PEDRO PATRICIO ANTOLINO, CORRESPONSAL.
TECPAN.
Quienes tienen enfermos o buscan algunas citas médicas o medicamentos en
hospitales básicos comunitarios y generales, sufren de angustia, desesperación
y miedo invaden el presente de miles de usuarios del extinto Seguro Popular,
quienes ahora sufren dificultades porque el nuevo proyecto denominado Instituto
Nacional de la Salud para el Bienestar (INSABI), no incluye los medicamentos
para tratamientos como el cáncer y otras enfermedades crónico – degenerativas,
además de análisis y procedimientos quirúrgicos.
Desde el
primero de enero del 2020, la vida de los enfermos ha sido un peregrinar, dando
vueltas arriba y abajo, sacando copias de documentos y tratando de convencer a
los médicos y trabajadores sociales de que necesitan atención medica y medicamentos,
sin embargo, la nueva estrategia de salud del gobierno federal no contempla
algunos biológicos.
Con un nudo
en la garganta, narran los familiares de los pacientes que acuden a estos
centros hospitalarios que lo primero que piensa es que su familiar “se va a
morir” y ahora la preocupación aumenta cuando le dicen que tiene que pagar por
recibir atención médica y medicamentos.
En los
hospitales generales, la situación se ha tornado en confusión, los médicos,
enfermeras y el personal administrativo están desconcertados, ni los propios
directores saben que responder a los pacientes, porque ni si quiera ellos están
seguros de cuál es la cobertura del INSABI ni cuando se regularizará.
En
nosocomios como el hospital general de Atoyac de Álvarez, se han detenido
cirugías por la falta de anestesia, así como material de curación, gasas,
alcohol y diversos medicamentos que ahora son exigidos a los familiares para
poder llevar a cabo los procedimientos.
“Compré
anestesia, guantes, gasas, alcohol y un medicamento muy caro para que operaran
a mi hermano porque dicen que ahora que desapareció el Seguro Popular ya no lo
incluye el nuevo, me gaste casi cinco mil pesos, pero si no operaban a mi
hermano se iba a morir, empeñé unas cosas que tenía”, dijo María de Jesús “N”
de la Colonia Centro de este municipio cafetalero.
Otro
problema registrado desde que inició el año es el cobro de cuotas de
recuperación que antes no se pagaban, e incluso el rechazo de estudios de
laboratorio y procedimientos indispensables como un electrocardiograma, rayos
x, o biometría simple, que ahora a decir de los pacientes se les está cobrando
en los hospitales.
Esta
situación ha desatado una serie de protestas en todo el estado, particularmente
en donde hay hospitales básicos y generales, para exigir al gobierno federal
para que ya que entro en función el INSABI, pues que en realidad funcione al
100 por ciento.
Cabe
mencionar, que, hasta la fecha solo 13 de los 31 estados del país han
formalizado su adhesión al INSABI, y el resto tienen hasta finales de este mes
de enero para decidir si se suman o no, de lo contrario el presidente, Andrés
Manuel López Obrador, les advirtió que, no se les darán recursos adicionales
para el sistema de salud.
Los
estados que dijeron sí al Insabi, son, Baja California, Chiapas, Ciudad de
México, Puebla, Tabasco y Veracruz, que son gobernados por MORENA, así como
Colima, Hidalgo, Oaxaca, San Luis Potosí y Sonora cuyos gobernadores son del
PRI, además se sumaron las entidades que lidera el PAN como Quintana Roo y
Yucatán.
Lo único
cierto es que el INSABI ha venido a poner nuevamente de cabeza al sector de la
salud en México, y sobre todo los más afectados han sido los ciudadanos de menor
poder adquisitivo, quienes no cuentan con recursos para pagar una consulta, un
estudio y mucho menos medicamentos, por lo que su vida está en riesgo, aunque
las autoridades digan que no pasa nada y que no se les niega la atención,
cuando la realidad es otra.