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En Las Tunas persiste el problema de aguas negras

SAN JERÓNIMO. Habitantes de esta comunidad de este municipio de la Costa Grande, se manifestaron en contra de los trabajos que realizan empresas constructoras contratadas por el municipio y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que pretenden encauzar las aguas negras del drenaje de la cabecera municipal al río, lo que originará una gran contaminación que afectará la fauna y la flora de la zona  a quienes viven en las localidades de Las Tunas y Hacienda de Cabañas, donde además construyen irregularmente un muro para contener el agua del río.

En entrevista, Celeste Mayo Torres, habitante de Las Tunas, explicó que la fosa se encuentra azolvada y eso hace que las aguas negras se desborden y corran por las parcelas, debido a que el sistema de drenaje, que fue construido para tener una vida útil de 30 años, está azolvado y obsoleto.

Dijo que la intención de los trabajadores de las constructoras es abrir un boquete por el muro de contención que construyó la Conagua años atrás para que por ahí corran las aguas residuales hasta el río, sin importar si éstas contaminan el afluente del que se alimentan los cárcamos que proveen de agua a las localidades de Las Tunas y Hacienda de Cabañas, además de que son una amenaza para la flora y la fauna que existe en esa zona del municipio.

Abundó que además, la dependencia federal construye irregularmente un tramo de aproximadamente un kilómetro de largo de muro de contención que fue programado para contener la corriente del río en caso de una creciente provocada por las lluvias y evitar que el agua anegue las casas del poblado de Hacienda de Cabañas, obra que, hace unos dos meses, fue denunciada por los pobladores de no hacerse por parte de la compañía que contrató la Conagua.

En la construcción del muro de Hacienda de Cabañas, agregó, se programó para que por cada kilómetro se vaciaran 22 mil metros cúbicos de banco de material y sólo echan 15 mil, lo que deja al descubierto la mala calidad de la obra, la cual, alertó, se convierte en un riesgo porque el dique carecerá de fuerza para contener una creciente y la gente del pueblo se inundará.

Los inconformes detuvieron las labores que realizan los empleados de las empresas, porque aseguran que éstas buscan encauzar las aguas residuales del drenaje hacia el río, las cuales inundan sin control las huertas que están cerca de la fosa de oxidación a donde va a parar la tubería.

Los habitantes llamaron a las autoridades de Conagua y al alcalde de Benito Juárez, Juan Carlos Aguilar para que frenen y supervisen los trabajos que hacen las empresas, y prevengan una inminente polución de huertas, cosechas y pesca en la zona.

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