencia matutina del lunes, un día
después de la marcha más grande de mujeres en la historia de la conmemoración
del Día Internacional de la Mujer, con lo mismo: su agenda, sus prioridades e
ideología. “Vamos a empezar”, dijo, con
el famoso “Quién es quién en los precios” de las gasolinas, la subasta de
bienes del domingo en Los Pinos, los avances de la construcción del aeropuerto
de Santa Lucía y al final, daría su opinión sobre la manifestación. ¿Alguien se
sorprende? Es previsible, con sus temas primero, la propaganda después, y la
muestra reiterada que o entiende muy poco de lo que está sucediendo en el mundo
o la preocupación es superada por su fe en que las cosas saldrán como él cree.
Dos botones
de muestra:
1.- El
titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, Ricardo Sheffield, anunció
como cada lunes cuáles gasolineras se portan bien y se portan mal con sus
precios de combustible (además hay una campaña de spots del gobierno instando a
los mexicanos a no comprar gasolina que no sea de Pemex). ¿Qué es lo que está
sucediendo en la industria? Las empresas petroleras que invirtieron a largo
plazo en gasolinas, han frenado sus inversiones ante el mensaje de estatización
del sector energético.
2.- Un medio
digital desconocido preguntó sobre la reunión con Larry Fink, presidente de
BlackRock, la empresa que gestiona inversiones. El presidente respondió que
hablaron de los riesgos y la incertidumbre en el mundo y de las ventajas de
México con relación a otros países para la inversión. Esa reunión fue el jueves
pasado y poco interesó, porque no había mucho que decir. Pero es importante
el framing.
Una hora y
media antes de iniciar su comparecencia, la agencia de noticias Reuters reportó
que el viernes pasado se reunieron en la Embajada de Estados Unidos en México
representantes de ese país con los de Canadá y la Unión Europea, preocupadas
por la política energética de López Obrador que está erosionando la fundación
legal de contratos por miles de millones de dólares firmados con el anterior
gobierno. Esos recursos fueron comprometidos bajo reglas del juego específicas,
que ahora las está cambiando arbitrariamente el gobierno.
Una pregunta
extraña –si se pensara mal sería una pregunta plantadapor el jefe
de la propaganda de Palacio Nacional-, para mandar el mensaje que hay un buen
ambiente para la inversión en México, cuando la realidad es todo lo contrario.
La información de Reuters refleja que hay una enorme molestia con López Obrador
por lo que está haciendo con el sector, y que cuando menos una de las naciones
que acudieron a la reunión, está lo suficientemente molesta con el gobierno y
le interesaba que se supiera de ella. El presidente acusó recibo y respondió
con más amenazas. El botón de muestra:
3.- Para el
próximo 21 y 22 de marzo, dijo, se realizará la consulta para decidir si se
cierra o no la planta de Constellation Brands, la mayor importadora de cerveza
en Estados Unidos. La planta lleva un 70% de avance y la inversión es de mil
400 millones de dólares. A principio de marzo, su presidente en México envió
una carta a López Obrador
señalando que si había consulta, reconsiderarían su inversión. Ahí está la
respuesta.
El momento actual
no es el mejor, pero no parece entender la dimensión del túnel negro en el que
se encuentra. Otro botón de muestra:
4.- Cuando se
le pidió su posición sobre la turbulencia en los mercados y la depreciación del
peso frente al dólar, dijo confiar en que el peso se recuperará frente al
dólar, porque “tenemos finanzas públicas sanas, tenemos reservas, no tenemos
déficit”. Ese es el spinque acordado por el jefe de la Oficina de la
Presidencia, Alfonso Romo, y el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, pero al
presidente le falta conocimiento para poder matizar el mensaje y evitar caer en
una especie de falso positivo.
Tener sólidos
los fundamentos macroeconómicos no lo colocan fuera de la zona de riesgo. La
debacle financiera está fuera del control de sus manos y es ajena a la política
económica doméstica. Pero al mismo tiempo, le impactará. No lo ve, no quiere
admitirlo, o es refractario a la realidad.
Otro botón de
muestra:
5.- En la
comparecencia agregó: “Hay buenas señales en cuanto al crecimiento económico;
ya detuvimos la caída en la producción petrolera”. Las “buenas señales” para
este año, sin embargo, apuntan a un crecimiento inferior al uno por ciento, y
la producción petrolera no se detuvo, sino cayó el año pasado 7% con respecto a
2018.
La mañanera
del 9 de marzo fue memorable. Hizo un posicionamiento sobre la gran marcha de
mujeres, pero no fue empático, sino una vez más ideológico. El mensaje a las
decenas de miles de mujeres que marcharon en 60 ciudades del país tuvo una
extensión de 98 palabras. La auto victimización política y ataque a quienes se
montaron en la marcha –los “conservadores”- para tratar de que fracase,
897.
Hubo un
momento en que pudo ponerse de lado de las mujeres, cuando le preguntaron si
crearía una fiscalía contra el feminicidio, como se le ha demandado, pero
respondió: “¿Para qué queremos una fiscalía si todos los días estamos
trabajando para garantizar la paz y la tranquilidad?”. Una reportera insistió:
“Pero una estrategia específica”. Respondió: “Esa es la estrategia”. Y le
replicó: “¿Tiene algún nombre, presidente?”. Y le dijo: “Bueno, el combate a
feminicidios”.
La de ayer
fue una mañanera de locura, en la forma que caminó el presidente en una lógica
ajena a todo lo que lo rodea. ¿Alguien se sorprendió? No. Y esto, precisamente,
es lo más grave.
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