Pacto fiscal

Pero el que se reconozca la legitimidad del reclamo no implica necesariamente que la fórmula será modificada y, aunque el titular del Ejecutivo Federal se mostró flexible al respecto, no se comprometió con el impulso de modificaciones legales en este sentido.

Tampoco negó tal posibilidad, es cierto, pero señaló que una alternativa a la modificación del esquema de distribución de la bolsa de recursos es apoyar la reestructuración de las deudas estatales y municipales.

“Otra opción es reestructurar las deudas (de estados y municipios), lo que se busca es pagar menos intereses y alargar los plazos y eso da un respiro a las finanzas, hay que hacerlo, se hace en todo el mundo”, afirmó el mandatario.

Es cierto, sin duda, que el optar por esta vía daría un respiro a las finanzas de estos órdenes de gobierno, pero eso no es lo que se pretende, sino que los gobernantes que se encuentran más cercanos a las necesidades de la población tengan más recursos para responder a estas.

Y eso solamente se logrará si, a diferencia de lo que ocurre hoy, los gobernadores y ayuntamientos cuentan con mayores presupuestos y eso les otorga un margen de maniobra más amplio cuando se enfrentan a la necesidad de garantizar los servicios que sus poblaciones demandan.

Hacer esto, por lo demás, nos convertiría en una auténtica federación en la que los adjetivos de libre, independiente y soberana, que acompañan a los nombres de las entidades federativas, sean más que solo palabras.

Hacer más justo -aunque no todavía justo del todo- el reparto de las contribuciones que los ciudadanos realizamos constituye un paso indispensable para consolidar la república y dejar atrás, en definitiva, el agobiante centralismo.

Porque el modelo que concentra todo el poder -porque concentra el dinero- en el orden federal de gobierno tuvo ciertamente razón de ser en el México del siglo 19 y, probablemente, durante la primera mitad del 20, pero hoy es un anacronismo que debe ser dejado atrás para dar paso a un modelo de desarrollo tendiente a disminuir las desigualdades históricas que seguimos padeciendo.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

¿Se acerca la cura del Covid-19? A pesar de que el subsecretario de Salud en el país, Hugo López Gatell, era pesimista al respecto, ayer dijo que la humanidad se acerca a la obtención de una vacuna segura para evitar los contagios por coronavirus.

Como nunca, en tiempo récord y a marchas forzadas, la comunidad científica de varias naciones trabaja cada una en sus propios prototipos de vacuna, acelerando los procesos de prueba, pues recordemos que para este tipo de biológicos, las pruebas primero se hacen en animales, y posteriormente en humanos.

Las vacunas deben probar que generan anticuerpos contra el Covid-19, pero sobre todo que son seguras; es decir, que no matan, porque entonces nos saldría más caro el remedio que la enfermedad.

Ayer, López Gatell reconoció que el mundo está ante una alta probabilidad de tener una vacuna contra el Covid-19 en el corto plazo.

“En esta última semana salieron tres publicaciones sobre las tres candidatas a vacunas que están en la fase más avanzada de investigación, que es la fase tres de investigación clínica, los tres dan resultados prometedores con distintas características. Yo recomendaría entusiasmo por saber que se acerca el mundo a una o más vacunas”, afirmó.

En efecto, ayer, una empresa británica anunció que su vacuna ya fue probada en humanos y dio resultados positivos.

“La vacuna contra el coronavirus que desarrolla la universidad británica de Oxford resultó segura y ‘entrena’ el sistema inmunológico”, según revelaron los estudios de las primeras fases del estudio, divulgados este lunes.

Se agrega en el análisis que la fórmula denominada AZD1222, está siendo elaborada por AstraZeneca en colaboración con científicos de la Universidad de Oxford, y no presentó ningún efecto colateral grave en los 1.077 voluntarios, adultos sanos de entre 18 y 55 años, que produjeron respuestas inmunes de anticuerpos y células T que pueden combatir el virus, según los resultados del ensayo publicados en la revista médica The Lancet.

Amable lector, estas son noticias maravillosas, luego de 7 meses de que la humanidad vive una de las pandemias más devastadoras que ha sufrido a lo largo de su historia.

Y aunque también hay avances en la mezcla de medicamentos para evitar muertes, éstas no se han podido evitar, y en nuestro medio la mortalidad es muy elevada, merced a enfermedades concomitantes, como la hipertensión, obesidad y diabetes, en ese orden.

Nótese que uno pensaría que un diabético es más vulnerable que una persona hipertensa u obesa, pero no es así. Demostrado está que la hipertensión y la obesidad están matando a más personas con Covid-19, que la misma diabetes, siendo ésta que es una enfermedad que vulnera mucho a las personas. Luego entonces, es peor la obesidad, de la cual se deriva la hipertensión. De ahí que López Gatell señalara que la Coca-Cola concretamente, y todas las bebidas azucaradas, son venenos para los mexicanos.

En efecto, en esta pandemia hemos sido desnudados de muchas maneras, y sólo esperemos que las muertes que se han registrado hasta ahora, y aun las que faltan, no sean en vano. Que el gobierno -como ya lo prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador-, se profundice en la reforma de salud, para que la industria alimenticia -si es que se le puede llamar así-, sea obligada a dejar de engañar a los consumidores, y que estos a su vez sean reeducados y volvamos a la alimentación original, la que por muchos años nos dio resistencia contra muchos padecimientos, incluidos el cáncer de mama, que antes era menor entre las mujeres de México mientras diezmaba a las de Estados Unidos, pero que hoy figura entre las primeras causas de muerte.

Volviendo al tema, el pronto desarrollo de una vacuna contra el Covid-19, es una excelente noticia. Trae mucha esperanza a un mundo condenado a sufrir y morir por un nuevo virus, para el cual la humanidad no tiene inmunidad.

Pero en el fondo, los países tienen que revisar sus procesos alimenticios, porque somos una sociedad enferma ya de antemano.

Afortunadamente, en México 63.5 de cada 100 enfermos se han recuperado. Pero esa cifra debió ser mayor. Se nos había dicho que el 80 por ciento pasaría sin problemas el contagio, y que una mínima parte perecería. No es así. Estamos con cifras muy altas de mortalidad, que nadie puede ocultar.

Y entre tanto se prueban las vacunas, se autorizan, se registran y se producen, pasarán muchos meses, en los cuales, estamos obligados a seguir cuidándonos. Esa es la única medicina por ahora, para evitar el contagio.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

En medio de tanto dolor y malas noticias (no hay día que no sepamos de que alguien está enfermo, o que murió, o que se agravó la enfermedad que ya padecía por el nivel de temor al que ha estado sometido), resulta hasta chocante enterarnos de que a los políticos nada los detiene.

Caminan en medio de cadáveres, rumbo a su meta, como caballos apocalípticos. Lo más desagradable es que caminan poniendo buena cara, caras dolientes, sufrientes y fraternales. Eso me recuerda al cuento de caperucita roja y el lobo feroz, que se disfraza de la bondadosa abuelita para tragársela.

Así nos sentimos más de alguno en la base social, como caperucita a punto de ser tragados por el lobo disfrazado de abuelita buena gente.

Si la política estaba desacreditada antes de la pandemia por Covid-19, ahora lo está más. Los muertos y los enfermos se han vuelto una cifra más. Números fríos mostrados en tablas y estadísticas. Pero abajo, en la base social, el dolor repta. Las lágrimas corren. La orfandad se siente, se palpa. Hay mucho dolor.

Ayer, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, hizo un humilde homenaje a las víctimas de Covid-19, que ayer ya sumaban en nuestro país 39 mil 184, y anunció apoyos a los familiares de los muertos, como becas, créditos y pensiones.

Y decíamos que mientras la peste sigue rampante, muy lejos de ser domada; y mientras que el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, sigue presentando cifras y cifras, que sólo muestran el acumulado de casos, defunciones, sospechosos y casos activos (aún con la enfermedad), ejercicio que ya parece ocioso, pues lo que necesitamos es saber si hay mejoría, la clase política tiene un ojo en el gato y otro en el garabato.

Por un lado, dicen ser sensibles a la pandemia. Pero por otro, se desbocan en pos de los cargos de elección popular que se disputarán a partir de septiembre próximo, fecha que inicia formalmente el proceso electoral que desembocará en las elecciones de julio de 2021, cuando la mitad de los estados harán sus comicios locales, pero donde todo el país tendrá que votar por una nueva Cámara de Diputados.

No es poca cosa lo que está en juego. En los estados los partidos tradicionales buscan conservar el poder, porque de ello depende también su permanencia como institutos políticos. 2021 es para ellos una prueba de fuego. Entre tanto, el partido lópezobradorista busca avanzar en los estados, donde aún está corto, lo mismo que en municipios y distritos electorales.

A nivel nacional, el voto de Morena sigue decantándose en la figura del presidente de la República, pero en los estados es otro gallo el que canta. La gente no está conforme con las figuras que se están arropando en la bandera guinda, aunque sin duda apoyan a Morena.

A eso se atienen los que buscan el poder en todos los niveles. Ya ni se preocupan por cuidar el discurso, ni tampoco por mejorar sus propuestas. Saben que en medio de la pandemia, todo lo que digan y prometan se queda pequeño. Es como hablar de bonanza en medio de un naufragio, o como contar chistes de muertos en medio de un velorio.

Pero eso no les importa. La apuesta inmediata es por la candidatura de Morena. Ese es el paso difícil. Cualquiera que la logre, sabe que lo demás es mero trámite, y que a los rebeldes y disolutos, AMLO se encargará de llamarlos al orden.

Por eso se espera un choque de trenes, entre amilcaristas, felixistas, adelistas, y, obviamente, los externos: los waltonistas y beatricistas, más los que se acumulen, porque se dice que se desatará una jauría, para ir cribándose de manera natural, al más puro estilo de los viejos cacicagos, que solían lanzar a sus “gallos”, para luego hacerlos declinar por “el bueno”, pero con la intención de negociar espacios.

Lástima. Preparémonos para ese pobre espectáculo que este sufrido pueblo no merece.

Entre tanto, prepárese también para los peores momentos de la pandemia, porque epidemiológicamente hablando se dice que vienen las semanas más críticas para Guerrero, en materia de contagios. La pandemia estará llegado a su tercer estadío, el de los contagios masivos, lo cual implica que debemos redoblar los cuidados.

Defender la Autonomía del INE

Armando Ríos Piter

En fechas recientes, el presidente ha sido constante en sus ataques contra el Instituto Nacional Electoral. Ha dicho, “nosotros triunfamos porque fue una ola, era imposible hacer un fraude. Pero, en las elecciones anteriores, lo permitió el INE”. Ha reiterado que el órgano electoral es el “ejemplo más claro” de organismos “que no hicieron nada, que no los conoce la gente, y que los crearon para que se simulara y se hiciera la vista gorda”.

Es triste que con esta actitud, AMLO desconozca el importante proceso histórico que logró quitarle al presidente y su partido la organización fraudulenta de los procesos electorales. La izquierda luchó por décadas contra los fraudes electorales del régimen priísta. El IFE-INE ha permitido la competencia partidista y la alternancia en el poder.

Aunque en lo personal tuve un fuerte desencuentro con esta institución durante el proceso para lograr la candidatura independiente, motivado por lo que consideré fallas en la aplicación digital para recabar firmas, estoy convencido de que el INE es un pilar para la vida democrática del país. Existen áreas por mejorar, pero hay que entender que por encima de los personajes están las instituciones; se debe promover su evolución, no su destrucción.

Esta semana esta convocado el Congreso para definir el nombre de 4 Consejerías en el INE. Garantizar que sean elegidos dos hombres y dos mujeres totalmente independientes del poder es fundamental. Habrá que examinar a profundidad cada uno de los perfiles que integran las listas que revisará la Junta de Coordinación Política y que deberán votar dos terceras partes de la Cámara de Diputados.

Por lo pronto es buena señal que  en el comité técnico que integró las quintetas propuestas, John Ackerman haya hecho un berrinche por no poder imponer a la amiga de su esposa. El #INEesDeTodos y no podemos permitir que un grupo en el poder intente imponerse en la conformación del árbitro electoral. Contar con un Consejo Autónomo es indispensable.

En lugar de atacar al INE, el gobierno debería convocarnos a atender problemas que aún prevalecen. Por ejemplo, ¿cómo acabar en 2021 con el encadenamiento maldito de las 6 palabras con C? Campañas políticas en donde se Compran de votos a Clientelas electorales; donde los Compadres de los Candidatos las financian ilicitamente, para después quedarse con Contratos de obra pública o introducir al Crimen en las instituciones una vez que ganan el poder.

Si verdaderamente se pretende acabar con la corrupción en México y fortalecer la vida democrática del país, es ahí donde el actual gobierno debería invertir recursos y fortalecer las capacidades institucionales.

Uso de efectivo. El manejo de dinero en efectivo que según datos de Integralia se ha incrementado de manera desproporcionada previo a las elecciones de 2000, 2006, 2012 y 2018. El circulante se usa para pagar mítines, entregables, despensas, así como la movilización y compra del voto. Fortalecer la coordinación institucional para mejorar la fiscalización es prioritario.

Instituciones. Las áreas de investigación especializadas como la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales carecen de capacidades materiales y personal suficiente para castigar actividades ilícitas en torno a los delitos electorales. Dado que historicamente, los programas sociales se han utilizado en beneficio del partido en el poder a nivel federal y local, el cambio en el tipo penal debe ir acompañado de mayores recursos y autonomía institucional.

Dos cartas y una pelea por la nación

Con dos cartas, la del grupo de académicos e intelectuales de la Ciudad de México pidiendo una gran alianza electoral y la respuesta titulada “bendito coraje” del Presidente López Obrador, arrancó ayer la carrera hacia el 2021 que apunta para convertirse en la elección intermedia más intensa y trascendente de los últimos años, más aún que la de 1997, cuando por primera vez el partido del Presidente de la República, entonces el PRI, perdió la mayoría en la cámara de diputados. 

La carta/desplegado hace un llamado a los partidos de oposición a unirse y presentar un frente común para evitar lo que llaman la demolición del Estado. Podemos o no coincidir con los términos en los que está redactada la carta e incluso en el diagnóstico, pero, más allá de eso el planteamiento tiene todo el sentido del mundo en términos democráticos: unir fuerzas para derrotar al partido en el poder es una decisión no solo válida sino esperada en un sistema de partidos. López Obrador llegó por una elección democrática, la única forma de expresar el desacuerdo y equilibrar su visión de Estado es ganándole en las urnas.

La carta de respuesta del Presidente es, por decir lo menos una curiosidad. No pierde oportunidad de llamar noeliberales y neoporfiristas a los firmantes, aunque entre los ellos estén algunas de las figuras más destacadas del pensamiento liberal y de izquierda de este país, pero eso es lo de menos: López Obrador celebra el desplegado porque le ayuda a consolidar su idea de conmigo o contra mí. 

Más allá de las cartas, lo que se perfila para el 2021 es una batalla crucial para el futuro del país. La oposición, junta o separada, ya veremos, va a plantear el fracaso y la falta de resultados del Gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación. Además de la crisis económica y de salud derivada de la pandemia, el Gobierno de Morena ha resultado ser particularmente ineficiente. Las proyectos sociales, Sembrando Vidas o Jóvenes Construyendo el Futuro, son un desastre operativo; el aeropuerto de Santa Lucía dejó de ser estratégico gracias a la pandemia, el Tren Maya no ilusiona ni a los mayas y la refinería de Dos Bocas es cada día que pasa un proyecto más obsoleto y carente de sentido; las nuevas instituciones como el Insabi y la Guardia Nacional, no terminan de nacer y están lejos de dar los resultados esperados. Frente a ello, el Presidente pondrá sobre la mesa la corrupción de las administraciones pasadas, que es variada y abundante, y tendrá al testigo protegido, Emilio Lozoya, como protagonista y voz principal del coro.

Vamos, pues, a una elección donde lo que se nos pondrá sobre la mesa a los electores es seguir con el ineficiente y por momentos perverso Gobierno de Morena o regresar a los malos gobiernos del pasado reciente. Las epístolas no han hecho sin adelantar el tono de lo que será un largo año de golpeteo, un año de disputa por la nación donde paradójicamente no vamos a discutir qué país queremos, sino qué país no queremos.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Hacienda pide ajustar la política económica del país

“No hay árbol que el viento no haya sacudido”: Proverbio Hindú.

Mis estimados, parece tarde la reacción del titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, para exigir ajustes en las finanzas públicas para un año y medio de pandemia por Covid-19.

Herrera Gutiérrez, durante su participación en la tercera reunión virtual de ministros de finanzas y gobernadores de bancos céntrales del G20, al fin admitió que el horizonte de las finanzas públicas no va por buen camino, y advirtió que la recuperación tardará más tiempo de lo estimado en un inicio.

Será necesario, dijo, un periodo de entre un año a año y medio, en el que coexistiremos con el Covid-19.

“Por eso la política fiscal, financiera y económica tendrán que ajustarse a este nuevo horizonte”, sugirió.

Sólo para refrescarnos la memoria, mis estimados, México es el séptimo país del mundo con más casos de Covid-19 y el cuarto con más decesos, según la universidad Johnson Hopkins, con más de 338 mil contagios y 38 mil muertos.

Además, afronta una posible caída de 10.5 por ciento de su Producto Interno Bruto para este año, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

El organismo puso al descubierto que el paquete económico del Gobierno de México para afrontar la crisis del coronavirus es uno de los más bajos de América Latina, al representar menos del 1 por ciento del PIB.

Pese a semejantes evidencias de nuestro deterioro económico, el secretario de Hacienda refutó que la recuperación económica dependerá de la evolución de la enfermedad en nuestro país, por lo que no será “un proceso inmediato”.

Por ello, el funcionario sugirió una mezcla de medidas fiscales, crediticias y regulatorias, pero sin decir cuáles serían factibles.

“Debemos administrar los recursos públicos a lo largo del tiempo, para apoyar adecuadamente la recuperación económica, sin presionar excesivamente las fianzas públicas, ni generar desequilibrios financieros”, expuso Herrera.

Pero paralelamente, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, hacía un homenaje en Palacio Nacional a las víctimas del Covid-19, y anunciaba que su gobierno otorgará créditos, becas y pensiones a los familiares de víctimas de coronavirus, que hasta la noche del sábado alcanzaban 38 mil 888.

Pero de sostener la economía, nada. De apoyar a la micro, pequeña y mediana industria, para sostener los empleos y para sostener el pago de impuestos, así como para sostener el sistema de seguridad social, nada.

Parece entonces, que el gabinete económico camina por un lado, y el presidente por otro. Porque, al no haber recursos suficientes, ¿de dónde va a dar pensiones y becas a los familiares de las víctimas de Covid?

Desde un principio de la pandemia del Covid-19, expertos en economía advirtieron al gobierno federal de una crisis mundial, y le sugirieron tomar medidas preventivas con relaciona a las finanzas públicas nacionales, pues se divisaba una grave crisis por el coronavirus, que se dijo sería peor que la gran depresión de 1929.

Incluso, pronosticaron una caída del Producto Interno Bruto (PIB), de más de 5 por ciento, que luego fueron ajustando, hasta llegar al 10 por ciento. ¿Por qué? Porque todo dependía de que se tomaran las medidas preventivas correspondientes. Al contrario, nada se hizo. El presidente se peleó con los empresarios, se negó a dar apoyos a los negocios que realmente generan empleos, se conformó con dar tandas y créditos de 25 mil pesos a los changarros que no generan empleos, que son atendidos por sus propios dueños, que tampoco pagan impuestos -ni siquiera su licencia comercial-, y eso es lo que andan presumiendo en este momento, cuando lo cierto es que la planta productiva del país está quebrada, y los empleos se están pulverizando.

Al contrario, fluyen las becas a sectores improductivos, tan sólo porque se les considera “vulnerables”.

Realmente nunca entendieron que, ante la pandemia, todos los mexicanos nos hicimos vulnerables, no sólo de enfermar y morir, sino de colapsar económicamente.

Y no es lo mismo que un individuo se quede sin empleo en un lugar, pero con la opción de ser aceptado en otro, a que las empresas colapsen, porque entonces la recuperación es imposible, ya que la caída implica pérdida de clientes, deudas, demandas por liquidaciones, etcétera, etcétera.

No estamos diciendo que las becas a las clases vulnerables no deben darse. Al contrario, eso le quita presión a las mismas empresas. Pero era necesario hacer ambas cosas, tan sólo por algo tan lógico como que las becas dependen de la recaudación de impuestos.

El presidente parece ignorar lo básico: que el gobierno no tiene dinero, el dinero es nuestro, de los contribuyentes. Y ojo, no todos contribuyen al fisco, sólo los que tenemos alguna actividad económica fiscalizable. El comercio informal no paga impuestos, por ejemplo; tampoco los micro-changarros, mucho menos los transportistas, aunque mueven miles de millones de pesos por año.

Como se puede observar, la carga hacendaria de este país recae en un puñado de contribuyentes, porque a los mega-ricos hasta les devuelven IVA, y en el viejo régimen político hasta les condonaban el pago de impuestos por cientos de miles de millones de pesos. Así que ya podemos imaginar la causa por la que los gobiernos cada vez recurrían a mayor endeudamiento, argumentando una baja recaudación.

Todo el peso del gobierno estaba en el hombro de los micro, pequeños y medianos empresarios. Los de abajo. Los que tenemos que pagar hasta por respirar en este país.

Recordemos que el gobierno federal no aceptó el dato de los expertos y negaron que México estaba en riesgo de quiebra. Pegaron el grito al cielo y decían estar preparados para lo que viniera.

Pero una cosa es decirlo y otra cumplirlo. Lo cierto es que no hay dinero y la recaudación es la más baja en la historia del país y las autoridades piensan que seguirá disminuyendo la recaudación.

Tan es así, que el presidente Andrés Manuel López Obrador, pidió a la SHCP trasferir a inicios del mes de julio a las 32 entidades federativas 20 mil millones de pesos, de los cuales 20 por ciento corresponden por ley a los muncipios, recursos provenientes del Fondo de Estabilización.

El monto es correspondiente a la compensación del segundo trimestre del año del fondo, que se usa para compensarles a los estados sus bajas partidas, causadas precisamente por la baja recaudación.

Pese a la disminución en la recaudación federal participable, la Secretaría de Hacienda dijo que ante la incertidumbre por la crisis de la pandemia del Covid-19, se encuentran trabajando para que la trasferencia de los recursos se pueda realizar de manera mensual, para apoyar a los estados en la planeación del ejercicio de sus gastos.

Por otro lado, el presidente AMLO, al tiempo que envió condolencias a las familias de las víctimas del Covid-19, presentó un proyecto de compromiso a su administración que incluye el apoyo con créditos, becas y pensiones a quienes hayan pedido a sus seres queridos por la pandemia.

El mandatario federal dijo que nunca dará la espalda a quienes sufren y necesitan de su gobierno; por eso se comprometió y dijo que se realizará un homenaje solemne a quienes han perdido la vida “por esta terrible pandemia”.

Pero la pregunta es, ¿con qué ojos divina tuerta? ¿Con qué dinero cumplirá el presidente estos compromisos? Ya la morrala está vacía, ya vendieron las propiedades de los narcos, ya cobraron los impuestos atrasados de los empresarios evasores…sólo falta, pues, que les quiten a los expresidentes todo lo robado, aprovechando que Emilio Lozoya va a desembucharlo todo de su ronco pecho.

Mientras el mandatario federal se ocupa de dar condolencias a las familias de víctimas por el coronavirus, al menos nueve gobernadores se rebelan a regresar a semáforo rojo.

Guerrero, por cierto, pasó el examen a panzazo y quedó en semáforo naranja por una semana más; sin embargo, la entidad suriana sigue pisando la raya roja, por eso debemos todos cooperar y participar para bajar la morbilidad por Covid-19, pues si no bajamos la movilidad seguirán subiendo los contagios y bien poco durará el gusto de permanecer en Semáforo naranja.

Baja California Sur, Hidalgo, Jalisco, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosi, Yucatan y Zacatecas, regresaron al máximo de contagios.

Michoacán, Durango, Colima y Guanajuato, también, pero se rehúsan los gobernadores a regresar al semáforo rojo, y anunciaron sus propias reactivaciones económicas.

Esos estados pueden respingar, ya que tienen dinero, pero Guerrero no tiene ni el alma completa, estamos pobres, por eso debemos cooperar para que bajen los contagios y nos siga respaldando el gobierno federal; porque si retiran el respaldo, pierde el estado y perdemos los guerrerenses.

Es mejor estar bien con el rey de la selva, que en su contra. ¡Feliz lunes para todos!

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*AMO contra gobernadores

*“Ahorren”, responde a los mandatarios ante petición de más recursos

Las crisis simultáneas de salud, económica y de seguridad resentidas en el país, confrontan al gobierno Federal con los estatales, particularmente los surgidos de partidos de oposición, por su inadecuado manejo y la negligencia de las autoridades federales para afrontarlas. Los enfrentamientos se han agudizado los últimos días con motivo de la reapertura de las actividades económicas y el semáforo epidemiológico para tal efecto; la distribución de los recursos presupuestarios para enfrentar el incremento de la pandemia de Covid-19 y la propuesta de conformar un nuevo Pacto Fiscal federal; el manejo y contratación de nueva deuda pública para rehabilitar las arcas estatales ante el recorte de las transferencias y aportaciones de la Federación; la política energética actual ha puesto un freno a las inversiones privadas en el sector de las energías renovables. A eso debe agregársele la crisis de seguridad, en donde los dimes y diretes con los mandatos panistas a escalado en los últimos días, y se intenta retomar la coordinación en la gira del presidente a los estados de Guanajuato, Jalisco y Colima.

Ante el llamado de auxilio de gobernadores y alcaldes panistas, quienes propusieron a la Federación conformar un nuevo pacto fiscal para que las entidades obtengan mayores recursos y hagan frente a las crisis de salud y económica causadas por la pandemia de Covid-19, el presidente López Obrador respondió “no tenemos ninguna deuda con los gobiernos estatales: estamos al corriente. Si se les debiera, no se dejan: estarían ejerciendo su derecho de presentar controversias, diciendo que la Federación no les entrega lo que nos corresponde”. Y agregó: “La recomendación respetuosa (a los gobiernos estatales y municipales) es que todos ahorremos, que le cueste poco al pueblo mantener al gobierno y la mayor parte del presupuesto le llegue al pueblo”. Sin embargo, de acuerdo a un análisis del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, el gobierno federal dejó de entregar a las entidades federativas 18 mil 456 millones de pesos de las aportaciones y participaciones federales durante los primeros meses de 2020. Se quedaron en el limbo 40 mil millones ofrecidos a finales del 2019 y, en abril, el tabasqueño prometió otros 60 mil millones y tampoco han aparecido asignados a las entidades para el sector salud.

La diputada federal Patricia Terrazas, presidenta de la Comisión de Hacienda de la Cámara baja, consideró: si bien la baja recaudación y la caída en el precio del petróleo explican la caída de las participaciones federales y las aportaciones a las entidades federativas, el verdadero problema de los estados es que carecen de todo apoyo del gobierno federal (…) No les están entregando recursos adicionales a los estados y entonces las entidades y municipios están saliendo delante de la pandemia con su recursos, sin ningún apoyo adicional (…) Los ingresos tributarios (IVA, IPES, ISR) han caído y eso entra a la bolsa de las participaciones de los estados, y además de esa caída recaudatoria, está la caída en el precio del petróleo y pues por eso no hay recursos para repartir”.

De acuerdo a la información difundida del análisis de la Cámara Baja, la mayor merma de recursos presupuestados para los estados fue por la vía de aportaciones federales. Las estimaciones de la Secretaría de Hacienda habían calculado una entrega de 335 mil 40 millones de pesos para los primeros cinco meses del año, pero sólo se repartieron 324 mil 784 millones, es decir, hay un faltante de 10 mil 256 millones. Las entidades más afectadas fueron la Ciudad de México, Hidalgo, Baja California, Aguascalientes, Tamaulipas y Chiapas. La capital del país fue la más castigada. Originalmente se le calendarizaron 23 mil 573 millones de pesos por aportaciones, pero sólo se le entregaron 20 mil 952 millones, es decir, un déficit de 2 mil 621 millones.

El gobierno de Hidalgo, del priísta Omar Fayad, tuvo un faltante de 482 millones de pesos; la administración del morenista Jaime Bonilla en Baja California, registró un hueco de 121 millones de pesos, y el gobierno de Rutilo Escandón en Chiapas de 82 millones de pesos. Los gobiernos panistas de Martín Orozco de Aguascalientes y Francisco Javier Cabeza de Vaca de Tamaulipas, tuvieron un faltante de 38 millones y 53 millones, respectivamente. Respecto a las participaciones, de los 411 mil 128 millones de pesos que se programaron otorgar, sólo se destinaron 402 mil 928 millones, es decir, un faltante de 8 mil 200 millones. Un total de 21 entidades recibieron menos de lo estipulado: los gobiernos priístas en Zacatecas, Coahuila, Campeche, Sonora, Estado de México, Tamaulipas, Hidalgo y Sinaloa; las administraciones panistas de Nayarit, Durango, Guanajuato, Chihuahua, Quintana Roo y Yucatán; las gestiones morenistas de Puebla, Tabasco, Ciudad de México y Chiapas; el gobierno perredista de Michoacán; el del PES de Morelos; y el de Movimiento Ciudadano de Jalisco, conforman el listado.

Seguridad

Se comprueba puede obtenerse alguna reacción del gobierno cuando cunden las críticas, cuando durante horas un tema es abordado con mucha seriedad, pero también haciendo ver los ridículos o las malas acciones. Reculó Alfonso Durazo ante la serie de interrogantes vertidas sobre su ausencia en la gira presidencial, cuando justamente se llegaría a la tierra del Mencho, pero también del Marro, en donde los carteles Santa Rosa de Lima y Jalisco Nueva Generación han causado cientos de muertes en encontrones tanto con las autoridades como entre ellos por la pelea del dominio de las plazas. En el contexto de la más grave crisis de seguridad en México, con récords en los índices de homicidios, desapariciones y delitos de alto impacto en todo el país, la administración de López Obrador se ha confrontado con mandatarios de partidos de oposición.

Es hasta ahora, en su visita proselitista al estado de Guanajuato, gobernada por el panista Diego Sinhué Rodríguez, y en donde se registra fuerte presencia del crimen organizado con la mayor incidencia de homicidios dolosos desde diciembre de 2018 a la fecha, que el presidente informó llegó a un acuerdo con el mandatario estatal para llevar a cabo una estrategia conjunta de seguridad, “independientemente de algunas diferencias que tenemos”. ¿Después de cuántos cadáveres habla el presidente de una estrategia conjunta con Guanajuato, cuando ésta debería estar presente en todo el país? ¿No se ha dado cuenta que van tres veces en las cuales solicita tiempo, éste ha concluído y los delitos van al alza? Por cierto, López Obrador celebró el que el gobernador guanajuatense cambiara su postura y aceptara presentarse diariamente a las reuniones de coordinación de seguridad, similares a las por él encabezadas en Palacio Nacional. Diego Sinhue confirmó va a rectificar, asistirá a las reuniones y hasta dijo que desde que se decidió a participar han mejorado los resultados. Lo dicho por uno y por otro es cínicamente asombroso. ¿De que sirven las reuniones palaciegas si el registro de delitos va al alza y la delincuencia parece incontrolable? ¿Los habitantes de Celaya, Irapuato, de León, estarán de acuerdo con los “mejores resultados”?

Indomable pandemia

Así como ha sido imposible determinar que es primero: la gallina o el huevo, en el caso de las culpas por el mal manejo de la pandemia se gira del gobierno federal a los estatales sin tomar en consideración el papel que corresponde a los municipales. La figura tan defendida de un López Gatell causante principal de la irregularidad en el comportamiento ciudadano al hacer declaraciones encontradas sobre la presencia y el curso de la pandemia, además de dar a conocer cifras comprobadamente falsas, aparece como el gran responsable a nivel federal, cuando esto debería ser directamente aplicado al titular de la Secretaría de Salud. Se resalta el gran error de haber borrado del mapa el Seguro Popular porque su sustituto, el INSABI, ni opera, ni aparece, ni se tiene conocimiento de cuál es su papel en la actualidad. Un esquema de protección para, en efecto, los carentes de servicios a través de institutos como el Seguro Social, el ISSSTE o sin alce económico para contar con los privados, se quedaron al garete y de ello no hace ninguna revelación el tabasqueño ni los de su equipo.

A nivel de gobernadores no es de extrañarse que, como sucede en cada tragedia ya sea causada por los embates de la naturaleza o como en este caso por la presencia de virus o bacterias, se hable de solicitar más deuda, de gastos excesivos, de no contar con dinero suficiente, etcétera. Tampoco es nuevo se soliciten fondos especiales.

Los alcaldes se han cruzado de brazos. Ahora, quienes pretenden una curul federal o reelegirse en algunos casos, entregan cubre bocas y caminan por las calles en calidad de merolicos haciendo llamados a la gente a protegerse. Pero de auxiliar con comedores, con medicamentos, haciéndose presentes en los hospitales, vigilantes de la seguridad, presentando alternativas para evitar sigan los menores sin la enseñanza debida, conciliando inclusive entre sectores o brindando apoyo a través de condonaciones tributarias, de eso… nada.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Con Emilio Lozoya en camino desde España, el nerviosismo comenzó a sentirse entre la clase política. Cuando estas líneas estén siendo leídas, este viernes, seguramente ya estará el revuelo en pleno en el país, pues el ex director de Pemex llegaría a México a media noche, proveniente de la Madre Patria, a donde se fue a refugiar huyendo de las denuncias por corrupción desde Pemex, hasta que negoció con este nuevo gobierno

Pero Emilio trae todo un arsenal en contra de todo mundo. Se está acogiendo a los beneficios del nuevo sistema de justicia penal, en donde el imputado colabora, y se entiende directamente con su parte acusadora, sin necesidad de sus abogados.

¿Cómo y de qué forma estará colaborando Lozoya? Por lo que declararon sus abogados, que ya dejaron la defensa, inconformes con los tratos de la familia con la Fiscalía, el ex director de Pemex va a revelar todo el entramado de corrupción que creó el ex presidente Enrique Peña Nieto, junto con el ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso.

Es verdaderamente un plato fuerte, y están de por medio gente de todos los partidos y de todos los niveles. Ex diputados y ex senadores, dos de los cuales ahora son gobernadores.

Con lo que Lozoya diga, se va a desentrañar la manera en que se pactó la reforma energética. Por ejemplo, el presidente AMLO ya reveló que el gobierno de Peña Nieto disparó cañonazos de 1 millón 200 mil pesos por curul (son 500 diputados y 200 senadores), para sacar adelante la reforma, que en esa ocasión no tuvo el voto total del PRD, pues al ver este partid la dimensión de los cambios fraguados al seno del Pacto por México, decidió zafarse y no cargar con semejante lastre en su haber político.

Esa reforma se votó contra viento y marea, recordemos. Ante los plantones y bloqueos en San Lázaro, los diputados entraron por atajos e incluso algunos se saltaron las bardas, literalmente, para ir a votar, ante el júbilo de panistas, priístas y verde-ecologistas.

Bueno, pero Lozoya no sólo sabe de esas cosas que en el fondo todos de alguna manera conocemos, aunque siempre será muy rico conocer detalle por detalle de esa truculenta historia que marcó para siempre a nuestra nación.

Realmente Lozoya se convertirá en el sismo que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador necesitaba, para reventar al viejo régimen de Enrique Peña Nieto, y lo hará por varios frentes: Odebretch, lo reforma energética, las obras fraudulentas, el financiamiento de campañas políticas, y un largo etcétera.

Es más, parte de ese material ya lo tiene la Fiscalía General de la República, aunque obviamente el ex amigo de Enrique Peña Nieto se reservó lo mejor, para negociar su propia libertad, o al menos una menor condena.

Los corrillos políticos afirman que trae hasta videograbaciones, documentos y pruebas contundentes no sólo en contra del ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, sino del mismísimo ex presidente, Enrique Peña Nieto y todo su círculo rojo.

Por ejemplo, la senadora Vanesa Rubio, quien fue subsecretaria de Hacienda en el sexenio pasado, solicitó ayer licencia para dejar el cargo, para viajar a Canadá, donde irá a refugiarse en espera de que todo esto pase, y con la esperanza, quizás, de que no se le vincule con algún escándalo.

Lozoya no está dispuesto a irse solo al pozo. Asesorado por su padre, quien también ha sido hombre de poder, está apostándole a salvar el pellejo, aunque hunda a sus ex amigos, particularmente al ex presidente y a Videgaray.

En cuanto a éste, pues parece que también ya se le terminó la impunidad, pues presumía ser amigo del yerno de Donald Trump. Ya se dio cuenta que en la política no hay amigos, hay intereses. Para nada los Trump meterán la mano por semejante renacuajo.

Positiva nueva normalidad

Los humanos, como muchas especies que habitan el planeta Tierra, tenemos la grandiosa habilidad de adaptarnos a nuestro entorno ante cualquier situación, y mientras actualmente estamos pasando por algo muy difícil que incluye muertes, tristeza, desesperación, ansiedad, entre muchas otras cosas, el mundo se ha visto beneficiado en algunos aspectos; algunos ejemplos son las caídas significativas en los niveles de contaminación, los países con alta actividad industrial han dejado de producir en grandes cantidades dióxido de nitrógeno, que es un gas muy tóxico para el humano; ha habido mejoras en la calidad del agua de canales en el mundo, también ha sido un incentivo para muchos trabajadores en cuestión de creatividad, se ha reducido el estrés, las jornadas son mucho más productivas gracias al ahorro de tiempo en traslados, donde muchas empresas están considerando el home office de cabecera.

La fauna también se ha visto beneficiada, como tal vez han visto hay muchas fotos de animales saliendo a la ciudad, recuperando terreno, y siendo menos amenazados por el humano; también han habido enfermedades infecciosas que están disminuyendo, hay un brusco descenso en enfermedades respiratorias como la gripe, algo que siempre habíamos tomado a la ligera y que ha nadie nos gusta tener. También ha habido un aumento en la violencia doméstica y la economía está cayendo en picada, cualquier cambio radical viene acompañado de tragedia y dolor, y en gran medida es inevitable, pasan cosas que no deberían pasar.

Ahora hablando sobre la nueva normalidad, esto probablemente incluya el trabajo desde casa, que tiene muchísimos más beneficios que contras para una buena parte de la fuerza laboral, lo cual puede prolongar la jubilación de manera incentivante, también se están haciendo campañas para asegurar los ingresos de las personas que deben salir de sus casas para trabajar, sabemos que no será fácil, pero es algo que definitivamente debe ser parte de la nueva normalidad ante la incertidumbre del futuro impacto que pueda dejar el virus.

Es alentador pensar que es un gran paso para los animales, poco a poco, para ellos la sostenibilidad significa adiós a los mercados húmedos, adiós a la sobreproducción, régimen estricto sobre los protocolos en los mataderos, lo cual puede significar el cierre de muchos, llevando a la necesidad de producir la carne de distintas maneras, o sea con diferentes tratos hacia los animales, lo cual puede ser el camino a una mentalidad más civilizada sobre cómo ejercemos nuestro poder en relación al planeta y a los demás habitantes con quienes compartimos el mundo.

Tal vez pensamos muy a futuro, ya que estamos apenas en la base de la montaña para resolver la emergencia sanitaria, pero es un punto de vista que puede ayudar a relacionarnos mejor con la incertidumbre y comenzar a pensar en evolucionar nuestra existencia, el cambio la mayoría de las veces es bueno, la sanidad y cuidar nuestra salud siempre será algo bueno.

La derrota digna y otros datos

México es, por excelencia, el país de la derrota digna. No es solo que nuestra historia esté llena de héroes que murieron de cara al sol, enredados en la bandera o luchando hasta el final, aunque el final siempre sea el mismo. México es el único país donde los ciudadanos salimos a celebrar que hayamos pasado a la siguiente ronda del mundial, aunque haya sido perdiendo 3-0, o que aplaude no haber sido goleados, aunque hayamos perdido.

Ese ambiente, el de la derrota digna, es el que se respiró en medios y redes las últimas horas tras la visita de López Obrador a Washington: el simple hecho de que Donald Trump no hubiese insultado, como lo hace cotidianamente, ni a los mexicanos ni a nuestro Presiente, resultó motivo suficiente para festejar, la redes se volcaron al contento porque salimos bien librados… por ahora.

Sin afán de ser aguafiestas en medio de la celebración, los otros datos, los reales, los de los órganos del Estado que generan información, y no creencia u opiniones, son terriblemente preocupantes. Pensar que el país saldrá adelante porque entra en vigor un nuevo tratado de libre comercio, sin duda mejor que el anterior, pero a fin de cuentas continuación, es bastante ilusorio. Mientras el Presidente estima que el T-MEC generará en automático inversiones, que ya tocamos fondo y que la recuperación será rápida y en forma de V, lo que significa que muy rápido volveríamos al punto en que el estábamos antes de la crisis, el Banco de México advierte lo contrario: los gobernadores del banco central ven recuperación en forma de U, esto es con un estancamiento posterior a la caída, o peor aún en forma de W, es decir con una recaída, porque la pandemia está lejos de haber sido domada.

Los motores económicos a los que apuesta el Presidente, el Tratado y los programas sociales, son, por decir lo menos, inciertos. Para que fluya la inversión, la nacional y la extranjera, no solo se requiere un acuerdo comercial potente, tanto o más importante resulta la seguridad jurídica, que hoy pareciera estar en el lomo de un venado por decisiones apresuradas o caprichosas de algunos actores del Gobierno, y las perspectivas de crecimiento que no es para nada halagüeño. Para que los programas sociales lleguen a dinamizar la economía es necesario que estos sean complemento al ingreso familia, no el ingreso familiar. La pérdida de ingresos por la crisis económica ha afectado a más familias de las que el Gobierno dice que han sido beneficiadas por la política social. Pero sobre todo es fundamental que los programas operen con eficiencia, que lo que dicen los responsables de la Secretaría de Bienestar sea real, cosa que, de acuerdo con los otros datos, los de Coveval, no está sucediendo.

Qué bueno que el Presidente paró el panal, que regresó de Washington sin recibir gol, pero el partido importante, el decisivo está acá, en casa, está complicadísimo y vamos perdiendo.

Nota a margen. Sigo pensando que lo mejor del viaje de López Obrador a Washington fue haber tenido los dos días seguidos sin mañanera. No habíamos podido medir lo políticamente tóxicas que son las matinés y lo maravilloso y significativo que puede ser el silencio, la ausencia de ruido político.

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