Dr. Trinidad Zamacona López.
El ganar una suspensión definitiva de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no te hace inmune al castigo penal por peculado, enriquecimiento ilícito, cohecho y otros delitos de la alcaldesa porteña.
La responsabilidad administrativa, es muy diferente a la responsabilidad penal, a Abelina López, le va a costar mucho en materia política, el salir limpia de corrupción, el que le otorguen la suspensión en sus expedientes administrativos no la cubren en el ámbito penal, y ahí la Auditoria Superior del Estado, tiene que impulsar las carpetas de investigación que tiene por el presunto desvió de recursos públicos, ante la Fiscalía anticorrupción estatal, puede e incluso ir a la cárcel si le comprueban los delitos, súmele la carpeta de investigación por el delito de Cohecho, por tener un lujoso collar Van Cleef & Arpels, valuado en 227 mil pesos, el cual no declaró o no está dentro de joyas que se deben de enunciar en su declaración patrimonial, también ahí existe falta de transparencia.
Abelina López, festejó el que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, le haya otorgado las suspensiones para que no la Auditoría General del Estado, le revise los fondos federales, y que el Congreso de Guerrero, no siga con el juicio de desafuero en su contra, pero las carpetas en el ámbito penal son otras cosa.
Lo que SI, no se pudo quitar fue la suspensión que le dio la Presidenta Claudia Sheinbaum, al no invitarla a la gira presidencial, mucho menos a la conferencia mañanera, en donde en otros estados si invitan a los alcaldes de otros municipios, aunque no hablan, pero el simple hecho de que estén ahí significa que están en el ánimo de la mandataria federal, aquí no fue así, se vio el desdén o el desprecio de una persona que no está haciendo bien las cosas, que está señalada de corrupción, que no es transparente en el manejo de los recursos públicos.
La exhibieron de la forma más cruel que el política se pueda hablar, primero no la invitan a la gira, se cuela hasta la inauguración del puente “Omitlán” en Tierra Colorada, las vallas la detienen, tiene que decir quien es para que la dejen pasar, después pasa, nadie la acompaña, va sola hasta donde se encuentra la Presidenta y la Gobernadora, llega y a tomarse la foto, el equipo trata de mitigar el daño causado, pero en la foto no salía el nombre Acapulco, su municipio, era Tierra Colorada, y es ahí en donde está el la catástrofe, no fue invitada a la gira, eso ya se puede considerar como un NO, toleran su falta de transparencia, no toleran el que aspire gobernar Guerrero y tenga al puerto metido en el abandono en todos los servicios, a eso solo le puede llamar, ser damnificada política, en su propio partido y con su propio gobierno el federal.
López Rodríguez, ya se perdió en su ambición personal, ya no da para más, sus seguidores cada día son pocos, los opositores aprovechan cada error que comete y le hacen un daño descomunal, no sabe comunicar y cuando lo intenta hacer, lo hace mal, su forma grotesca de hacer declaraciones a la prensa la hunde cada día mas, es cuestión de tiempo para que colapse toda la administración municipal.
Apenas se estaba recuperando de los estragos que le dejó el ser excluida de la gira presidencial, porque su equipo no sabe mitigar los daños causados por la no invitación de la mandataria federal, los agravios fueron fuertes, pues la deja casi fuera de la aspiración a la gubernatura, se le vio desesperada, su equipo no reaccionó de la manera más adecuada, lo hizo de una forma que aumentó más los daños, pero así es la política; ella lo sabía desde hacía más de dos días que no estaba contemplada, luchó para que fuera incluida, pero fui inútil la orden era de que no estuviera en el presídium, y así fue.
Quizás puede decir que le fue bien en lo fiscal administrativo, a la presidenta municipal de Acapulco, López Rodríguez, pero sigue y seguirá en medio de una controversia legal por la falta de comprobación de recursos federales, cifra que diversas fuentes señalaron en 898 millones de pesos del ejercicio fiscal 2023. Por un lado esta lo legal, pero por el otro lado encontramos, lo ético, lo moral, los Acapulqueños ya se tragan el cuento de que no se desviaron esos millones, la suspensión que le dieron no limpia su administración de corrupción, la Auditoría Superior del Estado, debe de impulsar su trabajo en el combate a la corrupción, el haberla señalado dice bien de la dependencia, que está al pendiente de que no se desvíen los recursos públicos, y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, frenen su trabajo, no quiere decir que sea porque lo hizo mal, no tener competencia no significa que no puedan actuar por la vía penal, es más está obligada a hacerlo, debe de demostrar que estaba en lo correcto, pero que una instancia federal la protegió de una revisión, no de un delito.
El poco “Blindaje” que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el día 14 de enero de 2026, al confirmarle las medidas cautelares que suspenden las auditorías locales y el proceso de revocación de mandato impulsado por la Auditoría Superior del Estado (ASE) de Guerrero y el Congreso local, no significa que también suspendan las carpetas de investigación, por los delitos de corrupción, desvió de recursos públicos, enriquecimiento ilícito, y de cohecho que también están presentado ciudadanos por un collar que recibió y que no está dentro de su declaración patrimonial.
Ella argumentó en sus demandas de amparos, que había un conflicto de competencias, López Rodríguez, ha argumentado y sostenido que los recursos provienen de la federación, por lo que sostiene que la fiscalización corresponde a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y no a la instancia estatal, entonces la Presidenta Claudia al enterarse de esos desvíos pidió que no estuviera en el presídium, eso equivaldría a que la estaba exonerando de lo señalado, por el contrario, no la invitó, además de que se dejó acercar a la funcionaria municipal hasta Tierra Colorada, eso es lo moral y lo ético, que la alcaldesa perdió en día de la gira, ganó un poco en lo legal, pero perdió más en lo político, en lo ético y en lo moral.
No todos los acapulqueños se creen el cuento de que es transparente López Rodríguez, o que ejerció bien los más de 900 millones de pesos, la suspensión no abarca la sospecha del ciudadano de que hay corrupción en su administración, o que le haya limpiado lo señalado, es una cuestión de competencia, no de transparencia, no se deben de equivocar quienes la defienden de los señalado, si no hubiera corrupción, entonces a que se le tiene miedo, nadie en su sano juicio, y que aspire a gobernar Guerrero, puede ir por la calle diciendo te quiero gobernar y manejar tus recursos, soy legal, soy transparente, tengo ética en el ejercicio de la función publica, vota por mí, así no funciona la transparencia en México, nadie puede confiar en un funcionario señalado de corrupción, que busca los medios legales para no informar, para blindarse de informar a los ciudadanos que representa, jamás en la historia del puerto se había visto ese blindaje a la corrupción, para eso querían la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con Ministros puestos a modo de una protección de la corrupción, y no de la transparencia, a favor del desvío de recursos públicos y no de la rendición de cuentas.
La Investigación y Denuncias, en materia de la comisión de delitos, a pesar del blindaje actual, la ASE interpuso denuncias previas ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por el presunto desvío o falta de comprobación de los casi 900 millones de pesos, destinados a obras públicas, la suspensión no abarca hasta esa instancia, es cuestión penal y debe responder, la instancia fiscalizadora debe de impulsar el proceso para esclarecer los hechos.
En una postura por demás absurda la alcaldesa, López Rodríguez ha rechazado las irregularidades, sin transparentar los recursos, y solo está calificando las acciones en su contra como persecución política, no dice de quien o porque, solo se limita decir que es perseguida por sus adversarios, pero y la trasparencia tiene algo que ver con eso, claro que no, es una resistencia ser transparente con el pueblo que le dio la confianza en las urnas.
En resumen, del caso de los 900 millones, persiste la falta de comprobación ante las autoridades locales debido a que la SCJN ha frenado sus investigaciones, determinando que no tienen competencia para fiscalizar dichos fondos federales en este momento, pero las acciones penales van a continuar para esclarecer los hechos, la ASE, está en lo correcto al combatir la corrupción.
