Jorge De La Rosa
Zihuatanejo, Gro.- En los mercados de Zihuatanejo, los cargadores que trabajan en triciclos realizan diariamente una labor esencial para el movimiento de mercancías, aunque su esfuerzo suele pasar desapercibido. Entre ellos se encuentra “El Charal”, uno de los muchos trabajadores que se encargan de trasladar grandes cargamentos en trayectos cortos que los taxis suelen rechazar por considerarlos poco rentables.
Estos triciclos se han convertido en una solución práctica para comerciantes y clientes que necesitan mover productos con rapidez dentro de la zona comercial.
Sin embargo, pese a su aporte al funcionamiento cotidiano de los mercados, los cargadores reciben poco reconocimiento social y su trabajo se percibe como algo rutinario.
Aun así, continúan ofreciendo un servicio que garantiza el abasto de numerosos negocios locales, una responsabilidad que, aseguran, representa su mayor satisfacción.