LA REDACCION
Una pareja de turistas
provenientes de la Ciudad de México, denunciaron ante este medio de
comunicación, que uno de ellos fue agredido física y verbalmente por el gerente
de recepción del Hotel Emporio Ixtapa, Manuel Pineda.
El ciudadano Alejandro Aguilar
Castro, relató que estuvo de vacaciones junto a su esposa Valeria Contreras
Vilaseca, del ocho al doce de marzo. El día once, salió de su habitación para
fumar y mientras iba caminando por el lobby del hotel se suscitó una riña entre
otros huéspedes. Sin tener nada que ver en la disputa, fue agredido físicamente
y al defenderse, otros empleados lo lastimaron y lo tiraron al suelo tratando,
además, de cortarle la pulsera que se coloca al ingresar al hotel.
Poco tiempo después llegó la
policía municipal, lo esposaron y se lo llevaron detenido sin playera ni
sandalias a él y a los individuos que participaron en la pelea. De manera
arbitraria fue detenido en los separos de la academia de policías de
Zihuatanejo aun cuando requería atención medica por los golpes que sufrió.
Por 16 horas lo mantuvieron
encarcelado, sin derecho a realizar alguna llamada ni pagar la multa
administrativa, aun cuando se esposa se trasladó al lugar con el efectivo, le
dijeron que ya habían cerrado la caja.
Al pedir realizar una llamada, el
juez calificador en turno Rafael Conde Campos, le dijo que nadie estaba
preguntando por él.
Fue hasta la mañana siguiente que
se les permitió pagar los 1,500 pesos correspondientes a la sanción por agredir
físicamente a cualquier persona causando daño corporal sin gravedad. Por lo
que, aunado a las 16 horas que se mantuvo encarcelado, tuvo que pagar. Se
aplicaron dos sanciones con abuso de poder, vulnerando sus derechos humanos.
Cabe mencionar, que, en el Bando
de Policía del municipio en su artículo 548 dice que “El Juez Calificador
cuidará el respeto a la dignidad humana y las garantías constitucionales
impidiendo maltrato o abuso de palabra y obra a los ciudadanos.”
Una vez puesto en libertad,
Aguilar Castro y esposa acudieron nuevamente al hotel para solicitar un reembolso
por las horas que no gozaron de su paquete y la cantidad que pagaron por la
multa. Pidieron hablar con el gerente de recepción y se percataron de que él
había sido quien lo agredió, por lo que de manera déspota les dijo que no les
regresaría nada y que le hicieran como pudieran.
Una reportera que trabaja en esta
casa editora se contactó vía telefónica, ya que no hubo respuesta de ellos para
hacerlo de manera presencial, para conocer su versión de los hechos. Fue
contactada con quien dijo ser el gerente de recepción y al contestar la llamada
comenzó a contar su versión de lo acontecido, “A esa persona se la llevaron
detenida, él no tenia absolutamente nada que ver, pero él se metió a agredir a
una de las familias en el área de la alberca. Se le pidió que se retirara e
hizo caso omiso, estaba muy tomado y seguía. Tanto fue así que comenzó a amenazarnos
a todos los colaboradores que estábamos ahí. La policía turística lo sometió y
subió a la patrulla.”
Respecto a la cónyuge del
agraviado, el gerente dijo que estaba muy tomada también, que nunca fue por él
y no pagó para que él saliera. Comentó
que les estaban pidiendo 1,500 pesos y que ellos jamás dieron alguna indicación
para que se quedara en la Academia. “Su esposa estaba muy tomada, se quedó casi
desmayada en la habitación.”, agregó.
Respecto al reembolso, señaló que
efectivamente habían solicitado su dinero y que él les dijo que no les
regresaría nada.
Nos pidió retirar el pequeño
avance que se publicó en Facebook porque “es algo que no tiene nada que ver, en
ningún momento ningún colaborador lo agredió, fue la policía turística y la
estatal”.
Al pedir un video para conocer la
verdad de los hechos, Manuel Pineda, le dijo que no se podía ya que violarían
sus políticas de privacidad “como hay más personas en el video, no se los
podemos compartir”.
Le cuestionó si al menos
podríamos verlo y contestó que tendría que revisarlo con el jurídico y el
director general. Se le proporcionó un número de teléfono para recibir la
respuesta, sin embargo, nunca realizó la llamada para darnos una contestación.
Cabe resaltar que en varias ocasiones tanto él como la asistente del gerente
general, pidieron que no se publicara la nota, más no mostraron pruebas que
desmintieran la denuncia de los turistas capitalinos.