SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Vamos para atrás. Mejor dicho, hacia arriba. La pandemia en Guerrero está repuntando, la reactivación económica provocó una grave aceleración de los contagios y, obviamente, de los decesos, al grado de que el estado podría volver al confinamiento.

Nos consta que prestadores de servicios turísticos y los gobiernos locales están haciendo su parte. Lamentablemente, los ciudadanos siguen siendo omisos en cuando a lo que a ellos les corresponde, pues harto se les dijo que estar en el color naranja del semáforo epidemiológico, no equivalía a que ya estaba resuelto el problema, sino que solamente había algunos indicadores que permitían la apertura.

Y para colmo, Zihuatanejo es uno de los municipios turísticos que más preocupa. Como comparativo, el secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, hizo ayer una presentación con fechas clave de lo que provocó la pandemia en Guerrero, desde la detección del primer caso en la entidad, la primera muerte, la instalación de módulos para la detección de coronavirus, la reactivación económica y otras.

“Vean ustedes la importante diferencia con el incremento al darse la reapertura de la activación económica”, dijo para los municipios de Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo, auxiliado por imágenes que se proyectaron para cada municipio y en las cuales se muestran los incrementos en los últimos días.

Por ejemplo, en los primeros 10 días de junio, en Zihuatanejo se registraron únicamente 8 casos.

Pero ya con la apertura, en los primeros 10 días de julio, se registraron 97 nuevos casos. ¡Casi 100!

Este incremento es de 12.1 veces con respecto a junio.

Y así sucesivamente, el escenario se repite en Acapulco, en Chilpancingo y en todos los municipios de la franja turística.

Acapulco, por ejemplo, pasó de 572 casos en los primeros días de junio, a 1,112 nuevos contagios en los primeros días de julio. Casi 2 veces más ya con el semáforo en naranja.

En Chilpancingo, de 72 casos en junio, se fue a los 150 casos en los primeros días días de julio. Poco más del doble.

¿Qué sucedió? Primero, que aún no estábamos del todo preparados para la apertura, pues la pandemia estaba apenas acelerándose. Esto lo dijeron muchas personas, y se infiere que el gobernador aceptó la apertura porque había ya mucha presión de los empresarios y en general de los prestadores de servicios turísticos.

Pero era de esperarse, pues, que con la apertura y una mayor movilidad de personas, obviamente eso se aceleró aún más.

Aunque, curiosamente, la ocupación hospitalaria bajó o al menos se mantiene. ¿Entonces qué está pasando?

Lo que ya alguna vez comentamos: hay más casos, pero menos hospitalizados. La gente está lidiando sola con la pandemia, desde sus hogares.

Ahora bien, recordemos que el sector salud reporta solamente los casos que conoce, que le llegan a sus centros de salud y hospitales, a sus salas covid. Pero definitivamente no está registrando a los que se atienden en la medicina privada, que podemos apostar que son muchos más que los que llegan a trascender.

Me comentaba un médico local, que en los últimos días ya no llegan pacientes con otras enfermedades a solicitar consultas, sino que los más son casos con síntomas de covid, y que esto ha venido aumentando paulatinamente.

Al comienzo de la pandemia, ni ellos sabían la magnitud del problema. “Lo veíamos en redes sociales, y en los medios, pero no imaginábamos el problema en toda su dimensión”, dijo.

Señaló que lo más pesado de la pandemia, es el temor que hay entre la gente con síntomas y entre sus familiares. Algunos no sabemos cómo se contagiaron. Otros sí. De hecho muchos acuden al médico porque se enteraron que una persona con la que estuvieron platicando hacía días, dio positivo a Covid. En estos casos, se puede comenzar a dar un tratamiento preventivo, y cuando los síntomas fuertes llegan, ya se le ganó tiempo al tiempo.

El problema es cuando la gente se trata en su casa con tecitos, que les recomiendan en redes sociales. Estos ayudan a hacer las infecciones respiratorias menos molestas, pero definitivamente nada pueden hacer ante un virus, y menos uno para el que no se tiene inmunidad natural.

Entonces, esta gente que se cree de los remedios naturales, en lugar de ir al doctor desde un comienzo a que le den tratamiento para reducir la carga viral (algo que está comprobado que sí se logra con los medicamentos que se tienen a la mano, como los antivirales, los antibióticos y los antiinflamatorios, incluso los desparasitantes como la Ivermectina están funcionando bien); en lugar de atenderse correctamente, decíamos, se automedican hasta que llegan en shock a las salas covid, donde poco se puede hacer por ellos, pues para entonces es probable que el daño pulmonar sea grave, y ni siquiera la intubación sea la opción para ellos.

Por lo tanto, estimados lectores, la recomendación es atenderse a tiempo. Entiendan, los médicos a estas alturas ya saben qué hacer. Está médicamente comprobado que si actúan en las primeras 48 horas de que aparecieron los síntomas, el tratamiento es exitoso.

Lo peor es esconderse, aislarse sólo con tes de gengibre, cebolla, limón y esas cosas.

¡Ah!, para los sanos (ojo, como prevención), les paso una recomendación de un experto: Tomar una dosis de Vitamina C y una pastilla de Zink, 3 veces al día, para reforzar el sistema inmunológico. Si no tiene pastilla de Vitamina C, puede usar jugo de limón y de cualquier otra fruta que sea rica en esta vitamina.

Ojo: No es para curar el Covid. Es para que, si se llega a contagiar, su sistema inmunológico esté fortalecido y responda bien. Saludos y afectos, estimados lectores, nunca sabremos cuántos de nosotros podamos coincidir en este espacio, conforme pase la peste.

La derrota digna y otros datos

México es, por excelencia, el país de la derrota digna. No es solo que nuestra historia esté llena de héroes que murieron de cara al sol, enredados en la bandera o luchando hasta el final, aunque el final siempre sea el mismo. México es el único país donde los ciudadanos salimos a celebrar que hayamos pasado a la siguiente ronda del mundial, aunque haya sido perdiendo 3-0, o que aplaude no haber sido goleados, aunque hayamos perdido.

Ese ambiente, el de la derrota digna, es el que se respiró en medios y redes las últimas horas tras la visita de López Obrador a Washington: el simple hecho de que Donald Trump no hubiese insultado, como lo hace cotidianamente, ni a los mexicanos ni a nuestro Presiente, resultó motivo suficiente para festejar, la redes se volcaron al contento porque salimos bien librados… por ahora.

Sin afán de ser aguafiestas en medio de la celebración, los otros datos, los reales, los de los órganos del Estado que generan información, y no creencia u opiniones, son terriblemente preocupantes. Pensar que el país saldrá adelante porque entra en vigor un nuevo tratado de libre comercio, sin duda mejor que el anterior, pero a fin de cuentas continuación, es bastante ilusorio. Mientras el Presidente estima que el T-MEC generará en automático inversiones, que ya tocamos fondo y que la recuperación será rápida y en forma de V, lo que significa que muy rápido volveríamos al punto en que el estábamos antes de la crisis, el Banco de México advierte lo contrario: los gobernadores del banco central ven recuperación en forma de U, esto es con un estancamiento posterior a la caída, o peor aún en forma de W, es decir con una recaída, porque la pandemia está lejos de haber sido domada.

Los motores económicos a los que apuesta el Presidente, el Tratado y los programas sociales, son, por decir lo menos, inciertos. Para que fluya la inversión, la nacional y la extranjera, no solo se requiere un acuerdo comercial potente, tanto o más importante resulta la seguridad jurídica, que hoy pareciera estar en el lomo de un venado por decisiones apresuradas o caprichosas de algunos actores del Gobierno, y las perspectivas de crecimiento que no es para nada halagüeño. Para que los programas sociales lleguen a dinamizar la economía es necesario que estos sean complemento al ingreso familia, no el ingreso familiar. La pérdida de ingresos por la crisis económica ha afectado a más familias de las que el Gobierno dice que han sido beneficiadas por la política social. Pero sobre todo es fundamental que los programas operen con eficiencia, que lo que dicen los responsables de la Secretaría de Bienestar sea real, cosa que, de acuerdo con los otros datos, los de Coveval, no está sucediendo.

Qué bueno que el Presidente paró el panal, que regresó de Washington sin recibir gol, pero el partido importante, el decisivo está acá, en casa, está complicadísimo y vamos perdiendo.

SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Este jueves se revisó el semáforo epidemiológico respecto de la pandemia por Covid-19, y tal parece que seguiremos en naranja, pues ayer el titular del Instituto de Salud por el Bienestar (Insabi), Juan Antonio Ferrer Aguilar, dijo que Guerrero es una de las 17 entidades del país con los índices más bajos de contagio, entidad que también logró descender a 28.2 por ciento la ocupación hospitalaria.

¡Wow! ¿Cómo explicar eso? Todos sabemos que, tras la apertura de playas, la movilidad se incrementó y, por lo tanto, aumentaron los riesgos. También es un hecho que el número de casos positivos por Covid-19 continúan a la alza, y esta semana tuvimos máximos históricos de más 250, 270 nuevos casos.

Luego entonces, lo único que ha decrecido es la ocupación hospitalaria, y con base en ese indicador es que nos están evaluando.

“Los resultados hoy en Guerrero de 28.2 por ciento de ocupación (hospitalaria) y de digamos de contagios en Guerrero, a nivel nacional es muy significativo. ¿Por qué? Porque hoy, Guerrero es un ejemplo de cómo se puede evitar el contagio del Covid”, expresó el funcionario federal.

Nadie puede negar el esfuerzo del gobierno estatal y de los gobiernos municipales en la contención de la pandemia. Lo han hecho como han podido, siguiendo recomendaciones de expertos. Otros, incluso, llegaron al despropósito de cerrar sus pueblos (San Miguel Totolapan continúa así), cuando las autoridades de Gobernación advertían que eso no podía hacerse, por ser anticonstitucional, y porque un pueblo no puede vivir encerrado por tiempos prolongados, so riesgo de crear otros problemas.

En resumen, los gobiernos han hecho lo propio, pero eso en realidad no ha evitado que la pandemia pare. Los contagios siguen. Guerrero tendrá que alcanzar en algún momento el máximo de contagios, porque realmente no hemos llegado a eso.

Vimos ya este proceso en la Ciudad de México, que apenas está descendiendo, lo mismo que el Estado de México.

¿Por qué insistimos en esto? Porque la gente no debe pensar que todo está resuelto. Decir que tenemos bajos niveles de contagios, comparados con otras entidades, y que ha sido exitoso el manejo de la pandemia, se puede interpretar entre la gente de a pie con que todo está resuelto.

No es así. Los contagios siguen. Ayer, por ejemplo, el secretario de Salud advirtió que Zihuatanejo es uno de los municipios donde los casos se están disparando. Y los que vivimos en este puerto lo sabemos.

También sabemos que muchos casos se están tratando en casa, porque no quieren ir a los hospitales, toda vez que saben que entrando a una sala Covid-19 es un albur, porque pueden no volver. Y entonces muchos han optado por quedarse en sus hogares, donde están muriendo sin atención, por decisión propia, por temor y por desinformación con respecto a los tratamientos adecuados y oportunos contra la infección.

Un encuentro bañado en miel

El encuentro entre los presidentes de México y Estados Unidos ayer fue, a no dudarlo, uno que se caracterizó por la cordialidad, el trato amable y la generosidad en los elogios mutuos. Un encuentro típico de una “luna de miel” entre ambos mandatarios.

A partir de lo que públicamente ocurrió, eso que todos pudimos ver, no podría caber duda que debe creérseles a ambos presidentes cuando afirmaron, sin ambigüedades, que son amigos y lo seguirán siendo.

Así pues, si las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos –o entre sus gobiernos, para ser más precisos– se juzgan tomando en cuenta solamente los discursos pronunciados por López Obrador y Trump ayer, uno tendría que concluir necesariamente que éstas se encuentran en el mejor momento de su historia.

Habría que ser cautos, sin embargo, antes de echar las campanas al vuelo y considerar que el encuentro de este miércoles retrata de forma precisa el complejo entramado de nuestras relaciones bilaterales o que éste marca “una nueva era” en este rubro.

Es muy positivo, desde luego, que los pronunciamientos públicos hayan sido cordiales y, sobre todo, que Donald Trump haya modificado notablemente sus expresiones hacia nuestro País, que han sido gravemente ofensivas desde el momento mismo en que lanzó su candidatura presidencial hace cuatro años.

Sería ingenuo, sin embargo, tragarse el anzuelo de que lo de ayer constituye un viraje de 180 grados en la forma como el principal inquilino de la Casa Blanca nos percibe y, sobre todo, en su posición respecto de la conducta que espera de nuestro gobierno.

En particular, es necesario esperar a que el proceso electoral estadounidense, en el que Trump se juega la reelección, avance hacia su etapa álgida para ver si no da vuelta en redondo y, como lo hizo en las elecciones de 2016, hace de México una “piñata”.

Por lo pronto, no habrá que regatearle al presidente López Obrador la victoria que implica haber hecho el viaje hasta Washington para ser tratado como un socio y un aliado, es decir, con el respeto que merece la investidura de quien representa a los mexicanos.

Pero también habría que conocer en detalle los acuerdos que en privado se realizaron y los compromisos establecidos entre ambos mandatarios, y de los cuales no se dijo una sola palabra durante las dos apariciones públicas realizadas por López Obrador y Trump.

En este sentido, conviene no olvidar que, de acuerdo con el discurso oficial, este fue un viaje “de trabajo”, es decir, uno en el cual se discutirían asuntos concretos de la agenda bilateral, y no simplemente una visita de cortesía.

¿En qué se trabajó durante las reuniones privadas sostenidas por ambos mandatarios y sus equipos? Eso falta aún por saberlo y en esos detalles podría estar justamente oculto el diablo que tire por la borda el “amor eterno” que ayer se juraron los presidentes.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

*Ayotzinapa, hay esperanzas

*AMLO-DT, apoyo reeleccionista de ida y vuelta

*Penoso viaje y peor la recepción en Washington

Mercedes Doretti, directora para Centro y Norteamérica del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), consideró que el hallazgo de los restos de Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, es un “parteaguas” en la investigación del caso y reabre las esperanzas de que se encuentra la verdad sobre el paradero de las víctimas.

La especialista resaltó el hecho de que los restos del estudiante no se hayan encontrado en el basurero de Cocula, lo cual “es una diferencia importante sobre la versión oficial que existía” en el gobierno anterior.

“Es un parteaguas esta identificación, pero también toda la investigación desde que llega este fiscal (Omar Gómez Trejo). Nosotros hemos señalado muchas irregularidades en las investigaciones anteriores, las hemos hecho públicas, y en este caso también corresponde apoyar a este fiscal, porque creo que sí está trabajando de manera muy seria. En este momento hay más esperanza de que podamos saber exactamente qué pasó y que se pueda hacer un proceso de justicia.

AMLO-Trump

Si de contar con un panorama adverso, difícil inclusive de analizar se trata, el mes de julio del 2020 será recordado y no precisamente con los mejores ejemplos. Por un lado lo visto en la invitación con asistencia forzosa enviada por DT al presidente López; lo concerniente a los renglones del T-MEC en donde se nota claramente la injerencia de EU en asuntos internos mexicanos; por el otro, el respaldo al parecer no gratuito del tabasqueño al pelirrojo; en un extremo el imparable escándalo contenido en el libro sobre el magnate escrito por su sobrina; la referencia sobre Venezuela y la solicitud a México para intervenir con Maduro; las groserías y faltas de educación así como las “cariñosas” expresiones de Donald a don Andrés; la llegada del jueves con Lozoya Austin y Ayotzinapa al frente, sin por ello detener la verborrea sobre la “exitosa” reunión y el espléndido trato brindado al Ejecutivo mexicano y su corte.

Ver al presidente de un país cuyas posesiones, pese a robos, saqueos, ventas, concesiones, etcétera, siguen haciéndolo muy rico, viajar en la clase turista de una línea aérea comercial para encontrarse con un homólogo cierto del papel que juega no solamente en su nación sino en el mundo, saber que pusieron como pretexto la reparación o redecoración del área de huéspedes de la Casa Blanca para negarle el acceso y tal acción ligada a la declaración pública señalando le pagarían el hotel, resultó una penosa experiencia imposible de catalogar como “pena ajena” porque “haiga sido como haiga sido”, también me representa.

Y ojalá eso hubiese sido todo, pero no. Dejando de lado las rechiflas de migrantes latinoamericanos y connacionales brindadas en los actos de colocación de ofrendas bajo las estatuas de Benito Juárez y Abraham Lincoln, se llegó al almuerzo y ahí se presentó el fiasco anterior al protocolizado al momento de presentarse, ambos, ante los medios de comunicación.

No siguieron una sola regla de buenos anfitriones. El menú consistió en: cochinita pibil, ropa vieja, calabacitas a la mexicana, frijoles, arroz blanco, plátanos machos fritos, rajas con crema, guacamole, postre a escoger entre flan y pay de limón y eso sí, mucha, mucha agua de jamaica.

López estaba muy contento en su primer viaje al extranjero como presidente de México, así que con mucho agrado estuvo leyendo los twitters enviados por la hija de Trump y su marido, así como de otros que dijeron conocerlo. Claramente se notó no fue el mandatario mexicano a una visita de Estado, tampoco a una reunión de trabajo ¿entonces?

Si Donald Trump consideró de gran ayuda para su proceso de reelección la llegada del tabasqueño, por lo escuchado en el griterío en cuanto apareció en público, podrá el pelirrojo castigarse por semejante error y tal vez aprender de los refranes provincianos: “¡No me ayudes compadre!

Quienes abuchearon al tabasqueño le exigieron se retirara, y le pidieron ponga atención en el caso de los medicamentos para niños con cáncer en el país. Una de las frases más repetidas fue: “Socialista, ¡fuera!”.

La visita de AMLO se da cuando Estados Unidos está inmerso en una profunda crisis del racismo sistémico del cual son víctimas los inmigrantes mexicanos, por lo cual los dirigentes de los connacionales en ese país consideran totalmente inoportuna la visita presidencial.

El gobierno de la auto denominada Cuarta Transformación olvidó a los millones de migrantes mexicanos, y sólo se acuerda de ellos para festejar el envío de remesas. Redujo el presupuesto para los consulados, al terminar con programas como el 3×1 o el Fondo de Apoyo a Migrantes (FAM) y al dejar de defenderlos por priorizar las relaciones económicas con Estados Unidos.

En su agenda en Washington, AMLO dejo de lado la protección activa y decisiva de los mexicanos en el exterior mientras se deja sin recursos a los consulados, eludiendo la protección de aspectos laborales y de familia, y sin proteger a la población mexicana privada de libertad.

No hay respuestas adecuadas a los paisanos deportados y forzados a retornar y, a sus familias, no se les garantiza el acceso a la salud ni la convalidación de sus estudios, sostiene Zorayda Ávila, integrante de la Junta Directiva de la Red Mexicana de Líderes y Organizaciones Migrantes.

Los indocumentados mexicanos en Estados Unidos son un botín.

El sistema de inmigración tiene grandes presupuestos federales para acosarlos, perseguirlos y encerrarlos, poniendo a sus niños en jaulas, obligando a pagar fuertes cantidades en multas, fianzas y abogados. La Coalición por los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados de Illinois (ICIRR), demandó a López Obrador le haga saber a Donald Trump que los mexicanos en EU son individuos trabajadores, con valores y principios morales buenos, no delincuentes, violadores, narcotraficantes, ni asesinos. Le pidió interceder por los millones de indocumentados y solicitarle al mandatario estadounidense apoyar a los 700 mil jóvenes beneficiados por el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), y los más de dos millones que por múltiples razones no pudieron ingresar en este esquema y que son adultos a quienes sus papás los trajeron desde la infancia.

Por su parte, López concibe a los migrantes mexicanos radicados en Estados Unidos “como una mercancía”, porque tratándose de remesas los llama héroes, pero cuando se trata de apoyarlos no hace nada, se queja Carlos Arango, presidente del Frente Nacional de Inmigrantes.

En entrevista, el activista sostiene la reunión de AMLO y Trump no tiene sentido cuando ambos países tienen serios problemas para contener la pandemia del Covid-19 y en el contexto de la campaña electoral en Estados Unidos.

La renegociación del Tratado de Libre Comercio fue una promesa de campaña del presidente Trump, y en estos momentos la entrada en vigencia del acuerdo que lo sustituye, le sirve electoralmente que López Obrador le agradezca personalmente la entrada en vigencia del T-MEC.

Por lo que respecta a un Tratado firmado por tres y tardíamente celebrado por su puesta en marcha solamente por dos, se observaron retos que van desde el cumplimiento de reglas de origen más estrictas en la industria automotriz hasta estándares más altos en materia de cumplimiento de las disposiciones laborales, pasando por una serie de posibles paneles de resolución de controversias que sectores estadounidenses podrían solicitar contra México.

Hay un panel expedito para ciertas violaciones en materia laboral, cuando involucren incumplimientos al Tratado referentes a la aprobación de un líder sindical y a la constitución o modificación de un contrato colectivo. Robert Lighthizer, titular de la representación comercial de la Casa Blanca, afirmó en junio que EU considerará seriamente levantar casos de solución de controversias contra México relacionados con el mercado laboral y los productos biotecnológicos en el marco del T-MEC.

SOS COSTA GRANDE

 (Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

Tremendo regalo le dio el gobierno de los Estados Unidos al presidente AMLO. Justo en el marco de su visita de Estado a Washington, fue detenido en Florida el ex gobernador priísta de Chihuahua, César Duarte, quien fue acusado por su sucesor, el panista Javier Corral, de un desfalco de 6 mil millones de pesos al erario público, así como el desvío de otros 50 millones.

Sobre Duarte (el otro Duarte es Javier, el de Veracruz, también priísta) pesaban unas 10 órdenes de aprehensión, pero como se fue a refugiar a los Estados Unidos, y el gobierno mexicano había enderezado mal la petición de detención y extradición, no se le pudo detener hasta que el actual gobierno volvió a hacer todo el procedimiento.

Así, mientras que el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno alias Alito, se llenaba la boca diciendo que el pueblo de México extrañaba a los priístas -por lo cual lo tundieron en redes sociales-, los policías gringos preparaban la detención del ex gobernador chihuahuense.

Luego, Alito se tuvo que desdecir, y señaló que su partido no solapará a nadie que haya traspasado los principios legales que nos rigen.

Alito deben entender que su pasado lo persigue, pues él mismo, como ex gobernador de Campeche, tendrá sus cosas por las cuales responder.

Pero también olvida que el presente no se corrige con discursos, sino con hechos. Si Peña Nieto hubiera permitido, como se lo pidió Manlio Fabio, que se le diera cacería a todos los gobernadores de su camada que se pasaron de lanza, estaríamos contando tal vez otra historia. El PRI entonces podría enarbolar el discurso de apego a la ley.

Sin embargo, es ahora que están como lazo de cochino cuando quisieran retroceder en el tiempo, pero ya es demasiado tarde. La historia juzga a todos, y el tiempo no perdona, es implacable.

En cuanto a la gira del presidente López Obrador por los Estados Unidos, podemos afirmar que le fue de plácemes. No fue un encuentro apoteósico, como a los que estamos acostumbrados, sino al contrario, fue muy modesto y ecuánime.

El presidente durmió en la casa de la Embajada de México en Washington, y ayer tuvo actividades privadas, para al medio día reunirse con el presidente Donald Trump, en la Casa Blanca, en medio de muestras de apoyo de la comunidad chicana-mexicana. Claro, también hubo manifestaciones en contra, pero fueron mínimas, y sin fundamento, pues acusaban a AMLO de comunista, en el marco de la firma de un nuevo tratado de libre comercio con América del Norte.

Pero lo más interesante fue lo que sucedió durante la declaración conjunta y también ya por la noche, en la cena que Trump le ofreció a AMLO, a sus colaboradores y a los empresarios que lo acompañaron.

El discurso de Trump fue ligero, muy preciso, en el que señaló que el presidente AMLO es su amigo, que existe entre ellos una buena colaboración y entendimiento, que están trabajando en asuntos vitales, como la contención de la pandemia por el Covid-19 -Estamos salvado vidas, dijo-, en el combate al narcotráfico, y desde luego en asuntos económicos.

Trump reconoció, sobre todo, el aporte económico de los 36 millones de mexicanos en los Estados Unidos, y dijo que a ambos países los une la familia, la fe, la historia y el comercio. ¿Qué tal?

¡Ah!, y lo más importante es que todo fue aterciopelado, sin las esperadas humillaciones de Trump contra AMLO, sin sacar a relucir el muro fronterizo, ni los asuntos de migración que son cosas que limitan la relación entre ambas naciones.

AMLO, por su parte, se explayó. Le dio a Trump y sus oyentes una lección de historia, una lección de economía hablando de la aportación económica de América del Norte en el mundo, una lección de civismo y buena vecindad, al recordar la buena relación de Juárez con Lincoln, y de Roosevelt con Cárdenas.

Sobre todo, no perdió la oportunidad de exaltar a las familias migrantes de México en Estados Unidos, gente trabajadora, entusiasta, que soporta en gran manera la economía estadounidense.

AMLO agradeció a Trump su apoyo en la pandemia por Covid 19, y sobre todo que respete a México como una nación independiente y soberana.

Y culminó comuna “¡Viva México!”, tres veces, dijera el del chiste.

Por la noche, en la cena con empresarios, Trump remató lo que parece ser un tórrido y prometedor romance: “Su presidente es el mejor presidente que han tenido. Es duro, audaz. Y quiere mucho a su país”, dijo Trump sobre López Obrador. ¡Zas! ¿Así o se los envuelvo?

AMLO se arriesgó y lo logró. Hoy vuelve a México, con honor y gloria. Y ya puede decir: “Vini vidi vici”.

Palabra de Mujer

Ruth Tamayo Hernández

Guerrero a centímetros de regresar a semáforo rojo

“Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad”: Simón Bolívar.

Mis estimados, a Guerrero nomás falta que un perro lo orine. Neta, como reza el dicho popular, todo acontece al estado suriano: tormentas, dengue, zika y temblores. El estado suriano, además, está centímetros de volver al semáforo rojo, pues los fallecimientos y contagios por el Covid-19 crecieron de forma exponencial y llevamos 2 días rompiendo nuestro propio récord en contagios.

Bien pronto el estado suriano sumó 6 mil 698 casos confirmados de Covid-19, según la Secretaría de Salud, estatal del gobierno del estado.

Sin embargo, la cifra puede aumentar en los próximos días, ya que hay un total de 2 mil 357 pacientes considerados sospechosos. Por esos datos, el estado de Guerrero, se ubica en riesgo de volver al confinamiento y que el gobierno declare el cierre de negocios no esenciales, así como el cierre de las playas.

El panorama para los guerrerenses es oscuro, pues Guerrero ya rebasó los mil fallecidos. Es una cifra escalofriante para un estado que cuenta con al menos 3 millones 533 mil habitantes.

No es nada alentador para ningún sector volver al encierro, pero principalmente a quienes vivimos en los destinos turísticos, que es también donde hay más casos de fallecidos. Por ejemplo, el muncipios de Acapulco, que tiene 3 mil 935 casos acumulados y 543 muertes. Pese a ello, los ciudadanos no respetan las reglas sanitarias. Sí arribó turismo al destino, pero no respetan las reglas oficiales sanitarias, andan por la calle sin cubrebocas, se juntan varios en la playa y entran a bañarse.

Incluso reportan algunos ciudadanos que hay bares abiertos, gimnasios, entre otros negocios que venden bebidas embriagantes, y por eso los turistas compran y llevan a la playa.

Incluso, hay denuncias que restauranteros y hoteleros están vendiendo bebidas y comida a los turistas.

En general, los visitantes no respetan las reglas, se llevan todo a la playa. Incluso, los gobiernos estatal y municipal están gastando mucho dinero en cubrebocas y geles, porque ni eso traen los visitantes.

Por eso el mandatario estatal insiste en que si los prestadores de servicios turísticos no ponen de su parte, podría haber un rebrote de coronavirus.

Y lamento decirles que ya lo hay. Entonces, el mandatario estatal se verá obligado a ordenar de nuevo el cierre de las playas, y negocios no esenciales.

Y va a valer chichi de iguana todo el esfuerzo que se ha venido haciendo, para que pudieran abrir los destinos turísticos de la entidad.

El municipio de Chilpancingo también camina como los cangrejos, para atrás, pues ya cuenta con 681 casos y 100 defunciones. E Iguala tiene 231 casos y 81 fallecidos.

Estos municipios son los que registran menor cumplimiento de la medida de restricción de movilidad.

En el municipio de Zihuatanejo, sorpresivamente -y digo sorpresivo, porque es un puerto pequeño, en donde la sociedad había guardado bien la cuarentena-, en menos de un mes se dispararon los contagios por Covid-19 de forma grotesca. En este momento el destino cuenta con 183 casos y 29 defunciones.

Es espantoso cómo avanza este virus, mis estimados. En serio, ponga cuidado, pues el coronavirus no mide estatus social, ataca parejo.

Les decía que los puertos del estado se encuentran en peligro de volver a ser cerrados, pues el coronavirus sigue pegando a la entidad, la pandemia está en todo su apogeo.

Y no crean que sólo el comercio y la pequeña empresa están en desobediencia, sino que también hoteles y restaurantes se están saltando las reglas sanitarias.

Mucha gente no acepta someterse a la nueva normalidad y se les dificulta cumplir con los requisitos planteados por la Secretaría de Salud, para evitar que se propague el virus. Principalmente, sana distancia y el uso de cubrebocas, así como con la compra de material sanitizante para sus negocios. Se resisten a comprarlos, aunque es un bien para el negocio, pues muchas personas, si no ven el sello de “negocio limpio”, no entraran a ellos.

Dejemos de ser testarudos, pues. Sobre aviso no hay engaño, señores. Si no entendemos y corregimos el camino, vamos a regresar al confinamiento, pues el coronavirus tiene al filo de la navaja a los guerrerenses y estamos pisando nuevamente la raya roja, mil fallecidos, reaccionemos, por piedad, pensemos un poco en los demás. Además, y por si no han pensado, a los únicos que perjudica todo esto, es a los ciudadanos; no al gobierno.

Así que póngase trucha, porque si regresamos al confinamiento -vamos que volamos al semáforo rojo-, nos vamos a lamentar después, como lo ocurrió a varios prestadores de servicios turísticos en otros destinos, que al ocurrir un rebrote del virus, los gobernadores de esas entidades decidieron regresar al semáforo rojo para tratar de contener la pandemia de nuevo.

No contribuyan a que cierren las playas en Guerrero de nuevo. Guardemos la sana distancia y no dejemos que los turistas echen a perder el esfuerzo de los locales. Auxiliemos y cuidemos el destino todos por el bien del puerto.

Si bien es cierto que al municipio de Zihutanejo le llegaron los contagios del virus por la vecindad de Lázaro Cárdenas, eso ya no importa. Lo importante es que ya está aquí el Covid 19 y hay que cuidarnos.

El primero en recibir muchos contagios fue el municipio de La Unión; no obstante, el municipio unionense logró bajar los contagios.

Pero Zihuatanejo resultó ser el más perjudicado, por ser la principal ciudad de toda la Costa Grande. Los contagios y fallecidos por el virus pueden crecer y poner en riesgo la apertura del destino.

No estamos cumpliendo con las reglas sanitarias.

Y es que, mis estimados, no hagan caso a los políticos que están en contra de todo y a favor de nada, pues algunos políticos sinvergüenzas -aunque usted no lo crea- están señalando y culpando al gobierno municipal y estatal de la calamidad que vive este municipio por el coronavirus.

Los políticos engatusan a la gente y les dicen que los únicos culpables de todo este desastre que hizo el virus, y que incluye muerte y quiebra de negocios, son los gobernantes en turno, porque no debieron enviar al confinamiento desde marzo, que debieron mandar a la gente a encerrarse a sus casas en mayo, pues no había contagiados y menos muertos. Pero no lo hicieron así, sino que mandaron desde marzo al confinamiento, y ahora están en quiebra muchas empresas.

Y lo peor es que hay varios fallecidos por el virus, y que el único culpable de tanta muerte y quiebra de negocios es el gobierno. ¡Increíble! ¿Cómo puede haber mentes tan perversas y macabras? Nadie es culpable de nada; el Covid-19 es una pandemia mundial, para la que ningún gobierno estaba preparado para contenerla. Y quien mandó al confinamiento el 23 marzo fue la Secretaría de Salud Federal, no fue el gobierno municipal ni estatal, ellos acataron la orden federal.

¡Caray!, cómo hay gente malvada. Señores, no hagan caso de gente injusta, que por conseguir el poder son capaces de decir y hacer cosas que los dañen.

Figúrense, que hay personajes oscuros que le dicen a la gente que no crean en nada del virus, que en dónde han visto que un político que se contagie de coronavirus, y que tampoco los chicos malos que andan en la calle se contagian, que es puro cuento.

¡Imagínense! En plena pandemia y con la cifra de mil fallecidos, estos perversos dudan del coronavirus. Estoy de acuerdo que duden de otras naciones, pero en México, Guerrero y principalmente Zihuatanejo, que es un municipio pequeño donde muchos nos conocemos, y donde más de uno de nosotros tenemos un familiar, amigo, conocido o vecino, que se contagió del virus, algunos sanaron otros murieron, no entendemos cómo siguen dudando.

Simple. Si usted no está enterado del tema, salga y platique con los pescadores, con los trasportistas y con los comerciantes, para que se dé cuenta de lo que le digo. No se quede con los cometarios de los políticos arribistas y vividores, esos sólo engañan mienten como es su costumbre.

Por cierto, con tanta información que hay a través de redes sociales, bien pocos van a ser engañados, por políticos arribistas, felizmente, vivimos otros tiempos.

Cooperemos todos para que bajen los contagios por el coronavirus en Zihuatanejo. Si queremos seguir con la apertura del destino turístico y las playas abiertas; no importa que sea al 30 por ciento de su capacidad, pero ya caen recursos, hay circulante en la ciudad. Entonces, participemos con la parte que nos corresponde a cada uno, para que vuelva a la normalidad el puerto de Ixtapa-Zihuatanejo. ¡Feliz jueves para todos!

Construir la ciudadanía

En todos los medios de información que existen hoy; digítales, impresos, de boca en boca y hasta en el propio silencio, permea un desasosiego general en la sociedad de nuestro país. De hecho, como nos gusta _y acostumbramos_ a ser sectarios, ya ni eso despunta, existe una hemiplejia social.

Particularmente lo veo como una parálisis generalizada, un stand by obligado porque no sabemos a donde ir y dudo, que racionalmente sepamos. De mis referentes formativos y de cajón, Antonio Gramsci escribió en toda su vida prolífica de escritura, un texto titulado Odio a los Indiferentes; cruel y subversivo suena el nombre, qué a más de uno espanta u opta por no proseguir a su lectura. Pero en estos tiempos volátiles, líquidos, de pandemia, de violencia, de crisis financiera y sanitaria _que ningún país del mundo se escapa_ vale la pena retomar textos, que nos hagan repensar el concepto de ciudadanía, y el valor que se tiene dentro de una democracia representativa y más aún, participativa.

“La indiferencia es apatía, es parasitismo, es cobardía, no es vida (…) la indiferencia es el peso muerto de la historia, es la materia inerte que ahoga los entusiasmos más brillantes, es el pantano que rodea a la vieja ciudad y la defiende mejor que la muralla más sólida (…) la indiferencia opera con fuerza en la historia, opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad, aquello que no se puede contar, lo que altera los programas, es la materia que se rebela contra la inteligencia y la estrangula (…)”

Lo anterior es una pequeña síntesis de la obra de Gramsci. Sí, violento el nombre, pero también rebelde y revolucionario. Lo que dice no es más que el deseo de que todos, como noble incitación, a realmente participar activamente como ciudadanos, y eso implica tres acciones; primero ser solidarios y preocuparse por los problemas que en general atañen a la sociedad, segundo, preocuparse por los aparejos individuales y de familia que indirectamente repercuten en la sociedad y tercero; emitir un voto justo y razonado como parte de la democracia representativa en la que vivímos _aunque se sabe que el voto generalmente no se formula con el cerebro_. Sin tanto detalle, sucintamente, con esas tres acciones, comenzaríamos a construir ciudadanía.

Particularmente, creo que hoy el ciudadano ya no es un hombre libre, porque vivir en comunidad, es un reflejo de vivir en libertad. Con justa razón a mucho les causa nausea la política, pero lo que no se sabe es, que la política no se enseña, se conquista. No construimos ciudadanía porque las calles, producto de la globalización, se han convertido en calles de tiendas abiertas a todas horas, en programas de televisión, en donde un imbécil es más popular que una crítica con fundamento y constructiva.

Por otra parte, en el segmento educativo, ya no se enseña o se forma, ni siquiera se preocupa en construir ciudadanos. En la educación _en todos los niveles_ solo sí acaso, se ha convertido en un mero aprendizaje de conductas ciudadanas “correctas”, que solo son variaciones vacuas de ciudadanía.

Ante esto ¿Porqué? ¿Porqué mantener esa palabra tan valiosa que poco a poco le ha quitado todo valor político?

Porque hoy ser ciudadanos nos vacía y nos conmina a lo que se espera de nosotros: trabajar, consumir, volver a consumir, divertirnos…  ah! Y a votar si es que se quiere o se puede cada determinado número de años por “nuestros representantes populares”.

Desgraciadamente no lo sabemos, pero el ciudadano es el que piensa, no es el que cree. Por último, cabe resaltar que el ciudadano, es la pieza fundamental, de todo lo que tenga que ver con lo democrático, y hoy, en nuestro país es sinónimo de control y dominio.

Estado de los ESTADOS

Lilia Arellano

* ¿Encuentro de perdedores?

*Imprudente visita de AMLO a EU en plena campaña presidencial

A unas horas de partir rumbo a Estados Unidos, a encontrarse con un Donald Trump también debilitado, López Obrador presenta, según la encuestadora GEA, este registro: la aprobación a la gestión del presidente disminuyó nueve puntos porcentuales con respecto a marzo y la desaprobación aumentó doce: 39% vs 58%. 2.- La caída es causada, en primer lugar, por el impacto negativo que está teniendo la crisis económica en las familias. 3.- La pandemia del Covid-19 ha tenido un efecto negativo muy fuerte en la economía de las familias y el manejo hecho por el presidente López Obrador de la pandemia también es más rechazado (56%) que aprobado (44%). 4.. La desaprobación de la política de seguridad y corrupción creció. 5.- Dos terceras partes de los ciudadanos piensa que el país va por el rumbo equivocado. 6.- La sociedad está profundamente polarizada en torno al gobierno de López Obrador.

¿Qué tanto se pueden ayudar estos dos presidentes? Ninguno de los tres antecesores del tabasqueño registró una aceptación tan baja. De un año a la fecha ha caído 27 puntos y no es para menos si es el 63 por ciento de la población la que considera es mala o muy mala la situación económica de su familia y para colmo nueve de cada diez mexicanos piensan que la corrupción en el país es mayor ahora que hace seis años. Para no dejar pasar la pandemias se advierte ha sido en México en donde el manejo ha sido más equívoco que en otros países. Sobre el apoyo a las empresas, el 61 por ciento no está de acuerdo en la negativa de no respaldarlas, principalmente paras garantizar así se conservará el empleo. Ni para que subrayar se considera mala la situación política que priva y la división más grande que existe se encuentra entre quienes respaldan y quienes rechazan al tabasqueño.

Es imposible no sumar a este panorama las expresiones vertidas por el ex titular de Hacienda, señalando la falta de dinero en las arcas públicas y la imposibilidad en el futuro inmediato de dar cumplimiento a las promesas de bienestar hechas por AMLO, así como para mantener la compra de voluntades a través de dádivas con las cuales ni se reactiva la economía ni se propicia el desarrollo. Se añaden las expresiones del titular de la Fiscalía General de la República aceptando el Estado fallido en materia de seguridad y el avance territorial y de control de los grupos delincuenciales. Sin ser lo anterior suficiente abrió Gertz Manero otro frente, ahora con la milicia, obligando al general secretario a romper el silencio para hacer ciertas puntualizaciones sobre su labor, defendiendo su accionar dentro del respeto a las leyes.

Aceptando no ser hospedado en la Casa Blanca, siendo testigo de la propuesta de pagarle hospedaje y alimentación en un hotel sin incluir al equipo, con la decisión final de pernoctar en la embajada de México en EU, va López como el Jibarito. Es de franca y abierta burla sostener van a reunirse para darle entrada al T-MEC, la fecha hace días pasó y no estará la máxima autoridad canadiense. Justin Trudeau, se rehusó a formar parte de la porra para lograr las reelección del pelirrojo. Además, el mexicano está en picada en cuanto a la aprobación ciudadana a su gobierno y el gringo no canta mal las rancheras y ya alcanzó el rechazo del 55.9 por ciento. Debe ser importante para el canadiense evitar acercarse a quienes no han respetado una sola de las indicaciones de protección para evitar el contagio de coronavirus; ambos tienen sobre sí la crítica internacional por mal manejo de la pandemia.

Imprudentemente, López Obrador va a meterse a la política electoral de Estados Unidos en momentos en que Trump pierde respaldo y crecen los cuestionamientos sobre qué tanto el republicano cumple con sus responsabilidades. Éstos se incrementaron tras las revelaciones de que Trump no leyó informes de inteligencia de que Rusia estaba ofreciendo recompensas al Talibán por la muerte de estadounidenses. Antes, se le cuestionó que minimizó o ignoró las reiteradas advertencias acerca del coronavirus incluidas en informes de inteligencia, y ha sido renuente a darle mayor resonancia a las recomendaciones de su propio gobierno para reducir los contagios, incluyendo el uso de mascarillas. “No está haciendo su trabajo”, consideran muchos estadounidenses.

Ante su viaje a Washington, este martes por la tarde, en avión comercial, AMLO anunció que ahora sí, como medida de precaución, se someterá a la prueba de Covid-19. “Si me voy a hacer la prueba el día de hoy”, respondió el mandatario a una pregunta durante la mañanera de este ayer. “No tengo ningun sintoma, no tengo calentura, tos seca. No me han dado decaimientos, por eso no me he hecho la prueba”, justificó así su negativa a realizarse la misma durante todo el tiempo que lleva la pandemia en México. “No puedo ir enfermo, sería irresponsable”, indicó al hablar de su viaje a Estados Unidos. “Ya mañana les informó si allá también hace falta que yo me haga otra prueba, estoy dispuesto a hacerlo. No tengo ínfulas de superioridad, el poder es humildad”. ¿Por qué no es humilde y obediente con los suyos y hasta pone el ejemplo? Por su culpa millones siguen sin creer en la pandemia.

El presidente informó que Beatriz Müller, su esposa, no lo acompañará a Estados Unidos, y que la comitiva la integrará el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo; la secretaría de Economía, Graciela Márquez; y la embajadora en Estados Unidos, Martha Barcena. “Vamos a llegar a Washington por la noche y el miércoles iniciamos actividades de agenda; ofrendas al monumento Abraham Lincoln, y a nuestro patricio Benito Juárez, y luego vamos a la Casa Blanca con reuniones hasta noche. Y tengo pensado regresar el jueves”, detalló. Lástima ¿que tal si a Trump se le hubiera antojado sacar a bailar a la mexicana de ascendencia alemana?

Farsa del combate

a la corrupción

Con una simple inhabilitación y una pequeña multa de apenas sí dos millones de pesos, es decir el precio de un ventilador y un poco de otro, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador da “carpetazo” al escándalo del hijo de Manuel Bartlett. La Secretaría de la Función Pública (SFP) Inhabilitó a la empresa Cyber Robotics Solutions S.A de C. V, propiedad de León Bartlett Álvarez, hijo del director de la Comisión Federal de Electricidad, por irregularidades detectadas en los contratos suscritos con la delegación del IMSS en Hidalgo para la venta de respiradores mecánicos. También fueron suspendidos cuatro servidores públicos adscritos al IMSS-Hidalgo por su posible complicidad en estas acciones irregulares. En un comunicado, la titular de la SFP, Irma Eréndira Sandoval, informó que a lo largo de la pandemia se han supervisado más de dos mil procesos de contratación en el sector salud y recibido 722 denuncias ciudadanas por presuntos hechos ilícitos.

Y en el tal vez más escandaloso caso de corrupción, el protagonizado por el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, detenido en España, el presidente López Obrador aseguró el ex funcionario “va a estar protegido y viene con el acuerdo de informar sobre todo lo sucedido a los casos que le tocó atender por los cargos que se le acusa”. Lozoya viene a México tras llegar a un acuerdo con el gobierno del tabasqueño. ¿Protegido de quien y por que? ¿Los servicios de inteligencia detectaron algún atentado en su contra para evitar que hable? O ¿la protección será oooootro manto de impunidad?

La justicia española ya dio su autorización para la extradición inmediata de Lozoya, sin previa autorización del Consejo de Ministros del gobierno español. El ex director general de Pemex podría llegar a México antes del próximo viernes. En el acto judicial, la Audiencia Nacional cita que el ex dirigente del PRI está siendo investigado por varios casos de corrupción, blanqueo de capitales y apropiación indebida en los que habría tenido como cómplices a Alonso Ancira, presidente de Altos Hornos de México (AHMSA), y a la filial de la empresa brasileña Odebrecht, vinculada a centenares casos de fraude y corrupción en el mundo.

AMLO consideró que en este caso “lo más importante es que se sepa la verdad para poner al descubierto estos actos de corrupción que coloquialmente se conocen como tranza. Me acordé de lo que decíamos antes: El pueblo se cansa de tanta pinche tranza”. El presidente aseguró que Lozoya confirmará si hubo sobornos en la administración pasada, así como “si se quedó el dinero o se entregó a otras personas”, lo cual ayudará “a purificar la vida pública y que se mande la señal de que no se puede triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales”. Entonces ¿es falso el pacto con EPN y lo va a entregar? ¿Pacto con DT dejar de proteger a Luis Videgaray? Cuando Lozoya despepite ¿hablará de tiburones o solo de charales? ¿La hebra más delgada será el cozumeleño, ex gobernador y ex de la SE, Pedro Joaquín?

Aplanar la curva

En el mismo momento que se suspendieron todas las competencias deportivas, como las Olimpiadas en Tokio o los torneos profesionales de futbol, beisbol, basquetbol, automovilismo y todas las grandes competencias de la industria, se inauguró una nueva competencia mundial: la de aplanamiento de la curva.

Todos los gobernantes parecen haber entrado en la disputa por convencer a sus ciudadanos y al mundo, de que lo están haciendo mejor que otros, de que están tomando las mejores decisiones para manejar la pandemia y aplanar la curva de contagios de la peste moderna que es el coronavirus.

En esta competencia por el manejo de la pandemia surgen casos extremos como en Estados Unidos donde incluso se han politizado las medidas de sanitarias. Portar o no el cubrebocas se ha convertido en una cuestión partisana: una parte de los votantes a favor de Donald Trump se niegan a usarlo y a confinarse, mientras que quienes los usan militan en el bando demócrata.

Pero no sólo en Estado Unidos ocurre esta contienda. En México se ha presentado una batalla entre gobiernos locales y  el Gobierno federal, y entre gobernadores estatales para tratar de mostrar que están aplicando mejores medidas en la contingencia sanitaria y por lo tanto, están conteniendo los contagios mejor que otros.

Un ejemplo claro de esta competencia es el caso del Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, quien ha buscado desmarcarse de la estrategia nacional y capitalizar políticamente el diseño de mejores medidas durante la contingencia sanitaria.

Pero esta olimpiada por aplanar la curva es vulgar y absurda. Vulgar porque los puntos que se van acumulando son vidas humanas: ya sean número de contagios o fallecimientos. Y es absurda porque pretende hacer creer que un país, o incluso un Gobierno local, puede hacer mejor las cosas que su Gobierno federal y otros gobernadores del mismo país. Y de esta manera la competencia por aplanar la curva se convierte en una competencia por los reflectores, las encuestas y mayores  tajadas de poder.

Es absurda esta contienda porque ningún Gobierno nacional puede por sí sólo, enfrentar las condiciones sistémicas que crean estas pandemias. Es absurdo que un político que gobierna en el 0.1 por ciento de la población mundial proclame que lo está haciendo mejor que otros gobiernos.

Es evidente y de sentido común que algunos gobiernos nacionales o locales hayan diseñado mejores políticas sanitarias para enfrentar la pandemia, y es necesario saberlo y reconocerlo para seguir enfrentándola de la mejor manera.

Pero en el contexto global esto es irrelevante porque la producción del coronavirus, de la COVID-19, no es un asunto de una nación, y menos de un mercado donde se comen animales exóticos. El virus COVID-19 es producto tanto de quienes comen murciélagos en el mercado de Wuhan, como por quienes acaparan tierras en la Ciénega del lago de Chapala para la siembra de monocultivos. O quienes en Nueva York o Madrid consumen alimentos que provienen de grandes extensiones de terrenos agrícolas ganados a los bosques tropicales en el Amazonas o

Ninguna de estas cuestiones se tocan o abordan por los gobernantes del mundo a la hora de decretar emergencias sanitarias, cuarentenas, y sumergirse en la competencia por aplanar la curva. Es evidente que esa es ahora la prioridad sanitaria, pero la mayoría de medidas de reactivación económica apuntan a volver a poner en marcha la misma maquinaria productiva y de consumo que nos ha metido en esta obscura cuarentena. Si no cuestionamos de raíz los fundamentos de la moderna sociedad capitalista entraremos, con seguridad, a una era de cuarentena indefinida.

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